{"id":27229,"date":"2023-09-11T01:01:26","date_gmt":"2023-09-11T07:01:26","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=27229"},"modified":"2023-09-21T18:40:27","modified_gmt":"2023-09-22T00:40:27","slug":"humberto-akabal-el-cantor-que-cuenta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2023\/09\/humberto-akabal-el-cantor-que-cuenta\/","title":{"rendered":"Humberto Ak\u2019abal: el cantor que cuenta"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cHumberto Ak\u2019abal es hoy un extraordinario ejemplo de superaci\u00f3n y una figura imprescindible en la que se reconcilian la Am\u00e9rica precolombina y la Am\u00e9rica hispana\u201d<\/span><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entre las amistades m\u00e1s enriquecedoras que me ha regalado mi ya larga dedicaci\u00f3n a la poes\u00eda, se encuentra, sin duda, la de Humberto Ak\u2019abal, a quien conoc\u00ed personalmente en junio de 2001, cuando vino a Carmona para presentar <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Todo tiene habla<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (amplia antolog\u00eda de sus versos, aparecida en la colecci\u00f3n de libros de la revista <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Palimpsesto<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, que Chari y yo dirigimos desde 1990 en esta pentamilenaria ciudad sevillana). A partir de aquella publicaci\u00f3n, nuestro llorado poeta maya colabor\u00f3 asiduamente en la revista con poemas, relatos y art\u00edculos. A la creciente admiraci\u00f3n de su obra por estos lares, contribuyeron los inolvidables recitales y conferencias que, durante la primera d\u00e9cada de este siglo, ofreci\u00f3 en los distintos eventos literarios a los que tuve la feliz oportunidad de invitarlo, como en el segundo y tercer encuentro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Sevilla, Casa de los Poetas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, celebrados en la capital andaluza en noviembre de 2005 y octubre de 2006, donde, junto a maestros de la talla de Eugenio Montejo, Carlos Germ\u00e1n Belli, F\u00e9lix Grande, Antonio Gamoneda u \u00d3scar Hahn, su presencia brill\u00f3 con luz propia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta sostenida relaci\u00f3n po\u00e9tica y humana, refrendada por un indesmayable intercambio epistolar, ahond\u00f3 nuestro mutuo afecto, solo interrumpido por su fulminante e inesperada muerte. Nuestro entra\u00f1able trato de casi veinte a\u00f1os me revel\u00f3 a un hombre siempre atento, cordial, afable, pudoroso y comunicativo a un tiempo, que, fuera de sus textos, nunca aire\u00f3 su enorme sufrimiento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero, cuando le\u00ed por primera vez unos pocos poemas suyos \u2014muy breves\u2014 en un n\u00famero de la bogotana <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Revista<\/span><\/i> <i><span style=\"font-weight: 400;\">Casa Silva<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, no sospech\u00e9, ni por asomo, que eran en realidad autotraducciones del maya k\u2019iche\u2019 ni que adquir\u00edan su cabal sentido en el conjunto de una obra arraigada con tenaz ah\u00ednco en los mitos y tradiciones de su cultura ind\u00edgena, al punto de convertirse \u2014pese a su delicada intimidad\u2014 en la voz y la memoria de un pueblo zarandeado por los violentos vientos de incesantes avatares hist\u00f3ricos. Sin embargo, no debemos confundir la condici\u00f3n \u00e9tnica de Humberto Ak\u2019abal \u2014como por desgracia le sucede a una parte de la cr\u00edtica\u2014 con los valores est\u00e9ticos de su escritura. Aquella nos interesa solo en la medida en que nutre el lenguaje y los temas m\u00e1s propios de este genuino poeta de dos lenguas y un mundo. La sutileza y deliberada ingenuidad que encontr\u00e9 entonces en esos poemas me animaron a buscar de inmediato a su autor y, tras familiarizarme con su creaci\u00f3n po\u00e9tica, proponerle la antolog\u00eda ya referida.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><b>\u201cLA POES\u00cdA DE AK\u2019ABAL, MEDIANTE EXPRESIONES ORALES DE SU PUEBLO Y LAS BIEN DOSIFICADAS REPETICIONES, ECHA SUS RA\u00cdCES TANTO EN EL CANTO COMO EN EL CUENTO, HASTA ENLAZARLOS EN UNA SUERTE DE SORTILEGIO\u201d<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mientras la elaboraba, me di cuenta de que estaba entrando en un mundo tan personal como intransferible, hecho de esas recurrentes correspondencias que urden la coherencia interna de toda obra aut\u00e9ntica. Adem\u00e1s, me confirm\u00f3 que la fidelidad del poeta guatemalteco a sus registros formales y tem\u00e1ticos es tal que, a diferencia de esos autores que necesitan crear un clima distinto en cada libro, los suyos conforman uno solo, cuyo despliegue es hacia dentro y no hacia adelante, como reflejo de su noci\u00f3n circular de la existencia. Sin embargo, al entreverar la sencillez del tono conversacional con el m\u00e1s depurado lirismo, la gama de matices de esos registros \u2015que van del amago humor\u00edstico al sentencioso, pasando por el detalle descriptivo y el di\u00e1logo directo\u2015 lo salvan, sin romper la unidad de fondo, de la monoton\u00eda o el estancamiento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La condici\u00f3n biling\u00fce de Ak\u2019abal no se queda en el hecho de que \u00e9l mismo tradujo sus poemas, sino que determina la perspectiva desde donde los escribi\u00f3. Poemas como \u201cSombras\u201d o \u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Rija<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2015La casa\u201d no tendr\u00edan sentido en su lengua materna: se atienen a una f\u00f3rmula verbal h\u00edbrida, donde la intenci\u00f3n did\u00e1ctica se convierte tambi\u00e9n en un recurso est\u00e9tico para dar a conocer, a quienes no pertenecemos a la cultura maya, el esp\u00edritu de imbricaci\u00f3n del k\u2019iche\u2019 con los seres naturales, elementos y \u00e1mbitos cotidianos:<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><b>Sombras<\/b><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La sombra de una casa,<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">de un \u00e1rbol,<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">de un muro<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">o de una roca\u2026,<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">en nuestra lengua se dice <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">mu\u2019j<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La sombra de uno<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">se llama <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">nonoch\u2019,<br \/>\n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">es la compa\u00f1era,<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">la que uno trae cuando nace<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">y la que se lleva cuando muere<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Toda la poes\u00eda de Ak\u2019abal, de un modo m\u00e1s o menos soterrado, guarda este af\u00e1n pedag\u00f3gico y supone, en primera instancia, un tapiz de personajes, costumbres y creencias tan verazmente tejido que lo que pudiera parecernos incluso mera superstici\u00f3n, lo aceptamos como signo primordial, heredado de una larga experiencia de esa realidad que el poeta recuerda o vive. Una realidad imbuida de una dimensi\u00f3n sagrada<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">en la que, seg\u00fan sus palabras, \u201ctodo tiene habla\u201d<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">1<\/span><\/sup> <span style=\"font-weight: 400;\">y los seres animados e inanimados encuentran su sentido, adverso o favorable,<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">dentro del flujo temporal que comunica al pasado, al presente y al futuro entre s\u00ed, en una cosmovisi\u00f3n llena de se\u00f1ales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La autenticidad de estos poemas nace, en gran medida, de la actitud comprensiva y entra\u00f1able \u2015pero no complaciente\u2015 con que Ak\u2019abal se refiere a cualquier aspecto de su entorno y, en consecuencia, de la falta de conclusiones o afirmaciones tajantes \u2015salvo salpicados poemas de corte afor\u00edstico o denuncia social\u2015 que pudieran llevarlo al pintoresquismo o, peor a\u00fan, al exotismo de cart\u00f3n piedra. Ak\u2019abal casi nunca opina: presenta hechos, situaciones, sensaciones y personajes, dejando el silencio justo para que lo no dicho flote en lo dicho como un temblor sobreentendido y sugerente. Es este despojamiento el que le da a su poes\u00eda su car\u00e1cter \u00edntimo e individual. El poeta habla, en \u00faltima instancia, de su mundo para reconocerse y, a trav\u00e9s de esos h\u00e1bitos y vestigios ancestrales, hacernos sentir su inquietud y las incertidumbres de su propia vida. As\u00ed sucede en poemas como \u201cViento de hielo\u201d o \u201cLa cuerda del silencio\u201d, donde los espantos \u2015suerte de indicios premonitorios, presencias intuidas o enmascaradas, a la vez f\u00edsicas e imaginarias\u2015 son, en palabras de Ak\u2019abal, \u201cmaneras de comprender lo inexplicable con su contexto de s\u00edmbolos\u201d<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">2<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\">. Los espantos suspenden de s\u00fabito el curso normal de las cosas hasta recoger, con la fuerza de una imagen elemental, la inocencia primigenia del miedo. Esta misma inocencia \u2015que es simple reconocimiento del misterio de todo\u2015 hace de su poes\u00eda un modo acogedor de estar en el mundo, sin imponerse a nada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La onomatopeya cumple una funci\u00f3n central en la obra de Ak\u2019abal porque le permite o\u00edr a los seres y a las cosas y, por tanto, entenderlos y atenderlos. La onomatopeya nunca es aqu\u00ed gratuita: se integra en el fraseo de un poema para completar su significado, no para reiterarlo, a\u00f1adiendo una sensaci\u00f3n f\u00edsica que el nivel sem\u00e1ntico no alcanza a transmitir, como por ejemplo en la canci\u00f3n de cuna \u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Kitanatana<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Kitanatana, kitanatana, kitanatana;<br \/>\n<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">nuyuj, nuyuj, nuyuj;<br \/>\n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">dormite, mijito, dormite.<br \/>\n<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Kitanatana, kitanatana, kitanatana;<br \/>\n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">dormite, dormite.<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Si llor\u00e1s<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">se van a despertar<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">los pajaritos<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">y ellos de noche no cantan.<br \/>\n<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Kitanatana, kitanatana, kitanatana;<br \/>\n<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">nuyuj, nuyuj,<br \/>\n<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">nuyuj&#8230;<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La m\u00e1xima expresi\u00f3n de este recurso aparece en \u201cCantos de p\u00e1jaros\u201d o en \u201cVoces del agua\u201d, poemas sostenidos enteramente por la regular repetici\u00f3n de grupos sil\u00e1bicos para recrear, en el primero, el concierto polif\u00f3nico de las aves y, en el segundo, la variada gama de sonidos de la lluvia, del r\u00edo, del estanque, o de la charca. Sonido y sentido, pues, como aspiraba Val\u00e9ry, se funden. Ak\u2019abal no nos cuenta qu\u00e9 dicen las cosas: nos las pone al o\u00eddo, y quiz\u00e1 los poemas onomatop\u00e9yicos \u2015que lograban su plena belleza cuando el poeta los recitaba en p\u00fablico con una suave entonaci\u00f3n salm\u00f3dica\u2015 supongan la total decantaci\u00f3n de su esp\u00edritu animista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta riqueza espiritual no excluye la conciencia de la pobreza material. Ambas constituyen las dos caras de una moneda, cuyo borde ser\u00eda la forma breve de casi todos estos poemas. La brevedad casa tanto con el silencio contemplativo o el sentimiento m\u00e1s delicado como con la evidencia de la precariedad, donde una imagen, en ambos casos, basta para decirlo todo, sin insistencia alguna. Por ejemplo, \u201cLa luna en el agua\u201d se acerca a la inasible fulguraci\u00f3n de un haiku:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-weight: 400;\">No era bella,<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">pero la sent\u00eda en m\u00ed<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">como la luna en el agua.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">mientras que \u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Solot<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d, a la \u00e1spera intemperie de una copla flamenca:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Yo me peinaba con un peine<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">hecho con un manojo de ra\u00edces<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">de un arbusto llamado <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">solot<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">,<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">mi espejo era un charco color de lodo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Este mismo don de la brevedad \u2015que calla m\u00e1s que afirma, que muestra m\u00e1s que insiste\u2015 lo posee, a pesar de su inusual extensi\u00f3n en esta escritura, \u201cLa carta\u201d, cuyas dotes narrativas apuntan a la dram\u00e1tica indefensi\u00f3n de algunos relatos de Humberto Ak\u2019abal, ya impl\u00edcitas en muchos de sus poemas m\u00e1s cortos como \u201cEl pedidor\u201d, \u201cLa mu\u00f1eca de paja\u201d, \u201cEl puente\u201d o \u201cMi vecino\u201d, no exentos de un incipiente desarrollo argumental.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La brevedad y la ingenuidad dan a estos versos un aire de apuntes sin pretensiones, como salidos de un tir\u00f3n. Sin embargo, una y otra son el resultado de un orden expositivo que reparte, con audacia t\u00e9cnica, los elementos formales y tem\u00e1ticos que conviene resaltar, en cada momento, para no caer en lo anecd\u00f3tico. Esto explica la tendencia al equilibrio estr\u00f3fico y la sensaci\u00f3n de no estar leyendo unos poemas traducidos, unos poemas que nacen, seg\u00fan el poeta maya, de \u201cla mirada de un ni\u00f1o en las palabras de un hombre\u201d<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">3<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La poes\u00eda de Ak\u2019abal, mediante expresiones orales de su pueblo y las bien dosificadas repeticiones, echa sus ra\u00edces tanto en el canto como en el cuento, hasta enlazarlos en una suerte de sortilegio en que el nost\u00e1lgico presente convoca al armonioso pasado de sus ancestros con tal fuerza revitalizadora que todo parece estar a\u00fan en su sitio, aunque el tiempo de hoy sea otro, descre\u00eddo y corrupto. De ah\u00ed que, en \u201cEl juramento\u201d, escuchemos esta s\u00faplica de sus mayores a los dioses: \u201cNo permitan que el ayer \/<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">se vaya lejos\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En definitiva, el aprendizaje del castellano en sus pocos a\u00f1os de escuela primaria lo puso en contacto con las culturas de todos los tiempos y, a la larga, tras un arduo periplo intelectual, lo devolvi\u00f3 a su lengua materna con plena conciencia de su significado y posibilidades creadoras. Sin el dominio del castellano \u2014en el que practic\u00f3 sus primeras tentativas po\u00e9ticas, con rima y m\u00e9trica cl\u00e1sicas incluidas\u2014, no hubiera logrado recrear en k\u2019iche\u2019 los mitos y tradiciones de su pueblo con los que su mundo interior se identifica. Es por ello que sus poemas los pensara en cualquiera de las dos lenguas y que, en un momento dado, ambas, seg\u00fan sus palabras, \u201cse funden en m\u00ed, aliment\u00e1ndose una a la otra\u201d<\/span><sup><span style=\"font-weight: 400;\">4<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\">, hasta hacer de \u00e9l un poeta de confluencias, gracias a este \u00edntimo entrevero idiom\u00e1tico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Humberto Ak\u2019abal es hoy un extraordinario ejemplo de superaci\u00f3n y una figura imprescindible en la que se reconcilian la Am\u00e9rica precolombina y la Am\u00e9rica hispana.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><sup><span style=\"font-weight: 400;\">1<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0 \u201cA un lado del camino\u201d, incluido en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Todo tiene habla<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, antolog\u00eda po\u00e9tica de Humberto Ak\u2019abal (col. Palimpsesto, Carmona, 2000). P\u00e1gs. 15-18.<\/span><\/h6>\n<h6><sup><span style=\"font-weight: 400;\">2<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0 \u201cEl otro que est\u00e1 all\u00ed\u201d, ep\u00edlogo a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El p\u00e1jaro encadenado <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Humberto Ak\u2019abal (<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Talleres K\u2019ururup, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Guatemala,<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> 2010).<\/span><\/h6>\n<h6><sup><span style=\"font-weight: 400;\">3<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\"> \u201cUn fuego que se quema a s\u00ed mismo\u201d (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Palimpsesto<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> n.\u00ba 21, Carmona, 2006). P\u00e1gs. 41-43.<\/span><\/h6>\n<h6><sup><span style=\"font-weight: 400;\">4<\/span><\/sup><span style=\"font-weight: 400;\"> \u201cUna poes\u00eda de confluencias\u201d, pr\u00f3logo a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Las palabras crecen <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Humberto Ak\u2019abal (Biblioteca Sibila-Fundaci\u00f3n BBVA, Sevilla, 2009). P\u00e1g. 6.<\/span><\/h6>\n<h6><\/h6>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Humberto Ak\u2019abal, poeta k\u2019iche\u2019, por Alvaro Figueroa.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cHumberto Ak\u2019abal es hoy un extraordinario ejemplo de superaci\u00f3n y una figura imprescindible en la que se reconcilian la Am\u00e9rica precolombina y la Am\u00e9rica hispana\u201d &nbsp; Entre las amistades m\u00e1s enriquecedoras que me ha regalado mi ya larga dedicaci\u00f3n a la poes\u00eda, se encuentra, sin duda, la de Humberto Ak\u2019abal, a quien conoc\u00ed personalmente en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":27633,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[4572],"tags":[4658],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[2458],"lal_author":[4027],"class_list":["post-27229","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-dossier-in-homage-to-humberto-akabal","tag-numero-27-es","translator-arthur-malcolm-dixon-es","lal_author-francisco-jose-cruz-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27229","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27229"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27229\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27631,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27229\/revisions\/27631"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27633"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27229"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27229"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27229"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=27229"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=27229"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=27229"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=27229"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=27229"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}