{"id":1543,"date":"2017-07-23T20:56:45","date_gmt":"2017-07-24T02:56:45","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2017\/07\/travelers-spacetime-set-course-planet-south-marcelo-novoa\/"},"modified":"2023-06-07T08:36:34","modified_gmt":"2023-06-07T14:36:34","slug":"travelers-spacetime-set-course-planet-south-marcelo-novoa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2017\/07\/travelers-spacetime-set-course-planet-south-marcelo-novoa\/","title":{"rendered":"&#8220;\u00a1Viajeros del tiempo-espacio, embarcarse por puerta Sur!&#8221; de Marcelo Novoa"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Georgia}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Times; min-height: 14.0px}<br \/>p.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Georgia}<br \/>p.p4 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: right; font: 12.0px Georgia}<br \/><\/style>\n<div><\/div>\n<p>Hablar de Ciencia Ficci\u00f3n Latinoamericana (CFLA) resultar\u00e1 un salto espacio-temporal a ciegas, como quien cae al agujero del conejo de Alicia por propio gusto. Pues, es tan poco lo que sabemos y tanto lo que ignoramos, por partes iguales, que nuestras vanas certezas ser\u00e1n aplastadas y muy pronto nos hundir\u00e1n en nuevas paradojas. Dada cierta experticia de campo en el g\u00e9nero, puedo afirmar que, si a\u00fan persisten algunos estigmas, los debi\u00e9ramos desacreditar de una vez y para siempre aqu\u00ed mismo. Y estos son: antig\u00fcedad, calidad literaria y cero impacto global.<\/p>\n<p>Existe la idea generalizada de que s\u00f3lo preexiste CFLA desde la 2da Guerra Mundial, con gran influencia de tebeos, c\u00f3mics, series televisivas y cine norteamericanos bombardeando afiebrados adolescentes tercermundistas. Pero, la verdad sea dicha, ya exist\u00edan muestras de \u00e9sta durante todo el siglo XIX. \u00bfProtociencia ficci\u00f3n o retrofuturismo <i>avantgarde<\/i>? Estos relatos y novelas por entregas, claramente finiseculares, mezclaban de modo \u00fanico las corrientes en boga, naturalismo y romanticismo, enmarc\u00e1ndolos en ambientes futuristas cuando no extraterrestres, con cient\u00edficos locos y protagonistas con enormes dudas existenciales del aciago destino de sus reci\u00e9n nacidas rep\u00fablicas.<\/p>\n<p>As\u00ed, cada pa\u00eds tiene su pr\u00f3cer y su n\u00e9mesis. En Chile, Jos\u00e9 Victorino Lastarria, fundador del primer Ateneo, ministro y liberal, coquetea con el g\u00e9nero en su obra fundacional <i>Don Guillermo<\/i> (1875), que s\u00f3lo es le\u00edda en clave de s\u00e1tira pol\u00edtica, expurg\u00e1ndole toda connotaci\u00f3n fant\u00e1stica. En cambio, <i>Desde J\u00fapiter<\/i> (1877) de Francisco Miralles, inventor y polemista, con su \u201cviaje de un santiaguino magnetizado\u201d no caus\u00f3 mayor impresi\u00f3n entre los letrados, sino hasta que le di\u00e9ramos autentificaci\u00f3n de veterano espacial con nuestra antolog\u00eda <i>A\u00f1os Luz<\/i> (2006). En Brasil, pas\u00f3 otro tanto con <i>La Reina de lo Ignoto<\/i> (1889) de Em\u00edlia Freitas, ignorada por la cr\u00edtica oficial, hoy rescatada por estudios feministas europeos. En cambio, <i>P\u00e1ginas de la historia de Brasil, escrita en el a\u00f1o 2000<\/i> de Joaquim Felicio dos Santos, follet\u00edn iniciado en 1868, se destaca como \u201cfantas\u00eda desatinada\u201d, sin advertir su claro sesgo anticipatorio. Incluso la Argentina, mod\u00e9lica del g\u00e9nero, tambi\u00e9n posee sus bemoles: Leopoldo Lugones, poeta, pol\u00edtico y figura p\u00fablica, reparte sus cuentos entre el misterio, la fantas\u00eda y la ciencia ficci\u00f3n, recibiendo apoyo de los lectores y la cr\u00edtica porte\u00f1a. En cambio, Eduardo Ladislao Holmberg, naturalista y profesor de ciencias, public\u00f3 <i>Horacio Kalibang o los aut\u00f3matas<\/i> (1879) y un pu\u00f1ado de obras de ficci\u00f3n cientificista, ser\u00e1 rescatado <i>a posteriori<\/i> por quienes lo canonizan como real demiurgo patrio.<\/p>\n<p>La calidad literaria de la literatura hispanoamericana \u201crealista\u201d no est\u00e1 en tela de juicio aqu\u00ed, sino al contrario. Pante\u00f3n, c\u00e1nones, mitolog\u00edas y leyendas urbanas varias alimentan este \u00e1rbol extraordinario con ra\u00edces que se hunden en las culturas mesoamericanas y florece entre contubernios del Primer Mundo y nuestras mocedades premodernas, conatos de novedad que nos acometen cada primavera. Pero acabar\u00e1n siempre cercenados, cual poda de mano fundamentalista, aquellos nombres que por derecho propio le pertenecen, s\u00f3lo por haber seguido la dichosa corriente fant\u00e1stica. Los argentinos Borges y Bioy Casares exponen su propia <i>aurea mediocritas<\/i>. \u00bfPues qu\u00e9 duda cabe que <i>El jard\u00edn de senderos que se bifurcan<\/i> (1941) o <i>La invenci\u00f3n de Morel<\/i> (1940) son obras maestras de nuestra lengua? Y ambas debieran encasillarse como CFL, nimio detalle que olvidan estudiosos y editores. Lo mismo pas\u00f3 en Uruguay, donde un texto hoy can\u00f3nico: <em>La ciudad<\/em> (1970) de Mario Levrero, goz\u00f3 de secreta salud y otro tanto en Argentina, con <em>Plop<\/em> (2002) de Rafael Pinedo, ganador del prestigioso Premio Casa de las Am\u00e9ricas, pues ambos autores recibir\u00e1n todos los honores, pero post mortem.<\/p>\n<p>Aunque la popularizaci\u00f3n lleg\u00f3, finalmente, desde la d\u00e9cada del cincuenta en adelante. Se publicaron masivas traducciones de los mejores autores norteamericanos en colecciones hoy cl\u00e1sicas como Nebulae, Edhasa o Minotauro. As\u00ed el g\u00e9nero \u201cprende\u201d en Argentina, Brasil y M\u00e9xico, pa\u00edses con desarrollo industrial y cient\u00edfico innegable. Y revistas como <i>M\u00e1s All\u00e1<\/i> y <i>El P\u00e9ndulo<\/i> ser\u00e1n seguidas e imitadas por todo el continente. Tambi\u00e9n, la ic\u00f3nica revista espa\u00f1ola <i>Nueva Dimensi\u00f3n<\/i> (1968\u20131983) public\u00f3 abundante material de autores latinoamericanos, destac\u00e1ndose un n\u00famero 8 con material de Argentina, Cuba, Chile, M\u00e9xico y Venezuela, y un n\u00famero 22 dedicado a la obra del chileno Hugo Correa. Surgen clubes y asociaciones en cada pa\u00eds, incluyendo acad\u00e9micos que se suman al develamiento de este g\u00e9nero a\u00fan menor. Un ejemplo destacado en el campo de la historieta: <i>El eternauta<\/i> (1957\u20131959) de H\u00e9ctor G. Oesterheld, alcanz\u00f3 un notable espesor narrativo como novela gr\u00e1fica adulta y redefini\u00f3 la invasi\u00f3n extrarrestre en nuestros pagos.<\/p>\n<p>Aunque, hasta aqu\u00ed, a\u00fan no parec\u00edan definirse sus claves narrativas y contextuales al interior de la literatura de lengua espa\u00f1ola del siglo XX. El habitual retraso tecnol\u00f3gico de nuestras sociedades con respecto a las anglosajonas convirti\u00f3 esta aparente carencia en un rasgo caracterizador de la CFLA, es decir, su inclinaci\u00f3n <i>soft<\/i>, al tratar temas afines a las ciencias sociales, la religi\u00f3n y la filosof\u00eda, incluso la mitolog\u00eda, en contraposici\u00f3n a la ciencia ficci\u00f3n anglosajona m\u00e1s tendiente al <i>hard<\/i>, donde s\u00ed imperan las ciencias duras y la tecnolog\u00eda. El juicio de A. E. van Vogt, uno de los cl\u00e1sicos de la Edad Dorada gringa, quien en su pr\u00f3logo a <i>Lo mejor de la ciencia ficci\u00f3n latinoamericana<\/i> (1986) concluye que la diferencia m\u00e1s marcada entre estas dos tendencias ser\u00e1 que \u201cla CF latinoamericana evidencia una mayor calidad literaria\u201d. Pues si los autores norteamericanos se autodenominaban \u201cescritores del g\u00e9nero, para el g\u00e9nero y desde el g\u00e9nero\u201d, los latinoamericanos no lo hac\u00edan con la intenci\u00f3n de escribir \u201cciencia ficci\u00f3n\u201d, sino simplemente de hacer \u201cliteratura\u201d con todo el riesgo que esto conlleva. \u00bfNoci\u00f3n de vanguardia est\u00e9tica y experimentalismo o m\u00e1s bien ansias de ruptura y transgresi\u00f3n? Ambas, pues el rasgo diferenciador de nuestra CFLA lo constituye su mezcla inextricable con la literatura general, libre de pasados culturales agobiantes o luchas de mercadeo, intenta atemperar regionalismos y claves locales con la vitalidad y originalidad visionarias, como hoy puede leerse en las obras de madurez de Jos\u00e9 B. Adolph (Per\u00fa), \u00c1ngel Arango (Cuba), Hugo Correa (Chile), Ang\u00e9lica Gorodischer (Argentina), Antonio Mora V\u00e9lez (Colombia), Din\u00e1 Silveira Queir\u00f3s (Brasil), Ren\u00e9 Rebetez (M\u00e9xico) entre algunos m\u00e1s.<\/p>\n<p>Desde fines de los a\u00f1os ochenta, con la ca\u00edda de las dictaduras, los incipientes mercados globales y la irrupci\u00f3n de un aliado tecnol\u00f3gico, nacido de otras afiebradas mentes futuristas, como fue Internet. La CFLA intent\u00f3 alcanzar su mayor\u00eda de edad, pero sin entender sus procesos internos y sacar desde all\u00ed mejores conclusiones para sus frecuentes desastres. Por siempre apartada de los mercados editoriales, protegida casi hasta el ahogo por los fan\u00e1ticos, el g\u00e9nero prolifer\u00f3 entre guetos digitales llamados fanzines, blogzines y sitios punto com, que nac\u00edan y mor\u00edan con r\u00edtmica s\u00edstole\/di\u00e1stole de cuerpo en crecimiento. Cada pa\u00eds aport\u00f3 autores y t\u00edtulos notables, que se perd\u00edan entre zancadillas (de los dem\u00e1s autores realistas) y portazos en el rostro (de la Academia y la Prensa, por partes iguales). <i>F\u00e1bulas de una abuela extraterrestre<\/i> (1989) de Daina Chav\u00edano (Cuba), eleva el mito arturiano a impensadas variantes familiares y sexuales. <i>El o\u00eddo absoluto<\/i> (1989) de Marcelo Cohen (Argentina), desdobla m\u00faltiples niveles de realidad en un texto fracturado, elegante y final. <i>Santa Clara Poltergeist<\/i> (1991) de Fausto Fawcett (Brasil), engancha su <i>cyberpunk <\/i>seminal a leyendas urbanas paganas. <i>La primera calle de la soledad<\/i> (1993) de Gerardo H. Porcayo (M\u00e9xico) pasa su novela cyberpunk por un delirante tamiz contracultural chicano. <i>La era del asombro<\/i> (1994) de Fernando Naranjo (Ecuador), ostenta relatos notables sobre el futuro lejano de nuestra raza. <i>Flores para un ciborg<\/i> (1997) de Diego Mu\u00f1oz (Chile) teletransporta un sicario rob\u00f3tico con impensados cargos de conciencia. <i>\u00a1\u00a1Bzzzzzzt!! Ciudad interfase<\/i> (1998) de Bernardo Fern\u00e1ndez BEF (M\u00e9xico), recupera los mejores cuentos de un ignorado cl\u00e1sico (o)culto. Y as\u00ed suma y sigue sin aparentar un fin.<\/p>\n<p>El siglo XXI, por antonomasia fecha del futuro proyectado en tanta novela y cinta de anticipaci\u00f3n, encuentra al continente embarcado en diversas traves\u00edas identitarias, multiculturales, transterritoriales, poliling\u00fc\u00edsticas, que despedazan y rearman cuerpos, nociones y transacciones. Y con cada nuevo autor de CFLA que retrata este alucinante viaje, nos quedan feroces instant\u00e1neas que no dejar\u00e1n indiferentes a nadie. Mire si no: Roberto Bayeto Carballo (Uruguay) reuni\u00f3 sus cuentos demenciales en un tomo can\u00edbal, <i>Mordedor<\/i> (2003) y ya nada tuvo el mismo sabor. Iv\u00e1n Molina Jim\u00e9nez (Costa Rica) ha divulgado sucesivas selecciones de sus <i>Cuentos Ticos de Ciencia Ficci\u00f3n<\/i> (2003 al 2007). Sergio Meier (Chile) inaugur\u00f3 el g\u00e9nero <i>steampunk<\/i> con <i>La segunda enciclopedia de Tl\u00f6n<\/i> (2007), a la vez que lo superaba con algo de posciberpunk acelerado. F\u00e1bio Fernandes (Brasil) public\u00f3 <i>Los d\u00edas de la peste<\/i> (2009) que revienta la urbe tercermundista atestada de nanovirus e implantes, con una IA tras la postsingularidad. Campo Ricardo Burgos L\u00f3pez (Colombia) escribi\u00f3 <i>El clon de Borges<\/i> (2010) que riza las nociones de autor\u00eda, identidad, originalidad en la h\u00e9lice de un nuevo ADN textual. Jos\u00e9 Miguel S\u00e1nchez YOSS (Cuba) dej\u00f3 la vara alta con <i>S\u00faper Extra Grande<\/i> (2012), su excelente muestra de parodia cultural y hermen\u00e9utica espacial, desopilante. Edmundo Paz Sold\u00e1n (Bolivia) publica su novena novela, una muestra <i>Sci-fi<\/i> casi perfecta: <i>Iris<\/i> (2014). Un esperado libro de Jorge Valent\u00edn Mi\u00f1o (Ecuador), <i>Ayer ser\u00e1 otro d\u00eda<\/i> (2014), nos regala cuentos brillantes, demoledores, \u00a1y c\u00f3micos! Daniel Salvo (Per\u00fa) un veterano de las redes, al fin public\u00f3 en papel sus cuentos cl\u00e1sicos inhallables: <i>El primer peruano en el espacio<\/i> (2015). Laura Ponce (Argentina), directora de la <i>Revista Pr\u00f3xima<\/i>, por donde circula lo actual de CFLA, nos regala una colecci\u00f3n intimista, inquietante e ins\u00f3lita, con su <i>Cosmograf\u00eda General<\/i> (2016). \u00a1Todos los aqu\u00ed presentes, y muchos, muchos m\u00e1s, que he dejado fuera por olvido involuntario, ostentan la vitalidad y contundencia de un g\u00e9nero en alza, ya se sabe&#8230; Hacia las estrellas y m\u00e1s all\u00e1!<\/p>\n<p>Finalmente, tales concepciones erradas iniciales: falta de tradici\u00f3n, bajos niveles de calidad, y ausencia de cr\u00edtica especializada, no logran ocultar sus virtudes evidentes, aunque en la mirada de detractores todo se reduce a una visi\u00f3n estereotipada, las m\u00e1s de las veces, caricaturesca, de un sinf\u00edn de autores y temas que llevan casi dos siglos de pr\u00e1ctica escritural. Pues a\u00fan recae sobre la CFLA una velada <i>conspiranoia<\/i> que oscurece su m\u00e1ximo aporte, pues ser\u00e1n estos <i>alucinados<\/i> quienes anuncien aquello que las dem\u00e1s letras callan: la irrupci\u00f3n del misterio de la alteridad. En efecto, ninguna otra narrativa ficcionaliza lo imposible, lo inveros\u00edmil y lo improbable, como estrategia reflexiva sobre las realidades socioculturales, con tanta vitalidad como este popular g\u00e9nero literario. Este desborde de alteridad es el t\u00f3pico transversal que recorre las obras m\u00e1s actuales de la ciencia ficci\u00f3n mundial, incluida la nuestra. Ya se trate del contacto con extraterrestres o seres mutantes, manipulaci\u00f3n mental, viajes en el tiempo, exploraci\u00f3n del espacio, control absoluto de la ciencia y la tecnolog\u00eda, sociedades totalitarias mundiales, am\u00e9n de un gran etc\u00e9tera de distop\u00edas. Estas obras literarias contemplan argumentaciones y disquisiciones, muchas de ellas l\u00facidas, honestas y valientes, sobre la complejidad de la existencia actual y nuestro devenir fragmentado y recursivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Conc\u00f3n, invierno de 2017<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hablar de Ciencia Ficci\u00f3n Latinoamericana (CFLA) resultar\u00e1 un salto espacio-temporal a ciegas, como quien cae al agujero del conejo de Alicia por propio gusto. Pues, es tan poco lo que sabemos y tanto lo que ignoramos, por partes iguales, que nuestras vanas certezas ser\u00e1n aplastadas y muy pronto nos hundir\u00e1n en nuevas paradojas. Dada cierta experticia de campo en el g\u00e9nero, puedo afirmar que, si a\u00fan persisten algunos estigmas, los debi\u00e9ramos desacreditar de una vez y para siempre aqu\u00ed mismo.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1540,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[2960,2994,4462,3016],"genre":[2009],"pretext":[],"section":[2344],"translator":[2458],"lal_author":[3420],"class_list":["post-1543","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-chile-es","tag-chile-es-2","tag-numero-3","tag-science-fiction-es","genre-essays-es","section-essays-es","translator-arthur-malcolm-dixon-es","lal_author-marcelo-novoa-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1543","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1543"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1543\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1540"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1543"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1543"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1543"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=1543"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=1543"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=1543"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=1543"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=1543"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}