{"id":1399,"date":"2017-04-25T04:03:44","date_gmt":"2017-04-25T10:03:44","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2017\/04\/dead-horse-raul-flores-iriarte-2\/"},"modified":"2023-06-07T11:41:08","modified_gmt":"2023-06-07T17:41:08","slug":"dead-horse-raul-flores-iriarte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2017\/04\/dead-horse-raul-flores-iriarte-2\/","title":{"rendered":"&#8220;Caballo muerto&#8221; de Ra\u00fal Flores Iriarte"},"content":{"rendered":"<div><\/div>\n<div class=\"caption\"><\/div>\n<p>Fuime a vivir a un caballo muerto. Hall\u00e9 que hab\u00eda bastante espacio all\u00e1 dentro, nada de ruido, ning\u00fan otro tipo de molestias. Sin coraz\u00f3n bombeando r\u00edtmico, sin pulmones. Sin ri\u00f1ones funcionales, sin h\u00edgado. Nada. Todo tranquilo y muerto.<\/p>\n<p>Entr\u00e9 por r\u00edgidas mand\u00edbulas e instal\u00e9 muebles. Mi mujer y yo reci\u00e9n nos hab\u00edamos separado. Ella hab\u00eda retenido nuestro apartamento en Alamar, y all\u00e1 estaba con las cuatro criaturas. Pero yo, contento con mi caballo muerto. Cuando cre\u00eda estar a punto de dormir en parques p\u00fablicos, y almorzar y cenar en espantosas cafeter\u00edas estatales, he aqu\u00ed que se me hab\u00edan abierto las puertas del cielo.<\/p>\n<p>Hab\u00eda espacio de sobra para todos mis discos y mis libros y ropas colgadas en percheros de metal dentro de mi ropero. La comida no faltaba. Pod\u00eda ir devorando los \u00f3rganos putrefactos del caballo muerto y, a medida que avanzaba el proceso de descomposici\u00f3n, iban penetrando en el cad\u00e1ver gusanos, larvas, insectos y otros animalejos que me ayudaban a mantener una dieta balanceada.<\/p>\n<p>Con el paso del tiempo, el cuerpo del caballo se fue hinchando cada vez m\u00e1s, con lo que aument\u00f3 el espacio inconmensurablemente. Al cabo de semana y media hubo tanto espacio libre que pude hacer una fiesta para mis compa\u00f1eros de trabajo.<\/p>\n<p>Aquello fue un \u00e9xito total. Mis compa\u00f1eros se pasearon asombrados por las amplias cavidades interiores, comieron h\u00edgado putrefacto y trozos escogidos de las partes blandas de pulmones. Terminaron felicit\u00e1ndome por mi inmejorable adquisici\u00f3n.<\/p>\n<p>Pude hasta ligar con mi secretaria. Hicimos el amor despu\u00e9s que todos se hubieran marchado, all\u00ed mismo, en el caballo muerto.<\/p>\n<p>Ella me hab\u00eda dicho, \u201cEsto es maravilloso; una vez viv\u00ed dentro del cad\u00e1ver de un perro pero, por supuesto, no se compara con esto. Para nada se compara con esto\u201d.<\/p>\n<p>Coment\u00f3 la amplitud de los techos, se alegr\u00f3 por la sobreabundancia de alimentos, por la disponibilidad de las cosas y, sobre todo, \u201c\u00a1Tan c\u00e9ntrico! \u00a1En el mismo coraz\u00f3n de la ciudad!\u201d<\/p>\n<p>Me pregunt\u00f3 si pod\u00eda quedarse a vivir conmigo; le dije que no. Me dio un poco de l\u00e1stima, pero no deseaba echar a perder unas relaciones que, hasta el d\u00eda de ayer, hab\u00edan sido netamente laborales.<\/p>\n<p>El cuerpo del caballo apestaba. Un d\u00eda pas\u00f3 el concejal por ah\u00ed cerca, y el mal olor le golpe\u00f3 las narices con la fuerza de una explosi\u00f3n at\u00f3mica. Vino hasta m\u00ed, caballo muerto, y dijo, \u201c\u00a1Tiren esta basura a la fosa com\u00fan!\u201d<\/p>\n<p>As\u00ed que, despu\u00e9s de un mes a la intemperie, llevaron el caballo a la fosa com\u00fan. Esto me fue bastante conveniente, porque ya no quedaba mucho de carne y m\u00fasculos originales. Solo piel y huesos. Estaba a punto de quedarme otra vez en la calle.<\/p>\n<p>Aquella fosa com\u00fan fue una verdadera bendici\u00f3n. Estaba llena de otros caballos muertos, en diferentes estados de descomposici\u00f3n. Mud\u00e9 mi casa y dej\u00e9 atr\u00e1s finalmente la gastada osamenta de mi caballo original.<\/p>\n<p>De nuevo hab\u00eda espacio de sobra y abundante alimento. Hice otra fiesta en el nuevo sitio y todos mis compa\u00f1eros exclamaron \u201c\u00a1Pero si esto es un palacete!\u201d. Se trajeron a sus esposas y sus ni\u00f1os y vinieron a vivir conmigo en la fosa com\u00fan.<\/p>\n<p>Yo no pude convencer a mi esposa para que viniera, pero a las cuatro criaturas s\u00ed que las traje y les di un caballo propio para cada una. Hab\u00eda que ver a las tres hembritas y al varoncito dando gritos y saltitos de felicidad, como si les hubiera puesto lo mejor de la vida en sus peque\u00f1as manos.<\/p>\n<p>La vida continu\u00f3 su curso normal. Los ni\u00f1os iban por la ma\u00f1ana a la escuela, y los adultos al trabajo. Por las tardes, las criaturas jugaban a los escondidos o a los pistoleros, o a lo que les diera la gana jugar, y los adultos nos sent\u00e1bamos en torno a una botella de ron, para hablar de pol\u00edtica y jugar domin\u00f3, rodeados por viejas osamentas y enjambres de moscas multicolores; todo un laberinto de vida y muerte para ser admirado en silencio.<\/p>\n<p>De vez en cuando se nos un\u00edan otras familias, otras personas y, si en alg\u00fan momento nos hab\u00edamos preocupado por la eventual falta de espacio y escasez de alimentos, ya lo hab\u00edamos olvidado. Rellenaban la fosa un d\u00eda s\u00ed y otro no con nuevos cad\u00e1veres. Suficiente espacio y suficiente comida.<\/p>\n<p>Un d\u00eda el concejal pas\u00f3 cerca, y el mal olor de tantos cad\u00e1veres putrefactos le llen\u00f3 la nariz de l\u00e1grimas. \u201c\u00a1\u00bfQu\u00e9 pasa?!\u201d, grit\u00f3 furioso, \u201c\u00a1Incineren toda esta porquer\u00eda!\u201d<\/p>\n<p>\u201cVive gente aqu\u00ed\u201d, le dijimos, pero \u00e9l no quiso creernos. Lo invitamos a visitar nuestras moradas, y \u00e9l se rehus\u00f3 aduciendo motivos pol\u00edticos. \u201cSomos felices en este sitio\u201d, le dijimos. \u00c9l arrug\u00f3 la nariz, murmur\u00f3 algo sobre focos infecciosos, y se march\u00f3.<\/p>\n<p>Vinieron entonces los soldados con latas de gasolina y yo los observ\u00e9 mientras rociaban el l\u00edquido sobre los cad\u00e1veres descompuestos de los animales, sobre los huesos y las larvas de las moscas multicolores, sobre las pieles secas y los gusanos gordos como antebrazos, sobre mis compa\u00f1eros de trabajo y personas afines que se resist\u00edan a dejar sus hogares.<\/p>\n<p>Los vi arder cuando los soldados arrojaron f\u00f3sforos sobre toda esa gasolina. Mis cuatro criaturas tambi\u00e9n estaban all\u00ed; igual se hab\u00edan negado a abandonar su hogar. Las tres hembras y el varoncito agitando sus miembros inflamados, gritando porque les dol\u00eda, y sus cabellos se incendiaban, y sus ojos y sus peque\u00f1os vientres tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Lanzaron despu\u00e9s un par de granadas al hoyo humeante, y todos aquellos pedazos de carne chamuscada saltaron por los aires, como confetti de cumplea\u00f1os.<\/p>\n<p>Yo no ard\u00ed. No me gustaba la idea. Prefer\u00ed quedarme sin casa.<\/p>\n<p>Fui entonces para Alamar, hasta el apartamento de mi mujer. Fui a explicarle el asunto, y a pedirle que me dejara dormir un par de noches bajo techo, pero ella estaba viviendo con otro tipo y no quiso saber nada de m\u00ed. Me sac\u00f3 de la casa a empujones y me dio con la puerta en la cara. No me dio oportunidad para decirle nada, tal vez contarle lo de las criaturitas. Nada de nada.<\/p>\n<p>Fuime entonces a una cafeter\u00eda estatal para cenar, y despu\u00e9s me fui con mis cosas a un parque p\u00fablico, para pasar la noche durmiendo en alg\u00fan banco. Cre\u00eda no tener otro remedio.<\/p>\n<p>Pero, por el camino, me encontr\u00e9 con un perro muerto en la acera y me acord\u00e9 que quiz\u00e1s all\u00ed podr\u00eda estar mi secretaria. As\u00ed que me asom\u00e9 y, en efecto, estaba ella. Le pregunt\u00e9 si podr\u00eda pasar la noche, porque no me gustaba la idea de dormir en el parque y ella, por suerte, me dijo que s\u00ed, que pod\u00eda quedarme.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: center; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/><\/style><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fuime a vivir a un caballo muerto.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1396,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[4464],"genre":[2012],"pretext":[2040,2037],"section":[2357],"translator":[],"lal_author":[3543],"class_list":["post-1399","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-numero-2","genre-fiction-es","pretext-ficcion-es","pretext-fiction-es","section-dossier-voices-from-cuba-es","lal_author-raul-flores-iriarte-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1399","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1399"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1399\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1396"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1399"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1399"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1399"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=1399"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=1399"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=1399"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=1399"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=1399"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}