{"id":6157,"date":"2020-11-12T23:59:54","date_gmt":"2020-11-12T23:59:54","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/book_review\/obra-completa-juan-l-ortiz-2\/"},"modified":"2024-05-10T08:00:24","modified_gmt":"2024-05-10T14:00:24","slug":"obra-completa-juan-l-ortiz-2","status":"publish","type":"book_review","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/rese\u00f1as\/obra-completa-juan-l-ortiz-2\/","title":{"rendered":"Obra completa de Juan L. Ortiz"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Obra completa<\/i>. Juan L. Ortiz. Paran\u00e1-Santa Fe: Universidad Nacional de Entre R\u00edos\/Universidad Nacional del Litoral. <\/b><b>2020<\/b><b>. 1694 p\u00e1ginas.<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i>A Nino Lamboglia<\/i><\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-6154\" style=\"margin: 10px; float: left;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/tapa_juan_l_1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"474\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/tapa_juan_l_1.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/tapa_juan_l_1-190x300.jpg 190w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Puestos a recorrer los contornos de una geograf\u00eda desconocida, es claro que no existen atajos para el esp\u00edritu extranjero: en aras de explorar de veras la naturaleza aparente de un lugar y sus costumbres, resulta preciso disponer de una ingente cantidad de tiempo: tiempo para arribar e inspeccionar, mirar y percibir. Tiempo para permanecer y distinguir los flujos y reflejos del lugar que nos acoge y trae consigo, a la manera de un viejo afluente, los sedimentos de un vasto r\u00edo, que se confunde con la lengua, sustancia ondulada del tiempo.<\/p>\n<p>Luego de doce a\u00f1os en tierras albicelestes <i>\u2014<\/i>junto a peregrinas exploraciones por las riberas de la provincia de Entre R\u00edos, puerta de entrada a la Mesopotamia argentina<i>\u2014<\/i> he podido hacerme una idea precisa de la obra y entra\u00f1a de Juan L. Ortiz (1896-1978), figura que no necesita presentaci\u00f3n pero sobre cuya <i>Obra completa<\/i> en una edici\u00f3n ampliada y revisada publicada este a\u00f1o vale la pena detenerse no s\u00f3lo por la envergadura de la empresa, sino tambi\u00e9n por su extraordinaria factura en donde destaca la prolijidad del empe\u00f1o editorial que da cuenta del concurso fecundo de m\u00faltiples voluntades encarnadas en cr\u00edticos, escritores, editores y especialistas, cuyo esfuerzo se\u00a0 refleja en la solidez del resultado. Fen\u00f3menos como \u00e9ste debieran ser, adem\u00e1s de uno de los acontecimientos editoriales del a\u00f1o, un orgullo federal de la Argentina, toda vez que se trata de un logro de la cr\u00edtica y la edici\u00f3n hechas desde el interior de la rep\u00fablica, en este caso a cargo de la Universidad Nacional de Entre R\u00edos y la Universidad Nacional del Litoral.<\/p>\n<p>La publicaci\u00f3n es significativa a su vez porque permite calibrar de manera definitiva la obra tras el mito que rodea al poeta entrerriano, definido alguna vez por Beatriz Sarlo en un art\u00edculo titulado \u201cLa imagen del escritor. Leyendas involuntarias\u201d, publicado <i>en La Naci\u00f3n<\/i>, el 8 de septiembre de 2007, de la siguiente manera: \u201cMacedonio y Juan L. Ortiz, delgad\u00edsimos, descuidados y elegantes como mendigos principescos, raros, apartados de la competencia literaria, criollos viejos y amigos de los j\u00f3venes: dos escritores cuya imagen es tan fuerte como su obra. Soles de sistemas planetarios ocultos, alrededor de Macedonio orbitaron Borges, Scalabrini Ortiz y casi todos los martinfierristas; alrededor de Juan L. Ortiz, los j\u00f3venes Hugo Gola y Juan Jos\u00e9 Saer\u201d.<\/p>\n<p>El tit\u00e1nico trabajo editorial presentado en dos tomos incluye por una parte la totalidad de los libros del poeta <i>\u2014<\/i>que van desde los primeros poemas contenidos en <i>El agua y la noche<\/i> y llegan <i>hasta La orilla que se abisma<\/i>, contenidos en el primer tomo bajo el t\u00edtulo <i>En el aura del sauce<\/i>, que rescata el nombre de la totalidad con que fue publicada su obra en tres tomos en 1971 al cuidado de Hugo Gola<i>\u2014, <\/i>actualiza la edici\u00f3n en dos tomos publicada en 1996 y nos ofrece un segundo tomo, <i>Hojillas<\/i>, que es en su totalidad un aut\u00e9ntico deleite, tal cual lo refiere el director del proyecto, Sergio Delgado: \u201cHay poemas, relatos, rese\u00f1as bibliogr\u00e1ficas, conferencias, ensayos, traducciones, cartas. Y los textos son tomados de manuscritos, dactilogramas, publicaciones dispersas e incluso de transcripciones realizadas a partir de la memoria del poeta\u201d. Un caj\u00f3n de maravillas que ubica en un solo lugar los intereses m\u00faltiples de un poeta que, como pocos encarna una figura tutelar para leer otra historia de la literatura argentina, una que nos ubica en los afluentes de esos laberintos de agua: si el caso de Borges fue el de un escritor en las orillas, el de Juanele es el del poeta bienhechor al filo de la ribera.<\/p>\n<p>Gracias a la vena simbolista (o postsimbolista) de Juanele, resulta f\u00e1cil compararlo con Mallarm\u00e9,\u00a0 puesto que ah\u00ed donde el franc\u00e9s ensaya su libro imposible como doble del universo el entrerriano describe los m\u00faltiples r\u00edos que desembocan en el R\u00edo, dando forma a su proyecto total, algo que describe a la perfecci\u00f3n Juan Jos\u00e9 Saer en su comentario rescatado en <i>Hojillas<\/i>: \u201cla poes\u00eda de Juan es reconocible aun a primera vista por su distribuci\u00f3n en la p\u00e1gina, por sus preferencias tipogr\u00e1ficas, por la extensi\u00f3n de sus versos, por el ritmo de sus blancos, por la peculiaridad de su puntuaci\u00f3n\u201d. Vistos con la distancia suficiente, los riachos, arroyos, esteros, lagunas, pantanos afluentes, estuarios, deltas y r\u00edos construyen un entramado posible de sentido que se resuelven en las palabras mismas del poeta, como se lee en su texto \u201cEl infinito en el instante\u201d de 1976: \u201cEn mi han sido ciertos procesos naturales los que me han indicado la din\u00e1mica o el misterios del crecimiento po\u00e9tico, que he asimilado especialmente al de las plantas, o mejor al de esas cosas naturales que est\u00e1n en el aire y que se dan en \u00e9l: sabemos que hay jardines en el aire, que hay m\u00fasica en el aire, correspondencias y comunicaciones que suceden, no ya en la superficie terrestre sino, dig\u00e1moslo as\u00ed, en el \u00e9ter\u201d.<\/p>\n<p>Respecto al crecimiento po\u00e9tico, insiste Saer en el texto referido en una de las cualidades que acaso definan mejor el talante del artista que fue Juan Laurentino: \u201cEl deseo de conocer cada vez mejor su propio instrumento para utilizarlo con mayor eficacia, esa disciplina a la que \u00fanicamente los grandes artistas se someten, ten\u00eda como objetivo el tratamiento de un tema mayor, del que toda la obra es una serie de variaciones: el dolor, hist\u00f3rico o metaf\u00edsico, que perturba la contemplaci\u00f3n y el goce de la belleza que para la poes\u00eda de Juan es la condici\u00f3n primera del mundo\u201d. Su caso recuerda al del grabador y pintor japon\u00e9s Hokusai, maestro imbatible del ukiyo-e o pinturas del mundo flotante, t\u00edpicos de la estampa japonesa entre los siglos XVII y XX, cuando escribi\u00f3:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">A la edad de cinco a\u00f1os ten\u00eda la man\u00eda de hacer trazos de las cosas. A la edad de 50 hab\u00eda producido un gran n\u00famero de dibujos, con todo, ninguno ten\u00eda un verdadero m\u00e9rito hasta la edad de 70 a\u00f1os. A los 73 finalmente aprend\u00ed algo sobre la calidad verdadera de las cosas, p\u00e1jaros, animales, insectos, peces, las hierbas o los \u00e1rboles. Por lo tanto a la edad de 80 a\u00f1os habr\u00e9 hecho un cierto progreso, a los 90 habr\u00e9 penetrado el significado m\u00e1s profundo de las cosas, a los 100 habr\u00e9 hecho realmente maravillas y a los 110, cada punto, cada l\u00ednea, poseer\u00e1 vida propia.<sup>1<\/sup><\/p>\n<p>La obra como maduraci\u00f3n de una sombra que s\u00f3lo es posible en la plenitud del sauce.<\/p>\n<p>Lejos de cualquier localismo, la <i>entrerrian\u00eda<\/i> es una inmanencia que atraviesa el territorio, las personas y las miradas que se gestan en la regi\u00f3n, una condici\u00f3n de posibilidad que reivindica como condici\u00f3n de pertenencia una forma de habitar y sobre todo de entender el mundo (a t\u00edtulo personal, nunca como en Entre R\u00edos me he sentido tan en casa, siendo que mi origen en realidad es de gente de monta\u00f1a).<\/p>\n<p>Entre el paisaje que se diluye y la permanencia del r\u00edo de Her\u00e1clito, emerge como un ser anfibio la po\u00e9tica de Juanele, que aparece como un conjunto de animales <i>\u2014<\/i>o vegetales, dir\u00eda \u00e9l<i>\u2014<\/i> enhebrado de poemas: un universo vasto con el hermoso decorado de vivir ba\u00f1ado por el rumor circundante de los r\u00edos Gualeguay y Paran\u00e1: un fluir continuo que por fuerza limpia el aura y todos los cielos de la mirada; devenir que se conjuga en un presente imperativo: una poes\u00eda volcada al futuro que modifica el tiempo y el espacio a la manera de los r\u00edos, que fluyen, anegan, esculpen y devoran de acuerdo con la voluntad del agua.<\/p>\n<p>En Juan L. Ortiz, con sus filos de criollo viejo, se encarna, con nombre y apellido, la materia mismo de lo et\u00e9reo.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Rafael Toriz<\/p>\n<p><sup>1<\/sup>\u00a0Walther, Ingo F. <em>Grabados japoneses: Biograf\u00edas<\/em>. K\u00f6ln: Taschen, 1994.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Puestos a recorrer los contornos de una geograf\u00eda desconocida, es claro que no existen atajos para el esp\u00edritu extranjero: en aras de explorar de veras la naturaleza aparente de un lugar y sus costumbres, resulta preciso disponer de una ingente cantidad de tiempo: tiempo para arribar e inspeccionar, mirar y percibir. Tiempo para permanecer y distinguir los flujos y reflejos del lugar que nos acoge y trae consigo, a la manera de un viejo afluente, los sedimentos de un vasto r\u00edo, que se confunde con la lengua, sustancia ondulada del tiempo.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":6154,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"categories":[],"tags":[4448],"editors":[],"review_sections":[2044],"reviewers":[2226],"translator":[],"editors_pick":[],"lal_author":[],"class_list":["post-6157","book_review","type-book_review","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","tag-numero-16","review_sections-poesia","reviewers-rafael-toriz-es-2"],"acf":{"richtitle":"<em>Obra completa<\/em> de Juan L. Ortiz","reviewers":"","title_field":"Obra completa de Juan L. Ortiz","issueofarticle":6577,"sidebartitle":"<em>Obra completa<\/em> de Juan L. Ortiz","thumbnail":6154,"collection-articleimage":null},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/6157","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/book_review"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/6157\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33340,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/6157\/revisions\/33340"}],"acf:post":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/issue\/6577"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6154"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6157"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6157"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6157"},{"taxonomy":"editors","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors?post=6157"},{"taxonomy":"review_sections","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/review_sections?post=6157"},{"taxonomy":"reviewers","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/reviewers?post=6157"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=6157"},{"taxonomy":"editors_pick","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors_pick?post=6157"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=6157"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}