{"id":1309,"date":"2017-01-12T19:06:05","date_gmt":"2017-01-13T01:06:05","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2017\/01\/17th-romulo-gallegos-international-novel-prize-speech-ricardo-piglia\/"},"modified":"2024-04-09T06:15:23","modified_gmt":"2024-04-09T12:15:23","slug":"17th-romulo-gallegos-international-novel-prize-speech-ricardo-piglia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2017\/01\/17th-romulo-gallegos-international-novel-prize-speech-ricardo-piglia\/","title":{"rendered":"El discurso del XVII Premio Internacional de Novela R\u00f3mulo Gallegos por Ricardo Piglia"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Georgia}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Times; min-height: 14.0px}<br \/>p.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Georgia; min-height: 14.0px}<br \/><\/style>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Georgia}<br \/>p.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px Times; min-height: 14.0px}<br \/>span.Apple-tab-span {white-space:pre}<br \/><\/style>\n<\/p>\n<p><em>Publicado con el permiso del Centro de Estudios Latinoamericanos R\u00f3mulo Gallegos\u00a0(CELARG).<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Discurso de aceptaci\u00f3n del premio R\u00f3mulo Gallegos al ganar la XVII edici\u00f3n del Premio Internacional de Novela R\u00f3mulo Gallegos con la novela, <\/i>Blanco nocturno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Opin\u00f3 el jurado: &#8220;su gran talento para situar la trama en un mundo preciso&#8221;, por su &#8220;rigurosa observaci\u00f3n de hechos y personajes&#8221;, por &#8220;la nitidez de su lenguaje&#8221; y por &#8220;la sabidur\u00eda literaria que le permite cautivar al lector y mantener la tensi\u00f3n del relato con subterr\u00e1nea fuerza po\u00e9tica&#8221;.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cNo hace falta que les diga que estoy muy honrado y emocionado de estar aqu\u00ed. Agradezco a los colegas del jurado, a los amigos de la Celarg. Y agradezco la presencia del Ministro de Cultura de Venezuela y tambi\u00e9n la de todos ustedes esta noche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me parece muy importante que un premio que se otorga en Am\u00e9rica Latina tenga la tradici\u00f3n y el prestigio que tiene el premio R\u00f3mulo Gallegos. Recibir un premio siempre es una situaci\u00f3n inc\u00f3moda, uno se siente reconocido en su trabajo y al mismo tiempo fuera de lugar, porque los premios son a los libros y no a las personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr\u00edamos considerar esa incomodidad, esa distancia entre los libros y el autor como un tema cl\u00e1sico de la literatura. El que escribe no es el que es y el que narra no es el que escribe, como se ha dicho. Hay algo de la fantas\u00eda del doble en esa situaci\u00f3n: los libros tienen siempre algo de Mister Hyde, son siempre la sombra de su autor. Pero, sin embargo, \u2014ya que este es un premio de novela\u2014 la narraci\u00f3n es lo que liga a los narradores, a las novelas y a los lectores. Y sobre la narraci\u00f3n quisiera decir algunas palabras esta noche.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas veces he imaginado que si por un procedimiento m\u00e1gico, pudi\u00e9ramos tener a disposici\u00f3n todos los relatos que circulan en una ciudad en un d\u00eda, sabr\u00edamos m\u00e1s sobre ese lugar que analizando informes pol\u00edticos, noticias, encuestas, estad\u00edsticas o recibiendo el discurso de los medios. Esos relatos sociales son el contexto mayor de la literatura. En m\u00e1s de un sentido la novela trabaja sobre la realidad ya narrada. Esa trama m\u00faltiple de voces an\u00f3nimas, versiones, peque\u00f1as historias, percepciones personales, es el espacio en el que vive la novela.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contar historias es una de las pr\u00e1cticas m\u00e1s estables de la vida social, un d\u00eda en la vida de cualquiera de nosotros est\u00e1 hecho tambi\u00e9n de las historias que contamos y nos cuentan, de la circulaci\u00f3n de historias que intercambiamos y desciframos constantemente en la red de la vida social; estamos siempre convocados a narrar. \u00a1Contame!, es una de las grandes exigencias sociales. Todos ejercemos la narraci\u00f3n y sabemos qu\u00e9 es un buen relato. Pero, \u00bfqu\u00e9 ser\u00eda un buen relato?, una historia que le interesa no solo a quien la cuenta, sino tambi\u00e9n a quien la recibe. Un ejemplo es el relato de los sue\u00f1os. El que cuenta un sue\u00f1o afronta el problema que tienen los narradores que creen que las historias que les interesan a ellos, les van a interesar a todos. Cuando uno cuenta un sue\u00f1o, cuando uno dice: \u201cSo\u00f1\u00e9 con la casa de la infancia\u201d. Esa imagen tiene para el narrador una significaci\u00f3n extraordinaria, porque uno recuerda bien lo que era esa casa de la infancia, pero hay que saber transmitir ese recuerdo y ese sentimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces un buen narrador no es solamente el que ha vivido la experiencia, el sentimiento de la experiencia, sino aquel que es capaz de transmitir al otro esa emoci\u00f3n. Por eso cuando me cuentan un sue\u00f1o, trato de ver si estoy yo en el sue\u00f1o, si aparezco ah\u00ed, porque eso har\u00eda el sue\u00f1o un poco m\u00e1s interesante, o m\u00e1s peligroso quiz\u00e1, pero, en todo caso, yo estar\u00eda implicado en esa historia. El relato depende de esa implicaci\u00f3n y est\u00e1 siempre ligada al que recibe el relato, en esa estructura se ha fundado la po\u00e9tica del cuento desde Poe hasta Borges.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La narraci\u00f3n por otro lado, es una de las formas originales de uso del lenguaje, algunos incluso piensan que la narraci\u00f3n est\u00e1 en el origen de la cultura. Karl Popper ha se\u00f1alado: \u201cYo propongo la tesis de que lo m\u00e1s caracter\u00edstico del lenguaje humano es la posibilidad de contar historias, bien puede ser que esa habilidad haya existido en el mundo animal, pero sugiero\u201d, dice Popper \u201cque en el momento en que el lenguaje se vuelve humano se encuentra en la m\u00e1s estrecha relaci\u00f3n con el momento en que el hombre inventa un cuento\u201d. Narrar ser\u00eda la condici\u00f3n de posibilidad y acontecimiento enigm\u00e1tico, un poco milagroso en el que surge el lenguaje. Se usan las palabras para nombrar algo que no est\u00e1 ah\u00ed, para reconstruir una realidad ausente, para encadenar los acontecimientos, establecer una orden, reconstruir ciertas relaciones de sentido. Podemos recordar el ejemplo que daba el novelista E.M. Foster en su libro, <i>Aspectos de la novela<\/i>: \u201cEl rey muri\u00f3 y luego muri\u00f3 la reina, es un hecho. El rey muri\u00f3 y luego muri\u00f3 la reina de tristeza, es un relato\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se preserva la sucesi\u00f3n en el tiempo, pero el sentimiento de la causalidad, de tristeza, lo eclipsa. La motivaci\u00f3n, el sentido, \u00bfpor qu\u00e9 suceden las cosas?, es la clave de la narraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, la narraci\u00f3n es una historia de largu\u00edsima duraci\u00f3n, siempre se han contado historias, podr\u00edamos incluso imaginar el comienzo posible de la narraci\u00f3n, podr\u00edamos inferir un comienzo, imaginar un primer relato: podemos imaginar que el primer narrador se alej\u00f3 de la cueva quiz\u00e1 buscando algo, persiguiendo una presa, cruz\u00f3 un r\u00edo y luego un monte, y desemboc\u00f3 en un valle y vio algo ah\u00ed extraordinario para \u00e9l y volvi\u00f3 para contar esa historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos imaginar en todo caso que el primer narrador fue un viajero y que el viaje, es una de las estructuras centrales de la narraci\u00f3n. Alguien sale del mundo cotidiano va a otro lado y cuenta lo que ha visto, narra la diferencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y ese modo de narrar el relato como viaje, una estructura que persiste, ha llegado hasta hoy, no hay viaje sin narraci\u00f3n. En un sentido podr\u00edamos decir que viajamos para narrar. Pero podr\u00edamos pensar que hay otro origen del acto de narrar, podr\u00edamos imaginar que el otro primer narrador, ha sido el adivino, el cham\u00e1n, el rastreador de la tribu, el que narra una historia posible a partir de rastros y vestigios oscuros. Hay unas huellas, unos indicios, que no se terminan de comprender, es necesario descifrarlos, y descifrarlos es construir un relato, entonces podr\u00edamos decir que el primer narrador fue tal vez alguien que le\u00eda signos, que le\u00eda el vuelo de los p\u00e1jaros, las huellas en la arena, el dibujo en la caparaz\u00f3n de las tortugas, y que a partir de eso rastros reconstru\u00eda una realidad ausente, un sentido olvidado y futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A esa reconstrucci\u00f3n de una historia a partir de ciertas huellas que est\u00e1n ah\u00ed, en el presente, a ese paso a otra temporalidad, podr\u00edamos llamarlo el relato como investigaci\u00f3n; hay algo que no s\u00e9 y el relato lo reconstruye, lo imagina, lo narra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si pensamos en esa historia larga de la narraci\u00f3n podr\u00edamos imaginar que ha habido entonces dos modos b\u00e1sicos de narrar que han persistido desde el origen, dos grandes formas que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de los g\u00e9neros y cuyas huellas y ruinas podemos ver hoy en las narraciones que circulan y persisten, el viaje y la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La investigaci\u00f3n entendida como un relato que viene a cubrir un enigma, algo que no se termina de comprender y que el relato intenta restaurar y descifrar. Y a la vez esos dos grandes modos de narrar tienen sus h\u00e9roes, sus protagonistas, sus figuras legendarias, como si la repetici\u00f3n de esos relatos hubiera terminado por cristalizarse en la figura que sostiene la forma, podr\u00edamos entonces pensar que esos dos grandes modos de narrar han construido tambi\u00e9n sus propios h\u00e9roes. Est\u00e1 la gran tradici\u00f3n del viajero, del errante, del que abandona su patria el astuto Ulises, el Polytropos, el hombre de muchos viajes, el que est\u00e1 lejos, el que a\u00f1ora el retorno, el sujeto que est\u00e1 siempre en una situaci\u00f3n precaria, el n\u00f3made, el forastero, el que est\u00e1 fuera de su hogar y que vive con la nostalgia de algo que ha perdido. Podr\u00edamos imaginar entonces a Ulises con una suerte de h\u00e9roe, con una suerte de primer h\u00e9roe, a partir de su propio aislamiento y de su nostalgia se constituye como sujeto y puede narrar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, desde luego, el otro h\u00e9roe de la subjetividad, la otra gran figura, es Edipo, el descifrador de enigmas, el que investiga un crimen y al final termina por comprender que el criminal es \u00e9l mismo; es Edipo quien protagoniza la estructura del relato como investigaci\u00f3n, y por lo tanto como una historia perdida que es preciso reconstruir y ese relato ausente es la historia de su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ulises y Edipo, h\u00e9roes imaginarios de esos relatos arcaicos, definen la narraci\u00f3n como viaje o investigaci\u00f3n del sentido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se llamen luego Don Quijote o Ahab, se llamen Erdosain o Do\u00f1a B\u00e1rbara, hay siempre en las grandes narraciones, la pasi\u00f3n de encontrarle un sentido a la vida en un mundo donde la significaci\u00f3n est\u00e1 manipulada y donde los medios no dan la realidad bajo su forma juzgada, la literatura persiste en su aspiraci\u00f3n a la verdad, y esa aspiraci\u00f3n la justifica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esa l\u00ednea quisiera recordar un hecho, un peque\u00f1o acontecimiento que en un sentido ilustra lo que quiero o decir e ilustra muchas otras cosas tambi\u00e9n, sin decirlas expl\u00edcitamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace a\u00f1os, en 1978, en plena dictadura militar, fui a visitar a Antonia Cristina, una de las madres de Plaza de Mayo, que ten\u00eda dos hijos desaparecidos: Eleonora y Roberto. Antonia viv\u00eda en un departamento muy modesto en un barrio de Buenos Aires, recuerdo muy bien que al rato ella se qued\u00f3 callada y luego me dijo que eran tantas las mentiras que se dec\u00edan que ella discut\u00eda con el televisor, ve\u00eda las noticias, los programas pol\u00edticos y les hablaba y rebat\u00eda, sola, en esa casa en Buenos Aires, la avalancha de noticias que repet\u00edan las c\u00ednicas versiones de la dictadura militar sobre la realidad. \u201cA veces le pido a Dios\u201d, -me dijo Antonia esa tarde, \u201cque me den un minuto, s\u00f3lo un minuto para decir c\u00f3mo son las cosas\u201d. Todas las noches, repasaba y ensayaba lo que quer\u00eda decir en un minuto. Pul\u00eda una y otra vez, mentalmente, el relato de los hechos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tensi\u00f3n entre historia y experiencia, entre informaci\u00f3n y narraci\u00f3n est\u00e1 en juego en esa situaci\u00f3n. En algunos lugares de la ciudad en aquellos a\u00f1os circulaban las versiones verdaderas, los hechos, los relatos que permit\u00edan conocer lo que estaba pasando por debajo de la marea de informaci\u00f3n manipulada. Antonia era tambi\u00e9n Sherezade, sola en un departamento de Buenos Aires contaba su historia y la historia de sus hijos. Ella como tantos otros en Am\u00e9rica Latina, nos han ayudado a resistir y tambi\u00e9n a recordar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas gracias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Caracas, Venezuela. 2 de agosto, 2011<\/p>\n<h6>Photo:\u00a0Miguel Lucena, <em>Cuadernos Hispanoamericanos<\/em> (Madrid, Spain)<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Discurso de aceptaci\u00f3n del premio R\u00f3mulo Gallegos al ganar la XVII edici\u00f3n del Premio Internacional de Novela R\u00f3mulo Gallegos con la novela, <em>Blanco nocturno<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1306,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[4465],"genre":[2009],"pretext":[],"section":[2350],"translator":[2458],"lal_author":[3024],"class_list":["post-1309","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-numero-1","genre-essays-es","section-dossier-ricardo-piglia-es","translator-arthur-malcolm-dixon-es","lal_author-ricardo-piglia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1309","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1309"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1309\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32030,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1309\/revisions\/32030"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1306"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1309"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1309"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1309"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=1309"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=1309"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=1309"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=1309"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=1309"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}