{"id":2645,"date":"2018-11-01T22:57:52","date_gmt":"2018-11-02T04:57:52","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2018\/11\/four-poems-olga-orozco\/"},"modified":"2024-04-21T16:26:15","modified_gmt":"2024-04-21T22:26:15","slug":"four-poems-olga-orozco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2018\/11\/four-poems-olga-orozco\/","title":{"rendered":"Cuatro poemas de Olga Orozco"},"content":{"rendered":"<div><\/div>\n<div class=\"caption\"><\/div>\n<p><b>Para Emilio en su cielo<\/b><\/p>\n<p>Aqu\u00ed est\u00e1n tus recuerdos:<br \/>\neste leve polvillo de violetas<br \/>\ncayendo in\u00fatilmente sobre las olvidadas fechas;<br \/>\ntu nombre,<br \/>\nel persistente nombre que abandon\u00f3 tu mano entre las piedras;<br \/>\nel \u00e1rbol familiar, su rumor siempre verde contra el vidrio;<br \/>\nmi infancia, tan cercana,<br \/>\nen el mismo jard\u00edn donde la hierba canta todav\u00eda<br \/>\ny donde tantas veces tu cabeza reposaba de pronto junto a m\u00ed,<br \/>\nentre los matorrales de la sombra.<\/p>\n<p>Todo siempre es igual.<br \/>\nCuando otra vez llamamos como ahora en el lejano muro:<br \/>\ntodo siempre es igual.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed est\u00e1n tus dominios, pulido adolescente:<br \/>\nla h\u00fameda llanura para tus pies furtivos,<br \/>\nla aspereza del cardo, la recordada escarcha del amanecer,<br \/>\nlas antiguas leyendas,<br \/>\nla tierra en que nacimos con id\u00e9ntica niebla sobre el llanto.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfRecuerdas la nevada? \u00a1Hace ya tanto tiempo!<br \/>\n\u00a1C\u00f3mo han crecido desde entonces tus cabellos!<br \/>\nSin embargo, llevas a\u00fan sus ef\u00edmeras flores sobre el pecho<br \/>\ny tu frente se inclina bajo ese mismo cielo<br \/>\ntan deslumbrante y claro.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 habr\u00e1s de volver acompa\u00f1ado, como un dios a su mundo,<br \/>\npor alg\u00fan paisaje que he querido?<br \/>\n\u00bfRecuerdas todav\u00eda la nevada?<br \/>\n\u00a1Qu\u00e9 sola estar\u00e1 hoy, detr\u00e1s de las in\u00fatiles paredes,<br \/>\ntu morada de hierros y de flores!<br \/>\nAbandonada, su juventud que tiene la forma de tu cuerpo,<br \/>\nextra\u00f1ar\u00e1 ahora tus silencios demasiado obstinados,<br \/>\ntu piel, tan desolada como un pa\u00eds al que s\u00f3lo visitar\u00e1n cenicientos p\u00e9talos<br \/>\ndespu\u00e9s de haber mirado pasar, \u00a1tanto tiempo!,<br \/>\nla paciencia inacabable de la hormiga entre sus solitarias ruinas.<\/p>\n<p>Espera, espera, coraz\u00f3n m\u00edo:<br \/>\nno es el semblante fr\u00edo de la temida nieve ni el del sue\u00f1o reciente.<br \/>\nOtra vez, otra vez, coraz\u00f3n m\u00edo:<br \/>\nel roce inconfundible de la arena en la verja,<br \/>\nel grito de la abuela,<br \/>\nla misma soledad, la no mentida,<br \/>\ny este largo destino de mirarse las manos hasta envejecer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Al p\u00e1jaro se lo interroga con su canto<\/b><\/p>\n<p>Hay en algunos ojos esas borras de a\u00f1il que dejan los crep\u00fasculos<br \/>\nal evaporarse<br \/>\n\u2014un ala que perdura, una sombra de ausencia\u2013<br \/>\nSon ojos hechos para distinguir hasta el \u00faltimo rastro de la<br \/>\nmelancol\u00eda,<br \/>\npara ver en la lluvia el inventario de los bienes perdidos,<br \/>\nas\u00ed como hace falta un invierno interior<br \/>\n\u201cpara observar la escarcha y los enebros erizados de hielo\u201d<br \/>\ndijo Wallace Stevens congelando el o\u00eddo y la pupila,<br \/>\nconvertido tal vez en el hombre de nieve que contempla la nada<br \/>\ncon la nada<br \/>\ny que oye s\u00f3lo el viento,<br \/>\nsin ning\u00fan evangelio que no sea ese sonido \u00fanico del viento<br \/>\n(aunque tal vez hablara de la m\u00e1s extremada desnudez;<br \/>\nno de la transparencia).<br \/>\nPero yo s\u00e9 que cada tiniebla se indaga solamente con la noche que<br \/>\nllevo,<br \/>\nque la piedra se entreabre ante la piedra<br \/>\nde la misma manera que se tantea el coraz\u00f3n con el abismo.<br \/>\n\u00bfHay alguna otra forma de asomarse hasta el fondo del subsuelo,<br \/>\nel fondo de otra herida, el fondo de otro infierno?<br \/>\nNo hay ninguna otra l\u00e1mpara para reconocer lo pr\u00f3ximo, lo ajeno,<br \/>\nlo distante.<br \/>\nLo atestigua la esquiva intenci\u00f3n de la rata chillando entre los<br \/>\nvidrios,<br \/>\nresbalando en la rampa de una impensable luz;<br \/>\nlo proclama la estrella con su remoto c\u00f3digo adherido a un temblor,<br \/>\ntal vez a una agon\u00eda que ya fue;<br \/>\nlo confirma ese yo que camina contigo y es memoria dondequiera que<br \/>\nolvides,<br \/>\ny ese otro, inabarcable, centelleante,<br \/>\nque le sale al encuentro bajo el agua de las transformaciones,<br \/>\ny a veces ni es persona, ni color, ni perfume, ni huella de este<br \/>\nmundo.<br \/>\nAmbos est\u00e1n tejidos con la sustancia misma del silencio.<br \/>\nSe parecen a Dios en su versi\u00f3n de hu\u00e9sped reversible:<br \/>\nel alma que te habita es tambi\u00e9n la mirada del cielo que te incluye.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>\u201cPavana para una infanta difunta\u201d<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>A Alejandra Pizarnik<\/em><\/p>\n<p>Peque\u00f1a centinela,<br \/>\ncaes una vez m\u00e1s por la ranura de la noche<br \/>\nsin m\u00e1s armas que los ojos abiertos y el terror<br \/>\ncontra los invasores insolubles en el papel en blanco.<br \/>\nEllos eran legi\u00f3n.<br \/>\nLegi\u00f3n encarnizada era su nombre<br \/>\ny se multiplicaban a medida que t\u00fa te destej\u00edas hasta<br \/>\nel \u00faltimo hilv\u00e1n,<br \/>\narrincon\u00e1ndote contra las telara\u00f1as voraces de la nada.<br \/>\nEl que cierra los ojos se convierte en morada<br \/>\nde todo el universo.<br \/>\nEl que los abre traza las fronteras y permanece<br \/>\na la intemperie.<br \/>\nEl que pisa la raya no encuentra su lugar.<br \/>\nInsomnios como t\u00faneles para probar la inconsistencia<br \/>\nde toda realidad;<br \/>\nnoches y noches perforadas por una sola bala que te incrusta<br \/>\nen lo oscuro,<br \/>\ny el mismo ensayo de reconocerte al despertar en la memoria<br \/>\nde la muerte:<br \/>\nesa perversa tentaci\u00f3n,<br \/>\nese \u00e1ngel adorable con hocico de cerdo.<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n habl\u00f3 de conjuros para contrarrestar la herida del propio<br \/>\nnacimiento?<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n habl\u00f3 de sobornos para los emisarios del propio porvenir?<br \/>\nS\u00f3lo hab\u00eda un jard\u00edn: en el fondo de todo hay un jard\u00edn<br \/>\ndonde se abre la flor azul del sue\u00f1o de Novalis.<br \/>\nFlor cruel, flor vampira,<br \/>\nm\u00e1s alevosa que la trampa oculta en la felpa del muro<br \/>\ny que jam\u00e1s se alcanza sin dejar la cabeza o el resto de la sangre<br \/>\nen el umbral.<br \/>\nPero t\u00fa te inclinabas igual para cortarla donde no hac\u00edas pie,<br \/>\nabismos hacia adentro.<br \/>\nIntentabas trocarla por la criatura hambrienta que te deshabitaba.<br \/>\nErig\u00edas peque\u00f1os castillos devoradores en su honor;<br \/>\nte vest\u00edas de plumas desprendidas de la hoguera de todo posible<br \/>\npara\u00edso;<br \/>\namaestrabas animalitos peligrosos para roer los puentes<br \/>\nde la salvaci\u00f3n;<br \/>\nte perd\u00edas igual que la mendiga en el delirio de los lobos;<br \/>\nte probabas lenguajes como \u00e1cidos, como tent\u00e1culos,<br \/>\ncomo lazos en manos del estrangulador.<br \/>\n\u00a1Ah los estragos de la poes\u00eda cort\u00e1ndote las venas con el filo del<br \/>\nalba,<br \/>\ny esos labios exang\u00fces sorbiendo los venenos en la inanidad<br \/>\nde la palabra!<br \/>\nY de pronto no hay m\u00e1s.<br \/>\nSe rompieron los frascos.<br \/>\nSe astillaron las luces y los l\u00e1pices.<br \/>\nSe desgarr\u00f3 el papel con la desgarradura que te desliza<br \/>\nen otro laberinto.<br \/>\nTodas las puertas son para salir.<br \/>\nYa todo es el rev\u00e9s de los espejos.<br \/>\nPeque\u00f1a pasajera,<br \/>\nsola con tu alcanc\u00eda de visiones<br \/>\ny el mismo insoportable desamparo debajo de los pies:<br \/>\nsin duda est\u00e1s clamando por pasar con tus voces de ahogada,<br \/>\nsin duda te detiene tu propia inmensa sombra que a\u00fan<br \/>\nte sobrevuela en busca de otra,<br \/>\no tiemblas frente a un insecto que cubre con sus membranas<br \/>\ntodo el caos,<br \/>\no te amedrenta el mar que cabe desde tu lado en esta l\u00e1grima.<br \/>\nPero otra vez te digo,<br \/>\nahora que el silencio te envuelve por dos veces en sus alas<br \/>\ncomo un manto:<br \/>\nen el fondo de todo hay un jard\u00edn.<br \/>\nAh\u00ed est\u00e1 tu jard\u00edn<br \/>\nTalita cumi.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Cantos a Berenice (V)<\/b><\/p>\n<p>T\u00fa reinaste en Bubastis<br \/>\ncon los pies en la tierra, como el Nilo,<br \/>\ny una constelaci\u00f3n por cabellera en tu doble del cielo.<br \/>\nEras hija del Sol y combat\u00edas al malhechor nocturno<br \/>\n\u2014fango, traici\u00f3n o topo, roedores del muro del hogar, del lecho<br \/>\ndel amor\u2014,<br \/>\nmultiplic\u00e1ndote desde las enjoyadas dinast\u00edas de piedra<br \/>\nhasta las cenicientas especies de cocina,<br \/>\ndesde el halo del templo, hasta el vapor de las marmitas.<br \/>\nEsfinge solitaria o sibila dom\u00e9stica,<br \/>\neras la diosa lar y alojabas un dios, como una pulga insomne,<br \/>\nen cada pliegue, en cada matorral de tu inefable anatom\u00eda.<br \/>\nAprendiste por las orejas de Isis o de Osiris<br \/>\nque tus nombres eran Baster y Bast y aquel otro que sabes<br \/>\n(\u00bfo es que acaso una gata no ha de tener tres nombres?);<br \/>\npero cuando las furias mord\u00edan tu coraz\u00f3n como un panal de plagas<br \/>\nte inflabas hasta alcanzar la estirpe de los leones<br \/>\ny entonces te llamabas Sekhet, la vengadora.<br \/>\nPero tambi\u00e9n, tambi\u00e9n los dioses mueren para ser inmortales<br \/>\ny volver a encender, en un d\u00eda cualquiera, el polvo y los escombros.<br \/>\nRod\u00f3 tu cascabel, su m\u00fasica amordazada por el viento.<br \/>\nSe dispers\u00f3 tu bolsa en las innumerables bocas de la arena.<br \/>\nY tu escudo fue un \u00eddolo confuso para la lagartija y el ciempi\u00e9s.<br \/>\nTe arroparon los siglos en tu necr\u00f3polis bald\u00eda<br \/>\n\u2014la ciudad envuelta en vendas que anda en las pesadillas infantiles\u2013,<br \/>\ny porque cada cuerpo es tan s\u00f3lo una parte del inmenso sarc\u00f3fago de<br \/>\nun dios,<br \/>\neras apenas t\u00fa y eras legi\u00f3n sentada en el suspenso,<br \/>\nsimplemente sentada,<br \/>\ncon tu aspecto de estar siempre sentada vigilando el umbral.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Cantos a Berenice (XVII)<\/b><\/p>\n<p>Aunque se borren todos nuestros rastros igual que las buj\u00edas<br \/>\nen el amanecer<br \/>\ny no puedas recordar hacia atr\u00e1s, como la Reina Blanca,<br \/>\nd\u00e9jame en el aire la sonrisa.<br \/>\nTal vez sea ahora tan inmensa como todos mis muertos<br \/>\ny cubras con tu piel noche tras noche la desbordada<br \/>\nnoche del adi\u00f3s:<br \/>\nun ojo en Achernar, el otro en Sirio,<br \/>\nlas orejas pegadas al muro ensordecedor de otros planetas,<br \/>\ntu inabarcable cuerpo sumergido en su hirviente abluci\u00f3n,<br \/>\nen su Jord\u00e1n de estrellas.<br \/>\nTal vez sea imposible mi cabeza, ni un vac\u00edo mi voz;<br \/>\nalgo menos que harapos de un idioma irrisorio mis palabras.<br \/>\nPero d\u00e9jame en el aire la sonrisa:<br \/>\nla leve vibraci\u00f3n que azogue un trozo de este cristal de ausencia,<br \/>\nla peque\u00f1a vigilia tatuada en llama viva en un rinc\u00f3n,<br \/>\nuna tierna se\u00f1al que horade una por una las hojas de este duro<br \/>\ncalendario de nieve.<br \/>\nD\u00e9jame tu sonrisa<br \/>\na manera de perpetua guardiana,<br \/>\nBerenice.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6>Olga Orozco, escritora argentina. Foto: Sara Facio.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aqu\u00ed est\u00e1n tus recuerdos:<br \/>este leve polvillo de violetas<br \/>cayendo in\u00fatilmente sobre las olvidadas fechas;<br \/>tu nombre,<br \/>el persistente nombre que abandon\u00f3 tu mano entre las piedras;<br \/>el \u00e1rbol familiar, su rumor siempre verde contra el vidrio;<br \/>mi infancia, tan cercana,<br \/>en el mismo jard\u00edn donde la hierba canta todav\u00eda<br \/>y donde tantas veces tu cabeza reposaba de pronto junto a m\u00ed,<br \/>entre los matorrales de la sombra.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":2642,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[4457],"genre":[2010],"pretext":[],"section":[2345],"translator":[2545],"lal_author":[3492],"class_list":["post-2645","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-numero-8","genre-poetry-es","section-poetry-es","translator-peter-boyle-es-2","lal_author-olga-orozco-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2645","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2645"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2645\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32565,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2645\/revisions\/32565"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2642"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2645"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2645"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2645"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=2645"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=2645"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=2645"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=2645"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=2645"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}