{"id":17315,"date":"2022-09-20T02:50:06","date_gmt":"2022-09-20T08:50:06","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=17315"},"modified":"2025-01-05T15:27:59","modified_gmt":"2025-01-05T21:27:59","slug":"el-remolino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2022\/09\/el-remolino\/","title":{"rendered":"El remolino"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ayer, como todos los viernes, quedamos en encontramos con los Woods en la terminal de Tigre. Nosotros llegamos m\u00e1s de una hora antes, como si estuvi\u00e9ramos por viajar en avi\u00f3n, y pap\u00e1 se par\u00f3 en el muelle con todos los bolsos y me pidi\u00f3 que lo acompa\u00f1ara. Como siempre, pretend\u00eda que me quedase al lado de \u00e9l a o\u00edr lo que dec\u00edan por los altoparlantes por si acaso se adelantaba la colectiva. Nunca en la vida se adelant\u00f3, pero \u00e9l dice que hay una primera vez para todo y pide silencio con se\u00f1as exageradas que nadie obedece. Mam\u00e1 andaba cerca, pero no demasiado (gesticular en el medio de la estaci\u00f3n est\u00e1 dentro de las cosas imperdonables que pap\u00e1 \u201cle hace para mortificarla\u201d). Se hab\u00eda enroscado uno de sus pa\u00f1uelos en la cabeza para no despeinarse y estaba muy maquillada. Por la cara de ansiedad, le faltaba la iluminaci\u00f3n difusa de las pel\u00edculas viejas para ser la protagonista del t\u00edpico reencuentro con el amor de la vida. Mam\u00e1 es una actriz atrapada en la vida de una esposa cualquiera y est\u00e1 convencida de que la miran permanentemente. Por eso est\u00e1 siempre impecable y no har\u00eda nunca nada que no pudiera ser tapa de revista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Elisa Woods, para variar, lleg\u00f3 corriendo y a los gritos como si estuvi\u00e9ramos solos en la terminal. En cuanto me vio, larg\u00f3 su bolsa de libros para que se la cargara yo. Tiene la misma bolsa desde que la conozco, con el cierre roto y las manijas descosidas y los libros se van cayendo por el camino. Ella dice que los trae para m\u00ed y pap\u00e1 decidi\u00f3 que, por lo tanto, \u201ccorresponde\u201d que yo los lleve.\u00a0 La verdad es que a Elisa le gusta leer en voz alta: a m\u00ed o a quien sea. Hasta en los viajes en colectiva lee en voz alta. Si le sigo llevando los libros no es precisamente porque corresponda. De a poco le fui robando los que m\u00e1s me gustan y me arm\u00e9 una biblioteca maravillosa en el ropero de mi cuarto en la isla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mam\u00e1, Elisa y yo ya nos hab\u00edamos subido a la colectiva y el marinero estaba levantando las defensas cuando apareci\u00f3 corriendo Juan Woods. Lo que hace en la estaci\u00f3n es un misterio, pero nunca aparece antes del momento en que la lancha se est\u00e1 separando del muelle. Se para en la escalera, le tira los bolsos a pap\u00e1 y pega un salto hasta la lancha. Lo vi hacer ese salto un mill\u00f3n de veces \u2014de chica, se me hac\u00eda un nudo en el est\u00f3mago de ganas y miedo de que se cayera\u2014 y siempre me fascina. Es m\u00e1s, el esfuerzo que hace pap\u00e1 para atajar los bolsos que el que hace \u00e9l para aterrizar en la cabina, liviano como un gato, con las manos largas bien abiertas como si \u00e9l encontrara algo s\u00f3lido para apoyarse donde para los dem\u00e1s hay aire. Ni siquiera pap\u00e1, con lo obsesivo que es con el tema de la puntualidad, se anim\u00f3 alguna vez a decirle que llegue antes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el viaje para ac\u00e1, a pesar de las caras de pap\u00e1, Elisa ley\u00f3 en voz alta pedazos de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El amante de Lady Chatterley<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.\u00a0 Ella elige las lecturas seg\u00fan el p\u00fablico. A los isle\u00f1os les lee los cl\u00e1sicos y se cree que est\u00e1 haciendo, ella sola, una campa\u00f1a de alfabetizaci\u00f3n, y a la gente de la ciudad la escandaliza con pasajes o frases que hablan pestes del matrimonio, de los hijos, de la religi\u00f3n, de la sociedad y de todo lo que ella sabe que es importante para ellos. El viernes eligi\u00f3 las partes m\u00e1s er\u00f3ticas de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El amante de Lady Chatterley<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y las arruin\u00f3 ley\u00e9ndolas a los gritos por encima del ruido del motor. La mitad de lo que dec\u00eda se perd\u00eda con las aceleradas y cuando la lancha paraba en alg\u00fan muelle volv\u00eda a leerlas, con una sonrisa de superioridad. Me miraba entre oraci\u00f3n y oraci\u00f3n para asegurarse de que le prestaba atenci\u00f3n; para m\u00ed fue como estar sentada en el primer banco de la clase de una maestra obsesionada conmigo. Le puse cara de buena alumna, pero no la estaba escuchando. Miraba los sauces de la costa. En esta \u00e9poca est\u00e1n llenos de brotes de un verde casi transparente y con el sol parece que la luz les saliera de adentro de las hojitas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La isla de los Woods queda en un riacho angosto. Ayer, apenas la colectiva dobl\u00f3 para dejarnos en el muelle, el perfume de las madreselvas entr\u00f3 en la cabina con el fr\u00edo de la sombra y sent\u00ed que me tiraba a nadar en un aire verde, en un pozo de agua lleno de perfume. La creciente hab\u00eda inundado parte del jard\u00edn y las azaleas florecidas se reflejaban en el agua, como globos enormes flotando en el r\u00edo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La maniobra para dar vuelta la colectiva se complic\u00f3 bastante. El chofer aceleraba marcha atr\u00e1s, pero la corriente le cruzaba la lancha otra vez y el marinero, que empujaba con el bichero desde la popa, no alcanzaba a abrirse a tiempo. Juan se par\u00f3 en el muelle a dirigirlos con esa seguridad que hace que la gente lo obedezca aunque sea la primera vez que lo ve en la vida. As\u00ed parado, con las piernas abiertas y el ce\u00f1o fruncido, parec\u00eda Gregory Peck en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Moby Dick<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Cuando se fue la colectiva, se lo dije y se qued\u00f3 mir\u00e1ndome.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014D\u00f3nde viste vos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Moby Dick<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Clara\u2014dijo y despu\u00e9s hizo una cosa rara que hace con la boca, una especie de puchero que se le escapa cuando se emociona. \u2014\u00bfSab\u00edas que sos una adolescente muy vieja?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Siempre me dice lo mismo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La glicina del porche hab\u00eda florecido todav\u00eda m\u00e1s durante la semana. Me par\u00e9 en la sombra y cerr\u00e9 los ojos. A veces me parece que el viaje de ida es como una de esas sinfon\u00edas que empiezan despacio y van creciendo y creciendo hasta que explotan. Ayer explot\u00f3 ah\u00ed, cuando me par\u00e9 debajo de la glicina.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al atardecer, me tir\u00e9 a nadar. Nad\u00e9 contra la corriente, primero despacio, consciente del esfuerzo de los brazos, de la respiraci\u00f3n, de las piernas duras, pero despu\u00e9s el cuerpo se volvi\u00f3 f\u00e1cil, f\u00e1cil y violento a la vez, y hubiera nadado hasta el fin del mundo. Cuando sal\u00ed del r\u00edo me temblaban las piernas.\u00a0 Ya estaba oscuro. Entr\u00e9 en la casa y me acost\u00e9 en mi cama con la luz apagada. Los grillos y las ranas cantaban muy fuerte. El ruido todo alrededor y por debajo de m\u00ed, era algo s\u00f3lido que me llevaba en andas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Antes de la comida mam\u00e1 y Elisa se pusieron a hablar a los gritos del divorcio de alguien. Mam\u00e1 es pro matrimonio para toda la vida y Elisa dice que \u00e9se es un invento pasado de moda (ella dice \u201cobsoleto\u201d). Discut\u00edan sin o\u00edrse, como siempre que hablan del tema, y se interrump\u00edan y mam\u00e1 fing\u00eda quedarse sin palabras ante las mismas cosas que Elisa dice siempre. En el living de verano, pap\u00e1 trataba de meter a Juan en uno de sus negocios imposibles.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sal\u00ed al muelle. Las ventanas de la casa parec\u00edan flotar en la oscuridad y en el living de verano se prend\u00eda y apagaba la brasa del cigarrillo de Juan. Desde alg\u00fan lugar llegaban pedazos de voces alegres y m\u00fasica y cuando paraba el viento se o\u00edan las chatas desde el Paran\u00e1 de las Palmas. Me gustar\u00eda vivir en una de esas chatas, navegar r\u00edo arriba y r\u00edo abajo, tener mi ropa colgada al sol y no hablar con nadie; cada tanto, cuando me cruzara con alguna lancha, sonar\u00eda la sirena y levantar\u00eda la mano: un gesto chiquito que de afuera se ver\u00eda apenas, casi perdido en el ruido enorme.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Vi la brasa del cigarrillo avanzando por el camino que va al muelle y Juan se sent\u00f3 en el banco a mi lado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfTodo en orden? \u2014pregunt\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La pregunta me hizo gracia, pero no se la contest\u00e9. Nos llamaron a comer y en la oscuridad del camino a la casa no pudo ver mi sonrisa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante la comida Elisa me pregunt\u00f3 por qu\u00e9 no hab\u00eda ido con una amiga. Siempre me pregunta lo mismo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Se lo dije \u2014contest\u00f3 mam\u00e1 previsiblemente\u2014, no hay caso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Le gustar\u00e1 venir sola \u2014dijo pap\u00e1. Trat\u00f3 de sonar como si le diera lo mismo, pero no le da lo mismo. Vive obsesionado con lo que es normal. Y para \u00e9l que a los diecis\u00e9is a\u00f1os yo venga todos los fines de semana a la isla con ellos no es normal. A \u00e9l le gusta, pero no es normal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfNo hay ninguna amiga tuya que te den ganas de traer? \u2014sigui\u00f3 Elisa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Como si fuera la primera vez que hablaban del tema, mam\u00e1 se acord\u00f3 de su t\u00eda antisociable, pap\u00e1 habl\u00f3 de la juventud de hoy en d\u00eda y de c\u00f3mo ellos sal\u00edan en grupo y eran todos amigos \u2014con las chicas tambi\u00e9n\u2014 y se pusieron nost\u00e1lgicos; recordaron a algunos de los que no ven m\u00e1s, al que se mat\u00f3 el a\u00f1o pasado, a los divorciados y a los vueltos a casar. O sea que, gracias a m\u00ed, tuvieron tema durante la comida. La idea de traer una amiga es totalmente rid\u00edcula, pero ellos no pueden saber que para m\u00ed es tan imposible venir con una amiga como no venir.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando los Woods compraron la casa, ten\u00eda dos cuartos y la cocina atr\u00e1s, un living en el medio y todo el frente ocupado por el porche. En una punta del porche, construyeron un living de verano rodeado de mosquitero. Al principio yo dorm\u00eda en un sill\u00f3n de flores medio descuajeringado, hasta que a Juan se le ocurri\u00f3 hacerme un cuarto. Tuvo la brillante idea de hacerlo bien alejado de los dem\u00e1s cuartos, separado del living de verano por un pasillo corto. Anoche, cuando mam\u00e1 se puso a hablar en franc\u00e9s que, seg\u00fan ella, es la mejor lengua del mundo y seg\u00fan yo es la \u00fanica que aprendi\u00f3 a hablar correctamente, y empezaron otra vez con el discurso de que a Elisa le gusta escandalizar a los burgueses (mam\u00e1 dice <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00e8pater les bourgoises<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">), yo agradec\u00ed en silencio ese cuarto, lejos de las conversaciones repetidas de todos los fines de semana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hoy desayunamos en el porche, a la sombra de la glicina. Cuando sal\u00ed, Elisa acababa de apoyar la bandeja sobre la mesa. Las tazas de porcelana blanca, la cafetera humeante, los potes de mermelada transparentes, las servilletas de lino, la manteca, todo brillaba en el aire de la ma\u00f1ana, tan perfecto que parec\u00eda inalcanzable, suspendido como un cuadro en la luz del sol. Elisa hab\u00eda barrido el porche y no quedaban ni rastros de las flores celestes de la glicina que siempre cubren el piso. Juan se enoj\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014El fin de semana pasado qued\u00f3 toda la casa llena de flores pisoteadas \u2014dijo Elisa de mal humor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Qu\u00e9 drama \u2014se burl\u00f3 \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Para m\u00ed s\u00ed. Claro que al que le gusta la cochambre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Juan se ri\u00f3 con un ruido nasal, desagradable.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Como si limpiaras vos, se\u00f1ora \u2014dijo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ese es el golpe de gracia que tiene \u00e9l en todas las discusiones: siempre le termina diciendo, de una forma u otra, que es una burguesa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se hizo un silencio pesad\u00edsimo. Elisa, como hace muchas veces, me us\u00f3 a m\u00ed para salir de la trampa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfViste, Clara? \u2014dijo\u2014. Es lo que te digo siempre: el matrimonio es el triunfo del h\u00e1bito sobre el odio. La frase no es m\u00eda \u2014le dijo a mam\u00e1 que cree que yo no deber\u00eda escuchar esas cosas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">M\u00e1s tarde, mientras Elisa y yo junt\u00e1bamos rosas en el jard\u00edn, volvi\u00f3 sobre el tema.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Lo m\u00e1s dif\u00edcil es amar y odiar a la vez. \u00bfNo te parece? \u2014y sin esperar respuesta, dijo la mejor frase que le o\u00ed en toda mi vida. Dijo: \u201cHay que odiar alegremente\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando fuimos al muelle ella asegur\u00f3 que hablar conmigo era como hablar con un alter-ego totalmente puro. Yo no hab\u00eda abierto la boca. Me impresion\u00f3 que, sin hablar, se pudiera enga\u00f1ar tanto a alguien.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mam\u00e1 tomaba sol boca arriba con un sombrero de paja tap\u00e1ndole la cara y pap\u00e1 y Juan jugaban al backgammon. Elisa abri\u00f3 su silla de lona a la sombra de las casuarinas y yo me acost\u00e9 al sol, boca abajo, en una reposera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con los ojos entrecerrados mir\u00e9 el agua que bajaba a toda velocidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Juan me alcanz\u00f3 un gin-tonic. Lo hab\u00eda preparado con mucho hielo y con una rodaja de lim\u00f3n en el borde como les ponen en las confiter\u00edas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Te debo el parag\u00fcitas \u2014dijo para hacerme re\u00edr.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me gusta tomar mi primer gin-tonic muy r\u00e1pido, que me afloje las piernas y me vac\u00ede la cabeza. Me gusta porque estoy muy alerta, pero no a las cosas que siento cuando no tomo, a otras, que est\u00e1n por debajo y nadie quiere ver. Y amo mi cuerpo cuando estoy as\u00ed, la forma en que se abre, de adentro para afuera, como una dama de noche.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sent\u00ed el sol en la espalda y las maderas del muelle contra la piel de los muslos. Hac\u00eda mucho calor. El ruido de las chicharras se volvi\u00f3 cada vez m\u00e1s fuerte. Baj\u00e9 los escalones para sentarme con los pies en el agua. Era como si alguien me acariciara los tobillos con una tela de seda. Las voces de mam\u00e1 y pap\u00e1 me llegaban de a ratos. Hablaban de m\u00ed. Una flor de glicina que ven\u00eda con la corriente flot\u00f3 muy cerca del remolino que se forma detr\u00e1s del pilote del muelle y cay\u00f3 en el hueco de agua. Baj\u00f3 hasta el centro, volvi\u00f3 al borde y se mantuvo ah\u00ed, girando suavemente. Por momentos ca\u00eda para volver a salir, se deten\u00eda en el borde del remolino, como si estuviera dudando, y despu\u00e9s volv\u00eda a caer, hasta que de repente sali\u00f3 y se alej\u00f3 otra vez con la corriente. Me fui metiendo en el r\u00edo. Pens\u00e9 que el agua me ten\u00eda agarrada de los pies y me tiraba hacia adentro. Dej\u00e9 un brazo alrededor del salvavidas redondo que puso Juan y me dej\u00e9 llevar. Hund\u00ed la cabeza. Pens\u00e9 en dejarme ir como la flor de la glicina.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando volv\u00ed al muelle me acost\u00e9 sobre las maderas calientes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A trav\u00e9s de las pesta\u00f1as mojadas vi el cuerpo de Juan, de espaldas. Me qued\u00e9 un momento detenida en la nuca, en esa especie de monta\u00f1ita al rev\u00e9s que dibuja su pelo sobre la nuca y despu\u00e9s baj\u00e9 por la espalda, siguiendo el recorrido de la transpiraci\u00f3n. En ese momento se dio vuelta y, con un gesto, me ofreci\u00f3 otro gin-tonic. Me lo acerc\u00f3, se puso en cuclillas al lado m\u00edo y me toc\u00f3 la cara con el vaso helado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Te vas a derretir \u2014dijo en voz baja.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Una cosa es que tenga cultura alcoh\u00f3lica, como dec\u00eds vos, y otra es que se emborrache todos los fines de semana \u2014dijo mam\u00e1 cuando se dio cuenta de que me daba otro vaso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Dos es mucho \u2014dijo pap\u00e1 con pocas ganas de discutir.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfQu\u00e9 se preocupan? Tiene piernas huecas \u2014se r\u00edo Elisa\u2014, el alcohol no se le va a la cabeza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Yo pens\u00e9 que era su segunda gran equivocaci\u00f3n del d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Elisa pidi\u00f3 ayuda para bajar el bote y lo dej\u00f3 listo para despu\u00e9s.\u00a0 Es la \u00fanica a la que no le gusta la siesta. Sale a recorrer riachos o a juntar moras silvestres o naranjas, seg\u00fan la \u00e9poca.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No quise almorzar. Pap\u00e1 y mam\u00e1 le echaron la culpa al gin-tonic. Yo quer\u00eda venir a mi cuarto y desvestirme. Me acost\u00e9 en la cama. Empuj\u00e9 la colcha con los pies para quedar atravesada en las s\u00e1banas blancas, boca abajo. Cerr\u00e9 los ojos. Un golpe de viento me acarici\u00f3 la espalda. Me dorm\u00ed con las voces a lo lejos y me despert\u00f3 el ruido del motor del bote, y\u00e9ndose. Mis padres y Juan estaban en el living de verano. Las voces se o\u00edan con claridad. Mam\u00e1 dijo que se iba a su cuarto y despu\u00e9s me lleg\u00f3 el olor de los habanos de pap\u00e1 y Juan. Varias veces cruji\u00f3 el sill\u00f3n de mimbre y alguien golpeaba cada tanto el vidrio de la mesa ratona con un vaso o con un cenicero. Pap\u00e1 dijo que m\u00e1s que dormir la siesta planeaba desmayarse y Juan se ri\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Te est\u00e1s olvidando los anteojos \u2014dijo un rato despu\u00e9s, pero pap\u00e1 le contest\u00f3 que no pensaba leer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me gusta estar atenta a cada detalle, no perderme ni un solo comp\u00e1s del movimiento. Todo parece detenerse, como antes de una tormenta. A veces oigo crujir el sill\u00f3n de mimbre durante algunos minutos m\u00e1s \u2014si Juan no termin\u00f3 el cigarro, por ejemplo\u2014 a veces canta, muy despacio, como ahora, con una voz espesa que se me anuda en el est\u00f3mago. Me acuesto boca arriba. A los pasos sobre las maderas del living de verano los sigue el golpe seco de la puerta que da al pasillo. A Juan le gusta mirar las fotos que colgu\u00e9 en la pared frente a mi cuarto. Separo un poco las piernas. Entra en silencio, como siempre, y se queda parado mir\u00e1ndome. Cuando me hace el amor, tambi\u00e9n me mira. Y yo me dejo ir, como en una ca\u00edda, con los ojos cerrados.<\/span><\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto por Romina Far\u00edas, Unsplash.<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ayer, como todos los viernes, quedamos en encontramos con los Woods en la terminal de Tigre. Nosotros llegamos m\u00e1s de una hora antes, como si estuvi\u00e9ramos por viajar en avi\u00f3n, y pap\u00e1 se par\u00f3 en el muelle con todos los bolsos y me pidi\u00f3 que lo acompa\u00f1ara. 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