{"id":2529,"date":"2018-10-29T20:58:06","date_gmt":"2018-10-30T02:58:06","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2018\/10\/kantrahc-iliana-vargas\/"},"modified":"2024-04-21T15:45:44","modified_gmt":"2024-04-21T21:45:44","slug":"kantrahc-iliana-vargas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2018\/10\/kantrahc-iliana-vargas\/","title":{"rendered":"&#8220;Kan\/Trahc&#8221; de Iliana Vargas"},"content":{"rendered":"<div><\/div>\n<div class=\"caption\"><\/div>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>p.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: center; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p4 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 36.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p5 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 36.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>li.li3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: center; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>ul.ul1 {list-style-type: disc}<br \/><\/style>\n<p>El dolor en la cabeza inici\u00f3 minutos despu\u00e9s de que S. escuchara el \u00faltimo trueno, justo el que hab\u00eda sonado como si los restos de piedra volc\u00e1nica sobre los que se erig\u00eda la ciudad estuvieran reacomod\u00e1ndose, prepar\u00e1ndose para despertar una vez m\u00e1s trasmutados en materia caramelo de vidrio incandescente.<\/p>\n<p>El silencio del fin del mundo no le dejaba abrir los ojos, a pesar de que su conector solar se hab\u00eda activado hac\u00eda casi seis horas. Hab\u00eda una interferencia sonora que hac\u00eda disminuir la elasticidad del cuerpo \u00e1ureo, enraiz\u00e1ndolo a un arrecife de coral negro, en cuyas puntas vibraba sin cesar la luminosidad de una voz abisal cuya naturaleza, por m\u00e1s que se esforzaba en asociarla con alg\u00fan elemento terrestre, era irreconocible.<\/p>\n<p>No era la primera vez que se filtraba este tipo de interferencia en el l\u00edquido suprasensorial que el despachador le suministraba cada ocho horas. S. lo hab\u00eda detectado desde que intent\u00f3 disminuir la dosis, provocando un corto circuito al insertar la punta de su plumilla entintada en la entrada met\u00e1lica del aparato, pero lo \u00fanico que consigui\u00f3 fue concentrar el l\u00edquido en los tres primeros mililitros de la manguera conductora, de tal forma que, al recorrer el enramaje venoso de su muslo, la densidad sangu\u00ednea le provoc\u00f3 un calambre tan agudo e intenso que le hac\u00eda percibir una aureola luminosa en todos los objetos de naturaleza fosf\u00f3rica a su alrededor.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013<\/p>\n<p><b>\/\/\/\/: D\u00eda 8<\/b><\/p>\n<p>Lo-mal-te-mi-do-re-nace al burbujear el sue\u00f1o \u00bfLo mal te mi do? \u00bfNo ser\u00e1, mejor dicho [disfrutaba bien decir], lo m\u00e1s temido?<\/p>\n<p>[cuestionarse a s\u00ed mismo aprovechando la vulnerabilidad de la consciencia era otra de sus fascinaciones]<\/p>\n<p>No. No, no, no, a ver: lo mal temido, quiere decir [se dec\u00eda] lo que se teme indebidamente\u2026 Entonces, si lo que uno no debe temer sobresale de entre todas las sombras \u2014aun de entre las que se ocultan bajo las leng\u00fcetas obscenas de aquellos zapatos\u2014, si empiezo a cerrar los ojos abandon\u00e1ndome a la languidez el\u00e1stica con que El Supremo Dormir se revela en mi cuerpo\u2026 descuidar\u00eda mi puesto de vigilancia<\/p>\n<p>de la muralla defensiva que este quir\u00f3fano \/\/ sala de espera \/\/ c\u00e1psula cristalizada de criogenizaci\u00f3n \/\/ y yo \/\/ hemos construido durante doce d\u00edas para defendernos de los trozos ambulantes\u2026 y \u2026 entonces\u2026 si los ojos comienzan a sucumbir a la pesadez con que el fr\u00edo salta sobre las pesta\u00f1as para cerrarlos\u2026 el cuerpo perder\u00eda el incontenible estado de<\/p>\n<p>\u00bbAlerta \u00b0taquicardia\u00b0pulsaci\u00f3n ardiente en la cabeza\u00b0taquicardia\u00b0\u00ab<\/p>\n<p>que hemos dise\u00f1ado para reconocer a los seres encapuchados de p\u00farpura ambarino cuando llegan cargando \u2013con la ayuda de dos tent\u00e1culos met\u00e1licos a extremo izquierdo y extremo derecho de su indescifrable cuerpo\u2013 enormes recipientes de cole\u00f3pteros de acero que, al variar la intensidad de la luz que las l\u00e1mparas dirigen hacia ellos, cambian, sutil, casi imperceptiblemente, de porosidad, de textura, de contorno y parecen \u2014o quieren hacernos creer que parecen\u2014 pedazos de carne con forma de pierna adherida a un pie del que en realidad cuelgan grup\u00fasculos de capullos viscosos plagados de espinas oculares\u2026 y vienen, se acercan disimulados hacia nuestra carne expuesta, esa carne que permitimos que nos cortaran a cambio de silencio y kan\/trahc\u2026 ah\u2026 si la pesadez no fuera tan dulce\u2026 si los m\u00fasculos se esforzaran m\u00e1s por no ceder\u2026 eso es lo que, bien entendido, es lo mal temido\u2026<\/p>\n<p><b>\/\/\/\/: D\u00eda 13<\/b><\/p>\n<p>El aislamiento acrecienta la intolerancia. Noventa miligramos de contraximoxina y puedo sentir la part\u00edcula gaseosa que se filtra con el musgo que crece a paso de oruga en la cuarteadura de la pared, que, igual que un pan duro desmigaj\u00e1ndose, sostiene la ventana y sus herrumbrosos barrotes electrificados.<\/p>\n<p>En la pastosa isla que flota sobre la banqueta de enfrente, diversos cuadr\u00fapedos retozan. De su piel cuelgan pelos de diversos colores, espesuras y larguras. Algunos babean sin descaro. Otros absorben \u2014mediante un acto interminable que evidencia su naturaleza mec\u00e1nica\u2014 la baba, con un trapo que exprimen sobre la pastura seca que les rodea. De entre ellos sobresale uno, cuya animalidad reflejada en la obsesi\u00f3n de lustrar cada parte de su cuerpo con la lengua exaspera mi n\u00e1usea: la exasperaci\u00f3n radica en las transfiguraciones a que este h\u00edbrido fosf\u00f3rico debe someterse para ejecutar con \u00e9xito su tarea, pues la lengua es tan corta y el cuerpo largo y voluminoso, que a momentos ensaya marometas y posturas con las que parece querer romperse el cuello, alguna pierna o el c\u00f3ccix. Si tan solo su gesto fuera menos desesperado y la expresi\u00f3n en sus ojos menos humana\u2026 podr\u00eda olvidar la relaci\u00f3n autom\u00e1tica que mi cerebro hace al conectar con la imagen, y controlar\u00eda la n\u00e1usea al dejar de reconocer en ese rostro el m\u00edo propio, o el de todos los que retozan postrados a mi lado. Al mirarlos\/mirarme, regresa, a vuelo de boomerang, la pregunta cotidiana: \u00bfqu\u00e9 fue lo que foment\u00f3 el deseo de someterme a la frusler\u00eda enajenada de fabricar un c\u00e1rnico fosf\u00f3rico?<\/p>\n<p>\u00a1Ah! \u00a1C\u00f3mo olvidar la seducci\u00f3n instant\u00e1nea que aquel mensaje produjo en mi m\u00e9dula!<\/p>\n<p><em>Si usted, amable contribuyente, considera alguna parte de su cuerpo un estorbo, un gasto in\u00fatil de espacio, un atentado contra la log\u00edstica est\u00e9tica de nuestra sobrepoblada comunidad, y no sabe c\u00f3mo remediar esta terrible carga moral, no se angustie m\u00e1s: h\u00e1ganos saber qu\u00e9 brazo, qu\u00e9 pierna, qu\u00e9 v\u00e9rtebra, qu\u00e9 hueso u \u00f3rgano cualquiera usted ya no ocupa, y aqu\u00ed se lo canjeamos por c\u00e1rnico fosf\u00f3rico:<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1La Energ\u00eda del Futuro!<\/em><\/p>\n<p>Le\u00ed el mensaje ocho veces exactas en busca de un c\u00f3digo secreto o una oferta capciosa antes de proporcionarle mis datos a la m\u00e1quina que amablemente atendi\u00f3 mi llamada telef\u00f3nica:<\/p>\n<p>1. Firmar\u00eda un contrato.<\/p>\n<p>2. Alguien me explicar\u00eda el procedimiento quir\u00fargico.<\/p>\n<p>3. Me quedar\u00eda dieciocho d\u00edas en observaci\u00f3n para asegurar que el pedazo de cuerpo sobrante se adaptara al proceso de fabricaci\u00f3n de c\u00e1rnico fosf\u00f3rico.<\/p>\n<p>3 <i>bis<\/i>. Mi presencia durante el Proceso <i>Post<\/i>, ser\u00eda una medida de precauci\u00f3n en caso de que se necesitaran porciones frescas de tejido, sangre, ADN, diversos tipos de biopsias e incluso muestras de jugo g\u00e1strico y residuos biliares, por lo que no podr\u00eda abandonar el hospital hasta que el intercambio<i> se cerrara<\/i> <i>con \u00e9xito\u2026<\/i><\/p>\n<p>Pero \u00bfvaldr\u00eda la pena tanta docilidad para experimentar la automutilaci\u00f3n asistida? \u00a1Ah, vaya que s\u00ed! A cambio recibir\u00eda kan\/trahc, suministros interminables de esa sustancia que activaba la percepci\u00f3n sutil del o\u00eddo para regresarle la dulce y complicada funci\u00f3n de descubrir, precisar, distinguir sonidos\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013<\/p>\n<p>A pesar de la mecanizaci\u00f3n catat\u00f3nica provocada por la crisis depresiva que viv\u00eda cada uno de los seres humanos a causa de la anulaci\u00f3n del valor adquisitivo de todo cuanto les rodeaba; a pesar de que ya nada pod\u00eda ser comprado porque el dinero hab\u00eda perdido todo su valor y la gente adquir\u00eda lo que necesitaba a trav\u00e9s del intercambio, perdiendo as\u00ed la compulsi\u00f3n de comprar en medio de una bonanza econ\u00f3mica a tal punto ut\u00f3pica que hab\u00eda resultado desastrosa; a pesar de que los gobiernos de todas las sociedades se esmeraban en mantener distra\u00edda a la poblaci\u00f3n con cantidades inconmensurables de im\u00e1genes y audios que se superpon\u00edan unos a otros, S. todav\u00eda recordaba qu\u00e9 hab\u00eda sido lo m\u00e1s preciado antes, mucho antes: ansiaba recuperar la placidez que le significaba escuchar los sonidos en frecuencias o salidas distintas, y no en una masa aglomerada de anuncios\/bienestar social indescifrable, incomprensible y que no llevaba m\u00e1s que al aturdimiento y a la necesidad de hacerlo todo de la manera m\u00e1s r\u00e1pida posible para regresar a encerrarse a casa, a esperar, en un silencio enturbiado por ecos interminables, a que llegara de nuevo el d\u00eda siguiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013<\/p>\n<p><b>\/\/\/\/: D\u00eda 15<\/b><\/p>\n<p>Si tuviera por cierto lo que se anunciaba en aquel mensaje, podr\u00eda augurar que dentro de tres d\u00edas estar\u00e9 listo para salir de aqu\u00ed. Sin embargo, nada de lo que esperaba que ocurriera ha sucedido, salvo la filtraci\u00f3n de ese ruido blanco que se define poco a poco en una voz que parece no cansarse de jugar con las tonalidades, las sutilezas, los grosores que puede lograr, en el humano, el aparato bucofar\u00edngeo tor\u00e1cico cuando el aire lo atraviesa\u2026 Y solo puedo o\u00edr esa voz cuando me suministran una dosis nueva de cierto l\u00edquido luminiscente que me roba fuerzas, consciencia y la voluntad para impedir que se lleven un nuevo pedazo de carne, ya sea de alguna extremidad o de alguno de los \u00f3rganos que, aunque hasta ahora no han resultado tan \u201cvitales\u201d\u2026 exactamente no s\u00e9 cu\u00e1les son\u2026 \u00bfAcaso es eso kan\/trahc?&#8230; \u00bfQu\u00e9 hacer?&#8230; La debilidad me mantiene adherido al metal de esto que parece m\u00e1s una mesa de disecciones que una camilla&#8230; No puedo\u2026 incorporarme siquiera para ver\u2026 qu\u00e9 partes del cuerpo poseo todav\u00eda\u2026 ni qu\u00e9 decir de sentir algo: el fr\u00edo: el l\u00edquido: la inmovilidad: el entumecimiento\u2026ruido blanco\u2026 dislexia sensitiva\u2026ruido de sangre en el cerebro\u2026 ruido negro\u2026bosque de arterias negras\u2026de neuronas\u2026de hojas negras\u2026 oh\u2026 desplazamiento de gravedad en la lengua\u2026 oh\u2026 des\u2026plaza\u2026 al menos\u2026 \u00bfal m\u00e1s?\u2026 al\u2026mas\u2026 todav\u00eda puedo\u2026 estructurar\u2026 frak\u2026 frag\u2026 mentos\u2026 co he tes\u2026corrientes\u2026 co he rentes de\u2026 ideo\u2026gramas\u2026 ga\u2026 mas\u2026 men\u2026t\u2026a\u2026l\u2026e\u2026s\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013<\/p>\n<p>Pero el tercer d\u00eda no lleg\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Nota: Este cuento se public\u00f3 en <i>Habitantes del aire can\u00edbal<\/i>, Editorial Resistencia, M\u00e9xico, 2017.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>The headache began minutes after S. heard the last thunderclap, just the one that had sounded as if the remains of volcanic rock upon which the city had been built were adjusting themselves, preparing to awaken once more transfigured into caramel material of incandescent glass.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":2526,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[2956,4457],"genre":[2012],"pretext":[2040,2037],"section":[2370],"translator":[2494],"lal_author":[3332],"class_list":["post-2529","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-mexico-es","tag-numero-8","genre-fiction-es","pretext-ficcion-es","pretext-fiction-es","section-latin-american-science-fiction-es","translator-adrian-demopulos-es-2","lal_author-iliana-vargas-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2529","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2529"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2529\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32547,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2529\/revisions\/32547"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2526"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2529"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2529"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2529"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=2529"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=2529"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=2529"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=2529"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=2529"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}