{"id":10739,"date":"2022-02-11T16:41:34","date_gmt":"2022-02-11T22:41:34","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/2022\/05\/covid-19-de-laura-cracco\/"},"modified":"2023-05-23T21:10:50","modified_gmt":"2023-05-24T03:10:50","slug":"covid-19-de-laura-cracco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2022\/02\/covid-19-de-laura-cracco\/","title":{"rendered":"&#8220;COVID 19&#8221; de Laura Cracco"},"content":{"rendered":"<div class=\"caption\"><\/div>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>The many men, so beautiful!<br \/>\nAnd they all dead did lie:<br \/>\nAnd a thousand thousand slimy things<br \/>\nLived on; and so did I.<\/em><br \/>\nColeridge<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">I<\/p>\n<p>El m\u00e1s apto frota gel en sus manos como si puliera un trofeo;<br \/>\nde las farmacias arrasaron las mascarillas<br \/>\nque protegen contra el miedo;<br \/>\nen el s\u00faper los estantes devuelven una sonrisa fantasma,<br \/>\nni dientes, lengua ni labios.<\/p>\n<p>Guardamos la distancia, dos metros infinitos nos alejan,<br \/>\nen la avenida rebotan<br \/>\nlos ecos remotos de un paseante,<br \/>\nse escucha alg\u00fan p\u00e1jaro extinto,<br \/>\nno hay cad\u00e1veres pudri\u00e9ndose al sol<br \/>\nni improvisadas piras en las aceras ni en los parques<br \/>\n(en el Palacio de Hielo no hay patinadores pero est\u00e1 a rebosar),<br \/>\nun silencio bien custodiado nos vigila.<br \/>\n\u2014\u00bfQui\u00e9n es el \u00faltimo? \u2014pregunta el joven a la fila dispersa.<br \/>\nNadie responde. Nadie habla<br \/>\naunque no est\u00e1 prohibido.<br \/>\nTodos elevamos en oraci\u00f3n las manos cubiertas con l\u00e1tex<br \/>\ny protegemos los endebles tapabocas.<br \/>\nEl joven r\u00ede y muestra unos dientes inocentes,<br \/>\nno lleva guantes ni mascarilla,<br \/>\nel futuro le pertenece.<br \/>\nA\u00fan ignora que la muerte viaja en las palabras.<br \/>\nUn silencio bien custodiado nos vigila<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">II<\/p>\n<p>La mujer sonr\u00ede y los ojos son casi dos rayas,<br \/>\nel hombre recibe la taza de sopa:<br \/>\n\u00bftienen la culpa de que el mundo corra tanto<br \/>\ny que aviones, trenes, autopistas se despe\u00f1en?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">III<\/p>\n<p>Los troncos desnudos transparentan el cielo,<br \/>\nlas calles son calzadas exclusivas para el viento<br \/>\nque juega con las Cuatro Torres<br \/>\ncomo si estuvieran hechas de papel<br \/>\n\u2014quiz\u00e1 lo est\u00e9n al fin y al cabo\u2014,<br \/>\nla inmensidad que anida en los palacios<br \/>\nremeda a un buf\u00f3n sin corte en la ciudad vac\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">IV<\/p>\n<p>Y pensar que ni siquiera llega a c\u00e9lula,<br \/>\ny pensar que la vieja prepar\u00f3 la sopa de hace quinientos a\u00f1os o m\u00e1s<br \/>\ny \u00e9l la comi\u00f3 con un hambre de comida y de memoria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">V<\/p>\n<p>El jinete yace por tierra,<br \/>\nuna piedra deleznable<br \/>\no quiz\u00e1<br \/>\nun capricho de la tierra calcinada.<br \/>\nUna min\u00fascula mezcla de prote\u00edna y ARN<br \/>\nvac\u00eda el mundo y nos devuelve a un pasado sin turismo,<br \/>\nde estatuas que relajan la pose<br \/>\n\u2014merecido descanso despu\u00e9s de tanto siglo\u2014<br \/>\no cuadros que se miran a s\u00ed mismos;<br \/>\nhace saltar rutinas o empe\u00f1os, el destino, pues,<br \/>\nde quienes horas antes&#8230;<br \/>\nme confund\u00ed en una torre de palabras<br \/>\n\u2014yo, t\u00fa, \u00e9l, ella, lo, nosotros, ustedes, ellos, ellas\u2014<br \/>\ncon la palabra hombre.<br \/>\nLa torre se inclina,<br \/>\nquiz\u00e1s caiga, ojal\u00e1 caiga,<br \/>\nyo, ella, lo impreciso, la imprecisa,<br \/>\nel impreciso, la cosa viviente,<br \/>\ninerme pero con futuro,<br \/>\nyo soy el fracaso de la humanidad,<br \/>\npero tambi\u00e9n su \u00faltima baza<br \/>\ncomo el hu\u00e9sped moribundo para el virus,<br \/>\nla soledad incontrastable<br \/>\na medio camino entre el bestia y la Bastilla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">VI<\/p>\n<p>Los convoyes avanzan por las calles doblemente desiertas<br \/>\nen madrugadas en que no canta el gallo.<br \/>\nMarchan lentos, no hay prisa,<br \/>\na los que llevan no van a ning\u00fan lugar<br \/>\ny desde hace tiempo nadie los espera.<br \/>\nNo hay flores ni c\u00e1nticos ni procesiones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">VII<\/p>\n<p>La mayor proeza del h\u00e9roe es ser hombre:<br \/>\nUlises tuvo que visitar a los muertos,<br \/>\nllorar junto a su difunta madre<br \/>\ny padecer el eterno rencor de \u00c1yax<br \/>\npara volver a casa;<br \/>\nGilgamesh al final sabr\u00e1 que su vida<br \/>\nfue un soplo ante las magn\u00edficas murallas<br \/>\ny la larga traves\u00eda en pos de la inmortalidad<br \/>\nlo devolvi\u00f3 a Uruk con las manos vac\u00edas;<br \/>\nincluso la c\u00f3lera de Aquiles cede<br \/>\ny devuelve el cuerpo de H\u00e9ctor a su padre.<br \/>\nEl destino del h\u00e9roe es ser hombre,<br \/>\npero el nuestro<br \/>\nes ocupar por un breve instante el lugar de aqu\u00e9l<br \/>\ny recitar las haza\u00f1as de Ulises, por ejemplo,<br \/>\ncomo quien lee una autobiograf\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">VIII<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los p\u00e1jaros extintos<br \/>\ny los aplausos de las 8 de la tarde<br \/>\n(\u00bfaplauso o golpes?),<br \/>\nlas sirenas de ambulancia son la otra voz del silencio.<br \/>\nCruzan calles vac\u00edas, oc\u00e9anos infernales,<br \/>\nnoche y d\u00eda una larga noche<br \/>\nde una negrura apenas rota por un p\u00e1lido resplandor:<br \/>\ncu\u00e1n profundo es el abismo<br \/>\nasomados a la ventana,<br \/>\nla m\u00fasica hipnotiza a fuertes y d\u00e9biles por igual.<br \/>\nLos h\u00e9roes no sobreviven al final de la jornada:<br \/>\nno habl\u00e1bamos de la Odisea,<br \/>\nla cera de la miel no acall\u00f3 a la muerte<br \/>\nni el mecate amarr\u00f3 vida y voluntad al m\u00e1stil.<br \/>\nMascarillas, batas blancas y verdes, guantes<br \/>\ncon dedos desinflados,<br \/>\npulmones infectados de agua maldita,<br \/>\ncabelleras confundidas con algas<br \/>\ny dientes como espinas de pescado pulidas por el hambre<br \/>\nflotan sobre la corriente oscura<br \/>\nque va y viene en el cielo sin ventanas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">IX<\/p>\n<p>Quiero ir al centro como un fantasma,<br \/>\nno cualquier fantasma,<br \/>\nno la m\u00edsera sombra de m\u00ed,<br \/>\nquiz\u00e1 el sordo fantasma de Hamlet o las brujas de Macbeth<br \/>\no las once almas que recitan Despair and die, Despair and die,<br \/>\ndesespera y muere, junto a los exhumados o nunca hallados,<br \/>\nlos vencedores o ca\u00eddos de toda Espa\u00f1a<br \/>\nen una guerra donde el odio a\u00fan se sirve en bares con tapas y el buen Rioja.<br \/>\nUn espectro que desaloja el cielo, pincha los ojos, envenena el o\u00eddo, convierte en ceniza lo que toca,<br \/>\ny con los cascos de su caballo borra el tenue trazo,<br \/>\ntiza blanca sobre polvo,<br \/>\nentre los vivos y los muertos.<br \/>\nQuiero ir al centro, prohibido hasta el verano.<\/p>\n<p>El planeta se inclin\u00f3 alrededor del sol,<br \/>\nla noche larga arrastra la cola de su vestido sobre el norte<br \/>\n\u2014novia negra de d\u00edas breves\u2014.<br \/>\nRegresaron las ambulancias y el oto\u00f1o;<br \/>\ninterminables caravanas de taxis sin pasajero:<br \/>\nLIBRE suena a maldici\u00f3n;<br \/>\nSE VENDE, SE ALQUILA, CERRADO HASTA NUEVO AVISO anta\u00f1o tiendas;<br \/>\nfurgonetas negras,<br \/>\nno carrozas con coronas y lazos, no hay falso oro ni falsa plata<br \/>\nen estas furgonetas;<br \/>\nhojas podridas, mascarillas y guantes sin dedos ensucian las aceras,<br \/>\ncada uno puede ser la muerte del otro;<br \/>\nse cruza la calle, la respiraci\u00f3n contenida,<br \/>\nse mascullan oraciones con fe o verg\u00fcenza.<br \/>\nSolo los fantasmas pisan con pie de plomo charcos y no resbalan,<br \/>\nhablan m\u00e1s alto que las sirenas<br \/>\nel miedo los abandon\u00f3 junto a la carne.<br \/>\nQuiero ir al centro prohibido como un fantasma,<br \/>\nno una cobarde sombra de m\u00ed que solo muere por m\u00ed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">X<\/p>\n<p>Al atardecer ojos azules despuntan en la b\u00f3veda gris:<br \/>\n\u00bfser\u00e1n los ojos de alg\u00fan santo que de tanto ser hombre se hizo Dios?<br \/>\n\u00bfSer\u00e1n los ojos del sabio Edipo que adivin\u00f3 el secreto de la Esfinge<br \/>\npero no a su madre<br \/>\ny en condena recibi\u00f3 la ciega videncia?<br \/>\n\u00bfA qu\u00e9 fantasma pertenecen los ojos que rompen el cielo<br \/>\ny nos vigilan como err\u00e1ticas gotas de esperanza?<\/p>\n<p>Al anochecer la luna llena los huecos,<br \/>\nen algunos costeados motean sonrisas negras:<br \/>\ncada una nos absuelve de vivir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Del libro in\u00e9dito\u00a0<em>La muerte viaja en las palabras<\/em><\/p>\n<h6><strong>Foto:<\/strong> Laura Cracco, escritora venezolana. \u00a9 Lisbeth Salas.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El m\u00e1s apto frota gel en sus manos como si puliera un trofeo; \/ de las farmacias arrasaron las mascarillas \/ que protegen contra el miedo; \/ en el s\u00faper los estantes devuelven una sonrisa fantasma, \/ ni dientes, lengua ni 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