{"id":6296,"date":"2021-05-13T21:54:36","date_gmt":"2021-05-13T21:54:36","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/book_review\/incurables-relatos-de-dolencia-y-males-oswaldo-estrada-ed-2\/"},"modified":"2023-06-01T12:41:47","modified_gmt":"2023-06-01T18:41:47","slug":"incurables-relatos-de-dolencia-y-males-oswaldo-estrada-ed-2","status":"publish","type":"book_review","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/rese\u00f1as\/incurables-relatos-de-dolencia-y-males-oswaldo-estrada-ed-2\/","title":{"rendered":"Incurables: Relatos de dolencia y males de Oswaldo Estrada (ed.)"},"content":{"rendered":"<p dir=\"ltr\"><strong><em>Incurables: Relatos de dolencia y males<\/em>. Ed. Oswaldo Estrada. Chicago: Ars Communis Editorial, 2020. 228 p\u00e1ginas.<\/strong><\/p>\n<p dir=\"ltr\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-6293\" style=\"margin: 10px; float: left;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/incurables_1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"462\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/incurables_1.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/incurables_1-195x300.jpg 195w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p dir=\"ltr\">Entre homeopat\u00eda y catarsis, escribir sobre dolencias no es harina de todo costal, cuesti\u00f3n que el buen tino y conocimiento de Oswaldo Estrada resuelven con creces en esta antolog\u00eda. Si algunas autoras latinoamericanas a veces trasplantan el victimismo de moda en EE.UU. sin matices, una cualidad importante y reveladora de <em>Incurables<\/em> es concentrarse en autores latinos que no son minor\u00edas oficiales en el pa\u00eds donde radican. De los veinte convocados solo el ant\u00f3logo naci\u00f3 all\u00ed, pero creci\u00f3 en el Per\u00fa.\u00a0 La abundancia de peruanos y mexicanos \u201cnativos\u201d no es una distorsi\u00f3n de la representatividad sino m\u00e1s bien un enriquecimiento; tanto se sabe ya de los grupos m\u00e1s conocidos en el este y el oeste del pa\u00eds que en su momento Ambrosio Fornet los llam\u00f3 \u201clatinounidenses\u201d.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Paralelamente, la editorial Ars Communis sigue apostando por congregar a latinoamericanos radicados en otras partes de EE.UU. \u00bfPor qu\u00e9 reparar entonces en \u201cPrimeras dolencias\u201d (siete relatos), \u201cMales cr\u00f3nicos\u201d (seis relatos) e \u201cIncurables\u201d (siete relatos), las secciones en que Estrada divide su antolog\u00eda?\u00a0 La ficci\u00f3n de autoras conocidas como Guadalupe Nettel y Lina Meruane no evita los ubicuos inconvenientes raps\u00f3dicos que revelan que el yo\u00edsmo no es imparable. Por su parte, en <em>Body Time<\/em> de Gabriela Alem\u00e1n, <em>Coreograf\u00edas espirituales<\/em> de Carlos Labb\u00e9 y otros, el dolor y el cuerpo son \u201cautobiograficticios\u201d, a veces transmitidos con la sensaci\u00f3n de que su generaci\u00f3n fue creada para pensar que todo lo que hacen y sienten es importante, y que sus lectores se pegar\u00e1n a cada palabra.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">N\u00f3tese la diferencia en torno al cuerpo en <em>La cresta de Ili\u00f3n<\/em> de Cristina Rivera Garza, o en <em>El disparo de arg\u00f3n<\/em> de Juan Villoro. Si el referente para lo incurable va a ser los EE.UU., nada m\u00e1s poderoso que la cr\u00f3nica ficcionalizada \u201cAqu\u00ed no es Miami\u201d del libro hom\u00f3nimo de Fernanda Melchor, que como otros de sus relatos, dice la \u201cNota de la autora\u201d, cuentan \u201cuna historia con la mayor cantidad posible de detalles y la menor de ruido\u201d.\u00a0 Se simpatiza m\u00e1s con los sentimientos de estos autores m\u00e1s establecidos, porque contrario a generaciones recientes que sufren dolor, p\u00e9rdida, tragedias y otras complicaciones vitales, superan o evitan la teleolog\u00eda lacrimosa. Por otro lado, aquellos no escriben para europeos o estadounidenses asombrados, a estas alturas, por lo \u201cfriki\u201d que somos los latinoamericanos, ni quieren que la sangre, la soledad y la violencia sean los hilos conductores que definen a las mujeres, como ocurre con la \u201ctradici\u00f3n\u201d que quieren revivir los ant\u00f3logos de <em>Vindictas:\u00a0Cuentistas latinoamericanas<\/em> (2020), y otros anteriores que discute Estrada.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">La muestra de <em>Incurables<\/em>, y no hay espacio para referirse a cada ejemplo, atrae m\u00e1s por la sensibilidad que en <em>The Body in Pain<\/em> Elaine Scarry examin\u00f3 como juegos de poder, por horribles que sean, postulando que tener un gran dolor es tener certidumbre, mientras escuchar que a otro le duele algo implica cierto dudar. Esto parece un asunto acad\u00e9mico, y no es balad\u00ed que la gran mayor\u00eda de los congregados en <em>Incurables<\/em> tiene ese trasfondo, como reconoce Estrada en su sensata y autorizada Introducci\u00f3n. As\u00ed, en \u201cFormas del beso que vendr\u00e1\u201d, del dominicano Rey And\u00fajar, el protagonista se \u201cteletransporta\u201d desde una convenci\u00f3n de la MLA (aglomeraci\u00f3n que no le dice absolutamente nada al hispanoamericano del mont\u00f3n) a la Rep\u00fablica Dominicana, donde se enferma, consubstanci\u00e1ndose con el cerebro de Sussy Santana, en vez de enfermarse por esa incurable aglomeraci\u00f3n en la que el espa\u00f1ol es un lenguaje de \u00ednfima categor\u00eda. En similar registro convence menos \u201cEl discurso del oftalm\u00f3logo\u201d de la argentina Mariana Graciano, especialmente si se considera que es \u201ccurable\u201d la condici\u00f3n de \u201cprofesor gitano\u201d, si se sale de Nueva York.<\/p>\n<p>El punto de vista y la falta de informaci\u00f3n que se provee al contar sin orden cronol\u00f3gico (un hilo de las narraciones incluidas) permiten empatizar con los protagonistas, porque al no saber el alcance de una enfermedad o inquietud y su violencia se entienden los conflictos narrados. Es un asunto de retener lo justo para hacer el relato m\u00e1s que \u201cinteresante\u201d, calificativo benigno pero inefectivo. Por esa raz\u00f3n no todo relato cabe en las r\u00fabricas. Por ejemplo, bajo \u201cMales cr\u00f3nicos\u201d es delusorio \u201cMeteorito\u201d de la boliviana Liliana Colanzi, porque a pesar de capturar el habla popular de la zona demogr\u00e1fica representada, la atenci\u00f3n a los elementos fant\u00e1sticos se pierde al elaborar paralelamente la denuncia de la \u201cmasculinidad t\u00f3xica\u201d, tan calcada del pa\u00eds en el que radican estos autores. M\u00e1s o menos la misma anulaci\u00f3n de registros ocurre en \u201cEnero es el mes m\u00e1s largo\u201d de la venezolana Keila Vall de la Ville, en que el patetismo de la relaci\u00f3n entre la protagonista y la m\u00fasica termina en un sentimentalismo bastante convencional. Algo similar es el desarrollo tradicional de \u201cLa moto\u201d, del costarricense Daniel Quir\u00f3s.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">M\u00e1s sutiles son, aun sin llegar a ser \u201crelatos de <em>campus<\/em>\u201d, \u201cPor ah\u00ed viene el invierno\u201d del peruano Ulises Gonzales (en la r\u00fabrica hom\u00f3nima) y \u201cLos sue\u00f1os de la raz\u00f3n\u201d del ant\u00f3logo. En estos dos es claro c\u00f3mo los relatos funcionan con compresi\u00f3n e intensidad; y su estructura ayuda a los autores a llegar a un momento en que todo se derrumba, o se atan los hilos. Sabiamente, Estrada ha optado por abrir la primera r\u00fabrica, \u201cPrimeras dolencias\u201d, con los de Mabel Cuesta (Cuba), Claudia Salazar Jim\u00e9nez (Per\u00fa), Melanie M\u00e1rquez Adams (Ecuador) y Naida Saavedra (Venezuela), cuatro de las nueve mujeres seleccionadas; los otros diez autores son hombres. No las menciono por la paridad de g\u00e9nero, sino porque en sus relatos hay un aire general de descontento, del aislamiento como primera dolencia. Ese sentimiento y los que las autoras a\u00f1aden no tienen una causa social o efecto pol\u00edtico determinante, y la clase es frecuentemente m\u00e1s una fuente de detalle atmosf\u00e9rico que un principio explicativo.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">A grandes males grandes remedios, las caracter\u00edsticas mencionadas, nunca tan fijas como para definir a todos los autores, los distancian de la veta experimental por la que optan otros de su cohorte, quiz\u00e1 m\u00e1s en l\u00ednea con los par\u00e1metros de la ficci\u00f3n transoce\u00e1nica (un ejemplo ser\u00eda \u201cDumb\u201d, del mexicano Jos\u00e9 Ram\u00f3n Ruis\u00e1nchez, y su fina cavilaci\u00f3n sobre c\u00f3mo el extranjero nunca puede ser parte de EE.UU. y su violencia intelectual). Pero los relatos de <em>Incurables<\/em> tampoco son \u201crealistas\u201d. Si los personajes femeninos forcejean con varios tipos de aprisionamientos, estos no convierten a sus autoras en las \u00fanicas feministas de la muestra, porque en los escritos por hombres (pienso en \u201cDolor cr\u00f3nico\u201d del argentino Juan Vitulli y algo menos en \u201cMy very own p\u00e1gina en blanco\u201d del mexicano-boliviano Sebasti\u00e1n Antezana) es claro que quieren reflejar la nueva toma de conciencia respecto a la igualdad, no simplemente mostrar empat\u00eda.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">En vano buscar\u00edan los lectores f\u00e1bulas de empoderamiento o visiones inspiradoras de hermandad e inclusi\u00f3n a lo gringo. Estos seres ficticios son m\u00e1s reales y complejos, y en \u00faltima instancia la mayor\u00eda de los autores muestra que est\u00e1 m\u00e1s cerca de logros mayores, por mantener los atavismos de su \u201clatinidad\u201d en un ambiente prescriptivo que es diverso y multicultural de la boca para afuera, por no decir nada del presunto biling\u00fcismo. Se le debe esa valent\u00eda (la \u00fanica exigencia de Bola\u00f1o a los nuevos autores) a Estrada y sus autores, y se les agradece que presenten la \u00bfficcionalizaci\u00f3n? que puede resultar de guerras internas ocasionadas por vivir en EE.UU., a veces por decisiones con las que un joven emigrante no tuvo nada que ver.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"text-align: right;\">Wilfrido H. Corral<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p dir=\"ltr\">Entre homeopat\u00eda y catarsis, escribir sobre dolencias no es harina de todo costal, cuesti\u00f3n que el buen tino y conocimiento de Oswaldo Estrada resuelven con creces en esta antolog\u00eda. Si algunas autoras latinoamericanas a veces trasplantan el victimismo de moda en EE.UU. sin matices, una cualidad importante y reveladora de <em>Incurables<\/em> es concentrarse en autores latinos que no son minor\u00edas oficiales en el pa\u00eds donde radican. De los veinte convocados solo el ant\u00f3logo naci\u00f3 all\u00ed, pero creci\u00f3 en el Per\u00fa.&nbsp; La abundancia de peruanos y mexicanos \u201cnativos\u201d no es una distorsi\u00f3n de la representatividad sino m\u00e1s bien un enriquecimiento; tanto se sabe ya de los grupos m\u00e1s conocidos en el este y el oeste del pa\u00eds que en su momento Ambrosio Fornet los llam\u00f3 \u201clatinounidenses\u201d.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":6293,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"categories":[],"tags":[4446],"editors":[],"review_sections":[2043],"reviewers":[2282],"translator":[],"editors_pick":[],"lal_author":[],"class_list":["post-6296","book_review","type-book_review","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","tag-numero-18","review_sections-ficcion","reviewers-wilfrido-h-corral-es-2"],"acf":{"richtitle":"<em>Incurables: Relatos de dolencia y males<\/em> de Oswaldo Estrada (ed.)","reviewers":"","title_field":"Incurables: Relatos de dolencia y males de Oswaldo Estrada (ed.)","issueofarticle":6585,"sidebartitle":"<em>Incurables: Relatos de dolencia y males<\/em> de Oswaldo Estrada (ed.)","thumbnail":6293,"collection-articleimage":null},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/6296","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/book_review"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/6296\/revisions"}],"acf:post":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/issue\/6585"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6293"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6296"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6296"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6296"},{"taxonomy":"editors","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors?post=6296"},{"taxonomy":"review_sections","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/review_sections?post=6296"},{"taxonomy":"reviewers","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/reviewers?post=6296"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=6296"},{"taxonomy":"editors_pick","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors_pick?post=6296"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=6296"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}