{"id":20210,"date":"2022-12-08T11:17:24","date_gmt":"2022-12-08T17:17:24","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=20210"},"modified":"2023-05-21T18:02:39","modified_gmt":"2023-05-22T00:02:39","slug":"animalidad-y-escritura-una-conversacion-con-pilar-quintana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2022\/12\/animalidad-y-escritura-una-conversacion-con-pilar-quintana\/","title":{"rendered":"Animalidad y escritura: una conversaci\u00f3n con Pilar Quintana"},"content":{"rendered":"<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Despu\u00e9s de un a\u00f1o movido y alta exposici\u00f3n medi\u00e1tica, en noviembre de 2021, nos sentamos a conversar con Pilar Quintana. No solo su novela <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Los abismos<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> hab\u00eda recibido el Premio Alfaguara a principios de ese a\u00f1o, sino que <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">La perra<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2017), traducida al alem\u00e1n por Mayela Gerhardt, hab\u00eda recibido en septiembre el LiBeraturpreis. En Colombia, llev\u00e1bamos a\u00f1os ley\u00e9ndola. Los relatos de <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Caperucita se come al lobo<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2012) resonaban en distintos contextos, y sus novelas previas, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Conspiraci\u00f3n iguana<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2009) y <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Coleccionistas de polvos raros<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2010) presentaban exploraciones tem\u00e1ticas y formales relevantes para lo que vendr\u00eda despu\u00e9s. En aquella conversaci\u00f3n de noviembre empez\u00f3 a tejerse la entrevista que presentamos a continuaci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p><b>Ingrid Luna L\u00f3pez<\/b> <b>y<\/b> <b>\u00d3scar Daniel Campo: <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">H\u00e1blanos un poco sobre la experiencia que has tenido en un paisaje cultural en Colombia todav\u00eda dominado por hombres. \u00bfC\u00f3mo ha sido tu experiencia? \u00bfCrees que estamos en un momento distinto para las mujeres escritoras?<\/span><\/p>\n<p><b>Pilar Quintana: <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">Vengo de una sociedad y familia conservadoras que se creen liberales. Siempre fui mucho m\u00e1s liberal que mi familia, mis compa\u00f1eras de colegio o mis primas. Siempre fui feminista. Pero hasta mediados de los 2000 la palabra \u201cfeminista\u201d ten\u00eda una carga negativa, eran unas se\u00f1oras amargadas que quemaban brasieres y odiaban a los hombres, que ten\u00edan bigote y pelos en las axilas. A los 15 a\u00f1os tuve una discusi\u00f3n s\u00faper acalorada e infantil con una prima que dec\u00eda que los hombres deb\u00edan cargarnos las maletas y corrernos las sillas. Yo le dec\u00eda: \u201c\u00bfPor qu\u00e9? Si yo puedo cargar mi propia maleta\u201d. Ahora a m\u00ed no me importa que me carguen la maleta. Siempre fui feminista, pero no me identificaba como tal. Mi proceso para nombrarme feminista tuvo que ver mucho con las cosas que me pasaron en la vida, despu\u00e9s, profesionalmente, y cuando quise ser y fui mam\u00e1. Ah\u00ed el machismo me peg\u00f3 bofetadas en la cara.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sal\u00ed de la universidad y trabajaba como libretista de televisi\u00f3n; siempre he vivido de escribir, no libros, pero siempre de la escritura o de oficios afines a la escritura. Tuve buenos trabajos hasta que decid\u00ed renunciar a todo y hacerme escritora. En la primera entrevista despu\u00e9s de publicar un libro me preguntaron si mi escritura era femenina. Me parec\u00eda absurda la pregunta porque a Ricardo y a Antonio, dos amigos escritores de mi generaci\u00f3n, jam\u00e1s les preguntaban si su escritura era masculina. Lo de ellos era literatura. A la m\u00eda siempre le pon\u00edan la etiqueta de femenina o er\u00f3tica. Me daba mucha rabia, porque empec\u00e9 a darme cuenta de que eso era misoginia. Como soy mujer, mi escritura tienen que separarla y ponerla en una biblioteca aparte, darle esa etiqueta porque en realidad la literatura la hacen los hombres. Las mujeres hacen una cosa que se llama literatura er\u00f3tica o literatura femenina. Empec\u00e9 a pelear contra eso en las entrevistas y en las mesas en que me pon\u00edan. Dec\u00eda: \u201cNo quiero hablar de esto, quiero hablar de literatura, preg\u00fantenme c\u00f3mo construyo mis personajes, c\u00f3mo escribo\u201d. Ese ha sido mi lugar.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>ILL y ODC: <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">Desde ese lugar, sin embargo, terminaste asumiendo el reto de coordinar la Biblioteca de Escritoras del Ministerio de Cultura. \u00bfC\u00f3mo ha sido eso?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>PQ: <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando publiqu\u00e9 mi primera novela, Laura Restrepo se gan\u00f3 el Premio Alfaguara. Yo vi y dije: \u201cUna mujer y colombiana se puede ganar este premio\u201d. Para m\u00ed eso fue muy importante, creo que ella fue la primera escritora mujer colombiana que le\u00ed y yo ya ten\u00eda 32 a\u00f1os. Luego, cuando empec\u00e9 a nombrarme feminista, vi cu\u00e1nta literatura de mujeres ten\u00eda y cu\u00e1nta de hombres. Mi tradici\u00f3n literaria era masculina porque s\u00f3lo hab\u00eda le\u00eddo hombres, de la tradici\u00f3n literaria colombiana. En el colegio no me pusieron a leer ni una sola escritora colombiana y yo ten\u00eda una muy buena profesora de literatura que, adem\u00e1s, fue \u00edntima amiga de Elisa M\u00fajica y de Mar\u00eda Mercedes Carranza. No es que mi profesora no las conociera, eran amigas. Haciendo la Biblioteca de Escritoras Colombianas ves c\u00f3mo todas eran amigu\u00edsimas. Se hab\u00edan le\u00eddo entre ellas, pero en el colegio no le\u00edmos una sola mujer. Entonces, as\u00ed como conozco mi tradici\u00f3n literaria colombiana hecha por hombres, tengo que conocer mi tradici\u00f3n literaria hecha por mujeres, las que hicieron que pudiera ser escritora. Para m\u00ed fue tremendamente iluminador, porque ahorita nos creemos que estamos hablando sobre maternidad, sobre dar teta, sobre abortos, sobre p\u00e9rdidas, y que eso antes no se hac\u00eda. Vos lees a las mujeres desde 1500 y est\u00e1n escribiendo sobre lo que estamos escribiendo las mujeres ahora tambi\u00e9n. Para m\u00ed eso fue muy iluminador porque no es que no existieran, ni que nosotras seamos las genias que lo estamos descubriendo. No estamos descubriendo nada, estamos siguiendo una tradici\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>ILL y ODC: <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">Precisamente un eje transversal en tu obra son los diversos tipos de maternidades. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Perra,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> por ejemplo, Damaris anhela tener un hijo pero es una mujer inf\u00e9rtil en el lugar m\u00e1s f\u00e9rtil del planeta. Est\u00e1n Claudia y Gloria In\u00e9s asumiendo el costo de la maternidad. Tambi\u00e9n vemos mam\u00e1s que est\u00e1n en el ojo p\u00fablico porque son <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">mam\u00e1s-celebrities. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Observamos un \u201cespectro de maternidades\u201d, para evitar el otro t\u00e9rmino de \u201cmaternidades fallidas\u201d con el que tambi\u00e9n se ha descrito tu obra y que te molesta. \u00bfPor qu\u00e9 te interesa este tema y c\u00f3mo fue el proceso de descubrirlo?<\/span><\/p>\n<p><b>PQ: <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando viv\u00eda en la selva me le\u00ed <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Yerma, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Federico Garc\u00eda Lorca, que es una historia de una mujer inf\u00e9rtil. Dije: \u201cBacan\u00edsimo, me gust\u00f3 mucho, a m\u00ed me gustar\u00eda leer esta historia contada por una mujer\u201d. No porque<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Yerma<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> estuviera mal, sino porque quer\u00eda ver c\u00f3mo una mujer cuenta su propia infertilidad y la de otras mujeres. Yo no quer\u00eda tener hijos entonces, as\u00ed que a m\u00ed me pareci\u00f3 que no iba a poder contar eso.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un tema que s\u00ed me interesaba \u2014y que ahorita me doy cuenta de que es lo \u00fanico que he contado siempre\u2014 es la animalidad del ser humano. Creo que nosotros estamos guiados por el instinto y que la racionalidad no nos separa de los animales, sino que es una caracter\u00edstica animal. As\u00ed como las luci\u00e9rnagas tienen una luz en la barriga, nosotros somos racionales. La racionalidad es animal. Siempre me gust\u00f3 mucho explorar eso. Mis primeros trabajos son sobre sexo y gente tirando, porque tirando uno se quita la m\u00e1scara y se quita la ropa y, si uno no se deja llevar por el instinto ah\u00ed, eso es un mal polvo. El deseo no pasa por lo racional, el deseo es instinto.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando me dieron ganas de tener un hijo vi que ese deseo tampoco pasaba por lo racional, que ten\u00eda la misma naturaleza del deseo sexual. Uno no dice: \u201c\u00a1Ay, quiero tener un hijo porque qu\u00e9 maravilla!\u201d, uno tiene un hijo y cuando lo tiene uno dice: \u201cMarica, \u00bfyo qu\u00e9 putas hice?\u201d. Ah\u00ed ya racionaliza lo que hizo. Pero el deseo de tener un hijo, como me pas\u00f3 a m\u00ed (porque hay diferentes maneras de tener un hijo), es avasallador y no pasa por lo racional. Tenerlo en la barriga, parirlo, dar teta, quererlo como quiero a mi hijo, eso tampoco pasa por la racionalidad. Ese amor es como el de una leona que quiere a su cachorro. Ah\u00ed se volvi\u00f3 un gran tema, ah\u00ed dije: \u201c\u00bfCu\u00e1l sexo? Ya hice mucho sobre sexo. Aqu\u00ed tengo una veta, encontr\u00e9 una veta para explorar la animalidad\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando comenc\u00e9 a escribir <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La perra<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, estaba el movimiento feminista muy visible en redes. Ve\u00eda a cada rato la reivindicaci\u00f3n de las mujeres que no quer\u00edan tener hijos. A m\u00ed me parece bacan\u00edsimo. Fui una de esas mujeres. Pero yo pensaba: \u201c\u00bfQui\u00e9n reivindica a las mujeres que s\u00ed quieren tener hijos? Si vos s\u00ed quer\u00e9s, \u00bfc\u00f3mo te sent\u00eds ah\u00ed como mujer y como feminista? C\u00f3mo te sent\u00eds cu\u00e1ndo tu t\u00eda, tu abuelita y toda la comunidad te dice: \u201c\u00bfPa\u2019 cuando vas a tener beb\u00e9s?\u201d, y no pod\u00e9s decir, juepucha, llevo dos a\u00f1os intentando y no quedo embarazada porque eso es un tema vedado. Ah\u00ed surgi\u00f3 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La perra<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, en eso.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando escrib\u00ed <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La perra <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">hab\u00eda salido una novela que se llama <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Canci\u00f3n dulce<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Leila Slimani. Le\u00ed rese\u00f1as de ambos libros donde dec\u00edan que eran sobre maternidad fallida. El libro de Leila trata de una mujer que tiene dos hijos porque quiere, decide tenerlos y dice: \u201cNo quiero quedarme en la casa, qu\u00e9 pereza, me quiero ir a trabajar porque me gusta trabajar y desarrollar mi parte laboral\u201d. Las rese\u00f1as repet\u00edan que este libro era sobre maternidad fallida. \u00bfJueputa, o sea que todos los padres en la historia del universo son padres fallidos porque se van a trabajar y les gusta m\u00e1s irse a trabajar que quedarse en casa cuidando al muchachito?\u00a0 Yo dec\u00eda: \u201c\u00a1Qu\u00e9 cosa tan injusta que se juzgue as\u00ed a una mujer que quiere seguir trabajando y es mam\u00e1!\u201d. Es como si una mujer que es mam\u00e1 s\u00f3lo puede ser mam\u00e1 y tiene que estar solo con el ni\u00f1o: \u201cSolo trabajo por necesidad, en realidad quisiera estar en la casa con mis ni\u00f1os\u201d. No, yo trabajo porque quiero y porque me gusta. Porque tambi\u00e9n es ch\u00e9vere no estar con mi hijo, porque la maternidad es dura y dif\u00edcil. Yo lo busqu\u00e9 y quise a mi hijo, pero es delicioso irme cinco d\u00edas de viaje y estar en una cama sola sin que nadie me joda. Eso no es una madre fallida, eso es una madre normal. Todas las mam\u00e1s sentimos eso, lo que pasa es que no podemos decirlo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Quiero contar que la experiencia de la maternidad no es una, es m\u00faltiple. Que una mujer est\u00e1 feliz siendo mam\u00e1 un d\u00eda, y al otro quiere huir de su casa y no volver a ver al marido ni a los hijos, y fantasea con irse a una isla desierta y que nadie la joda, pero que no lo va a hacer y que quiere a sus hijos. Quiero narrar eso.<\/span><\/p>\n<p><b>ILL y ODC:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Mencionaste que tus primeros cuentos fueron sobre el sexo y su naturaleza animal. Quisi\u00e9ramos detenernos ah\u00ed, en tu libro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Caperucita se come al lobo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. All\u00ed hay un cuento muy perturbador, \u201cViolaci\u00f3n\u201d. Uno va llegando al final r\u00e1pidamente \u2014es un cuento de tres p\u00e1ginas\u2014 y sabe para d\u00f3nde va, pero como que no quiere leerlo. Nos gustar\u00eda preguntarte por ese final. Cuando uno lee sobre el abuso la tendencia es mostrar la culpa, el asco, el resentimiento, la violencia. Pero aqu\u00ed t\u00fa narras el abuso desde un \u00e1ngulo m\u00e1s \u00edntimo, m\u00e1s sutil y ambiguo. \u00bfPor qu\u00e9 te interes\u00f3 abordar el abuso desde ah\u00ed? \u00bfCu\u00e1les fueron los retos?, \u00bfqu\u00e9 quieres que el lector, la lectora se llev\u00e9 de ese cuento?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>PQ:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Escrib\u00ed ese cuento cuando viv\u00eda en la selva. Baj\u00e9 al pueblo y estaba charlando con unos amigos que ten\u00edan un hotel all\u00e1. Hab\u00eda habido un caso de una pelada de trece a\u00f1os, a punto de cumplir catorce, que ten\u00eda un novio de veinticuatro. O sea, era legalmente una violaci\u00f3n, \u00bfverdad?, porque en Colombia a los catorce ya no es violaci\u00f3n, esa es la edad de consentimiento. Era como una pelada en ese borde, creo que la pelada del cuento s\u00ed ten\u00eda catorce. Discut\u00edamos si eso era una violaci\u00f3n o no.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al man lo<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">llevaron preso y la pelada lloraba porque era su novio. La pelada no quer\u00eda y le dec\u00eda al pap\u00e1: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 lo denunci\u00e1s?\u201d. Ah\u00ed yo dije: \u201c\u00bfCu\u00e1ndo es violaci\u00f3n?\u201d. Le\u00ed lo que dec\u00eda el C\u00f3digo Penal sobre cu\u00e1ndo es estupro, acceso carnal, consentimiento. Esa noche no pude dormir. A veces hay cuentos que escribo en una especie de delirio, que me salen, y solo me pasa con los cuentos. Me dan susto esos cuentos porque generalmente son rar\u00edsimos, horribles y los dej\u00f3 por all\u00e1. \u00c9ste era uno as\u00ed. Lo anot\u00e9 en una libreta y lo dej\u00e9 por ah\u00ed escondido. Pens\u00e9: \u201cNo esa cosa que escrib\u00ed tan espantosa\u2026 Una ni\u00f1a que disfruta una violaci\u00f3n, juepucha&#8230; qu\u00e9 cosa tan inmunda, y lo dej\u00e9 ah\u00ed oculto\u201d. Luego pasaron meses. A veces lo le\u00eda y le correg\u00eda una palabra, no mucho. Un d\u00eda me llamaron y me pidieron un cuento para una antolog\u00eda, y no ten\u00eda nada sino ese. Se lo envi\u00e9 a mi editor y pregunt\u00e9 si era publicable. Me dijo: \u201cS\u00ed\u201d. Y ya. Lo publiqu\u00e9, lo corregimos, lo editamos un poquito, no mucho, el cuento era igual. Y lo publiqu\u00e9.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Muchas veces reflexiono a trav\u00e9s de los lectores. Las obras no se completan sino con el lector. Empec\u00e9 a reflexionar el cuento con las lecturas de los dem\u00e1s. Descubr\u00ed que en mi imaginario y en lo que nos ense\u00f1aron en el colegio o las mam\u00e1s, estaba que ten\u00edamos que cuidarnos en los parques y no salir de noche porque ah\u00ed estaban los violadores.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">A m\u00ed lo m\u00e1ximo que me dijeron de c\u00f3mo pod\u00eda pasar una violaci\u00f3n era que cuidara la gaseosa o el trago en las fiestas. Ese era el violador\u2026 como m\u00e1s cercano. Pero los violadores m\u00e1s cercanos est\u00e1n en tu casa, y son el hombre de confianza, tu pap\u00e1, tu primo, tu t\u00edo, el padrastro&#8230; ese cuento narra eso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una amiga tiene una fundaci\u00f3n de los derechos reproductivos en Cali. A ella le encanta que lean \u201cViolaci\u00f3n\u201d las ni\u00f1as y los ni\u00f1os con los que ella trabaja. Yo le pregunt\u00e9: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 haces eso?\u201d. Me dijo: \u201cPorque aqu\u00ed las ni\u00f1as violadas que llegan, por lo general, la mayor\u00eda no saben que fueron violadas. Ellas fueron seducidas y estaban enamoradas. Este cuento me sirve para contar \u00bfesto qu\u00e9 fue?, \u00bfse enamoraron o es una violaci\u00f3n? All\u00ed ella abre la discusi\u00f3n y las ni\u00f1as al final dicen: \u2018yo fui violada\u2019\u201d. Ese es el gran drama de la violaci\u00f3n. Cuando nos violan nosotras no podemos ir a la polic\u00eda y decir me violaron, me sacaron un cuchillo y me obligaron. Porque las ni\u00f1as no saben que fueron violadas, piensan que ellas lo dieron por amor. Y se dan cuenta a los treinta y cinco, en terapia, que fueron violadas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>ILL y ODC<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">: Despu\u00e9s del Premio Alfaguara hay muchas entrevistas centradas en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los abismos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y la maternidad. La contracara de eso son las paternidades que t\u00fa presentas. Paternidades que van desde el padrastro del cuento \u201cViolaci\u00f3n\u201d hasta ese pap\u00e1 que es un abismo en s\u00ed, un abismo de silencio, que ese es el pap\u00e1 de Claudia en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los abismos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>PQ<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">: El escritor es como un actor que debe ponerse en el lugar del otro. A m\u00ed me ha interesado contar esta sociedad en la que crec\u00ed, o tambi\u00e9n las que he visto. La de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La perra<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> no es la sociedad en la que crec\u00ed, pero es otra sociedad donde tambi\u00e9n hay camisas de fuerza. Me gusta mucho mirar esas camisas de fuerza que la sociedad le pone a la gente. Me interesa lo que esas camisas de fuerza, el patriarcado, nos hizo a nosotras, pero tambi\u00e9n lo que les hace a los hombres.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ahora, as\u00ed como dije lo de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Yerma<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, a m\u00ed me gustar\u00eda ver a los hombres contando lo que el patriarcado les hizo. Los hombres de mi generaci\u00f3n colombianos y latinoamericanos no lo est\u00e1n haciendo tanto como lo estamos haciendo las mujeres. Quiero leer una novela de un man que diga: \u201cA m\u00ed me tocaba comerme a todas las mujeres que me lo ped\u00edan porque me educaron para comerme a todas las mujeres que me lo ped\u00edan as\u00ed yo no quisiera\u201d. Me gustar\u00eda ver ese tipo de cosas contadas.<\/span><\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Pilar Quintana, por Carlos Z\u00e1rrate.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de un a\u00f1o movido y alta exposici\u00f3n medi\u00e1tica, en noviembre de 2021, nos sentamos a conversar con Pilar Quintana. No solo su novela Los abismos hab\u00eda recibido el Premio Alfaguara a principios de ese a\u00f1o, sino que La perra (2017), traducida al alem\u00e1n por Mayela Gerhardt, hab\u00eda recibido en septiembre el LiBeraturpreis. En Colombia, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":20350,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[4282],"tags":[4304],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[],"lal_author":[4314],"class_list":["post-20210","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-autora-destacada-pilar-quintana","tag-numero-24-es","lal_author-ingrid-luna-lopez-and-oscar-daniel-campo-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20210","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20210"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20210\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20350"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20210"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20210"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20210"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=20210"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=20210"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=20210"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=20210"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=20210"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}