{"id":26839,"date":"2023-09-13T01:01:13","date_gmt":"2023-09-13T07:01:13","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=26839"},"modified":"2023-09-21T17:56:09","modified_gmt":"2023-09-21T23:56:09","slug":"una-nina-en-litland-discurso-del-premio-neustadt-2016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2023\/09\/una-nina-en-litland-discurso-del-premio-neustadt-2016\/","title":{"rendered":"Una ni\u00f1a en Litland: Discurso del Premio Neustadt 2016"},"content":{"rendered":"<p><em><b>Nota del editor:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Dubravka Ugre\u0161i\u0107, ganadora del Premio Neustadt 2016, falleci\u00f3 el 17 de marzo de 2023. Es un honor para nosotros compartir este dossier de las p\u00e1ginas de <\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">World Literature Today<\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\"> en su memoria. Este texto fue publicado originalmente en <\/span><a href=\"https:\/\/www.worldliteraturetoday.org\/2017\/january\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">WLT Vol. 91, Nro. 1, enero 2017<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Haz click abajo para suscribirte a WLT:<\/span><\/p>\n\t\t<div data-elementor-type=\"section\" data-elementor-id=\"25586\" class=\"elementor elementor-25586\" data-elementor-post-type=\"elementor_library\">\n\t\t\t\t\t<section class=\"has_ae_slider elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8c88522 elementor-section-full_width elementor-section-height-default elementor-section-height-default ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"8c88522\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-147c027 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"147c027\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-85c0392 elementor-align-left elementor-widget elementor-widget-button\" data-id=\"85c0392\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"button.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-button-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm\" href=\"https:\/\/my.worldlit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-content-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-text\">SUSCRIBIRME A <i>WLT<\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Tras ver el estreno mundial de la adaptaci\u00f3n teatral de su cuento \u201c\u00bfQui\u00e9n soy?\u201d, al que asistieron cientos de personas, Ugre\u0161i\u0107 mantuvo cautiva a la audiencia con el siguiente discurso.<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los dos primeros libros que escrib\u00ed fueron para ni\u00f1os. Publiqu\u00e9 el primero a los veinti\u00fan a\u00f1os. Abandon\u00e9 la literatura infantil cuando descubr\u00ed que carec\u00eda del talento excepcional que poseen s\u00f3lo los m\u00e1s excepcionales escritores de literatura para ni\u00f1os. Todav\u00eda creo que la carrera del autor de literatura infantil \u2013de alguien con el don de Lewis Carroll\u2013 es la carrera m\u00e1s dichosa que un escritor podr\u00eda desear, pues se trata, a la vez, de una elecci\u00f3n \u201cnatural\u201d: escribir para ni\u00f1os significa prolongar la infancia. Digo esto porque los trabajos de los adultos son \u00fatiles, mientras que los ni\u00f1os realizan labores sin aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica. La literatura en s\u00ed misma es una tarea poco pr\u00e1ctica. No tiene precio, no puede ser compensada \u2013de la misma manera que un dibujo infantil tampoco tiene precio\u2013 y tampoco puede ser manipulada, aunque muchas personas se esfuercen sobremanera en hacer justamente eso, en \u201cmanipular\u201d la literatura. Despu\u00e9s de todo, ni siquiera los escritores dudan en manipularla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En alg\u00fan punto de la historia se decidi\u00f3 que esta tarea in\u00fatil que es la literatura deb\u00eda ostentar un mayor prestigio social. La literatura moderna adquiri\u00f3 este estatus cuando se volvi\u00f3 tema de estudio en las universidades, y esto s\u00f3lo ocurri\u00f3 hace unos pocos siglos. Cualquier prestigio social es vulnerable al cambio. Dicho de otra forma, se necesita una enorme cantidad de tiempo para construir una pir\u00e1mide, incluso para su mantenci\u00f3n, pero para destruirla s\u00f3lo se precisa de un momento. En este sentido, la literatura, en cuanto sistema de conocimiento que ha sido ideado y construido por personas muy dedicadas a lo largo de los siglos, es una creaci\u00f3n fr\u00e1gil.\u00a0 Quienes se dedican a la literatura deber\u00edan tenerlo presente. Quiz\u00e1s ser\u00eda adecuado recordar la novela de culto de Ray Bradbury, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Fahrenheit 451<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, o alguna de las muchas pel\u00edculas postapocal\u00edpticas de ciencia ficci\u00f3n. En estas obras, ya no quedan libros. O al menos yo no he visto ninguno. Adem\u00e1s, cuando llegue el momento en que todos puedan empezar a escribir libros \u2013y ese momento, gracias a la tecnolog\u00eda, ya ha llegado\u2013 ya no habr\u00e1 literatura. Esto es porque la literatura es un sistema que requiere arbitraje. Los \u00e1rbitros sol\u00edan ser personas \u201ccon buen gusto literario\u201d: te\u00f3ricos, cr\u00edticos, profesores de literatura, traductores, editores, y, no nos olvidemos, los medi\u00f3critas de turno: los censores, los vendedores, los \u201cSalieris\u201d, los ide\u00f3logos de diversa estirpe (religiosos y pol\u00edticos). Hoy el mercado se ha declarado a s\u00ed mismo el \u00e1rbitro, como tambi\u00e9n han hecho los lectores. El mercado se ha aliado con \u201clos lectores predominantes\u201d. Esto no ha dado mayor libertad a los escritores \u2013es m\u00e1s, al igual que los pol\u00edticos y empresarios, hoy los autores deben complacer al consumidor, al lobby; deben <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">vloggear<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">postear, tuitear, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">acumular \u201cme gusta\u201d y expandir con diligencia su colectivo digital de admiradores, que le dar\u00e1n su apoyo y comprar\u00e1n sus libros\u2013.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nac\u00ed en un mundo donde la primera maravilla tecnol\u00f3gica fue la radio. Recuerdo cuando me despertaba por la noche y giraba el dial grande para mover la l\u00ednea roja a lo largo de las estaciones inscritas en l\u00ednea en la parte delantera de la radio, mientras escuchaba idiomas que no entend\u00eda. Nuestra radio era una Nikola Tesla y ten\u00eda una peque\u00f1a luz verde que brillaba en la oscuridad. Nac\u00ed pocos a\u00f1os despu\u00e9s del fin de la Segunda Guerra Mundial en un pa\u00eds peque\u00f1o, donde la necesidad de producir bienes con utilidad pr\u00e1ctica superaba la de producir juguetes. Por esa raz\u00f3n, recib\u00ed mi primera mu\u00f1eca \u201cde verdad\u201d cuando ya era demasiado grande para jugar con mu\u00f1ecas. En mi primera infancia no me cautivaban los juguetes, sino los libros, la radio y las pel\u00edculas de Hollywood para adultos: los textos, los sonidos y las im\u00e1genes que me permit\u00edan imaginar que escapaba de mi existencia provincial para adentrarme en un mundo inmenso, emocionante. Me imaginaba el mundo con la ayuda de los libros y el rol de la interactividad \u2013por usar jerga contempor\u00e1nea\u2013 fue enorme. Hoy el campo de la imaginaci\u00f3n se encuentra m\u00e1s delimitado; la industria cultural ha satisfecho todas las necesidades con las que s\u00f3lo podr\u00edamos haber so\u00f1ado en el pasado. Aqu\u00ed tenemos nuestros productos \u201cpremasticados\u201d (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ana Karenina<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> para principiantes), o las versiones simplificadas, readaptadas y comercializadas de obras originales (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ana Karenina y los zombies<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">), o incluso experimentos como los libros hologr\u00e1ficos. Hoy, los nuevos medios de comunicaci\u00f3n han ocupado hasta el \u00faltimo cent\u00edmetro del espacio de la imaginaci\u00f3n: y se han quedado con el alma, el tiempo y el dinero de sus \u201cconsumidores\u201d, sin dejar nada atr\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante mi infancia e incluso durante mi \u00e9poca de estudiante, no se hablaba de las editoriales como una industria, ni hab\u00eda un mercado literario, y a\u00fan no se trazaba una frontera definitiva entre la literatura infantil y para adultos. No hab\u00eda psic\u00f3logos supervisando los procesos de consumo; le\u00edamos apasionadamente lo que cayera en nuestras manos. Gracias a los medios de comunicaci\u00f3n y al mercado, hoy nuestros gustos han sido estandarizados. La poderosa industria nutre cada capilar del consumo en el mundo. En los lugares m\u00e1s pobres de Kolkata, donde la gente habita espacios del tama\u00f1o de una caja de f\u00f3sforos, puede que sean pobres, pero en aquellos hogares improvisados, brillan diminutas pantallas (de televisi\u00f3n o no) d\u00eda y noche.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En aquellos tiempos lejanos en que hab\u00eda editoriales yugoeslavas, sol\u00eda cobrarse una tasa bastante impopular conocida como el impuesto a la literatura <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">pulp<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Quienes decidieran satisfacer los gustos \u201cprosaicos\u201d de los lectores deb\u00edan pagar un impuesto para publicar literatura <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">pulp<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Si el impuesto a lo popular fuera percibido a nivel mundial, se acumular\u00eda una gran cantidad de dinero, que podr\u00eda usarse para publicar libros de gran calidad y baratos, para acceder a una educaci\u00f3n gratis y de calidad, para profesores, artistas y otras personas creativas. Podemos imaginarnos todo esto, claro, pero lo \u00fanico que se resiste a la imaginaci\u00f3n es decidir qui\u00e9n puede evaluar qu\u00e9 literatura es popular y cu\u00e1l no. No olvidemos que las palabras como literatura <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">pulp<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">kitsch<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> han ca\u00eddo en desuso. Hace unos treinta a\u00f1os, lo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">kitsch<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> a\u00fan era objeto de debate y estudio entre los te\u00f3ricos del arte y la literatura. Al menos hasta que el mercado global le dio un codazo a lo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">kitsch, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">expuls\u00e1ndolo de su vocabulario. Todo lo que separe \u201cla paja del trigo\u201d es indeseable en un mercado globalizado, que trabaja por venderlo todo y vender tanto como sea posible.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay ciertos conceptos clave en el vocabulario del brillante soci\u00f3logo Zygmunt Bauman que son relevantes no s\u00f3lo para la sociedad contempor\u00e1nea, sino tambi\u00e9n para la industria cultural, y tambi\u00e9n para la literatura contempor\u00e1nea. Uno de ellos es el de \u201cdesecho\u201d. Vivimos en una civilizaci\u00f3n de hiperactividad industrial que genera, entre otras cosas, desechos. Con la llegada de comandos populares como el \u201ccopiar y pegar\u201d, surge la necesidad del comando \u201cguardar\u201d<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">1<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. La era digital en que vivimos est\u00e1 moldeando a la manera de pensar y el car\u00e1cter f\u00edsico del humano digital. Nuestros dedos se han adelgazado, alarg\u00e1ndose, volvi\u00e9ndose m\u00e1s adeptos, pero adem\u00e1s mantenemos ocupados a los oftalm\u00f3logos, ajustando constantemente los lentes de nuestras gafas. Nuestro lenguaje tambi\u00e9n est\u00e1 cambiando. Ahora, no s\u00f3lo los ni\u00f1os, sino tambi\u00e9n los adultos, dependen de las abreviaciones y los emoticones.\u00a0 Incluso nuestros emoticones han cambiado, como tambi\u00e9n lo han hecho nuestros sensores de recepci\u00f3n, nuestros c\u00f3digos, nuestras formas de comunicarnos, y, sobre todo, nuestro sentido del tiempo. Nos sentimos inmersos en un presente de acceso absoluto, en un ahora desp\u00f3tico. En este sentido, a pesar de tener acceso a buscadores que nos conectan, en segundos, con tiempos pasados, algunos de los espec\u00edmenes m\u00e1s viejos de la raza humana, como yo, lidiamos con una sensaci\u00f3n de discontinuidad cultural. En paralelo con el poderoso y liberador sentido de control que nos entregan dispositivos como el tel\u00e9fono inteligente, hemos desarrollado un miedo l\u00edquido, en palabras de Baumann, una neurosis de la inseguridad (quiz\u00e1s por esto sentimos la necesidad de subir millones de selfis al ciberespacio, para confirmar que hemos vivido).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El cuento \u201c\u00bfQui\u00e9n soy?\u201d nace gracias a un sentimiento no s\u00f3lo de seguridad sino tambi\u00e9n de plenitud literaria que sent\u00eda hace treinta y tres a\u00f1os, durante una \u00e9poca en la que me encontraba tan contenta como un rat\u00f3n descansando sobre una rueda de queso. Mi rueda de queso era la biblioteca, mi trabajo universitario, la certeza de que la literatura era aut\u00f3noma y que era lo \u00fanico a lo que val\u00eda la pena dedicarme. El cuento que han puesto en escena los estudiantes de la Escuela de Teatro Helmerich de la Universidad de Oklahoma, bajo la direcci\u00f3n de Judith Pender, surgi\u00f3 a partir de un sentimiento de profunda plenitud literaria, de continuidad. Me intrigaba la idea de una lectura desfamiliarizada en el marco de una profunda familiaridad con la literatura mundial.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La literatura de internet, el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">fan fiction<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> que explor\u00e9 en el ensayo \u201cCultura karaoke\u201d, hoy se gu\u00eda mediante principios similares pero el canon es diferente. No se trata de las obras cl\u00e1sicas del canon literario, sino que pertenecen a un nuevo canon contempor\u00e1neo del que participan millones de lectores y espectadores: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Harry Potter<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, la saga de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Crep\u00fasculo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los juegos del hambre, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">entre otras obras similares.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><b>\u201cDEBEMOS CENTRAR TODA NUESTRA ENERG\u00cdA EN APOYAR A QUIENES EST\u00c9N DISPUESTOS A INVERTIR EN LA LITERATURA, NO EN LA LITERATURA COMO UN MEDIO PARA MANTENER LA ALFABETIZACI\u00d3N, SINO EN CUANTO ACTIVIDAD CREATIVA VITAL Y ESENCIAL\u201d<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es debido a todo esto, y tal vez debido a la sensaci\u00f3n injustificada de que el sistema de la literatura tal como lo conocemos est\u00e1 en decadencia, a medida que la civilizaci\u00f3n digital conquista los dominios de Gutenberg, que debemos centrar nuestras energ\u00edas en apoyar a quienes est\u00e9n dispuestos a invertir en literatura; no en la literatura como un esfuerzo de alfabetizaci\u00f3n, sino como una actividad vital y esencial, en cuanto se trata de personas que preservar\u00e1n el capital intelectual, art\u00edstico y espiritual de nuestras sociedades. Ni siquiera podr\u00eda haber so\u00f1ado que alg\u00fan d\u00eda un teatro estudiantil en Norman, Oklahoma, presentar\u00eda la primera puesta en escena de mi historia, escrita hace treinta y tres a\u00f1os. Por lo tanto, la continuidad literaria s\u00ed existe, y el hecho de que describa una trayectoria geogr\u00e1fica inesperada solo aumenta la emoci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El paisaje literario que me ha recibido en Norman me ha conmovido profundamente al punto de que, por un breve instante, olvid\u00e9 las constelaciones pol\u00edticas dominantes. Olvid\u00e9 los procesos en marcha en todos los rincones de Europa, olvid\u00e9 a las personas que obstinadamente nos est\u00e1n llevando de regreso a alg\u00fan siglo lejano, las personas que proh\u00edben o queman libros, los censores morales e intelectuales, los crueles reescribidores de la historia, los inquisidores de la \u00e9poca actual; olvid\u00e9 por un momento los paisajes en los que la infame esv\u00e1stica ha estado apareciendo cada vez con m\u00e1s frecuencia, como en las escenas iniciales de la pel\u00edcula cl\u00e1sica<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Cabaret<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Bob Fosse, y los r\u00edos de refugiados cuya cantidad, dicen, es a\u00fan mayor que la de la Segunda Guerra Mundial.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, existe una continuidad en la cr\u00edtica literaria. El conocimiento de lo que es buena literatura no se ha perdido para siempre. Este es un momento para recordar a Vladimir Nabokov y sus palabras, que pertenecen al \u00e1mbito de la cr\u00edtica literaria, tan necesaria hoy:<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay tres puntos de vista desde los que puede pensarse a un escritor: podemos pensarlo como un narrador, como un maestro, o como un hechicero. La mayor\u00eda de los escritores son una combinaci\u00f3n de los tres: el narrador, el maestro y el hechicero, pero es el hechicero el que predomina en \u00e9l, lo que lo convierte en un gran escritor. Acudimos al narrador en busca de entretenimiento, en busca de exaltaci\u00f3n mental del tipo m\u00e1s simple, de participaci\u00f3n emocional, del placer de viajar a una regi\u00f3n remota en el tiempo o el espacio. Una mente ligeramente diferente, aunque no necesariamente m\u00e1s elevada, busca en el escritor a un maestro. A un propagandista, moralista, profeta: esta es la secuencia ascendente. Puede que acudamos al maestro no s\u00f3lo en busca de una educaci\u00f3n moral, sino tambi\u00e9n de conocimiento directo, de hechos simples&#8230; Finalmente, y sobre todo, un gran escritor es siempre un gran hechicero, y es aqu\u00ed donde llegamos a la parte realmente emocionante, cuando intentamos comprender la magia individual de su genio y estudiamos el estilo, las im\u00e1genes, el patr\u00f3n de sus novelas o poemas.<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nos encontramos aqu\u00ed, en el Festival Neustadt, una ocasi\u00f3n para celebrar al hechicero, quien sea que \u00e9l o ella pueda ser. Nos hemos reunido para celebrar a todos aquellos que han sido, que son y que ser\u00e1n nuestro pasado, presente y futuro: a quienes ser\u00e1n hechiceros\u2026<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Norman, Oklahoma<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">28 de octubre de 2016<\/span><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Traducido del croata al ingl\u00e9s por Ellen Elias-Bursa\u0107<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Traducido del ingl\u00e9s al espa\u00f1ol por Antonia Alvarado Puchulu<\/span><\/h5>\n<h6><\/h6>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">1 <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Nota de la traductora: En ingl\u00e9s, la palabra \u201csave\u201d se traduce como \u201cguardar\u201d en computaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n significa \u201csalvar\u201d.<\/span><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><b>Antonia Alvarado Puchulu <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">es una traductora y estudiante de doctorado chilena. Actualmente se encuentra cursando sus estudios en la Universidad de Michigan. Obtuvo su licenciatura en literatura en la Universidad de Los Andes (Chile) en 2017 y complet\u00f3 su Master of Arts en la Universidad de Oklahoma en 2023. Sus \u00e1reas de investigaci\u00f3n se centran en la literatura de g\u00e9nero del Cono Sur y los estudios de la discapacidad.<\/span><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Dubravka Ugre\u0161i\u0107 pronunci\u00f3 el discurso principal del Festival Neustadt 2016 ante cientos de estudiantes secundarios y universitarios en Norman, Oklahoma. Cortes\u00eda de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">World Literature Today<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota del editor: Dubravka Ugre\u0161i\u0107, ganadora del Premio Neustadt 2016, falleci\u00f3 el 17 de marzo de 2023. Es un honor para nosotros compartir este dossier de las p\u00e1ginas de World Literature Today en su memoria. Este texto fue publicado originalmente en WLT Vol. 91, Nro. 1, enero 2017. Haz click abajo para suscribirte a WLT: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":26941,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[4539],"tags":[4658],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[4603],"lal_author":[4601],"class_list":["post-26839","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura-mundial-de-wlt","tag-numero-27-es","translator-ellen-elias-bursac-es","lal_author-dubravka-ugresic-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26839","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26839"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26839\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27596,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26839\/revisions\/27596"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/26941"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26839"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26839"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26839"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=26839"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=26839"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=26839"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=26839"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=26839"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}