{"id":17310,"date":"2022-09-20T02:45:58","date_gmt":"2022-09-20T08:45:58","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?p=17310"},"modified":"2023-05-23T13:18:42","modified_gmt":"2023-05-23T19:18:42","slug":"el-aleph","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2022\/09\/el-aleph\/","title":{"rendered":"El Aleph"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hab\u00eda llegado a tiempo, sin embargo, la casa estaba a oscuras. Me par\u00e9 frente a la verja y volv\u00ed a mirar mi reloj. Las ocho de la noche. Las ventanas estaban entornadas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Decid\u00ed entrar. Atravesar\u00eda el jard\u00edn guiado por la luz del alumbrado p\u00fablico. Amarillenta, sucia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Llamar\u00eda a la puerta \u2014tem\u00eda haber hecho el viaje en vano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Volv\u00ed a tocar. Respondieron.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Primero se encendi\u00f3 la luz de la sala, luego la del portal. Tras abrir la puerta, Patricia me invit\u00f3 a pasar y dijo que la disculpara. Por el desorden. Por haberse quedado dormida. Y por la facha: el cabello a medio acomodar, un short de mezclilla deshilachado y un pul\u00f3ver blanco y ancho con el r\u00f3tulo \u201cPoes\u00eda sin Fin\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sonre\u00ed.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No solo le hab\u00eda interrumpido el sue\u00f1o. Parec\u00eda algo turbada.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entr\u00e9.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Demasiado silencio.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Luego de recogerse el cabello, me record\u00f3 que pod\u00eda sentirme como si estuviera en mi casa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Perd\u00f3name \u2014dijo\u2014, olvid\u00e9 saludarte.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me dio un beso en la mejilla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Antes de sentarnos a conversar recogi\u00f3 un par de revistas, un bol\u00edgrafo y un marcador, peri\u00f3dicos y dos libros que ten\u00eda sobre un butac\u00f3n. Acomod\u00f3 los cojines con los que adornaba el sof\u00e1 y guard\u00f3 un manojo de papeles dentro de una carpeta. A la cocina llev\u00f3 un taz\u00f3n y una tetera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Patricia me hab\u00eda llamado para avisarme de un sobre que Grethell le dio para que me lo hiciera llegar. Seg\u00fan le dijo, dentro ten\u00eda una carta y varias fotos. Le pregunt\u00e9 de qu\u00e9 iban las fotograf\u00edas, porque estaba convencido de que todos los rollos que Grethell y yo hab\u00edamos usado en su c\u00e1mara fotogr\u00e1fica estaban impresos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Patricia se encogi\u00f3 de hombros:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014De veras no s\u00e9, est\u00e1 cerrado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nos costaba mantener la charla, al menos a m\u00ed s\u00ed me incomodaba. Probaba con un tema y ve\u00eda c\u00f3mo Patricia se quedaba sin nada que decir. Y era extra\u00f1o en ella. Con esta mujer pod\u00edas estar todo un d\u00eda conversando. Sin aburrirte. Y si te interesaba la literatura, en especial la cubana, tendr\u00edas a disposici\u00f3n un asombroso archivo no solo de informaci\u00f3n, digamos, acad\u00e9mica. Parec\u00eda turbada. Tal vez por mi presencia. Me sent\u00eda inc\u00f3modo con tanto silencio y decid\u00ed intentar por \u00faltima vez el di\u00e1logo antes de pedirle el sobre, pero solo atin\u00e9 a preguntarle por su trabajo. Patricia se acomod\u00f3 tras la oreja unos mechones. Se encogi\u00f3 de hombros. Entonces dijo que no lograba concentrarse:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfViste los papeles y los libros que ten\u00eda arriba de la butaca? Llevo tiempo sin tocarlos. Me pidieron un ensayo sobre Guillermo Rosales, ni siquiera he pensado en el t\u00edtulo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mientras habl\u00e1bamos, advert\u00ed que estrujaba sus manos. O las pegaba contra los muslos. Incluso cruzaba los brazos y los apretaba muy fuerte contra s\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Tu sobre\u2026 \u2014dijo\u2014. Dios, lo olvid\u00e9 por completo. Disc\u00falpame, enseguida lo traigo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y fue a su habitaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Yo hab\u00eda llegado a su casa a las ocho de la noche y ella tal vez a las seis. \u00bfSu rutina? Leer como una demente. Asociar. No solo impart\u00eda clases en la Facultad de Letras de la Universidad de La Habana. Su pasi\u00f3n era la literatura. En especial la cubana. Siempre en la b\u00fasqueda de nuevas piezas para completar ese rompecabezas que es la obra y vida de un escritor. Y en los \u00faltimos meses se hab\u00eda obsesionado con Guillermo Rosales. Escritor y suicida. Miami, julio de 1993, 47 a\u00f1os, una pistola cargada. Ten\u00eda en su r\u00e9cord personal haber destruido la mayor parte de su obra. Odio, locura y autodestrucci\u00f3n. Un premio y la publicaci\u00f3n de una novela breve, con alta dosis de autobiograf\u00eda, cuyo t\u00edtulo es la manera de nombrar a las pensiones o asilos para locos o viejos en Estados Unidos: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Boarding Home<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Pero Patricia no estaba, como era su costumbre, ensimismada en sus lecturas y notas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sent\u00ed el aroma del caf\u00e9 reci\u00e9n colado. Desde la sala le ped\u00ed que no dejara de invitarme a una taza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me gustaba su caf\u00e9. Negro, fuerte. Buen aroma. Patricia compraba caf\u00e9 Serrano. Yo no era de los que se preparaba una cafetera para comenzar el d\u00eda. Pero lo hice parte de mi rutina por culpa de Patricia, por culpa de Grethell.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mientras esperaba por Patricia, el caf\u00e9, la carta y las fotos decid\u00ed encender el televisor. Junto al jarr\u00f3n de falsa porcelana y flores artificiales, justo al lado del mando a distancia, Grethell sonre\u00eda en el retrato \u2014intemporal, la misma sonrisa que yo no alcanzaba a olvidar, porque el rostro, sus maneras, en fin, el recuerdo de aquella mujer estaba enquistado en mi cerebro como una lapa\u2014. Era una fotograf\u00eda en blanco y negro, una hermosa foto tomada por mi amigo Orlando L.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me levant\u00e9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No encend\u00ed la TV, me par\u00e9 frente al retrato.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Patricia no me ver\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pude, adem\u00e1s de haberme levantado para ver de cerca el retrato, haber dicho en voz alta el nombre de Grethell o hablarle cuidando camuflar mis palabras dentro de una cita de un cuento de Borges \u2014por si Patricia me tomaba por sorpresa\u2014, y decir entonces: \u201cBeatriz, Beatriz Elena, Beatriz Elena Viterbo, Beatriz querida, Beatriz perdida para siempre, soy yo, soy Ahmel\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Aqu\u00ed est\u00e1 el sobre y el caf\u00e9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me hab\u00eda tomado por sorpresa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Le mir\u00e9 a los ojos. Demasiado rojos. Irritados, dir\u00eda yo. Irritados por haber llorado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfQu\u00e9 d\u00eda es hoy? \u2014dije.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me mir\u00f3 extra\u00f1ada. Insist\u00ed. Necesitaba saber la fecha.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Era lunes, noviembre 13, 2006.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Abr\u00ed el sobre y vimos las fotos. La carta la leer\u00eda cuando llegara a mi apartamento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Si quieres me quedo un rato m\u00e1s. O mejor: \u00bfqu\u00e9 te parece la idea de dar una vuelta, tomarnos unas cervezas y ver unas pel\u00edculas en mi casa?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Patricia me mir\u00f3. Se encogi\u00f3 de hombros. En su rostro pude advertir una leve sonrisa. Intent\u00e9 bromear dici\u00e9ndole que nos sentar\u00eda bien llorar como dos tontos, a cinco pisos de altura, sin que nadie nos escuchara.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desist\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Termin\u00e9 el caf\u00e9.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Gracias, prefiero estar sola.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces supe que s\u00ed estaba turbada y el motivo era mi presencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ella ten\u00eda raz\u00f3n: irse a mi casa era una idea demasiado est\u00fapida. Grethell decor\u00f3 mi apartamento, hizo cojines \u2014un dise\u00f1o con parches similar a los que le regal\u00f3 a Patricia\u2014, me dej\u00f3 sus discos, incluso hasta enmarcamos una t\u00e9mpera que dibujamos entre ambos. Mi apartamento estaba tal como ella lo dej\u00f3 antes de separarnos. Antes de morir. Si Patricia aceptaba mi invitaci\u00f3n estar\u00eda recordando a Grethell a cada instante y en aquel momento era lo que menos necesitaba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De regreso a mi casa tom\u00e9 un taxi. El viaje dejar\u00eda de ser tortuoso tan pronto la calle Infanta quedara atr\u00e1s. El auto se incorporar\u00eda entonces a una de las carrileras de la avenida Independencia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ir\u00edamos en l\u00ednea recta.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pocos sem\u00e1foros.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una v\u00eda r\u00e1pida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Contrario a mi costumbre, no me entretuve observando c\u00f3mo cambiaba la ciudad y su gente a lo largo de mi viaje desde el centro de la ciudad a la periferia. Tampoco mir\u00e9 las vallas con las alertas, consejos y mensajes que el Gobierno clavaba a lo largo de la avenida \u2014en mi <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cuaderno de Altahabana<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> tomaba notas sobre el dise\u00f1o, tambi\u00e9n apuntaba los textos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una vez en mi apartamento encend\u00ed el reproductor de m\u00fasica y vi nuevamente las fotos de Grethell, Grethell Elena, Grethell Elena Viterbo, Grethell querida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Deb\u00eda confinarlas en un sobre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Record\u00e9 entonces la foto en blanco y negro junto al televisor de Patricia, hab\u00eda sido tomada en mi habitaci\u00f3n y yo conservaba una copia. Siempre tuve la sospecha de que conten\u00eda una larga enumeraci\u00f3n de im\u00e1genes: los d\u00edas que Grethell y yo hab\u00edamos pasado juntos. Luego de verla me convenc\u00ed del todo. La tuve apenas unos minutos frente a m\u00ed, sin embargo, pude recordar cada d\u00eda de nuestra larga relaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Busqu\u00e9 la foto. Grethell emerg\u00eda de entre las sombras, con los ojos entornados, el cabello cayendo lacio y casta\u00f1o sobre los hombros. Simples detalles condensados en una breve cartulina de cuatro por seis pulgadas, pero nuestro universo estaba ah\u00ed. Una larga cadena de recuerdos: im\u00e1genes, sonidos, olores, estados de \u00e1nimo. Ese era nuestro peque\u00f1o universo. Alcanc\u00e9 a verlo y lo advert\u00ed sin disminuci\u00f3n de tama\u00f1o. Podr\u00eda decir, y ojal\u00e1 nadie lo tome a mal, que he arribado precisamente al inefable centro de mi relato, porque justo aqu\u00ed comienza mi desesperaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Lunes, noviembre 13, 2006<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Escrib\u00ed ese r\u00f3tulo en el sobre donde confinar\u00eda las fotos que Grethell hab\u00eda elegido para m\u00ed. Todas. Incluso la que tom\u00f3 Orlando L. Tambi\u00e9n mover\u00eda las piezas de mi almanaque perpetuo para ubicar esa nueva fecha. No me obligaba a cambiar las piezas del almanaque con el transcurso de los d\u00edas. Lo actualizaba cada vez que viv\u00eda una experiencia singular.<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Le\u00ed la carta de Grethell, la extensa carta fechada un mes antes de su muerte.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tras hacerlo mir\u00e9 nuevamente las fotos. Las nueve. Una impresa en blanco y negro donde Grethell, con cinco a\u00f1os, acaricia a Laika, una pastora belga \u2014la nombr\u00f3 Laika por la terrier que los rusos lanzaron al cosmos a bordo del Sputnik 2. En mi estudio ten\u00eda un modelo a escala de aquella nave y el de la Soyuz 38: lejanos recuerdos de mi infancia, por entonces quer\u00eda ser el segundo cosmonauta cubano y yo le hab\u00eda revelado a Grethell aquel secreto\u2014. Y tuve entre mis manos las dos fotos en donde Grethell posa frente a la Casa Batll\u00f3 y junto al lagarto que Gaud\u00ed decidi\u00f3 poner en medio de la escalinata a la entrada del parque G\u00fcell\u2014me habr\u00eda gustado que mi primer viaje fuera de Cuba tuviese a Barcelona como destino, no pude cumplir aquel deseo y se lo confes\u00e9 a Grethell: la primera vez que cruc\u00e9 el mar puse los pies en Santo Domingo con un visado donde se especificaba que mi estancia all\u00ed respond\u00eda a la participaci\u00f3n en la Feria del Libro\u2014. La cuarta imagen era p\u00e9sima, sali\u00f3 movida, quien la vea advertir\u00e1 la presencia de dos personas, una de ellas carga una mochila y detr\u00e1s se levanta un monolito oscuro, la vegetaci\u00f3n apenas los rodea, el cielo es un bloque gris \u2014somos Grethell y yo en el Pico Turquino, detr\u00e1s de nosotros y sobre un pedestal el busto de Mart\u00ed. Hab\u00edamos decidido subir hasta el punto m\u00e1s alto de Cuba, la altura del Turquino coincid\u00eda con el a\u00f1o en que hab\u00edamos nacido: 1974\u2014. Grethell desnuda en mi cama \u2014bocabajo, las piernas ligeramente abiertas, el cuerpo desdibujado por las trazas de una luna llena que penetra en la habitaci\u00f3n a trav\u00e9s de las persianas. Una mano entr\u00f3 en el encuadre y puso el \u00edndice en una nalga: esa mano es la m\u00eda; me cost\u00f3 trabajo hacer la foto sin tener un tr\u00edpode, Grethell se re\u00eda, tan pronto logr\u00e9 ubicar la c\u00e1mara activ\u00e9 el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">timer<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y puse mi dedo\u2014. Otra foto de un cuerpo sobre una cama, es un hombre \u2014desnudo y bocabajo, las piernas ligeramente abiertas, el cuerpo tambi\u00e9n aparece desdibujado por las trazas de la misma luna que raja, a trav\u00e9s de las persianas, la penumbra de la habitaci\u00f3n. Una mano entr\u00f3 en el encuadre y puso el \u00edndice en una nalga: es la mano de Grethell, soy yo quien est\u00e1 sobre la cama\u2014. Grethell viste un mono deportivo muy ajustado, est\u00e1 recostada a la pared \u2014s\u00e9 que esa foto la tom\u00f3 Patricia, pero Grethell prepar\u00f3 todo. Su cuerpo se va diluyendo en la penumbra, con el juego de sombra y luz se nota el gran contraste del crucifijo dorado que cae sobre el busto: Grethell decidi\u00f3 hacerla una semana antes de ingresar, cuando abandon\u00f3 el hospital ten\u00eda un seno amputado\u2014. Una fr\u00eda y h\u00fameda ma\u00f1ana de febrero cizallada por el obturador de la c\u00e1mara de Grethell \u2014La Habana vista desde los muros de la fortaleza de San Carlos de La Caba\u00f1a. El cielo est\u00e1 cargado y bajo, a ras de la ciudad, las olas rompen contra el largo muro del malec\u00f3n y las esquirlas de mar desdibujan esa lengua de arrecife y concreto que se encaja en el mar: La Punta\u2014. La \u00faltima que vi fue la foto de Grethell hecha por Orlando L. en mi apartamento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me levant\u00e9 y fui hacia el almanaque. Cambi\u00e9 entonces la fecha: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">lunes, noviembre 13, 2006<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Estuve parado frente al almanaque perpetuo. \u00bfCu\u00e1nto tiempo? No puedo precisarlo. Solo s\u00e9 que antes de ir a la cama consign\u00e9 aquel detalle en mi cuaderno.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfLas piezas de mi almanaque volver\u00edan a cambiar?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Grethell, tras una discusi\u00f3n que tuvimos, escribi\u00f3 en mi <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cuaderno de Altahabana<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: \u201cCambiar\u00e1 el universo pero yo no\u201d. Una breve frase, tinta negra en mitad de una p\u00e1gina en blanco. La caligraf\u00eda de Grethell era sencilla, digamos que cuidaba los trazos. \u00bfSu letra?: peque\u00f1a. Pero aquellos caracteres eran grandes, api\u00f1ados. Ha pasado el tiempo, sin embargo, todav\u00eda recuerdo aquella frase. C\u00f3mo olvidarla. Era una cita de Borges.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Grethell escribi\u00f3 la frase en mi cuaderno tras una larga discusi\u00f3n. Por entonces cre\u00eda que nuestra pelea hab\u00eda sido por nada. Grethell era lo mejor que me hab\u00eda pasado en a\u00f1os, ten\u00eda esa sospecha y se lo dije tal como lo pens\u00e9. Un gran error. Se levant\u00f3 de la cama, se cubri\u00f3 con la s\u00e1bana y fue al ba\u00f1o. Estaba cabizbaja. Intent\u00e9 hacer algo y pidi\u00f3 que la dejara tranquila, luego dijo: \u201cSupongo que me ha molestado tu <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">sospecha<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, no es lo que quisiera escuchar pero es algo\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Trat\u00e9 de hacerle entender que era solo una manera de decir. Me acerqu\u00e9 a ella y le tom\u00e9 las manos. Para tranquilizarla. Recuerdo su mirada, tampoco he podido olvidar cuanto dijo aquel d\u00eda: \u201cMe confundes\u2026 Estoy confundida y no s\u00e9 qu\u00e9 hacer, para colmo tengo este maldito dolor\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Intent\u00e9 convencerla de ir a un hospital y respondi\u00f3: \u201cNo es nada, ya se me pasar\u00e1\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Insist\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En vano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aquella noche me dijo que le tem\u00eda a las palabras, que no sab\u00eda si hubiera preferido escuchar algo tan tonto como un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">te amo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Y me pregunt\u00f3 si de veras me parec\u00eda tonto, cursi.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfQu\u00e9 deb\u00eda responderle?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A ella le hubiera gustado escuchar aquella frase. Me lo confes\u00f3: \u201cTe podr\u00e9 parecer tonta o cursi, no me importa, no soy para nada moderna\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero Grethell ten\u00eda miedo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cCambiar\u00e1 el universo pero yo no\u201d \u2014le\u00ed a la ma\u00f1ana siguiente en mi cuaderno\u2014. Tal vez Grethell se levant\u00f3 a medianoche, porque no supe cu\u00e1ndo lo tom\u00f3.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfRabiaba de dolor?\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No lo puedo asegurar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lo cierto es que las c\u00e9lulas cancer\u00edgenas hicieron de las suyas en los senos de Grethell y le jugaron una muy mala pasada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estaba convencido de que s\u00ed cambiar\u00eda el universo. \u00bfPero qu\u00e9 pasar\u00eda conmigo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Guard\u00e9 la carta y las nueve fotos dentro del sobre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Deb\u00eda esperar.<\/span><\/p>\n<h6><\/h6>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto: Mujer en la playa, Puerto Saavedra, Chile, por Jonat\u00e1n Becerra, Unsplash.<\/span><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hab\u00eda llegado a tiempo, sin embargo, la casa estaba a oscuras. Me par\u00e9 frente a la verja y volv\u00ed a mirar mi reloj. Las ocho de la noche. Las ventanas estaban entornadas.\u00a0 Decid\u00ed entrar. Atravesar\u00eda el jard\u00edn guiado por la luz del alumbrado p\u00fablico. Amarillenta, sucia.\u00a0 Llamar\u00eda a la puerta \u2014tem\u00eda haber hecho el viaje [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":17375,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[2887],"tags":[4097],"genre":[],"pretext":[],"section":[],"translator":[2624],"lal_author":[4127],"class_list":["post-17310","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ficcion","tag-number-23-es","translator-hebe-powell-es","lal_author-ahmel-echevarria-pere-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17310","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17310"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17310\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17375"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17310"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17310"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17310"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=17310"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=17310"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=17310"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=17310"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=17310"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}