{"id":25493,"date":"2023-06-07T01:02:27","date_gmt":"2023-06-07T07:02:27","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=25493"},"modified":"2023-06-21T13:20:28","modified_gmt":"2023-06-21T19:20:28","slug":"las-matematicas-en-la-ciencia-ficcion-las-matematicas-como-ciencia-ficcion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2023\/06\/las-matematicas-en-la-ciencia-ficcion-las-matematicas-como-ciencia-ficcion\/","title":{"rendered":"Las matem\u00e1ticas en la ciencia ficci\u00f3n: Las matem\u00e1ticas como ciencia ficci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><b>Nota del editor: <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">En este n\u00famero de LALT, nos complace abrir una nueva secci\u00f3n dedicada a textos publicados originalmente por nuestra casa matriz, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">World Literature Today<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (WLT). Estos textos est\u00e1n disponibles en LALT en edici\u00f3n biling\u00fce, en espa\u00f1ol e ingl\u00e9s. Este texto fue publicado originalmente en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">World Literature Today<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Vol. 84, Nro. 3 en mayo\/junio de 2010.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Haz click abajo para suscribirte a WLT:<br \/>\n\t\t<div data-elementor-type=\"section\" data-elementor-id=\"25586\" class=\"elementor elementor-25586\" data-elementor-post-type=\"elementor_library\">\n\t\t\t\t\t<section class=\"has_ae_slider elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-8c88522 elementor-section-full_width elementor-section-height-default elementor-section-height-default ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"8c88522\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-147c027 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"147c027\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-85c0392 elementor-align-left elementor-widget elementor-widget-button\" data-id=\"85c0392\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"button.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-button-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-button elementor-button-link elementor-size-sm\" href=\"https:\/\/my.worldlit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-content-wrapper\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-button-text\">SUSCRIBIRME A <i>WLT<\/i><\/span>\n\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Tanto la literatura cl\u00e1sica como la contempor\u00e1nea usan las matem\u00e1ticas como recurso literario. La topolog\u00eda, muy frecuente en la ciencia ficci\u00f3n, incluye el estudio de las dimensiones espaciales, entre las que se encuentra la arcana cuarta dimensi\u00f3n, utilizada por H.G. Wells (y muchos otros escritores y escritoras desde entonces) para narrar viajes temporales. En este ensayo, David Fowler sugiere que las matem\u00e1ticas son, en s\u00ed mismas, una rama de la ciencia ficci\u00f3n.<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Imagina que est\u00e1s visitando una gran librer\u00eda comercial junto con un ser extraterrestre \u2013uno adecuadamente camuflado y equipado para percibir y comunicarse en nuestras angostas bandas espectrales\u2013. Imagina, adem\u00e1s, que te detienes frente a la secci\u00f3n de \u201cCiencia ficci\u00f3n\u201d o, lo que es m\u00e1s probable, de \u201cCiencia ficci\u00f3n y fantas\u00eda\u201d. La mitad de los vol\u00famenes son de una popular saga de vampiros y el m\u00e1s vendido, descrito como \u201cciencia dura\u201d, trata sobre un grupo de alien\u00edgenas parasitarios que se insertan en el cerebro humano. Juntos, recorren otras secciones de la librer\u00eda y cuando est\u00e1s por irte, tu acompa\u00f1ante te informa: \u201cen mi planeta, la secci\u00f3n de ciencia ficci\u00f3n tambi\u00e9n incluir\u00eda los libros que t\u00fa llamas de matem\u00e1ticas\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces, tu E.T. se esfuma y te preguntas si el software de traducci\u00f3n sufri\u00f3 alg\u00fan problema t\u00e9cnico. \u00bfAcaso aquel ser extraterrestre no entiende que en el planeta Tierra, las matem\u00e1ticas son un tema habitual en la ficci\u00f3n, incluso en la ciencia ficci\u00f3n? Ese error puede corregirse f\u00e1cilmente. \u00bfO acaso el visitante est\u00e1 insinuando que nuestros conocimientos matem\u00e1ticos son, en s\u00ed mismos, una obra ficticia? Esa pregunta es, ciertamente, mucho m\u00e1s dif\u00edcil de responder. Empecemos por la pregunta m\u00e1s f\u00e1cil.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Las matem\u00e1ticas en la ficci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las referencias matem\u00e1ticas abundan en la literatura. En una narraci\u00f3n, por ejemplo, las matem\u00e1ticas pueden revelarnos la alta inteligencia de un personaje, como cuando la hero\u00edna de Stieg Larsson, Lisbeth Salander, en una situaci\u00f3n de peligro inminente, resuelve el \u00faltimo teorema de Fernat utilizando solo las herramientas l\u00f3gicas a las que Fernat habr\u00eda tenido acceso en 1637. A un nivel m\u00e1s complejo, las matem\u00e1ticas pueden formar parte del desarrollo de la trama. Dan Brown utiliza los n\u00fameros de Fibonacci de esta manera en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El c\u00f3digo Da Vinci. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Las matem\u00e1ticas tambi\u00e9n se asoman, aunque de manera m\u00e1s sutil, en los esfuerzos de fray Guillermo por descubrir los misterios del laberinto de la biblioteca en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El nombre de la rosa <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Umberto Eco.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los lectores de las novelas antes mencionadas no deber\u00edan sentirse muy desafiados por la presencia de las matem\u00e1ticas: una explicaci\u00f3n superficial es suficiente para hacer avanzar la trama. Un ejemplo cl\u00e1sico es el de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los hermanos Karamazov, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">donde nos encontramos con un pasaje que ciertamente llama a la reflexi\u00f3n: cuando Iv\u00e1n compara sus dudas teol\u00f3gicas con la existencia de una geometr\u00eda no euclidiana. Iv\u00e1n Karamazov cree que su incapacidad de comprender la geometr\u00eda no euclidiana explica su inhabilidad para entender a Dios. A pesar de que Euclides ya no representa la verdad absoluta en geometr\u00eda, Iv\u00e1n ve a los pensadores modernos no euclidianos como portadores de la verdad. Puede que la supuesta afirmaci\u00f3n de Einstein sobre c\u00f3mo aprendi\u00f3 \u201cm\u00e1s de Dostoievski que de ning\u00fan pensador cient\u00edfico\u201d sea ap\u00f3crifa; en cualquier caso, las reflexiones de Dostoievski sobre el tiempo y el espacio pueden considerarse compatibles, al menos de manera cualitativa, con el marco de la teor\u00eda de la relatividad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En los ejemplos anteriores, las matem\u00e1ticas son el est\u00e1ndar dorado del razonamiento. Si saben de matem\u00e1ticas, los personajes de ficci\u00f3n se transforman en mentes brillantes, incluso en el caso de personajes malvados como el profesor Moriarty, creado por Arthur Conan Doyle para importunar a Sherlock Holmes. \u201cEs un hombre de buena cuna y excelente educaci\u00f3n, dotado por la naturaleza de una habilidad matem\u00e1tica fenomenal. A los veinti\u00fan a\u00f1os escribi\u00f3 un tratado sobre el teorema del binomio que fue muy popular en Europa\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Rara vez asociamos las matem\u00e1ticas con la necedad, aunque en la isla de Laputa de Swift persista la imagen de los matem\u00e1ticos como necios. Como se\u00f1al\u00f3 Alfred Whitehead, \u201cSwift describe a los matem\u00e1ticos de ese pa\u00eds como so\u00f1adores tontos e in\u00fatiles\u2026 Por otro lado, los matem\u00e1ticos de Laputa \u2026 gobernaban el pa\u00eds y manten\u00edan la supremac\u00eda sobre sus s\u00fabditos\u201d. Whitehead tambi\u00e9n destaca que Newton acababa de publicar su <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Principia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y sugiere que \u201cSwift bien podr\u00eda haberse re\u00eddo de un terremoto\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Finalmente, las matem\u00e1ticas pueden insertarse en las narrativas ficticias para mejorar la credibilidad hist\u00f3rica. Neal Stephenson incluye a Alan Turing en su novela <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Criptonomic\u00f3n. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">La novela reciente de David Leavitt, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El empleado indio, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">est\u00e1 basada en episodios de la vida del matem\u00e1tico Srinivasa Ramanujan, e incluye a Bertrand Russell, a George Hardy y a una serie de acad\u00e9micos de la Universidad de Cambridge.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Ciencia ficci\u00f3n \u201ctopol\u00f3gica\u201d<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dado que las alusiones a las matem\u00e1ticas pueden encontrarse en todo tipo de obras, desde publicaciones populares hasta cl\u00e1sicos literarios, consideremos ahora la categor\u00eda difusa que es la \u201cciencia ficci\u00f3n\u201d. En este terreno, las matem\u00e1ticas a veces proporcionan la \u201cciencia\u201d. Nuevamente, las matem\u00e1ticas se utilizan como un alto est\u00e1ndar de razonamiento, pero tambi\u00e9n como un recurso de especulaci\u00f3n: en palabras de James Gunn, en la ciencia ficci\u00f3n \u201cun acontecimiento fant\u00e1stico se interpreta racionalmente\u201d. Un ejemplo temprano es el personaje del profesor Surd en el cuento de 1873 de Edward Page Mitchell, \u201cLa Taquiporta\u201d. El profesor Surd presenta el siguiente problema al pretendiente de su hija Abscissa: \u201cQuiero que descubras el principio de la velocidad infinita. Me refiero a la ley de movimiento que permitir\u00e1 recorrer una gran distancia en un tiempo infinitamente corto\u201d. El pretendiente pide ayuda a su tutor de matem\u00e1ticas, quien le explica el principio de la relatividad del movimiento con el ejemplo de una persona movi\u00e9ndose a lo largo de un tren, desde el \u00faltimo carro hasta alcanzar el motor. El tutor le propone construir una m\u00e1quina donde el motor de un tren tire de un autom\u00f3vil largo y plano, donde se han colocado v\u00edas para un segundo motor, duplicando la velocidad de movimiento. Luego describe un mecanismo de arranque impulsado por electroimanes, un acelerador lineal que en teor\u00eda podr\u00eda acarrear a un pasajero a cualquier velocidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ciento diecisiete a\u00f1os despu\u00e9s, el matem\u00e1tico Ian Malcolm, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Parque Jur\u00e1sico <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Michael Crichton, contin\u00faa con esta narrativa desde la perspectiva de la teor\u00eda del caos, que por entonces era un descubrimiento de vanguardia. El evidente inter\u00e9s de Crichton por las matem\u00e1ticas recuerda a un autor anterior, Robert Heinlein. En su novela de 1952, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los Stone, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Heinlein describe las matem\u00e1ticas con el mismo entusiasmo que despertar\u00edan en nosotros los paisajes marcianos de Chesley Bonestell: \u201cSe adentraron en un territorio incluso m\u00e1s raro \u2026 el de la l\u00f3gica compleja del \u00e1lgebra de matrices, petrificada en hermosos arreglos \u2026 el c\u00e1lculo tensorial que desbloquea el \u00e1tomo \u2026 el salvaje y fascinante campo de las ecuaciones que coronaron al hombre como rey del universo \u2026 la aplastante, alucinante intuici\u00f3n de la soluci\u00f3n de Forsyte hab\u00eda abierto las posibilidades del siglo XXI, permitiendo al hombre dar un paso en direcci\u00f3n a las estrellas\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Uno de los t\u00f3picos matem\u00e1ticos m\u00e1s populares entre los escritores de ciencia ficci\u00f3n ha inspirado suficientes relatos como para fundar un subg\u00e9nero: la ficci\u00f3n topol\u00f3gica, donde \u201ctopolog\u00eda\u201d hace referencia al estudio de la deformaci\u00f3n continua de formas en el espacio. Los cuentos \u201cAnd He Built a Crooked House\u201d de Robert Heinein, publicado en 1940, y \u201cThe One-Sided Professor\u201d de Martin Gardner, publicado en 1946, estuvieron entre los primeros cuentos en presentar a sus lectores los conceptos de la banda de Moebius, la botella de Klein y el hipercubo (o teseracto). Un ejemplo de 1950 es \u201cUn subterr\u00e1neo llamado Moebius\u201d de A.J. Deustch, en donde los t\u00faneles del sistema de metro forman una red de tal complejidad, que los trenes son enviados a una dimensi\u00f3n superior. El cuento \u201cStar Bright\u201d, escrito por Mark Clifton en 1952, relata la historia de un ni\u00f1o que viaja por el tiempo y el espacio gracias a su gran inteligencia y conocimiento sobre las estructuras espaciotemporales. Aunque carecen del rigor acad\u00e9mico de una disciplina matem\u00e1tica como la topolog\u00eda, estos relatos siguen siendo una buena introducci\u00f3n a estas superficies.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Dimensi\u00f3n y tiempo en la ciencia ficci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La teor\u00eda de las dimensiones, en cuanto rama particular de la topolog\u00eda, ha abierto su propio nicho dentro de la literatura de ciencia ficci\u00f3n, aunque en la mayor\u00eda de los casos no se aplica ni se menciona ninguna teor\u00eda matem\u00e1tica real. Una de las excepciones es la novela corta<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Flatland<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Planilandia) <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Abbott, escrita en 1884, en donde una esfera tridimensional visita a los habitantes de un mundo bidimensional. Este tipo de narrativa contin\u00faa cautivando la imaginaci\u00f3n matem\u00e1tica de los lectores. Rudy Decker, matem\u00e1tico y escritor de ciencia ficci\u00f3n, nos ofrece su propia versi\u00f3n de la narraci\u00f3n, titulada \u201cSpaceland\u201d. Ian Steward, el prol\u00edfico escritor de libros de divulgaci\u00f3n matem\u00e1tica, tiene una versi\u00f3n llamada <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Flatterland.\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La obra seminal sobre la teor\u00eda de dimensiones es, por supuesto, \u201cLa m\u00e1quina del tiempo\u201d de H.G. Wells. Como el inventor de la m\u00e1quina explica a sus invitados: \u201cComo se\u00f1alan nuestros matem\u00e1ticos, el espacio tiene tres dimensiones, que podemos llamas Alto, Largo y Ancho, pero que se definen en relaci\u00f3n con tres planos distintos, cada uno situado en \u00e1ngulo recto respecto a los otros. Sin embargo, algunas mentes filos\u00f3ficas se preguntan por qu\u00e9 hay tres dimensiones en particular \u2013\u00bfpor qu\u00e9 no puede haber una cuarta en \u00e1ngulo recto respecto a las dem\u00e1s?\u201d\u2013 e incluso han intentado elaborar una geometr\u00eda tetradimensional. [\u2026] \u2018Los cient\u00edficos saben que el Tiempo es tan solo un tipo de Espacio\u2019\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta frase es notable ya que fue publicada en 1895, antes del art\u00edculo de Einstein sobre la relatividad espacial, de 1905, y tambi\u00e9n de la reformulaci\u00f3n de la relatividad, en el marco de la teor\u00eda tetradimensional, que har\u00eda Minkowski en 1908. En este contexto, la descripci\u00f3n de Wells parece cuanto menos prof\u00e9tica y, aunque no sea propiamente matem\u00e1tica, s\u00ed funciona como una descripci\u00f3n cualitativa del concepto de relatividad. Ciertamente, el poder imaginativo de Wells lo vuelve uno de los principales candidatos para el t\u00edtulo de \u201cpadre de la ciencia ficci\u00f3n\u201d. Desde entonces, ha surgido una enorme cantidad de narrativa relacionada con los viajes en el tiempo, tal como Paul Nahin documenta en el libro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Time Machines: Time Travel in Physics, Metaphysics, and Science Fiction <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">M\u00e1quinas del tiempo: Los viajes por el tiempo en la f\u00edsica, la metaf\u00edsica y la ciencia ficci\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por otro lado, la descripci\u00f3n de \u201cdimensi\u00f3n\u201d que entrega Wells no es mucho m\u00e1s que una combinaci\u00f3n entre la geometr\u00eda anal\u00edtica cl\u00e1sica (cartesiana) y algo de dibujo t\u00e9cnico introductorio. El Viajero a trav\u00e9s del tiempo utiliza un bloque de madera para ilustrar la dimensi\u00f3n como algo consistente en longitud, anchura y altura. Esto no pretende restar importancia a la perspicacia de Wells: la primera formulaci\u00f3n matem\u00e1tica de la teor\u00eda de las dimensiones la public\u00f3 Karl Menger reci\u00e9n en 1928, y la teor\u00eda de las dimensiones de Hurewicz y Wallman se public\u00f3 en 1941.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Jorge Luis Borges elabor\u00f3 un ejemplo m\u00e1s refinado que tambi\u00e9n conecta las dimensiones espaciales con el tiempo. \u201cEl jard\u00edn de los senderos que se bifurcan\u201d fue publicado por primera vez en 1941. Fue su primera obra en ser traducida al ingl\u00e9s, cuando el relato apareci\u00f3 en la revista <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mystery Magazine <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Ellery Queen en 1948, bajo el t\u00edtulo \u201cThe Garden of Forking Paths\u201d. El jard\u00edn representa el encuentro entre dos constructos: un laberinto espacial y, tambi\u00e9n, una red de senderos alternativos en el tiempo. En su explicaci\u00f3n, Borges parece anticiparse la geometr\u00eda fractal, de la misma manera en que Wells parece anticiparse a la relatividad y Mitchell, un acelerador de part\u00edculas. Estas obras no se basan en conocimientos matem\u00e1ticos, ni tampoco describen el equipamiento con el que se llevan a cabo este tipo de experimentos, pero pueden ser entendidas como \u201cexperimentos mentales\u201d que nos permiten plantear alternativas al conocimiento convencional. Para explorar esta idea con mayor profundidad, debemos dejar de lado las matem\u00e1ticas y la ciencia ficci\u00f3n por un momento para considerar algunos ejemplos del espacio perceptual.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Un experimento mental<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cada vez que, en una conversaci\u00f3n ordinaria, decimos algo como \u201cvivo a diez minutos de aqu\u00ed\u201d o utilizamos una frase metaf\u00f3rica como \u201cestoy cerca de terminar\u201d, tiene lugar una correspondencia entre espacio y tiempo. El siguiente experimento mental sugiere una manera de conceptualizar la distancia en t\u00e9rminos ac\u00fasticos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Imagina que te encuentras en medio de una niebla densa y seca, no inc\u00f3moda, pero que te impide ver, incluso a una corta distancia de tu rostro. En tu confusi\u00f3n, murmuras algo y de pronto tu campo visual se expande hasta donde se extienden tus manos. Gritas y entonces descubres que est\u00e1s en medio del campo. Entre m\u00e1s fuerte gritas, m\u00e1s lejos puedes ver, pero por supuesto hay un l\u00edmite para cu\u00e1n fuerte puedes gritar. Mientras te mueves, el campo visual se mueve contigo, revelando un espacio tan vasto como el volumen de tu \u00faltimo enunciado.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Eventualmente, te encuentras de vuelta en el mundo ordinario, pero ya no puedes expresar la distancia con el sistema m\u00e9trico de anta\u00f1o. Al describir una lluvia ligera, le dices a tus amigos que no hubo m\u00e1s que \u201cun susurro de precipitaci\u00f3n\u201d, o que estacionaste el auto \u201ca un alarido de tu oficina\u201d. Sigues habitando el mismo espacio f\u00edsico que antes, pero, ahora, lo que define tu percepci\u00f3n del espacio es una \u201cm\u00e9trica s\u00f3nica\u201d y ya no geom\u00e9trica.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Espacios perceptuales alternativos<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Dream Seekers: Native American Visionary Traditions of the Great Plains, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Lee Irwin describe los espacios perceptuales de los nativos americanos de las Grandes Llanuras:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es importante reconocer que, en la topolog\u00eda religiosa nativo-americana, tanto el tiempo como el espacio se caracterizan por su relatividad y elasticidad. Una direcci\u00f3n no es algo que se mida en par\u00e1metros estrictamente cartesianos, dentro de una grilla espacial tridimensional, y no se concibe el flujo del tiempo como una progresi\u00f3n r\u00edgida de pasado a futuro.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Irwin utiliza el t\u00e9rmino \u201ctopolog\u00eda\u201d para describir el espacio perceptual del mundo on\u00edrico y de los vivos, y sugiere que, para los pueblos de las llanuras, estos espacios se vuelven uno:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La topolog\u00eda unificada del mundo on\u00edrico y el de los vivos solo puede comprenderse si arrancamos el \u2018mantel a cuadros del espacio-tiempo cartesiano\u2019 que se encuentra debajo del mundo observado desde fuera, permitiendo, as\u00ed, que los contornos multidimensionales y fluidos de un espacio-tiempo no-causal y visionario se expandan o contraigan seg\u00fan la experiencia individual de cada persona.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Uno podr\u00eda preguntarse por qu\u00e9, si es que carecen de este \u201cmantel a cuadros del espacio-tiempo cartesiano\u201d, los patrones decorativos de los ind\u00edgenas de las llanuras son tan cuidadosamente geom\u00e9tricos. La recurrencia de los patrones geom\u00e9tricos, particularmente del tri\u00e1ngulo, en el arte ind\u00edgena puede deberse a la preocupaci\u00f3n del artista por la simetr\u00eda, m\u00e1s que con las investigaciones euclidianas respecto a las propiedades de los tri\u00e1ngulos y la intersecci\u00f3n de l\u00edneas en el espacio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Evidentemente, la percepci\u00f3n de patrones sim\u00e9tricos est\u00e1 integrada en los patrones neuronales del cerebro humano y quiz\u00e1s muchas otras especies. Est\u00e1 claro que la identificaci\u00f3n r\u00e1pida de patrones tiene un alto valor evolutivo. Si el equipamiento que nos permite identificar patrones con rapidez est\u00e1 en el cerebro, podr\u00eda utilizarse tanto para generar nuevas im\u00e1genes como para percibir im\u00e1genes ya existentes.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los mecanismos de procesamiento de la simetr\u00eda en el cerebro pueden generar nuevos tipos de matem\u00e1ticas, al igual que nuevos tipos de arte. El matem\u00e1tico Felix Klein \u2013el mismo Klein que dio nombre a la botella \u201ctopol\u00f3gica\u201d\u2013 propuso en 1892 que las diferentes formas geom\u00e9tricas pod\u00edan clasificarse dentro de familias de transformaciones sim\u00e9tricas. Subyacen a los estudios de la simetr\u00eda, el arte y la percepci\u00f3n ciertas asociaciones matem\u00e1ticas y neurol\u00f3gicas. La pregunta abordada en la secci\u00f3n final de este ensayo es la siguiente: \u00bfcu\u00e1nta matem\u00e1tica es generada por el cerebro humano, en lugar de existir en el universo y ser descubierta por el cerebro? Como se preguntan George Lakoff y Rafael N\u00fa\u00f1ez en su libro sobre la cognici\u00f3n incorporada: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Where Does Mathematics Come From?<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfDe d\u00f3nde vienen las matem\u00e1ticas?<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">)\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Las matem\u00e1ticas como ficci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La ciencia ficci\u00f3n, al igual que algunos matem\u00e1ticos y cient\u00edficos, suele asumir que cualquier extraterrestre inteligente podr\u00eda comprender las matem\u00e1ticas. Su notaci\u00f3n matem\u00e1tica ser\u00eda diferente, pero los n\u00fameros primos ser\u00edan diferentes a los compuestos, la elipsis a\u00fan describir\u00eda la \u00f3rbita de los planetas, los tri\u00e1ngulos equil\u00e1teros ser\u00edan similares, etc\u00e9tera. La mayor\u00eda de los matem\u00e1ticos est\u00e1n de acuerdo con esta visi\u00f3n plat\u00f3nica. Creen que est\u00e1n descubriendo las matem\u00e1ticas, no invent\u00e1ndolas. Los que est\u00e1n interesados en una discusi\u00f3n filos\u00f3fica \u2013y muchos no lo est\u00e1n\u2013 podr\u00edan afirmar que los objetos estudiados por la matem\u00e1tica deben ser reales, puesto que el universo es real y, para explicar el mundo en t\u00e9rminos cient\u00edficos, las matem\u00e1ticas son indispensables. \u00bfRecuerdas c\u00f3mo, en la librer\u00eda, te comunicabas con el alien\u00edgena mediante una angosta banda espectral? Casi todo nuestro conocimiento del universo nos ha sido dado mediante an\u00e1lisis matem\u00e1ticos de datos recolectados por m\u00e1quinas construidas para extender nuestros l\u00edmites de percepci\u00f3n. En su ensayo \u201cFictionalism, Theft, and the Story of Mathematics\u201d, Mark Balaguer propone, entre otras ideas, que un enunciado matem\u00e1tico no deber\u00eda describirse como \u201ccierto\u201d, sino como \u201ccierto desde la perspectiva de la historia de las matem\u00e1ticas\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por consiguiente, la ciencia ficci\u00f3n matem\u00e1tica podr\u00eda describirse como la intersecci\u00f3n entre dos cuentos, uno de ellos sobre un \u201cevento fant\u00e1stico\u201d y el otro como parte de \u201cla historia de las matem\u00e1ticas\u201d. Podr\u00edamos imaginar muchas \u201chistorias de las matem\u00e1ticas\u201d desarroll\u00e1ndose en varias civilizaciones diferentes, en la Tierra y en otros planetas. Estos cuentos podr\u00edan detallar la existencia de posibles conexiones entre el espacio perceptual y el f\u00edsico, dando cabida a un \u201cespacio geom\u00e9trico\u201d, o algo como la geometr\u00eda, tal como aparece en cada civilizaci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para darnos una idea de c\u00f3mo ser\u00eda otro de estos cuentos, podemos examinar otro tipo de objeto matem\u00e1tico relativamente nuevo: la automatizaci\u00f3n celular. En su libro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">A New Kind of Space<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, el f\u00edsico Stephen Wolfram ha demostrado la emergencia de un patr\u00f3n complejo a partir de reglas extremadamente sencillas. Sus aut\u00f3matas celulares pueden, por ejemplo, generar n\u00fameros primos \u2013o lo que en la Tierra llamamos n\u00fameros primos\u2013.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque los patrones no se parezcan a la aritm\u00e9tica tal como la conocemos, uno puede imaginar a un extraterrestre mirando el diagrama y comentando, a trav\u00e9s de su equipo de traducci\u00f3n, \u201cAh, s\u00ed, he le\u00eddo eso antes\u201d.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">University of Nebraska-Lincoln<\/span><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Traducci\u00f3n de Antonia Alvarado<\/span><\/h5>\n<h6><\/h6>\n<h6><b>Obras citadas<\/b><br \/>\n<span style=\"font-weight: 400; font-size: 8pt;\">Balaguer, Mark. \u201cFictionalism, Theft, and the Story of Mathematics.\u201d <i>Philosophica Mathematica<\/i> 3:17 (2009): 131-62.<br \/>\nBoi, Luciano. \u201cQuestions Regarding Husserlian Geometry and Phenomenology: A Study of the Concept of Manifold and Spatial Perception.\u201d <i>Husserl Studies<\/i> 20:3 (2004).<br \/>\nGunn, James E., y Matthew Candelaria. <i>Speculations on Speculation: Theories of Science Fiction<\/i>. Lanham, Md.: Scarecrow, 2005.<br \/>\nHurewicz, Witold, y Henry Wallman. <i>Dimension Theory<\/i>. Princeton, N.J.: Princeton University Press, 1941.<br \/>\nIrwin, Lee. <i>The Dream Seekers: Native American Visionary Traditions of the Great Plains<\/i>. Norman: University of Oklahoma Press, 1994.<br \/>\nKnapp, Liza. \u201cThe Fourth Dimension of the Non-Euclidean Mind: Time in <i>Brothers Karamazov<\/i>, or Why Ivan Karamazov\u2019s Devil Does not Carry a Watch.\u201d <i>Dostoevsky Studies<\/i> 8 (1987).<br \/>\nLakoff, George, y Rafael Nunez. <i>Where Mathematics Comes From: How the Embodied Mind Brings Mathematics into Being<\/i>. New York: Basic Books, 2001.<br \/>\nNahin, Paul. <i>Time Machines: Time Travel in Physics, Metaphysics, and Science Fiction<\/i>. New York: Springer, 2001.<br \/>\nWolfram, Stephen. <i>A New Kind of Science<\/i>. Champaign, Ill.: Wolfram Media, 2002.<\/span><\/h6>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Omar Flores, Unsplash.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota del editor: En este n\u00famero de LALT, nos complace abrir una nueva secci\u00f3n dedicada a textos publicados originalmente por nuestra casa matriz, World Literature Today (WLT). Estos textos est\u00e1n disponibles en LALT en edici\u00f3n biling\u00fce, en espa\u00f1ol e ingl\u00e9s. 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