{"id":20677,"date":"2022-12-09T12:00:59","date_gmt":"2022-12-09T18:00:59","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=20677"},"modified":"2023-05-21T18:05:38","modified_gmt":"2023-05-22T00:05:38","slug":"un-fragmento-de-cherrufe-la-bola-de-fuego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2022\/12\/un-fragmento-de-cherrufe-la-bola-de-fuego\/","title":{"rendered":"Un fragmento de Cherrufe: La bola de fuego"},"content":{"rendered":"<p><b>I. Traici\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su rostro tallado de arrugas no pod\u00eda disimular la tristeza que cargaba en su coraz\u00f3n, un dolor tan grande que en cada bocanada de aire que tomaba prefer\u00eda quedarse dormida para siempre y no volver a sentir el latido apretado en su pecho.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Toda la comunidad hab\u00eda llegado al velatorio y funeral del gran Cacique Millaguir. Nadie daba cr\u00e9dito a lo que hab\u00eda sucedido; un hombre lleno de vida, un pe\u00f1i amable, capaz de dar todo por su gente yac\u00eda ah\u00ed, silente, aguardando su despedida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lonkos y mocetones de 5.000 leguas alrededor se hab\u00edan dado cita aquel d\u00eda. Muchos caballos rodeaban la tumba; un gran tronco de pell\u00edn labrado a hacha resguarda su cuerpo y junto a \u00e9l dorm\u00eda tambi\u00e9n su caballo. Joyas y prendas dignas de un Toki adornaban su descanso eterno.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El d\u00eda anterior las mujeres hab\u00edan cosechado el dorado trigo de las pampas, entonando los \u00fcll de la creaci\u00f3n y gozando la dicha de pertenecer a la \u00f1uke mapu. El bosque y las quebradas despertaban lentamente al brillar el sol. El l\u00fagubre canto de un pitio llam\u00f3 la atenci\u00f3n de Antonia. La vieja levant\u00f3 la cabeza por entre las matas para poder escuchar con mayor atenci\u00f3n qu\u00e9 le quer\u00eda decir aquel pajarillo. No logr\u00f3 percibir su llamado, pero se dio por entendida que le transmit\u00eda algo m\u00e1s que un simple canto.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los \u00e1rboles comenzaron a tener una nueva fuerza en su interior, un permanente movimiento ondulaba las copas de los a\u00f1osos coihues y raul\u00edes. Antonia percibi\u00f3 que la miraban con pena, que conversaban entre s\u00ed: susurraban un secreto que ya se hab\u00eda hecho eco en cada animal del bosque. La mujer observaba atenta, respiraba muy suavemente para no interrumpir aquella charla de seres del otro mundo que se dignaban a visitarla. No emit\u00eda ruido alguno, respiraba tan lento que su concentraci\u00f3n, con sus antepasados, parec\u00eda infinita.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las mujeres que la acompa\u00f1aban no lograron percibir aquella comunicaci\u00f3n entre Antonia y los gnen, pues continuaron la rutina de cosechar cantando alegremente.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mientras su pelo brillaba con los rayos del sol, y sus ojos verdes miraban todo a su alrededor, queriendo impregnarse para siempre de aquel instante, pens\u00f3:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00a1Ha llegado el d\u00eda!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En ese momento, su pecho era clavado por una lanza; la sangre caliente corr\u00eda por entre sus senos, mientras su coraz\u00f3n se aceleraba como queriendo salir de aquel lugar. La sangre marcaba el territorio donde estaba parada. Lo sinti\u00f3, lo vivi\u00f3, era real. Ah\u00ed estaba angustiada por no saber lo que pasaba. Todo era innegable, pod\u00eda oler la sangre, tocarla, pod\u00eda sentir su pecho abierto de par en par, pero nada suced\u00eda; era solo su imaginaci\u00f3n que le hac\u00eda extra\u00f1as peticiones de auxilio.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De pronto, entre los \u00e1rboles vio una gran luz que la encegueci\u00f3. Las mujeres que estaban a su lado se tumbaron al suelo cubri\u00e9ndose el rostro para no quedar ciegas. Gritaban como locas, no sab\u00edan qu\u00e9 pasaba, el dolor que sent\u00edan frente a aquella luz era insoportable.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La esfera comenz\u00f3 a acercarse. Antonia se qued\u00f3 firme, como si una fuerza sobrenatural le sujetara los pies, simplemente no se pod\u00eda mover. Sus aretes de plata se derret\u00edan al contacto con aquella Bola de Fuego que r\u00e1pidamente se evapor\u00f3 de su vista, y luego, sin aviso, se asomaba en el cielo y desaparec\u00eda tras el cerro.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Antonia reconoci\u00f3 el cherrufe, como la se\u00f1al de una tragedia. Su madre le hab\u00eda transmitido en su ni\u00f1ez la historia del gran cacique Catriel que proteg\u00eda a su familia luego de su muerte.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En aquel preciso momento el cielo se torn\u00f3 negro y las nubes se arremolinaron alrededor del sol y no dejaban filtrar ni un solo rayo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las mujeres asustadas corrieron a sujetar a Antonia, que ya se desmayaba. No sab\u00edan de d\u00f3nde proven\u00eda aquella sangre que hab\u00eda manchado su pecho; era como si una gran herida palpitara bajo su trapelakucha. Ella sinti\u00f3 que todo el mundo se vino encima, no pod\u00eda caminar, ni hablar, solo sus pensamientos no fueron invadidos por aquel cherrufe, pero el resto de su ser estaba pose\u00eddo por el anuncio que hab\u00eda recibido.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esa Bola de Fuego era la \u00fanica se\u00f1al y la definitiva para saber que su amado Millaguir deb\u00eda seguir a sus antepasados, al lugar de los esp\u00edritus, al wenumapu; la tierra de arriba.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Llevada por el deseo y el temor, corri\u00f3 desesperada por las pampas, no importando las ra\u00edces que se incrustaban en sus pies descalzos; solo pretend\u00eda llegar donde su viejito; en cada paso que daba sent\u00eda que dejaban atr\u00e1s la vida.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las otras mujeres quisieron seguirla, darle alcance, no entend\u00edan nada. Antonia se esfumaba por entre los \u00e1rboles, parec\u00eda mimetizarse con ellos, no pod\u00eda ser vista, era invisible, solo el movimiento de las ramas les indicaba a las dem\u00e1s na\u00f1itas que por ah\u00ed hab\u00eda pasado la anciana que, con la fuerza de un le\u00f3n, aplastaba todo a su paso.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Millaguir dorm\u00eda dentro de la ruka, tendido sobre el suelo, tras \u00e9l un hilo de sangre corr\u00eda desde su cabeza. Antonia entr\u00f3 de golpe, lo tom\u00f3 entre sus brazos, acarici\u00f3 su cabello canoso; sus trenzas ca\u00edan sobre el charco de sangre de su amado, sus ojos contemplaban aquella escena donde la muerte hab\u00eda dejado su huella.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00a1\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s, Millaguir?! \u2014grit\u00f3 con desespero.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un Kulkul se escuchaba entre sus gritos, luego un Trutuka incesante que no daba lugar a llorar. La lastimera melod\u00eda dejaba ver que Millaguir hab\u00eda muerto por traici\u00f3n. El aviso fue inmediato para las dem\u00e1s reducciones. Todos deb\u00edan enterarse. El gran cacique Millaguir hab\u00eda muerto en manos de un traidor.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Antonia se puso de pie y sali\u00f3 de la ruka con la cabeza en alto, por su rostro ya no ca\u00edan l\u00e1grimas. Como ella era la \u201cMayora\u201d no pod\u00eda demostrar su derrota, su pena, su dolor, su congoja por quedarse sola.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fuerte y firme hizo llamar a sus consejeros y werquen, y los envi\u00f3 a dar aviso de la muerte del amor de su vida; cincuenta y ocho a\u00f1os llevaban juntos. Hab\u00edan nacido destinados para darle vida a una estirpe familiar que deb\u00eda durar por la eternidad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Millaguir era un hombre de voz grave, manos peque\u00f1as, de andar grave, muy respetado y querido en todo lugar. Donde iba recib\u00eda los honores de un grande, due\u00f1o de miles de hect\u00e1reas de campo; su lucha era diaria para no ser despojado de sus bienes.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Apenas sali\u00f3 el sol lo visit\u00f3 Ismael Jaramillo, quien ten\u00eda la intenci\u00f3n de convencerlo de que le vendiese su campo y sus animales. El winka le hablaba de todo lo que podr\u00eda conseguir con el dinero que le ofrec\u00eda. Millaguir, sin embargo, hac\u00eda como que no o\u00eda nada, como que no quer\u00eda entender la lengua que hablaba aquel hombre de piel p\u00e1lida. No quiso escuchar sus propuestas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Camino alrededor del fog\u00f3n, atizonado el fuego y moviendo la olla de fierro que colgaba del centro; se arregl\u00f3 su atuendo y le dijo en perfecto espa\u00f1ol:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Esto que usted ve, son las monta\u00f1as m\u00e1s antiguas, es el lago m\u00e1s grande y todo lo que percibe su olfato fue de mi padre y, por lo mismo, todo es de mi pueblo. Y \u00f3igame bien, \u00a1no est\u00e1n en venta!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Jaramillo se levant\u00f3 exaltado por el desprecio de aquel cholo, como \u00e9l les dec\u00eda; con una mirada de odio sac\u00f3 su arma mientras maldec\u00eda al mapuche, dispar\u00e1ndole en la cabeza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El disparo asust\u00f3 a los animales y aves, el perro salt\u00f3 de espanto y comenz\u00f3 a aullar. Jaramillo enfund\u00f3, tom\u00f3 su dinero y se fue.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Pel\u00f3n<sup>1<\/sup><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La sensaci\u00f3n de la realidad era incre\u00edble, mis narices percib\u00edan el olor a ruka, a sangre, mis sentidos estaban tan dispuestos que cerraba los ojos y ve\u00eda a Millaguir tirado sobre el suelo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No sab\u00eda qu\u00e9 hora era, la noche ni siquiera daba lugar a imaginar cu\u00e1nto tiempo pas\u00e9 dormida. Un nudo en mi garganta no me dejaba en paz; quer\u00eda llorar, ten\u00eda la certeza que conoc\u00eda a Millaguir y a la vieja Antonia, pero de d\u00f3nde no lo sab\u00eda, simplemente eran parte de m\u00ed.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Antonia, \u00bfqui\u00e9n eres?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>II. Premonici\u00f3n, ver m\u00e1s all\u00e1 de las cosas<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No pod\u00eda sacarme ese nombre de mi mente, como tampoco a aquel mapuche muerto descansando, ahora, en el \u00e1rbol ahuecado. Trat\u00e9 de quedarme quieta para calmarme y poder ordenar mi mente. \u00bfEl papi? \u00bfHab\u00eda llegado? Mi abuelo se me vino a la cabeza como una flecha. \u00bfD\u00f3nde estar\u00eda a esa altura de la noche?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a1Millaguir\u2026 Millaguir!, pintado con rayas y manchas de sangre, unas cuantas plumas atadas a sus orejas; qu\u00e9 primitivo se ve\u00eda aquel anciano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un grito desesperado sali\u00f3 de mi garganta. Al pensar en lo que hab\u00eda so\u00f1ado, llor\u00e9 amargamente en la soledad del cuarto.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Baj\u00e9 la escalera a tientas como pude, para no despertar a nadie; llegu\u00e9 al cuarto de la mami. Entre las s\u00e1banas toqu\u00e9 su pelo y me encog\u00ed a su lado como un beb\u00e9 que busca el regazo de su madre. Qu\u00e9 seguridad m\u00e1s grande sentirme amada por mi abuela, protegida entre sus brazos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfQu\u00e9 pasa, Charito? \u2014susurr\u00f3 la mami.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Tuve un sue\u00f1o muy extra\u00f1o, mami, y tengo miedo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Cu\u00e9ntame, dime qu\u00e9 pas\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014No s\u00e9 bien, mami, vi rukas, mujeres llorando, un hombre muerto, una gran bola de fuego.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfQu\u00e9 dices? \u00bfBola de fuego?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014S\u00ed, mami, fue todo tan extra\u00f1o, tengo mucho miedo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un fuerte golpe en la puerta de la cocina nos hizo saltar de la cama. Me puse muy nerviosa, el miedo invad\u00eda todo mi ser de ni\u00f1a, parec\u00eda un ser sin forma, mi cuerpo daba para lado y lado.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la penumbra pude ver a mi abuelo, a mi querido papi Queche, pero no pod\u00eda ser \u00e9l, su rostro estaba cubierto de sangre, sus ropas eran verdaderos harapos colgando como grandes telas de ara\u00f1as, sus botas mezcladas de barro y sangre daban un fuerte olor. Era la escena m\u00e1s horrible, lo abrac\u00e9 y me puse a llorar mientras la mami lo limpiaba y preguntaba qu\u00e9 le hab\u00eda pasado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014L\u00f3pez, vieja, Armando L\u00f3pez, me peg\u00f3 y me taje\u00f3 la cara. Porque quer\u00eda que le cediera parte del campo y de los animales.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfC\u00f3mo dices? \u00bfEncontraste los animales?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014S\u00ed, vieja, \u00e9l los ten\u00eda. Y ya los ten\u00eda marcados con fuego. Para devolv\u00e9rmelos quer\u00eda que le firmara un papel para quedarse con todo el campo de arriba, con la parte del cerro.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mis ojos ya no daban m\u00e1s de tanto llanto, no pod\u00eda creer lo que le hab\u00edan hecho a mi abuelo, siendo \u00e9l tan buena gente. Lo golpearon y le marcaron la cara para que entregue su campo. Y ah\u00ed estaba yo acord\u00e1ndome de Millaguir, de Antonia, de la Bola de Fuego. \u00bfSer\u00eda un pel\u00f3n? \u00bfTendr\u00eda yo el don de los Peumas igual que mi madre?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El papi Queche qued\u00f3 con la cara marcada para el resto de su vida. Esa noche no dormimos, el papi nos habl\u00f3 de todo lo que estaba pasando con la llegada de L\u00f3pez, un simple arrendatario que hab\u00eda dejado el abuelo Federico como cuidador de una parte de su tierra y que ahora quer\u00eda adue\u00f1arse de todo el campo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No pod\u00eda dejar de pensar en que por mi culpa casi matan a mi abuelo; si no lo hubiese so\u00f1ado no le habr\u00eda pasado nada. Nunca le cont\u00e9 de mi sue\u00f1o, lo guard\u00e9 celosamente como un secreto con la abuela.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5><span style=\"font-weight: 400;\"><sup>1<\/sup><\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> Visi\u00f3n de una autoridad espiritual mapuche que puede predecir el futuro.<\/span><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">De <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cherrufe: La bola de fuego<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (Conadi, Valdivia, 2008)<\/span><\/h6>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Patagonia, por Martin Bennie, Unsplash.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. Traici\u00f3n &nbsp; Su rostro tallado de arrugas no pod\u00eda disimular la tristeza que cargaba en su coraz\u00f3n, un dolor tan grande que en cada bocanada de aire que tomaba prefer\u00eda quedarse dormida para siempre y no volver a sentir el latido apretado en su pecho. 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