{"id":1547,"date":"2017-07-23T21:21:16","date_gmt":"2017-07-24T03:21:16","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2017\/07\/night-time-clouds-juan-carlos-mendez-guedez\/"},"modified":"2023-06-07T08:35:39","modified_gmt":"2023-06-07T14:35:39","slug":"night-time-clouds-juan-carlos-mendez-guedez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2017\/07\/night-time-clouds-juan-carlos-mendez-guedez\/","title":{"rendered":"&#8220;La noche de las nubes&#8221; de Juan Carlos M\u00e9ndez Gu\u00e9dez"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 8.0px 0.0px; line-height: 18.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 8.0px 0.0px; text-align: justify; line-height: 18.0px; font: 11.0px 'Times New Roman'}<br \/><\/style>\n<div><\/div>\n<div class=\"caption\"><\/div>\n<p>&#8230;Santa Virgen de Barajas, le prometo que no es un tango, es que me gusta silbar cualquier cosita, silbar mucho y por eso pongo esa cara cada vez que aqu\u00ed en Madrid me gritan: Argentina\u00a0 y yo, por supuesto que no, se\u00f1or, de muy lejos, de bastante lejos, venezolana, se\u00f1or, a sus \u00f3rdenes, nacida en El Tocuyo, y ellos me dicen, ah, vale, alg\u00fan pueblo argentino, y yo no, se\u00f1or, m\u00e1s arriba, mucho m\u00e1s arriba, pero no viv\u00eda all\u00ed sino en Caracas que tampoco est\u00e1 donde usted dice, y ellos ah, en el norte de Argentina, as\u00ed que no hay caso y yo no les explico porque con que me paguen mis tortillas ya tengo suficiente, que me quedan muy buenas, mucho, s\u00ed seguro usted las ha probado, segurito, porque si se desayuna usted por la calle Alcal\u00e1, o por Barquillo, o por Prim, o por Infanta, pues todos esos bares me compran las tortillas a m\u00ed, que se las hago como nadie y mire que yo no sab\u00eda, yo no ten\u00eda ni idea pero fue llegar a Espa\u00f1a y aprender, que una aprende y es buena persona y carajo, ahora viene usted y me dice que a mi hijo lo devuelven, que a mi hijo lo montan en ese avi\u00f3n y de regreso a casa, ay Santa Virgen de Barajas, y yo tengo la bolsa llena con las tortillas de esta ma\u00f1ana\u00a0 y en todos los bares se quedaron esper\u00e1ndome porque nunca\u00a0 he fallado y la gente tendr\u00e1 que comer cruasanes y donuts y esas porquer\u00edas que no alimentan ni saben a nada, pobrecitos \u00bfqu\u00e9 va a desayunar esa gente hoy si estoy aqu\u00ed? y\u00a0 yo que vine tan contenta a buscar a mi muchacho y ahora me lo tienen encerrado, esos hijos de la gran puta, con perd\u00f3n, porque yo hasta hab\u00eda hecho una tortilla de m\u00e1s para brind\u00e1rsela a mi hijo y que \u00e9l se fuese a dormir a casa bien comido, que vendr\u00eda reventado, que el viaje es cans\u00f3n y ahora usted dice que me lo dejan dentro, que no puede pasar,\u00a0 y usted no tendr\u00e1 hijos porque es muy joven, pero carajo, f\u00edjese lo que es levantarme m\u00e1s temprano que nunca para buscar al muchacho, venir aqu\u00ed, silbando feliz, silbando como nunca del puro contento que tra\u00eda, y que ahora me den ese disgusto, con mi hijo, el que me queda, \u00bfsabe? porque al primero le gust\u00f3 estudiar y sac\u00f3 una carrera y yo no s\u00e9 si por eso mismo le dio por meterse en pol\u00edtica y me lo mataron en una marcha,\u00a0 al del medio que ten\u00eda una venta de refrescos me lo mataron en un atraco cuando estaba sacando plata del banco para comprarse un carro, y al tercero, que ese s\u00ed me sali\u00f3 malo y perdido,\u00a0 a ese lo metieron preso por vender unos camiones que no eran de \u00e9l y lo rajaron en la c\u00e1rcel peleando por un plato de arroz , as\u00ed que me queda este, que no es ni el m\u00e1s estudioso, ni el m\u00e1s bruto,\u00a0 pero que le gusta trabajar, que trabaja mucho y tiene a\u00f1os con una fruter\u00eda, una fruter\u00eda peque\u00f1ita, y por eso no quiso venirse cuando yo le insist\u00ed, cuando le dije v\u00e1monos a cualquier sitio, porque aqu\u00ed morirse es como demasiado f\u00e1cil, y en las ma\u00f1anas una se bebe el agua y sabe como a muerte y se bebe el caf\u00e9 y sabe como a muerte y camina por la plaza y el aire huele como a muerte, y ya no aguanto m\u00e1s hijito, venite conmigo, porque los muertos que vamos dejando lejos se nos quedan vivos, se nos olvidan un poco y por eso viven otra vez, all\u00e1 lejos, pero \u00e9l ni hablar, no, no, y yo me vine con una sobrina, y quer\u00eda traerme a ese hijo que andaba enamorado y no quiso venirse hasta que el mes pasado me lo secuestraron, a \u00e9l, a las frutas, al empleado que ten\u00eda, me lo secuestraron dos malandros, y lo metieron en un cami\u00f3n lleno de melones y guayabas y parchitas y cambures y me llamaron aqu\u00ed y me dijeron que \u00e9l ya les hab\u00eda dado platica pero que eso no alcanzaba y que girase yo dos mil euros o le cortaban los dedos y me los mandaban en un sobre aunque llegasen piches, y yo les ped\u00ed por la Virgen y por todos los santos que no lo hiciesen, as\u00ed que saqu\u00e9 mis ahorros y los mand\u00e9, y cuando habl\u00e9 con mi hijo le dije: mir\u00e1 pues, te salv\u00e9 los dedos, pero venite para ac\u00e1, traete a la mujercita con la que and\u00e1s, y traete las frutas y hasta el empleado y hasta la furgoneta te la traes si la quer\u00e9s mucho, pero no te qued\u00e9s all\u00e1, guaro pelao, no tent\u00e9s la suerte, salvate t\u00fa, ya que tus hermanos no pudieron, lo convenc\u00ed \u00bfve? porque al final esos mal paridos terminaron haci\u00e9ndole un favor al muchacho, le dieron fuerza para escaparse, y la \u00fanica marca que le dejaron fue una raja en la cabeza que le hicieron con la cacha de una pistola, pero usted me viene ahora con que esos hijos de las mil carretadas de puta de la polic\u00eda dicen que no, que no lo dejan entrar, que lo deportan porque trae poco dinero, que les parece sospechoso, sospechosa la put\u00edsima madre que los pari\u00f3 a todos, que vendr\u00e1 p\u00e1lido, que traer\u00e1 el susto del avi\u00f3n, que estar\u00e1 asustado y se mirar\u00e1 los dedos de la mano, y le parecer\u00e1 mentira traerlos enteritos, que mirar\u00e1 a un lado y les dar\u00e1 miedo lo peludos que son ustedes, y que les huela la boca a ajo, que a m\u00ed tambi\u00e9n me daba miedo al principio, porque nosotros en casa, el ajo un poquito para la carne o para espantar a los vampiros que le chupan el cuello a las mujeres para pre\u00f1arlas, que eso dec\u00eda mi abuela que no sali\u00f3 nunca de su finquita de caf\u00e9 por Gu\u00e1rico y muri\u00f3 feliz siempre,\u00a0 pero no se ofenda, no me ponga esa cara, si a m\u00ed ahora el ajo me encanta y los domingos agarro pancito y ajito y tomatico y lo como tan feliz y pienso que podr\u00eda estar comiendo con mis muchachos si no me los hubiesen ido matando a todos, comiendo juntos y sin pensar que cualquiera se nos aparece para cortarnos los dedos o que un motorizado saca un pistol\u00f3n de polic\u00eda y se lo vac\u00eda en la barriga a mi hijo el mayor, bien le dije que se estuviese quieto, pero la esposa tuvo la culpa, le llen\u00f3 la cabeza de vainas, la esposa lo meti\u00f3 en grupos de la universidad y lo llevaba a todas esas marchas y ahora anda como loca de dolor, igual que yo, pero no me habla porque el d\u00eda del entierro casi le saco los ojos, y yo s\u00e9 que estuvo mal, no deb\u00ed hacerlo, pero lo hice y ya est\u00e1 y se acab\u00f3 y por eso me vine, para no arrancarle los ojos a cualquiera, porque eso es lo que quer\u00eda en esos d\u00edas, y tambi\u00e9n cuando me mataron al otro saliendo del banco, sonre\u00eddo como un bobo porque se iba a comprar un carro verde, mi guarito pendejo, ah mundo, as\u00ed que ahora s\u00f3lo quiero que me dejen pasar al menor de los muchachos, que no lo fastidien m\u00e1s, porque este no quiere carro, ni quiere gritar contra nadie, ni jam\u00e1s ir\u00e1 a la c\u00e1rcel, \u00e9ste s\u00f3lo quiere tener sus diez dedos,\u00a0 enti\u00e9ndame, no es tan complicado, yo estoy segura de que a usted sus diez dedos le gustan, si tiene usted una manos muy bellas, se\u00f1or, no se ponga rojo, las tiene muy bonitas, y mi hijo tambi\u00e9n, y yo despert\u00e9 feliz esta ma\u00f1ana porque pens\u00e9 que aqu\u00ed puede ayudarme a repartir las tortillas, o puede estar un tiempo de camarero o recogiendo fresas, que el muchacho no le tiene miedo al trabajo, le tiene miedo a los secuestradores que llevan tenazas as\u00ed de grandes y que a veces hacen pel\u00edculas de c\u00f3mo le cortan los dedos a la gente, s\u00ed, s\u00ed, no ponga esa cara, si yo s\u00e9 que usted s\u00f3lo me est\u00e1 avisando, que usted no tiene la culpa, pero haga algo, d\u00edgame con qui\u00e9n hablo, a qui\u00e9n me le arrodillo, a quien le saco los ojos y me le arrodillo y le vuelvo a sacar los ojos, porque mi muchacho tiene que quedarse, no me lo regresen, si \u00e9l siempre fue especial, callado, tranquilo, s\u00f3lo le gustaba silbar, y silbar est\u00e1 muy bien dec\u00eda mi hijo, porque es como sacarse los p\u00e1jaros que uno lleva dentro, s\u00ed, porque habla dulce, mi hijo, se\u00f1or, dec\u00eda cosas ricas, de ni\u00f1o cuando vimos un cielo negro negrito me dijo que hab\u00eda noches tan noches que hasta para las nubes era de noche, y me lo repiti\u00f3 varias veces, la noche de las nubes, mam\u00e1,\u00a0 la noche cuando no se ven las nubes porque para ellas hay una noche tan noche que es todo oscuridad,\u00a0 y yo pienso cuando \u00e9l me dec\u00eda estas cosas y me da como una tristeza bonita porque es como si \u00e9l le hubiese puesto palabras a algo que yo necesitaba saber y que todav\u00eda no conozco, y ahora me viene usted con esas de que lo regresan, carajo, que no hay derecho, digo yo, \u00bfsabe usted que el padre de ese muchacho era espa\u00f1ol? \u00bflo sabe? pues s\u00ed, de un pueblo de Orense, de una aldea, o algo as\u00ed, pero claro, no tengo papeles, si por no tener no tengo ni al hombre, que apenas naci\u00f3 mi muchacho el desgraciado se nos desapareci\u00f3, trabajaba en la agricultura y me dijo que le hab\u00eda salido un trabajo en Guanare recogiendo arroz, y nunca m\u00e1s se supo, pero en casa queda una foto de la aldea, si es necesario la busco y se la traigo, una aldea muy bonita, casas oscuras, de piedra, s\u00ed, s\u00ed, ya s\u00e9 que la foto no servir\u00eda de nada, pero ay\u00fademe, no sea malo, mire, si ya mismo le regalo cinco tortillas, que no, que no, que no es molestia, si ya igual perd\u00ed la ma\u00f1ana, no me haga el feo, \u00bfuna sola? pues s\u00ed, ya s\u00e9 que usted es s\u00f3lo el que da las malas noticias y no el que decide, pobrecito, ya me dir\u00e1 usted si no no es eso un poco triste en la vida, ser como un cuervo que s\u00f3lo lleva los malos encargos,\u00a0 no, no se me ofenda que le doy la tortilla con mucho cari\u00f1o, si ya s\u00e9 que no puede hacer nada, pero pru\u00e9bela, pru\u00e9bela y d\u00edgame si alguien que cocina una tortilla como esta puede ser mala persona, d\u00edgame si alguien que hace una tortilla como esta puede tener un hijo mala persona, porque en varios bares me han contado que hay hombres que se les han salido las l\u00e1grimas al probar mi tortilla y han empezado a decir que desde que se las hac\u00eda su abuela nadie se las hab\u00eda preparado tan buenas, si es que es as\u00ed, vamos, pruebe un poco y luego me hace el favor y me le lleva una tortilla\u00a0 \u00bfa que est\u00e1 rica? y tengo una sin sal para los que sufren de la tensi\u00f3n, que yo pienso en todo, ya s\u00e9 que usted tiene pinta de que no sufre de tensi\u00f3n ni de nada, que se ve usted muy bien y si yo tuviese cuarenta a\u00f1os menos le juro que no se me iba usted sin un mordisco en la barbilla, que tiene usted una barbilla preciosa y ese hoyuelo le queda riqu\u00edsimo, no se ponga rojito, se\u00f1or, y prom\u00e9tame que le dar\u00e1 la tortilla al muchacho, que eso lo va a animar, aunque nunca las habr\u00e1 probado y menos de mi mano, que yo no sab\u00eda hacerlas hasta hace poco, pero mis arepas, se\u00f1or, ay mis arepas, esas s\u00f3lo las hago para un restaurante por la calle El Barco, vaya usted cualquier d\u00eda y las prueba,\u00a0 o mejor yo se las traigo a usted y a los se\u00f1ores polic\u00edas que no me quieren dejar entrar a mi hijo, si es que hay que tener un coraz\u00f3n muy duro, ll\u00e9vela la tortillita, \u00e9l seguro se comer\u00e1 un trozo y repartir\u00e1 el resto, que es buen muchacho y me dicen que en el lote de gente que no dejan entrar hay un ni\u00f1o de cinco a\u00f1os, pobre criaturita, hace un rato habl\u00e9 con la mam\u00e1, ella s\u00ed est\u00e1 legal en Espa\u00f1a y ahora no le dejan entrar al ni\u00f1ito de cinco a\u00f1os, \u00bfno ha visto usted a la mujer? muy buenamoza, con un pa\u00f1uelo en el cuello y unas caderotas de esas que\u00a0 vuelven locos a los hombres, pero la pobrecita est\u00e1 que se muere porque al ni\u00f1o se lo quieren devolver a Rep\u00fablica Dominicana, que es un esc\u00e1ndalo, claro, un esc\u00e1ndalo, aunque yo entiendo que tendr\u00e1n un n\u00famero de gente que devolver cada d\u00eda, seguro que es as\u00ed, y yo lo entiendo, pero no hay que exagerar, aunque le aseguro que ese ni\u00f1o en Rep\u00fablica Dominicana est\u00e1 bien cuidado\u00a0 y seguro si se lo propone ser\u00e1 un gran pelotero o cantar\u00e1 en una orquesta de merengue, ese ni\u00f1o tiene la vida por delante, pero mi muchacho no, mi muchacho canta horrible y es demasiado barrig\u00f3n para jugar pelota,\u00a0 as\u00ed que si deben devolver a alguien pues devuelvan al ni\u00f1o y dejen pasar a mi hijo, que si se regresa al poco me lo vuelven a secuestrar, y entonces ustedes dejar\u00e1n que entren a Espa\u00f1a los dedos de mi muchacho, cuando era m\u00e1s f\u00e1cil dejarlo entrar entero, no me mire as\u00ed, vamos a ver, yo le prometo que mi muchacho est\u00e1 sano, pero ese ni\u00f1o a lo mejor trae escarlatina, imagine usted una epidemia, o a saber si ese ni\u00f1o no tiene instintos asesinos y es muy peligroso, porque un ni\u00f1o que se cr\u00eda sin su madre, ya se sabe, a lo mejor lo han mandado ahora porque le sacaba los ojos a los gatos y a los perros y hasta hab\u00eda empezado a darle mordiscos a la abuela, si es que en verdad el polic\u00eda que retuvo al guarito dominicano tiene raz\u00f3n, me quito el sombrero, qu\u00e9 ojo, qu\u00e9 talento, pero a mi muchacho, caramba, mi muchacho no, no lo dejen que se devuelva, ven\u00eda contento y se iba a traer despu\u00e9s a su mujer y yo estaba dispuesta a recibirla porque aunque me odia la guara es muy trabajadora y no debe ser mala muchacha, vendi\u00f3 todo lo que ten\u00eda para pagar el rescate, lo que pasa es que todo lo de ella era muy poco y tuve que salir yo, como siempre, a salvar la situaci\u00f3n, as\u00ed que m\u00edreme, c\u00f3mo me puedo sentir, usted se imagina que yo deba devolverme a casa sola y mi muchacho all\u00ed, en una tierra de nadie, no por Dios, no Santa Virgencita de Barajas, no me abandones, hazme el milagrito, \u00bfah? \u00bfpor qu\u00e9 me mira as\u00ed? \u00bfno lo sab\u00eda? claro, la Santa Virgencita de Barajas, usted no la conoce porque usted no la ha necesitado nunca, pero se aparece siempre, todos los d\u00edas, es una mujer bella, de cabellos negros y\u00a0 ojazos verdes, y unos pechos hermosos y una bocota bell\u00edsima, con labios gruesos como de negra, bemboncita la Santa Virgen, si en verdad yo pienso que es m\u00e1s bien Mar\u00eda Lionza, un esp\u00edritu bueno que hay en Venezuela y que cuida la monta\u00f1a de Sorte, y que es una mujer que vive en los r\u00edos, pero me dicen las amigas que m\u00e1s bien debe ser la Virgen porque ayuda a todo el que la necesita y en eso es como muy internacional, como muy de todos nosotros, \u00bfno lo sab\u00eda? yo no s\u00e9 si creo en Dios, para qu\u00e9 le voy\u00a0 a mentir, me han pasado tantas cosas, pero en la Santa Virgen de Barajas seguro que s\u00ed creo, al cura de mi barrio no le gusta que diga esto, pero lo de Dios est\u00e1 por demostrarse, en cambio lo de la Virgen de Barajas yo puedo darle fe, si el d\u00eda que yo llegu\u00e9 el polic\u00eda no me quitaba el ojo de encima, ya me ten\u00eda lista,\u00a0 y entonces cuando ya casi me tocaba pasar yo y ten\u00eda un se\u00f1or por delante, al hombre le empezaron a aparecer serpientes y ara\u00f1as por el cuerpo, s\u00ed, no me mire as\u00ed, se lo juro por mis hijos, varias serpientes y como cinco ara\u00f1as le sal\u00edan por el abrigo, y la gente empez\u00f3 a gritar y los polic\u00edas arrestaron al hombre y comenzaron a perseguir las serpientes y las ara\u00f1as, as\u00ed que se arm\u00f3 la de Dios y nos sellaron el pasaporte rapidito y nos dejaron pasar a todos, \u00bfno lo ve? un milagro de la Virgen de Barajas para que me dejaran entrar con mi sobrina, y podr\u00eda contarle muchos casos m\u00e1s, gente que ya ha estado esperando que la embarquen en el avi\u00f3n de vuelta y de repente se ve una luz y un viento como si el aire estuviese silbando, y una se\u00f1ora se les sienta al lado y los toma por la mano y sin decir nada los lleva por pasillos y pasillos y de repente la Virgen abre una puerta, y otra y as\u00ed hasta siete puertas, y en la \u00faltima la gente ya sale a Madrid, sale a la parada del autob\u00fas y se encuentran mirando ese cielo tan bonito que hay aqu\u00ed, tan azul, tan como de foto, se lo juro, y mil casos as\u00ed conozco yo, pero hay quienes dicen que la Virgen no es exactamente una Virgen sino una aparici\u00f3n buena, una mujer a la que no dejaron entrar y que llor\u00f3 tanto y tanto porque al devolverse la iba matar el marido que hab\u00eda abandonado, hasta que la pobre se muri\u00f3 de un infarto en el sitio donde la encerraron, pero antes de morirse se qued\u00f3 mirando al polic\u00eda que hab\u00eda ordenado que la devolviesen y le dijo: mir\u00e1 que poca memoria ten\u00e9s, con lo bien que recibieron a tu t\u00edo Pancho en Caracas, y lo bien que le fue a tu abuelo en Barquisimeto, y el polic\u00eda se qued\u00f3 p\u00e1lido porque nadie sab\u00eda la historia de su familia, y al polic\u00eda le empezaron a pasar desgracias y le salieron manchas negras en la cara y despu\u00e9s escuchaba la voz de la mujer todo el tiempo, reclam\u00e1ndole, y una ma\u00f1ana el polic\u00eda se meti\u00f3 en uno de los ba\u00f1os del aeropuerto y se vol\u00f3 la cabeza de un tiro, y desde ese d\u00eda la mujer aparece y lleva por el pasillo a muchas personas para que no los devuelvan, se lo juro, \u00bfpor qu\u00e9 me mira as\u00ed? no se sonr\u00eda, con esas cosas no se juega, a mi sobrina un d\u00eda le dio por sonre\u00edrse cuando yo contaba lo que nos hab\u00eda pasado con las culebras y las ara\u00f1as y a los cinco minutos se le torci\u00f3 el pie, y eso le viene mal porque trabaja doce horas limpiando casas, y no pod\u00eda levantarse de la cama, as\u00ed que se lo dije, con eso no se juega, pero peor me fue a m\u00ed que aparte de las tortillas tuve que limpiar un mont\u00f3n de apartamentos, si es que se lo digo, una no viene a que le regalen nada, que una est\u00e1 all\u00ed cuando la necesitan, si yo mismita fui a donar sangre el d\u00eda que aquellos hijos de la gran puta pusieron las bombas en Atocha, tres horas estuve, estuvimos, mi sobrina y yo, y s\u00f3lo a ella la dejaron donar porque yo y que estaba muy vieja,\u00a0 pero yo estuve all\u00ed, aguantando el fr\u00edo y la tristeza de esa ma\u00f1ana que usted ya no recordar\u00e1 pero fue un d\u00eda gris y con viento, y entonces por mi barrio llenaron las esquinas con velas y hasta con jugueticos de ni\u00f1o y yo no paraba de llorar por culpa de esos mal nacidos, por esos desgraciados que ojal\u00e1 ardan siempre en el infierno, si es que el infierno existe, que no s\u00e9 yo, porque no creo que habr\u00e1 un lugar tan grande para tanto hijo de puta y tanto cabr\u00f3n, pero yo ese d\u00eda no paraba de llorar, era como si lo m\u00e1s horrible de lo que yo hab\u00eda escapado tambi\u00e9n estuviese aqu\u00ed, y me fui a donar sangre, vea usted, a mi edad, as\u00ed que d\u00edgales usted eso a los polic\u00edas, d\u00edgale que se ganen hoy el cielo un poquito y ll\u00e9veles tambi\u00e9n una tortilla, que si las prueban seguro se les quitan las ganas de hacerme el mal, y si son buenos palabra que no les faltar\u00e1n aqu\u00ed nunca unos huevitos estrellados que tambi\u00e9n me quedan ricos, y en todos los diciembres tampoco les faltar\u00e1n unas hayacas, que le juro que se volver\u00e1n locos cuando las coman, hayacas s\u00ed, que me quedan buen\u00edsimas y si usted no las ha comido nunca, pues no sabe lo que se pierde, mi hijo el que ustedes quieren desgraciar devolvi\u00e9ndole al infierno es buen\u00edsimo preparando la masa, porque el secreto de la hayaca es amasarla bien, \u00bfusted no sabr\u00e1 amasar? \u00bfpero qu\u00e9 dice? no, ni consulados ni nada de eso, que esos par\u00e1sitos no van a ayudar a mi muchacho, g\u00e1nese el cielo, hijo, sea bueno, s\u00ed, ya s\u00e9 que usted no puede, pero lo conocer\u00e1n, \u00bfno? por algo viene a avisarme, solo unas palabritas, h\u00e1bleles, h\u00e1bleles, o d\u00e9jeme ir a decirles yo, quiero que me hablen a la cara, que me digan que van a expulsar a mi muchacho, quiero que me lo suelten en la cara y as\u00ed les cuento lo del polic\u00eda que tuvo que meterse en el ba\u00f1o porque las voces nunca m\u00e1s lo dejaron dormir, s\u00ed se\u00f1or, se los digo, que est\u00e9n avisados, no, no, no me pongo violenta, ni estoy amenazando, soy una vieja, una vieja no amenaza y si lo hace no hay que hacerle caso, pero les voy a contar la historia, nada m\u00e1s, para que la sepan, ay, Virgen, parece mentira que a todo desgraciado sin alma que nace en este pa\u00eds lo contraten en Barajas para que joda a la gente, se lo digo en serio, si no estoy gritando, si ya entiendo, s\u00ed, s\u00ed, ya veo, si ya comprendo lo que acaban de decirle por el aparatico ese que lleva en la oreja, s\u00ed, ya veo que el avi\u00f3n acaba de despegar y me mandaron de vuelta al muchacho, mil gracias, que Dios se lo pague, que le pague el doble de lo que usted y ellos me est\u00e1n haciendo, s\u00ed, s\u00ed, y mire, all\u00ed est\u00e1 la madre del ni\u00f1o que no dejaban entrar, y trae al ni\u00f1o de la mano, el ni\u00f1ito, que peque\u00f1o se ve, \u00bfse da cuenta? otro milagro de la Virgen, otro m\u00e1s, si es que la Virgen no falla, no hay d\u00eda en que no se manifieste, lo que pasa es que si es tan Virgen y tan santa y tan buena deber\u00eda fijarse mejor, carajo, que nada le costaba salvar a mi hijo, tra\u00e9rselo por los pasillos, si es que esas v\u00edrgenes son muy \u00f1o\u00f1as, por eso es que la gente ya no cree y lo que quieren es drogarse y pecar y beber, con tanta \u00f1o\u00f1er\u00eda no se puede, la Virgen vio al ni\u00f1o peque\u00f1ito y lo salv\u00f3, con lo bien que estar\u00e1 ese ni\u00f1o al lado de su abuela, a saber qu\u00e9 clase de madre deja un ni\u00f1o tan peque\u00f1o y se viene, carajo, es que ya ni las v\u00edrgenes son serias, mire la cara de vagabundo del ni\u00f1o, mire esos ojos, si parece un demonio y encima le est\u00e1 mirando el culo a esa compa\u00f1era suya que le est\u00e1 haciendo se\u00f1as para que usted me deje sola, s\u00ed, s\u00ed, con cinco a\u00f1itos, qu\u00e9 peligro, qu\u00e9 vaina con la Virgen, hasta aqu\u00ed pod\u00edamos llegar, vamos, me retiro, ni un padrenuestro m\u00e1s, ni un credo, que le rece la putona\u00a0 madre del monstruo ese que acaba de col\u00e1rseles aqu\u00ed, me voy, me voy, se lo juro, me voy silbando, silbando duro y fuerte, para no o\u00edrme, para no pensar, ah\u00ed le dejo las tortillas, total, ya hoy no las vendo, me voy, silbando bajito como si fuese de noche, muy de noche, en la noche de las nubes, silbando un mont\u00f3n para no o\u00edrme, carajo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8230;Santa Virgen de Barajas, le prometo que no es un tango, es que me gusta silbar cualquier cosita, silbar mucho y por eso pongo esa cara cada vez que aqu\u00ed en Madrid me gritan: Argentina&nbsp; y yo, por supuesto que no, se\u00f1or, de muy lejos, de bastante lejos, venezolana, se\u00f1or, a sus \u00f3rdenes, nacida en El Tocuyo, y ellos me dicen, ah, vale, alg\u00fan pueblo argentino, y yo no, se\u00f1or, m\u00e1s arriba, mucho m\u00e1s arriba, pero no viv\u00eda all\u00ed sino en Caracas&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1544,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[3727,4462,3,2991],"genre":[2012],"pretext":[],"section":[2349],"translator":[2471],"lal_author":[3628],"class_list":["post-1547","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-borders-es","tag-numero-3","tag-venezuela","tag-venezuela-es","genre-fiction-es","section-fiction-es","translator-katie-brown-es-2","lal_author-juan-carlos-mendez-guedez-es-2"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1547","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1547"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1547\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1544"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1547"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1547"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1547"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=1547"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=1547"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=1547"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=1547"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=1547"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}