{"id":25435,"date":"2023-06-11T01:01:10","date_gmt":"2023-06-11T07:01:10","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=25435"},"modified":"2023-06-19T02:18:38","modified_gmt":"2023-06-19T08:18:38","slug":"adios-querida-victoria-siempre-el-mundo-cabra-en-tu-cuarto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2023\/06\/adios-querida-victoria-siempre-el-mundo-cabra-en-tu-cuarto\/","title":{"rendered":"Adi\u00f3s, querida Victoria, siempre el mundo cabr\u00e1 en tu cuarto"},"content":{"rendered":"<p><b>Nota del editor: <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">Victoria de Stefano (Rimini, Italia, 1940 &#8211; Caracas, Venezuela, 2023) fue miembro fundador del Consejo Asesor de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Latin American Literature Today<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y asidua promotora y colaboradora de esta revista.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cAndr\u00e9s, hoy en la tarde vienen unos amigos, \u00bfquieres merendar con nosotros? \u2013no, abuela, t\u00fa y tus amigos siempre est\u00e1n hablando de cosas que no existen, prefiero quedarme en mi habitaci\u00f3n\u201d. Con esa an\u00e9cdota, a Victoria de Stefano, mi amiga Victoria, le gustaba caracterizar el tipo de reuniones que ocasionalmente, aunque no con mucha gente, ten\u00eda en su casa. A comienzos de este a\u00f1o Victoria nos dej\u00f3, de modo inesperado. Su hijo Mart\u00edn la encontr\u00f3 como dormida en su cama una ma\u00f1ana de enero.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El nombre de una de sus novelas, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El lugar del escritor<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1990), tal vez sea el que mejor exprese lo que fue el centro de gravedad de su extraordinaria obra literaria, conformada por nueve novelas, tres libros de ensayos y un diario. Desde ese, su permanente lugar de escritura, esta novelista y ensayista venezolana nacida en Rimini, Italia, en 1940, no hizo otra cosa m\u00e1s que acendrar su pasi\u00f3n por explorar las posibilidades expresivas de esa lengua que le obsequiaran sus padres al sembrarla entre nosotros, en Venezuela (adonde lleg\u00f3 en 1946), para crear una obra de car\u00e1cter excepcional, \u00fanica en la literatura escrita en castellano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En una conocida colecci\u00f3n de aforismos denominada \u201cConsideraciones acerca del pecado, el dolor, la esperanza y el camino verdadero\u201d, Franz Kafka, autor varias veces citado por los personajes de las novelas de Victoria de Stefano y manifiestamente admirado por la autora, dice lo siguiente: <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cNo es necesario que salgas de casa. Qu\u00e9date a tu mesa y escucha. Ni siquiera escuches, espera solamente. Ni siquiera esperes, qu\u00e9date completamente solo y en silencio. El mundo llegar\u00e1 a ti para hacerse desenmascarar; no puede dejar de hacerlo, se prosternar\u00e1 ext\u00e1tico a tus pies\u201d. Esta imperativa afirmaci\u00f3n bien podr\u00eda servir de ep\u00edgrafe al compendio de la obra de Victoria de Stefano. Son muchos los pasajes en varias de sus novelas en las que alg\u00fan personaje pone de relieve la necesidad y preponderancia de ese espacio en la psiquis y el \u00e1nimo del escritor; ese espacio, esa peque\u00f1a habitaci\u00f3n desde la que se vive y rememora la existencia propia y ajena, desde la que se convoca al mundo para hacer plural la m\u00e1s raigal intimidad. As\u00ed lo afirma Claudia, esa escritora, suerte de \u201calter ego\u201d de Victoria: \u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Un cuarto es el mundo, el mundo cabe en un cuarto, el mundo cabe el cuarto, nos cabe. \u00bfOyes c\u00f3mo crujen las puertas al cerrarse? Las sombras crecen, se hinchan, dir\u00edase que con la mejor levadura. Es el mundo que est\u00e1 por entrar. El cuarto se est\u00e1 llenando hasta el borde, un borde, por lo dem\u00e1s, del que carece. Est\u00e1 colmado; colmado de m\u00ed, colmado de mundo, repleto como una colmena. Vivo, hormigueante\u201d.\u00a0 Es el lugar del oficio elegido, el sitio donde se anida la conciencia de la imposible perfecci\u00f3n y se afianza la certeza de que dicha labor entra\u00f1a una condena: la extenuante tarea de corregir. Pues como afirma uno de sus personajes: \u201cCorregir no es, como creen algunos, trabajo de limpieza, tachar aqu\u00ed, agregar all\u00e1, un punto aqu\u00ed, una coma all\u00e1; corregir es una demente y constante rectificaci\u00f3n, es ponerlo todo de cabeza cuando se cre\u00eda que todo se manten\u00eda en pie. De nuevo, una vez m\u00e1s desde el principio y otras tantas veces m\u00e1s de principio a fin [\u2026] De nuevo, otra vez de principio a fin\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al modo de Marcel Proust, W.G. Sebald, Thomas Bernhard o su amigo Sergio Chejfec, por nombrar s\u00f3lo algunos autores afines con los que su obra tiene un \u201caire de familia\u201d, la descripci\u00f3n exhaustiva y una infinita red de relaciones, de citas, de objetos, de situaciones, de reflexiones, de digresiones, toman cuerpo en este espacio narrativo brindando una acabada sensaci\u00f3n de detenci\u00f3n y densidad, ajena a la tradicional inercia de la novela de intrigas, sorpresas, efectos y aventuras. Tal vez podr\u00edamos hablar de una novel\u00edstica de la quietud que va al encuentro de los umbrales, de los puntos de quiebre o de inflexi\u00f3n desde los cuales se detona la memoria creadora para trenzar historias que cabalgan unas sobre otras, recorriendo el inventario de los recuerdos hasta el agotamiento. Como un c\u00f3ndor, el narrador en esta novel\u00edstica se detiene en las alturas y planea sobre s\u00ed mismo, en c\u00edrculos, una y otra vez, observando sin prisa los accidentes monta\u00f1osos, las vetas de la memoria. Y esto lo hace no con un lenguaje que busca enmascarar o descentrar el signo verbal, nada m\u00e1s alejado de la intenci\u00f3n est\u00e9tica de Victoria de Stefano que el barroquismo o el malabar metaf\u00f3rico. La tarea primordial del mecanismo que pone en marcha este cuerpo narrativo es, m\u00e1s bien, la del desentra\u00f1amiento. Ac\u00e1 todo recuento exhaustivo, toda multiplicaci\u00f3n de historias gira en torno a las mismas preguntas, irradiadas desde un com\u00fan centro de exploraci\u00f3n: la existencia humana y la indescifrable urdimbre sobre la que \u00e9sta transcurre.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el computador de su cuarto, lugar donde falleci\u00f3 en soledad y donde vivi\u00f3 a plenitud una vida comprometida con la lectura y la escritura, dej\u00f3 lista su novela p\u00f3stuma, llamada <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Un grano de polvo se levanta<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Seguramente, cuando sus amigos podamos leer esas p\u00e1ginas, continuaremos conversando con ella, una y otra vez, sobre esas cosas que \u2013seg\u00fan su nieto Andr\u00e9s\u2013 no existen pero que nos hacen m\u00e1s cierta la existencia. Es inmensa la deuda que la literatura en castellano tiene con la obra de esta artista excepcional. Ojal\u00e1, ese grano de polvo que nos dej\u00f3, en efecto, se levante y sea el inicio del rescate y de la justa proyecci\u00f3n de esta virtuos\u00edsima prosa m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de su habitaci\u00f3n y del pa\u00eds que la acogi\u00f3 e hizo suyo, y en el cual, lamentablemente, tambi\u00e9n sufri\u00f3 y padeci\u00f3 las penurias de un tiempo presente, signado por carest\u00edas, ignominias y desilusiones.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Gracias, querida Victoria, gracias por tanto, querida amiga. Te extra\u00f1aremos.\u00a0<\/span><\/p>\n<h6><\/h6>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Victoria de Stefano, escritora venezolana, por Martha Via\u00f1a.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota del editor: Victoria de Stefano (Rimini, Italia, 1940 &#8211; Caracas, Venezuela, 2023) fue miembro fundador del Consejo Asesor de Latin American Literature Today y asidua promotora y colaboradora de esta revista.\u00a0 &nbsp; \u201cAndr\u00e9s, hoy en la tarde vienen unos amigos, \u00bfquieres merendar con nosotros? \u2013no, abuela, t\u00fa y tus amigos siempre est\u00e1n hablando de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":25315,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[4531],"tags":[4514],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[],"lal_author":[3218],"class_list":["post-25435","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-in-memoriam-es","tag-numero-26","lal_author-arturo-gutierrez-plaza-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25435","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25435"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25435\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25315"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25435"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25435"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25435"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=25435"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=25435"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=25435"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=25435"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=25435"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}