{"id":1453,"date":"2017-04-28T02:37:34","date_gmt":"2017-04-28T08:37:34","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2017\/04\/composition-place-conversation-between-roberto-brodsky-and-jose-kozer\/"},"modified":"2024-04-10T10:47:18","modified_gmt":"2024-04-10T16:47:18","slug":"composition-place-conversation-between-roberto-brodsky-and-jose-kozer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2017\/04\/composition-place-conversation-between-roberto-brodsky-and-jose-kozer\/","title":{"rendered":"&#8220;Composici\u00f3n de lugar&#8221;: Una conversaci\u00f3n entre Roberto Brodsky y Jos\u00e9 Kozer de Roberto Brodsky y Jos\u00e9 Kozer"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>p.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p4 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>span.s1 {font: 12.0px Times}<br \/><\/style>\n<div><\/div>\n<div class=\"caption\">Jos\u00e9 Kozer, autor cubano.<\/div>\n<p>En mayo de 2016, con motivo de una invitaci\u00f3n del Centro Cultural de Espa\u00f1a en Miami para presentar la novela <i>Casa chilena<\/i> (Random House, 2015), tuve la oportunidad de reencontrame con el poeta cubano Jos\u00e9 Kozer, ganador del Premio Iberoamericano de Poes\u00eda Pablo Neruda 2013. Digo reencontrarme porque a Kozer lo hab\u00eda conocido en Chile seis u ocho a\u00f1os antes en los Encuentros de Fronteras, que por entonces organizaba como director de Uni\u00f3n Latina en Chile. Kozer hab\u00eda sido uno de los invitados al Encuentro de 2006, y entonces hab\u00edamos simpatizado y prometido recontactarnos para una pr\u00f3xima vez. En Miami cumplimos la promesa y m\u00e1s: iniciamos por correo electr\u00f3nico un intenso di\u00e1logo literario que r\u00e1pidamente adopt\u00f3 la forma de entrevista involuntaria donde yo preguntaba y Kozer respond\u00eda, o simulaba hacerlo. A veces lo hac\u00eda en prosa y otras en verso. Mi cuestionario, por otra parte, rondaba los temas del momento: la pospatria, el exilio, la literatura en tiempos de olvido, saturaci\u00f3n y vac\u00edo, la tradici\u00f3n (que Kozer conoce como pocos poetas vivos en Am\u00e9rica Latina), los trabajos y los d\u00edas para el escritor latinoamericano internacionalizado o no en Estados Unidos y, en fin, algo de su propia poes\u00eda vivida junto a poetas chilenos que me interesaban particularmente, como el caso de Enrique Lihn, a quien Kozer hab\u00eda conocido en Nueva York cuando ambos viv\u00edan fortunas muy distintas dentro y fuera de Cuba a fines de los a\u00f1os sesenta.<\/p>\n<p>Autor de m\u00e1s de setenta t\u00edtulos entre poes\u00eda, ensayos y prosa, Kozer ha permanecido en el extranjero desde sus 20 a\u00f1os, y lo ha hecho ense\u00f1ando literatura en la academia, publicando en editoriales grandes y peque\u00f1as, escribiendo en peri\u00f3dicos y revistas, traduciendo y siendo traducido, sin lamentar destinos ni reclamar honores. Hoy, a los 76 a\u00f1os, Kozer es un veterano al frente de todas las batallas. Su \u00faltimo libro publicado es una <i>summa<\/i> po\u00e9tica y personal, <i>Nulla Dies Sine Linea<\/i>, pubicado en Brasil por Lumme y con m\u00e1s de 10\u00a0000, incluido un DVD, si bien Kozer dice que su producci\u00f3n alcanza a los 11\u00a0600 casi con exactitud. Y la monta\u00f1a sigue de pie y creciendo, como asegura en uno de los correos que intercambiamos desde mayo hasta junio de 2016 respecto a los temas que despertaron, en ambos, r\u00e9plicas y respuestas como las que siguen aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Respecto de la puesta en p\u00e1gina del di\u00e1logo, decid\u00ed seguir la propuesta del propio Kozer, quien en un momento quiso iniciar y concluir su aporte con sendos poemas, conservando la forma epistolar para el texto central. De all\u00ed tambi\u00e9n que, para efectos de edici\u00f3n, el texto de Kozer corra sin interrupciones ni interposiciones a modo de preguntas u observaciones, las que de otro modo desviar\u00edan la atencion respecto a lo medular del intercambio. S\u00f3lo se incluyen a este prop\u00f3sito el correo personal que da inicio al di\u00e1logo y el correo de Kozer que lo prolonga m\u00e1s all\u00e1 de su cierre provisorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Roberto Brodsky<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De Jos\u00e9 Kozer<\/p>\n<p>De po\u00e9ticas y exilio: una conversaci\u00f3n con Roberto Brodsky<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>La ratificaci\u00f3n<\/i><\/p>\n<p>Salvo \u00e9l, el \u00fanico que se salv\u00f3 de la quema, los<br \/>\ndem\u00e1s perecieron o<br \/>\nllevaron en el antebrazo,<br \/>\nlos tobillos, las sienes,<br \/>\ndebajo de los p\u00e1rpados<br \/>\nuna se\u00f1al: el distintivo<br \/>\nque habr\u00eda que interpretar<br \/>\ndurante d\u00e9cadas, despu\u00e9s<br \/>\ny despu\u00e9s, se\u00f1al de<br \/>\ndebilidad, incapacidad<br \/>\nde reaccionar a tiempo,<br \/>\nf\u00e1cil es hablar: y tatuar.<\/p>\n<p>\u00c9l, pura casualidad, y<br \/>\nme dec\u00eda riendo que<br \/>\nfue para que yo naciera,<br \/>\ny yo gracias, y \u00e9l de<br \/>\nnada, se larg\u00f3 a tiempo.<br \/>\nSe\u00f1al visible ninguna.<br \/>\nEn las duchas, en las<br \/>\ncasetas del balneario<br \/>\ndurante los veranos<br \/>\nyo lo inspeccionaba,<br \/>\nun cuerpo liso, hombros<br \/>\nredondos, brazos duros,<br \/>\nmanos imperiosas<br \/>\n(impecables, antes<br \/>\ndel \u00e1cido \u00farico) sexo<br \/>\nradiante: su trasero<br \/>\ncontenido, piernas<br \/>\ncontundentes, calvo<br \/>\ncomo bola de billar<br \/>\na partir de los veinte<br \/>\na\u00f1os, mirada cortante,<br \/>\nafilada nariz: u\u00f1as<br \/>\namarillentas, voz<br \/>\nturbia, interior<br \/>\nescurridizo y compuesto<br \/>\nde vueltas y revueltas,<br \/>\nespirales, falsas tramoyas<br \/>\ny falsas conjugaciones,<br \/>\nentre general y concreto,<br \/>\ny aunque parezca un<br \/>\njuego de palabras, entre<br \/>\nGeneral y soldado raso.<br \/>\nDucho en silencios, en<br \/>\nnegocios, a su manera<br \/>\napuesto, siempre<br \/>\nreservado, oloroso a<br \/>\npolvos de talco y agua<br \/>\nde colonia, detestaba<br \/>\nlos espejos: amaba<br \/>\nlos caballos. Carec\u00eda<br \/>\nseg\u00fan \u00e9l de fantas\u00edas,<br \/>\nnunca imaginaba, iba<br \/>\ny ven\u00eda a sus asuntos<br \/>\npor la casa, la casa<br \/>\ntemblaba: y por la<br \/>\ntienda, la playa, los<br \/>\ncuatro amigotes<br \/>\nhablando de marxismo,<br \/>\nlas dos guerras, el<br \/>\nate\u00edsmo: y lo que de<br \/>\nnuevo, estaban de<br \/>\nacuerdo, se les ven\u00eda<br \/>\nencima, no hab\u00eda que<br \/>\nser sabio para verlo<br \/>\nvenir.<\/p>\n<p>Toda acci\u00f3n tiene bien se sabe su reacci\u00f3n, a<br \/>\ncada causa un efecto,<br \/>\ny as\u00ed, por ah\u00ed, en medio<br \/>\ndel camino, nac\u00ed: crec\u00ed,<br \/>\ncre\u00ed, temi\u00e9ndolo, hasta<br \/>\nque vi que era \u00e9l quien<br \/>\nme ten\u00eda miedo, nunca<br \/>\nsupe a ciencia cierta a<br \/>\nqu\u00e9 ni por qu\u00e9: ser\u00eda<br \/>\nen suma un miedo<br \/>\nancestral, asunto<br \/>\nat\u00e1vico de hebreos,<br \/>\nsuelto rizoma compuesto<br \/>\nde entierros, huidas, de<br \/>\nDios lo imprevisto y eso<br \/>\ncuando \u00e9l en principio<br \/>\nno quer\u00eda nada con<br \/>\nAqu\u00e9l, ni sus<br \/>\nrepresentantes. Ni lo<br \/>\nentiendo ni entender\u00e9,<br \/>\nhab\u00eda que ver c\u00f3mo<br \/>\nnos esquiv\u00e1bamos,<br \/>\nambos simulacro de<br \/>\nsombras incrust\u00e1ndonos<br \/>\nen unas penumbras<br \/>\ndonde, tras saludarnos,<br \/>\nnos deshac\u00edamos. \u00c9l,<br \/>\nvestigio sin se\u00f1al y yo<br \/>\nconvencido que detr\u00e1s<br \/>\nde su sombra hab\u00eda<br \/>\nun n\u00famero visible de<br \/>\nse\u00f1ales donde se<br \/>\nescond\u00eda la respuesta<br \/>\nque buscaba: nada,<br \/>\nque era para echarse<br \/>\na re\u00edr, como para<br \/>\nvolverse loco, y como<br \/>\npara preguntar hasta<br \/>\nel final que qui\u00e9n era,<br \/>\ny por lo tanto, a ver,<br \/>\nqui\u00e9n soy. Nos une<br \/>\ns\u00f3lo la casualidad<br \/>\nconsangu\u00ednea, la<br \/>\ndenostada ternura<br \/>\nde los jud\u00edos, un<br \/>\naroma a vejez, y<br \/>\nen expansi\u00f3n una<br \/>\ndispersi\u00f3n, ida y<br \/>\notra y otras idas<br \/>\nque surgen de una<br \/>\nmilenaria y \u00fanica<br \/>\nprofec\u00eda, las calles<br \/>\nest\u00e1n sucias, otros<br \/>\nespeculan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">1<\/p>\n<p>El tema del exilio es complejo, <i>to say the least<\/i>. Algo de que hablar en su momento, t\u00fa y yo, en solitario o en p\u00fablico, depende. De entrada nos ha tocado esa extra\u00f1eza, pero las circunstancias son distintas. En mi caso, la \u201chuida a Egipto\u201d era tajante y definitiva, sin recurso a un regreso, lo cual pese a ser doloroso facilita la decisi\u00f3n: uno sabe desde el principio que no hay m\u00e1s recurso que hacerse a la idea de que se estar\u00e1 fuera hasta el final de la propia vida, y por ende no hay que plantearse el regreso, m\u00e1s bien olvidar aquello, y a la vez si somos escritores vivirlo de otra manera: manera en s\u00ed misma compleja, pero que sin duda deja huellas y fruto. Yo sab\u00eda ya en 1960 que no regresar\u00eda a Cuba, adem\u00e1s no ten\u00eda la menor intenci\u00f3n de regresar, quer\u00eda vivir no un destierro pero s\u00ed una experiencia multiforme, esa que viene de mamar de la Diana Multimammalia, extraer savia, calostro, leche de madre y leche de vaca, todo y la totalidad dentro de lo que cabe.<\/p>\n<p>Tu situaci\u00f3n, imagino, es m\u00e1s ardua en cierto sentido: puedes volver a tu pa\u00eds cuando te d\u00e9 la gana o den los dineros, y puedes volverte a radicar all\u00e1, si as\u00ed lo deseas y consigues los medios, pero a la vez intuyes que ese regreso tiene sus contratiempos, que son a\u00a0 la vez reales y pr\u00e1cticos tanto como emocionales e incluso espirituales. A esa complicaci\u00f3n a\u00f1\u00e1dase que hay una familia, unos hijos, y \u00e9stos tienen sus fueros, sus derechos, sus exigencias, y uno como padre tiene que atenderlos. A medida que pasa el tiempo se hace m\u00e1s dif\u00edcil el regreso, ya que ellos son mestizos de idioma, de mentalidad, de naci\u00f3n. Y les tira fuerte estar donde est\u00e1n y hacer su vida, una vida y solo una: t\u00fa y yo hacemos y necesitamos hacer no una vida sino en una vida muchas vidas, y eso en el pa\u00eds natal se vuelve en exceso limitado (limitante). Para m\u00ed, lo pr\u00e1ctico en este momento hist\u00f3rico tan dif\u00edcil e incierto es ir y venir: tienes una profesi\u00f3n que te apoya. Una vida interior fuerte. Y a lo que barrunto una buena casa, con una mujer que apoyas y te apoya, y unos hijos que me figuro m\u00e1s o menos sostienen la casa sin llenarla de atrocidad: drogas, incultura, y dem\u00e1s. Entonces, de momento lo mejor es aprovechar veranos libres, sab\u00e1ticos,\u00a0 escabullirse a Chile o a donde sea y relativizar, suavizar ese exilio que tiene tantos beneficios a la hora del crecimiento propio y el de nuestro trabajo literario.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica Latina para un escritor actual acaba siendo una a\u00f1agaza, un lugar donde crecer se vuelve casi imposible, las presiones ambientes y las facilidades del diario, que son m\u00e1s gratas que ac\u00e1, acaban por ser esa trampa que dificulta el crecimiento. En todo caso, estamos en un momento en que ni ac\u00e1 ni all\u00e1 hay mucho para gentes como t\u00fa y yo, lo mejor es quedarse quieto y trabajar, que es leer y escribir, ganarse el pan (<i>pro pane lucrando<\/i>) y tirar p\u2019alante. Todo esto a modo de abreboca, que ya hablaremos m\u00e1s. Ser\u00eda incluso importante ver si por alg\u00fan medio podemos tanto t\u00fa como yo, y de haber dineros, conversar con un p\u00fablico sobre el tema, atractivo, interesante y candente del exilio. Pero ya eso es otro asunto, pesos y centavos, como siempre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ENRIQUE LIHN: durmi\u00f3 una noche en nuestra casa de Forest Hills, ten\u00eda una peque\u00f1a maleta con un poco de ropa y unos libros, todo muy desali\u00f1ado, se ve\u00eda que viv\u00eda una desorganizaci\u00f3n, sospecho que paliada por la escritura que lo organizaba, que era su verdadero organismo. A la ma\u00f1ana, tras el desayuno, lo acompa\u00f1\u00e9 al metro que estaba a unas 14 cuadras de casa, y al salir vio un hermoso \u00e1rbol florido en la acera de enfrente y me pregunt\u00f3: \u00bfqu\u00e9 \u00e1rbol es \u00e9se? Contest\u00e9, es el sangui\u00f1uelo o cornejo, el \u00e1rbol de Eliot, el <i>dogwood<\/i> y me di cuenta que la informaci\u00f3n ya se iba a convertir, para Lihn, en alg\u00fan momento parte de un poema, o de varios. Intu\u00ed que el suyo era un m\u00e9todo parecido al m\u00edo. Luego hablamos del neobarroco y Lezama y eso fue interesante, de ello ya hablaremos.<\/p>\n<p>Lihn es para m\u00ed un poeta importante. Le pongo dos reparos, no tanto a \u00e9l en concreto sino a la mayor parte de la poes\u00eda latinoamericana que conozco y que, salvo excepciones (mayormente est\u00e1n en <i>Medusario<\/i>), adolece de: a) ser toda parecida en sustancia, manera y manerismos, estructura y relativa uniformidad de estro y b) corolario si se quiere de lo anterior, no aportar a nivel de invenci\u00f3n mucho nuevo. Es decir, siempre es un poco la misma. Hay muchos, demasiados poetas en nuestra lengua, el 90% estar\u00eda mejor cavando papas o vendiendo <i>shmates<\/i>, el otro 10% constituye una \u00edndole, c\u00e1fila de buenos poetas en el sentido de que saben hacer sus poemas, pero aportar un cambio o constituir una revoluci\u00f3n, como siempre \u00e9sos son los contados con los dedos de las manos. A m\u00ed en Chile me interesan m\u00e1s Juan Luis Mart\u00ednez, Anguita, un poco Maquieira, Zurita por razones muy concretas,\u00a0 y Armando Uribe, que Rojas, Lihn y el mismo Parra. A Lihn le perjudica una tonalidad, la del <i>enfant terrible<\/i> que acaba siendo banal, que es muy de \u00e9poca y dif\u00edcil de justificar con el paso del tiempo. Lo epatante acaba por darle la patada al pateante. Pero es un poeta que se sale del mont\u00f3n y de mucho de lo antes descrito por m\u00ed: tiene algo, cierta garra, una nobleza que le fue llegando poco a poco, dejando atr\u00e1s su juego entre pol\u00edtico y period\u00edstico que, me parece, al final de su obra super\u00f3. Su \u201ctrance\u201d final me sigue interesando; mucho me gustar\u00eda leer en su momento tu estudio sobre su obra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">2<\/p>\n<p>EXILIO: hay un nivel a mi juicio empobrecedor y deleznable donde el exiliado utiliza su situaci\u00f3n, que considera condici\u00f3n, para beneficio propio: ese oportunismo me parece tan execrable y burdo que apenas pierdo mi tiempo hoy por hoy en plantearlo, combatirlo. Reconozco que en otra \u00e9poca de mi vida aquello me sacaba de mis casillas, en particular porque ve\u00eda c\u00f3mo se trataba al exilio cubano en bloque como un estado enfermizo, de gente tildada en bulto de culpable y de derechas, que resentida clamaba al cielo por haber perdido bienes materiales, y una isla o casa que representaban como lugar ideal que iba, desde el punto de vista pol\u00edtico, por buen camino, y que una falsa Revoluci\u00f3n hizo abortar.<\/p>\n<p>Hasta la fecha hay una izquierda mediatizada y una derecha de miedo que pujan y pugnan por ser consideradas ante el mundo como las que detentan la verdad, a rajatabla, en la conveniente y nada convincente creencia de que no hay otra verdad sino la suya: si esta situaci\u00f3n s\u00f3lo fuese un asunto cubano o latinoamericano, el problema no me parecer\u00eda tan grave, pero en verdad ha sido y es un asunto ya global, y ese oportunismo se vuelve el verdadero triunfador, el sicario y verdugo de quienes funcionan en su exilio con una visi\u00f3n m\u00e1s ambivalente y compleja, incluso en parte ambigua (en el sentido ret\u00f3rico de lo que constituye una anfibolog\u00eda), que procuran no caer en dial\u00e9cticas de luz y sombra, en manique\u00edsmos rimbombantes (y por supuesto redundantes).<\/p>\n<p>Consecuencia de ese oportunismo es encontrar una y otra vez a escritores y en general creadores de una mediocridad aterradora recibiendo por todas partes canonj\u00edas, invitaciones, dineros, pl\u00e1cemes y una audiencia casi siempre cautiva, d\u00e1ndoles el codazo, el fuera a escritores y creadores, minor\u00eda como siempre de minor\u00edas, que son los que tienen algo que aportar. Aqu\u00ed hay que hilar un poco m\u00e1s fino: estos oportunistas lo son porque el poder los utiliza y les brinda en bandeja de plata una oportunidad que, desde el punto de vista de ellos, qu\u00e9 caray, por qu\u00e9 no aprovechar. Ya bastante dif\u00edcil es la vida como para no aprovecharse de algo ca\u00eddo del cielo, que mejor usufruct\u00faen ellos que no otros. Y as\u00ed las cosas, hay que girar el punto de vista m\u00e1s hacia el poder, ese gran oportunista y manipulador, que utiliza a esos cabros como carne de ca\u00f1\u00f3n. Contubernio que observo no s\u00f3lo en asuntos de creaci\u00f3n o de vida intelectual y acad\u00e9mica sino a muchos niveles m\u00e1s, cada vez m\u00e1s espesos y m\u00e1s todopoderosos, de manera que grandes ideas que pudieron o podr\u00edan mejorar el mundo y la sociedad, acaban empeor\u00e1ndolo todo, d\u00e1ndole le\u00f1a a gentes que van poco a poco llevando el mundo actual al desastre: porque vendr\u00e1n guerras, rebeliones sangrientas a lo An Lu Shan, que han dejado centenares de miles de v\u00edctimas inocentes regadas por toda la tierra. Y eso es lo que viene, si no se pone coto a esta situaci\u00f3n, ya que el resentimiento y la injusticia crecen en proporciones geom\u00e9tricas que considero alarmantes, y que en su momento, ya que estamos sentados sobre un polvor\u00edn, estallar\u00e1n.<\/p>\n<p>Un exiliado de tu condici\u00f3n o la m\u00eda, circunstancias evidentemente distintas, tiene que optar con claridad mental ante todo esto, por el bien propio y de la propia familia, del pa\u00eds natal y del pa\u00eds de acogida, pero m\u00e1s all\u00e1 de esas concreciones, por un ideal (no hay ni quiero que haya otra manera de decirlo, porque si algo es recto y considerado un posible bien com\u00fan, aunque se corra el riesgo de equivocarse, hay que vivirlo como ideal, y s\u00f3lo como ideal: ideal que confucianamente habr\u00e1 que rectificar con el paso del tiempo y los acontecimientos, incluido el crecimiento y madurez propios): ojo avizor, mente clara, concentraci\u00f3n y capacidad en su momento de dirimir para decidir, lo cual implica equilibrar la propia conveniencia con las ajenas, de manera que la balanza quede al fiel por el bien de una mayor\u00eda que incluya con rigor y justicia a una minor\u00eda, a muchas minor\u00edas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ENRIQUE LIHN: todo lo anterior viene de manera directa a colaci\u00f3n ante los primeros atisbos que tuve, siendo yo muy joven de Enrique Lihn: m\u00e1s all\u00e1 de su necesidad de epatar, que en aquel momento lo signaba, y a m\u00ed tambi\u00e9n, y que se manifestaba en frases como, por ejemplo, \u201cen Chile habemos dos poetas chinos, Hahn y Lihn\u201d, o cuando te obsequiaba un libro suyo te dec\u00eda, \u201ctoma por aquello de yo te leo y t\u00fa me lees\u201d (risas), hab\u00eda en m\u00ed algo que me hac\u00eda su persona muy molesta, y era que Enrique llegaba a Nueva York aureolado por publicaciones de importancia, una \u201cfama\u201d que en gran medida proced\u00eda de su Premio Casa y de la Revoluci\u00f3n Cubana, esa misma Revoluci\u00f3n que a m\u00ed me hab\u00eda sacado de mi pa\u00eds, me hab\u00eda dado la patada, y a la que le deb\u00eda mi \u201cderrota\u201d como a Lihn el carisma del triunfo. \u00bfLo resent\u00ed? No. Porque Enrique Lihn me ca\u00eda muy bien y su poes\u00eda lo alzaba de ese subsuelo na\u00eff u oportunista (no juzgo ni soy qui\u00e9n para hacerlo) y que m\u00e1s adelante lo hizo sufrir en carne propia y a su manera como muchos cubanos, a nuestra manera hab\u00edamos sufrido: padecimiento, dicho sea de paso, que aunque ha disminuido, sigue en pie, se han dado retoques cosm\u00e9ticos al asunto pero no est\u00e1 resuelto, para nada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-1450\" style=\"width: 600px; height: 338px;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/kozer_brodsky_1.jpg\" alt=\"\" width=\"1600\" height=\"900\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/kozer_brodsky_1.jpg 1600w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/kozer_brodsky_1-300x169.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/kozer_brodsky_1-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/kozer_brodsky_1-768x432.jpg 768w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/kozer_brodsky_1-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/kozer_brodsky_1-1568x882.jpg 1568w\" sizes=\"(max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><\/div>\n<div class=\"caption\">Encuentro entre Roberto Brodsky, Jos\u00e9 Kozer y otros escritores y editores en Miami, Florida, 2016.<\/div>\n<div><\/div>\n<p style=\"text-align: center;\">3<\/p>\n<p>ENRIQUE LIHN: tu relaci\u00f3n personal, visual y visible con Lihn me hace reflexionar sobre algo que me interesa comprender hace tiempo: Lihn en su dificultad vital, en sus traspi\u00e9s, marginaciones y marginalidad (el marginal margina a la vez que es y se siente marginado) tiene (y esto se relaciona con la diferencia entre nuestros exilios) la ventaja de no s\u00f3lo poder regresar a su pa\u00eds, sino poder trabajar en equipo: o sea, ejercer vida bohemia que fue, y me parece es, importante para el escritor. As\u00ed, el poeta que se destartala entre pintores, compositores, otros escritores y poetas, se nutre de esta experiencia en buena medida comunitaria, simp\u00e1tica por enloquecida, seria en cuanto aprendizaje y rito de paso. Transcurridos los sesenta y en Nueva York pierdo el acceso a esa vida bohemia, y a lo que m\u00e1s me interesa recalcar, la posibilidad de trabajar en equipo, con otros creadores y hacer cosas, como se suele decir (<i>Make it New<\/i>, Pound).<\/p>\n<p>Lihn puede dar rienda suelta a su necesidad de espect\u00e1culo vivo y en la calle y entre la gente que adem\u00e1s es su gente en sentido estrecho y lato. Yo no: para m\u00ed la p\u00e9rdida del pa\u00eds implica una soledad absoluta, al principio intolerable, con el tiempo soportable, y pasado todav\u00eda m\u00e1s tiempo deseada: es como decir que a todo se acostumbra uno, y lo peor se vuelve, si no lo mejor, al menos algo tolerable y que tiene, as\u00ed lo descubrimos, sus virtudes. Una libertad solitaria, una ausencia de compromisos de equipo y contexto, y por ende hacer lo que nos venga en gana sin tener que dar demasiadas explicaciones: explicaciones que se disuelven ante los dem\u00e1s pero asimismo ante el fuero interno y los propios juicios de valor, que se van cayendo a pedazos y reduciendo.<\/p>\n<p>Esto tiene implicaciones: Lihn se queda en una poes\u00eda determinada, excelente sin duda pero espec\u00edfica siempre, creciendo hacia el exterior y hacia adentro, dentro de un espacio en el fondo un\u00edvoco: un gran espacio que \u00e9l maneja a las mil maravillas, dado su talento y su honradez espiritual, a trompicones de dificultad, pero que no va m\u00e1s all\u00e1 de ese espacio conversacional y muy chileno que ha producido joyas y a la vez ha reducido, muchas veces, joyas a bisuter\u00eda. O dicho de otro modo: me da la impresi\u00f3n de que Lihn, y en general la mayor parte de los poetas en lengua castellana, no leen lo suficiente, y hoy, sin leer, en amplitud e intensidad, se vuelve casi imposible hacer una poes\u00eda importante. En mi caso, la poes\u00eda se ha movido a trancas y barrancas, a saltos espaciados y mortales, inconformes consigo misma y con su espacio un espacio y poes\u00eda que necesitan, con brusquedad a veces, renovarse lo m\u00e1s posible. Cuerda floja de poeta fun\u00e1mbulo, de alambrista que puede matarse al menor fallo del tobillo, riesgo siempre suicida pero a la vez comedido, ya que la pr\u00e1ctica constante permite el equilibrio y sostenerse en solitario en el aire. Hecho que, claro est\u00e1, es un imposible y probablemente (no lo s\u00e9) acaba por macular la propia creaci\u00f3n: de ser as\u00ed lo acepto, no me quita el sue\u00f1o, prefiero un cierto y relativo fracaso, y vivir en el aire,a no poder detentar (lo cual no rechazo, y quisiera ver equilibrarse en m\u00ed una especie de combinatoria aire y tierra, de poeta que hace vida pr\u00e1ctica y a la vez revoluciona el lenguaje) la euforia tranquila de la libertad personal, que no deja de ser la de todos, si la misma se entiende desde un amor y una decencia de existencia en la que creo a pies juntillas.<\/p>\n<p>Lihn en vida acaba siendo persona p\u00fablica, escritores como t\u00fa y yo no alcanzamos ese estado por razones a plantear, somos personas privadas, poco implicadas en los espacios p\u00fablicos que sospecho dejamos de necesitar. Al menos yo he dejado de necesitar ese espacio, incluso me opongo a la posibilidad de vivirlo, Cuba no me lo ofrece ni ofrecer\u00e1, y en mi interioridad esa \u201cfantas\u00eda\u201d ha dejado de operar. Las formas que emplea Lihn, atrevidas en tem\u00e1tica pero no en lenguaje, son m\u00e1s bien fijas (parten de sus propias fijaciones), las nuestras son formas en expansi\u00f3n, abruptos expansivos y densos que se mueven por vericuetos variables y multiplic\u00e1ndose todo el tiempo. En mi caso, eso explica la abundancia de escritura, en el tuyo no lo s\u00e9.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">4<\/p>\n<p>EXILIO: ah, la palabreja, con sus concomitantes destierro, transtierro, ostracismo, migraci\u00f3n, expulsi\u00f3n, y el negocio (no del alma que se dec\u00eda en el barroco espa\u00f1ol) de catedr\u00e1ticos, escritorzuelos, damiselas y poetas normativos que hacen del tema exilio e identidad un estado doloroso, existencial, donde priman la injusticia y la falta de reconocimiento ajeno, y un poder que los patea mientras ellos, rencorosos, patalean, todo ello para mercar, protagonizar, hacerse visibles, estent\u00f3reos, y gozar de la prebenda que el poder sabe echarles, del espejismo de ciertas migajas que los envalentona y hace sentirse importantes, esos quince minutos que vaticin\u00f3 Warhol.<\/p>\n<p>A m\u00ed me dieron una sola patada una vez, y en el fondo s\u00e9 que me la dej\u00e9 dar ,ya que ten\u00eda la opci\u00f3n de mover el culo a izquierda o derecha y que la patada pegara en el aire. Pero quer\u00eda que me dieran el puntapi\u00e9 para as\u00ed no tener que dudar de mi camino, el de la salida: y con \u00e9sta un constante deslizarme, errar (que no es necesariamente error) y hacer vida equ\u00edvoca, ambigua, centrada en un aut\u00e9ntico desconocimiento de todo y ante todo, intentando construir un espacio propio, sin duda con base en un lenguaje y una sintaxis, espacio voraz que me permitiera al menos conocer la totalidad unas migajas (San Juan habla de las migajas ca\u00eddas de la mesa de Dios, y lo dec\u00eda con veneraci\u00f3n y agradecimiento): virutas, un poco de aserr\u00edn, algo del fulgor de la herrumbre, la luz impl\u00edcita del rob\u00edn, y por ese camino adentrarme en lo peque\u00f1o, unos m\u00ednimos que me permitieran convivir con unos or\u00edgenes, c\u00e9lulas, quistes, corp\u00fasculos, lo horrible y lo hermoso, y la hermosura del horror: y por esa poco transitada senda alcanzar un estado amoroso, er\u00f3tico en el alto sentido de la palabra donde pudiera, como puedo, contemplar la vida del insecto, el nacimiento de la abeja, su vuelo nupcial que es a la vez conjugaci\u00f3n de procreaci\u00f3n y muerte, esa violenta relaci\u00f3n natural entre el z\u00e1ngano (yo) y la reina madre (la naturaleza). Y descubrir, entre otras muchas verdades, en este mundo ancho y ajeno que dijera Ciro Alegr\u00eda, la verdad de la roya, de la filoxera, del cornezuelo, del hongo venenoso, del poso y la hez, lo excrementicio que respeto y reconozco como una variedad m\u00e1s de la luz inconmensurable que se encuentra posada, aposentada, en una part\u00edcula \u00ednfima, s\u00edlaba o letra de donde arranca el poema.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfsoy un exiliado? \u00bfMi encontronazo con el poder me convierte en v\u00edctima? Detesto el poder, lo desprecio ol\u00edmpicamente, lo considero una de las formas m\u00e1s visibles del mal, y desde hace d\u00e9cadas vivo, como escribiera Machado, de mi trabajo, nada a nadie debo y algunos algo me deben. Esto en lo que se refiere a los pesos y los centavos. Las cuentas claras y el chocolate La Espa\u00f1ola (anuncio de una marca de chocolate espeso de una \u00e9poca). Pero eso, trampa mayor para muchos, jam\u00e1s me quit\u00f3 el sue\u00f1o, ya que mi vocaci\u00f3n es la mon\u00e1stica, desde muchacho siempre quise hacer vida frugal, subir a la cima de la monta\u00f1a, vivir con poco, estar lejos de la forzosa picaresca a la que el poder apremia y obliga. Trampa en concreto de escritores m\u00e1s que de pintores o compositores.<\/p>\n<p>\u00bfSoy entonces un exiliado? Por supuesto, s\u00f3lo que para m\u00ed es lo de menos. Mi \u201cexilio\u201d es lo que Canetti llam\u00f3 el esc\u00e1ndalo de la muerte, he ah\u00ed el exilio, pero ya eso es de fuerza mayor, algo que cada vez me interesa, se me impone menos (el que lea mi poes\u00eda dir\u00eda que mi \u00fanica obsesi\u00f3n es la muerte, y yo responder\u00eda que para nada, la muerte es una laja que alzar para encontrar toda \u00edndole de formas, intuiciones, lenguajes, realidades, abstracciones, teolog\u00edas y metaf\u00edsicas, nada y qu\u00e9, qui\u00e9n y d\u00f3nde): mi \u201cexilio\u201d es, y aqu\u00ed s\u00ed me comprometo de lleno, y no me arredro ni me corro, literario. Soy, exiliado, para escribir; estoy forjado en un crisol y yunque de exilio para hacer escritura y m\u00e1s que nada escritura, de manera que el jud\u00edo en m\u00ed vive para escribir y no porque es jud\u00edo, ni para serlo, como el budista, el cubano, el japon\u00e9s, el mundo cuerpo de que hablas, en m\u00ed, est\u00e1n ah\u00ed por mor de escritura: lo b\u00fadico, lo japon\u00e9s aparente y especioso, o ese mundo identificado con cuerpo que no es m\u00e1s que desaparici\u00f3n, ente a disolverse, acaban siendo escritura, letra \u00faltima sin asidero.<\/p>\n<p>Mi vida hoy por hoy tiene un centro con unas patas que conforman una especie de tr\u00edpode: una pata me permite leer y escribir (en mi caso apuntes de prosa en cuadernos, y montones y m\u00e1s montones de poemas, de cuyo destino me desentiendo y cuyo contenido y forma olvido en menos de media hora, literal): una pata segunda donde hay una casa y en esa casa una mujer, Guadalupe, que es sustento y silencio, posibilidad y derrotero, casa que est\u00e1 en un sitio (el <i>Place<\/i> de que habla Charles Olson) y que puede encontrarse en cualquier lugar (Cuba en efecto, pero Cuba cu\u00e1l y de qu\u00e9): y una tercera pata que es el d\u00eda a d\u00eda, con base en una rutina que es un ritual, y que, las cuentas en orden, el saldo a fin de mes a favor, me permite hacer una vida ajena y alejada, bastante sosegada, donde me doy el lujo de vivir con poco y a mi manera, proteger a mis seres queridos, tanto vivos (Guadalupe, mis dos hijas) como muertos (para eso est\u00e1n los poemas) y ver correr el tiempo por cauces l\u00edquidos donde desde hace a\u00f1os puedo decir, con conocimiento de causa, que soy un hombre (bastante) feliz.<\/p>\n<p>Como bien y sano, hago poemas d\u00eda a d\u00eda, leo lo que se me antoja y a gusto, atiendo al cuerpo y su salud, converso no con Dios como Machado sino con Guadalupe, trivializo, profundizo, y a la noche duermo a trancas y barrancas, dada mi edad, bastante bien. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1, por ende, mi exilio? \u00bfSoy, c\u00f3mo, un exiliado? \u00bfV\u00edctima, de qu\u00e9? Por favor. Siempre he dicho con una sonrisa de lado a lado que, mientras otros hablan de temas y asuntos propios donde se sienten v\u00edctimas, yo escribo poemas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i>La ratificaci\u00f3n<\/i><\/p>\n<p>Se trata de una confabulaci\u00f3n. Me siento en el<br \/>\nbanco de madera, brazo<br \/>\nderecho astillado (cuidado)<br \/>\nle falta una tablilla, justo<br \/>\nla del centro (eso tiene<br \/>\nsu l\u00f3gica). A la vista tres<br \/>\narriates. Dalias. Hortalizas.<br \/>\nCrisantemos: lo suntuario,<br \/>\nlo necesario, lo ulterior.<\/p>\n<p>Veamos si soy capaz de sentarme una hora<br \/>\nconfabulado con los<br \/>\narriates, nada de<br \/>\nemociones,<br \/>\npensamientos al<br \/>\nm\u00ednimo, m\u00e1xima<br \/>\nobjetividad. Me desv\u00edo.<br \/>\nYa veo que me desv\u00edo,<br \/>\nsin darme cuenta me<br \/>\npuse a repetir, voz<br \/>\nbaja a voz interior,<br \/>\nun poema a Roma<br \/>\nde Quevedo, el<br \/>\nAventino, ruinas<br \/>\ny destrucci\u00f3n: Cuba.<\/p>\n<p>Aquello. Roma. It\u00e1lica. Cuba. Todo siempre me<br \/>\nha ocurrido en las<br \/>\nafueras, al pie del<br \/>\njard\u00edn, todo tan lejos.<br \/>\nEsa confabulaci\u00f3n.<br \/>\nEntre lejano y yo.<br \/>\nApartado. Llegaron<br \/>\nde tierras ajenas<br \/>\npara tener que irse<br \/>\na tierras ajenas, ya<br \/>\nvan para cuatro<br \/>\nidiomas, nacieron<br \/>\npara una lengua<br \/>\nmuerta, fueron<br \/>\nvicarias las rosas<br \/>\nnegras, crocos las<br \/>\nvicarias: y acabaron<br \/>\nalucinando tulipanes<br \/>\nmorados, girasoles<br \/>\niguales de blanco<br \/>\nque la nieve reci\u00e9n<br \/>\nca\u00edda en sus aldeas.<br \/>\nPoblaciones. Villas<br \/>\nde miseria. Poblachos.<br \/>\nEl caser\u00edo conocido<br \/>\nen una \u00e9poca como<br \/>\nLlegayp\u00f3n.<br \/>\n\u00bfMando yo? El arriate de dalias a vegas floridas<br \/>\nde tabaco, hora de<br \/>\neuforia echarse a<br \/>\nandar, nombrar en<br \/>\nlengua tercera o<br \/>\ncuarta aves remotas,<br \/>\nla flor ajena, anterior<br \/>\na la dalia, posterior<br \/>\nal crisantemo. A la<br \/>\nineludible necesidad.<br \/>\nOrdeno a la tierra d\u00e9<br \/>\nde comer del arriate<br \/>\ndel medio, me voy<br \/>\ncantando del brazo<br \/>\na un lado y otro de<br \/>\nnadie adonde crecen<br \/>\nel codeso y la hierba<br \/>\nmora, y ah\u00ed donde<br \/>\nsurge el bosque<br \/>\noriundo de abedules,<br \/>\nla flor at\u00e1vica del<br \/>\ntercer arriate, miro,<br \/>\ny miro a ver qu\u00e9<br \/>\nveo y miro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>De un correo a otro<\/b><\/p>\n<p>De: Roberto Brodsky brodskybaudet@gmail.com<br \/>\nAsunto: env\u00edo de libro<br \/>\nFecha: 7 de mayo de 2016, 10;15 AM<br \/>\nPara: jose kozer josekozer@comcast.net<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mi querid\u00edsimo Jos\u00e9, despejado ya el campo despu\u00e9s de un aterrizaje tremebundo en DC para cerrar el semestre de clases, te escribo antes de que pase m\u00e1s tiempo. [&#8230;] Nuestro encuentro estuvo magn\u00edfico pero qued\u00e9 con una sensaci\u00f3n de brevedad terrible, ganas de prolongar la conversaci\u00f3n y que me dijeras m\u00e1s de tu experiencia po\u00e9tica y personal de (auto)exilio, en parte porque estoy lleno de dudas sobre mi propio derrotero en esta larga pregunta que habitamos. La novela que te voy a mandar traduce mucho de esa ansiedad. Se supone que cierra una trilog\u00eda sobre la memoria, pero a veces creo que abre la pregunta sobre cosas fundamentales: la escritura, la pertenencia, el juda\u00edsmo, la culpa, el nomadismo. En fin, temas que para ti ya son patrimoniales, por as\u00ed decirlo. Me qued\u00e9 pensando en nuestra \u00faltima conversaci\u00f3n donde me contabas que Vallejo y Parra, despu\u00e9s de Kozer, eran tus influencias m\u00e1s importantes: \u00bfc\u00f3mo ves a Lihn en este panorama po\u00e9tico? Estoy haciendo algo sobre \u00e9l y me interesa mucho tu aproximaci\u00f3n: ya sabes que en los 60 Cuba fue su segunda patria, y luego tuvo que inventarse una tercera para no dejar de escribir. Cu\u00e9ntame c\u00f3mo ves eso [&#8230;].<\/p>\n<p>Roberto<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De: jose kozer josekozer@comcast.net<br \/>\nAsunto: composici\u00f3n de lugar<br \/>\nFecha: 19 de junio de 2016, 10;14 AM<br \/>\nPara: Roberto Brodsky brodskybaudet@gmail.com<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Roberto querido:<\/p>\n<p>volvemos a Lihn. Era broma pero cuando nos ve\u00edamos, ora en un cine, en un encuentro de poes\u00eda en NY o lo que fuere muchas veces, me daba por ejemplo un libro suyo reci\u00e9n publicado y dec\u00eda, toma, por aquello de t\u00fa me lees, yo te leo. Risas. O Sonrisas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Broma cierto y vera cierto: ambos sent\u00edamos, creo, la inutilidad de la poes\u00eda desde el punto de vista de poder ganarse la vida, dedicar todo el propio tiempo a eso que es lo que interesa e interesa al cien y no al 99%, y claro, ni al 2% nos dejan. \u00c9l lo sab\u00eda y creo luch\u00f3 por conseguirse un espacio digno que le permitiera ganarse el pan, un pan frugal por seguro, pero ni modo: nunca nada, y malamente una invitaci\u00f3n, leer en p\u00fablico, tener que fingir y actuar no siendo actores sino seres rec\u00f3nditos, y todo para nada porque a la larga no nos libramos del pedig\u00fce\u00f1ismo, y eso que nos va mejor que a los g\u00f3ngoras o quevedos, a los cervantes y Mateo Alem\u00e1n (3 de los 4, caray, tocados de juda\u00edsmo). Yo me he roto la crisma trece mil veces mirando qu\u00e9 salida se le puede dar a esto, y a estas alturas casi casi me doy por derrotado. Si en novela del tipo la que t\u00fa haces hay apenas prebenda o canonj\u00eda, imag\u00ednate en poes\u00eda del tipo de la que hiciera Lihn o la que yo hago, qu\u00e9 habr\u00eda: a lo sumo un reconocimiento, un viajecito con gastos pagos, traerte en el bolsillo cuatro pesos que no duran lo que un merengue a la puerta de un colegio, y a seguirle cantando al arroz Catalina. Nuestra sana ilusi\u00f3n de un sitio con el tiempo amplio para crear, y una existencia natural y digna, normativa si se quiere, para ser parte de la naci\u00f3n o comunidad, y tener en cuanto tales familia, eso, no se nos dio, ni en verdad se ha dado nunca, ni en el Renacimiento de los mecenazgos, ese otro horror ni en la modernidad donde los Balzac y los Flaubert acabaron arruinados y casi a punto de pasar hambre. Flaubert al final de su vida tuvo d\u00edas en que no ten\u00eda para comer, de Vallejo ni digamos y cu\u00e1ntos y cu\u00e1ntos m\u00e1s: locos, drogadictos, sifil\u00edticos, a nosotros por suerte nos toca algo m\u00e1s ben\u00e9volo, la vida universitaria, etc., y ah\u00ed guarecidos podemos hacer escritura. Y no est\u00e1 mal. Lihn estaba cabreado y Lihn, m\u00e1s importante, quer\u00eda revolucionar, y eso se paga caro y caro lo pag\u00f3: le hicieron muchos la vida imposible, y ahora en Chile muchos j\u00f3venes lo quieren recuperar pero tampoco tienen los medios, por eso es importante que una voz como la tuya escriba sobre Lihn. Es a la postre y a la corta tambi\u00e9n un apoyo para todos. El texto inhabitado casi como castigo por no ser le\u00eddo, no creo que se trate de eso solamente, y tal vez sea lo de menos: ese texto que cuajamos una y otra vez queda en vida propia deshabitado porque no tenemos apenas lectores, lo tienen los escritores de pacotilla, raro es el caso del escritor que en vida es le\u00eddo bien y bastante y es un escritor de primera fila, y eso si llega, cuando llega, ya estamos cansados, viejos, del otro lado. Ahora en mi caso eso lo noto bastante, en Cuba por supuesto y entre los j\u00f3venes, y otros pa\u00edses, pero fig\u00farate, a estas alturas ya no ver\u00e9 traducciones, viajes, monedas rodando en direcci\u00f3n a casa, mis hijas (las necesitadas) etc. Bah. Mano, todo est\u00e1 en orden [&#8230;].<\/p>\n<p>Jos\u00e9<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En mayo de 2016, con motivo de una invitaci\u00f3n del Centro Cultural de Espa\u00f1a en Miami para presentar la novela <i>Casa chilena<\/i> (Random House, 2015), tuve la oportunidad de reencontrame con el poeta cubano Jos\u00e9 Kozer, ganador del Premio Iberoamericano de Poes\u00eda Pablo Neruda 2013. Digo reencontrarme porque a Kozer lo hab\u00eda conocido en Chile seis u ocho a\u00f1os antes en los Encuentros de Fronteras, que por entonces organizaba como director de Uni\u00f3n Latina en Chile.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":142,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[4464],"genre":[2011],"pretext":[],"section":[2346],"translator":[2460],"lal_author":[3593,3557],"class_list":["post-1453","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-numero-2","genre-interview-es","section-interviews-es","translator-george-henson-es","lal_author-jose-kozer-es","lal_author-roberto-brodsky-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1453","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1453"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1453\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32178,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1453\/revisions\/32178"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/142"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1453"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1453"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1453"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=1453"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=1453"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=1453"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=1453"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=1453"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}