{"id":10688,"date":"2022-02-11T11:37:28","date_gmt":"2022-02-11T17:37:28","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/2022\/05\/la-mirada-insolente-de-la-poeta-chilena-elvira-hernandez-de-soledad-marambio\/"},"modified":"2023-05-23T21:15:09","modified_gmt":"2023-05-24T03:15:09","slug":"la-mirada-insolente-de-la-poeta-chilena-elvira-hernandez-de-soledad-marambio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2022\/02\/la-mirada-insolente-de-la-poeta-chilena-elvira-hernandez-de-soledad-marambio\/","title":{"rendered":"&#8220;La mirada insolente de la poeta chilena Elvira Hern\u00e1ndez&#8221; de Soledad Marambio"},"content":{"rendered":"<p>Nota del editor: Este ensayo fue publicado originalmente en <a href=\"https:\/\/www.worldliteraturetoday.org\/2020\/autumn\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><i>World Literature Today<\/i><\/a>, Vol. 94, Nro. 4, oto\u00f1o 2020.<\/p>\n<hr \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Mientras la polic\u00eda ciega a los protestantes en las calles de Chile, la mirada de poetas como Elvira Hern\u00e1ndez se vuelve m\u00e1s importante que nunca.<\/em><\/p>\n<p>Mientras escribo estas palabras, Chile est\u00e1 ardiendo. Arden las calles, los monumentos, los s\u00edmbolos y signos de un sistema abusivo y desigual que se ha mantenido firme desde la dictadura de Pinochet. El pueblo clama \u201cno m\u00e1s\u201d; salen a las calles, a pesar de la violenta respuesta del gobierno. Ha habido muertos y heridos. Alrededor de doscientas personas perdieron la visi\u00f3n tras ser heridos por los balines disparados por la polic\u00eda. En medio del caos, el grafiti ha cubierto la ciudad. El pueblo escribe sus demandas, su agotamiento, su poes\u00eda.<\/p>\n<p>Imagino a Elvira Hern\u00e1ndez (Lebu, 1951) leyendo los muros, anotando lo que ve en las calles de Santiago. El humo, el grafiti, la represi\u00f3n, el pueblo que exige; miles, millones de personas que exigen un cambio. Hern\u00e1ndez comenz\u00f3 a escribir poes\u00eda durante el r\u00e9gimen de Pinochet; poco despu\u00e9s fue detenida por la polic\u00eda secreta, que supuestamente la confundi\u00f3 con una guerrillera fugitiva. La liberaron a los cinco d\u00edas y, poco despu\u00e9s, empez\u00f3 a escribir <i>La bandera de Chile <\/i>(1991), una colecci\u00f3n de poemas que circular\u00eda por a\u00f1os de boca en boca, mediante copias mimeografiadas y hojas sueltas. El libro, escrito en 1981, fue publicado diez a\u00f1os despu\u00e9s por una editorial argentina.\u00a0 La primera edici\u00f3n chilena no se imprimir\u00eda hasta el 2010.<\/p>\n<p>Justo antes de <i>La bandera chilena, <\/i>algo se quebr\u00f3. M\u00e1s de una cosa, en realidad. El pa\u00eds, el pueblo, su lenguaje, su tradici\u00f3n po\u00e9tica. Tras el golpe de estado, Hern\u00e1ndez dijo en una entrevista: \u201cno pod\u00edas escribir como antes. Habr\u00eda sido como comerse un plato de comida a\u00f1eja\u201d.<sup>1<\/sup> La vieja escritura, el estilo rimbombante de un Neruda con su voz de poeta prof\u00e9tico, era in\u00fatil frente a la violencia pol\u00edtica de un estado terrorista que se hab\u00eda tomado el pa\u00eds.<sup>2<\/sup> Para ella, el modelo que m\u00e1s sentido ten\u00eda despu\u00e9s del golpe fue el que instal\u00f3 Nicanor Parra, mejor conocido como anti-poes\u00eda. Parra acerc\u00f3 las calles, la fealdad, el absurdo y las peque\u00f1as cosas de la vida dom\u00e9stica a la poes\u00eda, desafiando la idea del poeta como un peque\u00f1o dios, como creador de mundos nuevos, como el elegido para darle voz al mundo<sup>3<\/sup>.<\/p>\n<p>El humor negro de Parra y su uso del lenguaje coloquial en la poes\u00eda fueron parte del material con el que trabajaba Hern\u00e1ndez. El resto \u2014y quiz\u00e1s la parte m\u00e1s importante\u2014 proven\u00eda de la realidad que la rodeaba y su particular forma de observar sus alrededores<sup>4<\/sup>. \u201cNo tengo otros ojos para ver lo que vi\u201d, escribi\u00f3 alguna vez, pero su mirada es aguda y est\u00e1 profundamente inmersa en la realidad. Lee los signos del diario vivir \u2014una bandera, un p\u00e1jaro, los deportes, la llegada de los d\u00edas y la ca\u00edda de las noches\u2014 y crea con ellos im\u00e1genes inquietantes cargadas de intimidad; su voz es la suya propia y la del colectivo al mismo tiempo: \u201cNunca escuch\u00e9 &#8216;peque\u00f1o dios&#8217; \/ menos &#8216;peque\u00f1o yo&#8217;. \/ Un grano de sal tiene que volver a su oc\u00e9ano\u201d. Hern\u00e1ndez no es una poeta-profeta que habla por nosotros, sino una de nosotros, siempre intentando volver a su oc\u00e9ano, donde estamos todos nosotros, nadando, siendo olas, espuma, peces, flotando e intentando no hundirnos. La diferencia es que Hern\u00e1ndez escribe su camino de regreso. Y ese camino comenz\u00f3 con la bandera:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">No se dedica a uno<br \/>\nla bandera de Chile<br \/>\nse entrega a cualquiera<br \/>\nque la sepa tomar.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">\u201cLa toma de la bandera\u201d<\/p>\n<p>La bandera de Hern\u00e1ndez \u2014o la forma en que ve y retrata la bandera de Chile\u2014 es una que no posee libre albedr\u00edo ni una subjetividad distintiva. Esta bandera \u2014 blanco, azul y rojo \u2014 no es m\u00e1s que un pedazo de tela que cuelga de un poste y que a veces arrastra el viento, de la misma manera en que ella fue arrastrada por las fuerzas de la historia. Escribo \u201cella\u201d porque es as\u00ed como Hern\u00e1ndez ve a la bandera: una tela, un pedacito de tela al que maltratan como han maltratado a las mujeres en Chile y muchas otras partes del mundo:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">La Bandera de Chile est\u00e1 tendida entre 2 edificios<br \/>\nse infla su tela como una barriga ulcerada \u2014cae<br \/>\ncomo<br \/>\nteta vieja\u2014<br \/>\ncomo una carpa de circo<br \/>\ncon las piernas al aire tiene una rajita<br \/>\nal medio<br \/>\nuna chuchita para el aire<br \/>\nun hoyito para las cenizas del General O&#8217;Higgins<br \/>\nun ojo para la Avenida General Bulnes<sup>5<\/sup><\/p>\n<p>A la bandera la cuelgan como a un pa\u00f1o de cocina en el tendedero de ropa, el resultado del trabajo femenino, de manos enrojecidas por el jab\u00f3n, la fricci\u00f3n, el agua fr\u00eda. No se enarbola alta ni con orgullo; esta bandera se hincha como un vientre desnutrido y se cae como el pecho arrugado de una mujer vieja y desgastada. Sin embargo, al mismo tiempo, ella \u2014la bandera\/mujer\u2014 debe estar lista para el p\u00fablico, el espect\u00e1culo, y tambi\u00e9n para recibir las cenizas de los Hombres de la Rep\u00fablica, aquellos que construyeron lo que ahora quema la gente, cansada del abuso, de ser tratada como algo desechable, de ser olvidada por tanto tiempo ante el fr\u00edo, el miedo y el hambre.\u00a0 Porque a pesar de que Elvira Hern\u00e1ndez escribi\u00f3 <i>La bandera de Chile <\/i>en los a\u00f1os 80, se lee como una obra contempor\u00e1nea. \u201cLa bandera chilena es reversible\u2026 \/ La bandera de Chile \/ la divisi\u00f3n perfecta\u201d, reza uno de sus poemas: y, a decir verdad, \u00bfno tienen todos los pa\u00edses un s\u00edmbolo cuyo significado cambia seg\u00fan la perspectiva en que lo leas?<\/p>\n<p>Ahora vemos a dos Chile distintos en la toma de la bandera. Un Chile lo hace desde La Moneda, el palacio de gobierno, e involucra solo a la minor\u00eda m\u00e1s rica del pa\u00eds, quienes no quieren perder sus privilegios, que se aferran a la idea de que fueron ellos quienes formaron el pa\u00eds.\u00a0 El otro Chile est\u00e1 mucho m\u00e1s poblado; es el pa\u00eds que ha visto desaparecer a la educaci\u00f3n p\u00fablica, donde el derecho a la educaci\u00f3n se convirti\u00f3 en privilegio; el mismo pa\u00eds donde la comida se compra con tarjeta de cr\u00e9dito y la gente mayor trabaja duro hasta sus \u00faltimos d\u00edas, intentando sobrevivir con las m\u00edseras pensiones ideadas por el sistema neoliberal. Ese Chile es el que ahora enarbola su bandera con orgullo, mientras su pueblo reclama un orden nuevo y m\u00e1s equitativo.<\/p>\n<p>Es complicado y no tendr\u00eda sentido referirse a la poes\u00eda de Hern\u00e1ndez sin mencionar la realidad chilena actual. Ella es una gran poeta de lo cotidiano en un pa\u00eds que forcejea consigo mismo, pero permanece de pie. Su mirada est\u00e1 siempre sobre \u00e9l, en su tierra y su cielo, donde incluso se da el tiempo de contemplar las estrellas.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">No vi el Halley el primer d\u00eda \u2026<br \/>\nNo lo vi.<br \/>\nNo lo vi.<br \/>\nCon mi cabeza hundida en los papeles<br \/>\nletras sin sentido, letras<br \/>\ny me perd\u00ed esa maravilla de frac<br \/>\nesa fiesta nocturna, esa revuelta oscurona, ah por<br \/>\nhacer trabajo extra y m\u00e1s trabajo<br \/>\ncobrar y recobrar dineros y hacer<br \/>\ncontante y sonante<br \/>\nque el mundo siguiera existiendo para m\u00ed.<\/p>\n<p>Este poema es de <i>\u00a1Arre! Halley \u00a1Arre! <\/i>(1986), una colecci\u00f3n de poemas en donde habla sobre el furor que caus\u00f3 el cometa Halley en Chile durante el a\u00f1o 1986, la \u00faltima vez que el cuerpo celeste cruz\u00f3 el cielo terrestre. Hern\u00e1ndez redirige la mirada del lector hacia lo que importaba entonces: el cometa cruza el cielo mientras abajo, en la tierra, la gente intenta alimentarse y sobrevivir a la dictadura. La voz po\u00e9tica en el poema intenta ganarse la vida y no tiene tiempo para mirar las estrellas. Est\u00e1 quiz\u00e1s demasiado consciente de lo que sucede a su alrededor, una realidad demasiado cercana para poder mirar hacia otro lado. El \u00faltimo verso reza: \u201cDicen que era una cabeza degollada apareciendo \/ sin nunca querer desaparecer\u201d. Aqu\u00ed, el cometa se transforma en la cabeza de una v\u00edctima de la dictadura, una de las miles de personas que desaparecieron a manos del terrorismo de estado, y Hern\u00e1ndez entrelaza muy bien la banalidad del entusiasmo por el cometa \u2014 exacerbado por la televisi\u00f3n y la prensa \u2014 y los matices y horrores de la vida diaria en el Chile de la dictadura.<\/p>\n<p>A veces, la carga sobre la que escribe es m\u00e1s difusa, casi imperceptible en el orden de lo cotidiano, como en este poema de <i>El orden de los d\u00edas <\/i>(1991):<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">desvelos dom\u00e9sticos le nublan el d\u00eda \u2026<br \/>\ncamisas tendidas son cuerpos azotados<br \/>\nla f\u00edsica no le da la mano al hombre<br \/>\nlas ollas no se llenan s\u00f3lo con agua<br \/>\neste d\u00eda no termina<\/p>\n<p>Nuevamente, la pobreza y el hambre son el centro del poema. Hern\u00e1ndez puede escribir sobre los p\u00e1jaros que ve desde su ventana, del cometa Halley, un viaje, Santiago\u2026 pero nunca deja de observar lo que aqueja al colectivo, aquel oc\u00e9ano al que regresa, una palabra a la vez. Escribi\u00f3 en <i>P\u00e1jaros desde mi ventana <\/i>(2018) que \u201cLa poes\u00eda no es tem\u00e1tica. \/ La poes\u00eda habla de todo al mismo tiempo. \/ La poes\u00eda es una caja de sorpresas\u201d. La poes\u00eda de Hern\u00e1ndez est\u00e1, verdaderamente, llena de sorpresas, de ideas complejas y de los rincones oscuros de la rutina. Al repasar su obra, hay siempre una honda consciencia y compromiso pol\u00edtico. Lo dijo al escribir acerca del golpe de estado: \u201cConjeturo que de nada habr\u00eda servido saber que Goethe desaconsejaba al poeta interesarse en pol\u00edtica. Est\u00e1bamos en una regi\u00f3n de Am\u00e9rica donde escribir y hacerse part\u00edcipe de la lucha latinoamericana de los pueblos se presentaba de manera indisoluble\u201d. Pero, \u00bfqu\u00e9 sucede cuando la lucha nunca termina?<\/p>\n<p>Tras la dictadura, los nuevos gobiernos democr\u00e1ticos de la centroderecha y, m\u00e1s tarde, la derecha, vistieron a Chile con elegantes ropas neoliberales, tal como lo hizo Pinochet durante el r\u00e9gimen. El pa\u00eds se enriqueci\u00f3, pero la distribuci\u00f3n de la riqueza fue desigual y favoreci\u00f3 solo a unos pocos, condenando al resto de Chile a la precariedad. La desigualdad se agudiz\u00f3 aun m\u00e1s. Y cuando la lucha no termina, la poes\u00eda como la de Hern\u00e1ndez se vuelve pol\u00edticamente perenne, pero sin llegar al serm\u00f3n. Es eterna, con su dedicaci\u00f3n a lo cotidiano, con sus sutilezas, su fealdad, pero tambi\u00e9n grandeza.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Esta ma\u00f1ana<br \/>\ncon la luz matutina<br \/>\nla tarabilla ha llegado<br \/>\na golpear la ventana oriental.<sup>6<\/sup><\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Todav\u00eda creemos en los signos<br \/>\nY nos internamos en el d\u00eda<br \/>\nexpectante.<\/p>\n<p>Este libro sobre p\u00e1jaros es \u2014de momento\u2014 la publicaci\u00f3n m\u00e1s reciente de una poeta cuya obra fue por d\u00e9cadas un secreto a voces entre lectores y escritores de poes\u00eda<sup>7<\/sup>. Es tambi\u00e9n uno de sus libros m\u00e1s \u00edntimos. Podemos ver lo que ella ve a trav\u00e9s de su ventana, o m\u00e1s bien, ventanas, pues los poemas fueron escritos en un periodo de cuatro a\u00f1os e incluyen algunos de sus viajes. Pero con Hern\u00e1ndez no se trata simplemente de ver: siempre hay algo m\u00e1s detr\u00e1s de las im\u00e1genes que transmiten su poes\u00eda. Por ejemplo, podemos imaginar la mirada que observa a los p\u00e1jaros beber del roc\u00edo, pero esa mirada nos invita a contemplar algo m\u00e1s profundo. La mirada de la poeta se imagina a los p\u00e1jaros pensando en la necesidad de transformarse en algo m\u00e1s, de volver a ser dinosaurios, m\u00e1s grandes y poderosos, listos para luchar contra quienes destruyen su tierra, su agua, sus cielos, es decir, el medioambiente chileno. Esta preocupaci\u00f3n aparece en otro poema de la colecci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Desaparecieron los queltehues de Luis Carrera<sup>8<\/sup>.<br \/>\nHasta su escondrijo llegaron<br \/>\nlas podadoras el\u00e9ctricas<br \/>\nlas luminarias de jard\u00edn<br \/>\nlos perros que bajan a orinar desde los edificios.<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Desaparecieron<br \/>\nsu figura elegante y<br \/>\nsus reverencias.<\/p>\n<p>La poes\u00eda de Hern\u00e1ndez nos dice una y otra vez que la poes\u00eda nos habla de muchas cosas a la vez. Habla acerca de lo que ve a trav\u00e9s de la ventana, sobre sus cabezas, en las calles, en el est\u00f3mago del pueblo. Tambi\u00e9n nos dice mucho acerca de Elvira Hern\u00e1ndez, que no naci\u00f3 como Elvira Hern\u00e1ndez sino como Mar\u00eda Teresa Adriasola.\u00a0 Eligi\u00f3 este pseud\u00f3nimo para escribir poes\u00eda y dejar que Adriasola escribiera cr\u00edtica literaria, pero Hern\u00e1ndez se ha apoderado de toda su obra. Es ella, Hern\u00e1ndez, en quien pienso al leer su poes\u00eda. Es a Hern\u00e1ndez a quien imagino viendo Santiago arder, escribiendo lo que observa durante esos d\u00edas, usando nuevamente su mirada para registrar la desconexi\u00f3n de la autoridad y la violencia. Ahora que la polic\u00eda ciega deliberadamente a los protestantes, son ojos como los de Hern\u00e1ndez, aquellos ojos de mirada profunda y que pueden decir a los dem\u00e1s lo que ocurre en realidad, los que se vuelven m\u00e1s importantes que nunca.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Bergen, Noruega<\/em><\/p>\n<h5 style=\"text-align: right;\">Traducci\u00f3n de Antonia Alvarado<\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><sup>1<\/sup>\u00a0Carolina Solari, \u201cLa poeta ultra secreta\u201d, <i>Revista Paula, <\/i>septiembre de 2017.<\/h6>\n<h6><sup>2<\/sup>\u00a0Elvira Hern\u00e1ndez, \u201cGente del 73\u201d, <i>Guaraguao<\/i>, a\u00f1o 9, no. 21 (Invierno 2005), 89-99.<\/h6>\n<h6><sup>3<\/sup>\u00a0Vicente Huidobro (1893-1948) fue un poeta chileno de la vanguardia que cre\u00f3 el movimiento conocido como creacionismo, en donde se instaba a los poetas a ser peque\u00f1os dioses al crear mundos nuevos mediante la palabra.<\/h6>\n<h6><sup>4<\/sup>\u00a0Durante la dictadura de Pinochet, hubo un gran grupo de poetas escribiendo desde Chile y en el exilio. La obra de Elvira Hern\u00e1ndez ha sido considerada parte del grupo denominado como la neo vanguardia. Otros poetas considerados de la neo vanguardia son Juan Luis Mart\u00ednez, Soledad Fari\u00f1a y Carlos Coci\u00f1a.<\/h6>\n<h6><sup>5<\/sup>\u00a0Elvira Hern\u00e1ndez, <i>Los trabajos y los d\u00edas, <\/i>Lumen, 2016.<\/h6>\n<h6><sup>6<\/sup>\u00a0La tarabilla es un p\u00e1jaro com\u00fan, cuyo nombre cient\u00edfico es <i>Saxicola torquatus. <\/i><\/h6>\n<h6><sup>7<\/sup>\u00a0En 2018 recibe al fin su primer premio literario importante en Chile, y casi al mismo tiempo, fue galardonada con el Premio Iberoamericano de Poes\u00eda Pablo Neruda. Aunque no es que esto le preocupe demasiado.<\/h6>\n<h6><sup>8<\/sup>\u00a0Los queltehues son p\u00e1jaros comunes en Sudam\u00e9rica. Forman parte de la familia de los vanelinos.<\/h6>\n<h6><\/h6>\n<h5><strong>Antonia Alvarado<\/strong>\u00a0se encuentra completando una maestr\u00eda en Espa\u00f1ol en la Universidad de Oklahoma. Cuenta con t\u00edtulos en Literatura (Universidad de los Andes, Chile) y Educaci\u00f3n (Universidad del Desarrollo), y se ha desempe\u00f1ado como docente de escuela secundaria y como instructora de idiomas en Chile y Espa\u00f1a.<\/h5>\n<h6><strong>Fotograf\u00eda:<\/strong> Elvira Hern\u00e1ndez, poeta chilena, por\u00a0 Luis G. Collao.<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras escribo estas palabras, Chile est\u00e1 ardiendo. Arden las calles, los monumentos, los s\u00edmbolos y signos de un sistema abusivo y desigual que se ha mantenido firme desde la dictadura de Pinochet. El pueblo clama \u201cno m\u00e1s\u201d; salen a las calles, a pesar de la violenta respuesta del gobierno. Ha habido muertos y heridos. Alrededor de doscientas personas perdieron la visi\u00f3n tras ser heridos por los balines disparados por la polic\u00eda. En medio del caos, el grafiti ha cubierto la ciudad. El pueblo escribe sus demandas, su agotamiento, su poes\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":9851,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[2891],"tags":[4320],"genre":[2966],"pretext":[],"section":[2967],"translator":[],"lal_author":[3111],"class_list":["post-10688","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-de-world-literature-today","tag-numero-21","genre-de-world-literature-today","section-de-world-literature-today","lal_author-soledad-marambio-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10688","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10688"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10688\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9851"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10688"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10688"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10688"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=10688"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=10688"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=10688"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=10688"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=10688"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}