{"id":17651,"date":"2022-09-20T01:20:40","date_gmt":"2022-09-20T07:20:40","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=17651"},"modified":"2023-05-23T13:15:52","modified_gmt":"2023-05-23T19:15:52","slug":"entre-amigos-por-amigos-de-sergio-chejfec","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2022\/09\/entre-amigos-por-amigos-de-sergio-chejfec\/","title":{"rendered":"Entre amigos por Amigos de Sergio Chejfec"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con el prop\u00f3sito de juntar voces cercanas para despedirlo y homenajearlo, les pedimos a varias personas que cultivaron amistad<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">con Sergio Chejfec<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, en distintas etapas de su vida,\u00a0breves testimonios de su relaci\u00f3n con \u00e9l y alguna apreciaci\u00f3n de su obra y su persona.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Arturo Guti\u00e9rrez Plaza<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>En recuerdo de Sergio<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo primero que conoc\u00ed de Sergio Chejfec no fue su literatura sino su mirada, una madrugada en un aeropuerto de la selva de Venezuela \u2014pa\u00eds de cuya pesadilla yo hu\u00eda\u2014, cuando s\u00fabitamente reconoci\u00e9ndonos el uno se dirigi\u00f3 al otro. De inmediato me di cuenta de que sus ojos trabajaban con minuciosidad de microscopio y simult\u00e1nea ambici\u00f3n telesc\u00f3pica. No tard\u00e9 en leerlo para darme cuenta de que esa minuciosa y amplia mirada no era sino reflejo de su escritura, asombrosamente detallista e inteligente, con la que levant\u00f3 una literatura \u00fanica en lengua espa\u00f1ola. Ve\u00eda lo que los dem\u00e1s no vemos. No pocas p\u00e1ginas de sus libros me inspiraron. Una noche, en un paseo por su ciudad, junto al r\u00edo Hudson, me habl\u00f3 de su particular teor\u00eda acerca de c\u00f3mo las letras impresas en un fax evolucionan con el tiempo y parecen tener vida propia, argumentaci\u00f3n que a\u00f1os m\u00e1s tarde me ser\u00eda de inspiraci\u00f3n directa para en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El libro de todos los amores<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> escribir la entrada Amor-Fax. Y eso es s\u00f3lo un ejemplo entre otros muchos. As\u00ed era pasear y charlar con Sergio, ya fuera en Nueva York o cuando eventualmente vino a Palma de Mallorca. Si tuviera que resumir en una palabra a Sergio ser\u00eda <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">elegante<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, incluso en su relaci\u00f3n con los lectores, a quienes tuvo la deferencia de dejarnos una literatura repartida en delgados vol\u00famenes pero de una densidad diamantina, una literatura inmensa, una suerte de Aleph.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Agust\u00edn Fern\u00e1ndez Mallo\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A Sergio Chejfec lo vi sobre todo en Buenos Aires, es decir, en su ciudad: la ciudad en la que yo viv\u00eda y \u00e9l no. Lo vi por ejemplo en el Bar Los Galgos, lo vi por ejemplo en el Caf\u00e9 Montecarlo. Tambi\u00e9n lo vi en Nueva York, que no era su ciudad; una ciudad en la que \u00e9l viv\u00eda y yo no. Lo vi tambi\u00e9n en otras partes, en ciudades que no eran ni suyas ni m\u00edas, en las que no viv\u00edamos ni \u00e9l ni yo, ciudades tan dispares entre s\u00ed como Santa Fe, Berl\u00edn, M\u00e9xico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La cr\u00edtica ha pensado a Sergio Chejfec en clave de extranjer\u00eda (Edgardo Berg: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Signo de extranjer\u00eda. Memoria, paseo y experiencia narrativa en Sergio Chejfec<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">; Marcos Seifert: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La extranjer\u00eda argentina<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">) o bajo un car\u00e1cter de visitante (Alejandra Laera en el pr\u00f3logo de la antolog\u00eda de Chejfec que lleva precisamente ese t\u00edtulo: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El visitante<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">). Le dec\u00edan, en efecto, el Polaco. Y vivi\u00f3 por muchos a\u00f1os fuera del pa\u00eds (pero, \u00bfen qu\u00e9 lugar era extranjero? \u00bfD\u00f3nde era visitante? \u00bfAc\u00e1 o all\u00e1? \u00bfO en la confluencia y la disyunci\u00f3n de esos espacios?). Es en su literatura, en todo caso, sin embargo, donde m\u00e1s y mejor se plasma ese aire de discreta extra\u00f1eza, esos sutiles matices de una leve ajenidad, esa m\u00f3dica excentricidad de la que \u00e9l mismo habl\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ahora bien, si algo transmit\u00eda Sergio Chejfec, en ciudades propias o ajenas, inmersos en alg\u00fan castellano o en lenguas m\u00e1s o menos lejanas, si algo transmit\u00eda el extranjero, el visitante, el Polaco, eso era <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">hospitalidad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Una hospitalidad sin alardes y sin subrayados, una hospitalidad tan discreta como su extra\u00f1eza. Uno se sent\u00eda siempre <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">recibido<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> por \u00e9l, siempre bien recibido. Incluso si era \u00e9l el que llegaba. Incluso si era \u00e9l el visitante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Agradezco a quienes la tomaron (por lo pronto, a Graciela Montaldo) la decisi\u00f3n de enterrarlo en la ciudad de Buenos Aires. Conozco bien el cementerio donde est\u00e1. En ese \u00faltimo lugar de Chejfec, en ese resto, lo que podemos hacer con \u00e9l, de manera por dem\u00e1s acorde, no es otra cosa que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">visitarlo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mart\u00edn Kohan<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hace un poco m\u00e1s de diez a\u00f1os Federico Monjeau me sugiri\u00f3 que leyera <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Gallos y huesos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, un extenso poema de Sergio Chejfec. El poema era una maravilla. Sergio se lo dedicaba, en parte, a Igor Barreto, un gallero poeta venezolano que fue su amigo. Compuse una pieza coral extensa sobre la totalidad del texto y ese fue el primer proyecto que hicimos juntos, con im\u00e1genes y videos de Eduardo Stup\u00eda en el Centro Experimental del Teatro Col\u00f3n, por encargo de Miguel Galperin. Gracias a esa colaboraci\u00f3n, que fue bastante exitosa, pudimos hacer, tambi\u00e9n en el CETC, otro proyecto un poco m\u00e1s teatral y quiz\u00e1s m\u00e1s personal para Sergio: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Teatro Martin Fierro<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, con proyecciones, cuatro guitarras, tres sopranos y tres actores-lectores del texto. Ten\u00edamos una especie de equipo armado. La interacci\u00f3n y el ensamblaje de los distintos elementos, lo visual, lo textual y lo musical no podr\u00edan haber sido m\u00e1s perfectos. Todo flu\u00eda con una facilidad m\u00e1gica. Creo que nunca tuvimos un desacuerdo. Sergio ten\u00eda la reticencia del criollo bien nacido. Escuchaba como un compositor, y escrib\u00eda teniendo en cuenta el sonido de las palabras y los silencios, de modo inusual y caracter\u00edstico. Sus textos suenan como \u00e9l. Ponerles m\u00fasica me result\u00f3 relativamente f\u00e1cil, quiz\u00e1s porque ten\u00edamos mucho en com\u00fan. Dice Sergio hacia el final del Teatro Martin Fierro: \u201cEntonces es como si en la sala se escuchara un r\u00e9quiem\u201d.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">La m\u00fasica que va con esa frase termina con una cita del <\/span><a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/track\/1XWoLsXleMxUxx7gvHW3Mu?si=89f59f58c931424e\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Lachrimosa<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> del R\u00e9quiem de Mozart<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pablo Ortiz<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>15 l\u00edneas<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No tener nada que decir quiz\u00e1 sea la mejor forma de homenajear a Sergio Chejfec en quince l\u00edneas, que es el espacio que se me otorg\u00f3 para cumplir con los requerimientos de la edici\u00f3n digital (que nos cansa la vista, como todos sabemos). Puesto en el desaf\u00edo, seguro que \u00e9l habr\u00eda preguntado qu\u00e9 cosa se puede decir en quince l\u00edneas que no pueda ser dicho en una sola. Pero ya llevo cinco, un tercio de las permitidas, y a\u00fan no digo nada que valga la pena. Qu\u00e9 valdr\u00eda la pena leer hoy, me pregunto, eludiendo la posibilidad de importunar el recuerdo de Sergio, escritor que rehu\u00eda las personalizaciones a favor o en contra. Lo he dicho antes: a \u00e9l le interesaba la digresi\u00f3n, que practicaba con lujo y parsimonia, irritando a los usuarios de lectura veloz. Un amigo editor me confes\u00f3 no hace mucho que Chejfec lo dejaba un poco indiferente. Tiene l\u00f3gica: la indiferencia es posiblemente el rasgo central de nuestra saturada eficiencia de \u00e9poca, salvo cuando se trata de nosotros mismos. La digresi\u00f3n literaria vendr\u00eda a ser su opuesto radical: desechos que brillan en las riberas de la corriente, en los espacios dejados a un lado por la fuerza del torrente. Llevo catorce l\u00edneas y me doy cuenta que es mejor hacerse a un lado para escribir sobre Chejfec.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Roberto Brodsky<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Toda la literatura de Sergio Chejfec es una indagaci\u00f3n en torno a la naturaleza de la representaci\u00f3n y a sus condiciones de posibilidad, as\u00ed como a la pregunta de si la narraci\u00f3n de una experiencia es experiencia ella tambi\u00e9n. Y lo asombroso es que \u2014si bien sus narradores albergan ciertas, muy razonables dudas acerca de ello\u2014 Chejfec siempre consigui\u00f3 que la verdad\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">verdadera<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0y transformadora de la narraci\u00f3n de algunas experiencias s\u00f3lo aparentemente triviales \u2014pasear por un parque del sur de Brasil, reunirse con alguien a conversar, esperar un ascensor, leer o comprar una libreta en blanco\u2014 se manifestara\u00a0ante el lector en toda su irreprimible intensidad bajo la forma de un deslumbramiento. Sergio fue, en ese sentido, el escritor en espa\u00f1ol que mejor entendi\u00f3 en el \u00faltimo medio siglo qu\u00e9 significa ese\u00a0\u201cestar en el mundo\u201d de la representaci\u00f3n, su transformaci\u00f3n en experiencia, el modo en que habitamos en los libros y las mejores obras de arte y somos, a nuestra vez, habitados por ellos. No hay mucho que decir en torno a su enorme, irreparable p\u00e9rdida, excepto lo siguiente: muchos escritores quisi\u00e9ramos que se diga de nosotros que lo copiamos. No se me ocurre elogio mejor, ni mayor placer que continuar ley\u00e9ndolo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Patricio Pron<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mis primeros meses en Buenos Aires me perd\u00eda seguido en las calles ante la falta de la Cordillera. En una de esas vueltas descubr\u00ed una pescader\u00eda en la calle San Luis donde fileteaban, como en Chile, a la perfecci\u00f3n, el pescado entero. El local abastec\u00eda a la comunidad jud\u00eda de la mezcla para hacer el gefeltefish que se come en las fiestas. Cuando mi abuela viv\u00eda, la molienda se hac\u00eda en casa. Primero hab\u00eda que retirar los pedacitos \u00ednfimos de piel, de nervios, de v\u00edsceras\u2026 Hasta hoy las recetas recomiendan limpiar muy bien el pescado; no solo se necesitaba una excelente vista, sino un tacto sensible que palpe cualquier extra\u00f1eza y unos dedos \u00e1giles para retirar las minucias. Es lo que siento cuando leo a Sergio Chejfec, siento que sus dedos abren para m\u00ed lo que cre\u00eda s\u00f3lido, encuentran texturas, nervios, v\u00edsceras, pedazos de piel\u2026 no para desecharlos, sino para extender la complejidad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cynthia Rimsky<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>A Sergio, a su ausencia<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfC\u00f3mo hablar de Sergio como si ya no estuviera? \u00bfC\u00f3mo pensar o presentir su ausencia? \u00bfC\u00f3mo escribir sobre \u00e9l como si fuera un recuerdo reciente, pero recuerdo al fin? \u00bfC\u00f3mo volver a Nueva York y encontrar una ciudad sin \u00e9l, como si hubiera sido demolida? \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 la vida despu\u00e9s de casi cuarenta a\u00f1os de compartir con \u00e9l, de compartir sus pasiones, sus mitos, su cari\u00f1o, su extrema generosidad? La ventana de mi casa. A \u00e9l le gustaba tanto. \u00bfSer\u00e9 capaz de acercarme a ese cristal y no ver el r\u00edo como \u00e9l lo ve\u00eda? \u00bfSer\u00e9 capaz de acercarme a ese cristal y no sentir su amigable cercan\u00eda? A \u00e9l le gustaba el r\u00edo. El puente. \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 ver ese puente, ese r\u00edo, ahora sin \u00e9l, sin su visita pl\u00e1cida, amiga, respetuosa? De m\u00ed y del r\u00edo. De todo. Porque sin ser solemne, Sergio era as\u00ed: respetuoso de todo. Cualidad que no abunda. M\u00e1s bien, escasea. Esa alegr\u00eda prudente, contenida. Ese talento suyo para celebrar \u2014sin rito, sin fanfarria. \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 ahora la ciudad sin \u00e9l? \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 ahora la amistad sin \u00e9l? \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 escribir? \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 recordarlo?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mercedes Roff\u00e9<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Sergio Chejfec, autor argentino, cortes\u00eda de Graciela Montaldo.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con el prop\u00f3sito de juntar voces cercanas para despedirlo y homenajearlo, les pedimos a varias personas que cultivaron amistad con Sergio Chejfec, en distintas etapas de su vida,\u00a0breves testimonios de su relaci\u00f3n con \u00e9l y alguna apreciaci\u00f3n de su obra y su persona.\u00a0 Arturo Guti\u00e9rrez Plaza &nbsp; En recuerdo de Sergio Lo primero que conoc\u00ed [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":17381,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[4147],"tags":[4097],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[2458],"lal_author":[4150],"class_list":["post-17651","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-dossier-sergio-chejfec-in-memoriam-es","tag-number-23-es","translator-arthur-malcolm-dixon-es","lal_author-amigos-de-sergio-chejfec"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17651","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17651"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17651\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17381"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17651"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17651"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17651"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=17651"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=17651"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=17651"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=17651"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=17651"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}