{"id":17784,"date":"2022-09-20T01:45:42","date_gmt":"2022-09-20T07:45:42","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=17784"},"modified":"2023-05-23T13:17:15","modified_gmt":"2023-05-23T19:17:15","slug":"odesa-por-world-literature-today","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2022\/09\/odesa-por-world-literature-today\/","title":{"rendered":"Odesa por World Literature Today"},"content":{"rendered":"<h3>Evgeny Golubovsky<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hoy, 3 de abril, un nuevo cap\u00edtulo de esta guerra comenz\u00f3 en Odesa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por casi cuarenta d\u00edas le hemos estado diciendo al mundo que en Odesa todo est\u00e1 en calma. Convencimos a los otros, y a nosotros mismos, de que el enemigo no se atrever\u00eda a destruir la belleza de una ciudad europea admirada por sus poetas y sus escritores.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una vez m\u00e1s nosotros fuimos los rom\u00e1nticos, mientras que nuestros enemigos son pragm\u00e1ticos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A las cinco de la ma\u00f1ana del 3 de abril, me despiertan explosiones. Son ruidosas. Lo que significa que est\u00e1n cerca. Los misiles destruyen mi ciudad. Para los rusos, los misiles destruyen la \u201cinfraestructura\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La ciudad se nos pega: tenemos que protegerla como a un ni\u00f1o. Un escritor hace esto con palabras. Siempre ha habido muchas canciones sobre Odesa, s\u00ed, pero durante estos cuarenta d\u00edas de guerra estamos creando nuevas palabras, una nueva m\u00fasica, nuevas tonalidades.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En estos d\u00edas de guerra el tiempo mismo se ha vuelto pesado para m\u00ed. Hace un a\u00f1o ni siquiera me habr\u00eda dado cuenta de c\u00f3mo pas\u00f3 volando marzo. Pero este a\u00f1o escribo un diario, desde el primer d\u00eda de esta guerra, y todos los d\u00edas desde entonces: cada d\u00eda, un hito. Cada uno est\u00e1 adornado con eventos, algunos heroicos, algunos ir\u00f3nicos, pero siempre humanos. Estoy viendo c\u00f3mo la gente toma esta guerra como un dolor personal y se une para detener la agresi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entiende esto: durante la guerra vivimos en el ahora, en este momento. Para el d\u00eda de hoy, para este mismo momento. Pero, para consolarnos a nosotros mismos y a los dem\u00e1s, miramos la historia. Por ejemplo, vuelvo a recordar la defensa de Odesa en 1941 durante la Segunda Guerra Mundial. Aprendo a no ceder al p\u00e1nico y a amar la vida: durante la guerra busco diariamente consuelo en la m\u00fasica cl\u00e1sica, en la poes\u00eda.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Elena Andreichikova<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se\u00f1ora, \u00bfad\u00f3nde va? grita un oficial de aduanas de ojos redondos en la frontera entre Moldavia y Ucrania, aunque la respuesta es obvia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014A mi casa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A principios de marzo me fugu\u00e9 con mi hijo y mi madre de Odesa; llegamos a Estambul. Un convoy de ocho coches de refugiados: mujeres, ni\u00f1os, perros, gatos, juguetes. Uno de ellos se detiene en Bulgaria, otros van a Austria, Alemania, Montenegro. Nadie ha solicitado asilo todav\u00eda; todos sue\u00f1an con volver a casa tan pronto como les sea posible.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero hace una semana que estoy de regreso en Odesa, donde se hospeda mi esposo junto con mi hermano, su hermano y muchos amigos. Cruzo la frontera a pie. Nunca olvidar\u00e9 la sensaci\u00f3n: brilla un suave sol primaveral; contra mi espalda, un viento que me da coraje y confianza. Sonr\u00edo a nadie en particular, porque la frontera est\u00e1 vac\u00eda: todos a quienes quer\u00eda se han ido y no tienen prisa por volver.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y parece que todo es como antes. En honor a mi regreso la gente se est\u00e1 reuniendo en mi casa, solo hombres, algunos en uniforme. El mercado de alimentos de Privoz est\u00e1 funcionando y mantiene contentos a los odesianos con sus muchas frutas y verduras frescas, los precios apenas han subido. En el mercado se escuchan los mismos chistes y bromas de siempre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Incluso los buques de guerra del enemigo no se interponen en el camino de la risa en esta ciudad. Carne preparada a fuego abierto, encurtidos, chucrut; alguien incluso trajo algo de alcohol ilegal. Una tarde ruidosa, muchos abrazos y muchas sonrisas. Parecer\u00eda que nada ha cambiado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero todo ha cambiado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La profundidad y la gama de sentimientos han cambiado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Toda buena noticia es una felicidad desesperada. Cada historia tr\u00e1gica es un dolor horrible para todos nosotros. Cada abrazo que nos damos es largo y prolongado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y de repente, una broma, una risa prolongada, arrastrando la alegr\u00eda, exhalando una tensi\u00f3n agotadora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Recordamos a nuestras abuelas y abuelos, sus historias de la Segunda Guerra Mundial que en nuestra infancia parec\u00edan exageradas historias de terror. Ahora nos hemos convertido en personas que contar\u00e1n estas historias de terror a nuestros nietos: historias que son imposibles de creer. Espero que nuestros nietos tampoco sean capaces de creerlas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La sirena antia\u00e9rea detiene todas nuestras conversaciones. Fijaci\u00f3n existencial, s\u00ed, querida vida, \u00a1recordemos que no todo es tan simple, por unos pocos segundos! Y de nuevo, conversaciones en voz alta. \u00a1Tenemos tanta hambre de vivir, a pesar de todo!<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_17428\" aria-describedby=\"caption-attachment-17428\" style=\"width: 512px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-17428 size-full\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Foto-1-_-Odesa.jpeg\" alt=\"\" width=\"512\" height=\"341\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Foto-1-_-Odesa.jpeg 512w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Foto-1-_-Odesa-300x200.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-17428\" class=\"wp-caption-text\">Una madre junto a sus hijos sentados en un refugio antibombas.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Oleg Suslov<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Bombardeos y ataques con misiles, lanzacohetes m\u00faltiples y uso de armas prohibidas, destrucci\u00f3n de ciudades pac\u00edficas, carreteras, puentes, f\u00e1bricas, desplazamientos forzados de millones de personas y muerte, muerte, muerte. . . Todo esto comienza el 24 de febrero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al principio contamos las horas, cu\u00e1ntas horas ha durado la guerra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ahora la unidad de medida son los d\u00edas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es dif\u00edcil recordar qu\u00e9 d\u00eda de la semana es.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Odesa a\u00fan permanece, toco madera, relativamente libre de combate activo. Durante mucho tiempo hemos estado acostumbrados a las sirenas de los ataques a\u00e9reos. Aunque en la madrugada de un domingo un misil destruye una refiner\u00eda de petr\u00f3leo. Toda Odesa tiembla por la onda expansiva. El otro d\u00eda di un paseo por la calle Deribasovskaya que est\u00e1 bordeada de edificios antitanques y envuelta en alambre de p\u00faas. Los monumentos est\u00e1n hasta el cuello con sacos con arena y es terriblemente silencioso.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Sergei Glavatskii<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una persona, como una rata, se aclimata a todo, mientras est\u00e9 vivo. Aunque todav\u00eda no est\u00e9 en el punto de ebullici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es posible acostumbrarse a todo: al hecho de que no haya ninguna buena noticia, a la separaci\u00f3n de los que amo, a las ciudades destruidas, a un impensado tsunami de odio que, para un poeta, ya sea el odio interno o externo, es el final. Es posible acostumbrarse a escuchar, pero no a escuchar las interminables sirenas antia\u00e9reas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un sentimiento completamente nuevo para m\u00ed es extra\u00f1ar a mi hijo. Todav\u00eda es joven, a\u00fan no hemos podido tener una conversaci\u00f3n sincera. Ahora ha huido a Europa, mientras yo estoy en Ucrania.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un sentimiento que todo lo consume: \u00bfC\u00f3mo est\u00e1 mi hijo? \u00bfTodo est\u00e1 bien? Tengo que convencerme constantemente de que \u00e9l est\u00e1 bien. \u00bfNos volveremos a ver? Una persona en Ucrania es especial y repentinamente mortal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfPoes\u00eda? \u00bfLibros? De verdad, es divertido. Todo lo bueno, creado por la humanidad, puede ser enterrado vivo en cualquier momento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y cualquiera puede venir y mostrarte qui\u00e9n eres realmente: un ni\u00f1o impotente, cuya vida vale menos que una sola bala.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Maria Sternenko<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Creemos que la vida no terminar\u00e1 hoy.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Quiero pensar en lo que pasar\u00e1 despu\u00e9s de la guerra: el Mar Negro, con sus escuadrones de gaviotas sobre las olas. Qu\u00e9 pac\u00edficas parecer\u00e1n las acacias en las colinas frente al mar. Qu\u00e9 queridos se volver\u00e1n los rostros de los vendedores en el Bazar de Privoz, los rostros de los conductores de tranv\u00eda. Los deseos de &#8220;buenas noches&#8221; y &#8220;buenos d\u00edas&#8221; volver\u00e1n a adquirir significados sagrados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cada minuto de un d\u00eda sin guerra tendr\u00e1 un valor real. \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1? Tenemos que averiguarlo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Oleg Vladimirsky<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La guerra borr\u00f3 por completo mi vida anterior. Todos mis logros y \u00e9xitos perdieron su sentido junto con todos los planes que hab\u00eda estado construyendo. La vida tiene que ser construida de nuevo, dentro de las insanas condiciones de la guerra.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_17430\" aria-describedby=\"caption-attachment-17430\" style=\"width: 512px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-17430 size-full\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Foto-2-_-Odesa.jpeg\" alt=\"\" width=\"512\" height=\"341\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Foto-2-_-Odesa.jpeg 512w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Foto-2-_-Odesa-300x200.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-17430\" class=\"wp-caption-text\">Un patio en la ciudad de Bucha.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Dora Dukova<b><\/b><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estoy llorando mientras escribo esto. Y no puedo detener estas l\u00e1grimas. Cada bala disparada contra mi gente es un agujero en mi pecho. Pr\u00e1cticamente no me queda estern\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hoy todos somos voluntarios.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Semyon Abramovich<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ahora es el segundo mes de guerra: estos d\u00edas cambiaron el mundo que nos rodea y el mundo dentro de nosotros. Este per\u00edodo ha adquirido gradualmente las caracter\u00edsticas de la vida militar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La ciudad est\u00e1 llena de trampas para tanques. El toque de queda se ha implementado en nuestra ciudad, un r\u00e9gimen de guerra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La guerra entra en mi vida y se hace realidad. Las sirenas diarias de los ataques a\u00e9reos, los sonidos de los sistemas de defensa a\u00e9rea funcionando, las explosiones ensordecedoras de los misiles\u2026 la vida se parte por la mitad, en dos mitades: un antes y un despu\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Absolutamente todo cambia: la mentalidad, los sentimientos de empat\u00eda, la compasi\u00f3n. La guerra es un momento para hacer un examen de conciencia. Empiezas a entender con qui\u00e9n ir\u00edas a la batalla y con qui\u00e9n no. En la literatura se van presentando nuevos matices de la perfecci\u00f3n o imperfecci\u00f3n espiritual de las personas. Se quitan las m\u00e1scaras; la sinceridad se muestra m\u00e1s claramente.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Eugene Demenok<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque vivo en Praga, me considero un escritor de Odesa. Lo m\u00e1s importante en mi vida en este momento es ofrecerme como voluntariado, ayudar a los refugiados ucranianos; ahora hay trescientos mil refugiados provenientes de Ucrania en la Rep\u00fablica Checa. Intercambio turnos entre la estaci\u00f3n de tren y el centro de integraci\u00f3n donde los refugiados presentan sus documentos. Hablo con cientos de personas de toda Ucrania. Los refugiados necesitan ayuda para orientarse, encontrar un lugar para vivir, trabajar. Muchos han escapado sin nada. Muchos de ellos est\u00e1n en el extranjero por primera vez en sus vidas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En las primeras semanas despu\u00e9s del comienzo de la guerra, no pod\u00eda escribir nada. Ahora, la mayor parte de lo que escribo es sobre los refugiados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El tiempo se comprime y se alarga: cada d\u00eda es como estar en un \u201ccolumpio\u201d de emociones, desde \u201cTodo estar\u00e1 bien y definitivamente ganaremos la guerra\u201d, hasta \u201cLa Tercera Guerra Mundial comenzar\u00e1 ma\u00f1ana con una explosi\u00f3n nuclear\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los refugiados siguen llegando. Sigo haciendo cola con otros voluntarios para reunirme con ellos en la estaci\u00f3n de tren. En un mes la poblaci\u00f3n de diez millones de la Rep\u00fablica Checa creci\u00f3 un 3 por ciento.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Anastasia Zinevich<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dejamos Odesa el segundo d\u00eda de la guerra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El primer d\u00eda escuchamos dos explosiones; una por la ma\u00f1ana (una en el aeropuerto donde un submarino hab\u00eda disparado sus misiles); y otra, durante el d\u00eda, cerca de nosotros (en el aer\u00f3dromo de Shkolniy). El primer d\u00eda nos apresuramos a comprar comida en lata.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El segundo d\u00eda decidimos llamar al consulado israel\u00ed en Lviv.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Todos los dem\u00e1s consulados hab\u00edan sido evacuados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Espero en el tel\u00e9fono durante un par de horas, finalmente contestan: \u201cEstaremos trabajando hasta la \u00faltima llamada de esta noche. Puedes tratar de venir ma\u00f1ana y, si no evacuamos, te veremos a pesar del Sabbath&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nuestra vacilaci\u00f3n dur\u00f3 una hora m\u00e1s. En la balanza, de un lado, estaban la edad de mi compa\u00f1ero Ilya (ochenta y cuatro a\u00f1os), sus dolencias, su debilidad, sus piernas, la fragilidad de sus huesos (una ca\u00edda se traducir\u00eda en m\u00faltiples fracturas); por el otro lado, la necesidad de un tratamiento urgente contra el c\u00e1ncer, que en Odesa podr\u00eda retrasarse indefinidamente. Nuestros m\u00e9dicos generales comenzaron a abandonar la ciudad y los medicamentos escasean en las farmacias. Esto significa que quedarse podr\u00eda ser fatalmente peligroso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una situaci\u00f3n id\u00e9ntica a la de 1941, cuando el \u00faltimo barco evacuado parti\u00f3 del puerto de Odesa. El t\u00edo de Ilya vino por \u00e9l y su madre en ese entonces les puso boletos en las manos y los arrastr\u00f3 fuera de all\u00ed. Ilya recuerda c\u00f3mo se sentaron en el refugio antia\u00e9reo, recuerda las explosiones, su madre no sab\u00eda qu\u00e9 hacer porque los boletos eran imposibles de conseguir. El padre de Ilya hab\u00eda sido reclutado recientemente en el ej\u00e9rcito, justo al final de la calle de camino a casa desde el trabajo. No habr\u00eda habido nadie para cuidar de ellos si no fuera por el t\u00edo&#8230; Todos sus familiares, que estaban indecisos: \u201cpero c\u00f3mo voy a dejar nuestras pinturas\u201d, \u201cpero los alemanes y los rumanos se supone que son gente culta\u201d; todos fueron asesinados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed que me siento entre montones de cosas y trato fren\u00e9ticamente de decidir qu\u00e9 llevarme.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La idea de \u201c\u00bfy qu\u00e9 tal si esto es para siempre?\u201d es completamente paralizante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tal vez uno necesite enga\u00f1arse a s\u00ed mismo pensando que no est\u00e1 huyendo, sino simplemente empacando para un breve viaje. No, mejor olvidarse del futuro por completo. Piensa s\u00f3lo en el ahora. All\u00ed, justo ayer compr\u00e9 galletas y mantequilla. Empacarlos. Aqu\u00ed, documentos, un su\u00e9ter, calcetines, ropa interior. Y entonces\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dijo el amigo que condujo a trav\u00e9s de una Odesa oscura hasta la estaci\u00f3n donde tomar\u00edamos el tren Odesa-Lviv: \u201cTan pocas cosas como sea posible. No saben lo que puede pasar, c\u00f3mo cruzar\u00e1s la frontera. Un luchador necesita un arma, balas, obleas y agua. Eso es todo. Todo lo dem\u00e1s es peso muerto\u201d. Lo escuchamos. No nos arrepentimos m\u00e1s tarde cruzando la frontera polaca a pie, siguiendo a los funcionarios consulares israel\u00edes que tambi\u00e9n hu\u00edan.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_17432\" aria-describedby=\"caption-attachment-17432\" style=\"width: 512px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-17432 size-full\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Foto-3-_-Odesa.jpeg\" alt=\"\" width=\"512\" height=\"341\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Foto-3-_-Odesa.jpeg 512w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Foto-3-_-Odesa-300x200.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-17432\" class=\"wp-caption-text\">Consecuencias de los bombardeos de artiller\u00eda y ataques a\u00e9reos rusos sobre una base militar ucraniana.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<h3>Victoriya Koritnyanskaya<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfQu\u00e9 ha cambiado en mi vida diaria ahora despu\u00e9s de que comenzara la guerra? Finalmente he terminado un art\u00edculo sobre los artistas de Odesa\u2026 Estoy bromeando.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfPero si estuviera hablando en serio?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es la tensi\u00f3n, la misma anticipaci\u00f3n y ansiedad agotan el alma\u2026 Vives anticipando el final de esta guerra&#8230; Sigues las noticias, te preguntas, piensas, piensas&#8230; No puedes dejar pasar esta guerra&#8230; \u00bfO la guerra no te suelta a ti? Aunque Odesa se encuentra en un estado de relativa calma y t\u00fa puedes hacer cosas que son inaccesibles para muchos ucranianos ahora mismo\u2026 Por ejemplo, se te antoja comer algo dulce, entonces compras un pastel\u2026 \u201c\u00a1La gente de Mariupol no puede hacer eso!\u201d. Alguien dentro de ti inmediatamente susurra\u2026 Admiras las flores&#8230; \u201cTus parientes que huyeron de Kharkiv, eso es lo \u00faltimo que tienen en mente en este momento\u2026\u201d. En un paseo tomas el sol&#8230; \u201c\u00a1Muchos quiz\u00e1s nunca lo vuelvan a ver!\u201d . . . \u00a1Y es as\u00ed todo el tiempo! Todo el tiempo te dices a ti mismo que abandones eso, que te lo guardes, te sientes culpable\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ayer, mientras hablaba con mis padres, escuch\u00e9 a mi mam\u00e1 decir: \u201c\u00a1No van a bombardear Odesa! La amenaza ha pasado, todo va a estar bien, \u00a1ya ver\u00e1s!\u201d. Me gustar\u00eda tener al menos una gota de su seguridad\u2026 S\u00ed, Odesa no est\u00e1 bajo fuego, pero los habitantes de Odesa los tortura la preocupaci\u00f3n&#8230; Cada d\u00eda por medio, la oscilaci\u00f3n; los barcos rusos llegan al puerto, luego se van, luego regresan, pero ahora con sus municiones recargadas&#8230; \u201c\u00a1La probabilidad de un bombardeo en Odesa es muy alta!\u201d, lee mi esposo&#8230; en voz alta. \u201c\u00a1La defensa a\u00e9rea de Odesa no los dejar\u00e1!\u201d, dice un funcionario del gobierno en una entrevista. Luego bombardean la refiner\u00eda de petr\u00f3leo de la ciudad. Pero tambi\u00e9n veo c\u00f3mo la gente ha \u201ccobrado vida\u201d, hay m\u00e1s autos en las calles y los caf\u00e9s y comercios cerrados est\u00e1n reabriendo&#8230; O, tal vez, \u00bfno es que \u201cvamos a vivir\u201d y ya estamos acostumbrados a esta guerra?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante los treinta y siete d\u00edas de esta guerra he estado escuchando una voz dentro de m\u00ed: estoy feliz de que no haya en mi coraz\u00f3n odio hacia los soldados rusos. Hay un profundo desprecio, repugnancia, una sensaci\u00f3n de repugnancia y.\u2026 sorpresa. Todav\u00eda estoy en estado de shock y no puedo entender c\u00f3mo es posible ser tan despreciable, deshonroso, cruel, inhumano\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando me siento en el pasillo durante las alertas de ataques a\u00e9reos, siento que el tiempo se ha detenido a mi alrededor\u2026 Pero despu\u00e9s\u2026 Es dif\u00edcil de explicar&#8230; Es casi como si el tiempo avanzara y se detuviera, como si estuviera congelado en su lugar. Porque, por un lado, ha pasado m\u00e1s de un mes desde que cayeron las primeras bombas sobre Ucrania; en el otro&#8230; han pasado tantas cosas, tanto se ha vivido, tanto se ha pensado\u2026 \u00bfEs posible que todo esto encaje en treinta y siete d\u00edas?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero comenc\u00e9 a escribir m\u00e1s ahora; puede que est\u00e9 tratando de escapar de la realidad de esta forma.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Viktor Korobko<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hoy he visto una cola de diez kil\u00f3metros en Palanca y aproximadamente quinientas o seiscientas personas que iban caminando. Madres con ni\u00f1os y est\u00e1 nevando; unos ni\u00f1os lloran, otros tienen ojos de hombres serios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El 6 de mayo, pocos d\u00edas antes de cumplir ochenta y un a\u00f1os, mi madre se va a Moldavia, mi mujer y mis hijos est\u00e1n ahora en Bucarest. Mi hermano mayor se queda en Odesa: ataques a\u00e9reos, explosiones, refugiados que provienen de lugares destruidos por nuestros \u201clibertadores\u201d. Todo esto es la vida cotidiana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la \u00e9poca sovi\u00e9tica, mi \u201ccarrera\u201d de boxeador me ense\u00f1\u00f3 una lecci\u00f3n: \u201cluchar no es solo golpear al enemigo sino recibir el golpe. Tu fuerza se mide por tu habilidad para recibir un golpe\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">S\u00ed, todos somos diferentes, algunos de nosotros ya hemos perdido a un amigo o a un compa\u00f1ero de escuela en esta guerra, algunos de nosotros perdimos el trabajo, el sustento diario. Algunos de nosotros empezamos a beber, algunos roban, algunos se ofrecen como voluntarios, dan, donan. Algunos est\u00e1n luchando en el campo de batalla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero todos estamos aqu\u00ed en el ring contra un enemigo m\u00e1s pesado y despiadado. La \u00fanica forma en que podemos ganar es desgastando al agresor mientras continuamos movi\u00e9ndonos m\u00e1s r\u00e1pido.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_17434\" aria-describedby=\"caption-attachment-17434\" style=\"width: 512px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-17434 size-full\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Foto-4-_-Odesa.jpeg\" alt=\"\" width=\"512\" height=\"341\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Foto-4-_-Odesa.jpeg 512w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Foto-4-_-Odesa-300x200.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-17434\" class=\"wp-caption-text\">La mu\u00f1eca de una ni\u00f1a.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><\/h3>\n<h3>Ella Leus<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mis o\u00eddos de repente se convirtieron en tubos de estetoscopio, cada segundo sintonizo los sonidos de las calles de la ciudad, el patio, la casa. Un vecino logra hacer una construcci\u00f3n (\u00a1lo cual logra inspirarme de repente!), pero el simulacro suena como el estallido autom\u00e1tico de balas. Dejan caer un taburete desde arriba y me estremezco, lo tomo por una explosi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El carrusel de metal en el patio de recreo chirr\u00eda, hay algo funcionando mal en \u00e9l. Pero los ni\u00f1os que juegan ya no gritan (echo de menos el sonido de sus magn\u00edficos aullidos), escuchan conmigo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aprendimos a discernir entre el trabajo de la guerra antia\u00e9rea y los drones enemigos; aprendimos a temer el aullido del viento en las puertas, similar a la voz de la sirena antia\u00e9rea.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed es el silencio en tiempos de guerra. Y tambi\u00e9n escucho poes\u00eda: nuevos poemas b\u00e9licos escritos por los poetas, sus palabras incandescentes son exactas como un tiro en la sien.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En tiempos de guerra: el clima aterrorizado se cuela por las grietas entre las sirenas antia\u00e9reas. No se puede desperdiciar; debe ser preservado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ahorramos tiempo en la llamada telef\u00f3nica con un amigo que se escap\u00f3 o en la charla nocturna con un vecino. Conservamos el tiempo en la cucharada de sopa preparada para los familiares, en el peque\u00f1o regalo para un ni\u00f1o (en tiempo de paz, compraremos mejores regalos), en el pu\u00f1ado de comida para los gatos. Tambi\u00e9n ahorramos tiempo en l\u00edneas escritas y no escritas, estrofas, cap\u00edtulos\u2026 ay, ten tiempo\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mi novela en progreso, mi novela larga e inconclusa, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Drifting Arcs<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, ahora est\u00e1 regresando a m\u00ed; lentamente cambia de forma. Mientras tanto, espero y rezo. Despu\u00e9s de todo, no hay ateos en la guerra. Bl\u00edndanos y prot\u00e9genos, Se\u00f1or.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Marina Linda<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Antes de la guerra, el 80 por ciento de m\u00ed se apoyaba en la poes\u00eda, la prosa, la m\u00fasica, la ense\u00f1anza de los j\u00f3venes escritores en la escuela. Estos eran mi principal foco de atenci\u00f3n. Y todo lo dem\u00e1s quedaba en la periferia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La guerra lo mezcl\u00f3 todo, como cartas entre un mont\u00f3n de cosas. Con la primera explosi\u00f3n fuera de la ventana ya era madre en un 80 por ciento. Agarr\u00e9 a los m\u00e1s j\u00f3venes y los arrastr\u00e9 a un lugar seguro. Al principio salimos de la ciudad. Y desde el und\u00e9cimo d\u00eda de la guerra vivimos en Moldavia con los ni\u00f1os. Aqu\u00ed me siento como una madre m\u00e1s a menudo no solo para m\u00ed misma sino tambi\u00e9n para otros ni\u00f1os de Ucrania que encuentran refugio en este lugar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Trabajo como voluntaria en un campamento de d\u00eda para ni\u00f1os refugiados. Tenemos una regla en el campamento para los ni\u00f1os: no hables de guerra o pol\u00edtica con los ni\u00f1os. Es una buena regla. Pero es absolutamente imposible de seguir. \u00bfC\u00f3mo no hablar de la guerra cuando ellos mismos est\u00e1n atravesados <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u200b\u200b<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">por ella? \u00bfCon ni\u00f1os a los cuales se les ha privados de todo, privados de sus sonrisas, ni\u00f1os obligados a crecer?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un ni\u00f1o, Danny, de siete a\u00f1os, toma mi mano en el camino y me dice cu\u00e1nto extra\u00f1a a su pap\u00e1, a quien no ha visto en tres semanas:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cNunca me separ\u00e9 de mi pap\u00e1 por tanto tiempo. No puedo estar sin \u00e9l tanto tiempo\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cTodo estar\u00e1 bien, Danny. Todos extra\u00f1amos a nuestras familias, pero pronto las volveremos a ver\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No hables de la guerra, me recuerdo a m\u00ed misma.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Polina, de ocho a\u00f1os, hace un avi\u00f3n de papel, sombre\u00e1ndolo con colores azul y amarillo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00bfQu\u00e9 pasa si tenemos muchos, muchos aviones? \u00bfSer\u00e1n capaces de cerrar los cielos sobre Ucrania?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cTodo estar\u00e1 bien, Polina. Muy pronto nuestros cielos y nuestro suelo estar\u00e1n seguros\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No hables de la guerra, me repito a m\u00ed misma.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una ni\u00f1a de trece a\u00f1os llamada Lisa parece una estructura met\u00e1lica durante las tres semanas que ha estado en el campamento. Su cuerpo est\u00e1 r\u00edgido, sus ojos inevitablemente rojos por las l\u00e1grimas. Lisa apenas habla. Uno desea perpetuamente abrazarla y abrazarla, pero ella se niega.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante una de las lecciones, suger\u00ed que el grupo de ni\u00f1os mayores so\u00f1ara despierto con superpoderes m\u00e1gicos y escribiera peque\u00f1os poemas al respecto. Despu\u00e9s de escribir los textos estaban compartiendo su trabajo y not\u00e9, por primera vez, que Lisa estaba sonriendo. Lo vi y casi me ech\u00e9 a llorar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lisa escribi\u00f3 sobre tener alas en los hombros, volar a casa y llevarse primero a su padre y luego a toda la gente buena y juntos crear\u00edan un escudo de luz sobre nuestro pa\u00eds. Y la guerra terminar\u00eda.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Anna Streminskaya<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es el segundo mes de la guerra y experimento una particular sensaci\u00f3n de adaptaci\u00f3n. Si al principio vino el susto y el deseo de despertar de una terrible pesadilla, ahora viene la comprensi\u00f3n de que el despertar no est\u00e1 en las cartas y uno debe aceptar esta realidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al principio hubo ataques de p\u00e1nico y l\u00e1grimas y ataques de nervios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ahora es una mayor conciencia de la sustentabilidad emocional y la sensaci\u00f3n de que yo, como el acero, me he templado y algo en m\u00ed se ha fortalecido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los humanos somos seres maleables y podemos acostumbrarnos a muchas cosas. Aunque es dif\u00edcil acostumbrarse a la abundancia de <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">obst\u00e1culos<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> antitanque<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">s<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> en las calles que, alguna vez, fueron bulliciosas y florecientes. Lo que me ayuda ahora es el hecho de que vamos a trabajar de nuevo, aunque mi lugar de trabajo, el Museo de la Literatura, est\u00e1 cerrado a los visitantes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Incluso ir a trabajar tres veces por semana le da a uno la sensaci\u00f3n de una vida pac\u00edfica. Nos ocupamos principalmente de escribir tarjetas de inventario para nuestras exhibiciones y ensayos literarios para el sitio web del museo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A veces da miedo caminar por el centro de la ciudad desde la \u00d3pera hasta el Museo. Siempre hay bloqueos y un vac\u00edo total, con solo alg\u00fan que otro soldado o grupo (pero en tiempos de paz, este es el lugar m\u00e1s activo de la ciudad).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Recientemente llam\u00e9 a una poeta amiga m\u00eda de Nikolayev, Nadia Agafonova, pero luego la encontr\u00e9 en Facebook y descubr\u00ed que hab\u00eda muerto hac\u00eda dos d\u00edas en un ataque con cohetes en el edificio de la Administraci\u00f3n Estatal Regional. Esta es la noticia del d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En cuanto a la literatura, parece en estos d\u00edas que el lenguaje, la palabra misma, se ha convertido en un arma. Estoy de acuerdo con eso, y tal vez sea la mejor soluci\u00f3n para m\u00ed: porque nunca podr\u00eda sostener un arma real en mis manos, mis dedos nunca podr\u00edan apretar el gatillo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_17436\" aria-describedby=\"caption-attachment-17436\" style=\"width: 512px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-17436 size-full\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Foto-5-_-Odesa.jpeg\" alt=\"\" width=\"512\" height=\"341\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Foto-5-_-Odesa.jpeg 512w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Foto-5-_-Odesa-300x200.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-17436\" class=\"wp-caption-text\">Padre e hijo escondidos en el s\u00f3tano usando sus tel\u00e9fonos celulares durante un ataque a\u00e9reo.<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Lyudmila Sharga<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Odesa todav\u00eda est\u00e1 viva y sonriente, incluso a trav\u00e9s de las l\u00e1grimas, incluso llena de dispositivos antitanques que ahora se atreven a mostrar sus dientes en nuestras calles y puentes: los dispositivos antitanques est\u00e1n en todas partes por donde caminan los habitantes de Odesa. Seguimos caminando por las calles; los edificios fortificados y los monumentos est\u00e1n todos envueltos en sacos de arena cuidadosamente escondidos de los \u201clibertadores\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El transporte todav\u00eda funciona en la ciudad, funcionan los servicios p\u00fablicos, los bancos, las farmacias, los mercados, las tiendas de abarrotes\u2026<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La ciudad recibe refugiados de otras ciudades y pueblos de Ucrania. Todos los d\u00edas a la estaci\u00f3n llegan miles de personas en trenes de evacuaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una vida casi pac\u00edfica. Pero en ese \u201ccasi\u201d se esconde un abismo de dolor que se ha tragado a Ucrania.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mi vida, tambi\u00e9n, apenas ha cambiado. Casi. Me inquieta mencionar que tengo la esperanza de dormir normalmente: miles de personas se han quedado hoy sin dormir, sin techo&#8230; se han quedado sin vida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por supuesto, cuando escribo, se trata de la guerra: c\u00f3mo superar la p\u00e9rdida de la tranquilidad, la p\u00e9rdida de los amigos; del monstruoso, persistente y brutal d\u00eda del mal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con qu\u00e9 amargura se escucha a quienes apoyan la guerra, apoyan los cr\u00edmenes cometidos contra los ucranianos. Amargamente uno comienza a ver transparentemente a trav\u00e9s de las personas, a ver lo que hay verdaderamente dentro. Nadie podr\u00e1 sentarse tranquilamente y dar la impresi\u00f3n de que no pasa nada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tambi\u00e9n se escribir\u00e1 sobre este silencio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Uno se da cuenta hoy que el tiempo es una construcci\u00f3n relativa. Y muy subjetivo. \u201cLa gente feliz no mide el tiempo\u2026\u201d, dijo un cl\u00e1sico. Pero nosotros lo atesoramos. El conteo comenz\u00f3 el 24 de febrero de 2022.; interrumpi\u00f3 el transcurso normal del tiempo. Aunque todo empez\u00f3 mucho antes. Ahora vivo, como muchos, desde la se\u00f1al del ataque a\u00e9reo hasta que se apagan las luces. De un informe del frente al siguiente. As\u00ed es como mido el tiempo ahora.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Traducido al ingl\u00e9s por Yohanca Delgado, Katie Farris, Ilya Kaminsky, Marina Palenyy, NS, Stacey Streshinsky y Paul S. Ukrainets.\u00a0<\/span><\/h6>\n<h6 style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Traducido al espa\u00f1ol para <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Latin American Literature Today<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> por Marcelo Rioseco.<\/span><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><a href=\"https:\/\/www.worldliteraturetoday.org\/2022\/july\/odesa-various\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">Publicado en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">World Literature Today<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Volumen 96 Nro. 4, Julio 2022.<\/span><\/a><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"tg-wrap\" style=\"text-align: center;\">\t\t<div data-elementor-type=\"section\" data-elementor-id=\"17782\" class=\"elementor elementor-17782 elementor-17769\" data-elementor-post-type=\"elementor_library\">\n\t\t\t\t\t<section class=\"has_ae_slider elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-40c0943 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elementor-element-2d13fbc elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"2d13fbc\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h5><span style=\"font-weight: 400;\"><strong>Semyon Abramovich<\/strong> es poeta y ganador del premio \u201cLa lira de Pushkin\u201d.<\/span><\/h5>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-25 elementor-inner-column elementor-element elementor-element-f4ca4aa ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"f4ca4aa\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5fa68eb elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"5fa68eb\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" 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elementor-col-25 elementor-inner-column elementor-element elementor-element-2f4a70c ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"2f4a70c\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d2f7a5d elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"d2f7a5d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/demenok.jpeg\" class=\"attachment-large size-large wp-image-17588\" alt=\"\" title=\"\">\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7075719 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"7075719\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h5><span style=\"font-weight: 400;\"><strong>Yevgeny Demenok<\/strong> es escritor y estudioso de la obra del destacado autor modernista David Burliuk.<\/span><\/h5>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-25 elementor-inner-column elementor-element elementor-element-dffa4b8 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"dffa4b8\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-00b0282 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"00b0282\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/dukova.jpeg\" class=\"attachment-large size-large wp-image-17590\" alt=\"\" title=\"\">\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-713d305 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"713d305\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h5><span style=\"font-weight: 400;\"><strong>Dora Dukova<\/strong> vive en Odesa donde es asistente editorial en jefe del programa <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Odesa Evening News<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/h5>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"has_ae_slider elementor-section elementor-inner-section elementor-element elementor-element-0b9fc7b elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"0b9fc7b\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-25 elementor-inner-column elementor-element elementor-element-7321071 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"7321071\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-788f005 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"788f005\" 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Su trabajo ha aparecido en numerosas revistas de Ucrania, incluida <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Deti Ra<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/h5>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-25 elementor-inner-column elementor-element elementor-element-be930f7 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"be930f7\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6715cb4 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"6715cb4\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/golubovsky.jpeg\" class=\"attachment-large size-large wp-image-17594\" alt=\"\" title=\"\">\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-9baeda8 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"9baeda8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h5><span style=\"font-weight: 400;\"><strong>Evgeny Golubovsky<\/strong> es escritor y editor general del peri\u00f3dico <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">World Odessa News<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/h5>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-25 elementor-inner-column elementor-element elementor-element-8cd7b6a 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data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h5><span style=\"font-weight: 400;\"><strong>Victoria Koritnyanskaya<\/strong> es escritora, ensayista y artista.<\/span><\/h5>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-25 elementor-inner-column elementor-element elementor-element-a344db8 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"a344db8\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-95ce099 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"95ce099\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/korobko.jpeg\" class=\"attachment-large size-large wp-image-17598\" alt=\"\" title=\"\">\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ad75777 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"ad75777\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h5><span style=\"font-weight: 400;\"><strong>Viktor Korobko<\/strong> es poeta y escritor de Odesa, ciudad en la que dirigi\u00f3 un negocio de mucho \u00e9xito antes de que comenzara la guerra.<\/span><\/h5>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"has_ae_slider elementor-section elementor-inner-section elementor-element elementor-element-a1b14fd elementor-section-boxed 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src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/leus.jpeg\" class=\"attachment-large size-large wp-image-17600\" alt=\"\" title=\"\">\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e6c1fa7 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e6c1fa7\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h5><span style=\"font-weight: 400;\"><strong>Ella Leus<\/strong> es escritora y programadora cultural de Odesa.<\/span><\/h5>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-25 elementor-inner-column elementor-element elementor-element-22e3895 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"22e3895\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap 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poeta, prosista y directora de un taller literario infantil.<\/span><\/h5>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-25 elementor-inner-column elementor-element elementor-element-dfe2432 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"dfe2432\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a1bce53 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"a1bce53\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/sharga.jpeg\" class=\"attachment-large size-large wp-image-17614\" alt=\"\" title=\"\">\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-af04964 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"af04964\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h5><span style=\"font-weight: 400;\"><strong>Lyudmila Sharga<\/strong> es poeta, prosista y directora del taller literario \u201cDiligance\u201d.<\/span><\/h5>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-25 elementor-inner-column elementor-element elementor-element-1a122f5 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"1a122f5\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2695e25 elementor-widget 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Odesa.<\/span><\/h5>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"has_ae_slider elementor-section elementor-inner-section elementor-element elementor-element-e5079d4 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"e5079d4\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-25 elementor-inner-column elementor-element elementor-element-3344ad6 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"3344ad6\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-31d821c elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"31d821c\" 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400;\">.<\/span><\/h5>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-25 elementor-inner-column elementor-element elementor-element-9751fe1 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"9751fe1\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1f25e44 elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"1f25e44\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/suslov.jpeg\" class=\"attachment-large size-large wp-image-17620\" alt=\"\" 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Vladimirsky<\/strong> vive en Odesa donde trabaja como reportero gr\u00e1fico en el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Odesa Evening News<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/h5>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"has_ae_slider elementor-column elementor-col-25 elementor-inner-column elementor-element elementor-element-482fbd4 ae-bg-gallery-type-default\" data-id=\"482fbd4\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ef7545a elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"ef7545a\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"150\" height=\"150\" 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Algunos de nosotros empezamos a beber, algunos roban, algunos se ofrecen como voluntarios, dan, donan. Algunos est\u00e1n luchando en el campo de batalla.\u201d<\/p>\n<p>Viktor Korobko<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":17427,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[2891],"tags":[4097],"genre":[],"pretext":[],"section":[2967],"translator":[2531],"lal_author":[4117],"class_list":["post-17784","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-de-world-literature-today","tag-number-23-es","section-de-world-literature-today","translator-marcelo-rioseco-es-2","lal_author-world-literature-today"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17784","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17784"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17784\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17427"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17784"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17784"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17784"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=17784"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=17784"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=17784"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=17784"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=17784"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}