{"id":1976,"date":"2018-01-28T02:53:18","date_gmt":"2018-01-28T08:53:18","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2018\/01\/golem-jaime-collyer\/"},"modified":"2024-04-16T06:27:52","modified_gmt":"2024-04-16T12:27:52","slug":"golem-jaime-collyer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2018\/01\/golem-jaime-collyer\/","title":{"rendered":"&#8220;Golem&#8221; de Jaime Collyer"},"content":{"rendered":"<div>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 247.8px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #383838}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: right; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #383838}<br \/>p.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #383838; min-height: 15.0px}<br \/>p.p4 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #383838; min-height: 15.0px}<br \/>p.p5 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p6 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/><\/style>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right;\"><i>Imaginaron que todo hombre es dos hombres y que el verdadero es el otro.<\/i><br \/>\nJorge Luis Borges, \u201cLos te\u00f3logos\u201d<\/p>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 12.0px 0.0px; font: 12.0px Georgia}<br \/>span.s1 {text-decoration: underline line-through}<br \/><\/style>\n<p>Cuando estaba por concluir el a\u00f1o acad\u00e9mico le lleg\u00f3 al fin el env\u00edo, la probeta sellada en que lat\u00eda Foucault, esa posibilidad de una r\u00e9plica con sus mismas se\u00f1as, los mismos circuitos neuronales, todo igual a \u00e9l pero renovado, sin el uso intensivo que \u00e9l le hab\u00eda dado a sus neuronas en los \u00faltimos a\u00f1os. Era un tipo de clon reci\u00e9n desarrollado por Trans-RVU, con gran capacidad de absorber conocimientos, al cual vio florecer con delectaci\u00f3n en el container adjunto, verificando en <em>su<\/em> rostro el mismo aire altanero de su rostro. El nombre que le dio \u2013Foucault, como el del gran pensador franc\u00e9s\u2013 provoc\u00f3 cierto resquemor entre sus colegas y con mayor raz\u00f3n su anuncio de que, en tanto el reglamento de la facultad no lo imped\u00eda, y puesto que estaba sobrecargado de trabajo pendiente, Foucault har\u00eda algunas de sus clases por \u00e9l. Incluso el decano se sum\u00f3 entonces a los comentarios sotto voce sobre el nombre escogido. Demasiado ampuloso, dec\u00edan todos, pretencioso por decir lo menos.<\/p>\n<p>\u2014Mira que Foucault era un tipo serio \u2014le advirti\u00f3 su vecino de oficina\u2014. No es cosa de andar ahora manoseando su memoria, \u00bfo s\u00ed?<\/p>\n<p>Mittelman adivin\u00f3 que el problema no era el nombre, sino su anuncio de utilizar el clon en sus clases, cuando no anduviera \u00e9l mismo de \u00e1nimo para impartir la lecci\u00f3n o insistir en el universo inmutable de Parm\u00e9nides, el Tractatus de Wittgenstein, las disquisiciones de Locke o Descartes. Dedujo, como era evidente, una cuota de envidia en sus colegas, la vieja rivalidad acad\u00e9mica porque alguno publicaba m\u00e1s que el otro o se hac\u00eda acreedor al a\u00f1o sab\u00e1tico, o hasta recib\u00eda unos palmoteos adicionales del rector en la cena de fin de a\u00f1o.<\/p>\n<p>A \u00e9l le dio lo mismo, estaba dichoso con su adquisici\u00f3n y solo accedi\u00f3 a que, obviamente, en p\u00fablico y en la facultad se lo denominara Federico Mittelman; en privado seguir\u00eda siendo Foucault. Para sus alumnos del curso de Epistemolog\u00eda ser\u00eda igual, no llegar\u00edan a advertir la diferencia. Percibir\u00edan solo una versi\u00f3n revitalizada del profesor Mittelman, envuelto aquel semestre en cierto buen humor no previsto, inhabitual en un solter\u00f3n como \u00e9l.<\/p>\n<p>Corroborando su optimismo, Foucault absorbi\u00f3 en tiempo r\u00e9cord la totalidad de su asignatura en sus circuitos encef\u00e1licos, programados a esos efectos por Trans-RVU y reforzados con el nuevo synaptal, un factor bioqu\u00edmico sumamente oneroso que deb\u00eda darle a beber cada noche para multiplicar al infinito las asociaciones abstractas del clon, sus intuiciones deslumbrantes, luego de preparar la soluci\u00f3n y balancear con sumo cuidado sus componentes. Seg\u00fan las advertencias de Trans-RVU, cualquier cambio reiterado en las proporciones disminuir\u00eda de manera irreparable las aptitudes del clon. Mittelman hasta hab\u00eda considerado, al principio, la opci\u00f3n de aplicarse \u00e9l mismo el synpatal y renovar sus propias conexiones neuronales, pero el ejecutivo de Trans-RVU le advirti\u00f3 alarmado del da\u00f1o irreversible que semejante aluvi\u00f3n de potasio pod\u00eda provocar de manera parad\u00f3jica en un cerebro humano.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 parad\u00f3jico? \u2014inquiri\u00f3 Mittelman.<\/p>\n<p>\u2014A las r\u00e9plicas las potencia \u2014le explic\u00f3 el ejecutivo\u2014. A usted lo convertir\u00e1 en un mono.<\/p>\n<p>El apacible Foucault era un prodigio, capaz de integrar por igual en la telara\u00f1a de sus neuronas a Heidegger, Sun Tz\u00e9 y Derrida, y cuando larg\u00f3 el nuevo semestre lo envi\u00f3 al fin a sus clases. Sus alumnos no advirtieron la diferencia, era exactamente igual a \u00e9l, se vest\u00eda y peinaba como \u00e9l, ambos con un vago parecido a Salvador Dal\u00ed, y hac\u00eda los mismos chistes, adoptaba las mismas poses grandilocuentes cuando le tocaba hablar de Sartre o Camus, se paraba frente a los ventanales con la vista perdida en lontananza \u2014esa lontananza escasa de edificios gris\u00e1ceos que circundaban la facultad\u2014 y escrutaba el cosmos con aire transcendente, como hac\u00eda Santo Tom\u00e1s antes de irse a comer. Mittelman comprob\u00f3 en consultas frecuentes a su ayudante \u2014un tal Willie Sandoval, nombre que a Mittelman le parec\u00eda m\u00e1s apropiado a un cantor de salsa\u2014 que Foucault no se sal\u00eda del libreto y lo hac\u00eda igualito a \u00e9l en el aula.<\/p>\n<p>\u2014Casi mejor que usted, a veces \u2014a\u00f1adi\u00f3 Willie en cierta ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00c9l evit\u00f3 por dignidad pedirle que fuera m\u00e1s expl\u00edcito, pero esa frase ambigua lo dej\u00f3 pensando, vagamente abatido, parado hasta que oscureci\u00f3 al centro del living. Su living repleto de antiguallas y \u00f3leos campestres, donde solo estaba de vez cuando la se\u00f1ora de la limpieza pasando el plumero por el busto de Wagner o una reproducci\u00f3n menor de Watteau.<\/p>\n<p>Al volver Foucault de la universidad, lo invit\u00f3 a un whisky.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY? \u2014pregunt\u00f3 tendi\u00e9ndole el Ballantine\u2019s reci\u00e9n servido\u2014. \u00bfC\u00f3mo va todo?<\/p>\n<p>\u2014Bien \u2014dijo Foucault con simpleza.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEso nada m\u00e1s? \u00bfBien apenas?<\/p>\n<p>Foucault se lo qued\u00f3 mirando.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 desea saber?<\/p>\n<p>Ten\u00eda los ojos penetrantes y la expresi\u00f3n un poco desquiciada que Mittelman ve\u00eda en su propio rostro cada d\u00eda, al afeitarse, cuando solo se dejaba intocado el bigotito a lo Dal\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9 \u2014replic\u00f3\u2014. \u00bfQuiz\u00e1 acerca de su relaci\u00f3n precisa con los estudiantes? \u00bfO el ambiente en el aula? Tantas cosas, \u00bfno?<\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9 si sean tantas \u2014concluy\u00f3 la r\u00e9plica, examinando los cubitos al fondo de su vaso\u2014. Ni si haya tanto que comentar. Uno dicta su clase, repite lo que sabe. Los estudiantes lo escuchan y digieren en el mejor de los casos, sin aportar mucho.<\/p>\n<p>\u2014Es cierto \u2014coincidi\u00f3 \u00e9l\u2014. No son demasiado activos los chicos de hoy.<\/p>\n<p>\u2014Muy poco activos \u2014precis\u00f3 Foucault\u2014. Siempre me pregunto si habr\u00e1 algo detr\u00e1s de esas m\u00e1scaras inmutables, detr\u00e1s de esos rostros inconmovibles en cada clase\u2026<\/p>\n<p>Mittelman asinti\u00f3 intrigado. Le llam\u00f3 la atenci\u00f3n esa ret\u00f3rica ampulosa, eso de &#8220;uno dicta su clase, repite lo que sabe&#8221;. No le parec\u00eda que hubiera pasado tanto tiempo para justificar ese aire rutinario, ese hast\u00edo temprano ante su labor.<\/p>\n<p>\u2014Los rostros inmutables, es cierto \u2014repiti\u00f3 pensativo y por seguirle el hilo\u2014. Yo me pregunto lo mismo, si hay vida detr\u00e1s de esas caras indolentes.<\/p>\n<p>\u2014Es un poco enervante, \u00bfno? \u2014el clon.<\/p>\n<p>A \u00e9l comenz\u00f3 a enervarlo esa actitud fatigada. Si alguien ten\u00eda derecho a quejarse era \u00e9l, a cargo de la c\u00e1tedra de Epistemolog\u00eda desde hac\u00eda a\u00f1os, y \u00e9l no se quejaba, no sin motivo al menos.<\/p>\n<p>\u2014Pero no es culpa de ellos \u2014a\u00f1adi\u00f3 sorpresivamente Foucault, mir\u00e1ndose las u\u00f1as de la mano libre.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014Su pasividad. No es culpa de ellos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY de qui\u00e9n si no?<\/p>\n<p>\u2014Posiblemente de lo poco que se les ofrece, \u00bfno? Se pasa uno la vida repitiendo los mismos conceptos, las mismas premisas cada semestre. Es poco probable que esos chicos descubran algo nuevo en todo ello, que vibren con lo que uno viene reiter\u00e1ndoles majaderamente desde hace a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u2014Pero son cosas muy sensatas, \u00bfno? \u2014se justific\u00f3 Mittelman\u2014. Esas que viene uno reiterando desde hace a\u00f1os, premisas bien asentadas\u2026<\/p>\n<p>\u2014La veracidad de una premisa es algo complejo, Federico, usted lo sabe \u2014su doble se bebi\u00f3 de un trago lo que le quedaba del whisky; a Mittelman le sorprendi\u00f3 no tanto ese trato m\u00e1s familiar, sino el matiz taxativo de la frase\u2014. De hecho, puede uno repetir tanto una idea falsa que al final empieza a parecer verdadera y puede vend\u00e9rsela a esos chicos. En el proceso, su cabeza, la de esos chicos, se va vaciando de todo elemento \u00fatil. Solo les queda la boca entreabierta, esa mirada de borregos en cada clase.<\/p>\n<p>Mittelman qued\u00f3, ahora s\u00ed, ofendido a nombre de los borregos. <em>Sus<\/em> borregos:<\/p>\n<p>\u2014En todo caso, se ha ce\u00f1ido usted a los temas de mi programa, supongo.<\/p>\n<p>\u2014Por cierto \u2014dijo Foucault\u2014. Ese es el problema, precisamente\u2026<\/p>\n<p>Mittelman estuvo de nuevo a un paso de alterarse, pero Foucault no le dio oportunidad:<\/p>\n<p>\u2014Bien, si no le importa, maestro, quisiera ir a reponerme y cargar pilas para ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>El trato de &#8220;maestro&#8221; consigui\u00f3 aquietar moment\u00e1neamente a Mittelman, y lo dej\u00f3 marchar sin m\u00e1s preguntas.<\/p>\n<p>Ya en su cama, intent\u00f3 retomar la novela de Evelyn Waugh con que se distra\u00eda desde hac\u00eda dos noches, pero no consigui\u00f3 avanzar m\u00e1s de dos p\u00e1ginas. Se descubri\u00f3 rumiando en su fuero \u00edntimo la \u00faltima frase de Foucault: &#8220;Ese es el problema, precisamente\u2026&#8221;. \u00bfSu programa era el problema? Eso que hab\u00eda enumerado con infinita paciencia durante veinte a\u00f1os de impartir la c\u00e1tedra\u2026 \u00bfel problema? Sinti\u00f3 ganas de ir a sacudirlo un poco en su container y exigirle que le aclarara el punto, pero estar\u00eda ya dormido y regenerando sus circuitos mentales, dejando que el synaptal \u2014que \u00e9l mismo le dejaba preparado cada noche para que lo tomara por v\u00eda oral\u2014 penetrara alegremente en su enc\u00e9falo. Mejor opt\u00f3 por una opci\u00f3n pac\u00edfica y resolvi\u00f3 esperar, seguir intent\u00e1ndolo con Evelyn Waugh, dormirse irritado. Olvidarse, en suma, del asunto.<\/p>\n<p>Con todo, las discrepancias arreciaron en d\u00edas posteriores, cuando cenaban juntos o Mittelman insist\u00eda en un whisky al atardecer. Si \u00e9l mismo daba muestras de su antigua devoci\u00f3n por Parm\u00e9nides, Foucault exaltaba con pasi\u00f3n a Her\u00e1clito, Mittelman a favor de una escenograf\u00eda universal inmutable, el clon insistiendo en ese r\u00edo en que nadie se ba\u00f1a dos veces, por m\u00e1s que lo pretenda. Si \u00e9l alud\u00eda a Rousseau y su idea de la bondad natural del hombre, Foucault mencionaba a Hobbes y sus lobos, <em>homo homini lupus<\/em>. Si \u00e9l aplaud\u00eda las nociones tan cuerdas del materialismo filos\u00f3fico y sosten\u00eda que el mundo exist\u00eda por s\u00ed mismo, su clon se mostraba af\u00edn a Descartes y Hume y un mundo que emanaba de nosotros, con nuestra conciencia suscit\u00e1ndolo. Punto en que Mittelman tomaba impaciente una naranja del frutero y la enarbolaba ante las narices de su hu\u00e9sped (&#8220;\u00bfhay algo m\u00e1s real que esto, le parece a usted\u2026?&#8221;), un gesto que a Foucault distaba con mucho de parecerle un argumento concluyente, como no se lo hab\u00eda parecido antes a Descartes ni a Hume.<\/p>\n<p>\u2014La realidad es como una cebolla, Federico \u2014le respond\u00eda sin alterarse\u2014. La pela usted en busca de su esencia, capa por capa, pero al final se queda sin nada, con apenas su olor\u2026<\/p>\n<p>Mittelman meditaba unos segundos.<\/p>\n<p>\u2014Ya, pero igual debe ir a lavarse despu\u00e9s las manos, \u00a1para expurgar el olor! \u2014conclu\u00eda rabioso.<\/p>\n<p>\u00c9l mismo se restring\u00eda a un \u00fanico y fatigado argumento; el clon desplegaba tres, cuatro razones en cascada, una detr\u00e1s de otra, todas muy convincentes. El synaptal obraba milagros. De nuevo se lament\u00f3 de que la misma sustancia provocara efectos parad\u00f3jicos y opuestos en el cerebro humano no clonado.<\/p>\n<p>Afuera cund\u00eda el mundo en sus sinsabores m\u00e1s recientes, las migraciones cada vez m\u00e1s frecuentes al hemisferio sur y el planeta recalent\u00e1ndose otro poco. Al cabo de unos d\u00edas decidi\u00f3 averiguar de nuevo con Willie Sandoval si sus colegas persist\u00edan en sus quejas contra el uso de Foucault.<\/p>\n<p>\u2014Les molestaba al principio \u2014le explic\u00f3 Willie por tel\u00e9fono\u2014. Ahora no.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY eso por qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014Les cae muy bien.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfFoucault? \u00bfA mis colegas\u2026?<\/p>\n<p>\u2014A sus colegas y los estudiantes. Dicen que est\u00e1 cada d\u00eda m\u00e1s ameno. \u00a1Hasta lo encuentran m\u00e1s justo al calificarlos! Se preguntan qu\u00e9 fue del antiguo profesor Mittelman y por qu\u00e9 andar\u00e1 tan relajado este semestre.<\/p>\n<p>La buena nueva lo dej\u00f3 peor que antes. A la espera de que volviera Foucault, se qued\u00f3 contemplando un rato el patio trasero y el jard\u00edn, donde hab\u00eda un rastrillo cubierto de \u00f3xido a un costado, como petrificado all\u00ed por el olvido y la falta de uso, y dos pajaritos solitarios en una rama del nogal ya despojado de hojas, como un f\u00f3sil que el oto\u00f1o y las heladas hab\u00edan ro\u00eddo hasta dejarlo en los huesos, raqu\u00edtico y desgarbado. Un gato pardo cruz\u00f3 por sobre la pandereta que lo separaba del vecino y se qued\u00f3 mir\u00e1ndolo con aire desafiante. \u00c9l pens\u00f3, a prop\u00f3sito de nada, en la historia de las ideas, ese torbellino de nombres ilustres buscando el sentido \u00faltimo a su paso por el mundo: en S\u00f3crates apurando su muerte de un trago impecable, y Giordano Bruno presintiendo en la hoguera que Dios lo hab\u00eda abandonado tambi\u00e9n a \u00e9l, y Nietzsche vagando al anochecer por las colinas, encendiendo fogatas que le iluminaban el rostro pero no consegu\u00edan traerlo de vuelta. Era como un bailoteo espectral de todos esos nombres que hab\u00eda analizado durante a\u00f1os, clase a clase, imparti\u00e9ndolos a esa muchedumbre siempre incierta de rostros j\u00f3venes e indolentes.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s oy\u00f3 abrirse la puerta de calle y el rostro de Foucault asom\u00f3 sonriente desde el pasillo.<\/p>\n<p>\u2014Que hay, maestro \u2014lo salud\u00f3 y fue a colgar su abrigo en la percha.<\/p>\n<p>\u2014Qu\u00e9 hay \u2014repiti\u00f3 \u00e9l\u2014. \u00bfTodo bien en la facultad?<\/p>\n<p>\u2014Estupendamente.<\/p>\n<p>Mittelman sinti\u00f3 la respuesta como un dardo llegando hasta su cuello desde un punto de la selva donde alguien prevalec\u00eda emboscado y atento, haci\u00e9ndole sentir su novedoso poder.<\/p>\n<p>Cenaron en completo silencio, como dos viejos adversarios que se hubieran habituado a esos menesteres y sus pausas tensas. El semestre llevaba apenas dos meses, pero tuvo la sensaci\u00f3n de que hab\u00edan pasado all\u00ed una vida entera cenando, dos versiones de Dal\u00ed reencontr\u00e1ndose al atardecer, cuchareando cada uno la sopa con meticulosidad.<\/p>\n<p>De pronto le molest\u00f3 verse tan aplomado en la cabecera opuesta, tan seguro de sus argumentos y conceptos. Decidi\u00f3 que era hora de algo distinto.<\/p>\n<p>\u2014Ma\u00f1ana ir\u00e9 yo mismo a hacer la clase, Foucault.<\/p>\n<p>Foucault qued\u00f3 con la vista fija en su plato.<\/p>\n<p>\u2014Como quiera \u2014dijo y sigui\u00f3 cuchareando en silencio la sopa.<\/p>\n<p>Su docilidad logr\u00f3 crispar doblemente a Mittelman. Foucault, en cambio, no se crispaba, ni se resist\u00eda demasiado a nada que se le propon\u00eda.<\/p>\n<p>Casi no recordaba a sus estudiantes de ese semestre, a los que solo hab\u00eda visto en la primera clase, antes de enviarles a Foucault. No recordaba, pues, sus nombres, ni si los hab\u00eda tenido en semestres anteriores, si habr\u00edan hecho otras asignaturas con \u00e9l. No supo advertir si hab\u00eda en ellos indiferencia u hostilidad, pero los chistes habituales con que abr\u00eda sus clases no provocaron siquiera una sonrisa \u2013pens\u00f3 aterrado que quiz\u00e1 Foucault hubiera hecho ya esos mismos chistes\u2013 y su exposici\u00f3n no result\u00f3 un dechado de claridad. Habl\u00f3 largamente de Hobbes sin saber ad\u00f3nde quer\u00eda llegar. Al cabo de cuarenta minutos, se pregunt\u00f3 en qu\u00e9 punto del programa estar\u00edan con Foucault y si corresponder\u00eda tratar a Hobbes ese d\u00eda. Peor que la duda fue comprobar el silencio del aula, esa careta de sopor distribuida de manera uniforme en el rostro de sus alumnos. Nadie atend\u00eda ya a lo que dec\u00eda (\u00bfle ocurrir\u00eda lo mismo a Foucault o \u00e9l s\u00ed habr\u00eda conseguido horadar el muro y cautivarlos?). Se sinti\u00f3 de pronto un factor sobrante, un anacronismo arrollado por su propia obsolescencia. Algo acababa de volatilizarle por completo las ideas, toda convicci\u00f3n para seguir all\u00ed parado, disertando ante esa audiencia de zombis acerca de Hobbes y los lobos.<\/p>\n<p>\u2014Exc\u00fasenme, debo\u2026 \u2014comenz\u00f3 a caminar hacia la puerta\u2014, tengo un asunto pendiente en el decanato, la clase llega hasta aqu\u00ed.<\/p>\n<p>En el pasillo se par\u00f3 un segundo a recobrar la calma. Dese\u00f3 haber tenido all\u00ed un equivalente del synaptal, algo que le restituyera la confianza, pero solo encontr\u00f3 en sus bolsillos alguna lista anterior del supermercado.<\/p>\n<p>Ni siquiera tuvo energ\u00edas para cenar esa noche con Foucault. Se limit\u00f3 a dejarle una nota en el aparador \u2014el clon andaba fuera y ventil\u00e1ndose cuando lleg\u00f3 de vuelta\u2014 en la cual lo instaba a seguir con el procedimiento y sustituirlo de nuevo en su clase al d\u00eda siguiente.<\/p>\n<p>Solo le qued\u00f3, a contar de all\u00ed, la molicie, levantarse cuando ya Foucault se hab\u00eda ido y desayunar cualquier cosa con la mente en blanco. Quedarse de nuevo ante los ventanales mirando al patio \u2014el patio cada vez m\u00e1s descuidado\u2014 y pensar el m\u00ednimo, o no pensar, pasearse por la casa en bata y pantuflas y desayunar en la cocina. No pensar.<\/p>\n<p>Al mes siguiente, el asunto entr\u00f3 en una fase nueva, incluso m\u00e1s severa. Fue cuando lleg\u00f3 la convocatoria al simposio, un encuentro programado para octubre en la Universidad de Granada con el fin de homenajear a Walter Benjamin. A Mittelman le pareci\u00f3 todo una manifestaci\u00f3n s\u00fabita del <em>fatum<\/em> romano: la invitaci\u00f3n lleg\u00f3 a su despacho de la facultad, no a su casa; fue le\u00edda por Foucault y no por \u00e9l mismo, y contestada al instante por el clon en sentido afirmativo; en un lapso no mayor a tres horas, el mismo Foucault envi\u00f3 a los organizadores una ponencia espl\u00e9ndida en que especulaba de manera brillante con el legado de Benjamin, partiendo por lo que habr\u00eda en su malet\u00edn, aquella valija robada por la Gestapo en la frontera catalana. La ponencia circul\u00f3 de inmediato en todo el Departamento de Humanidades, llegando a las manos del decano en cuesti\u00f3n de minutos. En cuesti\u00f3n de horas, Foucault recibi\u00f3 una partida de fondos para acudir a Granada en octubre y exponer su <em>paper<\/em> en el simposio.<\/p>\n<p>Mittelman se enter\u00f3 de ello reci\u00e9n a los dos d\u00edas, por boca de Willie Sandoval.<\/p>\n<p>\u2014Lo han invitado a Granada \u2014le dijo este en el auricular.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfA qui\u00e9n?<\/p>\n<p>\u2014A usted, a qui\u00e9n va a ser. Pero no tiene que ir, la r\u00e9plica se ha hecho cargo. Envi\u00f3 una ponencia\u2026 Tiene ya pasaje para octubre.<\/p>\n<p>Mittelman tard\u00f3 en responder, m\u00e1s que nada porque estaba boquiabierto.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo que tiene ya el pasaje? \u2014grazn\u00f3\u2014. \u00bf\u00bfFoucault?? \u00bfY nadie tuvo la gentileza de dec\u00edrmelo, que hab\u00eda esa invitaci\u00f3n, esos fondos\u2026?<\/p>\n<p>\u2014Se lo dijeron a \u00e9l \u2014explic\u00f3 Willie con simpleza\u2014. A estas alturas les da lo mismo que sea \u00e9l o usted.<\/p>\n<p>Colg\u00f3 y permaneci\u00f3 de nuevo en el living la tarde entera, buscando aplacar el furor, barajando alguna opci\u00f3n inteligente. Ya no consigui\u00f3 vencer a su demonio \u00edntimo, esta vez no. Lo pens\u00f3 largamente, los pros y contras, meditando en su propia situaci\u00f3n, contrast\u00e1ndola con la vitalidad de Foucault, arribando de a poco a la \u00fanica conclusi\u00f3n posible.<\/p>\n<p>Esa noche inici\u00f3 una ofensiva farmacol\u00f3gica que rondaba desde hac\u00eda tiempo por su mente y alter\u00f3 para el clon los componentes del synaptal a favor de los m\u00e1s nocivos, eliminando casi de plano el super\u00e1vit de potasio en la soluci\u00f3n. Una f\u00f3rmula que necesariamente incidir\u00eda en sus conexiones nerviosas o cuando menos dejar\u00eda de expandirlas, y en tiempo r\u00e9cord.<\/p>\n<p>Apenas tres d\u00edas despu\u00e9s \u2014con cierta desaz\u00f3n no prevista\u2014 lo vio decaer en su extremo de la mesa, batallando por concentrarse o redondear una idea, solo que la frase en cuesti\u00f3n quedaba ahora a medias en sus labios, sin redondearse. Lo vio confundir nociones b\u00e1sicas de Hegel con las de sus detractores, adentrarse en callejones sin salida en los que ahora permanec\u00eda entrampado y con aire perplejo, buscando una proposici\u00f3n l\u00f3gica que lo rescatara del embollo, cualquier cosa, pero su enc\u00e9falo no parec\u00eda ya capaz de rescatarlo de nada.<\/p>\n<p>No fue agradable para Mittelman, lo de verse a s\u00ed mismo decaer en la cabecera opuesta de la mesa, perdiendo sus facultades espl\u00e9ndidas, torn\u00e1ndose al fin incapaz de abstraer lo que antes abstra\u00eda con total desenvoltura o hacer las inferencias que antes derrochaba. Fue como asistir a la p\u00e9rdida de su propia lucidez, ese vac\u00edo que solo \u00e9l pod\u00eda detectar en principio, gestionando el synaptal de manera subrepticia y a su arbitrio, subiendo las proporciones al punto en que se volvieron no ya un activador de las funciones cognitivas del desprevenido Foucault, sino lo contrario: arrasadoras y t\u00f3xicas.<\/p>\n<p>Comprensiblemente, dej\u00f3 de enviarlo a sus clases, que retom\u00f3 \u00e9l mismo nada m\u00e1s avizorarse la decadencia del clon, los indicios sugestivos de su deterioro. Casi lleg\u00f3 a sentir pena por \u00e9l, al encontr\u00e1rselo ahora de vuelta de sus clases enfundado en su bata y en la sala, bebi\u00e9ndose un t\u00e9 con gesto vacilante, cogiendo la taza con sus dedos macilentos.<\/p>\n<p>\u2014Qu\u00e9 hay, colega, c\u00f3mo va todo \u2014lo saludaba Mittelman con fingido entusiasmo.<\/p>\n<p>\u2014Aqu\u00ed \u2014respond\u00eda Foucault.<\/p>\n<p><em>Aqu\u00ed<\/em>. Una \u00fanica palabra que ahora resum\u00eda su discurrir mental m\u00e1s bien b\u00e1sico, esa novedosa falta de locuacidad.<\/p>\n<p>Hasta se contagi\u00f3, \u00e9l mismo, de cierta novedosa devoci\u00f3n del clon por las frases hechas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY la familia, qu\u00e9 tal? \u2014le preguntaba.<\/p>\n<p>\u2014Ah\u00ed. Todos bien \u2014dec\u00eda al fin, como buscando en su interior alguna familia.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY la salud, c\u00f3mo anda? \u2014complementaba Mittelman.<\/p>\n<p>\u2014Bien, muy bien \u2014dec\u00eda Foucault y sorb\u00eda un traguito de su t\u00e9\u2014. Igual nunca se sabe con este clima. \u00a1Por el d\u00eda hace tant\u00edsimo calor y en la noche refresca!<\/p>\n<p>\u2014Cierto, cierto \u2014redondeaba Mittelman.<\/p>\n<p>Lo dicho: casi lleg\u00f3 a sentir pena por \u00e9l, a causa de esa banalidad que ahora lo devoraba. Luego, la pena se le convirti\u00f3 en nostalgia y comenz\u00f3 a echar de menos a su interlocutor magn\u00edfico de los \u00faltimos meses, solo que Foucault sigui\u00f3 m\u00e1s interesado en el clima que en hablar de Nietzsche o la postura tan irreductible de Pascal respecto a Dios. Resolvi\u00f3 no darle m\u00e1s el synaptal alterado, pero el efecto irreparable sobre su cerebro ya estaba hecho.<\/p>\n<p>El synaptal.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s evocar la sustancia, lo adivin\u00f3: el punto de fuga no previsto, la v\u00eda para neutralizar su reci\u00e9n incubada nostalgia. Nada m\u00e1s ocurr\u00edrsele, fij\u00f3 una fecha: el jueves por la noche.<\/p>\n<p>El jueves por la noche cenaron una reineta al horno que hab\u00eda cocinado el propio Foucault y que \u00e9l le alab\u00f3 sin vacilaciones, los condimentos empleados, la forma de disponer las ensaladas, las papas cortadas en cubitos.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 muy bien \u2014concluy\u00f3 termin\u00e1ndose el plato\u2014. Tiene usted buena mano, Foucault.<\/p>\n<p>Hubo una pausa. Luego habl\u00f3 de nuevo Mittelman:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY la salud, qu\u00e9 tal?<\/p>\n<p>\u2014Bien \u2014dijo Foucault\u2014. Aunque nunca se sabe con este clima, en esta \u00e9poca del a\u00f1o.<\/p>\n<p>\u2014Muy cierto \u2014lo ayud\u00f3 Mittelman\u2014. Con tal de que no llueva nom\u00e1s.<\/p>\n<p>Hubo otra pausa.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, me voy a dormir, profesor \u2014dijo Foucault\u2014. Es tarde ya.<\/p>\n<p>\u2014C\u00f3mo no \u2014aprob\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>Lo vio levantarse con parsimonia, dejar la servilleta al borde de la mesa y salir del comedor a paso lento.<\/p>\n<p>Entonces se alz\u00f3 a su vez y fue a la cocina, donde extrajo los componentes del synaptal y prepar\u00f3 de nuevo la soluci\u00f3n normal, agit\u00e1ndola en el vaso, leyendo distra\u00eddamente el manual adjunto y la advertencia habitual de Trans-RVU contra el consumo del synaptal por alg\u00fan usuario humano (&#8220;\u2026 la ingesta deliberada o accidental de este producto por humanos no-clonados puede tener grav\u00edsimas consecuencias para su sistema nervioso\u2026&#8221;). En el silencio reinante, sonri\u00f3 para s\u00ed mismo, cerr\u00f3 los ojos y se bebi\u00f3 la primera dosis de un trago.<\/p>\n<p>Al dar el reloj la medianoche fue a instalarse en el sill\u00f3n. Un gato maull\u00f3 a lo lejos.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 la ma\u00f1ana, estaba a\u00fan en el sill\u00f3n pensando en el gato y el clima, esas banalidades que ahora comenzaban a llenarle el cerebro tambi\u00e9n a \u00e9l. Pens\u00f3 entusiasmado que ahora tendr\u00eda de nuevo de qu\u00e9 conversar con su doble, cuando al fin bajara a desayunar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando estaba por concluir el a\u00f1o acad\u00e9mico le lleg\u00f3 al fin el env\u00edo, la probeta sellada en que lat\u00eda Foucault, esa posibilidad de una r\u00e9plica con sus mismas se\u00f1as, los mismos circuitos neuronales, todo igual a \u00e9l pero renovado, sin el uso intensivo que \u00e9l le hab\u00eda dado a sus neuronas en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1973,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[12,2994,3016],"genre":[2012],"pretext":[2040,2037],"section":[2370],"translator":[],"lal_author":[3424],"class_list":["post-1976","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-chile","tag-chile-es-2","tag-science-fiction-es","genre-fiction-es","pretext-ficcion-es","pretext-fiction-es","section-latin-american-science-fiction-es","lal_author-jaime-collyer-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1976","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1976"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1976\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32360,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1976\/revisions\/32360"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1973"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1976"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1976"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1976"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=1976"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=1976"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=1976"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=1976"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=1976"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}