{"id":1425,"date":"2017-04-27T19:48:18","date_gmt":"2017-04-28T01:48:18","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2017\/04\/five-poems-carlos-pintado\/"},"modified":"2023-06-07T11:35:21","modified_gmt":"2023-06-07T17:35:21","slug":"five-poems-carlos-pintado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2017\/04\/five-poems-carlos-pintado\/","title":{"rendered":"Cinco poemas de Carlos Pintado"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Times}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Times; min-height: 14.0px}<br \/>span.Apple-tab-span {white-space:pre}<br \/><\/style>\n<div><\/div>\n<div class=\"caption\"><\/div>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Times}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 7.5px 0.0px; font: 9.0px 'Times New Roman'}<br \/><\/style>\n<p><b>EL NADADOR, CHEEVER, OTRA HISTORIA<\/b><\/p>\n<p>Soy el nadador de Cheever. Esta historia la he escrito en diarios que el fuego consumir\u00e1. Mis hijos descubrir\u00e1n estas p\u00e1ginas y sabr\u00e1n que su padre fue algo m\u00e1s que un viejo escritor de Massachusetts. He amado como solo un hombre entrado en a\u00f1os debe amar: con miedo, con precauci\u00f3n, con cansancio. Todas las cosas del mundo son concedidas antes de morir menos el tiempo. Por eso es imposible amar de otra manera. Cuando vuelen los p\u00e1jaros del est\u00edo los cielos de la tarde, yo habr\u00e9 escrito esta historia. Habr\u00e9 cruzado los patios con la locura d\u00e1ndome latigazos en el rostro, con el deseo parti\u00e9ndome en dos los labios. Soy el nadador de Cheever y soy Cheever, John Cheever, a ratos, cuando emerjo de las piscinas y alguien prepara una fiesta de bienvenida para m\u00ed. Dec\u00edan que estas casas guardaban una historia luctuosa. He comprendido que la larva sorprendida por la luz experimenta un extra\u00f1o delirio y que la muerte, tal como la conocemos, no es m\u00e1s que un retorcimiento de la vida. He comprendido est\u00e1s cosas tard\u00edamente. Ya no tendr\u00e9 tiempo de asomarme a los campos en donde hombres de torsos hermos\u00edsimos perviven como estatuas.\u00a0 Soy el nadador de Cheever. Mi historia es triste y ef\u00edmera, como todas las historias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 7.5px 0.0px; font: 9.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 9.0px 'Times New Roman'; min-height: 10.0px}<br \/>p.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 9.0px 'Times New Roman'}<br \/><\/style>\n<p><b>VIRGINA WOOLF, UN RIO, UNA FLOR QUE SE HUNDE<\/b><\/p>\n<p>Estar\u00e1 en New Orleans, dijo. La luz golpeaba. El tren se extend\u00eda por campos en la noche. Estar\u00e1 en New Orleans, repet\u00eda. Algo de esto escribi\u00f3 en p\u00e1ginas que no guardar\u00e1n m\u00e1s asombro que lo que se escribe acaso por amor o sosiego. Cada palabra intentaba describirlo. Si encontrase piedras, pensar\u00eda en Virginia Woolf, en un r\u00edo, en una flor que se hunde. Detr\u00e1s de \u00e9l, p\u00e1jaros oscuros picoteaban su sombra. La mujer dir\u00eda algo. Los ni\u00f1os huir\u00edan. El fuego ser\u00eda el mismo del filme de Tarkovsky.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 7.5px 0.0px; font: 9.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 54.0px; font: 9.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 9.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p4 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 9.0px 'Times New Roman'; min-height: 10.0px}<br \/>span.Apple-tab-span {white-space:pre}<br \/><\/style>\n<p><b>OUT OF AFRICA<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i>You know you are truly alive when you&#8217;re living among lions<\/i><br \/>\nIsak Dinesen<\/p>\n<p>Yo nunca tuve una granja en \u00c1frica ni estuve al pie de las colinas de Ngong, y de joven, acaso por rebeld\u00eda, me resist\u00ed a leer el libro. Isak era un pa\u00eds en la memoria, nunca un cuerpo delgado consumido por la s\u00edfilis, una sombra que la hierba cortar\u00eda, sin eco alguno, sin musicalidad aparente.<\/p>\n<p>Por a\u00f1os tuve el libro en mi mano y mi mano temblaba. Recuerdo c\u00f3mo ca\u00eda la lluvia sobre esas praderas y bastaba cerrar los ojos para ver aquellos cuerpos demorarse bajo la luz dela tarde, todo entrevisto desde la falsa luminosidad de una p\u00e1gina escrita.<\/p>\n<p>La muerte mov\u00eda los portones. El dinero o el amante se perd\u00edan como las hojas. Yo nunca tuve una granja en \u00c1frica, tampoco el perfume del caf\u00e9 invadiendo los cuartos en la ma\u00f1ana.\u00a0 Solo leones poblaron mi sue\u00f1o y acaso el rugido lastimoso de esas bestias fue lo \u00fanico memorable al despertar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 7.5px 0.0px; font: 9.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 7.5px 27.0px; font: 9.0px 'Times New Roman'; min-height: 10.0px}<br \/><\/style>\n<p><b>LA FOTO<\/b><\/p>\n<p>Thomas Bernhard: la foto establece el orden, el sentido. Somos los sobrinos de Wittgenstein. Nada sabemos del fr\u00edo o de la enfermedad. Nada puede herirnos. Somos los personajes de la foto. Ni la muerte puede llegar a nosotros en ese instante. No hay horror. La foto es el obst\u00e1culo (no nuestro), la fijaci\u00f3n, un l\u00edmite para que el no existimos. Temes acercarte o que yo est\u00e9 desde siempre frente a la puerta, esperando. Temes el orden que establece la foto. Avanzas sobre ese pedacito de agua: te acomodas en el silencio, es tu estrategia. La tortura visual dura un segundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 7.5px 0.0px; font: 9.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 7.5px 0.0px; font: 9.0px 'Times New Roman'; min-height: 10.0px}<br \/><\/style>\n<p><b>MARGUERITE<\/b><\/p>\n<p>Pienso en H\u00e9l\u00e8ne Lagonelle y en su rostro devastado por los a\u00f1os. Tu rostro y el de ella son la misma cosa. Hace unos meses ella lanzaba su vida por el agua, t\u00fa ven\u00edas de ciudades en ruinas, huyendo del amor, de hombres. No tengo hermanos, dije, pa\u00eds ni nadie que espere. Soy un viajero m\u00e1s.<\/p>\n<p>Todo lo que puedes contra m\u00ed es un simulacro. Mi miedo nada tiene que ver con la posibilidad de unos padres ni con la costumbre de representar un personaje perdido en una ciudad sin nombre. Ni bosques ni silencio logran un acomodo en m\u00ed, una ruta.<\/p>\n<p>Pienso en H\u00e9l\u00e8ne Lagonelle y te hablo de ella aunque no sabr\u00e1s qui\u00e9n es. Es la p\u00e9rdida la que me obliga a hablar de cosas muertas. Me gustar\u00eda escribir esto como una confirmaci\u00f3n. Sumergido en ese mar de aguas c\u00e1lidas, de nada servir\u00e1 construir otra historia. Aqu\u00ed no es Delfos. No estamos en el Mekong. La l\u00ednea del horizonte apenas persiste. Los ba\u00f1istas van y vienen seguros de su belleza, de su desnudez. La fijaci\u00f3n o el deseo son ef\u00edmeros. Nada regresa. No volver\u00e9 a pensar en tu rostro ni en el rostro de H\u00e9l\u00e8ne Lagonelle. Flotar\u00e9 en el mar: ser\u00e9 una isla, un n\u00e1ufrago que rechaza toda posibilidad de \u00e9xito.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6>Carlos Pintado, escritor cubano.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta historia la he escrito en diarios que el fuego consumir\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1422,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[4464],"genre":[2010],"pretext":[2034,2031],"section":[2357],"translator":[2460],"lal_author":[3231],"class_list":["post-1425","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-numero-2","genre-poetry-es","pretext-poesia-es","pretext-poetry-es","section-dossier-voices-from-cuba-es","translator-george-henson-es","lal_author-carlos-pintado-es-2"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1425","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1425"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1425\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1422"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1425"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=1425"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=1425"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=1425"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=1425"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=1425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}