{"id":15133,"date":"2022-06-02T01:42:35","date_gmt":"2022-06-02T07:42:35","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/2022\/06\/el-excursionista\/"},"modified":"2023-05-23T20:29:27","modified_gmt":"2023-05-24T02:29:27","slug":"el-excursionista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2022\/06\/el-excursionista\/","title":{"rendered":"El excursionista"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">He tenido el privilegio de escuchar los cuentos y los poemas de Fabio Mor\u00e1bito en distintos momentos de su escritura, gracias a que formamos parte de una misma tertulia desde hace much\u00edsimos a\u00f1os. En la escucha, como \u00e9l ha se\u00f1alado en algunas entrevistas, los textos nos revelan muchos de sus aciertos y sus fallos, pero tambi\u00e9n otros caminos a seguir.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hablando de caminos, los de su prosa \u2014y los de toda su obra, por supuesto\u2014, siempre me han sorprendido. Cada relato conduce a un lugar inesperado, no por lo sorpresivo sino por la manera en que llega a \u00e9l, lo cual sucede tambi\u00e9n en sus poemas: hay una inteligencia detr\u00e1s de esas historias que piensa de una manera m\u00e1s profunda y nos seduce siempre. Cuando, despu\u00e9s de un tiempo, me reencuentro con los mismos textos que escuch\u00e9 ya publicados, al gusto se a\u00f1ade la sorpresa de saber a d\u00f3nde lleg\u00f3 ese camino que lo vimos emprender en la tertulia, como un excursionista que al cabo de un tiempo regresa del bosque con la mochila llena de plantas que no conoc\u00edamos. Y sigo hablando de caminos porque la narrativa de Fabio Mor\u00e1bito posee un componente espacial que es muy importante: se desarrolla en el campo, en lotes vac\u00edos, edificios, playas, cementerios, albercas, pistas de carreras, departamentos, habitaciones y hasta en la ciudad de Troya, todos los cuales terminan siendo territorios un poco filos\u00f3ficos, pues en las l\u00edneas que cruzan o los cruzan \u2014bajo la forma de huellas, carreteras, competencias, muros, barreras o el c\u00e9lebre caballo\u2014 se expresan muchos de los conflictos que constituyen nuestro centro humano.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pienso en Fabio como un excursionista igual que podr\u00eda pensar tambi\u00e9n en un corredor o, como sol\u00eda pasarme durante alg\u00fan tiempo, en un nadador experto. Sus historias dejan la impresi\u00f3n de que en ellas ha quedado fuera todo lo que pudiera oponer resistencia al flujo de las palabras, como los nadadores que se rapan la cabeza y buscan la lisura en sus trajes y aditamentos. El trabajo de escritura de estos cuentos parece ser de desnudez, de dejar lo indispensable, eludir el adorno complaciente o la soluci\u00f3n f\u00e1cil; aun as\u00ed, el misterio subsiste o, peor a\u00fan, se hace m\u00e1s profundo, porque la mirada que gu\u00eda las acciones es sumamente detallista, cuidadosa, y el ritmo l\u00edmpido de la prosa, como sucede en la narrativa de Italo Calvino, no hace sino conducir la lectura sin distracciones innecesarias. Cito la respuesta que Fabio dio hace unos meses en una entrevista a M\u00f3nica Marist\u00e1in: \u201cComo g\u00e9nero yo pienso que la poes\u00eda en realidad est\u00e1 m\u00e1s cerca del cuento. En algunos aspectos m\u00e1s que de la propia novela. La forma de construir un poema es la forma de construir un cuento. Es decir, tantear un poco en la oscuridad, sin saber muy bien lo que viene, escuchar profundamente lo que est\u00e1 escrito para que de eso se deduzca casi fatalmente lo que sigue. Eso en la poes\u00eda es clar\u00edsimo, nadie puede prever el siguiente verso, pero en el cuento tambi\u00e9n existe\u201d. Esa escucha de \u201clo que sigue\u201d nos lleva, por decir as\u00ed, a la verdad del cuento. Muchas veces hemos le\u00eddo relatos en la tertulia y a menudo el comentario radica en encontrar cu\u00e1l es el centro de la historia, d\u00f3nde est\u00e1 el \u00e1ngulo que revela su naturaleza m\u00e1s inquietante y hace que valga la pena contarla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Quiz\u00e1 por eso mismo, por esa especie de sumersi\u00f3n similar a la de la poes\u00eda, los cuentos de <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Fabio Mor\u00e1bito tienen un car\u00e1cter hipn\u00f3tico: se fija en un punto, traza una l\u00ednea y nos invita a seguirla, un poco como las huellas en la arena que sigue un pod\u00f3logo en una playa en el cuento \u201cHuellas\u201d, del libro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Grieta de fatiga <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">y que va interpretando conforme avanzan hacia las rocas y se hace de noche. Tambi\u00e9n se hace de noche en \u201cEn la pista\u201d de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Madres y perros<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, su m\u00e1s reciente libro de cuentos, donde unos corredores van dejando que salga su naturaleza animal en la oscuridad; este cuento, con su particular y contenida violencia, es uno de los suyos que m\u00e1s me gustan.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cMadres y perros\u201d, el cuento que da nombre al libro, trata de un hombre que debe alimentar a la perra de su hermano en lo que \u00e9ste cuida de la madre de ambos en el hospital. El temor a la perra le impide entrar en el departamento, por lo que vive entre la zozobra y la culpa de saber que el animal est\u00e1 hambriento. En los ires y venires de este conflicto aparentemente secundario se dirime el conflicto central, que es la muerte de la madre. Como se\u00f1alaba al principio, tambi\u00e9n son notables los lugares donde transcurren las historias de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Madres y perros<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: una cantera, un lago, una carretera, una playa en la noche, un bar en el Berl\u00edn que despierta, la fiesta de una vecina a la que el protagonista ingresa porque perdi\u00f3 su llave, una carretera desierta en la que dos hombres esperan un autob\u00fas, uno frente al otro. Territorios un poco desiertos, siempre ajenos y a la vez llenos de enigmas y posibilidades, como los lotes bald\u00edos de que hablaba el propio Mor\u00e1bito en uno de sus primeros libros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estos recorridos son tambi\u00e9n los de la escritura y el pensamiento, pues se extienden a sus libros de ensayo. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Tambi\u00e9n Berl\u00edn se olvida<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es un libro de viaje sobre la ciudad de Berl\u00edn, en la que Fabio Mor\u00e1bito vivi\u00f3 durante un a\u00f1o. En \u00e9l nos devuelve una ciudad en la que el agua, el idioma, los transportes, las personas, representan coordenadas para el viajero, l\u00edmites que al irse traspasando transforman la percepci\u00f3n y la forma misma de aquella ciudad en la que, seg\u00fan nos cuenta, no ley\u00f3 nada y se dedic\u00f3 a caminar. Sus pasos recorren Berl\u00edn a la busca de una escritura formada por los signos de esta ciudad gris:\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El gris es un color correctivo, obra en el esp\u00edritu como una lija que quita sedimentos in\u00fatiles, y Berl\u00edn, tan gris y extendido, tan reacio a levantar la voz, tan lleno de par\u00e9ntesis de agua que lo salvan de ser perfecto, sabe reducirse a un asunto \u00edntimo de cada uno, lo que es ideal para escribir y caminar. No agobia con su belleza, porque carece de ella, ni con alguna peculiaridad, porque casi no tiene.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En ese caminar y en la observaci\u00f3n fina de aquello que lo circunda, es muy notable su percepci\u00f3n del agua en las ciudades: hay ciudades que se mueven con el agua, las que secundan a los r\u00edos que corren, y ciudades que se dispersan, imp\u00e1vidas, junto al agua quieta, ciudades que no se pueden concentrar. Otra l\u00ednea que su escritura se\u00f1ala es la del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">S-Bahn<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, un tren que recorre la ciudad a la altura de las copas de los \u00e1rboles, donde el viajero descubre la intimidad entre los nidos de los p\u00e1jaros y los interiores de los departamentos. Al ce\u00f1ir a la ciudad a media altura, dice Mor\u00e1bito, \u201cel <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">S-Bahn <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">tiene algo de aguja que cose un hilo alrededor de Berl\u00edn y tal vez cuando se construy\u00f3 a fines del siglo pasado, se quer\u00eda, m\u00e1s que proveer a Berl\u00edn de un medio de transporte, crear alrededor de esta ciudad que es fruto de una agrupaci\u00f3n de pueblos, un lazo que la cohesionara, una \u00faltima vuelta de tuerca que dejara todo apretado y en su sitio\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las historias que Fabio teje alrededor de aquellas coordenadas en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Tambi\u00e9n Berl\u00edn se olvida<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> est\u00e1n cubiertas del humor punzante y fino de aquel que observa y sonr\u00ede para s\u00ed mismo, o bien de la melancol\u00eda ante ciertos l\u00edmites: la dificultad para hablar con soltura el alem\u00e1n, el fr\u00edo que encierra en sus casas a las putas e impide la amistad del hijo y los compa\u00f1eros de escuela, la cual florece por fin en primavera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Este humor est\u00e1 muy presente en un libro de cuentos anterior, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La vida ordenada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Su personaje principal, especie de narrador con un car\u00e1cter similar en todos ellos \u2014de hecho en dos de los cuentos se llama Antonio\u2014, es siempre v\u00edctima de una curiosidad que lo lleva a indagar en los detalles de las situaciones, lo que pareciera abrir en ellas grietas insospechadas que justamente trastocan el orden de la vida. Detr\u00e1s de las puertas cerradas de la vecina del departamento, la casa de la pecera, la del departamento de los alemanes donde el narrador imagin\u00f3 que hab\u00eda una org\u00eda, el departamento al que el reo no quiere entrar, o tras una melod\u00eda tocada al un\u00edsono en el piano con la madre de un amigo, habitan muchas veces el aguij\u00f3n del deseo o la daga del dolor que se le clavan a ese personaje muchas veces guiado por pistas falsas, cuya labor de descubrimiento entorpecen y azuzan a la vez las peque\u00f1as cosas de la vida, los actos y gestos de los otros, entretejidos con sus propios recuerdos, sus conflictos y sus deseos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hablo de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La vida ordenada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> porque en su esp\u00edritu, si se puede llamar as\u00ed, encuentro el germen de las dos novelas de Fabio: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Emilio, los chistes y la muerte<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El lector a domicilio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Se alcanza a sentir un poco lo que \u00e9l dice respecto a que sus novelas son cuentos que se alargan quiz\u00e1 m\u00e1s en la primera, una hermosa f\u00e1bula sobre la amistad entre Emilio y Eur\u00eddice, un ni\u00f1o de diez a\u00f1os y una masajista que se conocen en un cementerio vecino al que Emilio va a jugar. Esa relaci\u00f3n en apariencia dispareja los ayuda en su dif\u00edcil tr\u00e1nsito entre los muertos: el tr\u00e1nsito del duelo, en el caso de ella, la muerte de la ni\u00f1ez y del amor entre los padres, en el de Emilio. El espacio de las tumbas y los departamentos delimita esas coordenadas en las que Fabio pone a jugar el misterio de las relaciones humanas, el toma y daca de los cuerpos y el deseo desde la mirada del ni\u00f1o.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">M\u00e1s compleja, m\u00e1s \u201cnovela\u201d por decirlo as\u00ed, es <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El lector a domicilio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, merecidamente premiada y reconocida ya en otros pa\u00edses. Su protagonista, un joven que ha cometido un delito menor, recibe el castigo de ir a leer en voz alta a las casas de los ancianos. Due\u00f1o de una hermosa voz, no acaba de entender lo que lee y se termina involucrando en una serie de historias, algunas de ellas algo s\u00f3rdidas. Yo siento que aqu\u00ed Fabio, sin dejar de lado la f\u00e1bula, se deja llevar por el enredo novelesco con el placer ya no de un excursionista sino de un capit\u00e1n de barco. Aqu\u00ed el tema de la escritura y la lectura como actos perform\u00e1ticos, tema que en muchos cuentos aparece desde antes, adquiere a veces un tono de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">grand guignol <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">cuando entran en el juego personajes como el hermano ventr\u00edlocuo y la familia de sordos; de otra parte la poes\u00eda aparece en esta novela de una manera entra\u00f1able a trav\u00e9s de la poeta Isabel Freire. Tambi\u00e9n aqu\u00ed el escenario se ampl\u00eda y la ciudad de Cuernavaca aparece como tel\u00f3n de fondo de una historia que se dirime en los libros y los extra\u00f1os personajes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la tertulia es dif\u00edcil leer novelas: siempre hay quien falt\u00f3 cuando tocaba leer el cap\u00edtulo anterior y ahora no entiende nada. Por eso me queda la curiosidad de saber qu\u00e9 revelar\u00e1n las novelas de Fabio al ser le\u00eddas en voz alta: quiz\u00e1 necesitar\u00e9 un lector a domicilio. Eso s\u00ed, gracias a la tertulia s\u00e9 en qu\u00e9 espacios se desarrollar\u00e1n los pr\u00f3ximos cuentos de Fabio; por obvias razones no lo puedo revelar. Los lectores, imantados con su prosa, habr\u00e1n de esperar a que salga el libro que nosotros escuchamos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><span style=\"font-weight: 400;\">Foto por Javier Narv\u00e1ez<\/span><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He tenido el privilegio de escuchar los cuentos y los poemas de Fabio Mor\u00e1bito en distintos momentos de su escritura, gracias a que formamos parte de una misma tertulia desde hace much\u00edsimos a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":14523,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[4026],"tags":[3950],"genre":[],"pretext":[],"section":[4028],"translator":[2458],"lal_author":[4031],"class_list":["post-15133","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-autor-destacado-fabio-morabito-es","tag-number-22-es","section-autor-destacado-fabio-morabito-es","translator-arthur-malcolm-dixon-es","lal_author-ana-garcia-bergua-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15133","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15133"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15133\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14523"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15133"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15133"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15133"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=15133"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=15133"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=15133"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=15133"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=15133"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}