{"id":6185,"date":"2020-11-13T01:52:44","date_gmt":"2020-11-13T01:52:44","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/book_review\/nuestra-piel-muerta-natalia-garcia-freire-2\/"},"modified":"2024-05-10T07:48:43","modified_gmt":"2024-05-10T13:48:43","slug":"nuestra-piel-muerta-natalia-garcia-freire-2","status":"publish","type":"book_review","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/rese\u00f1as\/nuestra-piel-muerta-natalia-garcia-freire-2\/","title":{"rendered":"Nuestra piel muerta de Natalia Garc\u00eda Freire"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Nuestra piel muerta<\/i>. Natalia Garc\u00eda Freire. Madrid: La Navaja Suiza. 2019. 156 p\u00e1ginas.<\/b><\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-6182\" style=\"margin: 10px; float: left;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/nuestrapielmuerta_1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"448\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/nuestrapielmuerta_1.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/nuestrapielmuerta_1-201x300.jpg 201w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>Las p\u00e1ginas de <i>Nuestra piel muerta<\/i> huelen a tierra mojada, a podredumbre y a flores secas; hoje\u00e1ndolas los lectores sentimos el sol quemar nuestra piel, incluso nos parece sofocar hasta que de pronto, junto al protagonista, estamos envueltos en la niebla espesa de la noche y volvemos a respirar. \u00bfQu\u00e9 truco es este? Ninguno, se lo aseguro. Lo que pasa es que la novela, debut literario de la autora ecuatoriana Natalia Garc\u00eda Freire, adem\u00e1s de trasladarnos al universo subterr\u00e1neo de los insectos, restablece la conexi\u00f3n hombre-tierra y, como si nos dotase de otra sensibilidad, nos permite advertir m\u00e1s intensamente que nunca todo lo que nos rodea.<\/p>\n<p>La historia es la de una familia que ya no existe, de una infancia destruida y de una casa invadida por dos extranjeros. Lucas, as\u00ed se llama el joven protagonista, nos la cuenta a trav\u00e9s de un mon\u00f3logo dirigido al padre, muerto ya hace tiempo. La gradual reconstrucci\u00f3n de los hechos, en la que se alternan referencias al presente y al pasado, arroja una luz cada vez nueva sobre el difunto, que m\u00e1s que una v\u00edctima resulta haber sido un individuo deshonesto y cobarde, merecedor del odio que el hijo siente. En la novela hay miedo, enga\u00f1os, locura y venganza, y el dolor que de ellos procede est\u00e1 descrito de manera tan viva como para ser tangible: \u201cMe gustar\u00eda gritar, padre, como un desaforado, con gritos roncos, gruesos, que salieran de mi laringe seca y sucia, dejar salir mis gritos guardados, conservados con violencia. Quisiera sacudir la cabeza ahora mismo como un loco y que los gritos no parasen\u201d. Tambi\u00e9n se hace cada vez m\u00e1s palpable el tr\u00e1gico desenlace, gracias a una serie de presagios que invitan al lector a avanzar con cautela y prepararse a alg\u00fan acontecimiento infausto: \u201cDespu\u00e9s de mucho tiempo acompa\u00f1ados de los bramidos de las vacas, amanecimos envueltos en silencio, como si la casa se hubiese llenado de susurros que dec\u00edan: esc\u00f3ndete, c\u00e1llate, qu\u00e9date quieto\u201d.<\/p>\n<p>Pero eso no es todo, porque la obra es tambi\u00e9n un tierno retrato del cari\u00f1o que Lucas nutre por Josefina, la madre, y sobre todo un himno a la vitalidad de la tierra, a la naturaleza en todas sus formas. La profusi\u00f3n de detalles que se nos da con relaci\u00f3n a la flora y la fauna no se debe solamente a la curiosidad que el protagonista ha heredado de su madre, sino a una conciencia m\u00e1s profunda que los dos comparten, sobre la perfecci\u00f3n de aquellos reinos en contraposici\u00f3n al de los hombres. \u00bfNo es verdad que mientras los humanos tanteamos cada uno en la oscuridad de su camino, volubles e incompletos, como marionetas a merced de la suerte, los insectos \u2014casi imperceptibles en su laboriosidad\u2014 le dan vida a un microcosmos que a pesar de estar siempre en movimiento resulta seguro, imperturbable, eterno? Y si alguien siguiera teniendo dudas sobre nuestra real vulnerabilidad, la misma trama proporciona una ejemplificaci\u00f3n de ello cuando hace derivar la ruina de una familia entera de un evento tan banal como la imprevista llegada de dos hu\u00e9spedes a su casa.<\/p>\n<p>En la cadena de dramas que de all\u00ed se suceden hay que contar tambi\u00e9n el internamiento de Josefina en un sanatorio. La actitud de la mujer, completamente entregada al cuidado de su jard\u00edn y a los estudios de bot\u00e1nica y entomolog\u00eda \u2014es decir, absorta en contemplaciones no propiamente espirituales\u2014 deb\u00eda de resultar inaceptable en una sociedad que por aquel entonces (se entiende que estamos aproximadamente a comienzos del siglo XX) atribu\u00eda a la mujer el r\u00edgido papel de madre, esposa y devota. Por eso, mientras el pueblo no hab\u00eda tardado en tacharla de loca por el hecho de no ser bautizada y no ir a misa, solo el hijo hab\u00eda logrado descifrar la llave de acceso a su maravilloso mundo y entender la total fusi\u00f3n que se hab\u00eda producido entre ella y la tierra: \u201cA veces pensaba que cuando mi madre se desnudaba y se met\u00eda en la tina que preparaba Esther era para mojar peque\u00f1as ra\u00edces que le sal\u00edan de los sobacos y las ingles\u201d.<\/p>\n<p>Por cierto, la lucha entre religi\u00f3n, ciencia y locura anima todo el texto, llegando a enfrentar el mundo de los hombres y el reino animal tambi\u00e9n desde un punto de vista moral. Los preceptos cristianos, abrazados con ostentaci\u00f3n tanto por el padre como por el resto de los personajes, se reducen en las palabras del narrador a una mera cuesti\u00f3n de superstici\u00f3n y apariencias, centradas en un Dios cruel y caprichoso. A ese credo, Lucas y Josefina oponen la adoraci\u00f3n de los insectos, claro ejemplo de pureza, castidad, armon\u00eda y justicia. Y efectivamente, lo que la novela nos permite observar es la oposici\u00f3n entre el lado humano de los animales y el lado bestial de los hombres: son estos \u00faltimos los que no dejan de acarrear sufrimiento a sus semejantes y mancharse de los peores cr\u00edmenes. A la luz de esta consideraci\u00f3n se explica, finalmente, el deseo de Lucas de zafarse de su piel para metamorfosearse, convertirse en otra forma de vida, fruto de la tierra: \u201cQuiero licuar mis v\u00edsceras, olvidar mi lenguaje, enredar las palabras y salir de este cuerpo\u201d.<\/p>\n<p>Dicho esto, es indudable que el \u00e9xito de la obra se debe en buena parte a la singularidad de su argumento, pero lo que hace de<i> Nuestra piel muerta<\/i> un trabajo excepcional es tambi\u00e9n el estilo. Este se caracteriza por un lenguaje po\u00e9tico y evocativo, rico de met\u00e1foras e im\u00e1genes sugestivas; hasta se podr\u00eda definir on\u00edrica la atm\u00f3sfera que envuelve el regreso de Lucas a su casa familiar, una escena que a los amantes de Juan Rulfo podr\u00eda recordarles el viaje de Juan Preciado hacia Comala. A pesar de este lirismo, la lengua empleada por la escritora es falta de presunciones y a lo largo del texto recurre un vocabulario esencial, b\u00e1sico. Las mismas palabras vuelven una y otra vez, lo cual evidentemente no es s\u00edntoma de descuido sino m\u00e1s bien lo contrario: en lugar de hacer el ritmo pesado, cada repetici\u00f3n lo hace m\u00e1s fluido, confiri\u00e9ndole la cadencia de una melod\u00eda, o quiz\u00e1s de una letan\u00eda. Y no piensen que el empleo de un tono po\u00e9tico implique de por s\u00ed ausencia de referencias prosaicas: uno de los mayores m\u00e9ritos de la autora es precisamente la capacidad de retratar con pinceladas exactas y vivas el cuerpo humano en sus aspectos menos agradables, hasta repugnantes.<\/p>\n<p><i>Nuestra piel muerta<\/i> es, al fin y al cabo, una obra capaz de elevar al lector hacia la poes\u00eda y, otras veces, arrastrarlo hacia abajo. Pero sobre todo es un viaje a las v\u00edsceras de la tierra y, al mismo tiempo, a las del ser humano. \u00bfQui\u00e9n dir\u00eda que una novela tan rebosante de animales, insectos, flores y arbustos puede ense\u00f1arnos tanto sobre nosotros?<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Arianna Tognelli<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las p\u00e1ginas de <i>Nuestra piel muerta<\/i> huelen a tierra mojada, a podredumbre y a flores secas; hoje\u00e1ndolas los lectores sentimos el sol quemar nuestra piel, incluso nos parece sofocar hasta que de pronto, junto al protagonista, estamos envueltos en la niebla espesa de la noche y volvemos a respirar. \u00bfQu\u00e9 truco es este? Ninguno, se lo aseguro. 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