{"id":1437,"date":"2017-04-27T22:43:23","date_gmt":"2017-04-28T04:43:23","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2017\/04\/million-names-maria-chameleon-pedro-lemebel\/"},"modified":"2024-04-10T08:29:27","modified_gmt":"2024-04-10T14:29:27","slug":"million-names-maria-chameleon-pedro-lemebel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2017\/04\/million-names-maria-chameleon-pedro-lemebel\/","title":{"rendered":"&#8220;Los mil nombres de Mar\u00eda Camale\u00f3n&#8221; de Pedro Lemebel"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>span.Apple-tab-span {white-space:pre}<br \/><\/style>\n<div><\/div>\n<div class=\"caption\"><\/div>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>span.Apple-tab-span {white-space:pre}<br \/><\/style>\n<p>Como nubes nacaradas de gestos, desprecios y sonrojos, el zool\u00f3gico gay pareciera fugarse continuamente de la identidad. No tener un solo nombre ni una geograf\u00eda precisa donde enmarcar su deseo, su pasi\u00f3n, su clandestina errancia por el calendario callejero donde se encuentran casualmente; donde saludan siempre inventando chapas y sobrenombres que relatan peque\u00f1as crueldades, caricaturas zoomorfas y chistosas ocurrencias. Una colecci\u00f3n de apodos que ocultan el rostro bautismal; esa marca indeleble del padre que lo sacrament\u00f3 con su macha descendencia, con ese Luis junior de por vida. Sin preguntar, sin entender, sin saber si ese Alberto, Arturo o Pedro le quedar\u00eda bien al hijo maripos\u00f3n que debe cargar con esa pr\u00f3stata de nombre hasta la tumba. Por eso odia tanto ese tatuaje paterno, ese llamado, ese Luchito, ese Hernancito chico y minusv\u00e1lido que a los homosexuales s\u00f3lo les sirve para el desprecio y la burla.<\/p>\n<p>As\u00ed, el asunto de los nombres no se arregla solamente con el femenino de Carlos; existe una gran alegor\u00eda barroca que empluma, enfiesta, traviste, disfraza, teatraliza o castiga la identidad a trav\u00e9s del sobrenombre. Toda una narrativa popular del loquer\u00edo que elige seud\u00f3nimos en el firmamento estelar del cine. Las amadas hero\u00ednas, las idolatradas divas, las p\u00faberes doncellas, pero tambi\u00e9n las malvadas madrastras y las lagartas hechiceras. Nombres adjetivos y sustantivos que se rebautizan continuamente de acuerdo al estado de \u00e1nimo, la apariencia, la simpat\u00eda, la bronca o el aburrimiento del clan sodomita siempre dispuesto a reprogramar la fiesta, a especular con la semi\u00f3tica del nombre hasta el cansancio.<\/p>\n<p>De esto nadie escapa, menos las hermanas sidadas que tambi\u00e9n se catalogan en un listado paralelo que requiere triple inventiva para mantener el ant\u00eddoto del humor, el eterno buen \u00e1nimo, la talla sobre la marcha que no permite al virus opacar su siempre viva sonrisa. De esta forma, el fichaje del nombre no alcanza a tatuar el rostro moribundo, porque existen mil nombres para escamotear la piedad de la ficha cl\u00ednica. Existen mil formas de hacer re\u00edr a la amiga cero positiva expuesta a la baja de defensas si cae en depresi\u00f3n. Existen mil ocurrencias para conseguir que se r\u00eda de s\u00ed misma, que se burle de su drama. Empezando por el nombre.<\/p>\n<p>La po\u00e9tica del sobrenombre gay generalmente excede la identificaci\u00f3n, desfigura el nombre, desborda los, rasgos anotados en el registro civil. No abarca una sola forma de ser, m\u00e1s bien simula un parecer que incluye moment\u00e1neamente a muchos, a cientos que pasan alguna vez por el mismo apodo.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s el listado de chapas que se usan para renombrarse incluya un denso humor, un \u00e1cido acercamiento a esos &#8220;detalles y anomal\u00edas&#8221; que el cuerpo debe sobrellevar resignado. A veces cojeras, hemiplej\u00edas o &#8220;sutiles fallas&#8221; que tanto cuesta disimular, que tanto molestan y averg\u00fcenzan como agregados de la falla mayor. En este caso el apodo alivia el peso, subrayando de luminaria un defecto que m\u00e1s duele al tratar de esconderse. El apodo hace de ese lunar con pelos una duna de felpa. De esa jodida joroba, un Sahara de odalisca. De esos ojos miopes, un sue\u00f1o de geisha. De ese enanismo petiso, un Liliput mini y recatado. De esa nariz de hacha, un ventisquero de alientos. De esa obesa calamidad, una nube blanca y rosada a lo Rubens. De esa calva simulada por la partidura casi en la oreja, un brillo de cr\u00e1neo para la buena suerte. De esas elef\u00e1nticas orejas, un par de abanicos flamencos. De esa boca de buz\u00f3n, un beso empapado de tormenta. En fin, para todo existe una met\u00e1fora que ridiculiza embelleciendo la falla, la hace propia, \u00fanica. As\u00ed la sobreexposici\u00f3n de esa negrura que se grita y llama y se nombra incansable, ese apodo que al comienzo duele, pero despu\u00e9s hace re\u00edr hasta a la afectada, a la larga se mimetiza con el verdadero nombre en un rebautismo de gueto. Una reconversi\u00f3n que hace de la caricatura una relaci\u00f3n de afecto.<\/p>\n<p>Hay muchas y variadas formas de nombrarse; est\u00e1 el t\u00edpico femenino del nombre que agrega una &#8220;a&#8221; en la cola de Mario y resulta &#8220;Simplemente Maria&#8221;. Tambi\u00e9n esos familiares cercanos por su complicidad materna; las mamitas, las t\u00edas las madrinas, las primas, las nonas, las hermanas, etc. Adem\u00e1s de otros personajes semicampestres, algo inocentes, que se extraen del folclor como las Carmelas, las Chelas, las Rosas, las Maigas, etc. Para las m\u00e1s sofisticadas se usa el remember hollywoodense de la Garbo, la Dietrich, la Monroe, la West. Pero para Latinoam\u00e9rica hay nombres de v\u00edrgenes consagradas por la memoria del celuloide m\u00e1s cercanas: la Sara Montiel, la Mar\u00eda F\u00e9lix, la Lola Flores, la Carmen Miranda. Nadie sabe por qu\u00e9 las locas aman tanto a estas se\u00f1oras do\u00f1as tan lejanas en el tiempo, y a veces casi extraviadas por el sepia de sus fotos. Nadie lo sabe, pero esos nombres se han homosexualizado a trav\u00e9s de los miles de travestis que hacen su copia. A trav\u00e9s de la m\u00edmesis de sus gestos y miradas matadoras. Toda marica tiene dentro una F\u00e9lix, como una Montiel, y la saca por supuesto, cuando se encienden los focos, cuando la luna se descuera entre las nubes.<\/p>\n<p>El listado se alarga a medida que la moda impone estrellas con algo del gusto y el affaire coliza, a medida que se hace m\u00e1s \u00fatil un stock de nombres para camuflar la rotulaci\u00f3n paterna, a medida que se requiere m\u00e1s humor para sobrellevar la carga sidosa. Aqu\u00ed van algunos, s\u00f3lo y exclusivamente de muestra, rescatados de las densas aguas de la cultura mariposa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La Desesperada<\/p>\n<p>La Cuando No<\/p>\n<p>La Cuando Nunca<\/p>\n<p>La Siempre en Domingo<\/p>\n<p>La Mar\u00eda Silicona<\/p>\n<p>La Cortavientos<\/p>\n<p>La Puente Cortado<\/p>\n<p>La Maricombo<\/p>\n<p>La Maripepa<\/p>\n<p>La Faraona<\/p>\n<p>La Lola Flores<\/p>\n<p>La Sara Montiel<\/p>\n<p>La Carmen Sevilla<\/p>\n<p>La Carmen Miranda<\/p>\n<p>La Mar\u00eda F\u00e9lix<\/p>\n<p>La Fabiola de Luj\u00e1n<\/p>\n<p>La Loca de la Cartera<\/p>\n<p>La Loca del Pino<\/p>\n<p>La Loca del Piano<\/p>\n<p>La Loca del Mo\u00f1o<\/p>\n<p>La Cola del Rinc\u00f3n<\/p>\n<p>La Multiuso<\/p>\n<p>La Palanca<\/p>\n<p>La Moderna<\/p>\n<p>La Freno de Mano<\/p>\n<p>La Patas Negras<\/p>\n<p>La Patas Verdes<\/p>\n<p>La Yuyito<\/p>\n<p>La Pata Pel\u00e1<\/p>\n<p>La Pel\u00e1<\/p>\n<p>La Pituca<\/p>\n<p>La Putifrunci<\/p>\n<p>La Frunci<\/p>\n<p>La Chumilou<\/p>\n<p>La Troleb\u00fas<\/p>\n<p>La Claudia Esc\u00e1ndalo<\/p>\n<p>La Ilusi\u00f3n Marina<\/p>\n<p>La Lola Pu\u00f1ales<\/p>\n<p>La Yo No<\/p>\n<p>La Compra Almas<\/p>\n<p>La Pide Fiado<\/p>\n<p>La No Se F\u00eda<\/p>\n<p>La Perestroika<\/p>\n<p>La Poto Aguja<\/p>\n<p>La Siete Potos<\/p>\n<p>La Poto de Palo<\/p>\n<p>La Poto Ronco<\/p>\n<p>La Abeja Maya<\/p>\n<p>La Wendy<\/p>\n<p>La Ah\u00ed Va<\/p>\n<p>La Ah\u00ed Viene<\/p>\n<p>La Esperanza Rosa<\/p>\n<p>La Bim Bam Bum<\/p>\n<p>La Cola del Barrio<\/p>\n<p>La Inca Cola<\/p>\n<p>La Coca Cola<\/p>\n<p>La Pinche<\/p>\n<p>La Lola<\/p>\n<p>La Rose<\/p>\n<p>La Denise<\/p>\n<p>La Susi<\/p>\n<p>La Pupi<\/p>\n<p>La Mimi<\/p>\n<p>La Bambi<\/p>\n<p>La Tet\u00e9<\/p>\n<p>La Tot\u00f3<\/p>\n<p>La Nen\u00e9<\/p>\n<p>La Lul\u00fa<\/p>\n<p>La Tacones Lejanos<\/p>\n<p>La Saca Corchos<\/p>\n<p>La Chupadora Oficial<\/p>\n<p>La Chupa Millonaria<\/p>\n<p>La Licuadora<\/p>\n<p>La Multimatic<\/p>\n<p>La F\u00e1cil de Amar<\/p>\n<p>La Krugger<\/p>\n<p>La Burger Inn<\/p>\n<p>La Prosit<\/p>\n<p>La Ninja<\/p>\n<p>La Karate Kid<\/p>\n<p>La Si me Llaman Voy<\/p>\n<p>La Doctora<\/p>\n<p>La Diente de Leche<\/p>\n<p>La Poto Asesino<\/p>\n<p>La Llave de Cachete<\/p>\n<p>La Mar\u00eda Misterio<\/p>\n<p>La Mar\u00eda Sombra<\/p>\n<p>La Mar\u00eda Riesgo<\/p>\n<p>La Mar\u00eda Acetat\u00e9<\/p>\n<p>La Mar\u00eda Sarcoma<\/p>\n<p>La Mosca Sida<\/p>\n<p>La Frun-Sida<\/p>\n<p>La Mar\u00eda Lui-Sida<\/p>\n<p>La L\u00fasida<\/p>\n<p>La Bien Paga<\/p>\n<p>La Nomeolvides<\/p>\n<p>La Ven-Seremos<\/p>\n<p>La Zoila-Sida<\/p>\n<p>La Zoila Kapos\u00ed<\/p>\n<p>La Sida Frapp\u00e9<\/p>\n<p>La Sida On The Rock<\/p>\n<p>La Sui-Sida<\/p>\n<p>La Insecti-Sida<\/p>\n<p>La Depre-Sida<\/p>\n<p>La Ven-Sida<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Nota de la traductora<\/strong><\/p>\n<p>Siempre que le digo a alguien aqu\u00ed en Chile que estoy traduciendo a Pedro Lemebel, la noticia provoca tanto admiraci\u00f3n como algo similar a la piedad. En espa\u00f1ol, las cr\u00f3nicas de Lemebel se leen como acrob\u00e1ticas, sobrecogedoras, acerbas, incluso inc\u00f3modas. Su estilo est\u00e1 marcado por fragmentos extensos e infinitos <i>chilenismos<\/i>, los cientos de palabras y conceptos propios del vocabulario chileno que oscurecen a\u00fan m\u00e1s este trozo de pa\u00eds del resto de Am\u00e9rica Latina. En oposici\u00f3n a la neutralidad culta de la clase alta chilena y el espa\u00f1ol literario, el hiper-chileno de Lemebel excluye a los no iniciados.<\/p>\n<p>Para Lemebel, el lenguaje es pol\u00edtico y local. En el ep\u00edlogo del &#8220;Zanj\u00f3n de la Aguada&#8221;, se preocupa por el colapso de los t\u00e9rminos <i>pueblo<\/i> (&#8220;the people&#8221;, en un sentido pol\u00edtico) y <i>gente<\/i> (&#8220;people&#8221;), un colapso probablemente provocado por la omnipresencia del ingl\u00e9s, que pone la fuerza de su concepto democr\u00e1tico en un mero art\u00edculo. \u00bfC\u00f3mo puede la resistencia local de Lemebel al ingl\u00e9s, el ahora lenguaje global del capitalismo, ser traducida al ingl\u00e9s? Tal vez yo, como traductora, no pueda ser otra cosa que <i>traditore<\/i>, no puedo hacer otra cosa que traicionar.<\/p>\n<p>Sin embargo, la propia escritura de Lemebel ofrece un enfoque que cubre las aperturas en medio de tal colapso. El espa\u00f1ol, una lengua en la que el mundo entero se divide en mujeres u hombres, no puede representar el transgenerismo de Lemebel, ni las vidas de la comunidad trans de Santiago, una a la que Lemebel vino a representar, especialmente despu\u00e9s del brote de SIDA. La respuesta de Lemebel es obligar al lenguaje a abrirse: con guiones, con doble sentido, con arabescos sint\u00e1cticos, con t\u00e9rminos inventados como mariposear (una forma verbal de <i>mariposa<\/i>, que suena como <i>marica<\/i>, un t\u00e9rmino despectivo para un hombre gay). Su insatisfacci\u00f3n con el lenguaje es coextensivo con su amor por \u00e9l, ya que sus caprichosas conjunciones de s\u00edlabas y su astuto juego de palabras se convierten en los nudos mismos de su resistencia. Lo que m\u00e1s se arriesga a ser perdido en la traducci\u00f3n es la simultaneidad de causticidad y ternura de Lemebel, una generosidad hacia el lenguaje y el mundo incluso en medio de una resistencia acerada a sus condiciones.<\/p>\n<p>Como traductora, puedo hacer las mismas exigencias del ingl\u00e9s, forzando los ox\u00edmorones a abrirse para encontrar ox\u00edgeno y aire. Los compromisos son distintos en cada idioma; tanto las &#8220;<i>Aguas de Zanj\u00f3n<\/i>&#8221; como &#8220;<i>Los Millones de Nombres de Mar\u00eda Camale\u00f3n<\/i>&#8220;, presentan sin duda &#8220;imposibilidades&#8221; de traducci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo traducir una interminable lista de apodos de <i>loca<\/i>, que se burlan de todo, desde rasgos de personalidad y defectos f\u00edsicos hasta la depresi\u00f3n y el sida? \u00bfC\u00f3mo traducir el humor y el amor detr\u00e1s de \u00e9l, la escritura contra el olvido? \u00bfEs posible traducir un nombre?<\/p>\n<p>La respuesta no est\u00e1 clara. Afortunadamente, la lista real, con los verdaderos apodos de gente real, permanece. Puede desplazarse hacia arriba para ver qui\u00e9n y qu\u00e9 se perdi\u00f3. Por tanto, leer sus nombres en espa\u00f1ol, en ingl\u00e9s, en espa\u00f1ol otra vez: s\u00f3lo los estar\u00e1 recordando mejor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una segunda nota, m\u00e1s t\u00e9cnica sobre algunos t\u00e9rminos de g\u00e9nero: Lemebel se refiere a las mujeres como <i>travesti<\/i>, que es un identificador de g\u00e9nero &#8211; algunos incluso argumentar\u00edan un tercer g\u00e9nero &#8211; en gran parte de Am\u00e9rica del Sur. Un <i>travesti <\/i>es un individuo var\u00f3n de nacimiento que vive como mujer. Es dif\u00edcil describir en ingl\u00e9s contempor\u00e1neo, repleto de identificadores altamente espec\u00edficos que implican un alto nivel de acceso a la atenci\u00f3n m\u00e9dica, la expansividad de la identidad <i>travesti<\/i> en espa\u00f1ol y su disociaci\u00f3n de las cirug\u00edas de reasignaci\u00f3n de g\u00e9nero, especialmente en los a\u00f1os ochenta. Muchos, si no la mayor\u00eda de las <i>travestis<\/i>, todav\u00eda se ganan la vida como trabajadores sexuales, y ciertamente lo hicieron en ese entonces. Lemebel utiliza el t\u00e9rmino <i>travesti<\/i> y loca indistintamente, un t\u00e9rmino despectivo chileno para un hombre <i>travesti<\/i> o afeminado, que sus <i>cr\u00f3nicas<\/i> ayudaron a reclamar como positivo.<\/p>\n<p>Un punto similar sobre la cronolog\u00eda y las especificidades del lugar debe hacerse sobre los t\u00e9rminos &#8220;VIH&#8221; y &#8220;SIDA&#8221;, pues Lemebel dif\u00edcilmente distingue entre ellos. Si bien ya no es cierto, las condiciones se combinaron para estas <i>travestis<\/i> en los m\u00e1rgenes de la sociedad en el Chile de la d\u00e9cada de 1980. Contraer VIH significaba enfermarse de sida; La muerte llegaba r\u00e1pidamente a estos individuos, pues ten\u00edan un acceso m\u00ednimo a la atenci\u00f3n m\u00e9dica y muy poco se sab\u00eda sobre la enfermedad (Lemebel a menudo se refiere a ella como <i>la sombra<\/i> o <i>el misterio<\/i>). Incluso cuando los primeros f\u00e1rmacos para el tratamiento del VIH se hicieron disponibles en los Estados Unidos y eventualmente en Chile, la prescripci\u00f3n permaneci\u00f3 inaccesible para la mayor parte de la comunidad que Lemebel describe.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Textos originales publicados con la autorizaci\u00f3n de la familia de Pedro Lemebel, representada por Valent\u00edn Segura.<\/em><\/p>\n<h6><\/h6>\n<h6>Pedro Lemebel. Foto: Diario-Radio UChile<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como nubes nacaradas de gestos, desprecios y sonrojos, el zool\u00f3gico gay pareciera fugarse continuamente de la identidad.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1434,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[4464],"genre":[2015],"pretext":[2036,2039],"section":[2355],"translator":[2472],"lal_author":[3522],"class_list":["post-1437","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-numero-2","genre-chronicle-es","pretext-chronicle-es","pretext-cronica-es","section-dossier-pedro-lemebel-es","translator-gwendolyn-harper-es","lal_author-pedro-lemebel-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1437","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1437"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1437\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32136,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1437\/revisions\/32136"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1434"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1437"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1437"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1437"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=1437"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=1437"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=1437"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=1437"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=1437"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}