{"id":1449,"date":"2017-04-28T02:09:14","date_gmt":"2017-04-28T08:09:14","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2017\/04\/jose-watanabe-everyday-reality-world-poetry-arcadio-bolanos\/"},"modified":"2023-06-07T11:47:17","modified_gmt":"2023-06-07T17:47:17","slug":"jose-watanabe-everyday-reality-world-poetry-arcadio-bolanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2017\/04\/jose-watanabe-everyday-reality-world-poetry-arcadio-bolanos\/","title":{"rendered":"&#8220;Jos\u00e9 Watanabe: de la realidad cotidiana al mundo de la poes\u00eda&#8221; de Arcadio Bola\u00f1os"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Times}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px Times; min-height: 14.0px}<br \/><\/style>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el contexto de la poes\u00eda peruana contempor\u00e1nea, uno de los poetas m\u00e1s reconocidos y le\u00eddos es Jos\u00e9 Watanabe, extraordinario creador que supo transformar la realidad cotidiana en versos impactantes y llenos de vida. Al igual que Vallejo, otro nombre emblem\u00e1tico de la poes\u00eda peruana, Watanabe aporta una nueva mirada y una manera particular de trabajar con el lenguaje. Los versos que Watanabe creaba eran el resultado de un trabajo ingenioso, minucioso y depurado. Hay mucho tiempo, esfuerzo y paciencia detr\u00e1s de cada una de sus estrofas, pero el resultado es siempre una obra que sorprende y conmueva a todo el lector, incluso a aquellos que no tienen mayor experiencia o contacto con la poes\u00eda.<\/p>\n<p>Diversos estudiosos a menudo incluyen a Watanabe en la llamada generaci\u00f3n del sesenta, pero \u00e9l era un poeta que siempre mantuvo una cierta independencia, asumiendo una postura serena que no ced\u00eda a la tentaci\u00f3n de escandalizar a la burgues\u00eda lime\u00f1a; con los a\u00f1os, \u00e9l llegar\u00eda a tener m\u00e1s vigencia que muchos de sus coet\u00e1neos. Una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s resaltantes de la generaci\u00f3n del sesenta fue el deseo apremiante de un nuevo lenguaje, original, una forma de expresi\u00f3n nunca antes vista. Lejos de admirar o imitar la herencia po\u00e9tica de sus predecesores, estos autores se dedicaron a eliminarla. En palabras de Jos\u00e9 Miguel Oviedo, \u201cSab\u00edan que para usurpar un lugar lo mejor era aniquilar a los que lo ocupaban\u201d (36). De hecho, pareciera que esta es una dial\u00e9ctica m\u00e1s o menos frecuente en el mundo de la literatura; es, en el fondo, la necesidad de lo nuevo por superar lo viejo, el hijo que desea superar al padre, pero tambi\u00e9n, como en el tao\u00edsmo, la imperiosa necesidad de la destrucci\u00f3n como pre\u00e1mbulo a la construcci\u00f3n. El \u00fanico problema es que esta generaci\u00f3n del sesenta sobrepas\u00f3 los l\u00edmites del parricidio, y en su af\u00e1n por eliminar toda la poes\u00eda anterior a ellos, pretend\u00edan restar m\u00e9ritos incluso a poetas contempor\u00e1neos, por razones bastante subjetivas y hasta caprichosas.<\/p>\n<p>En este contexto, surge el movimiento literario Hora Zero, una de sus virtudes fue el intento de \u201cdescentralizar\u201d la cultura; Lima siempre hab\u00eda sido la capital pol\u00edtica, financiera y cultural del Per\u00fa, y los integrantes de Hora Zero cre\u00edan que la cultura no deb\u00eda ser un bien exclusivo de la capital, sino que deb\u00eda democratizarse y abarcar a todo el pa\u00eds. No se trataba simplemente de una teor\u00eda abstracta, porque en la pr\u00e1ctica un alto porcentaje de los integrantes de Hora Zero eran peruanos de provincias y zonas alejadas de Lima; y muchas de sus actividades como grupo tuvieron lugar fuera de la ciudad o en zonas marginales lime\u00f1as.<\/p>\n<p>Aunque casi la totalidad de los poetas de esta \u00e9poca fueron fervientes participantes de grupos similares a Hora Zero, hubo otros que optaron por ser independientes. Entre ellos, las dos figuras que m\u00e1s destacan son Abelardo S\u00e1nchez Le\u00f3n y, por supuesto, Jos\u00e9 Watanabe, quien supo mantener la amistad con los otros poetas, sin que importara a qu\u00e9 movimiento estuvieran asociados, pero m\u00e1s all\u00e1 de una tibia solidaridad con Hora Zero siempre se mantuvo al margen.<\/p>\n<p>Uno de los pocos elementos en com\u00fan que tiene Watanabe con poetas de la generaci\u00f3n del sesenta es lo que Oviedo considera como una \u201cinmersi\u00f3n en el mundo privado\u201d (36). Asimismo, Oviedo reconoce que en Watanabe hay una sutileza de lenguaje insuperable, en donde se puede percibir un instrumental ret\u00f3rico complejo. Adem\u00e1s, en Watanabe la relaci\u00f3n con su propia interioridad parece ubicarse en un plano donde tanto el tiempo como el espacio pueden difuminarse y confundirse. El autor tiene la capacidad de sumergirse en su vida personal, en los resquicios m\u00e1s \u00edntimos, y despu\u00e9s logra emerger cargado de reflexiones e im\u00e1genes llenas de posibilidades po\u00e9ticas.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Watanabe naci\u00f3 en Laredo, una peque\u00f1a localidad de Trujillo, en el norte del Per\u00fa, en 1946. Su padre era un inmigrante japon\u00e9s y su madre una peruana de ascendencia andina. La infancia del poeta, entonces, transcurri\u00f3 en un ambiente rural, en el que a menudo la carencia de recursos se confabulaba con ese tipo de tragedias familiares que quedan grabadas para siempre en la memoria. Las duras condiciones de vida en un pueblo como Laredo explican por qu\u00e9 Watanabe tuvo, desde la infancia, una fuerte preocupaci\u00f3n por la enfermedad. Dos de los hermanos del poeta se enfermaron a temprana edad y fallecieron; posteriormente, lo mismo ocurre con el padre a causa de un c\u00e1ncer. Estos eventos, comprensiblemente, dejaron una profunda huella en Watanabe. En su primer poemario <i>\u00c1lbum de familia<\/i> (1970), el poeta rememora su pasado y explora el v\u00ednculo emocional que tiene con sus parientes, tanto los vivos como los muertos.<\/p>\n<p>Algunos cr\u00edticos han se\u00f1alado que la poes\u00eda de Watanabe es tan original gracias a la transculturaci\u00f3n de elementos japoneses y andinos, herencia mixta de sus progenitores; otros, no obstante, han se\u00f1alado insistentemente que el haiku es una influencia primordial en la poes\u00eda de Watanabe. Es necesario se\u00f1alar que el padre de Watanabe le abre la puerta al mundo de la poes\u00eda, gracias a las lecturas de haikus. Watanabe ha admitido que de ni\u00f1o no alcanzaba a comprender el significado de estos haikus, pero siempre intuy\u00f3 la belleza de este tipo de poes\u00eda. Mientras que con el padre la relaci\u00f3n parece haber estado libre de conflictos, la relaci\u00f3n con la madre fue un tanto m\u00e1s complicada. La madre es vista a veces como una figura fuerte, de car\u00e1cter autoritario, a veces cari\u00f1osa pero siempre preocupada sobre todo por lo pr\u00e1ctico, a tal punto que su mundo se ve reducido a la cocina y las labores dom\u00e9sticas. Es una madre que puede ser bondadosa pero, en ocasiones, tambi\u00e9n encierra elementos negativos. Estos detalles pueden observarse en <i>Historia Natural<\/i> (1994). En este libro se encuentra, por ejemplo, el poema \u201cMam\u00e1 cumple 75 a\u00f1os\u201d, en el que hay dos frases que son singularmente reveladores, en una de ellas se define a la figura materna como \u201cun animal de ternura demasiado severa\u201d. La otra frase es m\u00e1s desaprobadora: \u201ct\u00fa eres nuestra m\u00e1s antigua dolencia\u201d.<\/p>\n<p>En la obra de Watanabe constantemente se manifiesta la necesidad de volver a la tierra de origen. Ese retorno incansable a las ra\u00edces y al pueblo natal adquiere un rol protag\u00f3nico en muchos de los poemas en donde se describe a la gente, las costumbres y el ritmo de vida de Laredo. El propio Watanabe explica as\u00ed su relaci\u00f3n con su entorno: \u201c\u2026la poes\u00eda a la cual m\u00e1s aspiro implica una forma de revelaci\u00f3n que se da en el espacio f\u00edsico, a partir de un evento de la naturaleza\u201d (Ortega y Ribes, 6). Laredo, entonces, no es solamente un espacio geogr\u00e1fico sino, tambi\u00e9n, la representaci\u00f3n de un espacio primigenio en donde habita la verdad, y en donde siempre hay un refugio seguro; es, al fin y al cabo, el hogar del padre y la madre y el mundo idealizado de la infancia.<\/p>\n<p>Entre los temas relevantes en la poes\u00eda de Watanabe est\u00e1 el cuerpo como recept\u00e1culo \u00fanico de la vida humana y por tanto intermediario entre el yo y el mundo. En el poemario <i>Cosas del cuerpo<\/i> (1999) se examina la relaci\u00f3n del cuerpo con la naturaleza. En varios poemas, Watanabe imagina al cuerpo humano como un aparato de torpes movimientos, y que a veces no se encuentra en armon\u00eda con la naturaleza; en cambio, los animales son el ejemplo perfecto de la integraci\u00f3n con lo natural, estos cuerpos animales son livianos, de gran destreza y hermosura cada uno a su manera, tal como se puede apreciar en poemas como \u201cEl lenguado\u201d o \u201cAnimal de invierno\u201d. El cuerpo en s\u00ed mismo es tambi\u00e9n el escenario de la lucha entre Eros y T\u00e1natos, a la mejor usanza psicoanal\u00edtica, el individuo debe aprender en ese cuerpo a dominar y a equilibrar sus impulsos er\u00f3ticos y tan\u00e1ticos. El cuerpo, no obstante, seguir\u00e1 siendo el espacio del dolor pero tambi\u00e9n del placer.<\/p>\n<p>El cuerpo sirve tambi\u00e9n para \u00edntimas reflexiones sobre la vida y la muerte. Ciertamente, hay abundantes elementos autobiogr\u00e1ficos en el poemario <i>El huso de la palabra<\/i> (1989) libro en el que el autor describe su batalla personal con el c\u00e1ncer y su hospitalizaci\u00f3n en Alemania. Frente a la posibilidad de morir, el poeta se apoya en la concepci\u00f3n de la muerte entendida desde dos culturas diferentes: la oriental y la cultura andina.<\/p>\n<p>Watanabe disfrutaba de la contemplaci\u00f3n, no como un acto inm\u00f3vil sino como fuente de inspiraci\u00f3n. En una entrevista, el autor se\u00f1al\u00f3 lo siguiente: \u201cM\u00e1s de una vez he dicho que mi po\u00e9tica es la del ojo, consiste en ver, en mirar. Y trato de describir como se describe en cine, con cierta objetividad, aunque el texto sea eminentemente subjetivo\u201d (Rab\u00ed do Carmo, 151). Esta idea, a su vez, se complementa con la capacidad de encontrar un objeto o un hecho cotidiano y transformarlo en un poema: \u201cPara m\u00ed el poema es el objeto encontrado. \u2026 Basta que lo describa y es un poema. Eso es para m\u00ed la poes\u00eda. Lo que encuentro\u201d (Planas, 2).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de dedicarse a la poes\u00eda, Watanabe tambi\u00e9n fue guionista de cine. Concretamente trabaj\u00f3 en pel\u00edculas peruanas como <i>Maruja en el infierno<\/i> (1983), <i>Ojos de perro<\/i> (1983) y <i>La ciudad y los perros<\/i> (1985), adaptaci\u00f3n f\u00edlmica de la primera novela de Mario Vargas Llosa. Watanabe tambi\u00e9n mantuvo una estrecha cercan\u00eda con el teatro. <i>Ant\u00edgona<\/i> (2000), es una versi\u00f3n de la cl\u00e1sica tragedia griega de S\u00f3focles que el poeta escribi\u00f3 para el emblem\u00e1tico grupo teatral Yuyachkani; esta obra escenifica la agon\u00eda de la protagonista, atrapada entre dos muertes; y que, por tanto, como sugerir\u00eda Jacques Lacan, el tema central ser\u00eda la oposici\u00f3n entre la muerte real y la muerte simb\u00f3lica. El poemario <i>Habit\u00f3 entre nosotros<\/i> (2002) aborda la espiritualidad no desde una \u00f3ptica et\u00e9rea y celestial sino desde lo terrenal; de hecho, algunos de los episodios b\u00edblicos m\u00e1s conocidos son trasladados al humilde Laredo en poemas como \u201cLa \u00faltima cena\u201d y \u201cResurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro\u201d.<\/p>\n<p>Con la publicaci\u00f3n de <i>La piedra alada<\/i> (2005), Watanabe se convirti\u00f3 en un poeta consagrado. Este t\u00edtulo ocup\u00f3 el primer puesto de venta en Espa\u00f1a por cinco meses consecutivos. Cuando la prensa peruana entrevist\u00f3 a Watanabe, el autor confes\u00f3 que \u00e9l mismo era el primero en sorprenderse ante semejante \u00e9xito. El autor explic\u00f3 que probablemente su \u00e9xito en Espa\u00f1a se deb\u00eda a que \u00e9l hab\u00eda ca\u00eddo justo en medio de dos tendencias: una que valoraba la experiencia, en donde sus poetas se consideraban \u201csociales\u201d y otra que valoraba sobre todo el lenguaje, en donde sus poetas se consideraban \u201cpuros\u201d. Afortunadamente, la obra de Watanabe fue bien recibida por ambas corrientes, pese a que entre ellas mismas exist\u00eda una notable rivalidad.<\/p>\n<p>Para Watanabe la poes\u00eda se escond\u00eda en la realidad, y el trabajo del poeta era acercarse a esa realidad y tratar de encontrarla. Para descubrir la poes\u00eda era necesario trabajar adecuadamente con el lenguaje, elegir la estructura del poema y tener cuidado a la hora de acumular percepciones e im\u00e1genes. \u201cMis poemas parten de la experiencia, tienen una base narrativa, por as\u00ed decirlo; pero tambi\u00e9n reflexi\u00f3n, y un lenguaje m\u00e1s o menos cuidado\u201d (C\u00e1rdenas, 3). Seg\u00fan Watanabe, la clave era la relaci\u00f3n entre el arte y el autocontrol. Eran necesarias las reglas, pero deb\u00edan ser reglas que el creador se impon\u00eda a s\u00ed mismo, reglas que fuese elaborando con el transcurso del tiempo. Resultan especialmente reveladoras algunas palabras del autor: \u201cLa poes\u00eda se puede perder en las palabras, y hay que desconfiar permanentemente de ellas. No es ret\u00f3rica lo que digo: despu\u00e9s de tantos a\u00f1os, un poeta comienza a sentir una especie de desaz\u00f3n o de cinismo frente a la vida en general y la poes\u00eda en particular. A m\u00ed, la poes\u00eda me salv\u00f3 realmente, vitalmente. He estado enfermo, he pasado mil cosas, y creo que si no hubiera sido por la poes\u00eda hasta me hubiera suicidado\u201d (Planas, 2).<\/p>\n<p>Estos conceptos b\u00e1sicos de la poes\u00eda de Watanabe como la naturaleza, el cuerpo, la muerte real y la muerte simb\u00f3lica anticipan el planteamiento del \u00faltimo poemario de Watanabe: <i>Banderas detr\u00e1s de la niebla<\/i> (2006). El tema de la muerte se elabora desde una perspectiva que sintetiza las reflexiones po\u00e9ticas de poemarios anteriores. En esta ocasi\u00f3n, no obstante, la forma de abordar la muerte va m\u00e1s all\u00e1 del entorno de la familia y de la primera experiencia del autor con el c\u00e1ncer, elementos fundamentales en las obras anteriores, en las que la muerte del propio autor todav\u00eda no era un hecho impostergable; en este libro, por lo tanto, la muerte se convierte en una realidad innegablemente inminente.<\/p>\n<p>En efecto, luego de haber vencido temporalmente al c\u00e1ncer en la d\u00e9cada de los ochenta, Watanabe ser\u00eda nuevamente diagnosticado con la misma enfermedad. Consciente de la gravedad de su situaci\u00f3n, el poeta exorciza buena parte de sus miedos y frustraciones escribiendo una serie de poemas magistrales y conmovedores, en los que el n\u00facleo central es la muerte. En relaci\u00f3n a estos textos, Watanabe afirm\u00f3 lo siguiente: \u201cEl t\u00edtulo de mi \u00faltimo poemario <i>Banderas detr\u00e1s de la niebla<\/i>, intenta expresar la concepci\u00f3n de poes\u00eda que he venido practicando cada vez con mayor conciencia: un descubrimiento fugaz, una perplejidad, un extra\u00f1amiento que se abre en medio de la realidad rutinaria&#8230;\u201d (Ortega y Ribes, 6).<\/p>\n<p>Por ende, este poemario en particular es imprescindible para entender la propuesta po\u00e9tica de Watanabe. A los 60 a\u00f1os de edad, Watanabe volver\u00e1 a padecer la misma enfermedad. La reaparici\u00f3n del c\u00e1ncer pronostica el desenlace final pero Watanabe no se rinde. Acuciado por las circunstancias, y quiz\u00e1 como una forma de lidiar con sus preocupaciones y temores, el poeta se dedica incluso con mayor ah\u00ednco a la poes\u00eda y, m\u00e1s concretamente a\u00fan, a la escritura de <i>Banderas detr\u00e1s de la niebla<\/i>, poemario en el que abundan las reflexiones sobre la enfermedad y sobre la relaci\u00f3n que se establece ante el inminente final. <i>Banderas detr\u00e1s de la niebla<\/i>, por lo tanto, es el libro que sintetiza la propuesta po\u00e9tica de Watanabe; en las p\u00e1ginas de este poemario confluyen los temas principales, abordados en poemarios anteriores y, esta vez, desarrollados con mayor madurez y profundidad.<\/p>\n<p>Yo tuve la oportunidad de conocer a Watanabe en Lima, en el a\u00f1o 2005, poco despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de <i>La piedra alada<\/i> (libro que, por cierto, me autografi\u00f3 muy gentilmente) y aunque solamente conversamos durante breves minutos, quiz\u00e1s haciendo gala de esa fugacidad que le era tan preciada al poeta, ese momento ha quedado grabado en mi memoria.<\/p>\n<p>Es evidente que el c\u00e1ncer formaba parte de la historia familiar de Watanabe, y aquel lector que tenga acceso a toda su obra, comprender\u00e1 que exist\u00eda una conexi\u00f3n indiscutible entre sus diversos poemarios. La poes\u00eda de Watanabe nos ofrece una mirada l\u00facida de la condici\u00f3n humana, cada poema combina reflexiones filos\u00f3ficas y un lenguaje en el que la preocupaci\u00f3n por lo est\u00e9tico no se ve eclipsada por la contundencia del menaje honesto. Watanabe nos recuerda, constantemente, que estar vivo significa luchar incansablemente contra la muerte, y que a menudo nuestra \u00fanica y m\u00e1s valiosa arma en tan dif\u00edcil batalla no es otra que la palabra escrita.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el contexto de la poes\u00eda peruana contempor\u00e1nea, uno de los poetas m\u00e1s reconocidos y le\u00eddos es Jos\u00e9 Watanabe, extraordinario creador que supo transformar la realidad cotidiana en versos impactantes y llenos de vida.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1446,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[4464],"genre":[2019],"pretext":[],"section":[2344],"translator":[],"lal_author":[3215],"class_list":["post-1449","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-numero-2","genre-essay-es","section-essays-es","lal_author-arcadio-bolanos-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1449","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1449"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1449\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1446"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1449"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1449"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1449"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=1449"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=1449"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=1449"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=1449"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=1449"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}