{"id":6237,"date":"2021-02-26T23:47:20","date_gmt":"2021-02-26T23:47:20","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/book_review\/aves-inmoviles-julio-paredes-2\/"},"modified":"2023-06-01T13:14:03","modified_gmt":"2023-06-01T19:14:03","slug":"aves-inmoviles-julio-paredes-2","status":"publish","type":"book_review","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/rese\u00f1as\/aves-inmoviles-julio-paredes-2\/","title":{"rendered":"Aves inm\u00f3viles de Julio Paredes"},"content":{"rendered":"<p dir=\"ltr\"><strong><em>Aves inm\u00f3viles<\/em>. Julio Paredes. Bogot\u00e1: Alfaguara. 2019. 175 p\u00e1ginas.<\/strong><\/p>\n<p dir=\"ltr\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-6234\" style=\"margin: 10px; float: left;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/aves_inmoviles_1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"484\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/aves_inmoviles_1.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/aves_inmoviles_1-186x300.jpg 186w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p dir=\"ltr\">Hay textos que leo con l\u00e1piz en mano a la caza de citas memorables y otros por los que avanzo absorbido, incapaz de detenerme. Establezco as\u00ed un pacto de lectura en los primeros p\u00e1rrafos que se mantiene el resto del libro. Este ritual se consum\u00f3 a medias leyendo la novela de Julio Paredes, pues no acab\u00e9 de decidirme entre subrayar pasajes que resonaban en m\u00ed por distintas razones y el deseo de saber pronto en qu\u00e9 iba a terminar la historia: \u00bfC\u00f3mo se resolver\u00eda la negociaci\u00f3n entre Ricardo, el narrador, a quien contratan para hacer la taxidermia de un caballo, Saturno, y el due\u00f1o del caballo, Augusto, un hacendado con pinta de traqueto? \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda con la mancha en los pulmones que mantiene en tensi\u00f3n permanente a Ricardo? La capacidad de <em>Aves inm\u00f3viles<\/em> (Premio Nacional de Novela 2020) para plantear en el lector una tensi\u00f3n entre la actitud atenta a cada oraci\u00f3n del texto y la inmersi\u00f3n distra\u00edda en la ficci\u00f3n da pistas del tipo de apuesta literaria hecha por la novela.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">A Julio Paredes se le reconoce como un cuentista consolidado. Sus primeras colecciones de relatos <em>Sal\u00f3n J\u00fapiter y otros cuentos<\/em> (1994) y <em>Gu\u00eda para extraviados<\/em> (1997) anticipan temas, tonos y tratamientos literarios de los libros posteriores, <em>Asuntos familiares<\/em> (2000) y <em>Art\u00edculos propios<\/em> (2011). Estos \u00faltimos no solo son lecturas fundamentales para cualquiera que decida escribir un libro de cuentos en Colombia, sino que establecen l\u00edneas de trabajo que reconocemos en la historia del taxidermista. Destaco dos: el peso que el legado familiar imprime en personajes bogotanos salidos de una clase media aspiracional a la que amenaza la ruina y cierta obsesi\u00f3n con las profesiones extintas o a punto de extinguirse. El di\u00e1logo entre estas l\u00edneas de trabajo hace compacta la trama de la \u00faltima novela de Paredes; muestra tambi\u00e9n c\u00f3mo el trabajo de la escritura est\u00e1 hecho de ensayos que se sedimentan en la forma, como si cada texto nuevo fuera siempre la acumulaci\u00f3n de lo que se escribi\u00f3 antes.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Hacer la taxidermia de Saturno supone la posibilidad de salvar el negocio familiar. Por esa raz\u00f3n, Rub\u00e9n y Juliana, los confidentes del narrador, le insisten en que se arriesgue, aun cuando se trata de una empresa m\u00e1s bien estramb\u00f3tica por la complejidad que acarrea la anatom\u00eda de un mam\u00edfero de gran tama\u00f1o. La especialidad de Ricardo son las aves, y su proyecto m\u00e1s querido consiste en el montaje de gabinetes y dioramas de aves ex\u00f3ticas. Si fracasa, adem\u00e1s, est\u00e1 en juego la propia integridad del narrador, dada la procedencia oscura de los negocios de Augusto. La primera mitad de la novela est\u00e1 construida en torno al periplo del primer encuentro entre el narrador y el hacendado, por intermediaci\u00f3n de Gustavo, una suerte de chofer y lavaperros que recoge al narrador en su apartamento en Bogot\u00e1 y lo lleva hasta la hacienda.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Al entrar en la hacienda, el paisaje se enrarece: atraviesan \u201cinmensas plantaciones de palma africana\u201d que recorren \u201cdurante varios kil\u00f3metros y donde se pod\u00edan ver, de vez en cuando, sombras de b\u00fafalos arrastrando carretas por entre l\u00edneas de camino\u201d (107). El cultivo tecnificado no se corresponde con la experiencia de la naturaleza del taxidermista, con la b\u00fasqueda de lo bello o lo sublime que privilegia al preparar sus montajes. Pero no es solo esto lo que incomoda al narrador. La hacienda se sit\u00faa en una de las regiones con \u201clos \u00edndices m\u00e1s altos de desplazados y desaparecidos en la historia reciente del pa\u00eds\u201d (39), en donde siguen activos grupos armados, despu\u00e9s de la firma de los acuerdos de paz. Al oficio de taxidermista le conviene un mecenas como Augusto, pero aceptar un v\u00ednculo comercial con el hacendado significa beneficiarse tambi\u00e9n de los desplazados y desaparecidos que fertilizan los kil\u00f3metros de plantaciones de palma. Ricardo, sin embargo, no est\u00e1 dispuesto a que desaparezca el taller; hay un saber inherente al oficio que intenta proteger como puede.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">En la obsesi\u00f3n con los oficios raros, la novela da forma a otras inquietudes. La taxidermia no es la \u00fanica profesi\u00f3n ins\u00f3lita. Raquel, una mujer con la que Ricardo se ilusiona despu\u00e9s de los a\u00f1os de \u201chibernaci\u00f3n sentimental\u201d posteriores a su divorcio, se dedica a escalar \u00e1rboles gigantes, secuoyas, abetos y eucaliptos, \u201c\u00e1rboles que, en algunos casos, superaban los cien metros de altura y miles de metros c\u00fabicos de madera, de follaje entre ramas y hojas\u201d (54). Ricardo se identifica con este oficio singular. Advierte una cierta exposici\u00f3n a lo desconocido que lo hermana con Raquel: ella se enfrenta en sus incursiones a troncos y follajes de parques inexplorados en distintos lugares del mundo; \u00e9l, en cada montaje, se propone \u201cdar vida\u201d a un cuerpo muerto sin que exista una receta que garantice el \u00e9xito en el cuidado de la piel, en la elecci\u00f3n de cristales o acr\u00edlicos adecuados para sustituir los ojos o en el trabajo con las estructuras internas de los animales.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante el narrador detecta rasgos afines a su oficio y al de Raquel en la labor mucho menos exuberante de la neum\u00f3loga que revisa a Ricardo buscando el origen de la mancha en los pulmones: \u201cpercib\u00ed un empe\u00f1o combativo en su persecuci\u00f3n de posibles vestigios siniestros y la imagin\u00e9 como una especie de arque\u00f3loga beligerante\u201d (137). Por esta v\u00eda, el cuerpo de Ricardo que estudia la doctora, el cuerpo de Saturno que estudia el taxidermista, o los \u00e1rboles gigantes y de edades milenarias por los que escala Raquel constituyen versiones diversas en las que la novela da forma a lo desconocido. Cada uno de estos tres oficios postula maneras de preguntarse c\u00f3mo funciona la vida que podr\u00edamos tambi\u00e9n entender como maneras distintas pero afines de indagar c\u00f3mo funciona la muerte.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">Junto a la pregunta por lo desconocido, la novela se propone tambi\u00e9n un asedio al problema del artificio. Afirma el narrador sobre la neum\u00f3loga que ella escarba en las im\u00e1genes de los esc\u00e1neres buscando c\u00f3mo convertirlas en hechos reales. Del mismo modo, el narrador recuerda una idea de su abuelo: \u201cla verdadera naturaleza de la taxidermia estaba en la b\u00fasqueda de la autenticidad y, en consecuencia, de la verosimilitud\u201d (56). La mirada del novelista parece fijarse en la actividad propia y de los otros para entender c\u00f3mo se producen los hechos reales. La realidad o la naturaleza entonces no son cosas dadas, ni tampoco entidades abstractas o proyecciones intangibles de pensamientos o emociones. O al menos no es esto lo que le importa a Ricardo. No se trata de imitar la realidad sino de <em>hacerla<\/em>. Esto queda claro en otro pasaje, cuando el narrador opina sobre el proyecto que su hermano Alejandro y la esposa, Laura, emprendieron antes de la desaparici\u00f3n de Alejandro, una suerte de sendero ubicado en los exteriores de una finca de descanso: \u201cPero en el fondo solo quer\u00edan montar un artificio que adoptara <em>su<\/em> propia forma a medida que se plantaban los primeros trazos, amold\u00e1ndose poco a poco al entorno, siempre en un estado inconcluso\u201d (168).<\/p>\n<p dir=\"ltr\">En la pregunta por el artificio, la novela hace reflexionar entre l\u00edneas sobre el arte como oficio (que construye artificios y estudia lo desconocido). Al hacerlo, toma distancia respecto a nociones establecidas que conceden cierta solemnidad a las pr\u00e1cticas art\u00edsticas. Habr\u00eda, de hecho, en <em>Aves inm\u00f3viles<\/em> un \u00e9nfasis en la irrelevancia de la escritura. Existe un cuaderno en el que el narrador acumula frases que oye por ah\u00ed y una m\u00e1quina de escribir (tambi\u00e9n del abuelo) de la que apenas o\u00edmos el sonido de las teclas como una presencia espectral. Ninguno de los dos objetos adquiere mayor importancia: el cuaderno se pierde en un restaurante cuando van camino a la hacienda y el ruido de la m\u00e1quina acaba disuelto por un mensaje de celular en el que le anuncian a Ricardo que durmieron a Saturno y lo disponen para la disecci\u00f3n.<\/p>\n<p dir=\"ltr\">No sorprende, por \u00faltimo, que la taxidermia y la escritura entrecrucen caminos en un momento espec\u00edfico de la novela. El narrador sostiene que cree en las historias: \u201cEn poder contarlas. Es algo que trato de imprimir en los montajes, esa idea particular del \u00e1nimo que se puede identificar en una piel montada\u201d (169). A la escritura le convendr\u00eda, como al taller de Ricardo, un mecenas que le d\u00e9 alguna estabilidad, as\u00ed sea por un tiempo. <em>Aves inm\u00f3viles <\/em>nos pone, de forma inesperada, frente a la pregunta de c\u00f3mo hacemos, quienes trabajamos con el arte y la cultura, para lidiar con las limitaciones materiales del oficio. No solo cabe preguntarse con cu\u00e1les mecenas estar\u00edamos dispuestos a negociar (si es que aparece alguno interesado), sino tambi\u00e9n pensar hasta qu\u00e9 punto el arte y la cultura han mantenido v\u00ednculos (incluso de maneras no intencionales o remotas) con las fortunas que ha producido la guerra en Colombia. En este punto reside uno de los mayores hallazgos de la novela.<\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"text-align: right;\">\u00d3scar Daniel Campo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p dir=\"ltr\">Hay textos que leo con l\u00e1piz en mano a la caza de citas memorables y otros por los que avanzo absorbido, incapaz de detenerme. Establezco as\u00ed un pacto de lectura en los primeros p\u00e1rrafos que se mantiene el resto del libro. Este ritual se consum\u00f3 a medias leyendo la novela de Julio Paredes, pues no acab\u00e9 de decidirme entre subrayar pasajes que resonaban en m\u00ed por distintas razones y el deseo de saber pronto en qu\u00e9 iba a terminar la historia: \u00bfC\u00f3mo se resolver\u00eda la negociaci\u00f3n entre Ricardo, el narrador, a quien contratan para hacer la taxidermia de un caballo, Saturno, y el due\u00f1o del caballo, Augusto, un hacendado con pinta de traqueto? \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda con la mancha en los pulmones que mantiene en tensi\u00f3n permanente a Ricardo? La capacidad de <em>Aves inm\u00f3viles<\/em> (Premio Nacional de Novela 2020) para plantear en el lector una tensi\u00f3n entre la actitud atenta a cada oraci\u00f3n del texto y la inmersi\u00f3n distra\u00edda en la ficci\u00f3n da pistas del tipo de apuesta literaria hecha por la novela.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":6234,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"categories":[],"tags":[4447],"editors":[],"review_sections":[2043],"reviewers":[2211],"translator":[],"editors_pick":[],"lal_author":[],"class_list":["post-6237","book_review","type-book_review","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","tag-numero-17","review_sections-ficcion","reviewers-oscar-daniel-campo-becerra-es-2"],"acf":{"richtitle":"<em>Aves inm\u00f3viles<\/em> de Julio Paredes","reviewers":"","title_field":"Aves inm\u00f3viles de Julio Paredes","issueofarticle":6581,"sidebartitle":"<em>Aves inm\u00f3viles<\/em> de Julio Paredes","thumbnail":6234,"collection-articleimage":null},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/6237","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/book_review"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/6237\/revisions"}],"acf:post":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/issue\/6581"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6234"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6237"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6237"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6237"},{"taxonomy":"editors","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors?post=6237"},{"taxonomy":"review_sections","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/review_sections?post=6237"},{"taxonomy":"reviewers","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/reviewers?post=6237"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=6237"},{"taxonomy":"editors_pick","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors_pick?post=6237"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=6237"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}