{"id":2312,"date":"2018-07-23T20:16:19","date_gmt":"2018-07-24T02:16:19","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2018\/07\/pulowi-uuchimuin-estercilia-simanca\/"},"modified":"2024-04-18T07:52:24","modified_gmt":"2024-04-18T13:52:24","slug":"pulowi-uuchimuin-estercilia-simanca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2018\/07\/pulowi-uuchimuin-estercilia-simanca\/","title":{"rendered":"&#8220;Pulowi de Uuchim\u00fcin&#8221; de Estercilia Simanca"},"content":{"rendered":"<div><\/div>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #424242}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Times; min-height: 14.0px}<br \/>p.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #565656}<br \/>p.p4 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #565656}<br \/>p.p5 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Times; min-height: 14.0px}<br \/>p.p6 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: right; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #565656}<br \/>li.li3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #565656}<br \/>ul.ul1 {list-style-type: disc}<br \/><\/style>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #424242}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #424242; min-height: 15.0px}<br \/>p.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Times; color: #565656}<br \/>p.p4 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Times; color: #565656; min-height: 14.0px}<br \/>p.p5 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #565656}<br \/>p.p6 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: right; font: 12.0px Times; color: #565656}<br \/><\/style>\n<p>No estoy en un proceso de oposici\u00f3n a la refundaci\u00f3n de Abya Yala; tampoco es mi intenci\u00f3n que de alguna forma interpreten este ensayo como una defensa del colonialismo. Quiero comenzar dici\u00e9ndoles que nunca le cre\u00ed a mi abuelo sus conversaciones secretas con el diablo, hasta que lo escuch\u00e9 hablando con \u00e9l; era de noche y yo no conciliaba el sue\u00f1o, que me era esquivo, sobre todo porque faltaban muchas horas para que amaneciera y la aventura de ir al corral de las vacas era lo que hac\u00eda irreconciliable el sue\u00f1o con mi ansiedad.<\/p>\n<p>Daba vueltas en mi chinchorro, todos dorm\u00edan y el ruido de las cuerdas era un chirrido al menor de mis movimientos, espantando el sue\u00f1o de mi abuelo. En una de esas, fue cuando le escuch\u00e9\u00a0<i>\u201c\u00c9sta es la nieta de la que te hablo, la que no duerme\u201d<\/i>. Yo le hab\u00eda escuchado antes que s\u00f3lo \u00e9l pod\u00eda dar o\u00eddos al diablo y supe que hablaban de m\u00ed cuando le dijo mi nombre:\u00a0<i>\u201cTella\u201d<\/i>. Al d\u00eda siguiente supe lo que era tener tort\u00edcolis. Indiscutiblemente esa relaci\u00f3n con mi abuelo la guard\u00f3 mi ser, para luego tener esa\u00a0<i>fuerza creador<\/i>a,<b><i>\u00a0<\/i><\/b>realzada por textos narrativos de autores como Juan Rulfo y Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, que me mostraron la ruta.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l ruta? Yo nunca supe a d\u00f3nde ir\u00eda; lo que ahora s\u00e9 con certeza es que por mucho que limpiaran mis caminos, me iba con los pies descalzos, no importaba que las espinas me hincaran. Pero nunca segu\u00ed el camino, s\u00f3lo las se\u00f1ales, lo prohibido, aquello que dec\u00eda\u00a0<i>\u201cNo apto para menores de edad\u201d,\u00a0<\/i>o aquello que estaba prohibido tocar por mam\u00e1, como el libro de hojas viejas con olor a ba\u00fal de abuela, solo porque en su t\u00edtulo estaba la palabra \u201c<i>desalmada\u201d<\/i>. Pero, a los siete a\u00f1os qu\u00e9 vas a entender del viento de la desgracia, de Ulises y de la candidez.<\/p>\n<p>Total, a esa edad no llegu\u00e9 al estado de la Er\u00e9ndira cuando fue desnudada de un zarpazo por un carnicero que pagaba por ni\u00f1as v\u00edrgenes. Esculcaba a escondidas el peque\u00f1o ba\u00fal donde pap\u00e1 guardaba con mucho sigilo un carnet de la ANAPO<span style=\"font-size: 13.3333px;\">*<\/span>\u00a0y un libro cuyo t\u00edtulo era\u00a0<i>\u201cQu\u00e9 hacer\u201d\u00a0<\/i>y un sobre viejo con estampitas de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Lo m\u00e1s curioso para m\u00ed eran los libros, pues a mi pap\u00e1 no le gustaba leer. Pero, \u00e9l sab\u00eda de todo; ve\u00eda\u00a0<i>\u201cEl mundo al instante\u201d<span style=\"font-size: 13.3333px;\">*<\/span><\/i>\u00a0y eso fue suficiente para darme todas las respuestas que de ni\u00f1a quise saber.<\/p>\n<p>Yo no sigo el camino, sigo las se\u00f1ales, que a la larga tambi\u00e9n son \u201cotros caminos\u201d, como la vez que me dijeron que yo nac\u00ed 145 a\u00f1os despu\u00e9s de escrita la \u00faltima proclama del Libertador Sim\u00f3n Bol\u00edvar. Mi bautizo fue en la Catedral de Santa Marta, ciudad donde muri\u00f3 El Libertador y me gradu\u00e9 de abogada un 24 de julio \u2014d\u00eda de su natalicio\u2014 en la Universidad Sim\u00f3n Bol\u00edvar de Barranquilla. Esas efem\u00e9rides me hacen tener m\u00e1s coincidencias con El Libertador que el mismo Hugo Ch\u00e1vez Fr\u00edas e, incluso, con todo aqu\u00e9l que se llame socialista.<\/p>\n<p>Otra se\u00f1al fue el 31 de diciembre. Este d\u00eda no significa el fin del a\u00f1o, sino el cumplea\u00f1os de todos los wayuu y fue una mentira que de tanto decirla, se convirti\u00f3 en realidad. Por mi manifiesto, me vi un d\u00eda de mayo en un Simposio de Literatura Ind\u00edgena con todos los Migueles de mi buenaventura (Rocha, L\u00f3pez y Cocom Pech) y mi camino, el que mis padres y abuelos limpiaban para que las espinas no hincaran mis pies, lo fui desviando por seguir otra se\u00f1al, pues todos eran poetas, menos yo. Mis personajes, a los que les doy mi voz, mantienen una lucha contra el Estado, mientras que ellos se reencuentran con la luna, la madre tierra, la lluvia y con el sol.<\/p>\n<p>Mi literatura no regresa a la madre tierra convertida en lluvia y tampoco emprende ese viaje en espiral hacia el cosmos. Mi literatura sale de ella, de la rabia de la madre tierra, de los cambios de la Luna, del calor del Sol, del golpe de la brisa en el rostro de la marchanta que trae en su espalda 80 kilos de sal marina en la explotaci\u00f3n del wayuu por el wayuu y de \u00e9ste por el hombre blanco.<\/p>\n<p>A los doce a\u00f1os descubr\u00ed que todos tenemos una \u00darsula Iguar\u00e1n en casa y desde entonces y para siempre, ver\u00e9 en mi madre y en mi gran madre, Mam\u00e1 Victoria, la mujer que lucha para que su estirpe no se extinga, as\u00ed est\u00e9n condenados a cien a\u00f1os de soledad y no vuelvan a tener una segunda oportunidad sobre la faz de la tierra. A ver en mi padre a un Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda y en mis hermanos varones, a Aurelianos Segundos y Jos\u00e9 Arcadios Segundos, queriendo ser yo la bella Remedios, deseando vivir en un mundo para m\u00ed sola, porque este que habito no me comprende.<\/p>\n<p>Pero, estoy inmersa en una realidad que no me asombra mientras viva y camine en ella y de la que salgo solo para darme cuenta que fustiga, duele, lastima y sus reales elementos, para nada m\u00e1gicos ni macondianos, han sido los que me han dado la fuerza creadora<b><i>\u00a0<\/i><\/b>de\u00a0<i>Manifiesta no saber firmar, Nacido: 31 de diciembre, De d\u00f3nde son las princesas,<\/i>\u00a0<i>Da\u00f1o emergente y lucro cesante y el Encierro de una peque\u00f1a doncella<\/i>.<\/p>\n<p>Este \u00faltimo trabajo me representa como el venado que camina hoy por el territorio de los antepasados Dakotas y ma\u00f1ana por cualquier sendero de Abya Yala. Si hubiera pasado por el hermoso ritual del encierro, seguramente mi voz y mis letras fueran otras. Hubiera aprendido a quedarme callada cuando correspondiera, porque nosotros no sabemos pedir perd\u00f3n como los blancos cuando ofendemos. Nosotros compensamos (pagamos) por cada ofensa causada y cobramos por las recibidas.<\/p>\n<p>En m\u00ed influyeron los cantos y las historias de mi abuelo, el consentimiento de mi gran madre, Mam\u00e1 Victoria, las prohibiciones de mi madre, las complacencias de mi padre, el camino a Comala y ver que todo aquello era la Media Luna donde vive un tal Pedro P\u00e1ramo y Susana San Juan, tan parecida a Remedios, la bella. Los muertos de Sayula y Comala esperando que alguien se acuerde de ellos como los nuestros en Jepirra (Cabo de la Vela).<\/p>\n<p>Yo soy la india, la aborigen, la mestiza con origen, soy wayuu. Mi literatura es otra cosa, mi literatura es latinoamericana. No me seducen los cantos de la sirena: una vez que te cantan y seducen, sabes que si entras no puedes volver a salir. Yo soy una Pulowi de Uuchim\u00fcin, no me seducen los cantos de seres mitol\u00f3gicos, sino los m\u00edos propios.<\/p>\n<p>Siento que me desvi\u00e9 a tiempo de ese camino llamado Abya Yala, porque cuando los escucho hablar de pureza, de lengua madre, de escribientes y hablantes, no s\u00f3lo siento que se a\u00edslan, sino que tambi\u00e9n me llevan con ellos, cuando yo he concebido que mi literatura es para el mundo, no s\u00f3lo para los wayuu. Es el \u00fanico camino que debo seguir para conquistarlo, para colonizarlo con mi literatura, con mis creaciones, para que el mito del conquistador conquistado sea una realidad cuando todos hablen y cuenten\u00a0<i>\u201cManifiesta no saber firmar\u201d<\/i>. Se trata de revertir el proceso, ir de lo escrito a lo oral. Entonces el mundo ser\u00e1 Latinoam\u00e9rica celebrando el cumplea\u00f1os a todos los Wayuu nacidos el 31 de diciembre.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Estercilla Simanca<\/p>\n<p>Glosario:<\/p>\n<ul>\n<li>Pulowi: Encanto femenino (Mito Wayuu). Uuchim\u00fcin: Caminos del Sur.<\/li>\n<li>ANAPO: (Alianza Nacional Popular) fue un partido pol\u00edtico colombiano fundado en 1961 y desaparecido en 1998.<\/li>\n<li>\u201c<em>El mundo al instante<\/em>\u201d: Noticiero alem\u00e1n proyectado en los cines y TV en Latinoam\u00e9rica (d\u00e9cadas de los 60s y 70s).<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No estoy en un proceso de oposici\u00f3n a la refundaci\u00f3n de Abya Yala; tampoco es mi intenci\u00f3n que de alguna forma interpreten este ensayo como una defensa del colonialismo. 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