{"id":1232,"date":"2017-04-18T02:14:02","date_gmt":"2017-04-18T08:14:02","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/2016\/05\/punished-body-interview-pedro-lemebel-john-better\/"},"modified":"2024-04-10T09:27:12","modified_gmt":"2024-04-10T15:27:12","slug":"punished-body-interview-pedro-lemebel-john-better","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2017\/04\/punished-body-interview-pedro-lemebel-john-better\/","title":{"rendered":"&#8220;El cuerpo castigado: Una entrevista a Pedro Lemebel&#8221; de John Better"},"content":{"rendered":"<p><em>Pedro Lemebel es un fen\u00f3meno de la literatura latinoamericana de este tiempo. Uso el t\u00e9rmino fen\u00f3meno en su doble acepci\u00f3n: es un escritor original y un prosista notable y, para sus lectores, es un freak, alguien que llama la atenci\u00f3n desde el aspecto y rechaza la normalizaci\u00f3n ofrecida.\u00a0&#8211;\u00a0Carlos Monsiv\u00e1is<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pedro Lemebel (Chile, 1955) es el escritor latinoamericano a quien un d\u00eda el gran Roberto Bola\u00f1o se le dio por definirle ingenuamente como: \u201cEl poeta m\u00e1s grande de su generaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Una rese\u00f1a biogr\u00e1fica poco o nada dir\u00eda de nuestro autor en menci\u00f3n. Para qu\u00e9 mencionar que fue artista pl\u00e1stico, que fund\u00f3 el colectivo \u201cLas Yeguas del Apocalipsis\u201d junto a Francisco Casas, y cuyos performances fueron muy conocidos durante la d\u00e9cada de los ochenta. Desde entierros en cal viva, bailes folcl\u00f3ricos sobre vidrios o cabalgatas nudistas en las instalaciones de centros universitarios, son las huellas barrosas de su galopar por aquellos a\u00f1os de llantos y desapariciones. Para qu\u00e9 decir que es un izquierdista de hueso rabioso, que se travisti\u00f3 m\u00e1s de una vez para que las calles de Santiago de Chile tuvieran una Mar\u00eda Magdalena que les socorriera a los del Frente patri\u00f3tico Manuel Rodriguez en medio del humo picante de las bombas lacrim\u00f3genas. Para qu\u00e9 revelar que se pasea en tac\u00f3n alto por muchas ciudades del mundo declarando eso de que \u201cser pobre y maric\u00f3n es peor que cualquier cosa\u201d. Para qu\u00e9 decir que lleva el apellido Lemebel como una muestra de hombr\u00eda y orgullo con su apellido materno, que estuvo de telonero en un concierto de Manu Chao, que se pase\u00f3 altivo por los pasillos del Chereaton con un whisky en la mano mientras un amargado Miguel Bos\u00e9 entres luces lo esperaba impaciente para conocer a ese mito llamado Lemebel. No est\u00e1 de m\u00e1s decir que el pobre de Bos\u00e9 casi se va de culo al ver al Pedro aparecer con la cara toda pintorreteada como &#8220;una m\u00e1scara de guerra que ofendi\u00f3 al conquistador&#8221;. Para qu\u00e9 competir y ufanarse de que gan\u00f3 tal o cual premio, advertir que quienes lo entrevistan corren el riesgo de quedarse sin primicia porque a lo mejor el escritor no est\u00e1 de buen humor y los deja con los crespos hechos a mitad del cuestionario de interrogantes.<\/p>\n<p>Leer a Pedro Lemebel es acercarse un poco al fuego, asunto que no resulta peligroso porque el autor ya puso las manos en el por nosotros, y algunos de sus libros como <em>Los incontables<\/em>, <em>Loco af\u00e1n<\/em>, <em>De perlas y cicatrices<\/em>, <em>Adi\u00f3s mariquita linda<\/em>, <em>La Esquina Es Mi Coraz\u00f3n<\/em>, entre otros dan fe de ello. Por estos d\u00edas el renombrado cronista chileno estrena su nuevo libro titulado <em>H\u00e1blame de amores<\/em>, un recorrido de cr\u00f3nicas donde se ven implicados aquellos que tuvieron la oportunidad de pasar por su cuerpo y su alma, un libro divertido donde hace un peque\u00f1o homenaje a Barranquilla, en el texto titulado \u201cLuna de Barranquilla que me hiciste sangrar\u201d, en el que cuenta una noche de fiesta en que se disput\u00f3 un efebo contra su colega Fernando Vallejo. Luego de rechazar decenas de invitaciones a encuentros literarios y muchas entrevistas a medios internacionales, el m\u00e1s\u00a0\u00e1cido de los cronistas de Am\u00e9rica Latina dialoga con SOHO. Nos habla de sus primeros a\u00f1os, de Vallejo, el Chile actual y por supuesto de amores.<\/p>\n<p><strong>John Better:\u00a0<\/strong>\u00bfPor qu\u00e9 Lemebel odia las entrevistas, algo en contra de los bien llamados periodistas prima?<\/p>\n<p><strong>Pedro Lemebel:\u00a0<\/strong>Odio esa pregunta cruel que siempre est\u00e1 respondida en el rostro compungido del marica interrogado. Detesto la obviedad de la entrevista, porque hay algo de superioridad en quien pregunta; el periodista juez, el periodista inquisidor, hay algo de horror en esto de declarar en el juicio de tu vida donde eres sospechoso de ser quien eres y culpable de reafirmarlo con descaro.<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>\u00bfMuy duros tus primeros a\u00f1os de vida, los recuerdas a menudo?<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>La biograf\u00eda minoritaria es tramposa, siempre te pone en ese lugar cristiano y demacrado.\u00a0Ni tanto drama, algunos rasgu\u00f1os nada m\u00e1s, mis a\u00f1os pendejuelos los viv\u00ed bien. La literatura le pone ese velo dram\u00e1tico a la biograf\u00eda, al final es asunto de mercado y teatralidad homo. Viste que si la marica sufre, m\u00e1s vende, puro masoquismo teatral y lucrativo, prima.<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>\u00bfQuedaste \u201cembarazado\u201d muy chico, como fue esto?<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>Esa es una cr\u00f3nica de infancia cuando trague un huevo de guarisapo y me creci\u00f3 en el vientre, pero eso le pasa a los ni\u00f1os pobres, en Harvard los estudiantes gringos me preguntaban: \u00bfeso ser realismo m\u00e1gico?.<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>\u00bfEn qu\u00e9 momento aparece Francisco Casas en tu vida y se convierten en las Yeguas del Apocalipsis?<\/p>\n<p><strong>PL: <\/strong>En el a\u00f1o de 1987, sentados en una vereda del Santiago en dictadura, tomando un vino, pensamos en fundar un colectivo que abriera las puertas de las homosexualidades chilenas. Estaba el Sida y la dictadura, y era semana santa. Por una ventana abierta se escuchaba la tele y esas pel\u00edculas del Hollywood b\u00edblico. Por eso se nos ocurri\u00f3 el nombre \u00e9pico; Yeguas del Apocalipsis, como Ben Hur o Cleopatra. Nuestra primera obra fue reinstalar el nombre obrero en la marquesina hollywoodera. El bautismo dorado\u00a0de nuestros proletarios nombres.<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>\u00bfY la escritura en que momento se presenta?<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>Antes escrib\u00eda cuentos y me iba bastante bien, pero la ficci\u00f3n me quedaba como un traje prestado y fingido. Entonces escrib\u00ed El Manifiesto (Hablo por mi diferencia), me pagaron por publicarlo y me pidieron otro texto. As\u00ed naci\u00f3 mi cr\u00f3nica por necesidad de subsistencia. Me qued\u00f3 como anillo al dedo, por eso digo con falsa modestia de reina calva, que en Latinoam\u00e9rica, me peino con la cr\u00f3nica.<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>Siempre te asocian con eso del escritor gay, el escritor marica, \u00bfcu\u00e1n marica eres y cuan escritor, prima?<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>Ante esta pregunta cito lo que dijo Monsivais, mi amigo que ya no est\u00e1. M\u00e1s que literatura homosexual, hablamos de una subjetividad castigada, de una sensibilidad ignorada. \u00bfNo lo encuentras lindo? Aunque ahora pienso que los devenires escriturales minoritarios estallan en diversas er\u00f3ticas parlantes, performaticas, actuantes. No es solo la escritura marica. Hay miles de gorjeos transurbanos, met\u00e1foras de sexualidades zoomorfas que est\u00e1n apareciendo, que est\u00e1n por venir.<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>Roberto Bola\u00f1o am\u00f3 tu obra y eso despert\u00f3 celos entre muchos del establisment, acusaron a Bola\u00f1o de loco al alabarte como lo hizo. \u00bfQu\u00e9 importancia tuvo \u00e9l en tu vida?<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>Bola\u00f1o ya me conoc\u00eda desde las Yeguas, y \u00e9l era riguroso en sus comentarios y no eran gratuitos. Su muerte fue un golpe inesperado.<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>\u00bfPrima, insisten en eso de que eres un autor de culto, hay lemebelianos entre nosotros?<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>Quiz\u00e1s eso del escritor de culto tiene algo de coleccionista, de anticuario marica. Que n\u00e1usea. Detesto la mitoman\u00eda machista de poner a la literatura como centro de todo y rescatar a los escritores malditos y alcoh\u00f3licos perdidos. Esos comentarios me hacen inalcanzable, y yo quiero estar ah\u00ed, en la calle, en la vereda, pirateado por el comercio clandestino, al alcance de la mano donde mi pueblo me quiera coger. Pertenezco a mi social popular y copular.<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>\u00bfCu\u00e1ndo empezaste a darte cuenta que las cosas en tu pa\u00eds no andaban tan bien?<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>Desde siempre, desde antes de escribir descubr\u00ed con dulce amargura el paisaje proletario en mi ni\u00f1ez. Pero de ni\u00f1o uno cree que su metro cuadrado de miseria es el mundo. Y yo quer\u00eda pintarlo, decorarlo con met\u00e1foras y adjetivos cursis, a eso le dicen barroco desclosetado, cuando yo nunca sal\u00ed del closet, \u00e9ramos tan pobres que ni siquiera teniamos ropero.<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>\u00bfCu\u00e1ndo has afirmado ser v\u00edctima de censuras y marginamientos, a qu\u00e9 te refieres?<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>Mira, siempre la \u00faltima segregaci\u00f3n reflota todas las negaciones anteriores. Si bien es cierto ya no recibo tantas humillaciones, porque la homofobia letrada y liberal ha cambiado de actitud, ahora me leen, dicen ellos. Ahora lagrimean un poco con mis temas de travestis masacrados y detenidos desaparecidos. Ahora fingen integrarme a su horroroso mundo diet. Pero a m\u00ed nunca me interes\u00f3 ese mundo, me da asco ser un triste funcionario de la literatura.<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>Por cierto prima, te intentaron matar, un desquiciado en una lectura al sur de Chile, \u00bfQu\u00e9 sentiste esa vez?<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>Durante aquella lectura un tipo sali\u00f3 del p\u00fablico con la mano en la axila y comienza a insultarme y alguien me dice: \u201ccuidado tiene un fierro\u201d y yo no relacion\u00e9 fierro con arma. Y me dije: que tanto, le doy un paraguazo a este fascista. Y ah\u00ed le cayeron encima mis amigos del Frente Patri\u00f3tico Manuel Rodr\u00edguez y lo desarmaron. Yo me dije: Ni que fuera Lennon.<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>\u00bfPedro, en Chile algunos piensan que la dictadura qued\u00f3 atr\u00e1s con la muerte de Pinochet, qu\u00e9 dices a ello?<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>Las dictaduras reaparecen en las paredes cada cierto tiempo, como esas manchas en los muros revenidos\u00a0que pintan con su propaganda de pa\u00eds rico y feliz. Aqu\u00ed no hubo juicio\u00a0a Pinochet, se hizo una pactada transici\u00f3n y los torturadores victimarios andan sueltos. Hasta el miserable que asesin\u00f3 a V\u00edctor Jara anda por ah\u00ed muy campante. Cuando muri\u00f3 Pinochet, el nieto del general Prat, victima del dictador, hizo la larga fila camuflado en el funeral, y estando frente al vidrio de la urna lo escupi\u00f3.<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>Tu novela <em>Tengo miedo torero<\/em> fue un \u00e9xito en ventas, pero coincidi\u00f3 con la muerte de tu madre, \u00bfEn qu\u00e9 forma te afect\u00f3 la exposici\u00f3n medi\u00e1tica y si te afecta aun hoy?<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>Odi\u00e9 esa novela por muchos a\u00f1os hasta que amain\u00f3 el dolor de su partida, hasta que dej\u00f3 de llover su muerte. Ahora la miro como un buen ejercicio de novela, me result\u00f3 \u00bfy qu\u00e9?. A Bola\u00f1o nunca le gusto, dec\u00eda que era un follet\u00edn, y eso fue, sin m\u00e1s pretensi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l era la pregunta?<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>La exposici\u00f3n medi\u00e1tica, Prima.<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>Eso es relativo, a veces es mucho cuando saco un libro nuevo, pero he aprendido a torear al monstruo medi\u00e1tico, camuflarse, ir de otra por el anonimato callejero. A veces paso por se\u00f1ora loca, por pobladora travesti a medio operar, a medio cirujear por cambio de sexo, lo que sea, lo que me sirva para invisibilizarme y poder sumergirme en las aguas profanas de la urbe, y conocer la ciudad, hacerse ciudad, mercado libre y libro manoseado, usado, ne\u00f3n pobre, vereda latinoamericana criolla, calzada mestiza y descalza. \u00bfTe fijas?<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>Una vez le robaste un beso a Serrat, \u00bfA qu\u00e9 te supo ese beso y el dado a Garc\u00eda M\u00e1rquez, cuando sucedi\u00f3 aquello?<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>No fueron solo hombres, tambi\u00e9n hubo mujeres, me pusieron La yegua besadora. Lo de Serrat fue furtivo pero lindo, esa historia est\u00e1 en el libro Loco Af\u00e1n, pero Joan Manuel nunca habla de aquella vez que mi boca canto en su boca. El beso a Gabo fue consentido, a la salida de un teatro ac\u00e1 en Santiago y me supo a insectos muertos.<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>Abriste un concierto de Manu Chao en Chile, \u00bfC\u00f3mo fue esa locura?<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>Manu mi querido amigo, me pidi\u00f3 telonearlo en un concert, imagina, y aunque yo tengo experiencia con p\u00fablicos masivos, esto era un estadio delirante de fans de Manu, pero pese al susto y los gritos, me escucharon y sali\u00f3 bien el texto: \u00bfQu\u00e9 hora son mi coraz\u00f3n?.<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>Jorge Carrion , cr\u00edtico y escritor barcelon\u00e9s, fue el compilador del libro \u201c<em>Mejor que la ficci\u00f3n<\/em>\u201d donde apareces junto a \u201cGrandes luminarias\u201d del g\u00e9nero, \u00e9l afirma ante la pregunta, de qu\u00e9 si lo escrito por ti se acerca a la auto ficci\u00f3n, que Lemebel no est\u00e1 muy lejos de Fernando Vallejo, con la diferencia que Vallejo asegura haber escrito una novela y t\u00fa una cr\u00f3nica, qu\u00e9 opinas, prima?.<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>Lejos estamos pues hija de ser estrellas del g\u00e9nero. Luminarias de la cr\u00f3nica son Monsivais, Edgardo Rodr\u00edguez Julia, una que otra amiga loca por ah\u00ed en los arrabales de Lima o Buenos Aires. El resto es papel picado, periodismo viajero y sopl\u00f3n. Les falta biograf\u00eda y calle a esa tropa de cronistas del beau monde. Tristes funcionarios de la cr\u00f3nica. Yo no postulo a ning\u00fan cargo en la realeza de las letras, lo m\u00edo son apenas unos despuntes iletrados, unas trazas de esti\u00e9rcol tornasol en la p\u00e1gina que se lee como deseo insatisfecho, anhelante, venga el burro, como dice Nicanor Parra. A veces dejo la arrogancia y soy terrible de humilde, para no ser igual a mi misma, me traiciono, pero no me creo mucho.<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>Hablando De Vallejo tuviste un encuentro con \u00e9l hace a\u00f1os en Barranquilla, en el c\u00e9lebre Carnaval de las artes que organiza la Fundaci\u00f3n La Cueva \u00bfse hab\u00edan visto antes? y h\u00e1blanos de esa cr\u00f3nica que aparece en tu nuevo libro H\u00e1blame de amores donde cuentas una picante an\u00e9cdota junto a vallejo.<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>Mira, nada, Vallejo a ratos es un ni\u00f1o p\u00e1lido y melanc\u00f3lico como un velero sin oc\u00e9ano encallado en su ret\u00f3rica fantasiosa. Esa noche era especial porque Fernando volv\u00eda a Colombia y est\u00e1bamos frente al mar con la orquesta retumbando el tema L\u00e1grimas Negras. Ese encuentro fue muy lindo, y la cr\u00f3nica es una versi\u00f3n aumentada de esa noche tiesa y caliente en el carnaval de Barranquilla, por cierto la cr\u00f3nica se titula Luna de Barranquilla que me hiciste sangrar. Pero a \u00e9l lo conozco poco.<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>\u00bf<em>H\u00e1blame de amores<\/em>, qu\u00e9 pueden esperar los lectores de \u00e9l?<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>Est\u00e1 ya en circulaci\u00f3n por editorial Planeta, y es un libro de cr\u00f3nicas mixtas, materiales diversos: fotos, dibujos, textos, cartas, panfletos etc, igual que el resto de mis libros, no esperen nada novedoso, en el fondo siempre cantamos la misma canci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>\u00bfTe han amado los hombres?<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>Puede que s\u00ed, solo que no me lo han dicho. Solo dicen te quiero, pero querer es una obsesi\u00f3n sin m\u00edstica amatoria. Por eso digo que no conozco eso que llamas amor.<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>En algunas de tus cr\u00f3nicas cuentas que has pagado por compa\u00f1\u00eda, \u00bfQu\u00e9 tan caro es el amor?<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>Por sexo he pagado, sin culpa, pero como dice una loca amiga: sale m\u00e1s barato pagar, es un tr\u00e1mite preciso, porque si te enamoras y te lo llevas a la casa, el alcohol, las drogas, la manutenci\u00f3n etc., se queda a vivir y es un dineral. La b\u00fasqueda del amor es tan cursi, amiga, prefiero que me amen por Facebook y en silencio. Nunca entend\u00ed esa algebra amorosa del intercambio de corazones. Kristeva, dice algo muy bello que puse de epilogo en <em>H\u00e1blame de amores<\/em>:<\/p>\n<p>\u201cMi unico amor surge de mi \u00fanico odio\u201d(&#8230;..) \u201cun odio en el mismo origen del entusiasmo amoroso, un odio preexistente al velo de la idealizaci\u00f3n amorosa\u201d.<\/p>\n<p>&#8230;..y estoy de acuerdo, t\u00fa no, Betty Better?<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>Prima, soy de las que creo en el amor \u00bfves esta cicatriz? Bueno, es prueba de eso que yo conozco llamado amor, pero mejor sigamos la entrevista.<\/p>\n<p>Acabas de superar un delicado c\u00e1ncer \u00bfQu\u00e9 es peor? \u00bfLa enfermedad o las secuelas de la dictadura?<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>Prefiero el c\u00e1ncer, quiz\u00e1s se puede revertir y cicatrizan bien las cirug\u00edas, la dictadura queda para siempre en la impune ausencia de nuestros muertos.<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>\u00bfQu\u00e9 tal las adaptaciones de tus libros al teatro o al cine, te han sentado bien?<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>Me han dado para vivir un tanto m\u00e1s que las publicaciones en Anagrama, que es puro brillo y sofisticaci\u00f3n cultural. Tengo Miedo Torero quiz\u00e1s ahora se haga pel\u00edcula, la escrib\u00ed pensando que pod\u00eda ser un buen gui\u00f3n cinematogr\u00e1fico, ya se ver\u00e1, falta money. Viste que vivimos hablando de eso. Debe ser porque en Chilito dicen que reina el vil metal, pero no chorrea a los m\u00e1s necesitados. Por esa propaganda de El Dorado neoliberal, llegan tantos inmigrantes, yo espero a un taxi boy (prostituto) colombiano que sea poeta para pagarle en met\u00e1foras.<\/p>\n<p><strong>JB:\u00a0<\/strong>\u00bfPor \u00faltimo, te desnudar\u00edas para Soho?<\/p>\n<p><strong>PL:\u00a0<\/strong>Hace poco conoc\u00ed a Tunick, tiene algo de morbo en su mirada obesa. El desnudo para mi a estas alturas es agresivo, soy un cuerpo castigado, hija.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Octubre 2014<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pedro Lemebel (Chile, 1955) es el escritor latinoamericano a quien un d\u00eda el gran Roberto Bola\u00f1o se le dio por definirle ingenuamente como: \u201cEl poeta m\u00e1s grande de su generaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1233,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[4464],"genre":[658],"pretext":[695,692],"section":[2355],"translator":[2460],"lal_author":[3521],"class_list":["post-1232","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-numero-2","genre-entrevista","pretext-entrevista","pretext-interview","section-dossier-pedro-lemebel-es","translator-george-henson-es","lal_author-john-templanza-better"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1232","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1232"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1232\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":32160,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1232\/revisions\/32160"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1233"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1232"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1232"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1232"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=1232"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=1232"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=1232"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=1232"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=1232"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}