{"id":10685,"date":"2022-02-11T11:15:13","date_gmt":"2022-02-11T17:15:13","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/2022\/05\/mas-buster-keaton-que-pablo-neruda-una-conversacion-con-alejandro-zambra-sobre-poeta-chileno\/"},"modified":"2024-12-30T16:28:47","modified_gmt":"2024-12-30T22:28:47","slug":"mas-buster-keaton-que-pablo-neruda-una-conversacion-con-alejandro-zambra-sobre-poeta-chileno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/2022\/02\/mas-buster-keaton-que-pablo-neruda-una-conversacion-con-alejandro-zambra-sobre-poeta-chileno\/","title":{"rendered":"\u201cM\u00e1s Buster Keaton que Pablo Neruda\u201d: Una conversaci\u00f3n con Alejandro Zambra sobre Poeta chileno"},"content":{"rendered":"<p><i>Disclaimer: conozco a Alejandro Zambra antes de que fuera novelista. O mejor: conoc\u00ed a Alejandro Zambra antes de que publicara su primera novela, <\/i>Bons\u00e1i<i>, cuando presentaba un poemario en una biblioteca p\u00fablica (o puede que haya sido un bar) e intentaba, tal como el t\u00edtulo de su \u00faltima novela, convertirse en un <\/i>Poeta chileno.<i>\u00a0<\/i><\/p>\n<p><i>Eventualmente, culpa del estrecho mundillo literario chileno, Alejandro fue mi profesor, confidente, entrevistado, e incluso una vez, ya que no ten\u00eda d\u00f3nde caerme muerto, me hosped\u00f3 luego de una noche de fiesta y karaoke que incluy\u00f3 a Zalo Reyes, Aterciopelados y David Bowie.<\/i><\/p>\n<p><i>Eran a\u00f1os que, estoy seguro, inspiraron escenas de esta novela, <\/i>Poeta chileno<i>, la cual trata sobre Gonzalo, un poetastro, as\u00ed como sobre Pru, una \u201cuna periodista gringa que se convierte en testigo accidental de ese esquivo e intenso mundo de h\u00e9roes e impostores literarios\u201d.<\/i><\/p>\n<p><i>Y claro: el t\u00edtulo de su novela no es sorpresa para nadie. Alejandro Zambra era (y es) lector de poes\u00eda chilena. Un continuador de una tradici\u00f3n y hasta de un clich\u00e9 (\u201cChile, pa\u00eds de poetas\u201d). Tambi\u00e9n fue uno de los primerizos lectores de mi novela que trataba, entre otras cosas, sobre Nicanor Parra (y la cual, si bien rechaz\u00f3 presentar, luego trat\u00f3 amablemente: \u201cUn autor que escribe peque\u00f1as revelaciones nacidas de una atenci\u00f3n religiosa a la literatura y la vida\u201d).<\/i><\/p>\n<p><i>Hicimos parte de esta entrevista para un diario en Chile. Fueron conversaciones a trav\u00e9s de emails, una llamada telef\u00f3nica y varios mensajes de WhatsApp. <\/i>Poeta chileno<i> se hab\u00eda publicado en Chile (y en todo Hispanoam\u00e9rica) a comienzo de la pandemia. Ya entonces Megan McDowell estaba trabajando en su traducci\u00f3n, la cual se publica en febrero en Estados Unidos y un mes m\u00e1s tarde en el Reino Unido. <\/i><\/p>\n<p><i>Era abril de 2020 y Alejandro Zambra estaba en Ciudad de M\u00e9xico, donde vive hace un tiempo. Y quien escribe esto estaba en alguna parte de Florida, en un pueblito donde en la \u00fanica librer\u00eda existente hab\u00eda dos autores chilenos: Pablo Neruda y el mismo Zambra.<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Antonio D\u00edaz Oliva:<\/strong> Ya te lo dec\u00eda en uno de los emails en cuanto al estilo (frases largas) y al alcance del libro, pero siento que con esta novela est\u00e1s jugando a ser otro escritor, \u00bfno?<\/p>\n<p><strong>Alejandro Zambra:<\/strong> Siempre juego a ser otro escritor, sino para qu\u00e9. Igual, no tengo sensaciones tan fijas sobre el estilo. Frase a frase, digo. No me consideraba ni me considero un escritor de frases cortas, si miro desde <i>Bons\u00e1i<\/i> en adelante encuentro pocas frases cortas. Pero qui\u00e9n soy yo para opinar sobre esto, solo el autor&#8230; Lo digo en serio; por supuesto, hay cosas de mi trabajo que se me escapan, esa mirada desde fuera me resulta dif\u00edcil de imaginar. Para m\u00ed, todos mis libros son muy distintos entre s\u00ed, soy m\u00e1s sensible a las diferencias que a las continuidades, pero supongo que desde fuera son m\u00e1s visibles las continuidades. En general, decido publicar cuando me convenzo de que di con algo verdaderamente distinto de lo que ya publiqu\u00e9 y cuando siento que, por motivos resbalosos y hasta medio esot\u00e9ricos, lo que escrib\u00ed ya no me pertenece del todo. Me relaciono con mis libros previos desde el cari\u00f1o, los quiero, pero no pienso mucho en ellos, no le hallo sentido a la idea de \u201cobra\u201d, que me sigue pareciendo grandilocuente, inc\u00f3moda. Me gusta la idea de que se escribe un libro \u00fanico y sin embargo ese libro va cambiando cada d\u00eda porque t\u00fa cambias y el mundo cambia. Es como si escribir un libro siempre fuera saciar una misma necesidad que va cambiando y a la vez permanece.<\/p>\n<p><strong>ADO:<\/strong> Qu\u00e9 me dices del tama\u00f1o: cuatrocientas y tantas p\u00e1ginas. Creo que ni siquiera al juntar tus tres primeros libros se llegan a tantas p\u00e1ginas. \u00bfFue casual?<\/p>\n<p><strong>AZ:<\/strong> En realidad, estuve escribiendo varios libros simult\u00e1neamente, nunca me hab\u00eda pasado. Los termin\u00e9 todos y luego me puse a escribirlos de nuevo, a corregir. Y con <i>Poeta chileno <\/i>corregir fue m\u00e1s bien agregar. Tambi\u00e9n fue as\u00ed antes, en todo caso, en especial con<i> Mis documentos<\/i>. Solo <i>Bons\u00e1i<\/i> es un libro de poda.<\/p>\n<p><strong>ADO:<\/strong> Igual, en alg\u00fan momento, me imagino, te diste cuenta de que el libro iba para largo\u2026<\/p>\n<p><strong>AZ:<\/strong> Creo que al principio pensaba en <i>Poeta chileno<\/i> como una novela no tan corta como mis dos primeras, pero igual corta. Al imaginarla surg\u00eda un fraseo parecido al de algunos cuentos de <i>Mis documentos <\/i>o al de los textos finales de <i>Facs\u00edmil. <\/i>Reci\u00e9n tom\u00e9 conciencia de lo larga que era cuando empec\u00e9 a corregirla. A veces pasaba la ma\u00f1ana entera y ten\u00eda la sensaci\u00f3n de haber trabajado un mont\u00f3n y descubr\u00eda que ni siquiera hab\u00eda corregido media p\u00e1gina o que media p\u00e1gina ahora eran dos&#8230; Pero as\u00ed es esta pega, me gusta esa relaci\u00f3n extra\u00f1a entre deseo y velocidad. Los vaivenes de la paciencia, el deseo de artesan\u00eda, la minuciosa pasi\u00f3n, en fin, todo eso.<\/p>\n<p><strong>ADO:<\/strong> \u00bfC\u00f3mo definir\u00edas el impulso detr\u00e1s de esta novela?<\/p>\n<p><strong>AZ:<\/strong> Hay en la novela, claro, una voluntad de relato, por as\u00ed llamarla, un deseo narrativo, muy ligado a la conversaci\u00f3n. Adoro ese momento en que un personaje es como un desconocido que quieres que te hable, que quieres seguir escuchando y entonces tienes que seguir inventando lo que ese personaje te dice. Hay mucho gozo ah\u00ed.<\/p>\n<p><strong>ADO:<\/strong> Las grandes novelas, en Am\u00e9rica Latina, traen a la mente el boom y siento que tus primeros libros, de hecho, iban en contra de esa idea. En contra de la literatura grave. De todas maneras, <i>Poeta chileno<\/i>, creo, no busca ser una novela total, \u00bfno?, \u00bfs\u00ed?, \u00bfpor qu\u00e9?<\/p>\n<p><strong>AZ:<\/strong> <i>Poeta chileno<\/i> quiere ser la novela que es, nada m\u00e1s. Tampoco <i>Bons\u00e1i<\/i> o <i>La vida privada de los \u00e1rbole<\/i>s nacieron para alimentar debates literarios, para nada. Siento que para escribir tengo que alejarme del ruido literario, que paraliza, que jode. Yo adoro algunos libros del boom, tambi\u00e9n me gustan libros y sobre todo autores que quedaron fuera de ese lote. Y sobre todo no crec\u00ed en el boom ni mis referentes eran narrativos. Me gustaban las palabras y de ah\u00ed salt\u00e9, gracias a varios azares, a la poes\u00eda. Aunque ya estoy bien viejo, a\u00fan me siento un advenedizo en esos debates sobre el boom o sobre la ficci\u00f3n y la no ficci\u00f3n. O sea, son medio ex\u00f3genos, extranjeros, en especial espa\u00f1oles y gringos. Llegu\u00e9 tarde a esos autores, a la mayor\u00eda. Recuerdo haberlo pasado muy bien leyendo a Vargas Llosa, ahora me encantar\u00eda decir que nunca me gust\u00f3, pero sus libros me impresionaron, y tambi\u00e9n su ensayo sobre <i>Madame Bovary,<\/i> que le\u00ed muy chico, por casualidad, cuando acababa de leer <i>Madame Bovary.<\/i><\/p>\n<p><strong>ADO:<\/strong> \u00bfQu\u00e9 tan chico eras?<\/p>\n<p><strong>AZ:<\/strong> Bueno, no tan chico, si se public\u00f3 el a\u00f1o en que nac\u00ed&#8230; Y no s\u00e9, podr\u00eda hablar mucho rato sobre las novelas del boom que me interesaron. No s\u00e9, <i>El reino de este mundo,<\/i> de Alejo Carpentier. La idea de \u201clo real maravilloso\u201d, de Carpentier, me parece por supuesto mucho m\u00e1s precisa que la idea de realismo m\u00e1gico. Despu\u00e9s, en realidad hace poco, cach\u00e9 que cuando los gringos hablan de realismo m\u00e1gico se refieren a una tradici\u00f3n para nosotros casi ignota de autores gringos que siguieron una receta que Garc\u00eda M\u00e1rquez nunca redact\u00f3. O sea, ellos se refieren espec\u00edficamente a una especie de g\u00e9nero literario creado en Estados Unidos que inclu\u00eda personas volando. Pero los novelones de Garc\u00eda M\u00e1rquez me gustaron mucho. Y la primera novela que rele\u00ed fue <i>El coronel no tiene quien le escriba.<\/i> \u00a1Ese final, por favor! Cualquiera que haya le\u00eddo esa novela sabe de qu\u00e9 hablo. Qu\u00e9 cosa tan extraordinaria. La estaba leyendo para un control de lectura; en la sala, mi compa\u00f1ero de banco no pod\u00eda creer que le releyera si ya sab\u00eda el final. Trat\u00e9 de explicarle que quer\u00eda llegar de nuevo a ese final, recorrer todo ese camino hasta llegar de nuevo a ese final que ya conoc\u00eda. Tampoco creo haber percibido a esos autores como un grupo. O sea, yo no le\u00eda novelas contempor\u00e1neas, por plata y porque no me interesaban realmente. Pero s\u00ed le\u00eda a Manuel Rojas, a Carlos Droguett, a Mar\u00eda Luisa Bombal y a esos autores que mencion\u00e9, que por lo dem\u00e1s eran casi todos \u201ccl\u00e1sicos escolares\u201d. Despu\u00e9s, en la universidad, descubr\u00ed a Gonz\u00e1lez Vera y Juan Emar. Solamente estaba al d\u00eda con la poes\u00eda, durante muchos a\u00f1os fue as\u00ed.<\/p>\n<p><strong>ADO:<\/strong> Hablemos de la estructura de <i>Poeta chileno<\/i>: \u00bfc\u00f3mo la pensaste?, \u00bfla pensaste? Por ah\u00ed dijiste que eran como \u201cdos novelas cortas que se intersectan\u201d.<\/p>\n<p><strong>AZ:<\/strong> Claro que la pens\u00e9, aunque yo tiendo a creer que escribir es m\u00e1s bien destruir los planes, las ideas previas. Eso es lo que m\u00e1s disfruto: cuando veo que salen de mi cabeza frases inesperadas. Igual, esta novela tiene muchos or\u00edgenes, pero creo que entrev\u00ed o vislumbr\u00e9 algo parecido a su forma final cuando apareci\u00f3 justamente la \u00faltima escena. Casi toda la novela es el pasado acumul\u00e1ndose sobre la ligereza del presente. Son dos novelas cortas, tal vez, que se intersectan, y sobre todo son dos personajes que, por as\u00ed decirlo, se intersectan en ese terreno resbaloso de la poes\u00eda chilena, en esa comunidad rabiosa y solidaria, en esa familia, al fin y al cabo, m\u00e1s duradera, m\u00e1s s\u00f3lida de lo que en un comienzo parec\u00eda.<\/p>\n<p><strong>ADO:<\/strong> Explorar la chilenidad, y sus varias capas, es algo que se repite en este y otros de tus libros. Digo, en <i>Poeta chileno<\/i> hay palabras, momentos, comida y lugares chilenos; hay \u00e9nfasis en el color local. Me pregunto si esto es algo que, desde M\u00e9xico, te importa m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>AZ:<\/strong> \u201cExplorar lo chileno\u201d, as\u00ed, como un plan, suena demasiado serio, pero igual s\u00ed. Tal vez exploro en realidad lo mexicano y por lo tanto me vuelvo m\u00e1s consciente de lo que me falta, de lo que ya no tengo. Algo as\u00ed. Hace un tiempo mi amigo Andr\u00e9s Anwandter me dijo que escrib\u00eda para habitar su lengua chilena. \u00c9l vive hace demasiados a\u00f1os en ingl\u00e9s y en vez de ponerse a escribir en ingl\u00e9s, como hacen otros escritores, se apeg\u00f3 a su lengua. Me gusta mucho esa idea, en varios niveles, es much\u00edsimo m\u00e1s compleja de lo que parece. En mi caso, vivo hace tres a\u00f1os en M\u00e9xico, mi hijo habla en mexicano, veo poco probable que volvamos a vivir en Chile. En realidad ni siquiera puedo usar el plural, porque nunca hemos vivido en Chile; he vivido la paternidad en M\u00e9xico, digo carriola y no coche. Es curioso lo que pasa cuando te mueves en el interior de una misma lengua. El ingl\u00e9s nunca le hizo nada a mi chileno, pero los ligeros o violentos desplazamientos de sentido que imprime un acento distinto de tu misma lengua son preciosos y desafiantes. Me gusta tener ese problema, digo, a los cuarenta y cuatro a\u00f1os. A veces, muy conscientemente, me aferro al espa\u00f1ol de Chile, y la cari\u00f1osa presi\u00f3n de otro acento me hace descubrir matices que no hab\u00eda advertido nunca. Expresiones como \u201cde todas maneras\u201d, por ejemplo, que solo en Chile significa lo que significa. O eso de \u201cocupar el ba\u00f1o\u201d que a un no chileno le parece que es como una amenaza, como si nos propusi\u00e9ramos entrar al ba\u00f1o, clavar una banderita chilena y no salir de ah\u00ed nunca m\u00e1s&#8230; Y junto a esa imparable reflexi\u00f3n sobre las palabras, resulta que mi hijo empez\u00f3 a hablar y presenciar ese proceso; sentir incluso la alegre responsabilidad de influir en sus nacientes balbuceos, ha sido lo m\u00e1s hermoso que me ha pasado en la vida. Mi sensaci\u00f3n es que en el \u00faltimo tiempo lo he aprendido todo de nuevo. Ya de vuelta en tu pregunta, siento que escribir esta novela fue una manera de estar en Chile. Incluso \u201cf\u00edsicamente\u201d, porque escribo en un cuartito en la azotea al que por entonces llam\u00e1bamos, en broma, \u201cChile\u201d. Ahora, cuando suena el tel\u00e9fono fijo, uno se espanta. Algo as\u00ed siento yo, todo el tiempo, siempre siento que est\u00e1 sonando el tel\u00e9fono fijo porque algo pas\u00f3 en Chile. Es absurdo, porque las abundantes malas noticias llegan al celular, pero tengo esa idea, esa sensaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>ADO:<\/strong> La frase \u201cLa literatura de los hijos\u201d pas\u00f3 de subt\u00edtulo de tu novela <i>Formas de volver a casa<\/i> a un clich\u00e9 acad\u00e9mico, hasta casi convertirse en un modelo de c\u00f3mo escribir sobre la infancia y la dictadura en Chile. Por supuesto, me imagino, nada de eso fue planeado. \u00bfC\u00f3mo recuerdas aquel libro y lo que provoc\u00f3 en la literatura local?<\/p>\n<p><strong>AZ:<\/strong> Mi sensaci\u00f3n general es que los libros duran mucho y eso me alegra y lo agradezco. Que haya gente leyendo esos libros por primera vez, que los aprecien o desprecien, no s\u00e9, me emociona; para qu\u00e9 decirlo de otra manera, si es puro sentimiento. Diez a\u00f1os es mucho tiempo y no me aferro a mis libros, para nada, no hace bien.<\/p>\n<p><strong>ADO:<\/strong> Igual mucha gente se aferr\u00f3, y se sigue aferrando, a esa idea. La idea de que hab\u00eda una literatura de los hijos.<\/p>\n<p><strong>AZ:<\/strong> Se habl\u00f3 de eso, de una literatura de los hijos, y est\u00e1 bien, son maneras de hablar de los libros, solo objetar\u00eda el \u00e9nfasis tem\u00e1tico. No creo que mi novela haya sido un modelo para nadie. Quiz\u00e1s fue un contramodelo, tal vez alguno pens\u00f3 que mi novela era exactamente lo que no quer\u00eda hacer e hizo algo distinto y eso me parece no solo bien sino necesario; de eso se trata, ese es el juego que jugamos todos, hay que construir esa polifon\u00eda colectivamente. Otra cosa es que luego se traduzca todo, mezquinamente, en t\u00e9rminos de pol\u00e9mica o competencia. En <i>Formas de volver a casa<\/i> laten mil conversaciones en el verde bosque, como llam\u00e1bamos a los des\u00e9rticos prados de la Facultad, sobre nuestros recuerdos y expectativas. Supongo que todos los que particip\u00e1bamos de esas conversaciones llev\u00e1bamos una novela distinta dentro. Y yo le\u00ed <i>En voz baja,<\/i> de Alejandra Costamagna, <i>Memorias prematuras,<\/i> de Rafael Gumucio, o <i>Especies intencionales, <\/i>de Andr\u00e9s Anwandter, tres libros radicalmente distintos pero que para m\u00ed rimaban, muchos a\u00f1os antes de escribir <i>Formas de volver a casa,<\/i> as\u00ed que no creo haber inaugurado nada, m\u00e1s bien lo continu\u00e9.<\/p>\n<p><strong>ADO:<\/strong> Me re\u00ed mucho con <i>Poeta chileno<\/i>. Es como que los poetas, en sus p\u00e1ginas, son m\u00e1s Buster Keaton que Pablo Neruda. \u00bfEra tu idea que los poetas chilenos, en esta novela, fueran menos graves?<\/p>\n<p><strong>AZ:<\/strong> Es que esa idea es muy antigua, tambi\u00e9n. Esa idea tan solemne de la poes\u00eda ha sido dinamitada mil veces. Y tambi\u00e9n ha sido dinamitada la dinamitaci\u00f3n. No s\u00e9 si me interesaba exactamente desmitificar, pero me resultaba aburrido mitificar. \u00bfPara qu\u00e9? No me entusiasma la literatura demasiado afirmativa, incluso si estoy de acuerdo con lo que afirma. Y los poetas que aparecen en mi novela est\u00e1n en el mundo, participan de la sociedad, algunos a veces se dan color o dan jugo pero est\u00e1n en el mundo: son profesores, dan talleres o trabajan en otras cosas, a veces hacen oficios que odian, pero su verdadero trabajo es subterr\u00e1neo e incondicional, vocaci\u00f3n pura. Me interesa, en s\u00ed misma, la vocaci\u00f3n literaria. No darla por supuesta, narrarla, intentar comprenderla. Tambi\u00e9n influy\u00f3 en la novela, de alg\u00fan modo, esa frase tan citada de Gombrowicz: \u201cNo se puede hablar po\u00e9ticamente de la poes\u00eda\u201d. Esta novela habla de poes\u00eda y sin embargo creo que es por lejos mi libro menos literario. Me gusta esa contradicci\u00f3n, me interesa.<\/p>\n<p><strong>ADO:<\/strong> A prop\u00f3sito de contradicciones: una de las ideas err\u00e1ticas que se tiene, o se puede tener de la poes\u00eda chilena, es que los poetas son estatuas.<\/p>\n<p><strong>AZ:<\/strong> No creo que tenga sentido separar artificialmente lo c\u00f3mico de lo tr\u00e1gico. Mirados de cerca, todos somos medio misteriosos y medio rid\u00edculos. M\u00e1s que retratar la escena de la poes\u00eda chilena, as\u00ed, como prop\u00f3sito, onda proyecto Fondart, quer\u00eda habitar los espacios que los protagonistas habitan o intentan habitar. Es una comunidad que m\u00e1s o menos conozco, por supuesto, y que m\u00e1s all\u00e1 de cualquier mito o chiste es valiosa, intensa, estridente y silenciosa, heroica, autocr\u00edtica, llena de ambig\u00fcedades, tristezas, entusiasmos y rencores.<\/p>\n<p><strong>ADO:<\/strong> De no haber tomado un desv\u00edo narrativo, es decir, de haber continuado con la poes\u00eda, \u00bfqu\u00e9 tipo de poeta te imaginas o te gusta imaginarte siendo?<\/p>\n<p><strong>AZ:<\/strong> Supongo que escribir novelas fue mi manera de acercarme a la poes\u00eda. Desde un lugar distanciado, pero nunca he abandonado el deseo de deshacer esa distancia. Escribo a diario cosas que podr\u00edan ser consideradas poemas; no te creas, nada que tenga sentido publicar, pero escribo. Y si <i>Facs\u00edmil<\/i> hubiera sido presentado como un libro de poes\u00eda, supongo que habr\u00eda sido le\u00eddo desde ah\u00ed, para bien o para mal. Me parece que es el libro m\u00edo m\u00e1s aceptado por los lectores exclusivos de poes\u00eda y el m\u00e1s resistido por los lectores exclusivos de narrativa. Es imposible que una tradici\u00f3n como la chilena te sofoque o te obstruya. Nuestra primera idea de la literatura ya tra\u00eda instalada lo anti-literario. Una tradici\u00f3n que incluye <i>La nueva novela,<\/i> de Juan Luis Mart\u00ednez, genera una libertad formal compatible con toda clase de experimentos. Igual, tengo que decir que me divert\u00ed mucho escribiendo los poemas de mis personajes. Era un ejercicio liberador. Escribir malos poemas. Me salen bien los poemas malos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6><strong>Foto:<\/strong> Alejandro Zambra, escritor chileno. Agence Opale \/ Alamy Stock Photo.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Disclaimer: conozco a Alejandro Zambra antes de que fuera novelista. O mejor: conoc\u00ed a Alejandro Zambra antes de que publicara su primera novela, Bons\u00e1i, cuando presentaba un poemario en una biblioteca p\u00fablica (o puede que haya sido un bar) e intentaba, tal como el t\u00edtulo de su \u00faltima novela, convertirse en un Poeta chileno.\u00a0Eventualmente, culpa del estrecho mundillo literario chileno, Alejandro fue mi profesor, confidente, entrevistado, e incluso una vez, ya que no ten\u00eda d\u00f3nde caerme muerto, me hosped\u00f3 luego de una noche de fiesta y karaoke que incluy\u00f3 a Zalo Reyes, Aterciopelados y David Bowie. Eran a\u00f1os que, estoy seguro, inspiraron escenas de esta novela, Poeta chileno, la cual trata sobre Gonzalo, un poetastro, as\u00ed como sobre Pru, una \u201cuna periodista gringa que se convierte en testigo accidental de ese esquivo e intenso mundo de h\u00e9roes e impostores literarios\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":9835,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[2890],"tags":[4320],"genre":[2011],"pretext":[],"section":[2957,2346],"translator":[],"lal_author":[3108],"class_list":["post-10685","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevistas","tag-numero-21","genre-interview-es","section-entrevista","section-interviews-es","lal_author-alejandro-zambra-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10685","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10685"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10685\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38581,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10685\/revisions\/38581"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9835"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10685"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10685"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10685"},{"taxonomy":"genre","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/genre?post=10685"},{"taxonomy":"pretext","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/pretext?post=10685"},{"taxonomy":"section","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/section?post=10685"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=10685"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=10685"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}