{"id":20267,"date":"2022-12-09T12:05:09","date_gmt":"2022-12-09T18:05:09","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=20267"},"modified":"2023-05-21T18:06:22","modified_gmt":"2023-05-22T00:06:22","slug":"los-suenos-de-la-razon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2022\/12\/los-suenos-de-la-razon\/","title":{"rendered":"Los sue\u00f1os de la raz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Prob\u00f3 de todo. Un vaso de leche tibia antes de dormir. T\u00e9 de valeriana. Pastillas de melatonina. Ansiol\u00edticos. Y nada. Aplazaba la hora de irse a dormir para caer rendido en la cama y lo lograba. Pero a las tres de la ma\u00f1ana se despertaba inquieto, sudando fr\u00edo, incapaz de conciliar el sue\u00f1o.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Lo que tienes que hacer, Mateo, es ir al m\u00e9dico. Deja de tomar esas tonter\u00edas y ponte en manos de un especialista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sibila ten\u00eda raz\u00f3n. Se pasaba los d\u00edas cansado, bostezando por los rincones, de mal genio. Cerrando los ojos por diez, quince minutos, entre una y otra clase en la facultad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Te prometo que si sigo as\u00ed a fin de mes voy a hacer una cita.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Ya no s\u00e9 si creerte, Mateo. Con el cuento de que le tienes alergia a los m\u00e9dicos, no haces nada al respecto. Todo te irrita. Se te olvidan las cosas. La semana pasada no llevaste a Mar\u00eda a su clase de gimnasia. Y amaneces en el sof\u00e1, al lado del perro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ten\u00eda que hacer algo. No era posible que a sus cuarenta a\u00f1os tuviera el insomnio de un viejo. Que sufriera pesadillas todas las noches y se levantara gritando. Con sed. Con escalofr\u00edos y el coraz\u00f3n a todo galope.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfA qu\u00e9 se dedica?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No quiso decirle a su mujer que por fin hab\u00eda hecho una cita.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Soy periodista, contest\u00f3 a secas. Dicto clases en la universidad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfY en qu\u00e9 se especializa?\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014No puedo dormir, respondi\u00f3 ignorando la pregunta. Bastante hac\u00eda conversando de idioteces con otros padres cada vez que llevaba a su hija al parque como para perder el tiempo con este m\u00e9dico de gre\u00f1as revueltas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014He visto su expediente. Necesito que me cuente lo que hace, qu\u00e9 investiga, c\u00f3mo pasa sus horas de ocio, para saber si eso le afecta el sue\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por eso no hab\u00eda querido ir antes. Sab\u00eda que en los veinte minutos de la consulta hurgar\u00edan en su vida para mandarlo a un loquero. Y eso s\u00ed que no. Ni de chiste se sentar\u00eda en un sof\u00e1 para contarle su vida a un desconocido. Aunque llevara a\u00f1os en este pa\u00eds de terapias y ejercicios para nutrir la mente y el esp\u00edritu, segu\u00eda pensando, como su madre y toda su familia, que s\u00f3lo los locos van al psiquiatra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Investigo disturbios civiles, manifestaciones, protestas en Am\u00e9rica Latina.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfY tiene que viajar al lugar de los hechos?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014A veces. En vacaciones, en verano. Para entrevistar a otros periodistas o a los l\u00edderes de alg\u00fan movimiento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Habl\u00f3 con calma. No con la desesperaci\u00f3n de un drogadicto que necesita con urgencia un suministro de medicinas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se quej\u00f3 del exceso de trabajo. De sus largas horas frente a la computadora y del suplicio de corregir los ensayos de fin de curso. Vergonzosos, mal escritos, llenos de faltas ortogr\u00e1ficas. Con pretensiones de cambiar el mundo de aquellos que no saben gobernarse.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Le voy a recetar unas pastillas para que pueda dormir durante los pr\u00f3ximos quince d\u00edas, lo calm\u00f3 el m\u00e9dico. El tiempo suficiente para que haga una cita en nuestra unidad de trastornos del sue\u00f1o. Si fuera algo reciente, no me preocupar\u00eda tanto, pero lo suyo es algo cr\u00f3nico.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfNo me podr\u00eda recetar esas pastillas por un par de meses? Estoy escribiendo un art\u00edculo y tengo trabajo acumulado. Dos defensas de tesis. Ex\u00e1menes. Un viaje.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Su salud es lo primero, le contest\u00f3 agarrando el manubrio de la puerta. Trate de no usar la computadora una hora antes de dormir. Evite la televisi\u00f3n por las noches. No mire el tel\u00e9fono.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Qu\u00e9 f\u00e1cil decirle todo eso. As\u00ed, de pasada. A los diecinueve minutos de haber entrado a la consulta. \u00bfA qu\u00e9 otra hora deb\u00eda contestar sus mensajes, revisar algunas noticias, o sentarse a ver algo con su mujer? \u00bfA qu\u00e9 hora con una hija de cinco a\u00f1os que se despertaba de madrugada y no paraba de bailar hasta las tantas? Vestida de princesa, taconeando de arriba para abajo con zapatos y traje de flamenca. Pidi\u00e9ndole que la sacara a montar en su bicicleta. O que se sentara a armar un castillo con ella.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tuvo que contarle a Sibila de su visita a la cl\u00ednica del sue\u00f1o cuando le dijeron que pasar\u00eda una noche ah\u00ed, conectado a unos sensores, para analizar sus etapas de sue\u00f1o, estudiar sus ronquidos, ver si ten\u00eda el s\u00edndrome de piernas inquietas, o si padec\u00eda de respiraci\u00f3n interrumpida al quedarse dormido. Apnea.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se puso el polo de manga larga, descolorido y deshilvanado por el cuello, con los pantalones estampados de bicicletas. Coloc\u00f3 su almohada en la cabecera y se sent\u00f3 a esperar las indicaciones del personal m\u00e9dico.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfEs necesario que me ponga este sensor en la mand\u00edbula? \u00bfCon este esparadrapo?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Rel\u00e1jese, se\u00f1or. S\u00f3lo as\u00ed podemos tener un registro de todos sus movimientos. Para saber si aprieta el maxilar o rechina los dientes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La enfermera sigui\u00f3 en lo suyo. Conectando los sensores de la nuca, la frente, el dedo \u00edndice y las piernas a una m\u00e1quina. Tarareando una canci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hab\u00eda le\u00eddo lo b\u00e1sico del sue\u00f1o monitorizado, pero ser\u00eda una tortura dormir con esos cables y parches por todo el cuerpo. O con esa c\u00e1mara en la pared que grabar\u00eda cu\u00e1ntas veces se giraba a la derecha o la izquierda, si se despertaba cada tres segundos, sin darse cuenta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se acord\u00f3 en ese instante que no hab\u00eda contestado el mensaje de una estudiante sobre el proyecto final. Que olvid\u00f3 darle un beso a su hija antes de salir de casa. Que el pollo estaba descongel\u00e1ndose en el lavadero desde las cuatro de la tarde, y se iba a malograr si Sibila no lo guardaba en el refrigerador. Mierda. Hab\u00eda olvidado pagar el registro del carro y le cobrar\u00edan una multa. Otra vez. Por tener tantas cosas en la cabeza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se arrullaba as\u00ed, repasando los pagos pendientes. La lista de los deberes. Antes de quedarse dormido, quiso manipular los sensores para que mandaran ondas equivocadas a la computadora, y pens\u00f3 en el viaje a la frontera que har\u00eda a fin de mes para investigar el papel de las mujeres en diversas protestas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfUsted recuerda sus sue\u00f1os? Observe la grabaci\u00f3n. Mire cu\u00e1ntas veces se despierta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Era cierto lo que se\u00f1alaba el Dr. Cowell con los ojos en la pantalla. Dorm\u00eda intranquilo. Se tapaba la frente, peleaba con los pu\u00f1os en el aire, esquivaba golpes. Y lloraba. Desde las cuatro hasta las cinco y media estuvo despierto, pensando en otros menesteres, tomando agua. Hasta que se durmi\u00f3 otra vez y abri\u00f3 los ojos a las siete de la ma\u00f1ana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No recordaba nada con precisi\u00f3n. S\u00f3lo im\u00e1genes sueltas. Recurrentes. Una variaci\u00f3n de aquello que investigaba por las ma\u00f1anas. Mujeres con pancartas. Con cruces de color rosa. Con las fotos de sus hijas. Desaparecidas. O muertas. \u00c9l era el hermano, el padre, el polic\u00eda. Encontraba restos humanos en un armario. El cuerpo de una ni\u00f1a en la tina. El cad\u00e1ver de una mujer embarazada. Hematomas. Mutilados los pies. Atadas las manos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfEso sue\u00f1as? Dios m\u00edo, Mateo. \u00bfY por qu\u00e9 no me lo has dicho? C\u00f3mo no vas a dormir mal de esa manera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Es mi trabajo, Sibila. Hay gente que deja sus preocupaciones en la oficina y yo sigo pensando en ellas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfY cu\u00e1l es el remedio?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Intent\u00f3 un poco de todo. Terapias conductuales. Sesiones con un especialista que lo oblig\u00f3 a quedarse dormido pensando en una playa solitaria. Corriendo con Mar\u00eda al lado de las olas. O caminando con ella y Sibila por un sendero de \u00e1rboles inmensos, junto a un riachuelo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dec\u00eda que dorm\u00eda mejor, pero no era cierto. Ni por todo el dinero que se gastaba en los tratamientos. Eso s\u00ed. Sonre\u00eda m\u00e1s frente a su mujer y sus estudiantes. Se llevaba a caminar al perro todas las tardes. Hac\u00eda el esfuerzo de tirarse al suelo con su hija y le le\u00eda cuentos, muri\u00e9ndose de sue\u00f1o. Le contaba historias de cuando era peque\u00f1ita y juraban quererse con locura.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfDe aqu\u00ed hasta Per\u00fa, papi?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014De aqu\u00ed hasta la luna.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Como \u00faltimo recurso acudi\u00f3 a un terapista interesado en descifrar sus sue\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014No te vas a arrepentir, hermano. Le asegur\u00f3 su compa\u00f1ero colombiano. El \u00fanico con el que ten\u00eda amistad. Ese chino es un genio. A m\u00ed me ayud\u00f3 a romper mis patrones de conducta, a entender por qu\u00e9 sal\u00eda con las mismas mujeres. El chino te hipnotiza, te pone al derecho y al rev\u00e9s. Hazme caso, hermano. Vas a ver.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Le molest\u00f3 que insistiera en conversar de su ni\u00f1ez. Le parec\u00eda absurdo perder una hora todas las semanas hablando del abandono del padre, de la relaci\u00f3n conflictiva con su madre. \u00bfQu\u00e9 ten\u00eda que ver eso con los cad\u00e1veres que se colaban en sus sue\u00f1os? \u00bfCon los cuerpos mutilados y las ni\u00f1as que desenterraba con las u\u00f1as, noche tras noche, sin poder resucitarlas?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Todo est\u00e1 relacionado, Mateo. T\u00fa has elegido esta profesi\u00f3n. \u00bfNo te parece curioso que dediques horas interminables a documentar la violencia de g\u00e9nero, las protestas de estas mujeres en el Per\u00fa, en M\u00e9xico, y que no puedas hablar con tu madre m\u00e1s de cinco minutos por tel\u00e9fono?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El chino estaba mal. Aunque Ortega hubiera tratado de convencerlo. Estaba equivocado. No era cierto.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sab\u00eda que sus padres se hab\u00edan separado cuando \u00e9l era un ni\u00f1o. \u00bfY qu\u00e9? Si no se acordaba ni c\u00f3mo llegaron a Brownsville, \u00bfqu\u00e9 importaba lo que hab\u00eda ocurrido al otro lado del r\u00edo? \u00bfDe qu\u00e9 ausencias le hablaba el m\u00e9dico chino? Nadie extra\u00f1a lo que no tiene. Cuando aterrizaron en casa de los t\u00edos, \u00e9l tendr\u00eda cinco, seis a\u00f1os a lo mucho, m\u00e1s o menos los mismos que su hija en el parque Humboldt. Su madre trabajaba todo el d\u00eda y \u00e9l se quedaba al cuidado de los parientes y amigos. Con la consigna de portarse bien, comer sus verduras y ser buen hijo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Llevaba un rato pensando en las teor\u00edas junguianas del Dr. Chen cuando oy\u00f3 los primeros gritos a varios metros del columpio donde estaba con su hija.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un ni\u00f1o de escasos cuatro a\u00f1os hab\u00eda ca\u00eddo de lo m\u00e1s alto del tobog\u00e1n y no reaccionaba. Llamen a una ambulancia, rogaba la madre. Mi hijo no responde. Ay\u00fadenme, por favor. Auxilio.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando se acerc\u00f3 de la mano de Mar\u00eda, los alaridos de terror eran s\u00f3lo un murmullo de s\u00faplicas, un llanto quedito y oraciones desbocadas.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Quiso ser enfermero, salvavidas, param\u00e9dico. Revivir al ni\u00f1o. Llev\u00e1rselo lejos. Pero no pudo hacerlo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfVa a estar bien, papi?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sinti\u00f3 de repente el corte veloz. Un tajo profundo en la tela de los sue\u00f1os.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entre el barullo de la gente, vio a su madre en el suelo. El rostro amoratado. Las costillas rotas. Un brazo dislocado. Oy\u00f3 sus gritos despavoridos. Tambi\u00e9n sus plegarias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfVa a estar bien?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El cuerpecito comenz\u00f3 a moverse. Primero los p\u00e1rpados, luego los dedos. Salvando a todos del susto mortal.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Quisiera no saberlo, coser con hilo y aguja esa telita que sigue rasg\u00e1ndose frente a \u00e9l. Pero ya es muy tarde y se ve. Debajo de la cama, con las manitas en los o\u00eddos, juntando las rodillas al pecho. Apretando los ojos para dormirse otra vez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfQu\u00e9 tiene? \u00bfQu\u00e9 le pasa, doctor?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Est\u00e1 en un cuarto de paredes blancas. Es \u00e9l. Tiene sensores en el cuerpo. Su madre le besa la cara. Y \u00e9l parpadea. Temiendo que su padre aparezca por la puerta y no le d\u00e9 tiempo a correr. Que la agarre por el cuello. O a \u00e9l.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El chino es un genio. Le duele saberlo. No hay nada qu\u00e9 hacer.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Est\u00e1 as\u00ed por el trauma que ha vivido, le explica un hombre mayor, de bata blanca, con un aparato colgado al cuello. Lo bueno, se\u00f1ora, es que es muy peque\u00f1o. Los ni\u00f1os son supervivientes natos. Guerreros. Busque a su familia. Ll\u00e9veselo lejos. El d\u00eda de ma\u00f1ana no recordar\u00e1 nada de esto.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Cuento de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Las locas ilusiones y otros relatos de migraci\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (Axiara, 2020)<\/span><\/h6>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Power Lai, Unsplash.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Prob\u00f3 de todo. Un vaso de leche tibia antes de dormir. T\u00e9 de valeriana. Pastillas de melatonina. Ansiol\u00edticos. Y nada. Aplazaba la hora de irse a dormir para caer rendido en la cama y lo lograba. 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