{"id":10686,"date":"2022-02-11T11:22:39","date_gmt":"2022-02-11T17:22:39","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/2022\/05\/el-ser-humano-esta-programado-para-encontrar-la-belleza-en-todo-una-entrevista-con-fernanda-trias\/"},"modified":"2023-05-23T21:12:31","modified_gmt":"2023-05-24T03:12:31","slug":"el-ser-humano-esta-programado-para-encontrar-la-belleza-en-todo-una-entrevista-con-fernanda-trias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2022\/02\/el-ser-humano-esta-programado-para-encontrar-la-belleza-en-todo-una-entrevista-con-fernanda-trias\/","title":{"rendered":"\u201cEl ser humano est\u00e1 programado para encontrar la belleza en todo\u201d:  Una entrevista con Fernanda Tr\u00edas"},"content":{"rendered":"<p>Con <i>Mugre rosa<\/i>, la escritora uruguaya Fernanda Tr\u00edas (Montevideo, 1976) fue galardonada con el Premio Sor Juana In\u00e9s de la Cruz, que se otorga anualmente desde 1993 a una novela escrita por una mujer en espa\u00f1ol. Entre las ganadoras del premio en a\u00f1os anteriores figuran la argentina Camila Sosa Villada, con su novela <i>Las malas<\/i>; la colombiana Laura Restrepo (por <i>Dulce compa\u00f1\u00eda<\/i>) y las mexicanas Ana Garc\u00eda Bergua (por <i>La bomba de San Jos\u00e9<\/i>), Margo Glantz (<i>El rastro<\/i>) y Cristina Rivera Garza, en dos ocasiones, por <i>Ya no pisa la tierra tu rey<\/i> y <i>Nadie me ver\u00e1 llorar<\/i>. <i>Mugre rosa<\/i> tambi\u00e9n gan\u00f3 el premio Bartolom\u00e9 Hidalgo de 2021, de la C\u00e1mara Uruguaya del Libro, en la categor\u00eda de narrativa.<\/p>\n<p>Publicada en 2020, <i>Mugre rosa<\/i> cuenta una historia terror\u00edfica e inquietante que sin embargo ahora nos parece muy familiar: una epidemia que azota a la humanidad en forma de una contaminaci\u00f3n del aire y el mar, la cual provoca ese extra\u00f1a y a la vez hermosa mugre que acecha la ciudad costera en donde habitan los protagonistas; una mujer separada de su pareja, quien se encuentra internado en un hospital, la madre de la mujer y el peque\u00f1o ni\u00f1o que ella cuida, y quien padece de una enfermedad que lo mantiene insaciable. Una obra dist\u00f3pica escrita antes de la pandemia de covid-19, la novela resulta quiz\u00e1 m\u00e1s inquietante por retratar una realidad muy parecida a lo que ha vivido la humanidad durante los \u00faltimos dos a\u00f1os, y esa experiencia global de incertidumbre, de miedo y tensi\u00f3n, hace que la novela se vuelve a\u00fan m\u00e1s relevante.<\/p>\n<p>El Premio Sor Juana In\u00e9s de la Cruz le fue otorgado a Tr\u00edas en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) en diciembre, en una ceremonia en la cual la directora de la FIL, Marisol Schulz, describi\u00f3 la novela como \u201cun libro necesario, intenso y pertinente\u201d. Y por su parte, la autora uruguaya aprovech\u00f3 su discurso de aceptaci\u00f3n para hablar del tema que trata el libro, y la amenaza que enfrenta la humanidad por el cambio clim\u00e1tico: \u201cYa me hab\u00edan dicho que predije la pandemia. Si cada generaci\u00f3n piensa en su apocalipsis, yo pertenezco a la que est\u00e1 protagonizando el terror clim\u00e1tico. La historia tiene algo de fant\u00e1stico, pero en el doble sentido de la palabra, y si se sinti\u00f3 fant\u00e1stico era justamente porque era real\u201d, dijo la autora. \u201cLa pregunta entonces no deber\u00eda ser \u00bfpor qu\u00e9 escribir una distop\u00eda clim\u00e1tica, una ciencia ficci\u00f3n clim\u00e1tica?, sino \u00bfpor qu\u00e9 no escribirla?\u201d. Y revel\u00f3 que el proceso creativo de <i>Mugre rosa<\/i> empez\u00f3 con un sue\u00f1o recurrente y terror\u00edfico.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n utiliz\u00f3 su discurso para quejarse de la pregunta recurrente en numerosos conversatorios y mesas de discusi\u00f3n de si actualmente existe un <i>boom<\/i> en la literatura femenina en Am\u00e9rica Latina: \u201cPodr\u00eda afirmar que en todas las mesas que he participado nunca falt\u00f3 esa pregunta. Nunca en la historia de la literatura, ni en la historia de la humanidad, las mujeres que escribimos hab\u00edamos tenido tanta visibilidad, y a\u00fan seguimos siendo invitadas a mesas que hablan de un fen\u00f3meno que sin duda es extra literario. Y la pregunta es insistente porque parece estar buscando una respuesta en el lugar equivocado, \u2018algo est\u00e1 pasando en la calidad de sus obras\u2019, parecen decir, al menos de que se trata de una generaci\u00f3n brillante, excepcional. La historia misma de este premio da cuenta de que no es as\u00ed\u201d, dijo.<\/p>\n<p>Y al estar en M\u00e9xico, aprovech\u00f3 el momento para agradecer al pa\u00eds por la solidaridad mostrada hacia sus compatriotas, \u201cporque soy uruguaya, porque nac\u00ed bajo una dictadura, y M\u00e9xico y su embajada en Montevideo le tendieron la mano a cientos de perseguidos, v\u00edctimas de terrorismo de estado. Ojal\u00e1 nunca m\u00e1s tengamos que recurrir a su solidaridad\u201d.<\/p>\n<p>Tr\u00edas habl\u00f3 con <i>Latin American Literature Today<\/i> en Guadalajara, acerca de su novela, su trayectoria y su escritura que logra ser a la vez \u201cs\u00faper uruguaya\u201d y una especie de obra h\u00edbrida que refleja las influencias que le han permeado por vivir m\u00e1s de d\u00e9cada y media fuera de su pa\u00eds natal, en varios ciudades latinoamericanas adem\u00e1s de Estados Unidos y Europa.<\/p>\n<p><b>Adam Critchley:<\/b> Naciste en Uruguay durante la dictadura (1973-1985), y en tus novelas <i>La azotea<\/i> y <i>Mugre rosa<\/i> describes cierto miedo e inquietud que viven tus personajes, ya sea ante una amenaza tangible, como la epidemia, o subyacente e invisible, como en tu novela <i>La azotea<\/i>. \u00bfQu\u00e9 tanto influye la experiencia de la dictadura en tu escritura?<\/p>\n<p><b>Fernanda Tr\u00edas:<\/b> Yo pienso que s\u00ed est\u00e1 presente en mi escritura de la manera en que estuvo presente en mi vida, de una manera subyacente, subliminal. Los primeros ocho a\u00f1os de mi vida viv\u00ed bajo una dictadura, pero no era de lo que se hablaba. Cada uno lo viv\u00eda de manera distinta, en mi caso era cuesti\u00f3n de un silencio tenso que estaba salpicado de murmullos, susurros. De ni\u00f1a yo entend\u00eda que algo pasaba, pero no lo entend\u00eda del todo. Tengo algunos recuerdos de algunos momentos tensos; por ejemplo, en el colegio que hab\u00eda un desalojo, hab\u00eda militares, entonces exist\u00edan ciertos recuerdos que permanec\u00edan como una bruma. Y hay muchas narrativas desde el regreso de la democracia acerca de esa etapa oscura, y cuando yo empezaba a escribir sent\u00eda que era un tema que estaba agotado, pero no es un tema agotado. Sigue habiendo cr\u00edmenes impunes, personas impunes, y muchas personas que siguen desaparecidas. El tema no est\u00e1 cerrado, sigue ah\u00ed, hay heridas abiertas. Siempre est\u00e1 la pregunta de c\u00f3mo escribir sobre esos temas. Siento que no escribo directamente sobre eso, pero que s\u00ed hay unas referencias, como esa sensaci\u00f3n de vivir con ese miedo, con esta tensi\u00f3n, una cierta hostilidad del otro, que uno no sab\u00eda si una persona era alguien que pod\u00eda informar. Yo crec\u00ed con eso. Y un silencio, que no se pod\u00eda decir nada sobre esas cosas. Todo eso inevitablemente lo absorb\u00ed y est\u00e1 presente en mi escritura.<\/p>\n<p><b>A.C.:<\/b> En <i>Mugre rosa<\/i> creas una tensi\u00f3n que provoca la pregunta en el lector de qu\u00e9 va a pasar, un ambiente que nos hace pensar en c\u00f3mo ser\u00eda vivir bajo una dictadura.<\/p>\n<p><b>F.T.:<\/b> Tiene mucho que ver con la tensi\u00f3n. Lo que a m\u00ed m\u00e1s terror me da es cuando sabes que en cualquier momento puede pasar eso, pero como no pasa va creando m\u00e1s tensi\u00f3n, un terror psicol\u00f3gico que empieza a pesar en la psique de las personas. Siempre en mi po\u00e9tica hay un silencio tenso, algo latente.<\/p>\n<p><b>A.C.:<\/b> Algunos han hablado de esta novela como ciencia ficci\u00f3n pero yo la veo m\u00e1s como ficci\u00f3n especulativa, un t\u00e9rmino que utiliz\u00f3 el autor brit\u00e1nico J.G. Ballard cuando le dec\u00edan que lo que escrib\u00eda era ciencia ficci\u00f3n, aunque toda ficci\u00f3n sea especulativa por naturaleza. \u00bfTe interesa la ciencia ficci\u00f3n como g\u00e9nero, o m\u00e1s bien buscas crear un mundo real pero enrarecido?<\/p>\n<p><b>F.T.:<\/b> Esa era mi intenci\u00f3n precisamente, yo quer\u00eda trabajar el enrarecimiento de la realidad, y ese enrarecimiento creo que se produce m\u00e1s cuando el mundo dist\u00f3pico es muy parecido al mundo real, pero que la diferencia, o el cambio, sea de grados, y que se hace m\u00e1s inquietante que crear un mundo futurista, en una nave espacial del a\u00f1o 2500, por ejemplo. Me gusta el t\u00e9rmino ficci\u00f3n especulativa, que a veces se utiliza para separar un texto del g\u00e9nero de ciencia ficci\u00f3n, por ser a veces considerada como una literatura menor, pero no tengo problema que se diga ciencia ficci\u00f3n. El autor argentino Juan Jos\u00e9 Saer dec\u00eda que todas sus novelas eran antropolog\u00eda especulativa porque lo que hac\u00eda era una radiograf\u00eda de la vida humana y yo me identifico mucho con eso. Al momento de escribir no me importan los g\u00e9neros, eso tiene que ver con los cr\u00edticos, quienes se encargan de colocar los textos en ciertas categor\u00edas. Yo siempre he trabajado mucho la construcci\u00f3n de personajes; quer\u00eda hacer lo mismo que vengo haciendo desde siempre, que es hacer una novela de personajes, muy psicol\u00f3gica, pero en un contexto muy dist\u00f3pico, y con esta mezcla centrarme en los conflictos de los personajes dentro de un entorno en donde ha surgido un conflicto dist\u00f3pico. Al final me parece que es muy interesante ir encontrando la manera de mezclar todo, que no sea tan importante si es realismo o ciencia ficci\u00f3n, que son cuestiones de mercado.<\/p>\n<p><b>A.C.: <\/b>Tambi\u00e9n hay una melancol\u00eda que permea <i>Mugre rosa<\/i>, que tiene que ver con la situaci\u00f3n que los personajes est\u00e1n viviendo, pero tambi\u00e9n me parece que va m\u00e1s all\u00e1, que en tu escritura existe una melancol\u00eda por naturaleza. \u00bfT\u00fa lo ves as\u00ed?<\/p>\n<p><b>F.T.:<\/b> Siempre he escrito personajes melanc\u00f3licos, todos mis personajes son melanc\u00f3licos. Es una cosa muy uruguaya, viene de la tradici\u00f3n uruguaya. Hay un rasgo de personalidad, desde el tango, ese disfrutar de la tristeza, nuestra m\u00fasica, nuestra literatura, con Juan Carlos Onetti por ejemplo, siempre hay algo melanc\u00f3lico, un poco oscuro, y es parte de m\u00ed, no lo puedo evitar.<\/p>\n<p><b>A.C.:<\/b> Ya llevas muchos a\u00f1os viviendo fuera de tu pa\u00eds, \u00bfsigues consider\u00e1ndote una escritora uruguaya? Roberto Bola\u00f1o dec\u00eda, por ejemplo, que m\u00e1s que un autor chileno, se consideraba un escritor latinoamericano.<\/p>\n<p><b>F.T.:<\/b> En t\u00e9rminos de escritura sigo teniendo un lazo fuerte que me une a esa tradici\u00f3n literaria de Uruguay, que me gusta mucho; Onetti, Mario Levrero, Cristina Peri Rossi, Felisberto Hern\u00e1ndez, que son muy distintos entre s\u00ed, pero es una tradici\u00f3n con la cual me sigo sintiendo muy cercana.\u00a0 Ahora tambi\u00e9n tengo influencias de otros lados que me han abierto un poco m\u00e1s y eso me gusta. Siempre me ha gustado esa mezcla e hibridaci\u00f3n de los g\u00e9neros y me gusta abrirme a otras influencias muy distintas para que la mezcla que salga sea muy personal. Y ahora que son 16 a\u00f1os que me fui de Uruguay, incluso mi acento, obviamente es rioplatense pero ahora tiene ciertas inflexiones colombianas, nadie puede entender de d\u00f3nde soy, y pienso que, \u201cahora que esa mezcla se hizo, no puedes contra ella y mejor \u00fanete a ella\u201d, que hagamos esa mezcla y hagamos algo que refleja esa diversidad. Me siento as\u00ed, autora latinoamericana, pero entiendo que eso puede chocarles a ciertos autores latinoamericanos que ven la importancia de defender una literatura nacional, para que sobre todo en Estados Unidos y Europa no nos lean como una masa, entonces yo entiendo la importancia de resaltar que Latinoam\u00e9rica no es un bloque, que hay unas literaturas muy distintas y regionalismos muy ricos, y hay que defender esa riqueza, hay que reflejar esa diversidad. Cuando estuve en Nueva York se sent\u00eda un esp\u00edritu muy latinoamericano, hab\u00eda personas de todos los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, todos est\u00e1bamos hablando y todos est\u00e1bamos aprendiendo palabras de otros pa\u00edses: eso es parte del esp\u00edritu de esa ciudad. Luego, cuando viv\u00ed cinco a\u00f1os en Europa, empec\u00e9 a pensar en el concepto de Am\u00e9rica Latina. Luego viv\u00ed en Argentina, en Chile, Colombia, y me siento m\u00e1s cercana a esa idea de lo latinoamericano.<\/p>\n<p><b>A.C.:<\/b> Pero tambi\u00e9n hay una tendencia, desde fuera, que insiste en agrupar a todos los escritores latinoamericanos como si fuera una regi\u00f3n homog\u00e9nea, cuando no es as\u00ed.<\/p>\n<p><b>F.T.:<\/b> En el pa\u00eds donde vivo, Colombia, y aqu\u00ed en M\u00e9xico, y muchos otros pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, tienen el problema de la violencia, y esos son problemas que marcan mucho a los escritores, pero en Uruguay no hay nada de eso. Si se agrupa dentro del contexto de narrativas latinoamericanas que son sin\u00f3nimo de narrativas de la violencia, Uruguay no tiene nada que hacer ah\u00ed. Tengo influencia de todos lados, aunque entiendo la importancia de defender las literaturas nacionales. Por ejemplo, <i>Mugre rosa<\/i> es una novela uruguaya, y yo hice el trabajo de reconstruir las calles y los uruguayos saben de qu\u00e9 calles estoy hablando, entonces por un lado es s\u00faper uruguaya, pero por otro lado yo noto cu\u00e1les son las influencias colombianas, por ejemplo, cosas que tienen que ver con ciertas violencias estatales, el estado siendo muy violento en sus controles, con sus imposiciones, unas burocracias muy enredadas, y me doy cuenta que son influencias de mi estancia en Colombia.<\/p>\n<p><b>A.C.:<\/b> Quiz\u00e1 hayas tenido que salir de tu pa\u00eds, art\u00edsticamente, para dejarte influir.<\/p>\n<p><b>F.T.:<\/b> Hay que dejarse contaminar, tal vez no defenderse tanto de la contaminaci\u00f3n, tal vez la soluci\u00f3n sea abrirse al otro y descubrir que el otro no es una amenaza. Pero yo, art\u00edsticamente, ese mismo movimiento hacia fuera, hacia el otro, ha sido para contaminarme. Hay que dejarse contaminar.<\/p>\n<p><b>A.C.:<\/b> Entre <i>La azotea<\/i> y <i>Mugre rosa<\/i> hubo un lapso de quince a\u00f1os, y en la presentaci\u00f3n de la primera novela en la FIL hablabas del proceso de \u201crevisi\u00f3n\u201d que llevaste a cabo para la edici\u00f3n que public\u00f3 la editorial Dharma Books en el 2021. Cuando haces un trabajo as\u00ed, de revisitar un texto anterior, \u00bfc\u00f3mo ves la evoluci\u00f3n de tu escritura a trav\u00e9s de los a\u00f1os, y que te ha llevado a escribir <i>Mugre rosa<\/i>?<\/p>\n<p><b>F.T.:<\/b> Veo mucho la conexi\u00f3n y el camino entre los libros, que fue un camino largo y sinuoso. Aunque son libros distintos, tienen muchas cosas en com\u00fan. El miedo que est\u00e1 presente, la nostalgia, esos afectos perdidos, est\u00e1n presentes en los dos; y la opresi\u00f3n, el encierro, todos estos puntos est\u00e1n en com\u00fan. La vida que transcurri\u00f3 entre los dos libros, en los 15 a\u00f1os, me permiti\u00f3 desarrollar una madurez vital para profundizar en los personajes, en los conflictos humanos, las tensiones entre madre e hija, por ejemplo. Estos han sido a\u00f1os de b\u00fasquedas y de experimentaciones estil\u00edsticas. Me permiti\u00f3 hacer una b\u00fasqueda con el lenguaje, que es m\u00e1s po\u00e9tico; he tratado de ir m\u00e1s all\u00e1, una b\u00fasqueda m\u00e1s po\u00e9tica en donde hago m\u00e1s experimentos con el lenguaje. En este tiempo siento que he podido seguir con unos temas que se repiten. Adem\u00e1s, escrib\u00ed otras cosas en las cuales yo tambi\u00e9n segu\u00eda buscando. Quer\u00eda intentar llevar m\u00e1s all\u00e1 mi trabajo con el lenguaje. En <i>La azotea<\/i>, la maquinaria narrativa ten\u00eda que estar muy controlada y muy pensada, yo era todav\u00eda muy joven; en <i>Mugre rosa<\/i> hay una mayor libertad pero tambi\u00e9n est\u00e1 muy pensado, como si estuviera movi\u00e9ndome como pez en el agua.<\/p>\n<p><b>A.C.:<\/b> La historia de <i>Mugre rosa<\/i> viene intercalada con peque\u00f1os di\u00e1logos, sin que el lector sepa qui\u00e9n habla, y los cuales parecen contar una historia paralela, una historia m\u00e1s oculta, y que a la vez contribuye a crear esa tensi\u00f3n, esa sensaci\u00f3n inquietante.<\/p>\n<p><b>F.T.:<\/b> Esa fue mi intenci\u00f3n, precisamente, que no se supiera qui\u00e9nes hablan, y as\u00ed abrir las posibilidades y generar la impresi\u00f3n de que todo est\u00e1 flotando.<\/p>\n<p><b>A.C.:<\/b> Al describir la contaminaci\u00f3n, el efecto que tiene esa epidemia sobre el medio ambiente, creas paisajes bellos, llama la atenci\u00f3n que la \u201cmugre\u201d sea de color rosa, y me hace pensar en esos efectos a veces hermosos que vemos como el resultado del da\u00f1o ambiental que hemos hecho, como un atardecer visto a trav\u00e9s del esmog. Son efectos devastadores, tr\u00e1gicos, pero a la vez producen una belleza a veces extraordinaria, algo que trabajaba muy bien el mismo J.G. Ballard.<\/p>\n<p><b>F.T.:<\/b> En todo se puede encontrar belleza, me parece que el ser humano est\u00e1 programado para encontrar eso en todo, incluso en la fealdad. Hay momentos de felicidad en todo, aunque sean muy peque\u00f1os, incluso dentro del dolor, y eso es lo que hace la complejidad humana y todo lo que estamos viviendo. El ser humano no es un monstruo espantoso. Ah\u00ed est\u00e1 el problema, si no ser\u00eda f\u00e1cil la decisi\u00f3n.<\/p>\n<p><b>A.C.:<\/b> Despu\u00e9s de escribir esta novela que trata de una epidemia y que su lanzamiento en el 2020 coincidi\u00f3 con el estallido de la pandemia, \u00bfc\u00f3mo te sentiste? \u00bfTe dio escalofr\u00edos?<\/p>\n<p><b>F.T.:<\/b> Estaba tan metida en la historia del libro que en el momento en que se declar\u00f3 la pandemia, ya hab\u00eda entregado la novela a la editorial. No me di cuenta de que la novela se estaba convirtiendo en realidad, en mi mente segu\u00eda pensando en las algas. Fueron otras personas quienes me lo hicieron notar. De esa manera empiezo a ver que s\u00ed hab\u00eda toda esa serie de coincidencias, los tapabocas, lo de los hospitales y el control sanitario, y c\u00f3mo el ministerio de salud se convirti\u00f3 en una autoridad que empieza a tener control, que estuvo todos los d\u00edas en los noticieros, que todo el mundo lo empieza a darle \u201cfollow\u201d en Twitter. Me llev\u00f3 un tiempo en darme cuenta que la realidad se estaba empezando a parecer a mi novela.<\/p>\n<p><b>A.C.:<\/b> Y al leerla dentro del contexto de la pandemia, el libro se pone a\u00fan m\u00e1s escalofriante, como una especie de cr\u00f3nica anunciada.<\/p>\n<p><b>F.T.:<\/b> Nunca vamos a saber c\u00f3mo se hubiera le\u00eddo sin la pandemia, evidentemente ese mundo nos habr\u00eda parecido m\u00e1s extra\u00f1o, muy inveros\u00edmil.<\/p>\n<p><b>A.C.:<\/b> Tambi\u00e9n eres profesora de escritura creativa en la Universidad de los Andes, en Bogot\u00e1. \u00bfQu\u00e9 tanto retroalimento te da ese proceso de trabajar textos con tus alumnos en un taller literario?<\/p>\n<p><b>F.T.:<\/b> Me llevo cosas. A veces hay textos muy interesantes que a su vez me hacen pensar en cosas que no hab\u00eda pensado; pero tambi\u00e9n el hecho de estar pensando en todas las posibilidades de un determinado texto afina el ojo much\u00edsimo; de esa manera voy adquiriendo una capacidad de c\u00f3mo se puede trabajar un texto para que tenga la forma que necesita, la manera de estructurar una historia. Por ejemplo, si hay una muy buena historia pero la manera de contarla est\u00e1 fallando. Eso muchas veces me ha desafiado: c\u00f3mo hay que pensar de otra manera. Muchas veces, con los aportes de todos, llegamos a algo. Disfruto mucho del aprendizaje, del lenguaje, de la historia, es muy enriquecedor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6 class=\"caption\"><strong>Foto:<\/strong> Fernanda Tr\u00edas recibe el Premio Sor Juana In\u00e9s de la Cruz 2021 en la 35 Feria Internacional del Libro de Guadalajara, 1 diciembre 2021. \u00a9 FIL Paula Islas.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con Mugre rosa, la escritora uruguaya Fernanda Tr\u00edas (Montevideo, 1976) fue galardonada con el Premio Sor Juana In\u00e9s de la Cruz, que se otorga anualmente desde 1993 a una novela escrita por una mujer en espa\u00f1ol. Entre las ganadoras del premio en a\u00f1os anteriores figuran la argentina Camila Sosa Villada, con su novela Las malas; la colombiana Laura Restrepo (por Dulce compa\u00f1\u00eda) y las mexicanas Ana Garc\u00eda Bergua (por La bomba de San Jos\u00e9), Margo Glantz (El rastro) y Cristina Rivera Garza, en dos ocasiones, por Ya no pisa la tierra tu rey y Nadie me ver\u00e1 llorar. Mugre rosa tambi\u00e9n gan\u00f3 el premio Bartolom\u00e9 Hidalgo de 2021, de la C\u00e1mara Uruguaya del Libro, en la categor\u00eda de narrativa.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":9845,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[2890],"tags":[4320],"genre":[2011],"pretext":[],"section":[2957,2346],"translator":[],"lal_author":[3084],"class_list":["post-10686","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevistas","tag-numero-21","genre-interview-es","section-entrevista","section-interviews-es","lal_author-adam-critchley-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10686","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10686"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10686\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9845"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10686"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10686"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10686"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=10686"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=10686"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=10686"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=10686"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=10686"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}