{"id":25540,"date":"2023-06-04T01:02:05","date_gmt":"2023-06-04T07:02:05","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=25540"},"modified":"2023-06-19T04:08:51","modified_gmt":"2023-06-19T10:08:51","slug":"el-odiador-de-la-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2023\/06\/el-odiador-de-la-muerte\/","title":{"rendered":"El odiador de la muerte"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Lo mejor de la traducci\u00f3n es lo que se pierde.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El\u00edas Canetti\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El\u00edas Canetti odiaba los pr\u00f3logos.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Cuando el escritor vien\u00e9s, Stefan Zweig, le propuso hablar con James Joyce con el fin de que este escribiera un prefacio para su novela, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Auto de fe<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Canetti le contest\u00f3:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014A nadie pedir\u00eda un pr\u00f3logo. El libro habr\u00eda que leerse por \u00e9l mismo, no necesita muletas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su obra es vasta y dispersa. Su prosa es vers\u00e1til. Entre sus creaciones se encuentran dramas, apuntes, aforismos, notas de viaje, novelas y ensayos; el g\u00e9nero de Montaigne era el que m\u00e1s dominaba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La Academia Sueca le otorg\u00f3 el Premio Nobel de Literatura en 1981 por demostrar mediante sus obras \u201cuna visi\u00f3n amplia, riqueza de ideas y poder art\u00edstico\u201d. Los nominados para el mayor galard\u00f3n de las letras en esa edici\u00f3n conformaban un tridente de valor diamantino: Canetti, Borges y Garc\u00eda M\u00e1rquez, quien obtendr\u00eda el Nobel al a\u00f1o siguiente.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Canetti es un escritor imprescindible. Un autor que pas\u00f3 de ser la voz de la conciencia de la Mitteleuropa para convertirse en la voz de la conciencia de la humanidad. Al mismo tiempo, aunque parezca contradictorio, se caracteriz\u00f3 tambi\u00e9n por ser un gran odiador.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Era un hombre tan cosmopolita que resulta imposible asignarle nacionalidad.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Naci\u00f3 el 25 de julio de 1905 en Rustchuck, Bulgaria, en el seno de una familia de jud\u00edos sefarditas con remoto origen espa\u00f1ol. En su primera novela autobiogr\u00e1fica, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La lengua salvada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Canetti describe la diversidad de su ciudad natal:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Rustchuck, en el curso bajo del Danubio, donde vine al mundo, era una ciudad maravillosa para un ni\u00f1o, y si digo que se hallaba en Bulgaria doy una idea insuficiente de ella, ya que all\u00ed viv\u00edan gentes del m\u00e1s variado origen. En un d\u00eda se pod\u00edan o\u00edr siete u ocho lenguas diferentes. Adem\u00e1s de los b\u00falgaros, que a menudo proced\u00edan del campo, hab\u00eda muchos turcos, que habitaban su propio barrio; y lindando con este, se hallaba el barrio de los sefard\u00edes, el nuestro. Hab\u00eda griegos, albaneses, armenios, gitanos. De la orilla opuesta del Danubio ven\u00edan rumanos; mi nodriza, de la que apenas me acuerdo, era una rumana. Hab\u00eda tambi\u00e9n alg\u00fan que otro ruso.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">(<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La lengua salvada, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">p. 24)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque habit\u00f3 media Europa, fueron dos las ciudades que realmente cautivaron su coraz\u00f3n: Z\u00farich y Viena. En la primera se bachiller\u00f3 y en la segunda se doctor\u00f3 en Qu\u00edmica, solo para complacer a su madre. Durante su ni\u00f1ez vivi\u00f3 en Manchester, ciudad que recordaba con tristeza, pues fue all\u00ed donde falleci\u00f3 su padre. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La lengua salvada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> fue un intento de unir Europa a trav\u00e9s del relato de su infancia. El ser humano no es hijo de la tierra en la que nace sino de la cultura en la que se desenvuelve.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Canetti hablaba ladino, la lengua de los sefarditas, una versi\u00f3n antigua del castellano. Aprendi\u00f3 el b\u00falgaro en su infancia, que poco despu\u00e9s olvid\u00f3 por desuso. Dominaba el ingl\u00e9s, el franc\u00e9s y el alem\u00e1n, idioma que utiliz\u00f3 para construir su legado literario.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Amaba a su padre hasta la veneraci\u00f3n. Lastimosamente, la muerte se lo arrebat\u00f3 cuando estaba muy peque\u00f1o, a los siete a\u00f1os. Por eso Canetti se enamor\u00f3 del alem\u00e1n. Esa era la manera de mantener viva la memoria de su pap\u00e1, quien hablaba ese idioma con su madre en los momentos de intimidad. Salvar el alem\u00e1n era salvar su recuerdo. Salvar el idioma es salvar las costumbres y la cultura. En definitiva, salvar el idioma es salvar la vida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Este autor nos ense\u00f1\u00f3 el inmenso valor de escuchar al otro<\/span><b>. <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">El eje central de la obra de Canetti gira en torno a su capacidad de o\u00edr y la fascinaci\u00f3n por la lengua oral. Pese a ser un hombre herm\u00e9tico y reservado, le encantaba quedarse horas y horas en las tabernas y caf\u00e9s de Viena escuchando las voces de la gente. Escribi\u00f3 una cr\u00f3nica de viaje a Marruecos titulada <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Las voces de Marrakech<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, en la cual relata que se iba a las plazas de mercado para o\u00edr a los mendigos sin conocer ni una palabra de \u00e1rabe o bereber.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cLa primera prueba de respeto hacia los seres humanos consiste en no pasar por alto sus palabras\u201d, apunt\u00f3 El\u00edas en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La antorcha al o\u00eddo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, su segunda autobiograf\u00eda. La luz del o\u00eddo son las palabras. \u00bfQu\u00e9 pensar\u00eda este autor si le hubiera tocado vivir en la era de las redes sociales, donde precisamente las palabras se han convertido en balazos?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Canetti parece describirse a s\u00ed mismo cuando escribe un cuento llamado \u201cEl Testigo Oidor\u201d, publicado en 1974:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El Testigo Oidor hace esfuerzos por no ver; oye, en cambio, much\u00edsimo mejor. Llega, se queda de pie, se desliza sin ser visto hacia un rinc\u00f3n, curiosea alg\u00fan libro o una vitrina, oye lo que hay que o\u00edr y se aleja, inmutable y ausente. Nadie pensar\u00eda que ha estado all\u00ed: \u00a1con tanta habilidad desaparece! Y helo ya en otro lugar, oyendo otra vez; conoce todos los sitios donde hay algo que o\u00edr, lo registra bien y no olvida nada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De nada se olvida, \u00a1hay que ver al Testigo Oidor cuando llega la hora de desembuchar! (&#8230;) dice las cosas con toda precisi\u00f3n, m\u00e1s de uno desear\u00eda haberse callado en su momento. Las m\u00e1quinas modernas resultan todas innecesarias: su o\u00eddo es mejor y m\u00e1s fiel que cualquier aparato, no borra ni suprime nada, por malo que sea, mentiras, palabrotas, maldiciones, procacidades de todo tipo, injurias en lenguas remotas y poco conocidas, retiene con exactitud hasta lo que no entiende y lo transmite, tal cual, cuando se lo piden.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El Testigo Oidor no se deja sobornar por nadie. Si estuviese en juego esa capacidad que solo \u00e9l posee, no respetar\u00eda mujer, hijo ni hermano. Lo que ha o\u00eddo, o\u00eddo est\u00e1 y no hay dios capaz de remediarlo. (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El testigo Oidor, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">p. 153)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El Testigo Oidor es aquel que participa del mundo de las palabras que oye. Escuchar es saber que la vida existe. Esa obsesi\u00f3n por la oralidad sedujo a Canetti a inventar el t\u00e9rmino de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">m\u00e1scaras ac\u00fasticas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> para referirse al conjunto de caracter\u00edsticas que constituyen la forma externa de las palabras de las personas: la altura de tono y velocidad, la manera de separar las frases, las muletillas, etc.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo m\u00e1s parad\u00f3jico de todo es que nunca se dej\u00f3 tentar por el periodismo, ni siquiera como articulista. Tampoco concedi\u00f3 entrevistas despu\u00e9s de ganar el Nobel. \u201cQuienes lo conocieron afirman que no era un hombre que se dejara incomodar. Bajo de estatura, con densa cabellera y una mirada intensa, Canetti era capaz de imponer respeto y no le gustaba que la gente se le acercara demasiado\u201d, escribi\u00f3 Bel\u00e9n Couceiro, reportera del Swissinfo Channel.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Siempre se ha dicho que el \u00fanico tema digno de la literatura es el sufrimiento humano. Nada m\u00e1s lejano de la verdad. Canetti fue un ni\u00f1o mimado por la vida. Naci\u00f3 en medio de una familia con holgura econ\u00f3mica. Tanto su padre como su madre ten\u00edan vocaci\u00f3n comerciante. Nunca le hizo falta nada. Eso no le impidi\u00f3 ser un prol\u00edfico escritor. \u201cUno no escoge donde nace. Uno no elige ni la patria, ni la cultura ni el estrato socioecon\u00f3mico. Uno simplemente nace\u201d, dice Jos\u00e9 Guillermo \u00c1njel, doctor en Filosof\u00eda y \u00e1vido lector de Canetti.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Jacques, el padre de Canetti, lo mimaba compr\u00e1ndole libros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Unos meses despu\u00e9s de que yo entrara en la escuela sucedi\u00f3 algo solemne y determinante que determin\u00f3 el resto de mi vida. Mi padre trajo a casa un libro para m\u00ed. Me llev\u00f3 a solas a la habitaci\u00f3n de atr\u00e1s, en la que dorm\u00edamos los ni\u00f1os, y me lo explic\u00f3. Se trataba de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Arabian Nights<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Las mil y una noches<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, en una edici\u00f3n infantil. En la tapa se ve\u00eda una ilustraci\u00f3n de color, creo que de Aladino y la l\u00e1mpara maravillosa. Mi padre me habl\u00f3 con gravedad y me dio \u00e1nimos, diciendo que leer era maravilloso. Me ley\u00f3 un cuento: as\u00ed de bonitos eran todos los dem\u00e1s. En adelante yo deb\u00eda intentar leerlos y describirle cada noche lo que hubiera le\u00eddo. Cuando hubiera terminado el libro me traer\u00eda otro. No tuvo que dec\u00edrmelo dos veces, y aunque acababa de aprender a leer en la escuela, enseguida me enfrasqu\u00e9 en el precioso libro y todas las noches ten\u00eda algo que contarle a mi padre. \u00c9l cumpli\u00f3 su promesa, siempre hab\u00eda un nuevo libro, no tuve que interrumpir la lectura ni un solo d\u00eda.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">(<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La lengua salvada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, pp. 70-71)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desde ah\u00ed comenz\u00f3 una vocaci\u00f3n literaria que lo acompa\u00f1ar\u00eda hasta el final de su vida, y que alcanz\u00f3 cotas de m\u00e1xima excelencia al escribir <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Masa y poder<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, uno de los mejores ensayos del siglo XX. Esta obra nos alerta del peligro de los autoritarismos y nos ayuda a comprender el comportamiento de las multitudes. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Masa y poder<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, como toda obra maestra, es muchas cosas a la vez, pero en su esencia es un libro que muestra lo peligroso que puede llegar a ser el hombre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Conoci\u00f3 de cerca la carnicer\u00eda de las dos guerras mundiales y se vio obligado a abandonar su amada Viena por su condici\u00f3n de jud\u00edo. En su tercera novela autobiogr\u00e1fica, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El juego de ojos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, dice lo siguiente: \u201cNo hay ninguna guerra buena, pues con cada una de ellas se perpet\u00faa lo peor y m\u00e1s peligroso de la humanidad, lo incorregible\u201d. Me es imposible estar en desacuerdo. Todo h\u00e9roe en una confrontaci\u00f3n b\u00e9lica, del bando que sea, es un delincuente en la vida civil. Una guerra no es m\u00e1s que el desprecio en masa por la vida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mientras muchos autores jud\u00edos de habla alemana renunciaron a seguir escribiendo en esa lengua como rechazo a las atrocidades cometidas por el nazismo, Canetti tom\u00f3 una decisi\u00f3n m\u00e1s noble e inteligente. No renunci\u00f3 nunca al alem\u00e1n y le demostr\u00f3 a los amigos de la muerte que, as\u00ed ellos exterminaran masivamente a los jud\u00edos en los campos de concentraci\u00f3n, nunca podr\u00edan eliminarlos de sus bibliotecas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La muerte, a la que tanto odiaba, bes\u00f3 su almohada mientras dorm\u00eda en la noche del 14 de agosto de 1994. Ten\u00eda 89 a\u00f1os. La guada\u00f1a lo sorprendi\u00f3 sin enfermedades ni dolores. Sin embargo, el dios T\u00e1natos no fue piadoso con \u00e9l, pues no le permiti\u00f3 escribir el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Libro contra la muerte<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, del que apenas quedaron unos cuantos apuntes. Sus restos descansan en el Cementerio de Fluntern, de Z\u00farich, donde, por casualidades de la vida, tambi\u00e9n est\u00e1 enterrado el gran novelista irland\u00e9s James Joyce.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: El\u00edas Canetti, 1973. Sueddeutsche Zeitung Photo \/ Alamy Stock Photo.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo mejor de la traducci\u00f3n es lo que se pierde.\u00a0\u00a0 El\u00edas Canetti\u00a0 &nbsp; El\u00edas Canetti odiaba los pr\u00f3logos. 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