{"id":1331,"date":"2017-01-14T21:29:39","date_gmt":"2017-01-15T03:29:39","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2017\/01\/turn-around-nadia-villafuerte\/"},"modified":"2023-06-07T12:48:08","modified_gmt":"2023-06-07T18:48:08","slug":"turn-around-nadia-villafuerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2017\/01\/turn-around-nadia-villafuerte\/","title":{"rendered":"&#8220;\u00bfDarse la media vuelta?&#8221; de Nadia Villafuerte"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ten\u00eda la cara de alguien que acaba de renunciar al matrimonio: un poco marchita, un poco revivida, nunca las dos facciones demasiado transparentes. Descorri\u00f3 la cortina. Estaba en el segundo piso del motel. No era una gran altura pero desde ah\u00ed ten\u00eda un fragmento de horizonte. Otra vez cerca. Cada vez m\u00e1s cerca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo en una ocasi\u00f3n lleg\u00f3 hasta Nogales. De no haber tenido tantos prejuicios, bien la habr\u00eda librado. Claro, era apenas una mocosa. Iba intent\u00e1ndolo por la limpia, para eso le hab\u00eda pagado su cuota al coyote. Pero no, bast\u00f3 que dijera <i>no <\/i>para que la deportaran. S\u00f3lo una vez ha llegado tan lejos. Ya casi pod\u00eda verse en alguna calle gringa, en alg\u00fan mols todo muy fr\u00edo e iluminado, ya casi admiraba los pastos verdes mojados por las regaderas en las maquilas. Nada le hubiera costado irse al ba\u00f1o aquella noche, bajarse las pantaletas, dejar que el gringo ese le arrimara la reata. Pero no. La muy bruta pens\u00f3 que ya estaba a unas horas, que esperar\u00eda la se\u00f1al del coyote pa\u2019 cruzar. Tuvo miedo. \u00bfAh s\u00ed?, dijo el mugre y de inmediato fue al tel\u00e9fono para denunciarla. Al regreso, su casa le pareci\u00f3 demasiado sucia. Cuando vas y ves otras cosas, es muy dif\u00edcil que vuelvas a ver esto igual, le dijo a su hermana mientras barr\u00eda el polvo y la mierda de perros en el quicio de la puerta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observ\u00f3 el ajetreo, el r\u00edo donde c\u00e1maras y llantas serv\u00edan para atravesar gente y mercanc\u00edas. Por cualquier parte el verde profundo del paisaje invad\u00eda el lugar con cierta pasividad, como si dentro no pasara nada. Vio ni\u00f1os corriendo por las aceras, uno de ellos pod\u00eda ser su hijo, pens\u00f3. Se toc\u00f3 el vientre. Un estremecimiento la sacudi\u00f3 de pronto. Se detuvo por un momento en el trozo de concreto del puente. Le lleg\u00f3 la risa acumulada de una chaviza corriendo tras un bus pintarrajeado. Vi\u00e9ndolo bien, se siente como en su terru\u00f1o. El mismo calor, la bulla permanente del mercado, los buses viejos, el colorido ambiente de fiesta que nunca termina porque la fiesta es la \u00fanica forma para sobrevivir en esos pueblos. Vio pasar a distancia un trailer y se acord\u00f3. Silvia fue hacia su bolsa, meti\u00f3 la mano, el bulto segu\u00eda ah\u00ed y era para ella sola. Hizo cara de alivio. Comprar\u00eda un boleto hacia la capital. Esta vez s\u00ed ten\u00eda que correr con suerte. De su bolso tambi\u00e9n sac\u00f3 el papel donde anot\u00f3 algunas cosas que deb\u00eda saber por si en una de malas la pescaban para interrogarla. En el costado del papel oloroso a\u00fan al perfume barato del trailero, encontr\u00f3 la direcci\u00f3n. Ah, es de la bruja que lee las cartas y hace trabajitos. No estar\u00eda mal ir, pens\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ayer ven\u00eda hacia la l\u00ednea. Tomaba la tercera cerveza cuando lo vio entrar. Silvia le hizo una se\u00f1a. Emilio, pa\u2019 nombrecito, se burl\u00f3 y pidi\u00f3 m\u00e1s cervezas. Iba a anochecer. De pocas pulgas, intuy\u00f3 ella porque por m\u00e1s que le hac\u00eda pl\u00e1tica Emilio nada m\u00e1s se limit\u00f3 a sobarle los muslos. Despu\u00e9s de picar botana, un poco borrachos, se pararon a bailar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lugar estaba lleno. Era s\u00e1bado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aceler\u00f3 el asunto. Cachonde\u00f3 a Emilio hasta que \u00e9ste la condujo afuera. Nunca se hab\u00eda subido a un trailer. La cabina fue como cuarto de motel. Desde ah\u00ed se sent\u00eda como en un segundo piso. Era evidente que estaba cansado. Ven\u00eda de El Carmen, ma\u00f1ana arribar\u00eda a la central de Tapachula para dejar mercanc\u00eda y volver. Parece que a Silvia se le hubiera impregnado ese olor para siempre: un perfume violento, perfume de fiebre, perfume de dermis sudorosa. No todas las cosas se ten\u00edan siempre bajo control: Silvia se hab\u00eda excedido con los tragos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No. Ella no llevaba condones. \u00c9l tampoco. Pero lo intuy\u00f3 sano y decente, no quiso pensar en eso de las enfermedades que tanto le pon\u00edan los nervios de punta. No, no te voy a cobrar, s\u00f3lo quiero que me lleves, voy para Hidalgo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la guantera sac\u00f3 papel higi\u00e9nico y Silvia se limpi\u00f3 la boca. Dos rounds m\u00e1s y Emilio roncaba, acostado boca arriba. Silvia baj\u00f3 el cristal. El ajetreo le hab\u00eda revuelto el est\u00f3mago. Vomit\u00f3. Volvi\u00f3 a limpiarse la boca amarga. Pero no cerr\u00f3. Necesitaba aire. Era una noche oscura, opresiva, como una tormenta que no se decide a estallar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sac\u00f3 la cabeza y la repos\u00f3 en la ventana mientras extend\u00eda su cuerpo hasta tocar las piernas de Emilio. \u00bfCu\u00e1nto tiempo estuvo as\u00ed, viendo los contornos intensos de la luna, escuchando el ruido de la cantina?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se qued\u00f3 dormida por un momento hasta que la duda le explot\u00f3 como una r\u00e1faga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQui\u00e9n era el tipo?, adem\u00e1s de llamarse Emilio, ser trailero y venir de qui\u00e9n sabe qu\u00e9 lugar. Por sus ojos llovieron duramente las palabras de la conductora de tv anunciando las alarmantes frases de gente infectada. No, no tra\u00eda cond\u00f3n, \u00bfc\u00f3mo iba a saber que esa noche pescar\u00eda un chance para seguir? Mir\u00f3 a Emilio, parec\u00eda muerto. Quiso despertarlo pero se contuvo. Que amaneciera. S\u00f3lo el d\u00eda podr\u00eda hacerla sentir mejor. Un fuerte dolor de cabeza y despu\u00e9s, apenas, el ligero sue\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abri\u00f3 los ojos. Emilio todav\u00eda dorm\u00eda. Al incorporarse lo despert\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oye, \u00bfme vas a llevar hasta Hidalgo? pregunt\u00f3 ella, intimidada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El suyo era un rostro vac\u00edo, sin fondo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfNo estar\u00e1s enfermo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfC\u00f3mo voy a estar enfermo? No chingues, encima de arrimada, loca. Yo te deber\u00eda preguntar eso, ahora s\u00ed. Y si quieres, aqu\u00ed te dejo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Silvia sac\u00f3 un espejo roto de la bolsa y se levant\u00f3 el cabello. Se mir\u00f3 muy demacrada. Se dio asco. Entraron a la carretera. Quiso olvidarse de la noche fijando la vista en las l\u00edneas que divid\u00edan el concreto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfA qu\u00e9 m\u00e1s te dedicas?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Puta, \u00a1a esto!, como si no fuera trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Bueno, dijo, est\u00e1s casado, tienes hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Pues s\u00ed, todo eso y lo dem\u00e1s. Ya sabes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Ah.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Call\u00f3. Ve\u00eda los alrededores del trayecto, campos y m\u00e1s campos llenos de interminables \u00e1rboles. Quer\u00eda voltear para observarlo mejor, ni siquiera lo reconocer\u00eda si un d\u00eda se lo volviera a topar. De reojo ve\u00eda su perfil y luego volv\u00eda la vista hacia el frente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfT\u00fa nunca lo has intentado?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfQu\u00e9?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Esto. Irse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Ya estuve.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfDe veras? \u00bfY c\u00f3mo es? \u00bfPor qu\u00e9 regresaste? \u2014Silvia quer\u00eda hacerle todas las preguntas. Siempre que se topaba con quien ya lo hab\u00eda hecho, eso de trabajar en Estados Unidos, recobraba el \u00e1nimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Emilio alz\u00f3 los hombros. Puso un caset.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Es Reynaldo y la Tormenta. \u00bfLo has escuchado?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Ah. No. No s\u00e9. A lo mejor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era una guaracha medio cumbia con charangos de por medio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfY por qu\u00e9 regresaste?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u00bfDe d\u00f3nde?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014De all\u00e1, hombre, de d\u00f3nde m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obtuvo respuesta sino una orden.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Disimuladamente, vete agachando, no veo muy bien, pero parece que traen torreta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Silvia baj\u00f3 la mitad de su cuerpo. Ol\u00eda a calcetines.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014No. No son. Pero por si las moscas \u2014dijo \u00e9l, y Silvia se incorpor\u00f3 de nuevo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s, Emilio par\u00f3. Ten\u00eda ganas de orinar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces sucedi\u00f3. Silvia vio el bulto en el asiento. No lo pens\u00f3 dos veces. Se jugaba todo porque el hombre pod\u00eda darse cuenta, a lo mejor lo hac\u00eda a prop\u00f3sito, a lo mejor ven\u00eda con suerte, si llegaba a Hidalgo lo sabr\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tra\u00eda la cara roja. El calor era desde el inicio del d\u00eda una amenaza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Ya casi llegamos a Hidalgo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se detuvieron para que Silvia se fuera atr\u00e1s, acomodada bajo los costales de az\u00facar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Faltaba poco pero en medio de los bultos el tiempo parec\u00eda alargarse sin saber si al trailero le tocar\u00eda pararse para alguna revisi\u00f3n o entrar\u00edan sin ning\u00fan problema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El trailer par\u00f3, pero en breve reanud\u00f3 el camino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Minutos m\u00e1s tarde, Emilio era quien abr\u00eda la puerta para sacarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La dej\u00f3 a unos pasos del centro. Silvia le agradeci\u00f3 el favor, con cierta timidez. Otro le habr\u00eda cobrado. Camin\u00f3 de prisa, casi huyendo, sinti\u00e9ndolo detr\u00e1s, sigui\u00e9ndola si se daba cuenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue meti\u00e9ndose en calles malolientes hasta percatarse que hab\u00eda caminado lo suficiente como para poderse esconder. Motel El Palmito. Meti\u00f3 la mano en la bolsa para cerciorarse de que la cartera segu\u00eda ah\u00ed. Pag\u00f3 el cuarto. Esta vez no iba a fallar. Faltaba mucho pero ven\u00eda con suerte. O al menos, quiso aferrarse a esa idea aunque le asaltaran las dudas. Baj\u00f3 a comer. Despu\u00e9s subi\u00f3 a darse un ba\u00f1o, a ver tv por la noche. Una cama fresca aunque sucia. Las paredes del cuarto parec\u00edan pizarrones: \u201caqu\u00ed estuvo Mila que chup\u00f3 muy bien la verga de Sim\u00f3n\u201d. Un denso olor a drenaje se expand\u00eda por el retrete. No pudo dormir. Otra vez el miedo a las enfermedades. El hombre se ve\u00eda sano. Lo primero que har\u00eda en unas horas: comprar en la farmacia condones, para lo que se ofreciera de ah\u00ed en adelante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abri\u00f3 la cortina. Por las v\u00edas se instalaba una fila de trailers. Qu\u00e9 deprimente. De chucha me meto con un chofer. Dice la Lula que las enfermedades no son s\u00f3lo de maricas. La cartera. Robarle encima de que me ayud\u00f3 a cruzar. Deber\u00eda ba\u00f1arme otra vez. Qu\u00e9 deprimente, repiti\u00f3 antes de seguir humedecidos sus ojos, antes de apretarse los dientes y sentir un duro retortij\u00f3n en el est\u00f3mago.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo por quererse ir. Las calles amplias. El desierto. M\u00e1s anuncios luminosos. La m\u00fasica norte\u00f1a anunci\u00e1ndote que ya est\u00e1s cerca. No, no est\u00e1 enfermo. Es padre de familia. Escucha guarachas. Debe ser rom\u00e1ntico y todo eso. Ni duda, traigo suerte. Mira que bajarse a orinar y dejar su cartera en el asiento. Tendr\u00eda que venir muy cansado para no darse cuenta. O ser muy distra\u00eddo. \u00bfSe vino dentro? Que pelotudez y yo borracha. Ya no me acuerdo de nada. A la mitad. Todav\u00eda a la mitad del jodido camino y ya me est\u00e1 entrando una horrible flojera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volvi\u00f3 a revisar la cartera. Emilio Flores. Cuarenta y un a\u00f1os. Chofer. Dem\u00e1s datos en la tarjeta de manejo. Si algo le pasaba, tendr\u00eda como encontrarlo. Juro que esta vez s\u00ed llego, pens\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cuarto venc\u00eda a las doce. Volvi\u00f3 a ba\u00f1arse, como si ello fuese a quitarle cualquier duda. Vio su rostro p\u00e1lido, sus ojeras profundas, una mezcla de cansancio y vitalidad que la empujaban a seguir, aunque sea a la vuelta de la esquina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una cartera gratis, pens\u00f3 con prisa. Iba a comprar boleto de autob\u00fas ese mismo d\u00eda, tambi\u00e9n condones. Cuando llegara no iba a sentir miedos. \u00bfDesde cu\u00e1ndo se hab\u00eda vuelto paranoica? Esa actitud no le dejar\u00eda nada, mucho menos si pensaba llegar al otro lado. En cuanto saliera no deb\u00eda ver manchones ni medias tintas y mucho menos vuelta. De algo ten\u00edan que servirle la boca, las tetas y las nalgas. Esta vez s\u00ed. Tom\u00f3 sus cosas, se amarr\u00f3 el cabello y antes de salir alcanz\u00f3 la in\u00fatil huida de una cucaracha.<\/p>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: center; font: 12.0px Courier}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Courier}<br \/>span.Apple-tab-span {white-space:pre}<br \/><\/style>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ten\u00eda la cara de alguien que acaba de renunciar al matrimonio: un poco marchita, un poco revivida, nunca las dos facciones demasiado transparentes.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1328,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[4465],"genre":[2012],"pretext":[],"section":[2347],"translator":[2464],"lal_author":[3475],"class_list":["post-1331","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-numero-1","genre-fiction-es","section-featured-author-nadia-villafuerte-es","translator-julie-ann-ward-es","lal_author-nadia-villafuerte-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1331","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1331"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1331\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1328"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1331"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1331"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1331"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=1331"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=1331"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=1331"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=1331"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=1331"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}