{"id":1914,"date":"2018-01-26T07:01:37","date_gmt":"2018-01-26T13:01:37","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2018\/01\/pitol-project-life-victoria-de-stefano\/"},"modified":"2024-04-26T17:35:34","modified_gmt":"2024-04-26T23:35:34","slug":"pitol-project-life-victoria-de-stefano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2018\/01\/pitol-project-life-victoria-de-stefano\/","title":{"rendered":"&#8220;Pitol, un proyecto de vida&#8221; de Victoria de Stefano"},"content":{"rendered":"<div>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Georgia}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Times; min-height: 14.0px}<br \/>p.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: right; font: 12.0px Georgia}<br \/><\/style>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>p.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: right; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/><\/style>\n<p><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Sergio Pitol es de los que vive la literatura de pensamiento, palabra y obra. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Leer, pensar y escribir, o lo que es lo mismo: querer hacer, saber y poder hacer. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Una vida en la que tanto se lee, piensa y escribe, que, para que no existen dudas del desprendimiento con que se la ejerce, tambi\u00e9n se traduce. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">La traducci\u00f3n es, sin duda, la mejor escuela de internalizaci\u00f3n de la estructura de los g\u00e9neros y de la propia lengua.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Esto para decir que mi primer encuentro con Pitol fue a trav\u00e9s de sus traducciones. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Kusniewicz, Pilniak, Gombrowicz, Andreievski, Ch\u00e9jov, antes que por el paso firme con que andaba, en la posesi\u00f3n de s\u00ed mismo y de sus medios, por novelas, narraciones y textos cr\u00edticos, con lo que aprovecho la ocasi\u00f3n, que es buena, para manifestar la enorme gratitud que los menos voluntariosos en el aprendizaje de los idiomas, y con m\u00e1s raz\u00f3n si somos tambi\u00e9n escritores, le debemos.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">El que hasta bien entrados los ochenta no hubiera sabido de \u00e9l, como de muchos otros escritores del continente, se debe sin duda al aislamiento y la dispersi\u00f3n que ha sido el signo de nuestra literatura. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Leer a nuestros contempor\u00e1neos colombianos, argentinos, centroamericanos es, y sigue siendo, una haza\u00f1a de bibli\u00f3filos y ratones de biblioteca. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Para llegar a nosotros han de pasar antes por los grandes centros culturales o el espaldarazo del \u00e9xito.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Pero ya se sabe, cuando uno est\u00e1 interesado en algo, ese algo empieza a aparecer por todos lados. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Primero fue <\/span><\/span><i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">La casa de la tribu<\/span><\/span><\/i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\"> , en seguida los relatos venidos como pr\u00e9stamo, como regalo de alg\u00fan amigo, despu\u00e9s el encuentro personal y la amistad con que me honra. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">De entrada, me sent\u00ed intrigada por los matices y la elaboraci\u00f3n de su lenguaje, por algunos rasgos de pudor apasionado que transluc\u00eda su prosa; <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">por su transparencia y precisi\u00f3n idiom\u00e1tica, con todo y la entonaci\u00f3n par\u00f3dica, o precisamente por eso. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Lo que me llev\u00f3 inmediatamente a pensar en la sutil y no declarada toma de posici\u00f3n de una literatura diferenciada del lenguaje ret\u00f3rico de los discursos ideologizados y de la buena o mala fe de sus reflejos y reificaciones en el campo literario.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Por otra parte vio c\u00f3mo su escritura se resolv\u00eda en la estructuraci\u00f3n de situaciones existenciales, llev\u00f3 un pulso entre la elusividad y la luz de las apariencias, entre el sue\u00f1o y la relativizaci\u00f3n de la vigilia, a veces m\u00e1s borrosa que el mismo sue\u00f1o, que es como el mundo y sus extra\u00f1ezas les son dadas, por poco que sue\u00f1e, al hombre.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Ese entusiasmo inicial me condujo a <\/span><\/span><i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">El desfile del amor<\/span><\/span><\/i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\"> , con su reconstrucci\u00f3n moral de los rezagos de la guerra mundial en M\u00e9xico, con sus enigmas y soluciones faltantes, con su contar mucho sin contarlo todo, con sus encuentros y desencuentros, con sus historias como env\u00e9s y reverso de las mismas historias siempre al acecho de penetrar el espacio de experiencia de una \u00e9poca, incluido el espacio f\u00edsico de la ciudad en el transcurso de hacerse otra. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Y una vez m\u00e1s, la tensi\u00f3n con que se alejaba y se acercaba a los entresijos de un complejo material de ficci\u00f3n, metaficci\u00f3n e historia. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">De ah\u00ed a la deslumbrante e infernalicia voladura de <\/span><\/span><i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Domar a la divina garza<\/span><\/span><\/i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">ya los relatos y los cuentos, el salto se me dio naturalmente. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">\u201cEl relato veneciano de Billie Upward\u201d, \u201cLa pareja\u201d, \u201cEl regreso hacia Varsovia\u201d, \u201cNocturno de Bujara\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Pero fue en la reciente y m\u00e1s ordenada lectura de <\/span><\/span><i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Todos los cuentos<\/span><\/span><\/i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">, o casi todos, reunidos por Alfaguara, en la que pude confirmar con mayor certidumbre lo que en la antolog\u00eda de Monte \u00c1vila, a falta de un mayor n\u00famero de elementos sobre los que sustentar mi juicio, s\u00f3lo me hab\u00eda permitido presumir. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">En esta segunda lectura se me hizo m\u00e1s clara aquella impresi\u00f3n y vislumbre de que, del mismo modo como las novelas entraron naturalmente a formar el Tr\u00edptico \u201cEl carnaval\u201d, los cuentos y relatos, con su forma abierta y salida del marco, con su capacidad de entrarmarse, presuponi\u00e9ndose o entrecruz\u00e1ndose tem\u00e1tica y aleg\u00f3ricamente, con su narrador oculto y expectante replegado a diversas distancias, con sus personajes entrando y saliendo de la camisa de fuerza de las restricciones y placeres d\u00e9biles hacia la ficci\u00f3n y el delirio, constitu\u00edan algo as\u00ed como episodios y jalones de un g\u00e9nero en formaci\u00f3n y progreso,<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Para explicar esto necesito remontarme algo m\u00e1s atr\u00e1s.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">En nuestro acercamiento a un escritor, \u00e9ste se nos revela m\u00e1s por lo que tiene de com\u00fan con sus pares que por sus divergencias, o para decirlo m\u00e1s simple y r\u00e1pido con una tradici\u00f3n, esto va por cuenta de nuestras afinidades dentro del universo de la literatura , tanto como por nuestra necesidad humana de aprehender lo a\u00fan no conocido por medicaci\u00f3n de referencias ya estabilizados. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Pero ese reconocimiento, como parte de un corpus literario, s\u00f3lo bastar\u00eda a hacerlo identificable y ubicable en la supuesta norma que sanciona el conjunto. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Son las particularidades que lo destacan de sus determinaciones comunitarias, geogr\u00e1ficas, hist\u00f3ricas, culturales, las que nos lo hacen entra\u00f1able.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">En cuanto a ese bien com\u00fan, Pitol enlaza con las letras latinoamericanas e hispanas, con todo y lo limitante que pudiera ser sostenido trat\u00e1ndose de un escritor que se ha paseado \u201ccon la facilidad del gato\u201d, de acuerdo con la expresi\u00f3n usada por Steiner para referir al narrador en quien se han fusionado los dos prototipos del narrador viajero y del sedentario el esforzado artesano de la intertextualidad posmoderna, de la que Pitol es vivo ejemplo, por el gran espectro de las literaturas nacionales y extranjeras, propias o ajenas, respecto a alguien, y \u201cuniversales\u201d s\u00f3lo en cuanto a su acogida y audiencia.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Pitol es m\u00e1s de este Sur, siempre Sur respecto al Norte, y de este frente Atl\u00e1ntico, de lo que a primera vista y le\u00eddo aisladamente pudiera creerse. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">En \u00e9l est\u00e1 el legado \u00edntimo de los muertos de Rulfo, el gusto ecum\u00e9nico y la curiosidad insaciable de su maestro Reyes, las premeditaciones del mundo conjetural de Borges; <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">el humor demencial, el catastrofismo, el destinismo opresivo de los Quiroga; <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Carpentier, en la partitura, si no en la exuberancia del l\u00e9xico; <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">la irremediable dote de orfandad y soledad nada rom\u00e1ntica de Onetti, la memoria domada y reconducida, pero no el voluntarismo, del <\/span><\/span><i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Ulises criollo<\/span><\/span><\/i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\"> , el perspectivismo de la novela del sert\u00f3n, la moneda espiritual de <\/span><\/span><i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Suave patria<\/span><\/span><\/i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">de L\u00f3pez Velarde; <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">las capas residuales de la picaresca americana, el grotesco, las farsas medievales, pasadas por Quevedo, asentadas por P\u00e9rez Gald\u00f3s, Valle-Incl\u00e1n, y por los que los suceden en el siglo. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Y sobre o debajo de ese lecho de muchas capas, est\u00e1n todos los exilios y autoexilios desgarrados, culposos o nost\u00e1lgicos, todas las circulaciones, las insularidades, las vueltas a la patria, a los para\u00edsos perdidos y bien o mal recuperados; <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">todas las fundaciones y refundaciones del ser propio y el ser ajeno, todos los encantamientos y desencantamientos que son heridas comunes de la intelectualidad letrada desde la Pampa hasta el R\u00edo Grande.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Si su ideal, como se desprende de \u201cDroctulf y dem\u00e1s\u201d y de muchos otros textos, entre los cuales tambi\u00e9n est\u00e1n los ficcionales, es fijar unas reales, las del dominio de la tribu, las del car\u00e1cter nacional, las de la definici\u00f3n de un tono en el idioma de pertenencia, para a partir de all\u00ed afrontar y conquistar la vastedad, inabarcable, que traspasa y permea esas fronteras: \u201cTomar todo lo que hay\u201d, como dijo Goethe. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Si es \u00e9se su empe\u00f1o, Pitol puede darse cuenta por satisfecho, porque ese sue\u00f1o civilizatorio, c\u00edvico, dir\u00eda mejor, lo ha cumplido en la medida en que pueden cumplirse aquellos ideales que regulan el trascender de nuestras aspiraciones. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">\u00c9l es un escritor por formaci\u00f3n, educaci\u00f3n, y por su propia novela del aprendizaje, del Tr\u00edptico a los relatos, de los relatos a los textos de apropiaci\u00f3n cr\u00edtica, de \u00e9stos al punto de fuga del<\/span><\/span><i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Arte de la fuga<\/span><\/span><\/i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\"> mexicana. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">No precisamente, cuando se sienta a escribir, recuerde sus se\u00f1as de identidad y origen. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Puede seguir, sobre todo ahora cuando lo m\u00e1s recio del chaparr\u00f3n del debate de la identidad ha pasado, como el felino andariego trepando, en cuerpo y esp\u00edritu, todas las coordenadas del espacio para activar la virtud de la tolerancia y conciliaci\u00f3n de los diferendos en que la idea de futuro habra de encarnar.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Pitol es un escritor de este lado del mundo y de este hemisferio. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Pero en cuanto a autor definido en la expresi\u00f3n y elaboraci\u00f3n de su obra, posee unas moralidades muy propias, unas moralidades que, en el curso de los \u00faltimos veinte a\u00f1os, y algunos m\u00e1s, parec\u00edan haber eclipsado de nuestra literatura, m\u00e1s all\u00e1 de los tecnicismos y experimentalismos que fueron la riqueza apabullante de los sesenta, y que ya no parecen, m\u00e1s que en sus epigonales reiteraciones y en la menguada eficacia de sus aristas, seguirlo siendo. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Unas moralidades de las que es reflejo de su pasi\u00f3n \u201cpor la trama\u201d, por \u201cel rigor de la trama\u201d, dec\u00eda Borges. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Por la juventud de la forma contra el caos, seg\u00fan Gombrowicz, o por el \u201cesfuerzo contra la abulia\u201d, seg\u00fan \u00e9l mismo lo ha declarado en su defensa de la forma narrativa y de la novela.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Un debate sobre el retorno de la narraci\u00f3n ha estado removiendo el mundo literario en estas \u00faltimas d\u00e9cadas. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Este retorno con frecuencia corre el peligro de caer en posiciones m\u00e1s bien conservadoras, incluso propuestas y c\u00f3digos que s\u00f3lo sirven a complacer las necesidades de la industria para determinar las obras \u201cbien conformadas\u201d y la regularizaci\u00f3n del p\u00fablico a que est\u00e1n destinadas.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Pero la pasi\u00f3n de Pitol por la trama no forma parte de ese tipo de recuperaciones. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Bastar\u00edan a demostrarlo la composici\u00f3n, la articulaci\u00f3n de forma y lenguaje, su qu\u00e9 y su c\u00f3mo, tanto como las estrategias narrativas, ejemplificadas a mi entender en uno de sus mejores y m\u00e1s despiadados relatos, s\u00ed, relato, antes que ensayo, \u201cEl oscuro hermano gemelo\u201d, en el que a partir del pr\u00f3logo de Justo Navarro a un libro de Paul Auster, salta al Tonio Kr\u00f6ger para retomar la sentenciosa frase de Navarro: \u201cTe alejas de ti mismo cuando te acercas a ti mismo [\u2026] Escribir es hacerse pasar por otro\u201d, para desembocar con el escritor en una bien surtida velada de funcionarios diplom\u00e1ticos en la embajada de Portugal en Praga, en la que se arma la escena que transcurre en Madeira, contada y revisitada por la esposa del embajador de un pa\u00eds escandinavo, <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">en medio de un puntear de monos\u00edlabos e interrupciones con sus respectivas chejovianas sorderas que van a dar a Conrad ya los posteriores e irritados comentarios del marido, que nos revelan el lado oscuro y contradictorio de la historia, y de ah\u00ed al escritor puesto a retrabajarla en su laboratorio. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">De esa caja de sorpresas saldr\u00e1n la sastra, la te\u00f3sofa, un ganadero veracruzano, una segunda explosi\u00f3n de dinamita, y ya no unas casa en Funchal, sino el v\u00edvido portal del Hotel Zevallos en C\u00f3rdova, Veracruz, Chiquitita, un t\u00edo, los desprop\u00f3sitos de una herencia, y acto seguido, la \u00faltima novela de Donoso que lleva un ep\u00edgrafe de Faulkner, ep\u00edgrafe que nos devuelve al punto donde deben ir a morir, aun si no a concluir, todos los cuentos, al principio del principio, a la reflexi\u00f3n que sintetiza el t\u00edtulo que les dio origen.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Bastar\u00eda la cita de un texto dentro de un texto que revierte y prolifera en otro texto, como el paso de \u201cEl relato veneciano de Billie Upward\u201d a <\/span><\/span><i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Juegos florales<\/span><\/span><\/i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\"> , para confirmarlo. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Bastar\u00eda recordar la observaci\u00f3n dura a que somete a sus personajes, todo lo que pone en juego de nostalgia y repetici\u00f3n farsesca del gesto para destruir cualquier atisbo de triunfalismo; <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">bastar\u00eda la levedad, la extra\u00f1eza, la disoluci\u00f3n del lenguaje en el discurrir del relato, la misma que lo deslumbr\u00f3 siendo un muchacho al leer a Borges y que avanz\u00f3 el oficio supo hacer suyo. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Y si este bastar no fuera suficiente, habr\u00e1 que acudir al t\u00edtulo de <\/span><\/span><i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">El arte de la fuga<\/span><\/span><\/i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\"> y al itinerario art\u00edstico e intelectual que marca la sutura de \u201cUn <\/span><\/span><i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Ars po\u00e9tica<\/span><\/span><\/i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\"> \u201d, dentro del libro.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Todo lo que incluye <\/span><\/span><i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">El arte de la fuga<\/span><\/span><\/i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\"> es la puesta en obra y mostraci\u00f3n de esa po\u00e9tica. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Y si a\u00fan nos faltara m\u00e1s, habr\u00eda que recordar a los autores que ama ya los que siempre vuelve: Sterne, James, Conrad, Woolf, Gogol, Ch\u00e9jov, Mann, Faulkner, Reyes, Carpentier, Cort\u00e1zar. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Porque cuando un autor habla de alguna obra ajena, es que est\u00e1 hablando de la propia. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Es que est\u00e1 recorriendo la cadena de eslabones que forman su propia l\u00ednea de producci\u00f3n de sentido. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Es que est\u00e1 recordando defectos son sus deudas y qui\u00e9nes sus acreedores.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Y ahora que menciono <\/span><\/span><i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">El arte de la fuga<\/span><\/span><\/i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\"> , retomo lo que hab\u00eda dejado suelto.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Este libro es como el remate de aquel programa a que me refer\u00ed al principio. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">\u00bfEs una obra autobiogr\u00e1fica? <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">M\u00e1s parece que Pitol, al igual que en sus relatos y novelas, cunado usa la primera persona, ese sujeto pronominal, es s\u00f3lo un yo en el sentido del verbo que sostiene, organiza y a\u00edsla la escena. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Un yo en segundo t\u00e9rmino, un yo posible y decantado, una especie de Serenus Zeitblom document\u00e1ndose a s\u00ed mismo en relaci\u00f3n con lo que es y lo que ha sido. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Un yo, en fin, como memoria novelable de una vida hecha de viajes, libros, p\u00e1ginas de diarios que ir\u00e1n a convertirse en libros. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Esta memoria, que se despliega y se repliega del presente actual al pasado, es el doble juego, presente y pasado, ahora y ayer, antes y hoy, que establece, en tiempos progresivos, <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">la simultaneidad y alternancia temporal y espacial de las divisiones y subdivisiones de un cuaderno de vida. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">A partir de esos movimientos surge la posesi\u00f3n de una conciencia que rinde cuenta de los valores y prop\u00f3sitos que la han regido y llenado de sentido. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">Todas las fugas y desv\u00edos est\u00e1n all\u00ed para intentar la reconstrucci\u00f3n del cuerpo fragmentado del relato, que sin eso acabar\u00eda en curso sin prospecci\u00f3n de un mero acontecer de vida. <\/span><span style=\"vertical-align: inherit;\">es<\/span><\/span><i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">El arte de la fuga<\/span><\/span><\/i><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\"> se re\u00fanen, como ritos de pasaje, todas las obras anteriores, todos los g\u00e9neros por \u00e9l practicados en cuantos momentos de la totalidad mayor que los contiene.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\"><span style=\"vertical-align: inherit;\">Caracas, noviembre de 1999<\/span><\/span><\/p>\n<h6><span style=\"vertical-align: inherit;\">Una foto de infancia del escritor mexicano Sergio Pitol (izquierda) con su hermana, Cristina y su hermano, \u00c1ngel.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sergio Pitol es de los que vive la literatura de pensamiento, palabra y obra. Leer, pensar y escribir, o lo que es lo mismo: querer hacer, saber y poder hacer. Una vida en la que tanto se lee, piensa y escribe, que, para que no existan dudas del desprendimiento con que se la ejerce, tambi\u00e9n se traduce. La traducci\u00f3n es, sin duda, la mejor escuela de internalizaci\u00f3n de la estructura de los g\u00e9neros y de la propia lengua.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1911,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[2956,4460,3],"genre":[2019],"pretext":[2033,2032],"section":[2375],"translator":[],"lal_author":[3648],"class_list":["post-1914","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-mexico-es","tag-numero-5","tag-venezuela","genre-essay-es","pretext-ensayo-es","pretext-essay-es","section-featured-author-sergio-pitol-es","lal_author-victoria-de-stefano-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1914","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1914"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1914\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32853,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1914\/revisions\/32853"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1911"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1914"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1914"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1914"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=1914"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=1914"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=1914"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=1914"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=1914"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}