{"id":6113,"date":"2020-08-11T16:32:22","date_gmt":"2020-08-11T16:32:22","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/book_review\/mandala-alejandra-jaramillo-morales-2\/"},"modified":"2023-06-03T22:01:42","modified_gmt":"2023-06-04T04:01:42","slug":"mandala-alejandra-jaramillo-morales-2","status":"publish","type":"book_review","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/rese\u00f1as\/mandala-alejandra-jaramillo-morales-2\/","title":{"rendered":"Mandala by Alejandra Jaramillo Morales"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Mandala. <\/i>Alejandra Jaramillo Morales. Bogot\u00e1, Diente de Le\u00f3n, 2017. <a href=\"http:\/\/www.novelamandala.com\/#\/inicio\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Haz clic aqu\u00ed para leer la novela digital.<\/a><\/b><\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-6110\" style=\"margin: 10px; float: left; border-width: 1px; border-style: solid;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/mandaladigital_1.jpg\" alt=\"\" width=\"260\" height=\"262\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/mandaladigital_1.jpg 260w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/mandaladigital_1-150x150.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 260px) 100vw, 260px\" \/><\/p>\n<p>\u201cHabr\u00e1 una escritura posible para contar la experiencia. Se pregunta\u201d. El pasaje pertenece a \u201cMutaciones\u201d, la primera de siete partes en que est\u00e1 dividida la novela y que, por cierto, no es la \u00fanica forma de divisi\u00f3n que nos ofrece <i>Mandala<\/i>. En este fragmento, Amaura da cuenta de su retiro a la laguna sagrada, una Villa enigm\u00e1tica, dice, en la que el encuentro con la naturaleza conduce a una transformaci\u00f3n de la percepci\u00f3n f\u00edsica: \u201c\u2026 el v\u00e9rtigo de saber que mi cuerpo se expand\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s. Me ahogaba a veces la velocidad y el peso, otras lo incorp\u00f3reo y la liviandad\u201d. El fragmento se titula \u201cUna grieta en el viento\u201d y junto con \u201cA la sombra del \u00e1rbol\u201d, \u201cSol en virgo\u2026\u201d y \u201cEl c\u00e1ntico del agua\u201d registran este viaje inici\u00e1tico de Amaura, asociado adem\u00e1s a visiones extra\u00f1as que la acechan y que acompa\u00f1an el momento de transformaci\u00f3n de esta mujer que ha decidido renunciar a su trabajo como editora y empezar de cero. \u00bfA hacer qu\u00e9? No sabemos, porque ella misma no sabe, y esa incertidumbre, una suerte de salto a lo desconocido, hace parte fundamental de las reflexiones de Amaura.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, ser\u00eda injusto afirmar que la novela depende de un \u00fanico nudo narrativo. M\u00e1s bien, el relato de Amaura se desplaza constantemente, interrumpido por otros recorridos posibles que saltan de una parte de la novela a la otra sin la intenci\u00f3n de respetar una unidad de conflicto, ni mucho menos la cronolog\u00eda de las acciones, o ni siquiera la jerarqu\u00eda de las voces narrativas. Podr\u00eda afirmarse que el lector se siente conminado no tanto a averiguar qu\u00e9 va a pasar con Amaura sino a olvidarse de ella y reemplazar su inter\u00e9s por la multiplicidad de peque\u00f1os mundos que constituyen el universo (\u00bfvirtual? \u00bfliterario?) creado por <i>Mandala.<\/i><\/p>\n<p>Entonces, la pregunta sobre c\u00f3mo contar la experiencia presenta matices distintos que valdr\u00eda la pena desplegar. Significa, primero, c\u00f3mo contar la experiencia de lo incorp\u00f3reo, ese \u201cfluir de amores y sensaciones\u201d (\u201cSol en Virgo\u2026\u201d) que avasalla a Amaura y a la mayor\u00eda de los personajes que transitan por la plataforma virtual de la novela. Si hubiera que transformar este primer matiz en pregunta, podr\u00edamos formularlo as\u00ed: \u00bfC\u00f3mo contar lo incierto y lo azaroso desde la racionalidad del lenguaje y el orden de las estructuras literarias o las reglas de los g\u00e9neros? Por otro lado, implica una indagaci\u00f3n acerca de c\u00f3mo volver literarias herramientas y lenguajes digitales. Los materiales narrativos han sido pensados desde un contexto digital y para ser le\u00eddos en ese contexto, con lo cual la experiencia de lo literario y la experiencia del recurso electr\u00f3nico ocurren al tiempo, y en este encuentro se articula uno de los grandes aciertos de <i>Mandala<\/i>. Como si la novela (la autora a trav\u00e9s de la novela) se estuviera preguntando: \u00bfpuede el conocimiento propio de lo digital (la programaci\u00f3n, el dise\u00f1o, la web) servir a la construcci\u00f3n de una experiencia literaria particular, es decir, diferente a la que propicia la tecnolog\u00eda del libro?<\/p>\n<p>No sorprende que <i>Mandala <\/i>se ocupe de construir una experiencia narrativa en la que el lector-usuario constituya una parte activa de la novela. La experiencia del azar da forma a los personajes y, simult\u00e1neamente, al rol <i>creativo <\/i>del lector presupuesto por la plataforma. Desde la perspectiva de los personajes, las historias que predominan son aquellas que hablan de lanzarse al \u201cabismo de lo desconocido\u201d, es decir, elegir recorrer caminos en los que se entra a ciegas, sin saber qu\u00e9 se va a encontrar: vemos a Amaura arriesg\u00e1ndose a explorar maneras alternativas de relacionarse con el conocimiento y el\u00a0 amor en su relaci\u00f3n con el abuelo muisca; a Pilar que, sin tener mucha idea de lo que est\u00e1 haciendo, entrevista a un preso con el fin de ayudarlo a escribir su historia; al suicida que escribe un diario en el que trata de explicarse a s\u00ed mismo la necesidad vertiginosa de quitarse la vida; a la mujer que, en pleno brindis de la fiesta familiar por sus cincuenta a\u00f1os, pide disculpas, abandona la celebraci\u00f3n y se monta en un taxi rumbo al aeropuerto, sin mucha claridad de lo que va a pasar ahora.<\/p>\n<p>De igual forma, desde la perspectiva del lector, no existe un \u00fanico orden de lectura, o una v\u00eda m\u00e1s apropiada que otra para transitar por las partes de las novelas o por sus fragmentos. Esto se logra a partir de varias caracter\u00edsticas notables en el dise\u00f1o de la plataforma. Al final de cada fragmento, por ejemplo, el lector se enfrenta a una disyuntiva: ir al \u201csiguiente\u201d apartado o \u201cperderse\u201d. Si decide \u201cperderse\u201d, la plataforma lo lanza a recorridos aleatorios de lectura. Pero ni siquiera si decide ir al pr\u00f3ximo fragmento se tiene asegurada una comodidad lineal en el conflicto o en la acci\u00f3n, pues sucede de manera frecuente que se alternan los relatos de m\u00e1s envergadura con tertulias en las que personajes sin nombre opinan sobre temas diversos (la demanda pol\u00edtica que se hace al arte en Colombia, los modos en que representa el amor en la literatura, la racionalidad particular del arte), o con escenas de la infancia que impiden el avance de la acci\u00f3n principal y se regodean en la exploraci\u00f3n de memorias que no se pueden asignar r\u00e1pidamente a un personaje particular, o simplemente con escenas cotidianas en las que no parece ocurrir nada relevante pero en las que vamos descubriendo por qu\u00e9, sobre todo Amaura, tiene esa necesidad tan fuerte de avanzar hacia el futuro incierto que ha insistido en labrarse para s\u00ed misma.<\/p>\n<p>No solo esto. La interfaz est\u00e1 dise\u00f1ada para que el lector-usuario obtenga, despu\u00e9s de completar cierto n\u00famero de fragmentos le\u00eddos, un or\u00e1culo escrito por Tigua Nika Sua, abuelo muisca que colabor\u00f3 desde el inicio con el proyecto. En ocasiones, en vez de or\u00e1culo, el lector obtiene un mandala miniatura, es decir un peque\u00f1o diagrama de los muchos que integran el mandala general de la novela. Si la experiencia del lector tiene un objetivo definido desde el principio, no es tanto el de llegar al final de la novela, sino justamente el de completar los recorridos del mandala, incluido en una de las opciones de la plataforma. Distintos diagramas, colores y formas se activan cuando uno recorre esta figura, en la que se reordenan de manera arbitraria, o m\u00e1s bien, de acuerdo a la l\u00f3gica propia del diagrama, las siete partes de la novela y los fragmentos (ochenta en total) que componen estas partes. Es cierto que el lector-usuario cuenta con la opci\u00f3n de un tablero de lectura para rastrear el porcentaje de lo le\u00eddo, pero curiosamente importa menos este porcentaje que el deseo por descifrar la disposici\u00f3n de los temas, los relatos y los tipos de texto distribuidos en el mandala. En este sentido, <i>Mandala<\/i> acoge como propias las palabras de Morelli de <i>Rayuela, <\/i>novela con la que masivamente dialoga la obra de Alejandra Jaramillo: \u201cEscribir es dibujar mi mandala y a la vez recorrerlo, inventar la purificaci\u00f3n purific\u00e1ndose; tarea de pobre sham\u00e1n blanco con calzoncillos de nylon\u201d (Cort\u00e1zar 82).<\/p>\n<p>Una nueva serie de preguntas emergen en este punto: \u00bfCu\u00e1l fue el criterio seguido en la construcci\u00f3n del mandala para asignar colores y formas a los diferentes fragmentos? \u00bfHay un orden secreto en el mandala, en la continuidad elegida para poner un texto al lado de otro en el diagrama? \u00bfC\u00f3mo tuvo lugar esa tarea de traducir el material narrativo al lenguaje del mandala? La suma de saberes t\u00e9cnicos y art\u00edsticos inusuales para el proceso de edici\u00f3n de una novela (diagramadores, dise\u00f1adores web, una dibujante, un sabedor muisca) admiten una pregunta adicional sobre la figura de la autora: es cierto que la idea original y la escritura pertenecen a Alejandra Jaramillo, \u00bfpero no se implica de entrada un trabajo colectivo semejante al que ocurre en el teatro o en el cine, lo que modifica definitivamente ciertas nociones tradicionales del proceso de escritura, de la genialidad literaria como un asunto individual y de los medios mismos de producci\u00f3n de una obra a la que, porque no nos queda m\u00e1s, seguimos llamando novela? Al fin y al cabo, para producir esta novela digital fue importante el apoyo concedido en 2016 por los Premios Crea, del Ministerio de Tecnolog\u00edas de la Informaci\u00f3n y las Comunicaciones de Colombia.<\/p>\n<p><i>Mandala <\/i>parte de una interrogaci\u00f3n que pertenece a la tradici\u00f3n literaria (\u00bfc\u00f3mo contar una historia?) y agrega una capa que expande esta pregunta a la contemporaneidad de los recursos digitales (\u00bfc\u00f3mo contar una experiencia literaria desde y para un contexto digital?). En el 2018, <i>Mandala <\/i>recibi\u00f3 el segundo lugar en el \u201cPremio a la Innovaci\u00f3n Digital Congreso Libro Electr\u00f3nico\u201d, otorgado en el marco del VI Congreso del Libro Electr\u00f3nico en Huesca, Espa\u00f1a. El jurado consider\u00f3 precisamente que \u201c<i>Mandala<\/i> son muchas novelas, seg\u00fan cada lectura elegida o el azar\u201d. En la experiencia de aleatoriedad de la lectura confluyen las estrategias literarias pensadas en el marco de lo digital. Hay una tensi\u00f3n productiva en el centro de esta propuesta de literatura electr\u00f3nica que se advierte en varios niveles de la novela: tensi\u00f3n entre el orden inherente al mecanismo narrativo (programado, escrito, corregido, ensayado de acuerdo a protocolos estrictos) y el lanzarse al vac\u00edo de los personajes o la exploraci\u00f3n del azar en la experiencia de lectura; tensi\u00f3n entre la plataforma virtual y el universo muisca que subyace no solo a los relatos sino tambi\u00e9n a la noci\u00f3n misma de mandala; tensi\u00f3n entre los procesos tradicionales de creaci\u00f3n narrativa y la incorporaci\u00f3n de herramientas digitales que transforman estos procesos en algo diferente, en suma, una tensi\u00f3n entre lo literario y lo no-literario que, sin embargo, constituye el material principal del que se alimenta la novela. Las razones acumuladas en esta rese\u00f1a convierten a <i>Mandala <\/i>en la novela digital m\u00e1s importante escrita en Colombia y, con suerte, entrega razones para ampliar su p\u00fablico de lectores y el tipo de espacios en el que puedan discutirse las preguntas que esta obra presenta a la tradici\u00f3n literaria nacional y regional, as\u00ed como en el \u00e1mbito global en el que se quiere inscribirse el campo de la <i>e-lit<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00d3scar Daniel Campo Becerra<br \/>\nUniversity of Illinois at Chicago<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p><b id=\"docs-internal-guid-aef89bc5-7fff-29a3-b01c-777325f86928\"><a href=\"https:\/\/bookshop.org\/shop\/LALT\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Visita nuestra p\u00e1gina de Bookshop y apoya a las librer\u00edas locales.<\/a><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cHabr\u00e1 una escritura posible para contar la experiencia. Se pregunta\u201d. El pasaje pertenece a \u201cMutaciones\u201d, la primera de siete partes en que est\u00e1 dividida la novela y que, por cierto, no es la \u00fanica forma de divisi\u00f3n que nos ofrece <i>Mandala<\/i>. En este fragmento, Amaura da cuenta de su retiro a la laguna sagrada, una Villa enigm\u00e1tica, dice, en la que el encuentro con la naturaleza conduce a una transformaci\u00f3n de la percepci\u00f3n f\u00edsica: \u201c\u2026 el v\u00e9rtigo de saber que mi cuerpo se expand\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s. Me ahogaba a veces la velocidad y el peso, otras lo incorp\u00f3reo y la liviandad\u201d. El fragmento se titula \u201cUna grieta en el viento\u201d y junto con \u201cA la sombra del \u00e1rbol\u201d, \u201cSol en virgo\u2026\u201d y \u201cEl c\u00e1ntico del agua\u201d registran este viaje inici\u00e1tico de Amaura, asociado adem\u00e1s a visiones extra\u00f1as que la acechan y que acompa\u00f1an el momento de transformaci\u00f3n de esta mujer que ha decidido renunciar a su trabajo como editora y empezar de cero. \u00bfA hacer qu\u00e9? No sabemos, porque ella misma no sabe, y esa incertidumbre, una suerte de salto a lo desconocido, hace parte fundamental de las reflexiones de Amaura.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":6110,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"categories":[],"tags":[4449],"editors":[],"review_sections":[2043],"reviewers":[2211],"translator":[],"editors_pick":[],"lal_author":[],"class_list":["post-6113","book_review","type-book_review","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","tag-numero-15","review_sections-ficcion","reviewers-oscar-daniel-campo-becerra-es-2"],"acf":{"richtitle":"<em>Mandala<\/em> de Alejandra Jaramillo Morales","reviewers":"","title_field":"Mandala by Alejandra Jaramillo Morales","issueofarticle":6573,"sidebartitle":"<em>Mandala<\/em> de Alejandra Jaramillo Morales","thumbnail":6110,"collection-articleimage":null},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/6113","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/book_review"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/6113\/revisions"}],"acf:post":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/issue\/6573"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6110"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6113"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6113"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6113"},{"taxonomy":"editors","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors?post=6113"},{"taxonomy":"review_sections","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/review_sections?post=6113"},{"taxonomy":"reviewers","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/reviewers?post=6113"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=6113"},{"taxonomy":"editors_pick","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors_pick?post=6113"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=6113"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}