{"id":25873,"date":"2023-06-02T01:01:58","date_gmt":"2023-06-02T07:01:58","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=25873"},"modified":"2023-06-26T02:49:43","modified_gmt":"2023-06-26T08:49:43","slug":"rodrigo-fresan-el-gran-anfitrion-de-la-literatura-introduccion-a-un-dossier-imposible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2023\/06\/rodrigo-fresan-el-gran-anfitrion-de-la-literatura-introduccion-a-un-dossier-imposible\/","title":{"rendered":"Rodrigo Fres\u00e1n: el gran anfitri\u00f3n de la literatura\u00a0(Introducci\u00f3n a un dossier imposible)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tal vez lo que mejor define a los textos reunidos en este dossier sean el agradecimiento y el asombro. Tambi\u00e9n el entusiasmo. Las ganas de agradecer tantas referencias (canciones, pel\u00edculas, libros) que el escritor Rodrigo Fres\u00e1n (Buenos Aires, 1963) ha ido poniendo en nuestro camino (predicando desde sus columnas en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Radar P\u00e1gina\/12<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, o <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Letras Libres<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, o <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ABC<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2026) junto a sus muy extraordinarias novelas y cuentos (doce a la fecha); y el asombro frente a una obra siempre desafiante, mutante y en expansi\u00f3n. Una obra que al escribirse contin\u00faa leyendo y, al leerse, dan tantas, pero tantas ganas de escribir.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nicol\u00e1s Campisi, quien en su art\u00edculo revisa tres novelas de Fres\u00e1n desde tres personajes fundamentales (el escritor como ni\u00f1o, el escritor como DJ y el escritor como vampiro) confiesa que, para \u00e9l, el autor argentino marc\u00f3 un standard sobre lo que era ser un intelectual o un buen lector: ese af\u00e1n omn\u00edvoro, ese leerlo todo. Para Ramiro Sanchiz, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La velocidad de las cosas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> articula una nueva forma de contar mientras, para Rodrigo Bastidas, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Historia argentina<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> hace definitivamente historia al refractar las posibilidades del mundo y de la literatura. Para los tres (y para m\u00ed), la literatura de Rodrigo Fres\u00e1n no es solo impresionante sino imprescindible. De esos libros que se recuerda el momento exacto en que los le\u00edste por primera vez (como cuenta Sanchiz) y que se quedan sobrevolando la vida como una melod\u00eda (una canci\u00f3n triste pero tan feliz, tan necesaria) que nunca se va del todo. O, como dice el propio Fres\u00e1n desde uno de los cuentos de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Historia argentina<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cUna de esas p\u00e1ginas a las que \u2013una vez le\u00eddas\u2013 se vuelve una y otra vez para asegurarnos de que siguen all\u00ed, de que nos siguen diciendo lo mismo que nos dijeron cuando las le\u00edmos la primera vez, mientras ellas nos le\u00edan a nosotros\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y si bien Fres\u00e1n es el rey de los agradecimientos, que incluye en amplias p\u00e1ginas al final de todos sus libros, ac\u00e1 quiero <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">empezar<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> dando las gracias, d\u00e1ndole las gracias, por habernos invitado a esta fiesta que es su obra, esa casa cada vez con m\u00e1s y flamantes habitaciones; esa fiesta infinita cada vez con nuevos salones y fuegos artificiales. Porque, como en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Great Gatsby<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (una de las referencias habituales de este autor), la literatura de Fres\u00e1n parece abrir sus puertas a todos y todas: las canciones, las pel\u00edculas, las an\u00e9cdotas de vidas de escritores y personajes, la relectura y reescritura de sus propios libros y los de otros, y la creaci\u00f3n de artefactos literarios. O, de nuevo sintonizando la frecuencia de una de sus obras, esta vez <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Vidas de Santos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cLa literatura como ese vampiro al que \u2013encandilados por las posibilidades de su poder\u2013 le abrimos la puerta y lo invitamos a pasar sospechando que a partir de entonces ser\u00e1 imposible contenerlo\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es as\u00ed: todas las tramas, todos los tiempos, todas las posibilidades, todo al mismo tiempo. Una fiesta (\u00bfde vampiros?) de la que se sale como electrificado y con ganas de leerlo todo e incluso (y quiz\u00e1s mejor) de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">releer<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> aquello que ya hab\u00edamos le\u00eddo pero que ahora, despu\u00e9s de pasar por esta centr\u00edfuga marca ACME\/FRES\u00c1N, queremos volver a mirar.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Leer a Fres\u00e1n es siempre una invitaci\u00f3n a releer, o, en sus palabras, a regresar a lo que nos hizo felices (como bien dice en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La parte so\u00f1ada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: \u201cCuando releemos regresamos s\u00f3lo a aquello que nos hizo felices y a lo que nos hace sentir eternos y, s\u00ed, en todas partes y \u00e9pocas al mismo tiempo y lugar. Releer es como ver fantasmas verdaderos. Fantasmas generosos que creen en nosotros\u201d). Referencias que llaman a otras referencias, como sus columnas y rese\u00f1as en las que un libro te lleva a todos los libros de ese autor y a otros que se le acercan o asemejan. En cada oraci\u00f3n una galaxia, un viaje en el tiempo. Una constelaci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y del maravilloso mundo de las oraciones fresanianas trata el \u00faltimo art\u00edculo de este dossier, una suerte de tr\u00edptico en el cual tres de sus traductores (al ingl\u00e9s, al franc\u00e9s y al italiano) reflexionan sobre una frase. Si la obra de Fres\u00e1n puede parecer intimidante para quienes se acercan a ella por primera vez, empecemos pues por una oraci\u00f3n, una de tantas maravillas. Nuestros gu\u00edas ser\u00e1n Isabelle Gugnon, Will Vanderhyden y Giulia Zavagna, quienes nos contar\u00e1n de los universos que guardan los par\u00e9ntesis del autor, el siempre cambiante mundo de los inserts y esa casa de la que tal vez ya no queremos salir. Y es que uno lee una oraci\u00f3n de Fres\u00e1n y sabe que est\u00e1 en uno de sus libros. Una de sus rese\u00f1as, de sus columnas, de las respuestas de sus entrevistas. Su estilo es desmesurado, genial e inconfundible. Su erudici\u00f3n es generosa y el\u00e9ctrica. Una fiesta en Gatsby que es tambi\u00e9n una invocaci\u00f3n; una llamada. El canto de sirena para atraer a Daisy. O, en otra obra modernista publicada m\u00e1s o menos por los mismos a\u00f1os, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mrs. Dalloway<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, una fiesta que siempre le abre la puerta a los recuerdos, a los fantasmas, y a la muerte. Una fiesta como tablero de Ouija para comunicarse con el otro lado (tal vez el m\u00e1s afuera de los afueras), y el tablero como el mu\u00f1eco que un ventr\u00edlocuo del m\u00e1s all\u00e1 activara con sus mensajes. Es lo que pasa en la \u00faltima novela de Fres\u00e1n publicada hasta el momento, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Melvill<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, en la cual el hijo (el escritor Herman Melville) se convierte en ventr\u00edlocuo de su padre (Allan), escribi\u00e9ndolo y reescribi\u00e9ndolo y con ello haciendo mutar la literatura norteamericana y las referencias sospechosas de siempre. Leemos all\u00ed: \u201cContar (porque en verdad son siempre los hijos quienes acaban escribiendo a sus embrujados padres mientras estos les leen cuentos de hadas) como cuenta la voz de un inmenso padre delirante: sin principio, ni centro, ni final, ni suspenso, ni moraleja, ni causa, ni efectos\u201d. Una fiesta en la que reaparecen los mismos personajes en cameos esperad\u00edsimos, desde la ya habitual Ella o el clan Mantra o Karma, a personajes secundarios o la siempre mutante Canciones Tristes. Fiesta de reapariciones que tambi\u00e9n es fiesta de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">repeticiones<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, citas, expresiones y frases (\u201cDetalles m\u00e1s adelante\u201d) que est\u00e1n siempre regresando, regal\u00e1ndole al lector una sensaci\u00f3n de familiaridad y tambi\u00e9n haciendo del acto de lectura un acto de memoria.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con Fres\u00e1n, al leer, recordamos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y recordar trae siempre de vuelta a la imaginaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">(O, como leemos en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El fondo del cielo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: \u201cLa memoria es una m\u00e1quina del tiempo en reversa tan potente como lo es \u2013siempre hacia adelante, o en m\u00faltiples direcciones alternativas\u2013 esa otra m\u00e1quina del tiempo que es la imaginaci\u00f3n\u201d).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las novelas y cuentos de Rodrigo Fres\u00e1n se pasean por los g\u00e9neros (cuentos casi novelas, novelas con coraz\u00f3n de relato), mutan en ciencia ficci\u00f3n, en hagiograf\u00eda pop, en Bildungsroman, en cancionero, en tr\u00edptico monumental (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La parte inventada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La parte so\u00f1ada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La parte recordada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">), como un caleidoscopio que adem\u00e1s juega con el lenguaje trayendo neologismos, s\u00edmbolos, tipograf\u00edas y abundantes par\u00e9ntesis y notas al pie. Novelas con sus ra\u00edces en la biblioteca, como \u00e9l mismo ha comentado, y con constelaciones de ep\u00edgrafes que anticipan el viaje y lo acompa\u00f1an como otro recuerdo. Ep\u00edgrafes como ventanas a otros libros y autores y como esa maravilla enorme que es construir libros que leen, que siguen leyendo, que traen esa felicidad y ese asombro como una conversaci\u00f3n infinita.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y es que, frente a literaturas a veces muy ancladas en lo local, o nost\u00e1lgicas por el realismo m\u00e1gico, la obra de Fres\u00e1n llega como el tornado que lleva directo a Oz, desafiando a sus lectores con nuevas formas de mezclar (y, en este dossier, Campisi trae la figura del Dj en su art\u00edculo) todo lo que ha sido contado antes. Abrir sus p\u00e1ginas es darse cuenta y deslumbrarse con la posibilidad de que se puede escribir <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">as\u00ed<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y que, tan importante como lo que nos pasa en la vida, son los libros que nos marcan. O quiz\u00e1s, dicho de otra forma, lo que leemos tambi\u00e9n pasa y nos pasa, nos forma y deforma. Y as\u00ed vamos cargados con nuestras mochilas de libros y quiz\u00e1s leer no sea m\u00e1s (ni menos) que el encuentro entre dos bibliotecas (en el mejor de los casos): la de quien lee y la de quien escribi\u00f3. Mientras m\u00e1s frondosas sean ambas, mejor. Esas que, quiz\u00e1s, si tenemos suerte, empezamos a construir desde la infancia. O, como leemos en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mantra<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: \u201c&#8230;uno puede haber tenido una ni\u00f1ez terrible, pero si ley\u00f3 a la luz de grandes libros durante su oscuridad, a la hora de hacer memoria, se puede optar por el consuelo de recordar la alegr\u00eda de las ficciones y no las tristezas de una realidad mal escrita\u201d. O, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Jardines de Kensington<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: \u201cBienaventurados aquellos que han le\u00eddo mucho durante su infancia porque de ellos, tal vez, jam\u00e1s ser\u00e1 el reino de los cielos; pero s\u00ed podr\u00e1n acceder al reino de los cielos de los otros, y all\u00ed aprender las muchas maneras de salir del propio infierno&#8230;\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">He escrito varias veces sobre la obra de Rodrigo Fres\u00e1n (una de ellas, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Latin American Literature Today<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">) y siempre quedo en falta. Es dif\u00edcil explicar a un escritor favorito. Hay tanto por mencionar, tantos tesoros. Lo sigo intentando porque le debo much\u00edsimo. Como lectora y como escritora. Porque creo que la maravilla hay que compartirla siempre. Porque si bien es un autor fundamental (y ha ganado importantes premios como el Roger Caillois y se merece muchos, pero muchos m\u00e1s) a veces sus libros cuesta encontrarlos en librer\u00edas de Latinoam\u00e9rica (y, sin embargo, este dossier agrupa a personas de Uruguay, Argentina, Colombia y Chile que han visto c\u00f3mo su impacto en la literatura, y en los lectores, de nuestros pa\u00edses, ha sido enorme). Y es que hay escritores sin los cuales uno no escribir\u00eda de la forma que lo hace (autores que han dejado sus marcas en el propio estilo o el eco de sus temas) y otros sin los cuales uno simplemente no escribir\u00eda. Para m\u00ed, este es el caso de Rodrigo Fres\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Si no lo han le\u00eddo nunca, quiz\u00e1s es bueno empezar por el principio, por ese primer libro de cuentos del que escribe Rodrigo Bastidas en su rese\u00f1a: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Historia argentina<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. O por otro de sus libros de relatos, o colecci\u00f3n de novelas cortas, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La velocidad de las cosas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, del cual habla, configurando su propia galaxia, el escritor uruguayo Ramiro Sanchiz. O bien, si prefieren empezar por una novela, la puerta de entrada pueda estar junto a esa estatua dedicada a Peter Pan que nos recibe en la portada de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Jardines de Kensington<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (comentada por Campisi); esa historia bell\u00edsima y conmovedora sobre J.M.Barrie, Peter Pan, la literatura infantil y todo lo muy bueno que siempre encontramos en el universo de Fres\u00e1n. A saber: la memoria y la infancia, las ballenas y el Mickey Mouse de Fantas\u00eda, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">A Day in the Life<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y The Beatles, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Citizen Kane<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">2001: A Space Odissey<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Marcel Proust y Francis Scott Fitzgerald, Kurt Vonnegut y sus libros tralfamadorianos, los vivos y los muertos, la relectura de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cumbres borrascosas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, pero, sobre todo, leer y escribir. De eso va este universo. O, como leemos en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La parte recordada <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(con esas palabras que lo explican mejor a s\u00ed mismo y a su obra que lo que cualquier cr\u00edtico o lectora (me incluyo) pueda conjurar con sus escasos poderes, volvi\u00e9ndonos a todos un poco mu\u00f1ecos de ventr\u00edlocuo): \u201c\u2026despu\u00e9s de todo, de eso se trataban sus libros: de la inexacta ciencia no-ficci\u00f3n del leer y escribir (pero aun as\u00ed disciplina cada vez m\u00e1s alien); de otra forma de viajes interplanetarios y mutaciones c\u00f3smicas y cruces interdimensionales, pero con tecnolog\u00eda mucho m\u00e1s sutil\u201d. Escritores que no pueden dejar de escribir o dejan de hacerlo para siempre, novelas que se piensan y no se ponen sobre la p\u00e1gina, personajes que son ante todo lectores y lo que leen los forma, deforma e infecta. O que quieren a sus libros m\u00e1s que a sus familias. Ni\u00f1os escritores esperando al vampiro, pero ni\u00f1os lectores, ni\u00f1os felices (y, otra se\u00f1al captada, ahora en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Esperanto<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: \u201cEsperanto record\u00f3 que una noche La Monta\u00f1a Garc\u00eda le hab\u00eda dicho que quiz\u00e1 la mejor de todas las venganzas era simplemente ser feliz\u201d).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tambi\u00e9n hay padres e hijos e hijos y padres, hermanos con mayor o menor fortuna, familias como una nueva <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Dimensi\u00f3n desconocida<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. O esa canci\u00f3n de nombre mutante que envuelve todas las tramas (y leemos en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La parte inventada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: \u201cLos padres como la melod\u00eda que sus hijos no dejan de escuchar hasta que se convierten en padres y aprenden a tocar el instrumento que les ha tocado\u201d). En Fres\u00e1n la literatura permanece aunque todo lo dem\u00e1s cambie o, incluso, peligre. O, como leemos en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Trabajos manuales<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (el \u00fanico de los libros de este autor, hasta el momento, que no ha sido reeditado ni ha mutado en ediciones aumentadas y corregidas): \u201cSi se lo piensa un poco, la rueda y el libro \u2013una mueve al mundo, el otro mueve la posibilidad de otros mundos\u2013 siguen siendo m\u00e1s o menos los mismos, m\u00e1s all\u00e1 de las est\u00e9ticas y de los credos. Al final, el libro permanece\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desde el umbral de la puerta para entrar a esta fiesta de celebraci\u00f3n me despido no sin antes recordar a otro gran anfitri\u00f3n que forma parte del universo fresaniano: Rod Serling, quien, con su voz inconfundible, nos recibe al comienzo de cada episodio de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Twilight Zone<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> para encontrarnos temblando y dejarnos con unas \u00faltimas palabras de salida a modo de abrigo. Rodrigo Fres\u00e1n, tambi\u00e9n con su voz autoral inconfundible, nos devuelve la literatura como un regalo, como el mejor de los regalos, con enorme ambici\u00f3n y entusiasmo, con estilo vertiginoso y una inteligencia de otro mundo, de otro tiempo, de todos los tiempos al mismo tiempo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y esta fiesta reci\u00e9n empieza, esta fiesta no se acaba porque, volviendo a Fres\u00e1n para darle la \u00faltima palabra, ahora desde <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La velocidad de las cosas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: \u201cNo hay pensamiento m\u00e1s absurdo y soberbio que el convencimiento de que una historia concluye cuando se la ha terminado de contar\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">(S\u00ed: adelante y detalles m\u00e1s adelante).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">(Bienvenidos).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: El Obelisco de Buenos Aires. imageBROKER \/ Alamy Stock Photo.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tal vez lo que mejor define a los textos reunidos en este dossier sean el agradecimiento y el asombro. Tambi\u00e9n el entusiasmo. Las ganas de agradecer tantas referencias (canciones, pel\u00edculas, libros) que el escritor Rodrigo Fres\u00e1n (Buenos Aires, 1963) ha ido poniendo en nuestro camino (predicando desde sus columnas en Radar P\u00e1gina\/12, o Letras Libres, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":25275,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[4532],"tags":[4514],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[],"lal_author":[3452],"class_list":["post-25873","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-autor-destacado-rodrigo-fresan","tag-numero-26","lal_author-maria-jose-navia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25873","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25873"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25873\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25275"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25873"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25873"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25873"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=25873"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=25873"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=25873"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=25873"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=25873"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}