{"id":25475,"date":"2023-06-08T01:03:13","date_gmt":"2023-06-08T07:03:13","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=25475"},"modified":"2023-06-26T02:54:44","modified_gmt":"2023-06-26T08:54:44","slug":"golpe-de-temperatura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2023\/06\/golpe-de-temperatura\/","title":{"rendered":"Golpe de temperatura"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">A Huemanzin<\/span><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La conoc\u00ed en una fiesta a la que nos colamos en el Centro. Una de esas noches en que Eduardo hab\u00eda invitado a una amiga para m\u00ed. Tania era una <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">roomie<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de \u00c1ngela, su chava. La verdad es que Tania era linda aunque no me volaba la cabeza. Era un poco parlanchina y eso facilit\u00f3 la comunicaci\u00f3n un rato, pero despu\u00e9s fue una pesadilla.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nuestro fracaso de la noche empez\u00f3 porque Eduardo no tra\u00eda efectivo y los pocos lugares que pod\u00edan aceptar su pago estaban llen\u00edsimos. Hab\u00eda la posibilidad de que le prest\u00e1ramos nosotros, pero \u00e9l se neg\u00f3 de manera rotunda. No quer\u00eda quedar mal con \u00c1ngela, y creo que ten\u00eda raz\u00f3n. Deseaba dar la imagen de ser solvente. Cuando ya est\u00e1bamos hartos de buscar un buen lugar, vimos un balc\u00f3n con m\u00fasica y gente que bailaba. \u201c\u00bfQu\u00e9 lugar ser\u00e1 ese?\u201d, pregunt\u00f3 \u00c1ngela. \u201cAh\u00ed vamos a ir\u201d, dijo Eduardo mientras le brillaban los ojos. Estaba frente a la oportunidad de la noche, se iba a reivindicar. Al irnos acercando, vimos que la entrada era la de un edificio residencial y no la de un bar. En ese momento, se abrieron las puertas para que tres chicas entraran. Eduardo se precipit\u00f3 y dijo: \u201cVamos a entrar, \u00a1ahora!\u201d. Todos pasamos con la excitaci\u00f3n creciente de habernos colado. Subimos al elevador con las chicas, una de ellas nos sonri\u00f3, la luz le daba en su dentadura inmaculada, y nos pregunt\u00f3 si \u00edbamos a la fiesta de Ricky. Eduardo asinti\u00f3 con un gesto de \u201c\u00a1Obvio, amiga!\u201d, y remat\u00f3: \u201cRicky es como mi hermano\u201d. \u201c\u00bfDe d\u00f3nde lo conoces?, \u00bfdel ITAM?\u201d, ella le pregunt\u00f3. \u201cClaro\u201d, Eduardo levant\u00f3 el pulgar. \u00c1ngela, Tania y yo casi soltamos una carcajada, Eduardo ten\u00eda dos a\u00f1os de no pararse en un sal\u00f3n de clases. El elevador se abri\u00f3. Era un palacete deslumbrante. No hab\u00eda pasillo de por medio. No pod\u00edamos estar m\u00e1s sorprendidos. Era una fiesta con meseros, gente disfrutando por todos lados. Se ve\u00eda que hab\u00edan aventado la casa por la ventana. Era como en una pel\u00edcula. La casa no era vieja, era un edificio supermoderno. Hab\u00eda grupos de ni\u00f1os bien. Parec\u00eda una pasarela, la ropa m\u00e1s humilde a nosotros nos dejaba con la boca abierta. Los chavos estaban ejercitados, llevaban playeras polo con un n\u00famero en el brazo. Tra\u00edan la ropa tan entallada que parec\u00eda que se la hab\u00edan pedido prestada a su hermana menor. Hab\u00eda un ej\u00e9rcito de meseros, uno de ellos nos pregunt\u00f3 que qu\u00e9 quer\u00edamos tomar. La culpa nos cerr\u00f3 la garganta hasta que el c\u00ednico de Eduardo dijo que quer\u00eda una cuba y una pi\u00f1a colada para \u00c1ngela. Tania tambi\u00e9n pidi\u00f3 una pi\u00f1a, y yo me conform\u00e9 con una cerveza. \u201c\u00bfStella Artois?\u201d, me pregunt\u00f3 el mesero. No entend\u00ed qu\u00e9 era eso. \u201cNo, una Tecate\u201d. Nos trajo las bebidas de inmediato, ni en una cantina ser\u00edan tan eficientes. Nos dijo que su nombre era Macario, cualquier cosa que necesit\u00e1ramos \u00e9l nos las servir\u00eda. De una puerta salieron meseras con charolas con brochetas clavadas en pi\u00f1as, canap\u00e9s con camarones y trocitos de salm\u00f3n a la parrilla. Nos relajamos y nos pusimos a bailar. No nos d\u00e1bamos cuenta de que los de seguridad ya nos observaban. Un hombre alto con un transmisor en la oreja se acerc\u00f3 a Eduardo y le pregunt\u00f3 con qui\u00e9n ven\u00edamos. \u201cCon Ricky\u201d. El de seguridad asinti\u00f3 y se retir\u00f3 con la discreci\u00f3n de un samur\u00e1i.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Eduardo me mir\u00f3 y me hizo un gesto de que la situaci\u00f3n estaba bajo control. S\u00f3lo pens\u00e9 que la hab\u00eda cagado y ni siquiera se hab\u00eda dado cuenta. Unos instantes despu\u00e9s, un cerco de seguridad nos rode\u00f3. Los dirig\u00eda un chavo muy bien arreglado, rubio, con los brazos cruzados y la mirada f\u00farica. El tipo nos dijo que no nos conoc\u00eda, que hici\u00e9ramos el favor de irnos \u201cpor las buenas\u201d. Lo malo es que la cuba ya hab\u00eda animado a Eduardo: \u201cEspera, espera, br\u00f3der, venimos con Ricky\u201d, se\u00f1al\u00f3 con cierta jactancia. \u201c\u00a1Yo soy Ricardo, y me caga que me digan Ricky! \u00a1A ti ni te conozco, pinche naco!\u201d, ripost\u00f3 Ricky. Para ese momento ya nos observaba todo el mundo, yo quer\u00eda largarme inmediatamente del lugar. \u00c9ramos los apestados. Entonces, se acerc\u00f3 una chava lind\u00edsima, ten\u00eda un vestido ajustado, escote discreto, pero que dejaba traslucir que \u201cno le dol\u00eda nada\u201d. \u201cRicardo, no le digas as\u00ed al chico\u201d, dijo gentilmente. \u201cEstos colados ya se van, Mercedes, no te metas\u201d. La relaci\u00f3n entre ellos era confusa para m\u00ed, pero el arco de la nariz los hac\u00eda parecer primos o hermanos. \u201c\u00bfNo nos podemos quedar, Ricardo?\u201d, le pregunt\u00f3 \u00c1ngela, cosa que hizo enfurecer al anfitri\u00f3n. \u201c\u00a1En mi fiesta no entran gatas!\u201d. Eduardo se aproxim\u00f3 y repentinamente lo golpe\u00f3. No midi\u00f3 las consecuencias. Ricky cay\u00f3 de nalgas en el piso encerado, tuvo una hemorragia y se manch\u00f3 de sangre la camisa. Los de seguridad se nos dejaron venir, tomaron a Eduardo entre tres y lo sometieron. A m\u00ed me toc\u00f3 ponerme frente a las chicas para que no les hicieran nada. \u201cTranquilos, ya nos vamos, tranquilos\u201d, repet\u00eda para calmar el desmadre. Ricky tard\u00f3 en reaccionar, la mirada la tuvo perdida unos instantes. Mercedes estaba inclinada hacia \u00e9l, m\u00e1s asustada que los dem\u00e1s. Al reaccionar, Ricky se par\u00f3 y empuj\u00f3 a Mercedes, que resbal\u00f3 al suelo. Era un pendejo. Como pude le di un derechazo. Los de seguridad me agarraron y me clavaron la cabeza en el piso. Hubo gritos de alarma, llanto de Tania y s\u00faplicas de \u00c1ngela de que nos soltaran. A Eduardo y a m\u00ed, sometidos con llaves de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">judo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, nos llevaron a la salida. En el trayecto nos asestaron golpes y patadas por lo bajo y un codazo que me cerr\u00f3 el ojo. No vi ni qui\u00e9n me lo dio, s\u00f3lo sent\u00ed c\u00f3mo se me iba cerrando por la inflamaci\u00f3n. Dol\u00eda un chingo, y lo que m\u00e1s me encabronaba era que, en la cara, con cualquier movimiento que hiciera aumentaba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Todo pas\u00f3 como en la fiesta de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Romeo y Julieta<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> a la que se colaron Mercucio y Romeo con sus amigos. S\u00f3lo que la originalidad de mi relato le da que nosotros no \u00e9ramos (ni seremos) de las familias acaudaladas de Verona. S\u00f3lo somos una familia de trabajadores. Pues s\u00ed, el pinche Eduardo es mi hermano, el mayor, y a veces, como aquella noche, act\u00faa muy pendejamente. Mi mam\u00e1 lo cag\u00f3; ten\u00eda que cuidarme, seg\u00fan ella. Le dije que no hab\u00eda sido su culpa.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Semanas despu\u00e9s tuve que arreglar una computadora en las oficinas del Banco de M\u00e9xico. A\u00fan ten\u00eda el ojo morado, pero ya pod\u00eda ver. Deb\u00eda usar lentes oscuros para que la gente no me estuviera preguntando qu\u00e9 me hab\u00eda sucedido. En un momento, al pasar frente a los escritorios, alguien me pareci\u00f3 conocida. Era absurdo, \u00bfa qui\u00e9n podr\u00eda conocer en este lugar? Fue hasta que sal\u00ed de la oficina que vi de qui\u00e9n se trataba. Estaba afuera, fumaba con una compa\u00f1era. Vest\u00eda un traje sastre elegant\u00edsimo y llevaba el cabello en una coleta. Mercedes se me qued\u00f3 viendo el ojo con compasi\u00f3n. \u201c\u00bfTe acuerdas de m\u00ed?, te conoc\u00ed en la fiesta de Ricardo\u201d, parec\u00eda honesta. Le escandalizaba lo que ve\u00eda. Alc\u00e9 los hombros con desgano. \u201cS\u00ed, me acuerdo, eres la chica que nos quiso defender. Yo soy \u00d3scar. Disculpa que hayamos entrado as\u00ed, col\u00e1ndonos. Mi hermano insisti\u00f3, fue algo muy tonto. Yo no quer\u00eda\u2026\u201d. \u201cMe llamo Mercedes, mucho gusto. \u00bfYa fuiste al hospital?\u201d, me interrumpi\u00f3. \u201cParece grave. Tengo un amigo, un oftalm\u00f3logo, d\u00e9jame llevarte con \u00e9l\u201d. \u201cNo, muchas gracias, a\u00fan tengo que visitar a varios clientes\u201d. \u201cO sea, \u00a1c\u00f3mo!, \u00bfest\u00e1s trabajando as\u00ed? \u00bfNo te dieron incapacidad\u201d. Su comentario casi me hizo re\u00edr, aunque no hice ning\u00fan gesto, \u00bfc\u00f3mo me van a dar incapacidad por eso?, \u2026ni que estuvi\u00e9ramos en Noruega. \u201cTe voy a dar mi tarjeta, por si quieres ver a mi amigo, o as\u00ed\u201d. Me qued\u00e9 pensando en qu\u00e9 chingados era \u201co as\u00ed\u201d. Tom\u00e9 la tarjeta para que acabara el interrogatorio de una buena vez. \u201cEspera, t\u00fa tambi\u00e9n dame tus datos, por si necesito tus servicios t\u00e9cnicos\u201d. Era un buen intento de arreglar las cosas, Mercedes era bastante amable y lo \u00faltimo que hubiera querido era ser grosero. El papel de la tarjeta era una peque\u00f1a muestra de su elegancia, en tinta violeta ten\u00eda una flor de loto y sus datos completos. Lamento haberla perdido ese mismo d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Unas semanas m\u00e1s tarde me llam\u00f3 Mercedes, me pregunt\u00f3 sobre el estado de mi ojo y, despu\u00e9s de responderle, me hizo saber que necesitaba ayuda con su computadora. Era algo muy sencillo, hab\u00eda instalado el McKeeper sin querer y el programa se le abr\u00eda a cada momento. Ella no sab\u00eda de qu\u00e9 se trataba. \u201cEs como un virus\u201d, me dijo. Sospech\u00e9 que podr\u00eda ser algo m\u00e1s all\u00e1 del simple desperfecto t\u00e9cnico lo que hac\u00eda que me llamara. Era muy atractiva y lo \u00fanico que yo quer\u00eda era volver a verla, a pesar de que todo hubiera empezado tan mal.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La operaci\u00f3n de desinstalar el sistema operativo fue f\u00e1cil. Me invit\u00f3 un caf\u00e9 mientras yo trabajaba en la cafeter\u00eda en la que me cit\u00f3. Me dijo que quer\u00eda aprender, que por eso prefer\u00eda estar presente cuando la reparara. Ese d\u00eda llevaba una camisa rosa de botones, un su\u00e9ter vino sobre los hombros y un pantal\u00f3n sepia, tal como se visten los maniqu\u00edes de Massimo Dutti. \u00bfC\u00f3mo s\u00e9 que es esa tienda?, f\u00e1cil, soy pobre, no pendejo. Tambi\u00e9n nos metemos a los centros comerciales (ya s\u00e9 que se dice \u201centramos\u201d, pero no, nosotros \u201cnos metemos\u201d, como si se tratara de traspasar a un lugar a donde no pertenecemos). Vemos los aparadores, leemos los nombres de las tiendas y sabemos en cu\u00e1les somos tolerados y en cu\u00e1les nos hacen cara de ser una monserga. En Massimo Dutti siempre nos tuercen la boca y tratan con cara de \u201cpero, m\u00edrate, si no vas a comprar nada\u201d. Obviamente, me impon\u00eda ver a Mercedes con esa ropa. Tambi\u00e9n llevaba una cadena de oro con una cruz. Instal\u00e9 todo muy r\u00e1pido, ella pidi\u00f3 un segundo caf\u00e9, pero esta vez dijo que quer\u00eda \u201cla taza sin golpe de temperatura\u201d. \u201c\u00bfQu\u00e9 es eso que pediste?\u201d. \u201c\u00bfNo sabes?\u201d. \u201cNo\u201d, lo admit\u00ed, aunque sent\u00ed que me vi muy naco. \u201cMira, ven\u201d, me tom\u00f3 de la mano. \u201c\u00bfA d\u00f3nde vamos?\u201d. La segu\u00ed a pesar de que no me respondi\u00f3. Entramos a la barra, como si fu\u00e9ramos trabajadores del lugar, seguramente ella se pensaba \u201cde la casa\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ah\u00ed me puso frente al \u201cbarista\u201d, quien me explic\u00f3 que \u201cpara que el caf\u00e9 no se \u201cdestemple\u201d, hay que rociar la taza con vapor caliente\u2026\u201d. Sigui\u00f3 hablando mientras me dejaba contemplar el famoso efecto. Despu\u00e9s sirvi\u00f3 los caf\u00e9s y verti\u00f3 la leche formando una espiga de trigo blanca. Mercedes se mostr\u00f3 satisfecha \u2013orgullosa\u2013 de que su caf\u00e9 no tuviera golpe de temperatura. A m\u00ed, en lo personal, me parec\u00eda todo eso una verdadera mamada de ni\u00f1os ricos. Me acord\u00e9 de cuando le ten\u00edamos que \u201ccalentar la mamila\u201d a mis primos, parec\u00eda que era exactamente lo mismo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Platicamos de c\u00f3mo se hab\u00eda dado todo aquella noche. Mercedes se carcajeaba cuando le describ\u00eda la forma en que nos colamos aprovechando la distracci\u00f3n de la seguridad, el hecho de que las chavas nos dijeran el nombre de Ricky y lo bien que nos atendi\u00f3 el mesero. \u201cNosotros vimos todo. Ricardo estaba muy tenso porque precisamente era lo que quer\u00eda evitar, que alguien se colara\u201d. \u201c\u00bfQuer\u00eda alejar a los gorrones?\u201d, pregunt\u00e9 en serio y un tanto en broma. \u201cQue ustedes entraran no causaba ning\u00fan problema. La fiesta era para cien invitados, porque quer\u00eda lucirse con sus jefes y amigos del trabajo\u201d. Pero, como no llegaron ni cincuenta, se empez\u00f3 a enojar y cuando los vio a ustedes, se quiso desquitar\u201d. \u201cEduardo, mi hermano, tambi\u00e9n quer\u00eda quedar bien con su novia, \u00c1ngela, la verdad es que a m\u00ed todo me daba lo mismo, entrar a la fiesta o ir a otro sitio\u201d. \u201cPero t\u00fa tambi\u00e9n ven\u00edas con tu novia\u2026\u201d, me sorprendi\u00f3 que Mercedes se hubiera dado cuenta de ese detalle. No me hab\u00eda acercado ni me hab\u00eda portado de manera especial con Tania, \u00e9ramos un grupo de cuatro, nada m\u00e1s. \u201cNo es mi novia \u2013en ese instante pens\u00e9 en una respuesta mejor a\u00fan\u2013, es la amiga de \u00c1ngela. Esa noche fue la \u00fanica vez que la vi en mi vida\u201d. En ese momento, Mercedes se desentendi\u00f3 de su taza de caf\u00e9 y sus extra\u00f1as formas de servirla, se aproxim\u00f3 y me dio un beso en los labios. Me abraz\u00f3 y me dej\u00e9 besar por esa belleza, aunque no entend\u00eda lo que estaba pasando. Me dio un avent\u00f3n al Metro despu\u00e9s de hablar y besarnos una hora m\u00e1s. Me ofreci\u00f3 la paga por mis servicios, me negu\u00e9 a aceptarla, pero realmente necesitaba el dinero, y termin\u00e9 por ceder. Era m\u00e1s de lo que esperaba. Le di la mitad a mi mam\u00e1.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Empezamos a salir, en varias ocasiones fuimos a lugares que yo conoc\u00eda s\u00f3lo desde el exterior: caf\u00e9s elegantes, sushis, restaurantes argentinos, comida hind\u00fa y plazas a las que me llevaba para comprarme algunos regalos. Muchas veces fuimos a las tiendas que antes no me atrev\u00eda a pasar ni por afuera. Con Mercedes entramos y compramos lo que yo\u2026 mejor dicho, todo lo que ella eleg\u00eda para m\u00ed. Porque poco tard\u00e9 en darme cuenta de que mi opini\u00f3n no era algo que le interesara de forma determinante, ni siquiera respecto a lo que iba a usar, porque iba a ser yo el que usar\u00eda esas prendas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando sal\u00edamos, la agenda estaba absolutamente controlada por ella, me ver\u00eda a una hora, antes del caf\u00e9 con sus amigas y despu\u00e9s de una junta de trabajo. Me recoger\u00eda a las diez para las cuatro, comer\u00edamos durante una hora y media, ir\u00edamos a su carro donde tendr\u00edamos diez minutos para besarnos. Ella me acercar\u00eda (porque no pod\u00eda llevarme, ya que no le quedaba de camino) al Metro y se ir\u00eda con su familia. Ten\u00eda que reportarme con ella al llegar a casa, porque \u201cNo quiero estar preocupada ni estresada por tu culpa\u201d, como una vez me dijo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En una ocasi\u00f3n, el trabajo y los deberes en casa me tuvieron totalmente ocupado, as\u00ed que no la llam\u00e9. Al d\u00eda siguiente me respondi\u00f3 una muy indignada Mercedes que justo estaba pregunt\u00e1ndose c\u00f3mo estar\u00eda yo, como si me hubiera ido a la isla m\u00e1s distante del hemisferio y la comunicaci\u00f3n fuera imposible. \u201c\u00bfY por qu\u00e9 no me llamaste?\u201d, pregunt\u00e9 sin ninguna mala intenci\u00f3n. \u201cEste, mira, cuando salgo con alguien, me gusta que tome la iniciativa; si no est\u00e1s de acuerdo, podemos dejar de salir. Porque, si esperas que yo te llame, como todas esas nacas con las que te juntas, eso no va a pasar\u201d. No alz\u00f3 la voz, tan s\u00f3lo lo dijo de forma modulada, casi neutra, pero era obvio que me estaba leyendo la cartilla. Mi lengua estaba trabada, le quer\u00eda contestar como yo sab\u00eda, pero no me atrev\u00ed. Era insultante cuando dijo \u201ccomo todas esas nacas con las que te juntas\u201d. Pensaba en esa frase y me qued\u00e9 trabado. Despu\u00e9s colg\u00f3, imagino que me sent\u00eda de su propiedad por haberme estado dando regalos, por pasearme y salir con alguien inferior a ella. Entre m\u00e1s lo pensaba, m\u00e1s me llenaba de rabia. Quer\u00eda mandarla a la chingada (en ese momento me acord\u00e9 que me ped\u00eda que ya no dijera malas palabras), dejar de verla y distraerme con mis amigos. Porque me hab\u00eda pedido que dejara de salir con Eduardo, por miedo a que se volviera a meter en problemas provoc\u00e1ndomelos a m\u00ed tambi\u00e9n. En un comentario casual le hice saber que Eduardo fumaba marihuana y que me la hab\u00eda ofrecido, sin que yo aceptara. A partir de ese momento me dijo que una de sus condiciones para que nos sigui\u00e9ramos viendo era que tratara lo menos posible a mi propio hermano, cosa que procur\u00e9 hacer paulatinamente hasta dejar de convivir con \u00e9l, si no era para lo indispensable. Los siguientes encuentros con Mercedes fueron a\u00fan menos frecuentes hasta que le dej\u00e9 claro que aceptaba todas sus condiciones.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lleg\u00f3 el \u201cD\u00eda D\u201d, como yo le llamo. Cogimos en un hotel de paso. Todo el tiempo se preocup\u00f3 de las c\u00e1maras que supuestamente pon\u00edan en la habitaci\u00f3n, lo cual hizo un tanto problem\u00e1tico el encuentro. Hubo otras quejas respecto a la limpieza del hotel que prefiero no mencionar, sin embargo, no debe haberle decepcionado, porque casi de inmediato se volvi\u00f3 nuestra principal actividad ante la falta de temas en com\u00fan. La relaci\u00f3n tom\u00f3 un camino diferente, pues nunca hubo grandes conversaciones. Normalmente, era Mercedes la que dirig\u00eda los temas hacia sus preocupaciones, sus problemas y sus quejas. Me correg\u00eda cuando conjugaba mal o si pronunciaba una palabra err\u00f3neamente, como siempre que digo Universidad, pues ella dice que digo \u201cuniversida<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">t<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">o \u201ccapacida<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">t\u201d.\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Algo me dec\u00eda que irnos a la cama fue un par\u00e9ntesis en mi adoctrinamiento, las cosas hab\u00edan tomado otro ritmo. Ahora quer\u00eda que fuera al gimnasio, que hiciera \u201ccardio\u201d. Yo al inicio desconoc\u00eda qu\u00e9 era eso, y quer\u00eda que adelgazara de la cintura. Lo de escogerme la ropa fue apenas el inicio, si yo dec\u00eda que una prenda no me gustaba, no titubeaba en restregarme el precio: \u201cPero, \u00bfc\u00f3mo puede no gustarte la camisa, si cuesta tres mil pesos?\u201d (algunas de las que me dio se las termin\u00e9 regalando a Eduardo, de enterarse Mercedes se hubiera enardecido). Me sorprend\u00edan siempre sus juicios, no hab\u00eda una relaci\u00f3n \u2013al menos para m\u00ed\u2013 evidente entre la calidad y el precio, para ella s\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un d\u00eda me invit\u00f3 Eduardo a una fiesta y, como Mercedes estaba de viaje, me anim\u00e9 a ir con \u00e9l. Pasamos antes con su <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">dealer<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, no sab\u00eda que mi hermano hab\u00eda empezado a fumar piedra. Todo el camino me dio una paranoia de la chingada al pensar que pod\u00edan detenernos. Llegamos a un departamento donde sonaba a todo volumen Cartel de Santa, hab\u00eda puros hombres. Unos jugaban <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">playstation<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, otros se met\u00edan unas l\u00edneas y otros se pusieron con los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">gongs<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> a fumar piedra, en este grupo figuraba mi hermano. Estaba decepcionado, pens\u00e9 que iba a ser una fiesta, con buena m\u00fasica, chavas y ambiente, no una reuni\u00f3n con aspecto de picadero. Me tom\u00e9 un whisky Black and White, era asqueroso, lo podr\u00edan haber usado como detergente para trastes\u2026 y a\u00fan as\u00ed pobres trastes. Uno de los amigos de mi hermano (de los m\u00e1s pachecos) me dijo que si estaba espantado, que por qu\u00e9 ten\u00eda esa cara. No contest\u00e9 a su pendejada. Estaba cansado, la casa quedaba muy lejos de la m\u00eda y ya era tarde. Empezaron a subir la m\u00fasica a un punto intolerable y a nadie le import\u00f3, unos dorm\u00edan la mona, otros hablaban o gru\u00f1\u00edan en estados alterados y unos bailaban empuj\u00e1ndose y rompiendo cosas; dos se calentaron y se empezaron a dar en la madre. No soy un pinche \u00f1o\u00f1o, pero hasta un briago debe tener un poco de dignidad. Reunirse a lo idiota no es lo m\u00edo. En ese momento son\u00f3 mi celular, era Mercedes. De golpe, no supe si contestar, hubiera preferido no hacerlo, pero me preocup\u00f3 que le pudiera haber pasado algo. \u201c\u00bfBueno?, Mercedes, \u00bfc\u00f3mo est\u00e1s?\u201d, pregunt\u00e9 un poco alterado por el whisky. El ruido debi\u00f3 colarse por el tel\u00e9fono porque Mercedes fue hostil desde el inicio. \u201cPinche perro, pa\u2019las perras \/mis tatuajes calavera\u201d, se escuchaba la m\u00fasica a todo volumen. \u201c\u00d3scar, \u00bfest\u00e1s en una fiesta? \u00a1No lo puedo creer! \u00a1O sea, no me puedo ir de viaje porque te vas a una fiesta con una bola de malvivientes!\u201d. \u201cEsto no es una fiesta, es una reuni\u00f3n\u2026 Y est\u00e1 muy aburrida, por si te interesa saberlo\u2026\u201d. Iba a hacer una descripci\u00f3n, un cuadro del pinchurriento panorama que ten\u00eda frente a los ojos, pero, de s\u00f3lo imaginarme su reacci\u00f3n por estar con tanto adicto, prefer\u00ed callarme. \u201c\u00bfEst\u00e1s tomando coca\u00edna? De seguro est\u00e1s con tu hermanito, \u00bfverdad?\u201d. Las dos preguntas eran idiotas y no quise responder, me limit\u00e9 a alzar los hombros y soltarle un \u201cMira, t\u00fa te est\u00e1s divirtiendo tambi\u00e9n. Desde ac\u00e1 se escucha que no est\u00e1s en un monasterio. Te mando un beso\u201d. Al terminar, colgu\u00e9 y me fui a sentar en un sill\u00f3n con los que fumaban piedra, me ofrecieron el foco, declin\u00e9 agradeci\u00e9ndoles su cortes\u00eda.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me qued\u00e9 dormido de lo aburrido que estaba.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No supe de Mercedes los siguientes d\u00edas, deb\u00eda odiarme: el perro faldero le sali\u00f3 respond\u00f3n. No quer\u00eda quedar como un barbaj\u00e1n y la busqu\u00e9 para aclarar las cosas. Estuvo atenta a mis palabras. Para seguir reconcili\u00e1ndonos, me invit\u00f3 a la cafeter\u00eda donde hac\u00edan el truco del golpe de temperatura con la taza. Reclam\u00f3 que no cumpliera mi palabra y que saliera con \u201cel drogadicto\u201d de mi hermano. Me molest\u00f3 su comentario y, ante su sorpresa, lo defend\u00ed. Justo antes de tirar la toalla de la relaci\u00f3n, Mercedes me bes\u00f3 y me pidi\u00f3 que fu\u00e9ramos a un hotel. Acept\u00e9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A pocas semanas de continuar lo nuestro, Mercedes se muri\u00f3 de una apendicitis que no lleg\u00f3 al quir\u00f3fano. El dolor hab\u00eda comenzado durante una comida familiar y en el camino al hospital hubo varios tropiezos que la marcaron fatalmente. Mercedes muri\u00f3 a los 27 a\u00f1os. Al llegar a su velorio me sent\u00eda como uno de los deudos m\u00e1s alterados. Para ser m\u00e1s exactos: era el joven viudo. Sin embargo, como nunca dimos un paso formal, nunca me present\u00f3 a sus padres ni a su familia, yo no era conocido por nadie ah\u00ed. Era un amigo m\u00e1s. De hecho, muchos de los asistentes me agradec\u00edan, como si yo les diera el p\u00e9same a ellos, \u00a1si el p\u00e9same me lo deber\u00edan de haber dado a m\u00ed! Despu\u00e9s de dudarlo bastante, me acerqu\u00e9 a Ricky y le di un abrazo. Me reconoci\u00f3. Pens\u00e9 que iba a ofenderme cuando me vio fijamente. Ya pod\u00eda o\u00edr su frase: \u00bfTambi\u00e9n te cuelas en los velorios? Para mi sorpresa, no me dijo nada. Acept\u00f3 el abrazo y me lo agradeci\u00f3. \u201cSiento mucho lo de tu hermana\u201d, le dije. Me vio casi horrorizado. \u201c\u00bfHermana?, Mercedes era mi esposa\u201d.<\/span><\/p>\n<h5 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Cuento incluido en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los grandes hits de Shanna McCullough<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 2021<\/span><\/h5>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: S\u00e9rgio Alves Santos, Unsplash.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A Huemanzin &nbsp; La conoc\u00ed en una fiesta a la que nos colamos en el Centro. Una de esas noches en que Eduardo hab\u00eda invitado a una amiga para m\u00ed. 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