{"id":20214,"date":"2022-12-08T11:42:04","date_gmt":"2022-12-08T17:42:04","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=20214"},"modified":"2023-05-21T18:02:51","modified_gmt":"2023-05-22T00:02:51","slug":"de-la-subversion-a-la-afirmacion-del-statu-quo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2022\/12\/de-la-subversion-a-la-afirmacion-del-statu-quo\/","title":{"rendered":"De la subversi\u00f3n a la afirmaci\u00f3n del statu quo"},"content":{"rendered":"<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Conspiraci\u00f3n iguana<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"><sup>1<\/sup><\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> propone una especie de ficci\u00f3n dist\u00f3pica que anticipaba, ya en el momento de su publicaci\u00f3n, varios elementos presentes en nuestras sociedades actuales. Fue la tercera novela publicada por Pilar Quintana y en ella se observan temas y formas que se ampl\u00edan en el resto de su obra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Luc\u00eda Abondano es una periodista famosa por su reportaje \u201cLa llaga de la salud\u201d, con el que desenmascar\u00f3 una red de corrupci\u00f3n que involucraba oscuros tratos entre m\u00e9dicos y farmac\u00e9uticas. La carrera de Luc\u00eda est\u00e1 en riesgo: lleva tiempo sin producir reportajes de alto impacto y est\u00e1 limitada a escribir notas optimistas para la revista donde trabaja. Luc\u00eda intuye que su pr\u00f3xima gran historia consiste en desenmascarar al gur\u00fa de autoayuda, Julio Armando Valdetierra (JAV), quien ha construido un emporio que incluye conferencias, servicios de coaching empresarial y personal, y el complejo de viviendas en el que vive la propia Luc\u00eda. El complejo JAV es en s\u00ed mismo una ciudadela de bienestar en la que viven miles de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">yuppies, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">empleados de corporaciones multinacionales. Luc\u00eda sospecha que Valdetierra es un farsante y que su \u00e9xito radica en un entramado corporativo que vende una imagen de Valdetierra y sus productos adaptada a cada uno de los consumidores del complejo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Este universo captura la imagen de un tiempo que, por dist\u00f3pico que parezca, se asemeja cada vez m\u00e1s al nuestro. Cabe destacar el conjunto de elementos que le dan detalle: algunos de ellos ya comunes en la ficci\u00f3n dist\u00f3pica, como el sospechoso l\u00edder carism\u00e1tico, la ciudadela, c\u00e1maras de seguridad omnipresentes, el simulacro de una vida feliz infinitamente repetido en las pantallas del complejo JAV, etc. Otros, m\u00e1s espec\u00edficos a la novela, sit\u00faan la acci\u00f3n en un momento de principios del siglo XXI en el que aparecen algunos precursores de los mecanismos de control de hoy en d\u00eda: pulseritas antiestr\u00e9s que cambian de color seg\u00fan el estado de \u00e1nimo, conferencias y libros de coaching por doquier, el uso de alucin\u00f3genos con fines recreativos, rituales y para incrementar la productividad, etc. En los detalles de su universo ficcional Quintana anticipa los retos de nuestro presente como la crisis de los opioides, la cat\u00e1strofe ambiental y el control sistem\u00e1tico de los cuerpos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay un elemento m\u00e1s, presente no solo en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Conspiraci\u00f3n iguana <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">sino en buena parte de la obra de Quintana: la selva. Aqu\u00ed aparece como un artificio nost\u00e1lgico y quiz\u00e1 un lugar desde el que se conspira una rebeli\u00f3n contra el complejo JAV. As\u00ed lo interpreta Luc\u00eda, as\u00ed lo desea, y ese deseo se transfiere a quien lee la novela. La selva ha sido plantada en la azotea del complejo por P\u00edo Cuevas, con asesor\u00eda de un especialista neoyorquino y la ayuda de los waunaa, una comunidad ind\u00edgena del bajo San Juan. P\u00edo, adem\u00e1s, convoca a un grupo exclusivo de personas, el \u201cclub de la iguana\u201d, a tomas de pild\u00e9 regulares en su caba\u00f1a en la selva. A Luc\u00eda, P\u00edo en principio le parece carism\u00e1tico y misterioso, y asume que es un l\u00edder de la conspiraci\u00f3n. Conforme avanza su investigaci\u00f3n sobre las actividades del grupo y la identidad real de Valdetierra, P\u00edo se vuelve una voz en su cabeza y una presencia fantasmag\u00f3rica permanente. Luc\u00eda no puede discernir si es una forma de comunicaci\u00f3n espectral mediada por el pild\u00e9 y la marihuana o un delirio motivado por su propio deseo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tenemos, pues, todos los elementos de la conspiraci\u00f3n: la sospecha sobre Valdetierra, la aparente rebeli\u00f3n del \u201cclub de la iguana\u201d, la selva como un lugar ex\u00f3tico propicio para el ritual y la conspiraci\u00f3n, una hero\u00edna que est\u00e1 dispuesta a cruzar cualquier l\u00edmite, y un sistema hipervigilante cuyas fisuras parecen identificadas por Luc\u00eda y sus nuevos amigos. Sin embargo, la revoluci\u00f3n nunca llega. La investigaci\u00f3n de Luc\u00eda la ha llevado a conseguir la verdadera identidad de Valdetierra y un testigo que est\u00e1 dispuesto a hablar de c\u00f3mo sus productos son una estafa. Pero tanto el testigo como P\u00edo (a quien Luc\u00eda ha puesto al tanto de sus investigaciones), la traicionan. Al final, incluso las denuncias preparadas por Luc\u00eda son anticipadas por Valdetierra e incorporadas a su nueva conferencia de coaching. Con lo que se constata no solo la farsa que lo sostiene, sino su adaptabilidad a las circunstancias. En cuanto al \u201cclub de la iguana\u201d, para sorpresa de Luc\u00eda, simplemente quieren abrir un bar clandestino para los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">yuppies<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> que, agotados por no encontrar respuesta en los productos de Valdetierra, quieren explorar con otros medios y sustancias:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">JAV le sirve a la mayor\u00eda de la gente \u2014continu\u00f3 P\u00edo\u2014, pero no a toda la gente, y esos a los que no les sirve, gente como vos, por ejemplo, son los que vienen ac\u00e1 a tomar pild\u00e9 y los que van a ir al club de la iguana a beber y drogarse. Luc\u00eda, yo lleno el vac\u00edo que deja JAV y por eso el sistema nos necesita a los dos. (313)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cooptada por el sistema, la trama sostenida por el misterio y la idea de una conspiraci\u00f3n se desmorona a pocas p\u00e1ginas del final de la novela. Luc\u00eda se resigna en un final anticlim\u00e1tico para quien ha le\u00eddo a la espera de una revoluci\u00f3n o la ca\u00edda de la hero\u00edna. Y es esta resignaci\u00f3n una instancia m\u00e1s en que se constata el retrato de la experiencia del presente que propone Quintana. Luc\u00eda no es la hero\u00edna \u00e9pica o tr\u00e1gica que desaf\u00eda un r\u00e9gimen dist\u00f3pico, aunque ella (\u00bfy sus lectores?) as\u00ed lo quiera. Tampoco se trata de una irrupci\u00f3n del absurdo que frustra esa posibilidad. Se trata m\u00e1s bien de una reafirmaci\u00f3n de la capacidad del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">statu quo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> para adaptarse, apropiarse de los elementos que intentan desafiarlo y sacarles r\u00e9ditos. En esto, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Conspiraci\u00f3n iguana<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> nos recuerda que la revoluci\u00f3n, sus s\u00edmbolos y relatos han sido cooptados y con frecuencia se venden como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">souvenir<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Nos revela la resignaci\u00f3n como experiencia dominante del presente dist\u00f3pico: ante la precarizaci\u00f3n de la vida y la hipervigilancia que hace imposible rebelarse contra ella, los personajes se resignan al simulacro de felicidad que propone la sociedad en sus laboratorios antiestr\u00e9s, en la evasi\u00f3n narc\u00f3tica o en una nostalgia del retorno al mundo natural satisfecha con una selva artificial en las azoteas de la ciudadela.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No solo se trata del retrato de una sociedad dist\u00f3pica demasiado cercana a nuestro propio presente. Una vez terminada la peripecia narrativa, el orden establecido se mantiene intacto; sus antiguos detractores se vuelven un grupo diferente de adeptos. No sorprende esta asimilaci\u00f3n resignada cuando uno repara en c\u00f3mo los personajes se posicionan \u00e9tica y pol\u00edticamente unos frente a otros en el complejo JAV y afuera de \u00e9l, en la ciudad. La sociedad de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Conspiraci\u00f3n iguana <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">hace eco del racismo y el clasismo de las sociedades capitalistas contempor\u00e1neas. La novela no parece interesada en construir una representaci\u00f3n pol\u00edticamente correcta de la clase alta ni de su protagonista, aunque por momentos Luc\u00eda se cuestione el sistema. La ciudadela est\u00e1 habitada por <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">yuppies <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">mientras las clases populares viven afuera, en los barrios marginales; parte de las sospechas sobre Valdetierra se relacionan con su origen barrial y con su imagen de empresario hecho a pulso. Por otro lado, el rol que cumplen los ind\u00edgenas waunaa se limita a la experiencia de la selva y la toma de pild\u00e9 y poco m\u00e1s. Frente a este orden social, la cr\u00edtica de Luc\u00eda y su deseo de subversi\u00f3n del orden se agotan cuando ella misma se expresa con respecto a personajes que no comparten su clase social, su raza o su lengua. Baste citar un par de ejemplos; el primero de ellos, la descripci\u00f3n de los ind\u00edgenas a cargo de la toma de pild\u00e9:\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De una de las hamacas surgi\u00f3 lentamente un hombre. Era ind\u00edgena y tambi\u00e9n era diminuto. Pero era maduro e imponente. Ten\u00eda las orejas perforadas con grandes huecos rectangulares y una mirada espeluznante que traspasaba. Yo no pude penetrar en la suya, ten\u00eda los ojos turbios. Sin dejar de mirarme dijo algo que no entend\u00ed y me dio miedo. Parec\u00eda un diablo. (42)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por otro lado, as\u00ed describe Luc\u00eda a la esposa del artesano que le vende Marihuana:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me abri\u00f3 la puerta una mujer enorme. Ten\u00eda los ojos claros y saltones, la nariz chata, la boca grande y el pelo rubio cresp\u00edsimo. Ten\u00eda los brazos llenos de tatuajes y estr\u00edas, las tetas de una diosa de la fertilidad prehist\u00f3rica y una bata suelta de colorinches que envolv\u00eda el resto de sus abundancias. Era una matrona negra de piel blanca. (87)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por oposici\u00f3n a estos pasajes, encontramos momentos de identificaci\u00f3n y empat\u00eda de Luc\u00eda con los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">yuppies<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> a quienes siempre mira en la distancia: \u201cPod\u00eda ver a los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">yuppies<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> a trav\u00e9s de los vidrios panor\u00e1micos de los ascensores. Iban apretujados, miraban al infinito con ojos vac\u00edos. Parec\u00edan lotes de reses camino del matadero y sent\u00ed desesperaci\u00f3n por m\u00ed y por ellos\u201d (110).\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estas descripciones se multiplican en la novela y la perspectiva no cambia: el pobre, el ind\u00edgena o el afro son rid\u00edculos, sucios, monstruosos o ex\u00f3ticos. Si Luc\u00eda se identifica m\u00e1s con los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">yuppies, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">y si su relaci\u00f3n con quienes est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de su c\u00edrculo social inmediato est\u00e1 permanentemente mediada por el clasismo y el racismo, \u00bfqu\u00e9 beneficio real trae la destrucci\u00f3n de un lugar que le permite cierto estatus, con todo y su carrera period\u00edstica en declive? El potencial rebelde que puedan tener Luc\u00eda y sus amigos se pierde de cara a las relaciones entre s\u00ed mismos y con el otro. La conjunci\u00f3n entre esta incapacidad cr\u00edtica y la preservaci\u00f3n sus propios privilegios conducen a los personajes a la resignaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A ello se suma, entre otros elementos, el uso de nombres para distintos lugares del complejo JAV, cuya intenci\u00f3n aleg\u00f3rica pronto resulta evidente tanto para quien lee como para la experiencia de los personajes del libro (aunque ellos nunca lleguen a cuestionar la naturalidad dada a dichos nombres): \u201cTom\u00e9 el pasillo de los pensamientos productivos hacia el sur. La sala de internet estaba abierta pero vac\u00eda. Llegu\u00e9 al santuario de la relajaci\u00f3n\u201d (111). Abundan espacios como \u201cla ciclorruta del \u00e9xito\u201d, \u201cel pasillo de la personalidad triunfadora\u201d, \u201cel pasillo de la actitud positiva\u201d, entre otros. Como en el caso de las explicaciones que anulan el misterio, el potencial de los nombres aleg\u00f3ricos que al principio es evidentemente ir\u00f3nico, se erosiona por repetici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pareciera que en las alegor\u00edas se refleja la imposibilidad de los personajes para mirarse a s\u00ed mismos y llegar a un lugar diferente a la resignaci\u00f3n frente al orden establecido. El rev\u00e9s de este tapiz es que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Conspiraci\u00f3n iguana<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> muestra casi con transparencia el lugar vital que juega el lenguaje, la forma, en la subversi\u00f3n del orden. Es decir que, sin una transformaci\u00f3n del lenguaje capaz de nombrar y narrar al otro en su complejidad, de imaginar un mundo distinto al establecido, la energ\u00eda rebelde pronto se transforma en un dispositivo para la afirmaci\u00f3n del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">statu quo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<h6><\/h6>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\"><sup>1<\/sup><\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> Quintana, Pilar. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Conspiraci\u00f3n iguana. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Bogot\u00e1: Grupo Editorial Norma. 2009.<\/span><\/h6>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Mono, Monter\u00eda, Colombia, por Juan Jaramillo, Unsplash.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conspiraci\u00f3n iguana1 propone una especie de ficci\u00f3n dist\u00f3pica que anticipaba, ya en el momento de su publicaci\u00f3n, varios elementos presentes en nuestras sociedades actuales. 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