{"id":27281,"date":"2023-09-14T01:02:05","date_gmt":"2023-09-14T07:02:05","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=27281"},"modified":"2023-09-20T13:27:04","modified_gmt":"2023-09-20T19:27:04","slug":"hematoma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2023\/09\/hematoma\/","title":{"rendered":"Hematoma"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Para Ilan<\/span><\/i><\/p>\n<p><b>I<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al fin apareci\u00f3 la m\u00e9dico forense en un extremo del pasillo. Avanzaba r\u00e1pido con los pasitos que le permit\u00edan sus piernas cortas, como si reconociera a Gala y corriera hacia ella. No era extra\u00f1o, pues sab\u00eda que alguien la esperaba en los pasillos subterr\u00e1neos del Palacio de Justicia, y Gala era la \u00fanica persona en el lugar. Quiz\u00e1 lo raro, m\u00e1s bien, era que Gala la imaginaba diferente: m\u00e1s gris, m\u00e1s pausada, m\u00e1s <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">dark<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. La mujer que acud\u00eda a la cita contradec\u00eda sus expectativas con una camisa floreada, una falda verde menta, pantimedias rosas y mocasines Camper. Al hombro, eso s\u00ed, una voluminosa bolsa de cuero desgastado y oscuro.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Perd\u00f3n, perd\u00f3n \u2013empez\u00f3 la m\u00e9dico en su recta final, los \u00faltimos cinco metros\u2013. Tuve un caso en el exterior.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013S\u00ed, s\u00ed \u2013respondi\u00f3 Gala\u2013, me avisaron. Que tuvo un muerto sospechoso.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013S\u00ed, eso, exacto, un muerto sospechoso. Estrecharon manos y entraron al despacho. \u2013Si\u00e9ntese, por favor&#8230; En un momento empezamos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La mujer prend\u00eda luces, mov\u00eda sillas. Pos\u00f3 sobre el escritorio su gran bolso y hundi\u00f3 ambos brazos en el interior. Gala vio salir unos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">tuppers <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">con restos de comida, un paquetito de Kleenex, un tel\u00e9fono celular con protector de calaveritas y un monedero rosa con calaveritas tambi\u00e9n. La m\u00e9dico forense se calz\u00f3 unos lentes de pasta y se acomod\u00f3 sobre la silla detr\u00e1s del escritorio.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Bueno, ahora s\u00ed. Cu\u00e9nteme qu\u00e9 pas\u00f3. \u00bfC\u00f3mo ocurri\u00f3 este altercado con la polic\u00eda? \u00bfC\u00f3mo le rompi\u00f3 la nariz? \u2013la mujer probaba las puntas de sus l\u00e1pices sobre la yema de su dedo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013El altercado&#8230; s\u00ed&#8230;. Pero ya todo qued\u00f3 consignado con la juez, \u00bfno?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Algo me dijo. Pero yo necesito todos los detalles de primera mano. Por favor. C\u00f3mo y d\u00f3nde la golpearon, c\u00f3mo empez\u00f3, por qu\u00e9. Espere. Primero deletree su nombre \u2013al fin la m\u00e9dico escogi\u00f3 su l\u00e1piz y levant\u00f3 la vista. Detuvo sus ojos verdes sobre los ojos de la interrogada.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Gala dio sus datos personales, fecha y lugar de nacimiento, domicilio actual, nivel de estudios. Precis\u00f3 que se hab\u00eda licenciado en biolog\u00eda. La m\u00e9dico forense escrib\u00eda sobre un cuadernito con letras redondas y cuidadas que Gala renunci\u00f3 a descifrar desde su asiento. Se apoy\u00f3 sobre el respaldo mientras enumeraba sus enfermedades de ni\u00f1ez, sus embarazos y abortos, sus operaciones quir\u00fargicas. Se sent\u00eda molida por los golpes y la noche pasada en el separo. Le era de pronto agradable hablar de su cuerpo como de un objeto con caracter\u00edsticas medibles, con un historial de accidentes ubicables en el tiempo y el espacio. Busc\u00f3 la mayor cantidad de detalles para alargar el momento. Cont\u00f3 que era maestra de escuela, de ciencias de la vida.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfConoc\u00eda con anterioridad a la se\u00f1ora polic\u00eda? \u2013interrumpi\u00f3 la m\u00e9dico.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013No.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfPor qu\u00e9 le dio un pu\u00f1etazo en la cara?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Gala intentaba responder a esa pregunta desde la noche anterior, tanto en los interrogatorios iniciales como en la soledad del separo. No lo sab\u00eda. Una especie de comez\u00f3n insoportable la hab\u00eda empujado a actuar.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013En la parte trasera de la tienda ten\u00eda a dos muchachos muy j\u00f3venes con las manos sobre la pared \u2013empez\u00f3 a contar Gala\u2013. Ellos no estaban haciendo nada. Les registraba cada bolsillo, cada pliegue del pantal\u00f3n, les quit\u00f3 el cintur\u00f3n y les pas\u00f3 la cachiporra por el pene. Lo hizo varias veces, lo de tocarles el pene. Lo vi claro. Ellos eran solamente dos adolescentes, no merec\u00edan ese abuso.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfIntent\u00f3 hablar con ella? \u2013la m\u00e9dico no levant\u00f3 la mirada, esper\u00f3 la respuesta con la punta del l\u00e1piz a un mil\u00edmetro del papel.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Intent\u00e9, pero no se pudo \u2013minti\u00f3 Gala.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Ok. Muy bien \u2013la m\u00e9dico cambi\u00f3 de hoja, apunt\u00f3 un par de l\u00edneas extra\u2014. Bien. Ahora pasemos al examen por favor. Qu\u00edtese toda la ropa.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfLos calzones tambi\u00e9n?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Los calzones tambi\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Gala obedeci\u00f3. Era la \u00fanica manera de comprobar que la polic\u00eda se hab\u00eda vengado directamente sobre su cuerpo, que la hab\u00edan molido a golpes en la comisar\u00eda, cuando ya ten\u00eda las manos atadas tras la espalda. Las esposas le dejaron cicatrices en ambas mu\u00f1ecas. Seg\u00fan su abogado, si ella amenazaba con iniciar un juicio por violencia policiaca, ellos retirar\u00edan los cargos en su contra. \u00c9sa era la apuesta.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Disculpe \u2013empez\u00f3 Gala mientras doblaba con cuidado su ropa percudida.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfS\u00ed?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfLos m\u00e9dicos forenses no son \u00fanicamente para los muertos?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013No. Nos ocupamos de todos los delitos contra un cuerpo. Desde un diente roto \u2013la m\u00e9dico desplazaba objetos sobre su escritorio mientras Gala hac\u00eda bolita sus calcetines\u2013. Hay hombres que se agarran a golpes en la calle y luego inician un juicio de reparaci\u00f3n donde exigen que se les pague un cirujano pl\u00e1stico. Piden una nariz nueva, m\u00e1s recta y varonil, cosas as\u00ed. Hay que juzgar hasta d\u00f3nde llega la responsabilidad de cada qui\u00e9n. \u00bfYa est\u00e1 lista? \u2013dio unos pasos y encendi\u00f3 una l\u00e1mpara de luz blanca\u2013. Ac\u00e9rquese, por favor.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El examen se hizo de pie. Gala se par\u00f3 sobre unas huellas blancas dibujadas en un tapete de espuma. La m\u00e9dico forense, sin separarse de su cuaderno, subi\u00f3 a un esca\u00f1o para comenzar el trabajo desde la coronilla. Analiz\u00f3 el cr\u00e1neo con la yema de los dedos, peinando para aqu\u00ed y para all\u00e1 el pelo enmara\u00f1ado y sucio. Baj\u00f3 del esca\u00f1o y continu\u00f3 el examen en c\u00edrculos, como si analizara una columna de jerogl\u00edficos. Enunciaba sus observaciones y las apuntaba. Hematoma, 3 x 4, sobre hombro derecho a 1 cent\u00edmetro de la cabeza del h\u00famero. Contusi\u00f3n, 2 x 4, sobre esc\u00e1pula derecha. Hematoma, 1 x 1, bajo la axila izquierda, sobre primera costilla. Y as\u00ed hasta la punta del pie. A diferencia del m\u00e9dico de los vivos, la m\u00e9dico forense no indag\u00f3 en ning\u00fan momento si le dol\u00eda aqu\u00ed o all\u00e1 ni se esforz\u00f3 por romper las bah\u00edas de silencio que se instalaron por largos minutos. Cuando termin\u00f3 con cinco vueltas completas el recorrido del cuerpo de Gala, cerr\u00f3 su cuaderno y pregunt\u00f3:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfPuedo tomar unas fotos?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013S\u00ed, por supuesto. Despu\u00e9s de un par de tomas cercanas, Gala pregunt\u00f3 si eran pruebas para el juicio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013No. El juicio s\u00f3lo usa el reporte escrito. Las fotos son para mi colecci\u00f3n personal. Estos hematomas tienen formas y colores peculiares \u2013explic\u00f3\u2013. Es muy interesante.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfInteresante? \u00bfPor qu\u00e9?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Son como flores. Aunque el m\u00e9todo de golpe no es \u00f3ptimo y las flores no est\u00e1n correctamente definidas, la tendencia es clara. Los p\u00e9talos son muy afilados, como esas flores que se llaman diente de le\u00f3n. Ya te puedes vestir.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfEl m\u00e9todo de golpe? \u2013Gala estaba sorprendida\u2013. \u00bfCon otro m\u00e9todo de golpe las flores salen mejor?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Exacto. Podr\u00eda usted presumir una hermosa decoraci\u00f3n natural, un peque\u00f1o jard\u00edn personal de flores azul con amarillo. F\u00edjese bien, mire aqu\u00ed \u2013la m\u00e9dico acerc\u00f3 la pantalla de su peque\u00f1a c\u00e1mara digital\u2013, los amarillos s\u00f3lo aparecen hacia el centro, como pistilos. No en cualquier cuerpo se obtiene tanta precisi\u00f3n en el delineado, ni en el color.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfEn su colecci\u00f3n personal tiene puros hematomas con forma de flor? \u2013Gala pas\u00f3 la cabeza dentro de su camisa.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013No, no, hay de todo. Una vez analic\u00e9 un cuerpo que produc\u00eda c\u00edrculos perfectos y conc\u00e9ntricos. El centro morado, luego rojo, amarillo y una l\u00ednea exterior muy delgada verde. Otro caso es el de una mujer que reaccionaba a las contusiones con patrones de fuentes de agua. A partir del punto de impacto, los capilares se da\u00f1aban hacia arriba, a la vertical, con una ligera inflexi\u00f3n en los extremos, como chorros que se elevan y luego caen. Curioso, \u00bfno? A esa la conoc\u00ed como cad\u00e1ver.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Gala termin\u00f3 de vestirse, se calz\u00f3 los zapatos y dud\u00f3 unos momentos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfMe muestra otra vez las fotos que me tom\u00f3?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Despu\u00e9s de mirarlas, Gala pregunt\u00f3 c\u00f3mo pod\u00eda obtener patrones de flor m\u00e1s precisos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Con un especialista golpero.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Ah. No sab\u00eda que exist\u00eda&#8230; \u00bfMe puede recomendar uno?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013S\u00ed. Te voy a dar el n\u00famero. Pero tienes que esperar a que desparezcan estos moretones mal hechos. \u00bfTienes d\u00f3nde apuntar? Ah, no, espera. Ten esta tarjeta.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Gracias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Gala se qued\u00f3 mirando el cartoncito.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Carlos es el mejor \u2013asegur\u00f3 la m\u00e9dico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfPero es legal esto del golpero? \u2013pregunt\u00f3 Gala.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013S\u00ed. Claro. Es como los tatuajes o los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">piercings<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Que la gente haga lo que quiera con su cuerpo mientras no se mate. Y mientras sea un acto voluntario.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el umbral del despacho a\u00f1adi\u00f3 a manera de despedida:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Pasar\u00e9 el reporte a la juez. Ya puedes irte a casa y tomar un ba\u00f1o. \u00a1Suerte!\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Le gui\u00f1\u00f3 un ojo y cerr\u00f3 la puerta.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>II<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el aula sobrecalentada, despu\u00e9s de haber trazado una A may\u00fascula exageradamente grande, Gala se inmoviliz\u00f3 por completo, manteniendo la punta biselada del plum\u00f3n sobre la pizarra. Volte\u00f3 de tajo. La clase tomaba apuntes con el aspecto general de siempre. Caras arriba hacia el pizarr\u00f3n, caras abajo hacia el cuaderno. Ese vaiv\u00e9n. Un ni\u00f1o se re\u00eda, qui\u00e9n sabe de qu\u00e9, y otro buscaba algo bajo su mesa, quiz\u00e1 su pluma. Nadie pod\u00eda adivinar las flores moradas y verdes bajo la blusa de Gala, cada vez m\u00e1s precisas, al filo de semanas de tratamiento, m\u00e1s due\u00f1as del espacio de piel que recubr\u00eda su espalda. Gala sent\u00eda un hormigueo precisamente ah\u00ed, como si diminutas y ligeras patitas corrieran entre sus omoplatos. Era una sensaci\u00f3n muy parecida a la de su pesadilla recurrente cuando estudiaba biolog\u00eda. Sobre todo despu\u00e9s de las disecciones de peque\u00f1os mam\u00edferos, so\u00f1aba que su cuerpo aparec\u00eda en el patio de la facultad, cubierto de cucarachas. A veces eran mariposas negras. Y a veces tambi\u00e9n su piel reventaba y por debajo aparec\u00edan m\u00e1s insectos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Gala tap\u00f3 el plum\u00f3n y se sent\u00f3 sobre el escritorio. Ah\u00ed segu\u00eda la circular de esta ma\u00f1ana.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Bien. Ahora vengan por el material en parejas. Empieza la primera fila, Julieta y Lea por favor.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Gala entreg\u00f3 charola, lupa, jeringa, pipeta, bistur\u00ed, una caja Petri y un insecto a cada equipo. Examinaba las manos tendidas de cada ni\u00f1o, o adolescente, o como se llamaran esos cuerpos de once a\u00f1os. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Vigilen las cicatrices en mu\u00f1ecas y antebrazos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, advert\u00eda la circular distribuida a todos los profesores de la escuela. Por este medio se acababa de enterar Gala de un juego cibern\u00e9tico que cobraba cientos de muertes entre los j\u00f3venes de todo el mundo. Los reci\u00e9n iniciados realizaban peque\u00f1as cortadas en sus brazos, los m\u00e1s avanzados en el juego dibujaban animales como peces y ara\u00f1as sobre su piel, con un cuchillo. Los que alcanzaban la etapa final, filmaban su propia muerte. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Vigilen<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, repet\u00eda la circular.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfQu\u00e9 es eso?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfQu\u00e9, maestra?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Eso que tienes ah\u00ed \u2013Gala se\u00f1alaba el antebrazo de la peque\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Me mordi\u00f3 mi hermano. Las huellas de los dientecitos defin\u00edan una circunferencia de puntos rojos. Era una marca redonda, abultada en el centro.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Aqu\u00ed tengo otra, maestra \u2013la ni\u00f1a arremang\u00f3 su camiseta y mostr\u00f3 una marca similar en el hombro\u2013. Pero mi mam\u00e1 no le quiere pegar.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfY t\u00fa no le pegas?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013No. Porque me castigan. Gala no pregunt\u00f3 m\u00e1s: no eran cicatrices de cuchillo, no era el juego mortal. Eran marcas de vida. Y bastante bien logradas. No iba a entregar ni\u00f1os a psic\u00f3logos y polic\u00edas a la primera de cambio.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Bueno \u2013dijo en voz alta para toda la clase\u2013 ya todos tienen un insecto en su charola. Obs\u00e9rvenlo bien. Tienen que identificar qu\u00e9 insecto es, qu\u00e9 hac\u00eda cuando estaba vivo, c\u00f3mo com\u00eda, qu\u00e9 com\u00eda, c\u00f3mo se desplazaba. F\u00edjense en las alas, en las patas, en los pelos, en las antenas, en las mand\u00edbulas, en todo. Descr\u00edbanlo. Comp\u00e1renlo con los dibujos de su libro. Hay un microscopio aqu\u00ed \u2013se\u00f1al\u00f3 una esquina del sal\u00f3n\u2013. Y agua destilada.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ya nadie la escuchaba. Todos agarraban las jeringas y los bistur\u00edes.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00a1Primero observen! \u00a1No corten! \u00a1No destruyan su objeto de estudio! \u2013Gala alz\u00f3 la voz.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un ni\u00f1o la mir\u00f3 con cara de susto. Los dem\u00e1s no la pelaron.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Gala rode\u00f3 su escritorio y se sent\u00f3 sobre \u00e9l. Sent\u00eda las patitas ligeras en la espalda, entre sus flores secretas. Frente a ella, los alumnos llevaban su vida de alumnos, protegidos por las paredes del instituto, a salvo, por el momento, de la violencia en las calles.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De pronto entr\u00f3 el supervisor escolar con un polic\u00eda. Pasaron sin decir m\u00e1s palabra que \u201c\u00a1Buenos d\u00edas! Ni\u00f1os, sigan con sus actividades. Con permiso, maestra\u201d. Se llevaron a la peque\u00f1a de las mordidas. Gala, que ya ten\u00eda un juicio por romper la nariz de una mujer polic\u00eda, no dijo nada. Se qued\u00f3 mirando c\u00f3mo un alumno cortaba su grillo en peque\u00f1as rebanadas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>III<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se acost\u00f3 boca abajo, desnuda de la cintura hacia arriba. Sobre la cama de cuero caf\u00e9, sus senos se aplastaron como dos almohadillas blancas bajo su torso. Carlos se desplazaba por el estudio, Gala pod\u00eda seguirlo mentalmente por los ruiditos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Esas flores van muy bien. Falta un poco de definici\u00f3n en los bordes, vamos a intentar con unas agujas especiales que tengo por aqu\u00ed.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La voz le llegaba de los anaqueles del fondo, donde Carlos guardaba los objetos de vidrio. Gala conoc\u00eda el sitio de memoria. Era su momento preferido de la semana. Aqu\u00ed se sent\u00eda aislada y protegida del mundo exterior.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfNo has tomado, verdad?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013No \u2013aunque la cama ten\u00eda un agujero para la cabeza, no era c\u00f3modo hablar hacia el suelo. En lo que iniciaba el tratamiento, Gala opt\u00f3 por girar la cara y aplastar su cachete derecho contra la superficie acolchada. Sus labios se deformaron con la presi\u00f3n lateral.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Recuerda que nada de alcohol. Eso adelgaza la sangre \u2013los pasos de Carlos se alejaron hacia su izquierda.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfSabes? Algunos de mis alumnos traen moretones por todas partes \u2013dijo Gala. Sent\u00eda el vapor de su aliento reverberado por la cama.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Carlos se mov\u00eda por el \u00e1rea de los l\u00e1tigos y cuerdas. Gala oy\u00f3 un tintineo met\u00e1lico, quiz\u00e1 un caj\u00f3n con monedas, o clavos. Le gustaba este espacio amplio y ordenado, m\u00e1s que los laboratorios de biolog\u00eda con los matraces chorreados, las tapas oxidadas, la mugre y los t\u00edpicos excrementos de mosca sobre algunos experimentos olvidados desde cu\u00e1ndo. Aqu\u00ed las cosas encontraban un sosegado y limpio lugar. Adem\u00e1s, aqu\u00ed se pon\u00eda el cuerpo vivo, no animales muertos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Son moretones involuntarios, sabes, como de ca\u00edda en el recreo, pero no s\u00e9 qu\u00e9 tanto.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfQu\u00e9 tanto qu\u00e9? \u2013pregunt\u00f3 Carlos, distra\u00eddo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Algo rod\u00f3 por el suelo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Qu\u00e9 tanto son involuntarios. Hay alumnos rar\u00edsimos, con muchos moretones. Me parece atractivo, aunque sean ni\u00f1os.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Carlos acerc\u00f3 una mesita con ruedas, se puso los guantes. Gala escuch\u00f3 el chasquido del l\u00e1tex y un calofr\u00edo placentero le subi\u00f3 por la columna vertebral.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Oye, me cruc\u00e9 con tu dentista. Por eso no toqu\u00e9 el timbre.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Gala sent\u00eda incontrolables ganas de hablar en cuanto se recostaba sobre la camilla de cuero. Hablar de lo que sea. Las palabras le escurr\u00edan por la boca, aun con lo inc\u00f3modo de la posici\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfAh s\u00ed? \u2013Carlos preparaba una jeringa. Le daba golpecitos para sacar las burbujas de aire.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013S\u00ed. \u00a1Me asust\u00f3! Me lleg\u00f3 por la espalda, no lo escuch\u00e9 venir.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Es muy silencioso&#8230; \u2013Carlos alineaba sus instrumentos sobre la mesita, Gala vio de reojo tres martillitos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Me ense\u00f1\u00f3 su consultorio, no imagin\u00e9 que esta casa fuera tan grande. Y su taller de pr\u00f3tesis dentales.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013&#8230;\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfDe verdad hay tipos que cambian sus dientes sanos por otros afilados como cuchillos?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Es una moda \u2013Carlos tom\u00f3 una jeringa m\u00e1s grande.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Gala gir\u00f3 la cabeza y acomod\u00f3 su rostro sobre el agujero de la camilla. Mir\u00f3 sin mirar el piso blanco.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013\u00bfY cuando se muerden la lengua?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Imag\u00ednate. Unos acaban en el hospital.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Me impresionaron los colmillos puntiagudos&#8230; \u00bfSabes? Hacen buena pareja ese dentista pelirrojo y t\u00fa.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013Gracias.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Gala sinti\u00f3 el primer pinchazo entre sus omoplatos. Apret\u00f3 la quijada, y lo dej\u00f3 trabajar.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Veinte minutos m\u00e1s tarde, al despedirse en la puerta, Gala intent\u00f3 verlo a los ojos. Era imposible. En cuanto alcanzaba el iris azul que ten\u00eda enfrente, su mirada era expulsada hacia la periferia amoratada que conten\u00eda el globo ocular como en un estuche de terciopelo negro. Los p\u00e1rpados superiores e inferiores de Carlos eran negr\u00edsimos y ese color, que bajaba uno o dos tonos hacia el viol\u00e1ceo o el c\u00e1rdeno, se extend\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de la cuenca del ojo, por los p\u00f3mulos, las cejas y las sienes. Carlos parec\u00eda una especie de hombre mapache. Dos pu\u00f1etazos decorativos, casi circulares y siempre iguales, enmarcaban su mirada y la proteg\u00edan de la indiscreci\u00f3n de la gente. De lejos, con la luz deficiente del pasillo de la cl\u00ednica, parec\u00eda una calavera, tan blanca era su piel y tan profundamente negras y rebasadas las cuencas de sus ojos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>IV<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La m\u00e9dico forense estaba sentada junto al ata\u00fad, entre los arreglos de flores y velas, con sus mocasines Camper y su camarita digital sobre las piernas. Sus manos colgaban a ambos lados del asiento, atadas a sus brazos cortos, rechonchos e inertes. Gala no la hab\u00eda visto desde su desventura con la polic\u00eda, pero sab\u00eda que era la madre de Carlos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Recostado bajo el vidrio, Carlos flotaba en otro mundo. Ahora, con sus p\u00e1rpados negros sellados con una gotita de pegamento, su antifaz era impecable, homog\u00e9neo, sin la chispa azulada del iris. El hombre que lo mat\u00f3 a golpes, le rompi\u00f3 las costillas y perfor\u00f3 sus pulmones, le dej\u00f3 el rostro ileso. Lo luc\u00eda hermosamente.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Gala sinti\u00f3 las patitas de insecto iniciar el recorrido en c\u00edrculos por su espalda, entre sus flores secretas, pero con las pisadas m\u00e1s fuertes que de costumbre, como si en lugar de hormigas o cucarachas se tratara de un destacamento de tar\u00e1ntulas. Precisaba un pellizco, una sacudida, un golpe, algo que la distrajera, con un dolor m\u00e1s preciso y localizado, de esos itinerarios inquietantes por encima de su piel. La m\u00e9dico forense la reconoci\u00f3 e inclin\u00f3 la cabeza a modo de saludo. Gala le dijo \u201cPerd\u00f3n\u201d en vez de \u201cLo siento\u201d. Fue un lapsus inexplicable pero la m\u00e9dico no reaccion\u00f3. Se callaron ambas en primera fila del muerto. Dos ventiladores con largas barbas de polvo remov\u00edan el aire pesado y caliente. Gala clav\u00f3 su mirada en la caja barnizada, le pareci\u00f3 demasiado elegante y suntuosa para un asesinato callejero a golpes. La hubiera preferido de pino, sin lijar, con muchas astillas que se incrustaran en las ropas y en las manos de quienes se acercaran para llorar. Su mente, ansiosa, volvi\u00f3 al art\u00edculo sobre una tribu esquimal le\u00eddo esa misma ma\u00f1ana. All\u00e1, sobre el hielo, las luchas cuerpo a cuerpo que no culminaban con la muerte sellaban una amistad. Golpear se consideraba un acto \u00edntimo, con nudos imposibles de disolver. Es verdad, pens\u00f3 ella, los golpes dejan marcas, igual que el amor. \u00bfQui\u00e9n golpeaba con tanta precisi\u00f3n, y con tanto amor, los ojos del golpero mismo? Nunca se lo hab\u00eda preguntado. Quiz\u00e1 el dentista de colmillos largos. Ese amante yac\u00eda inconsciente en una cama de hospital, con la boca reventada pero vivo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fue la polic\u00eda, dec\u00edan todos, solo ellos pod\u00edan atacar as\u00ed. El aire se pre\u00f1aba de rabia contra quienes monopolizaban la violencia y eran peores que los delincuentes. La funeraria estaba a reventar. Cada persona que entraba de la calle tra\u00eda sobre la ropa, el pelo y la piel la temperatura de un verano abrasador. Un chico con el r\u00edmel corrido por las l\u00e1grimas iba de grupo en grupo para convocar a una marcha de protesta a las cinco de la tarde. En las dos salitas rentadas para velar al golpero, las respiraciones enrarec\u00edan el ox\u00edgeno.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A un lado de Gala, una mujer contaba que la m\u00e9dico forense hab\u00eda examinado en persona el cuerpo de su hijo. Gala pens\u00f3 en las fotos. Quiz\u00e1 la m\u00e9dico sac\u00f3 su camarita y realiz\u00f3 algunas tomas de los golpes sobre el cuerpo de su hijo, para su colecci\u00f3n personal. Las gotas de sudor empeoraban la sensaci\u00f3n de comez\u00f3n en su espalda. El olor a crisantemo y gladiola la mareaba y el hacinamiento en el velatorio volv\u00eda m\u00e1s recia la sed. Gala no ten\u00eda la fuerza para remar entre la gente y alcanzar la m\u00e1quina de caf\u00e9, al otro lado de la sala.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hab\u00eda una gran mayor\u00eda de hombres de aspecto cuidado, con las cejas depiladas, del tipo con que Gala se topaba en la sala de espera del golpero. Todos estaban cubiertos de negro, de los pies hasta el cuello. Bajo las vestimentas oscuras, Gala adivinaba los moretones, las marcas decorativas s\u00f3lo conocidas por Carlos y por ellos. Se rasc\u00f3 con la u\u00f1a del me\u00f1ique la saliva seca acumulada en las comisuras de la boca. Su mente acalorada volv\u00eda obsesivamente a la tribu esquimal cuya existencia no pod\u00eda comprobar m\u00e1s all\u00e1 del art\u00edculo escrito por un desconocido, pero que se acomodaba en una l\u00f3gica perfecta e implacable. En las yermas planicies de hielo, los golpes y el derrame de la sangre caliente deb\u00edan sin falta convertirse en el sello indisoluble de una hermandad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A ella le hab\u00edan retirado los cargos por actos de subversi\u00f3n y violencia contra la polic\u00eda. No tuvo que pagar por el pu\u00f1etazo en la nariz porque pudo comprobar que a ella le dieron a su vez una paliza en la comisar\u00eda. El cuerpo policial no debe perder la sangre fr\u00eda, dicta la ley, no puede vengarse con el uniforme puesto sobre una mujer sometida y esposada. Aquella noche en la comisar\u00eda, sin embargo, la mujer uniformada que sangraba de la nariz y sus colegas se apegaron a una ley m\u00e1s antigua, m\u00e1s tribal. Hab\u00eda sido un ojo por ojo, un diente por diente. Ahora podr\u00edamos ser amigas, esa mujer que golpe\u00e9 y luego me golpe\u00f3, pensaba Gala. Pero ni siquiera le dijeron su nombre.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando no pudo m\u00e1s con la comez\u00f3n, con el sudor que le corr\u00eda por la espalda, con la tristeza y el hacinamiento, Gala se abri\u00f3 paso hacia la puerta, entre las telas oscuras que eran como sudarios y el techo bajo que apisonaba el aire sucio sobre el muerto y los dolientes.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>V<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Recibi\u00f3 por correo postal una invitaci\u00f3n para la apertura de una muestra fotogr\u00e1fica en un museo finland\u00e9s. Con extra\u00f1amiento, Gala tom\u00f3 entre sus manos el cartoncito dise\u00f1ado con perfecci\u00f3n n\u00f3rdica. La imagen que publicitaba la exposici\u00f3n era el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">close up <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de un moret\u00f3n color naranja con forma de champi\u00f1\u00f3n at\u00f3mico sobre una piel negra. La m\u00e9dico forense hab\u00eda donado su colecci\u00f3n de moretones y le mandaba saludos. El cart\u00f3n ven\u00eda firmado a l\u00e1piz. Gala no pudo viajar al norte de Europa pero vio por internet la obra expuesta.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entre los cientos de cuerpos magullados y moreteados, algunos vivos y algunos muertos, encontr\u00f3 una fotograf\u00eda de Carlos adolescente, de unos once a\u00f1os. Aparec\u00eda con el labio roto y un ojo negro, como reci\u00e9n peleado. Gala imprimi\u00f3 la foto y, aunque un poco pixelada, la peg\u00f3 en una esquina de su ropero, junto al espejo. No explic\u00f3 nada a la mujer alta y uniformada con quien ahora compart\u00eda rec\u00e1mara y destino. Esto le vali\u00f3 un golpe en la espalda, un trancazo delicioso que ahuyent\u00f3 por un par de horas la comez\u00f3n permanente que torturaba su piel delicada.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cHematoma\u201d forma parte del libro de cuentos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Hematoma<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Yael Weiss (M\u00e9xico, Elefanta, 2019)<\/span><\/h5>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Photo: Holly Landkammer, Unsplash.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para Ilan I Al fin apareci\u00f3 la m\u00e9dico forense en un extremo del pasillo. Avanzaba r\u00e1pido con los pasitos que le permit\u00edan sus piernas cortas, como si reconociera a Gala y corriera hacia ella. No era extra\u00f1o, pues sab\u00eda que alguien la esperaba en los pasillos subterr\u00e1neos del Palacio de Justicia, y Gala era la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":26965,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[2887],"tags":[4658],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[],"lal_author":[4613],"class_list":["post-27281","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ficcion","tag-numero-27-es","lal_author-yael-weiss-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27281","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27281"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27281\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27294,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27281\/revisions\/27294"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/26965"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27281"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27281"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27281"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=27281"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=27281"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=27281"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=27281"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=27281"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}