{"id":1481,"date":"2017-05-28T00:12:31","date_gmt":"2017-05-28T00:12:31","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2017\/05\/pedro-lemebel-memoriam-juan-poblete\/"},"modified":"2024-04-10T08:21:51","modified_gmt":"2024-04-10T14:21:51","slug":"pedro-lemebel-memoriam-juan-poblete","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2017\/05\/pedro-lemebel-memoriam-juan-poblete\/","title":{"rendered":"&#8220;Pedro Lemebel: In Memoriam&#8221; de Juan Poblete"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El 23 de enero del 2015, Pedro Lemebel (Pedro Segundo Mardones Lemebel) perdi\u00f3 finalmente la batalla contra el c\u00e1ncer a la laringe que lo hab\u00eda enmudecido durante los \u00faltimos dos a\u00f1os de su vida. Este gran artista de performance y escritor de cr\u00f3nicas, chileno y gay, nacido en 1955 en un barrio pobre de Santiago llamado el Zanj\u00f3n de la Aguada, se hab\u00eda referido a su propia suerte generada por el c\u00e1ncer con el humor que lo caracterizaba: \u201cC\u00f3mo es la vida, yo arrancando del sida y me agarra el c\u00e1ncer\u201d y luego: \u201cSiempre fue una enfermedad m\u00e1s, y de la que conoc\u00eda algunos antecedentes. No era para morirse tampoco, y no lo asumo como un estigma macabro. Quiz\u00e1s llegue a escribir sobre esto, alg\u00fan d\u00eda\u201d. Y finalmente en su p\u00e1gina de Facebook en el \u00faltimo d\u00eda del 2014, y ya anticipando su propia muerte, Lemebel agreg\u00f3: \u201cNo alcanc\u00e9 a escribir todo lo que quisiera haber escrito, pero se imaginar\u00e1n, lectores m\u00edos, qu\u00e9 cosas faltaron, qu\u00e9 escupos, qu\u00e9 besos, qu\u00e9 canciones no pude cantar. El maldito c\u00e1ncer me rob\u00f3 la voz (aunque tampoco era tan afinado que digamos). Los beso a todos, a quienes compartieron conmigo en alguna turbia noche. Nos vemos, donde sea. Pedro Lemebel.\u201d<\/p>\n<p>Perder la voz hacia el final de su vida no fue, por supuesto, una paradoja menor en la trayectoria de un escritor que hab\u00eda lanzado un triple desaf\u00edo al establishment cultural y pol\u00edtico chileno: Lemebel era gay en uno de los pa\u00edses val\u00f3ricamente m\u00e1s tradicionales de Am\u00e9rica Latina; era desafiantemente proletario y simpatizante comunista en un contexto cultural peque\u00f1o y abrumadoramente dominado por una \u00e9lite profundamente conservadora; y era centralmente un escritor de cr\u00f3nicas y un artista perform\u00e1tico en un pa\u00eds conocido por sus poetas y novelistas.\u00a0 Ese desaf\u00edo hab\u00eda siempre implicado pelear, primero, por el derecho a tener voz y, luego, por el de ser escuchado. Lo mejor de la obra de Lemebel, definida por la lucha por producir una nueva forma de pr\u00e1ctica cultural \u2014que expresara y fuera fiel a las muchas formas de violencia que seg\u00fan el autor hab\u00edan definido Chile en el pasado reciente; pero que fuera capaz, tambi\u00e9n, de alcanzar vastas audiencias a trav\u00e9s de los medios masivos de comunicaci\u00f3n\u2014 tuvo lugar en un contexto desafiante y estimulante para su proyecto creativo.<\/p>\n<p>En un art\u00edculo publicado en el a\u00f1o 2012 divid\u00ed la producci\u00f3n literaria de Lemebel en tres etapas: en la primera hab\u00eda dos grandes libros de cr\u00f3nica:\u00a0<i>La Esquina es mi coraz\u00f3n: Cr\u00f3nica urbana<\/i>\u00a0(1995) y\u00a0<i>El Loco Af\u00e1n: Cr\u00f3nicas de Sidario<\/i>\u00a0(1996); la etapa de transici\u00f3n estaba definida por la publicaci\u00f3n de\u00a0<i>De Perlas y cicatrices\u00a0<\/i>(1998) y\u00a0<i>El Zanj\u00f3n de la Aguada\u00a0<\/i>(2003); la \u00faltima etapa inclu\u00eda\u00a0<i>Adi\u00f3s Mariquita linda<\/i>\u00a0(2004) y\u00a0<i>Serenata cafiola<\/i> (2008). En mi propuesta, el principio que organizaba estas tres etapas era el movimiento desde una forma de voz autorial basada en la figura de la loca a otra basada en la figura del autor literario de gran \u00e9xito comercial y alto reconocimiento nacional e internacional. En cada caso lo que defin\u00eda la respectiva etapa era, tambi\u00e9n, la mediaci\u00f3n entre lo local, lo nacional y lo global.<\/p>\n<p>El primer Lemebel de la loca se fundaba en aquel personaje y su densa red de aventuras locales y recorridos fuertemente teritorializados. Ese Lemebel proyectaba su atenci\u00f3n sobre temas que ya ten\u00edan fuerte circulaci\u00f3n y reconocimiento internacional (como el derecho a la diferencia en las minor\u00edas, la denuncia de la violencia sobre las minor\u00edas sexuales y los derechos humanos, la creciente marginalizaci\u00f3n de los pobres y los j\u00f3venes) pero eran fundamentalmente ignorados en el \u00e1mbito nacional. El \u00faltimo Lemebel hab\u00eda, por otro lado, devenido una figura nacional, un autor conocido en todo el pa\u00eds y reconocido en la calle por todos. Para este Lemebel la salida an\u00f3nima que caracterizaba y potenciaba antes a la loca se hab\u00eda vuelto un escape imposible, mientras que el autor se ve\u00eda obligado permanentemente a autoperformarse como figura nacional y estaba siempre dispuesto a escribir sobre ella.<\/p>\n<p>Si la forma de legitimidad de la loca era su externalidad, su condici\u00f3n for\u00e1nea respecto a las coordenadas que dominaban el espacio nacional; el Lemebel autor de la segunda \u00e9poca asienta su legitimidad, o la legitimidad de su voz cron\u00edstica, precisamente en la dimensi\u00f3n de alcance nacional de su reconocimiento en cuanto autor. Desde un punto de vista bourdieano podr\u00eda se\u00f1alarse que el primer Lemebel, quien carece entonces de cualquier capital en el campo literario chileno, s\u00f3lo puede reclamarlo desde la ruptura, con frecuencia radical, con los lenguajes y convenciones dominantes en la escritura nacional. Ese Lemebel escribe en fuga tanto de los c\u00e1nones pol\u00edticos de la transici\u00f3n como de los literarios y comunicacionales dominantes, des-cubriendo una forma de marginalidad social que \u2014en tanto hab\u00eda sido invisibilizada en la forma complaciente de democracia que reg\u00eda a la saz\u00f3n en el pa\u00eds\u2014 pod\u00eda tener un alto potencial cr\u00edtico. Es un Lemebel que con frecuencia explora simult\u00e1neamente la aventura del cuerpo y el deseo, en donde la voz y el ojo del autor, tornados recursos de la loca, recorren ansiosos las calles de Santiago.<\/p>\n<p>Esta cr\u00f3nica loca-lizada emerg\u00eda como una alternativa radical a la novela y se inspiraba tanto en una sospecha de lo literario, lo que Lemebel alguna vez llam\u00f3 \u201ctodos esos montajes est\u00e9ticos de la burgues\u00eda&#8221; como en el deseo de comunicar en un nuevo lenguaje literario capaz de circular m\u00e1s all\u00e1 de la ciudad letrada. En vez del orden de la novela cl\u00e1sica, en vez de la coincidencia de cultura y estado en el territorio nacional, la cr\u00f3nica en Lemebel hablaba del desorden de lo social y de una ciudadan\u00eda disminuida y debilitada en tiempos neoliberales. La cr\u00f3nica era aqu\u00ed una alternativa radical de escritura respecto a las formas literarias dominantes y a los estilos hegem\u00f3nicos de la comunicaci\u00f3n masiva. Lemebel hac\u00eda s\u00ed de lo marginal doblemente local-izado, algo central para su producci\u00f3n cultural en al menos tres sentidos. Primero, lo tematizaba, en un contexto que tend\u00eda m\u00e1s bien a su represi\u00f3n o negaci\u00f3n. En segundo lugar, lo hac\u00eda por la v\u00eda de mejorar una forma y un veh\u00edculo, la cr\u00f3nica misma,\u00a0 capaz de ser literaria en los medios masivos y masmedi\u00e1tica y de amplio p\u00fablico dentro de lo literario. Finalmente, creaba un lenguaje para darle vida a esas ambiciones anfibias: lo que he llamado en otro lugar el barroco popular de Lemebel. Este barroco combinaba una versi\u00f3n fuertemente localizada del espa\u00f1ol chileno vern\u00e1culo de clase trabajadora con un alto grado de estilizada formalizaci\u00f3n neobarroca.<\/p>\n<p>El segundo Lemebel en cambio, hablaba desde el centro mismo de su consagrado lugar nacional e internacional. Aqu\u00ed no se trataba s\u00f3lo de que biogr\u00e1ficamente las salidas an\u00f3nimas resultaran imposibles para una figura de renombre sino tambi\u00e9n de que la forma de autorizaci\u00f3n escritural de su voz estuviera directamente basada en esa nueva posici\u00f3n en el mercado de la literatura. Mientras el primer Lemebel de la loca, aunque definido por sus escapadas y l\u00edneas de fuga,\u00a0 colocaba de lleno en el centro de su intervenci\u00f3n y de la discusi\u00f3n a los marginales sociales y sexuales que eran considerados exceso o surplus social por el r\u00e9gimen neoliberal, el \u00faltimo Lemebel, definido por lo autobiogr\u00e1fico y la memoria, se hab\u00eda vuelto el depositario de una misi\u00f3n de memoria y repetici\u00f3n m\u00e1s amplia, hab\u00eda devenido el mismo una suerte de memorial cuya funci\u00f3n principal parec\u00eda ser, por un lado, el recuerdo, el testimonio; y, por otro, la afirmaci\u00f3n de su propia centralidad tanto para la legitimaci\u00f3n de su voz como para la prolongaci\u00f3n de su proyecto literario.<\/p>\n<p>Lemebel sab\u00eda bien, por supuesto, cu\u00e1n dif\u00edcil era encontrar el punto justo de equilibrio en un mercado social y literario definido por las reglas de los otros y caracterizado por su capacidad para mercantilizarlo todo, incluyendo el disenso. Uno de los logros de Lemebel, y no el menor de ellos, fue la sostenida exploraci\u00f3n de esta encrucijada. Me gustar\u00eda entonces terminar con unas palabras de Pedro del a\u00f1o 2000 sobre su propia obra, justo en el momento en que empezaba a alcanzar la fama internacional. Estas palabras son un agudo comentario sobre los desaf\u00edos y las paradojas de hablar exitosamente desde los m\u00e1rgenes, de lograr una carrera basada en iluminar lo que es marginal y reprimido, de hacer trabajo cultural en Chile en la \u00e9poca de su globalizaci\u00f3n neoliberal.<\/p>\n<p>\u201cYo creo que eso tiene que ver, en parte, con la puesta en escena que yo he hecho de mi vida y mi obra, porque me encanta como para escenificarla en el medio chileno. A nadie se le olvidan las Yeguas del Apocalipsis. A nadie se le olvidan algunas irrupciones escandaleras que yo he hecho. Pero tambi\u00e9n, por sobre eso, algunas minor\u00edas tienen que pasar por esa irrupci\u00f3n para inscribirse en la historia cultural del pa\u00eds, en el medio pacato, moralista, cag\u00f3n, por no decir hip\u00f3crita, que hace pasar este tipo de tema por esa fanfarria de espect\u00e1culo, de frivolidad. Y es una forma de cooptaci\u00f3n. As\u00ed yo lo entiendo. Quiz\u00e1s yo sea el signo de la cooptaci\u00f3n, sobre todo ahora que mis libros se van a publicar afuera, que ya puedo manejar un nombre, en forma tembleque, pero manejo un nombre. Yo creo que estoy al filo de la cooptaci\u00f3n. Ese es el riesgo del equilibrista que lleva en s\u00ed contenidos, entre comillas, marginales, entre comillas, perif\u00e9ricos, e intenta dignificarlos, m\u00e1s que legalizarlos o adscribirlos a una cultura urbana\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Juan Poblete<br \/>\nUniversity of California, Santa Cruz<\/em><\/p>\n<p><em>Texto\u00a0publicado originalmente en el\u00a0<\/em>Journal of Latin American Studies<em>, 2015. Autorizado para publicaci\u00f3n en\u00a0<\/em>LALT.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 23 de enero del 2015, Pedro Lemebel (Pedro Segundo Mardones Lemebel) perdi\u00f3 finalmente la batalla contra el c\u00e1ncer a la laringe que lo hab\u00eda enmudecido durante los \u00faltimos dos a\u00f1os de su vida.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1478,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[4464,4],"genre":[2009],"pretext":[2033,2032],"section":[2355],"translator":[],"lal_author":[3609],"class_list":["post-1481","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-numero-2","tag-pedro-lemebel","genre-essays-es","pretext-ensayo-es","pretext-essay-es","section-dossier-pedro-lemebel-es","lal_author-juan-poblete-es-2"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1481","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1481"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1481\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32131,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1481\/revisions\/32131"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1478"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1481"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1481"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1481"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=1481"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=1481"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=1481"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=1481"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=1481"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}