{"id":1706,"date":"2017-10-18T00:26:10","date_gmt":"2017-10-18T06:26:10","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2017\/10\/copy-original-problematics-juan-luis-martinezs-posthumous-works-scott-weintraub\/"},"modified":"2024-04-15T04:48:22","modified_gmt":"2024-04-15T10:48:22","slug":"copy-original-problematics-juan-luis-martinezs-posthumous-works-scott-weintraub","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2017\/10\/copy-original-problematics-juan-luis-martinezs-posthumous-works-scott-weintraub\/","title":{"rendered":"&#8220;La copia es el original: La problem\u00e1tica de las obras p\u00f3stumas de Juan Luis Mart\u00ednez&#8221; de Scott Weintraub"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>p.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 36.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p4 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 72.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>p.p5 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 36.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #2d2d2d}<br \/>p.p6 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #2d2d2d; min-height: 15.0px}<br \/>p.p7 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #2d2d2d}<br \/>p.p8 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 36.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>p.p9 {margin: 0.0px 0.0px 1.2px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #313131}<br \/>p.p10 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #313131; min-height: 15.0px}<br \/>p.p11 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: right; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>span.s1 {text-decoration: line-through}<br \/>span.s2 {color: #2d2d2d}<br \/>span.s3 {color: #313131}<br \/>span.s4 {color: #000000}<br \/>span.Apple-tab-span {white-space:pre}<br \/><\/style>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>p.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 36.0px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p4 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 72.0px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>p.p5 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 36.0px; text-align: justify; font: 10.0px 'Times New Roman'; min-height: 11.0px}<br \/>p.p6 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 10.0px 'Times New Roman'; min-height: 11.0px}<br \/>p.p7 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 72.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>p.p8 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 36.0px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #2d2d2d}<br \/>p.p9 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #2d2d2d; min-height: 15.0px}<br \/>p.p10 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #2d2d2d}<br \/>p.p11 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #2d2d2d; min-height: 15.0px}<br \/>p.p12 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 36.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p13 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 36.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>p.p14 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p15 {margin: 0.0px 0.0px 1.2px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #313131}<br \/>p.p16 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; color: #313131; min-height: 15.0px}<br \/>p.p17 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: right; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>span.s1 {text-decoration: line-through}<br \/>span.s2 {font: 10.0px 'Times New Roman'}<br \/>span.s3 {color: #2d2d2d}<br \/>span.s4 {color: #313131}<br \/>span.s5 {color: #000000}<br \/>span.Apple-tab-span {white-space:pre}<br \/><\/style>\n<p>El 30 de septiembre de 2016, los aficionados de la poes\u00eda chilena se regocijaron cuando el reconocido cr\u00edtico de arte Justo Pastor Mellado twitte\u00f3 una foto del galerista Pedro Montes conversando con el poeta Diego Maqueira frente a las pruebas de la tercera edici\u00f3n del m\u00edtico objeto de arte de Juan Luis Mart\u00ednez, <i>La nueva novela<\/i>. La <i>Galer\u00eda D21<\/i> de Montes, ubicada en el prestigioso barrio de Santiago de Providencia, dio acogida a una exposici\u00f3n de las obras visuales de Mart\u00ednez (&#8220;Collages in\u00e9ditos&#8221;, desde el 1<sup>o<\/sup> de diciembre de 2016 hasta el d\u00eda 5 de enero de 2017) la cual coincidi\u00f3 con el lanzamiento de la tercera edici\u00f3n de <i>La nueva novela<\/i>. Esta reedici\u00f3n del pionero libro de artista de Mart\u00ednez fue una gran noticia en los c\u00edrculos po\u00e9ticos y acad\u00e9micos chilenos; los lectores continuaban ansiosos de obtener un ejemplar del esot\u00e9rico trabajo de collage de Mart\u00ednez, incluso a un precio de 70.000 pesos (algo m\u00e1s de $ 100).<\/p>\n<p>Juan Luis Mart\u00ednez (1942-1993) ha sido ampliamente considerado como uno de los escritores m\u00e1s grandes y experimentales de Chile, a pesar de haber publicado s\u00f3lo dos objetos-libro en vida: <i>La nueva novela<\/i> (1977, 2\u00aa edici\u00f3n 1985, 3\u00aa edici\u00f3n 2016, edici\u00f3n comentada 2017) y <i>La poes\u00eda chilena<\/i> (1978). Despu\u00e9s de su muerte, la familia Mart\u00ednez public\u00f3 <i>Poemas del otro<\/i> (2003), <i>Aproximaci\u00f3n del Principio de Incertidumbre a un proyecto po\u00e9tico<\/i> (2010) y <i>El poeta an\u00f3nimo<\/i> (<i>o el eterno presente de Juan Luis Mart\u00ednez<\/i>) (2013). La primera edici\u00f3n de <i>La nueva novela<\/i>, limitada a 500 ejemplares impresos a mano, transitaba de manera clandestina en los c\u00edrculos literarios y caf\u00e9s de Santiago, Valpara\u00edso y Vi\u00f1a del Mar a finales de los a\u00f1os setenta y principios de los ochenta, cuando recib\u00eda poca atenci\u00f3n fuera de Chile, incluso despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de una edici\u00f3n facs\u00edmil del texto en 1985 (1.000 ejemplares). Firmada <s>(Juan Luis Mart\u00ednez)<\/s> y <s>(Juan de Dios Mart\u00ednez)<\/s>, con nombre y apellido tachados pero a la vez legibles, <i>La nueva novela<\/i> exagera y deja ilegible el nombre propio como significante que garantizara el intento autorial o la presencia del escritor, t\u00e1ctica cr\u00edtica que subraya la ya problem\u00e1tica continuidad de la voz po\u00e9tica y el sujeto emp\u00edrico-hist\u00f3rico de Mart\u00ednez. La naturaleza solitaria de Mart\u00ednez y sus textos objetivamente dif\u00edciles contribuyen a su deliberada auto-negaci\u00f3n po\u00e9tica, en donde intertextualidades vertiginosas y l\u00fadicos collages po\u00e9ticos erradican y oscurecen su <i>persona<\/i> autorial. <i>La nueva novela<\/i> se inspira en numerosas fuentes literarias, filos\u00f3ficas, art\u00edsticas, religiosas y cient\u00edficas, al tiempo que hace borrosa la l\u00ednea entre estos discursos mediante intervenciones visuales y po\u00e9ticas implacables, las que ir\u00f3nicamente desaf\u00edan nuestras preconcepciones cr\u00edticas sobre el binarismo sujeto-objeto que ha orientado el pensamiento filos\u00f3fico durante siglos, la coherencia referencial-autorial de la voz po\u00e9tica, y la absurdidad de la \u201cl\u00f3gica\u201d \u2018pataf\u00edsica, entre otras formulaciones cr\u00edtico-literarias.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Pedro Montes \u2014leal &#8220;hombre de confianza&#8221; de la viuda de Mart\u00ednez, Eliana Rodr\u00edguez, \u00a0guardiana literaria de todos sus escritos\u2014 esta tercera edici\u00f3n facs\u00edmil de <i>La nueva novela<\/i> incorpora s\u00f3lo dos cambios de las ediciones anteriores: la fecha en la portada y la informaci\u00f3n presentada en el colof\u00f3n: \u201cLa presente edici\u00f3n de 700 ejemplares sobre papel couch\u00e9 de 170 gramos, se termin\u00f3 de imprimir en Santiago de Chile, bajo el cuidado de Eliana Rodr\u00edguez y Pedro Montes, el d\u00eda 10 de septiembre de 2016\u201d.\u00a0 En una entrevista con Montes, publicada por el semanario de Santiago <i>Qu\u00e9 pasa<\/i> (11\/11\/16), \u00e9l describe las t\u00e9cnicas de <i>scanning <\/i>y retoque empleadas en esta edici\u00f3n, donde el equipo editorial aplic\u00f3 correcciones a las versiones anteriores del texto:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Partimos escaneando el libro con la mejor resoluci\u00f3n, hicimos varias correcciones con Photoshop de algunas manchitas del original, m\u00e1s oscuras ciertas letras, m\u00e1s claras otras, todos los detalles, fuimos revisando uno por uno los pliegos y la verdad es que nos hemos tardado en imprenta unos dos a tres meses, entre conseguir el papel chino, los anzuelos, la bandera chilena. Pero cuando llegamos a Ograma, que es la misma imprenta con la que trabaj\u00f3 Juan Luis, les dije que no hab\u00eda apuro, que deb\u00eda quedar exactamente igual a como lo hicieron en 1985, y ahora ya casi estamos.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, Montes destaca el cuidado que se toma para reconstruir al m\u00e1s infame objeto aur\u00e1tico de la poes\u00eda chilena, donde hasta el papel de seda, los anzuelos y las peque\u00f1as banderas de papel ilustradas se encuentran dentro del libro. El resultado final es impresionante \u2014materialmente cercano al original, como sugiri\u00f3 Montes en la entrevista\u2014 y la atenci\u00f3n del equipo editorial al detalle resplandece en cada p\u00e1gina de la textualidad laber\u00edntica de <i>La nueva novela<\/i>. Sin embargo, podr\u00edamos indagar en cuanto a la elecci\u00f3n del papel brillante para este objeto art\u00edstico. Los collages experimentales neo-dada\u00edstas \/ surrealistas de <i>La nueva novela<\/i> se sienten extra\u00f1os en sus nuevos y luminosos envases, como tambi\u00e9n lo hacen, ciertamente, en su formato digital de la p\u00e1gina web juanluismartinez.cl (lanzada en abril de 2011), donde el lector puede hacer clic en dichos collages a trav\u00e9s de una animaci\u00f3n <i>Flash<\/i>. Con respecto al planteamiento del declive, o la degradaci\u00f3n del aura, en estas versiones recientes de <i>La nueva novela<\/i>, podr\u00edamos considerar el famoso ensayo de Walter Benjamin, \u201cLa obra de arte en la \u00e9poca de su reproductibilidad t\u00e9cnica\u201d (1936), en el que el fil\u00f3sofo alem\u00e1n elabor\u00f3 \u200b\u200blas formas en las que la reproducci\u00f3n tecnol\u00f3gica de la obra de arte lleva a la p\u00e9rdida de sus cualidades aur\u00e1ticas:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Uno podr\u00eda subsumir el elemento eliminado en el t\u00e9rmino &#8220;aura&#8221; y seguir diciendo: lo que se marchita en la era de la reproductibilidad t\u00e9cnica es el aura de la obra de arte&#8230; Podr\u00eda generalizarse diciendo: la reproducci\u00f3n t\u00e9cnica desprende al reproducido objeto del dominio de la tradici\u00f3n. Al hacer muchas reproducciones se crean sustitutos de una existencia \u00fanica por una\u00a0pluralidad\u00a0de copias (Benjamin 2007, 221).<b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Como sabemos, Benjamin sit\u00faa el valor de la aut\u00e9ntica obra de arte en relaci\u00f3n con sus or\u00edgenes rituales, y sostiene que la aceptaci\u00f3n de la reproductibilidad implica un rechazo del car\u00e1cter ritual de la obra original (Benjamin 2007, 224). Por otro lado, en el caso de la poes\u00eda de Mart\u00ednez, es importante se\u00f1alar que, a pesar de las posiciones literarias y filos\u00f3ficas m\u00e1s radicales que sostuvo, Mart\u00ednez fue, en cierta forma, bastante tradicional.\u00a0 La fetichizaci\u00f3n del libro de arte como objeto aur\u00e1tico era definitivamente una de sus preocupaciones ya que \u00e9l, por ejemplo, guardaba una lista manuscrita y numerada de todos los que pose\u00edan un ejemplar de la primera edici\u00f3n de <i>La nueva novela<\/i> en los a\u00f1os 70, pues para \u00e9l la circulaci\u00f3n de su obra formaba parte de la obra misma (entrevista personal con Eliana Rodr\u00edguez, 4 de septiembre de 2010). Esto contrasta fuertemente con la \u00e9tica m\u00e1s amplia de un poeta que afirm\u00f3, en una entrevista con la periodista Mar\u00eda Esther Robledo, que \u201c[l]e complace irradiar una identidad velada como poeta; esa noci\u00f3n de existir y no existir, de ser m\u00e1s literario que real\u201d (Mart\u00ednez 2003, 64); Mart\u00ednez le indic\u00f3 a Roberto Brodsky que \u00e9l se consideraba &#8220;un instrumento nada m\u00e1s de esa fuerza aut\u00f3noma que es el lenguaje&#8221; (Mart\u00ednez 2003, 75), y que \u201cel autor es un lector que lee y traslada con eficiencia ciertos textos que no se han resaltado\u2026 Escribir es leer, y leer es escribir\u201d. De esta forma, y de manera apropiada, declarar\u00eda aqu\u00ed que ante la escritura como un &#8220;problema de anonimia&#8221; desear\u00eda &#8220;desaparecer como autor&#8221;: \u201cSe trata, en definitiva, de un problema de anonimia; yo busco desaparecer como autor\u201d (Mart\u00ednez 2003, 75).<\/p>\n<p>Volviendo al insistente retorno textual de Mart\u00ednez \u2014casi 25 a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte\u2014, esta nueva edici\u00f3n de su obra maestra <i>La nueva novela<\/i> tambi\u00e9n abre paso al cuestionamiento de la gran herencia po\u00e9tica de su obra p\u00f3stuma, que ahora supera y se excede por encima de la masa cr\u00edtica que emergi\u00f3 durante su vida. Por un lado, Mart\u00ednez le pidi\u00f3 a Eliana que quemara todas sus obras po\u00e9ticas despu\u00e9s de su muerte (pero como Brod hiciera con Kafka, ella se sinti\u00f3 obligada a conservarlas). En cierto sentido, nuestra comprensi\u00f3n de las obras p\u00f3stumas de Mart\u00ednez -mucho m\u00e1s de <i>Poemas del otro<\/i> (2003), <i>Aproximaci\u00f3n del Principio de Incertidumbre a un proyecto po\u00e9tico<\/i> (2010) y <i>El poeta an\u00f3nimo (o el eterno presente de Juan Luis Mart\u00ednez<\/i>, 2013) que de la reciente reedici\u00f3n de <i>La nueva novela<\/i>, por supuesto \u2014depende de lo que Pedro Gandolfo ha llamado &#8220;un l\u00edmite peligroso&#8221; en sus escritos, similar al contexto de las publicaciones p\u00f3stumas de Roberto Bola\u00f1o:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">La percepci\u00f3n de una obra inconclusa es patente, as\u00ed, de la lectura del texto y de esos documentos. Estamos aqu\u00ed, pues, sobre un l\u00edmite peligroso: el que separa la publicaci\u00f3n p\u00f3stuma de una obra in\u00e9dita de la publicaci\u00f3n de una construcci\u00f3n editorial de una obra ficticia, porque el autor, en el sentido de qui\u00e9n se hace responsable de un texto, nunca le dio la forma publicada\u201d (\u201cLa ficci\u00f3n de una obra\u201d, Pedro Gandolfo. <i>El Mercurio,<\/i> 08 enero, 2017).<\/p>\n<p>Debido a que Mart\u00ednez fue completamente exigente en la construcci\u00f3n de sus objetos de arte, es importante que nos detengamos en el cuestionamiento de su intencionalidad autorial, examinando cuidadosamente la l\u00ednea o el l\u00edmite que Gandolfo describe en el contexto del legado de Bola\u00f1o. En un reciente art\u00edculo titulado \u201cLas huellas que borr\u00f3 Juan Luis Mart\u00ednez\u201d, Roberto Careaga realiz\u00f3 ciertas observaciones agudas vinculadas con las obras p\u00f3stumas de Mart\u00ednez:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Tambi\u00e9n es posible que el archivador original que dej\u00f3 Juan Luis Mart\u00ednez fuese eso: un archivador de trabajo, sobre el cual vendr\u00edan otros trabajos, a\u00f1os acaso de trabajo. \u00bfC\u00f3mo imaginar que alguien que control\u00f3 con tal obsesi\u00f3n los detalles de los dos libros que public\u00f3 hubiese estado conforme con un libro que \u00e9l no hubiese controlado? La leyenda nubla una respuesta, pero tambi\u00e9n modula la pregunta. O lo que es lo mismo: creer que antes de morir Mart\u00ednez dej\u00f3 totalmente finalizado este proyecto, planificando incluso su aparici\u00f3n\u00a0<i>post mortem<\/i>, es tan inocente como creer que su viuda public\u00f3 lo primero que vio entre sus papeles que parec\u00eda terminado (enero 26, 2017).<\/p>\n<p>Antes de abordar estas alegaciones concretas, quisiera reiterar que la naturaleza obsesiva de Mart\u00ednez, al igual que el cuidadoso control de sus materiales, est\u00e1 bien fundada. Roberto Merino, por ejemplo, me dijo que &#8221; JLM no sol\u00eda hablar de su propio trabajo, menos mostrar obras en proceso\u2026 S\u00f3lo una vez me mostr\u00f3 unas carpetas que eran parte de un libro extenso. Me permiti\u00f3 revisar los papeles pero se arrepinti\u00f3 y cerr\u00f3 la carpeta discretamente. Alcanzo a recordar el plano de una casa\u201d (correo electr\u00f3nico al autor, 8 de febrero de 2017). El an\u00e1lisis de Careaga sobre la ingenuidad de equiparar la intencionalidad de las obras p\u00f3stumas con aquellas ensambladas a mano por el mismo poeta durante los a\u00f1os 70 y 80 es, en mi opini\u00f3n, hiperb\u00f3lico. Incluso m\u00e1s conflictivamente, varios escritores y cr\u00edticos han especulado acerca de que las obras p\u00f3stumas fueron fabricadas o ensambladas despu\u00e9s de la muerte del poeta. Debido a que no tengo ninguna evidencia para corroborar esta seria acusaci\u00f3n, como investigador no puedo suscribir tampoco esta teor\u00eda. De hecho, cuando me encontr\u00e9 con el querido amigo de Mart\u00ednez, Hugo Rivera Scott, en el Hotel Wellington de Manhattan, el 5 de febrero de 2017, Rivera Scott me dijo que en los a\u00f1os 1988 o 1989 (al regresar a Chile desde Cuba), Mart\u00ednez le mostr\u00f3 el primer borrador de <i>Aproximaci\u00f3n del Principio<\/i>&#8230;, el cual estaba a punto de completar en ese momento (entrevista personal con Hugo Rivera Scott, 5 de febrero de 2017). Como organizador de los <i>Objetos<\/i> de Mart\u00ednez, en el Instituto Chileno-Franc\u00e9s de Cultura (1972) \u2014la primera exposici\u00f3n de arte visual del poeta\u2014 conf\u00edo profundamente en la afirmaci\u00f3n de Rivera Scott acerca de que la publicaci\u00f3n p\u00f3stuma de Mart\u00ednez, <i>Aproximaci\u00f3n del Principio de Incertidumbre a un proyecto po\u00e9tico<\/i> es suyo. Sin embargo, como artista visual y curador, Rivera Scott considera que el principal inter\u00e9s que reside en la tercera edici\u00f3n de <i>La nueva novela<\/i> es, en gran parte, \u201cinformativo\u201d, debido a las diferencias materiales que intervienen en el montaje del objeto libro y la textualidad resultante (lo que puso en relieve la falta de disponibilidad del &#8220;papel secante&#8221;, por ejemplo; entrevista personal con Hugo Rivera Scott, 5 de febrero de 2017).<\/p>\n<p>La primera publicaci\u00f3n despu\u00e9s de la muerte de Mart\u00ednez -un libro de poemas l\u00edricos y entrevistas en gran parte in\u00e9ditos- producir\u00eda una gran controversia en el b\u00e9lico mundo de la cr\u00edtica literaria chilena. Mientras que los cr\u00edticos pasaron m\u00e1s de diez a\u00f1os bastante desconcertados por la naturaleza tradicional de la voz l\u00edrica de <i>Poemas del otro<\/i>, durante el a\u00f1o 2014 mi libro <i>La \u00faltima broma de Juan Luis Mart\u00ednez: No s\u00f3lo ser otro sino escribir la obra de otro<\/i> (Cuarto Propio) identific\u00f3 a toda la primera secci\u00f3n de <i>PdO<\/i> (que contiene diecisiete poemas) como una traducci\u00f3n no-atribuida de un libro titulado <i>Le Silence et sa brisure<\/i> (1976), escrito por un poeta suizo-catal\u00e1n tambi\u00e9n llamado Juan Luis Martinez (sin acento). En esta operaci\u00f3n pessoana o borgesiana de &#8220;escribir la poes\u00eda del otro&#8221;, los lectores cayeron en la trampa de Mart\u00ednez: cuando \u00e9l afirm\u00f3 que no hab\u00eda escrito los poemas (\u201cfueron escritos por el otro\u201d) <i>literalmente<\/i> significaba <i>el otro Martinez<\/i>. Finalmente, \u00e9ste fue el remate de la \u00faltima broma de Mart\u00ednez: ser a\u00fan m\u00e1s Mart\u00ednez en los textos escritos por otro (Martinez).<\/p>\n<p>Esta historia de detectives literarios ha sido narrada en varios lugares \u2014en mi monograf\u00eda <i>Juan Luis Mart\u00ednez\u2019s Philosophical Poetics<\/i> (Bucknell UP, 2014), entrevistas en <i>El Mercurio<\/i> y <i>Jacket2<\/i>, ensayos en <i>Jacket <\/i>y en una antolog\u00eda titulada <i>Mart\u00ednez Total<\/i> (Editorial Universitaria, 2016)\u2014 y culmin\u00f3 en presentaciones junto al mism\u00edsimo Juan Martinez en Santiago, durante un torbellino de conferencias y discusiones en noviembre de 2014. Al regresar de Chile, sent\u00ed que la investigaci\u00f3n estaba cerrada, incluso exagerada en algunos aspectos, y desvi\u00e9 mi atenci\u00f3n hacia otros proyectos. Sin embargo, movido por la urgencia de comprender los cr\u00edpticos acontecimientos que rodeaban a un poeta a\u00fan m\u00e1s cr\u00edptico, quien &#8220;escribi\u00f3 el verso del otro&#8221;, me sent\u00ed obligado a realizar investigaciones adicionales.<\/p>\n<p>En 1991, Juan Luis Mart\u00ednez recibi\u00f3 al renombrado fil\u00f3sofo y psicoanalista F\u00e9lix Guattari en su casa de Villa Alemana. En su di\u00e1logo, que aparece en <i>Poemas del otro<\/i>, Mart\u00ednez afirm\u00f3 que su mayor inter\u00e9s estaba en \u201cla disoluci\u00f3n absoluta de la autor\u00eda, la anonimia, y lo ideal, si se puede usar esa palabra, es hacer un trabajo, una obra, en la que no [le] pertenezca casi ninguna l\u00ednea, articulando en un trabajo largo muchos fragmentos, pedacitos que se conectan. Es un trabajo de Pen\u00e9lope\u201d (Mart\u00ednez, 2003, 82). La \u00e9tica cuasi conceptualista de Mart\u00ednez est\u00e1 bien articulada aqu\u00ed; sin embargo, pocos cr\u00edticos han considerado la importancia del simple hecho de que esta estimulante conversaci\u00f3n fue mediada a trav\u00e9s de las voces de Guadalupe Santa Cruz y Miguel Norambuena, quienes realizaron traducciones para los dos grandes pensadores. Esta simple cuesti\u00f3n de la traducci\u00f3n es preocupante, por decir lo menos, cuando consideramos la resonancia del lenguaje y la comunicaci\u00f3n a la luz de la &#8220;escritura-como-traducci\u00f3n&#8221; de Mart\u00ednez en <i>Poemas del otro<\/i>. Si Mart\u00ednez no hablaba franc\u00e9s, \u00bfc\u00f3mo pudo ejecutar tal traducci\u00f3n experta del libro de poemas de su ort\u00f3nimo de 1976? Sabemos que estos poemas no son &#8220;suyos&#8221;, de ninguna manera directa, pero \u00bfqui\u00e9n hizo las traducciones que aparecieron en <i>Poemas del otro<\/i>? \u00bfQu\u00e9 consecuencias tiene esto para comprender las obras p\u00f3stumas de Mart\u00ednez como un todo?<\/p>\n<p>Result\u00f3 que yo no era el \u00fanico que estaba preocupado. En el curso de mi investigaci\u00f3n, habl\u00e9 con numerosos acad\u00e9micos, periodistas, cr\u00edticos, artistas y poetas que podr\u00edan arrojar alguna luz sobre este tema. En octubre de 2016 tuve el placer y el privilegio de conversar con el poeta Ra\u00fal Zurita, ganador del Premio Nacional de Literatura de Chile (2000) y el Premio de Poes\u00eda Pablo Neruda (2016), quien tambi\u00e9n fue el ex-cu\u00f1ado de Mart\u00ednez. De hecho, las familias de los dos poetas viv\u00edan juntas en la casa del padre de Mart\u00ednez en Conc\u00f3n, una peque\u00f1a ciudad al noreste de Vi\u00f1a del Mar, hasta la disoluci\u00f3n del matrimonio de Zurita. Los dos poetas, incluso, compartieron una m\u00e1quina de escribir y Zurita recuerda la influencia po\u00e9tica mutua en varias entrevistas.\u00a0 Durante mi conversaci\u00f3n de tres horas con Ra\u00fal, que tuvo lugar en un Starbucks en Cambridge, MA, hablamos de la materialidad de las obras p\u00f3stumas de Mart\u00ednez, especialmente a la luz de la pr\u00f3xima publicaci\u00f3n de la tercera edici\u00f3n de <i>La nueva novela<\/i>. Cuando le pregunt\u00e9 a Ra\u00fal c\u00f3mo deb\u00edan leer los cr\u00edticos estas publicaciones posteriores a 1993, respondi\u00f3: \u201cLos textos [p\u00f3stumos] s\u00ed est\u00e1n, hay que resaltar que son p\u00f3stumos, pero que la intencionalidad de Juan Luis Mart\u00ednez no forma parte fiable de su composici\u00f3n\u2026La l\u00f3gica de Juan Luis Mart\u00ednez s\u00f3lo est\u00e1 en <i>La nueva novela <\/i>y <i>La poes\u00eda chilena<\/i>\u201d. Adem\u00e1s, me dijo que estaba absolutamente seguro de que Mart\u00ednez no hablaba franc\u00e9s (entrevista personal con Ra\u00fal Zurita, 25 de octubre de 2016). Especulamos que deb\u00eda haber habido uno o m\u00e1s traductores implicados en la interpretaci\u00f3n en espa\u00f1ol de <i>Le Silence<\/i>. Ra\u00fal me puso en contacto con un grupo de personas cercanas a Juan Luis que me ayudar\u00edan, y pas\u00e9 los siguientes meses nuevamente envuelto en la b\u00fasqueda de un ap\u00f3crifo &#8220;libro por venir&#8221;, refinando mi comprensi\u00f3n sobre lo que hab\u00eda considerado una &#8220;\u00faltima broma&#8221; bien calculada (la final y postr\u00edmera broma). Reflexionando sobre esta cuesti\u00f3n del lenguaje, en una larga conversaci\u00f3n por Skype, Ronald Kay, el reci\u00e9n fallecido artista visual y editor de la <i>Aproximaci\u00f3n del Principio de Incertidumbre<\/i>, me cont\u00f3 que en la escuela Mart\u00ednez estudiaba franc\u00e9s y deb\u00eda haber intensificado sus estudios y lecturas, despu\u00e9s de abandonar el <i>s\u00e9ptimo b\u00e1sico,<\/i> para alcanzar un nivel que, seg\u00fan Kay, era &#8220;bastante potable&#8221; (conversaci\u00f3n de Skype, 22 de febrero de 2017). Sin embargo, hay que admitir que existe una gran diferencia entre &#8220;potable&#8221; y las traducciones expertas que se publicaron en <i>Poemas del otro<\/i>, las cuales desconcertaron a todos los cr\u00edticos literarios chilenos durante d\u00e9cadas, desde el a\u00f1o 1988 (con la publicaci\u00f3n de unos poemas en el momento del plebiscito) hasta el a\u00f1o 2014. Hugo Rivera Scott me brind\u00f3 una visi\u00f3n \u00fanica de las habilidades ling\u00fc\u00edsticas de Mart\u00ednez:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Respecto al conocimiento del idioma, hay que tener en cuenta que Juan Luis estudi\u00f3 en los Padres Franceses, por lo que ten\u00eda un acercamiento inicial al idioma galo, lo que luego marc\u00f3, con ayuda de su madre, una preferencia por la literatura francesa, especialmente por Baudelaire y ciertamente por Rimbaud. Yo no creo haber tenido m\u00e1s facilidad para el franc\u00e9s que \u00e9l, pero siempre me preguntaba y \u201cchampurre\u00e1bamos\u201d (perdone el chilenismo) alguna interpretaci\u00f3n, siempre con alg\u00fan diccionario a mano (correo electr\u00f3nico del autor, enero 30, 2017).<\/p>\n<p>Claramente, \u201cchampurr[ear]\u2026alguna interpretaci\u00f3n\u201d est\u00e1 muy lejos de producir las traducciones matizadas que aparecieron en <i>Poemas del otro<\/i> en 2003. No obstante, Rivera Scott aport\u00f3 otra pista vital: destac\u00f3 el papel que desempe\u00f1aron varias figuras culturales francesas a comienzos de los a\u00f1os 70 en Valpara\u00edso:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Hay que decir que tambi\u00e9n que \u00e9l fue muy cercano de los Drouillet, sobre todo luego de su exposici\u00f3n \u201cObjetos\u201d que yo le organic\u00e9 en el Instituto Chileno Franc\u00e9s en agosto de 1972, como parte de un programa que mantuve durante ese a\u00f1o en coordinaci\u00f3n con Allain [<i>sic<\/i>], quien era su director, por ese motivo tambi\u00e9n escrib\u00ed ese peque\u00f1o texto que apareci\u00f3 en un tabloide autodenominado revista &#8220;Compromiso&#8221; que existi\u00f3 en esos a\u00f1os en la sede de la U de Chile en Valpara\u00edso. Los Drouillet estimaron mucho esos trabajos pl\u00e1stico objetuales de Juanito y es posible que B[\u00e9]atrice de Chavagnac, quien sobrevivi\u00f3 a su marido muerto asesinado en Brasil, creo a fines de los setenta o principio de los ochentas, pudiera dar quiz\u00e1s algunos otros detalles (correo electr\u00f3nico del autor, enero 30, 2017).<\/p>\n<p>La Agregada Cultural francesa, Elsie Drouillet, estuvo involucrada en la escena chilena del arte experimental de principios de los 70\u2019s: un ejemplo de ello fue cuando film\u00f3 la actuaci\u00f3n del artista pl\u00e1stico Carlos Altamirano en \u201cNueve relaciones inscritas en el pasaje urbano\u201d (octubre, 1977; acci\u00f3n ubicada en Santiago, dirigida por Nelly Richard, fotografiada por Jaime Villaseca y protagonizada por Carlos Leppe y Altamirano). B\u00e9atrice de Chavagnac y el fallecido Jacques d&#8217;Arthuys (director del Instituto Chileno Franc\u00e9s de la \u00e9poca) fueron figuras clave de la escena art\u00edstica de Valpara\u00edso en los a\u00f1os setenta. De acuerdo con Eliana Rodr\u00edguez, d&#8217;Arthuys fue el encargado de entregar a Mart\u00ednez el libro <i>Le Silence et sa brisure<\/i>, un regalo que dar\u00eda lugar a \u201cla invenci\u00f3n del otro Martinez&#8221; y, eventualmente, al <i>affaire Poemas del otro<\/i> (conversaci\u00f3n telef\u00f3nica con Eliana Rodr\u00edguez, 29 de julio de 2014). Despu\u00e9s de que D&#8217;Arthuys fuera asesinado tr\u00e1gicamente en Brasil durante los a\u00f1os 80, Chavagnac volvi\u00f3 a Francia y continu\u00f3 traduciendo obras literarias del espa\u00f1ol y del portugu\u00e9s al franc\u00e9s. De hecho, en 1993, tradujo varios de los poemas de Mart\u00ednez (es decir, los que le fueron atribuidos a \u00e9l hasta el a\u00f1o 2014) tras su participaci\u00f3n en el encuentro franco-chileno &#8220;Belles \u00c9trang\u00e8res&#8221; en Par\u00eds, 1992. Estas traducciones, publicadas por \u00c9ditions Bo\u00eete Noire y Ediciones GrilloM -a ra\u00edz de la muerte del poeta en marzo de 1993-, fueron patrocinadas por L&#8217;agence AD&#8217;HOC, L&#8217;Association Dialogue entre les Cultures, un proyecto de Le Minist\u00e8re de la Culture et la Francophonie. Como Gustavo &#8220;Grillo&#8221; Mujica me cont\u00f3, en su meandrante respuesta &#8220;pod\u00e9tica&#8221; a mi correo electr\u00f3nico, esta publicaci\u00f3n (para la cual \u00e9l escribi\u00f3 la introducci\u00f3n) fue impresa en 400 ejemplares titulados <i>Fragments<\/i> para repartirlos luego \u201cgratuitement en la Foire de la Po[\u00e9]sie de la Place Saint Denis&#8221; (correo electr\u00f3nico del autor, 17 de marzo de 2017).<\/p>\n<p>Una comparaci\u00f3n de las tres versiones de uno de los poemas incluidos en <i>Fragments,<\/i> nos permite elaborar ciertas conclusiones sobre el papel (hipot\u00e9tico) de B\u00e9atrice de Chavagnac como la traductora \u201cen\u201d y \u201cde\u201d las obras p\u00f3stumas de Mart\u00ednez. Leyendo las tres encarnaciones del poema &#8220;\u201cEscritura II\u201d\/\u201c\u00c9criture II\u201d\u2014 es decir, el poema \u201c\u00c9criture II\u201d de <i>Le Silence et sa brisure<\/i> (1976), la traducci\u00f3n al espa\u00f1ol que aparece en <i>Poemas del otro <\/i>(2003), as\u00ed como la el poema traducido por de Chavagnac como &#8220;\u00c9criture II&#8221; (1993) -alumbra la brillante po\u00e9tica de la apropiaci\u00f3n de Juan Luis Mart\u00ednez y ayuda a entender su proyecto de &#8220;escritura-como-traducci\u00f3n&#8221;. A pesar de la afirmaci\u00f3n de Crist\u00f3bal Joannon de que &#8220;Escritura II&#8221; fue compuesta en 1972 y publicada por primera vez en <i>Revista Universitaria <\/i>33 (1991) (Mart\u00ednez, 2003, 111), como he demostrado anteriormente, el texto que aparece en <i>Poemas del otro<\/i> es en realidad una traducci\u00f3n directa del siguiente poema de <i>Le Silence et sa brisure<\/i>:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Ces instants d\u2019\u00e9criture o\u00f9 nul ne me reconna\u00eet<br \/>\nO\u00f9 je deviens enfin moi-m\u00eame<br \/>\nMa propre rencontre \u00e0 la crois\u00e9e de la chair et de l\u2019esprit<br \/>\nQuand l\u2019eau pure du devenir s\u2019\u00e9coule dans mon \u00eatre<br \/>\nEn un sentiment profond d\u2019intense lumi\u00e8re<br \/>\nAvec la certitude d\u2019une essence vitale br\u00fblant les rythmes<br \/>\nLes tressaillements essentiels d\u2019un coeur renaissant<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Ces instants d\u2019absence physique o\u00f9 l\u2019espace-temps se fige<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Me d\u00e9gageant sans peine de l\u2019artifice du corps<br \/>\nParcourant les nuits atroces du non-humain<br \/>\nVibrations surgies du tr\u00e9fonds de la conscience<br \/>\nEt je cherche en vain l\u2019or\u00e9e d\u2019un r\u00eave visionnaire<br \/>\nPour me reposer de l\u2019incertain et harassant oyage<br \/>\nQue la haine et la peur du quotidien m\u2019ont fait entreprendre<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Ces instants de mis\u00e8re lucide o\u00f9 le pardaon para\u00eet impossible<br \/>\nn\u00e9cessairement impossible (Martinez 1976, 28).<\/p>\n<p>La traducci\u00f3n no atribuida que aparece en <i>Poemas del otro<\/i> dice as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Esos instantes de escritura en que nadie me reconoce<br \/>\nen que llego a ser yo mismo<br \/>\nmi propio encuentro en la encrucijada de la carne y el esp\u00edritu<br \/>\ncuando el agua pura del devenir se escurre en mi ser<br \/>\nen un sentimiento profundo de intensa luz<br \/>\ncon la certeza de una esencia vital quemando los ritmos<br \/>\nlos estremecimientos esenciales de un coraz\u00f3n renaciente.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Esos instantes de ausencia f\u00edsica donde el espacio-tiempo se congela.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Me desprendo sin pena del artificio del cuerpo,<br \/>\nrecorriendo las noches atroces del no-humano:<br \/>\nvibraciones surgidas del trasfondo de la conciencia.<br \/>\nY busco en vano el borde de un sue\u00f1o visionario<br \/>\npara relajarme del incierto y arrasante viaje<br \/>\nque el odio y el temor de lo cotidiano me han hecho emprender.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Esos instantes de miseria l\u00facida cuyo perd\u00f3n me parece imposible<br \/>\nnecesariamente imposible (Mart\u00ednez 2003, 27).<\/p>\n<p>La traducci\u00f3n de Mart\u00ednez es muy cercana al original y altera solamente la puntuaci\u00f3n y los espacios originales del poema, a\u00f1adiendo varios espacios y, en un caso, dos puntos. Sin embargo, la traducci\u00f3n de B\u00e9atrice de Chavagnac es, claramente, una traducci\u00f3n <i>del espa\u00f1ol al franc\u00e9s<\/i>:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Ces instants d\u2019\u00e9criture o\u00f9 personne ne me reconna\u00eet<br \/>\no\u00f9 j\u2019arrive \u00e0 \u00eatre moi m\u00eame<br \/>\nma propre rencontre au carrefor de la chair et de l\u2019esprit<br \/>\nquand l\u2019eau pure du devenir se glisse dans mon \u00eatre<br \/>\ndans un sentiment profond d\u2019intense lumi\u00e8re<br \/>\navec la certitude d\u2019une essence vitale en br\u00fblant les rythmes<br \/>\nles tressaillements essentiels d\u2019un coeur renaissant.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Ces instants d\u2019absence physique o\u00f9 l\u2019espace-temps se cong\u00e8le.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Je me d\u00e9fais sans peine de l\u2019artifice du corps,<br \/>\nparcourant les nuits atroces du non-humain:<br \/>\nvibrations surgies du tr\u00e9fonds de la conscience.<br \/>\nEt je cherche en vain le bord d\u2019un songe visionnaire<br \/>\npour me reposer du voyage incertain et harassant<br \/>\nque la haine et la peur du quotidien m\u2019ont fait entreprendre.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Ces instants de mis\u00e8re lucide dont le pardon me semble<br \/>\nimpossible<br \/>\nn\u00e9cessairement impossible (Mart\u00ednez 1993, 7).<\/p>\n<p>La diferencia m\u00e1s prominente entre las dos versiones francesas del poema \u2014el original de Juan (Luis) Martinez (de 1976) y la traducci\u00f3n hecha por de B\u00e9atrice de Chavagnac (del espa\u00f1ol, en 1993)\u2014 reside en la puntuaci\u00f3n y en la capitalizaci\u00f3n de la primera letra de cada verso. De Chavagnac sigue <i>exactamente<\/i> la puntuaci\u00f3n y las capitalizaciones encontradas en la versi\u00f3n en espa\u00f1ol de Juan Luis Mart\u00ednez, rompiendo con el encabalgamiento del original en franc\u00e9s de 1976 (el cual, debemos concluir aqu\u00ed, era desconocido para ella). El poema original \u00ab\u00c9criture II\u00bb presenta entonces una reflexi\u00f3n metaf\u00edsica mucho m\u00e1s fluida sobre la existencia, y su ritmo est\u00e1 estructurado por el sonido y la sem\u00e1ntica de las palabras, sin los adornos formales de la puntuaci\u00f3n. Vale la pena recapitular la gran iron\u00eda de la metamorfosis de &#8220;\u00c9criture II&#8221; a &#8220;Escritura II&#8221; y luego a &#8220;\u00c9criture II&#8221;: B\u00e9atrice de Chavagnac no particip\u00f3 en la traducci\u00f3n del poema suizo-catal\u00e1n Juan Luis Mart\u00ednez al espa\u00f1ol, pero lo traducir\u00eda (sin saberlo) <i>de nuevo al franc\u00e9s<\/i> casi dos d\u00e9cadas despu\u00e9s (1976-1993). Esto es particularmente ir\u00f3nico ya que su esposo, el agregado cultural franc\u00e9s en Valpara\u00edso durante los a\u00f1os 70, le entreg\u00f3 a Juan Luis Mart\u00ednez un ejemplar del libro de poes\u00eda de su ort\u00f3nimo Juan Luis Martinez, iniciando as\u00ed un proyecto conceptualista de traducci\u00f3n literaria, de \u201cla escritura como traducci\u00f3n (colectiva)\u201d.<\/p>\n<p>Las conclusiones m\u00e1s amplias de este estudio literario y filol\u00f3gico tomaron como su punto de partida la publicaci\u00f3n de la tercera edici\u00f3n de <i>La nueva novela<\/i> en diciembre de 2016. Esta hermosa edici\u00f3n de uno de los objetos de arte m\u00e1s importantes de Chile no es, como mencion\u00e9 antes, sin sus limitaciones. Como lo ha demostrado este ensayo \u2014bas\u00e1ndome en mis detalladas conversaciones e intercambios con algunos de los poetas, artistas y escritores m\u00e1s destacados de Chile, as\u00ed como con los amigos y colegas cercanos de Juan Luis Mart\u00ednez\u2014 a menos que los cr\u00edticos obtengan informaci\u00f3n m\u00e1s detallada sobre la composici\u00f3n y el montaje de las obras p\u00f3stumas, estos objetos de arte deben necesariamente ser le\u00eddos y analizados de manera diferente a los trabajos publicados durante la vida de Mart\u00ednez. El ejemplo m\u00e1s obvio, por supuesto, es la continua controversia que rodea a <i>Poemas del otro<\/i> (2003): se requiere mucho m\u00e1s trabajo de detective literario para entender el procedimiento implicado en la traducci\u00f3n de <i>Le Silence et sa brisure<\/i>. Simplemente no creo que el franc\u00e9s de Juan Luis Mart\u00ednez fuera lo suficientemente bueno para que \u00e9l llevara a cabo las traducciones \u00e9l mismo. Si efectivamente hubo traductores \u2014y hasta ahora no he logrado localizar a B\u00e9atrice de Chavagnac ni a los Drouillets, quienes podr\u00edan tener informaci\u00f3n muy \u00fatil para nosotros\u2014, la traducci\u00f3n de la poes\u00eda del suizo-catal\u00e1n Juan Luis Martinez representa un tipo diferente de proyecto po\u00e9tico conceptual. Mart\u00ednez era absolutamente un genio, y nadie sabe lo que pretend\u00eda hacer con las traducciones antes de su prematura muerte a los 49 a\u00f1os de edad. Ahora estoy convencido de que la traducci\u00f3n de 17 poemas de Juan Luis Martinez estaba destinada a una obra m\u00e1s amplia, una teor\u00eda corroborada por Ra\u00fal Zurita y Hugo Rivera Scott, dos figuras muy cercanas a Mart\u00ednez. Estoy seguro de que su publicaci\u00f3n en <i>Poemas del otro<\/i> (2003) no fue lo que habr\u00eda sucedido si Mart\u00ednez no hubiese fallecido en 1993.<\/p>\n<p>Para concluir, quisiera ahora proponer un breve an\u00e1lisis de la importancia de estas cuestiones de lenguaje y autenticidad respecto a las obras p\u00f3stumas de Mart\u00ednez y su corpus herm\u00e9tico. De acuerdo con las fuentes (en gran parte desinteresadas) que consult\u00e9, hay rumores significativos sobre varios aspectos del trabajo p\u00f3stumo en la comunidad de lectores de Mart\u00ednez, con preguntas acerca del lenguaje, la intencionalidad y la materialidad. Mi intenci\u00f3n, sin embargo, no es de ninguna manera devaluar el legado po\u00e9tico de Mart\u00ednez; m\u00e1s bien quisiera simplemente comprender mejor las complejidades de la conceptualizaci\u00f3n y concretizaci\u00f3n del <i>ethos<\/i> po\u00e9tico radical de Mart\u00ednez. Respetando las consecuencias de la reevaluaci\u00f3n del trabajo p\u00f3stumo de Mart\u00ednez de esta manera -y la reciente reedici\u00f3n de <i>La nueva novela<\/i> que me ha proporcionado un punto de partida para presentar algunas de las controversias que rodean el legado po\u00e9tico de Mart\u00ednez- yo dir\u00eda que un poeta que insisti\u00f3 en &#8220;escribir el trabajo del otro&#8221; y &#8220;desaparecer como autor&#8221; sigue insistiendo en reinscribir el mito de la autor\u00eda en la narrativa que rodea a su obra (o, como m\u00ednimo, sus lectores son de alguna manera responsables de esta reinscripci\u00f3n). Quisiera destacar aqu\u00ed dos cosas: primero, Mart\u00ednez, como <i>scriptor ludens<\/i>, tal como Marcelo Rioseco ha demostrado convincentemente, coloca al lector en una posici\u00f3n precaria, siempre en peligro de ser un pe\u00f3n en uno de los juegos del poeta o caer en una de sus trampas. Segundo, no podemos ser complacientes en nuestras lecturas y relecturas de la poes\u00eda de Mart\u00ednez, sean de los primeros poemas, collages y objetos de arte, o las obras p\u00f3stumas. Varios ensayos incluidos en el volumen <i>Mart\u00ednez Total<\/i> lo hacen muy bien y son relecturas perspicaces de la obra del poeta, as\u00ed como reevaluaciones cr\u00edticas de textos clave en &#8220;los estudios martinianos&#8221;. Despu\u00e9s de todo, el mismo Mart\u00ednez cre\u00f3 un cuerpo de trabajo tan l\u00facido y poderoso que se renueva continuamente y propone nuevos caminos en los que podamos enfrentarnos con el reto de leerlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Trabajos citados:<\/b><\/p>\n<p>Agamben, Giorgio. 1999. <i>The End of the Poem<\/i>. Trans. Daniel Heller-Roazen. Palo Alto: Stanford University Press.<\/p>\n<p>Benjamin, Walter. 2007 [1968]. \u201cThe Work of Art in the Age of Mechanical Reproduction.\u201d In <i>Illuminations<\/i>. Ed. and intro. Hannah Arendt. Trans. Harry Zohn. New York: Schoken.<\/p>\n<p>Careaga, Roberto. 2017. \u201cLas huellas que borr\u00f3 Juan Luis Mart\u00ednez\u201d. <i>Revista Santiago<\/i>, 26 enero.<\/p>\n<p>Fern\u00e1ndez Biggs, Braulio and Marcelo Rioseco. 2016. <i>Mart\u00ednez Total<\/i>. Santiago: Ediciones UC.<\/p>\n<p>Mart\u00ednez, Juan Luis. 2010. <i>Aproximaci\u00f3n del Principio de Incertidumbre a un proyecto po\u00e9tico<\/i>. Ed. Ronald Kay. Santiago: Galer\u00eda D21, 2010.<\/p>\n<p>\u2014\u2014\u2014. 1977, 1985, 2016. <i>La nueva novela<\/i>. Santiago: Ediciones Archivo.<\/p>\n<p>\u2014\u2014\u2014. 2003. <i>Poemas del otro<\/i>. Ed. e intro. Crist\u00f3bal Joannon. Santiago: Ediciones UDP.<\/p>\n<p>\u2014\u2014\u2014. 2013. <i>El poeta an\u00f3nimo (o el eterno retorno de Juan Luis Mart\u00ednez)<\/i>. Santiago: Ediciones Archivo.<\/p>\n<p>\u2014\u2014\u2014. 1978. <i>La poes\u00eda chilena<\/i>. Santiago: Ediciones Archivo.<\/p>\n<p>\u2014\u2014\u2014. 1993. <i>Fragments<\/i>. Traducci\u00f3n al franc\u00e9s de Beatrice de Chavagnac. Edici\u00f3n, Nota y dise\u00f1o de Gustavo Mujica. \u00c9ditions Boite Noire, L&#8217;agence AD&#8217;HOC, L&#8217;Association Dialogue entre les Cultures. Le Minist\u00e8re de la Culture et la Francophonie. Par\u00eds, Francia. 24 p.<\/p>\n<p>Weintraub, Scott. 2014. <i>Juan Luis Mart\u00ednez\u2019s Philosophical Poetics<\/i>. Lewisberg, PA: Bucknell UP.<\/p>\n<p>\u2014\u2014\u2014. 2014. <i>La \u00faltima broma de Juan Luis Mart\u00ednez: \u2018No s\u00f3lo ser otro sino escribir la obra de otro\u2019. <\/i>Santiago: Cuarto Propio.<\/p>\n<p>Wordreference.com. 2017.<\/p>\n<p>Z\u00fa\u00f1iga, Diego. 2016. \u201cEl hombre que coleccionaba poemas\u201d. Entrevista con Pedro Montes. <i>Revista Qu\u00e9 Pasa<\/i>. Noviembre 11. http:\/\/www.quepasa.cl\/articulo\/cultura\/2016\/11\/el-hombre-que-coleccionaba-poemas.shtml\/.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Scott Weintraub<br \/>\nThe University of New Hampshire<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6>Juan Luis Mart\u00ednez, poeta chileno. Foto:\u00a0Francisco Rivera Scott.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"gtx-trans\" style=\"position: absolute; left: 177px; top: 6643.61px;\">\n<div class=\"gtx-trans-icon\"><\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 30 de septiembre de 2016, los aficionados de la poes\u00eda chilena se regocijaron cuando el reconocido cr\u00edtico de arte Justo Pastor Mellado twitte\u00f3 una foto del galerista Pedro Montes conversando con el poeta Diego Maqueira frente a las pruebas de la tercera edici\u00f3n del m\u00edtico objeto de arte de Juan Luis Mart\u00ednez, <i>La nueva novela<\/i>.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1703,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[2960,4461],"genre":[2019],"pretext":[],"section":[2344],"translator":[],"lal_author":[3586],"class_list":["post-1706","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-chile-es","tag-numero-4","genre-essay-es","section-essays-es","lal_author-scott-weintraub-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1706","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1706"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1706\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32299,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1706\/revisions\/32299"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1703"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1706"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1706"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1706"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=1706"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=1706"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=1706"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=1706"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=1706"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}