{"id":6009,"date":"2020-02-16T01:15:46","date_gmt":"2020-02-16T01:15:46","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/book_review\/love-supreme-adalber-salas-hernandez-2\/"},"modified":"2023-06-06T06:35:39","modified_gmt":"2023-06-06T12:35:39","slug":"love-supreme-adalber-salas-hernandez-2","status":"publish","type":"book_review","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/rese\u00f1as\/love-supreme-adalber-salas-hernandez-2\/","title":{"rendered":"A Love Supreme de Adalber Salas Hern\u00e1ndez"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>\np.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>\np.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: right; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>\np.p4 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: right; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>\n<\/style>\n<p><b><i>A Love Supreme<\/i>. Adalber Salas Hern\u00e1ndez. Caracas: Ediciones Letra Muerta, 2018. 112 p\u00e1ginas.<\/b><\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-6006\" style=\"margin: 10px; float: left;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/a_love_supreme_1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"430\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/a_love_supreme_1.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/a_love_supreme_1-209x300.jpg 209w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>\np.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>\np.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: right; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>\n<\/style>\n<p>Adalber Salas Hern\u00e1ndez publica <i>A Love Supreme<\/i>, de William Shakespeare, con Ediciones Letra Muerta, editorial venezolana. \u00bfUna traducci\u00f3n? \u00bfLibro de un autor o dos?, o dirigido por las palabras, que a partir de sus hipot\u00e9ticos due\u00f1os cambia de piel. Se rompe con la idea de la traducci\u00f3n servil, pura, que a\u00fan supone un centro; un h\u00e1lito esencial en el poema. Un mismo poema toma distintas formas, cauces que la imaginaci\u00f3n y las mismas palabras trazan. En el poema [5] que abre el libro, hay una traducci\u00f3n literal:<\/p>\n<p>\u201cAquellas horas, que con trabajo amable<br \/>\nenmarcaron esa mirada dulce donde<br \/>\ntodo ojo bebe, ser\u00e1n tambi\u00e9n sus tiranas<br \/>\ny deshar\u00e1n lo que tan justamente brilla\u201d.<\/p>\n<p>Para abrirse a nuevas posibilidades, donde el mismo poema muta, se ensucia:<\/p>\n<p>\u201cMira: el tiempo tiene bolsillos profundos y manos cortas.<br \/>\nLas horas que ha gastado en tallar la carne espesa<br \/>\nde tu rostro, para sacar de ah\u00ed<br \/>\nel marco de tu mirada, todo eso ha sido<br \/>\npara luego poder destruirlo.\u201d<\/p>\n<p>Luego, el poema pierde su condici\u00f3n asexual, con la forma de la prosa. En lugar de hablar del tiempo directamente, lo muestra:<\/p>\n<p>\u201cEl juego es la casita: cocinamos usando mi casco de montar bici como olla, nos escondemos bajo la cama fingiendo un techo. As\u00ed, acurrucados, empezamos a besarnos. Simples. Nos quitamos la ropa. Recuerdo que su piel estaba fr\u00eda. Lo recuerdo con mucha precisi\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>Y vuelve sobre al contenido inicial cambi\u00e1ndole el rostro:<\/p>\n<p>\u201cLas horas han trabajado con sus manos amables<br \/>\nel marco de tu mirada, esa que todo ojo<br \/>\nquisiera habitar. Pero esas mismas horas<br \/>\ntiranizar\u00e1n su obra, desanudar\u00e1n lo que tanto<br \/>\ncost\u00f3 enlazar.\u201d<\/p>\n<p>Es un proceso que m\u00e1s o menos se repite en ese orden a lo largo del poemario. Inicia con el poema original en ingl\u00e9s, luego la versi\u00f3n tradicional de una traducci\u00f3n y sus modificaciones. No hay simetr\u00eda. No siempre se cumple este orden. Cada poema dicta sus vertimientos. Entre los poemas mutantes y los momentos en prosa se crea una correspondencia subterr\u00e1nea. Unos poemas soplan los otros y los contaminan. El libro se vuelve un camino de ecos, que van creando cavidades de significados y referencias m\u00faltiples. Se mezclan; matizan colores. Hay poemas tachados, con anotaciones al margen que los cuestionan o generan otros versos. Hay una suerte de guion en donde se lleva a cabo una escena de masturbaci\u00f3n, que alterna las acciones con la imaginaci\u00f3n del personaje. Las traducciones no siempre se hacen del ingl\u00e9s al espa\u00f1ol. Hay poemas que pasan del ingl\u00e9s al ingl\u00e9s; o al portugu\u00e9s. En el poema donde se mencionan las estrellas, m\u00e1s adelante se forma una constelaci\u00f3n de palabras salpicadas sobre la p\u00e1gina.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Hay una po\u00e9tica de la traducci\u00f3n y de la poes\u00eda. Adalber, en un ensayo titulado \u201cPalabras sin due\u00f1o\u201d, a prop\u00f3sito de la traducci\u00f3n, entre diversas definiciones, escribe: \u201ctraductor es quien ama que las lenguas le sean siempre desconocidas\u201d. Ese respirador artificial; ese miembro extra\u00f1o, sint\u00e9tico, casi fantasmal que es el traductor seg\u00fan Adalber, se enfrenta en <i>A Love Supreme<\/i> con la posibilidad de transformar en expl\u00edcito el acto creativo impl\u00edcito en toda traducci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u201cPalabras sin due\u00f1o\u201d abre con un ep\u00edgrafe de John Dryden, en ingl\u00e9s, donde afirma que, para ser un verdadero traductor, se debe ser un verdadero poeta. De entrada, hay una equiparaci\u00f3n entre poes\u00eda y traducci\u00f3n, como si fueran intercambiables. Rodolfo Wilcock define Argentina como una inmensa traducci\u00f3n; Andr\u00e9s Neuman hace extensiva esta idea a todas las patrias, incluyendo las imaginarias. No se traducen, entonces, solamente poemas, sino formas de existir sobre la tierra, como lo es cada pa\u00eds y cada \u00e9poca. Lo justo ser\u00eda no solo traducir las palabras, sino intercambiar contextos para mantener viva la poes\u00eda del pasado, que si bien fija un presente, nos deja afuera de su realidad. Pensar que accedemos a la realidad, por un poema o por cualquier otro texto, es un error; error que se zanja con la distinci\u00f3n de Foucault entre las cosas y las palabras. Las palabras no son cosas ni verdades fijas, sino que obedecen a un devenir, donde \u201cuna historicidad profunda penetra el coraz\u00f3n de las cosas, las a\u00edsla y las define en su coherencia propia, les impone aquellas formas del orden impl\u00edcitas en la continuidad del tiempo\u201d. \u00bfPor qu\u00e9 no aprovecharnos de esto? Si las palabras no son esclavas de sus referencias, entonces podemos usarlas como espejo deforme, usado, con diferentes due\u00f1os, llenas de huellas, de manos, hechas de plastilina y de \u00f3xido. En las <i>Investigaciones<\/i>, Wittgenstein se refiere a los juegos del lenguaje como una serie de herramientas (las palabras), que habitan en una caja y tienen una funci\u00f3n cuyo sentido depende de su funci\u00f3n espec\u00edfica, en relaci\u00f3n con la totalidad. \u00bfPero qu\u00e9 pasa si se trastoca el orden de las herramientas para hacerlas entrar a otra caja, al otro lado del mundo? All\u00ed se juega con otras reglas; m\u00e1s a\u00fan cuando no solo hay una diferencia espacial entre Shakespeare y Adalber, sino tambi\u00e9n una distancia temporal y dialectal. Hace entrar las palabras de Shakespeare en el molde desfigurado de nuestra contemporaneidad. Adalber, en un poema de Shakespeare de amor sobre una mujer y todas las sombras que lleva en su cuerpo, realiza un dibujo de las fosas comunes y las sombras de los muertos cubri\u00e9ndose \u201cbajo el sonido de las balas\u201d.\u00a0 Para los puristas puede ser una infamia. Un catire de Venezuela que da\u00f1\u00f3 y corrompi\u00f3 a la gran vaca sagrada \u00bfc\u00f3mo se atreve?<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>En el poema 24 primero aparece la traducci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201cMi ojo de pintor ha grabado<br \/>\nla forma de tu belleza en la tela de mi coraz\u00f3n:<br \/>\nmi cuerpo es el marco que la contiene.\u201d<\/p>\n<p>Y esta vez sin modificar el poema, \u00fanicamente tachando, se van conformando otros poemas, como un collage que dependiendo de c\u00f3mo se gire, refracta la luz en distintos sentidos:<\/p>\n<p>\u201cMi ojo &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; ha grabado<br \/>\n&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212; tu belleza en &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; mi coraz\u00f3n:<br \/>\nmi cuerpo &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; la contiene.\u201d<\/p>\n<p>\u201cMi ojo &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211;<br \/>\n&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211; mi coraz\u00f3n:<br \/>\nmi cuerpo es&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<br \/>\n&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212; el mayor arte&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;\u201c<\/p>\n<p>\u201c&#8212;&#8212;&#8212; ojo &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; grabado<br \/>\n&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-en&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<br \/>\n&#8212;&#8212; cuerpo es &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211;<br \/>\n&#8212;&#8212; perspectiva &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; -\u201c<\/p>\n<p>\u201cMi ojo &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; pintor &#8211; &#8211; ha grabado<br \/>\n&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212; en la tela &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211;<br \/>\n&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<br \/>\n&#8212;&#8212; gracias &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; -\u201c<\/p>\n<p>\u201c&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211; pintor &#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<br \/>\n&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<br \/>\n&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<br \/>\nLa perspectiva es el mayor arte &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; -\u201c<\/p>\n<p>Y su deformada prosa:<\/p>\n<p>[Siempre nos ve\u00edamos en lugares p\u00fablicos: parques, piscinas, cines, estacionamientos. Ba\u00f1os. Paut\u00e1bamos El lugar y la hora, nos escond\u00edamos en alg\u00fan rinc\u00f3n poco visible, mal dibujado. Nos toc\u00e1bamos sin quitarnos la ropa, con prisa, metiendo las manos en los pantalones del otro. Recuerdo sus dedos separ\u00e1ndose, semen entre ellos. Era la primera vez que lo ve\u00eda en la mano de alguien m\u00e1s].<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Estuve buscando lecturas cercanas al proyecto de Adalber, porque estaba emocionado y perplejo. Quer\u00eda hallar los precedentes imaginarios que todo lector crea. Encontr\u00e9 otros experimentos, como las <i>Reescrituras<\/i> de Le\u00f3nidas Lamborghini, donde hay versiones personales de Quevedo, de G\u00f3ngora y Keats, entre otros. Tambi\u00e9n me interes\u00f3 el caso de escritores que se cambiaban de lengua y sus motivos: Rowena Hill, Rodolfo Wilcock, Alfredo Gangotena, Wiltold Gombrowicz, Nabokov, Cioran. Lo que llama la atenci\u00f3n de estos casos en relaci\u00f3n con <i>A Love Supreme<\/i>, es la manera con la que asumen una extra\u00f1eza de su propia lengua, una descentralizaci\u00f3n de la identidad. Creo que uno de los rumbos por medio del cual se puede renovar la poes\u00eda es esta; a partir del desajuste ya no de los sentidos solamente, sino del lenguaje, que en \u00faltimas es un veh\u00edculo y un h\u00e1bitat del ser humano.\u00a0 En una novela cercana a la po\u00e9tica de <i>A Love Supreme<\/i>, llamada <i>Fractura,<\/i> de Andr\u00e9s Neuman, el personaje principal, el se\u00f1or Watanabe, entabla relaciones amorosas en distintos idiomas y dialectos. Una francesa, una americana, una argentina y una espa\u00f1ola. La argentina es traductora. En un momento dice que traducir es \u201cencontrar parte de tu identidad con el pretexto de un extra\u00f1o\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Los momentos f\u00e9rtiles de la poes\u00eda est\u00e1n muchas veces relacionados con el desajuste. Cuando se rompe con la m\u00e9trica. Cuando se trastoca la sintaxis en los movimientos europeos. Con la irrupci\u00f3n del poema en prosa. Con los vanguardistas latinoamericanos del siglo XX.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 le queda al siglo XXI? Quiz\u00e1 la hibridez, el cruce de formatos de escritura y la ruptura total entre los tiempos y los espacios, para dejar atr\u00e1s la concepci\u00f3n newtoniana de estos, y crear en la relatividad, en la incertidumbre. La fractura de las fronteras y los idiomas. La tradici\u00f3n a la que pertenece todo escritor no es el pa\u00eds, ni el continente, ni su lengua; es el cosmos. Parafraseando a Borges, celebro el logro de Adalber Salas Hern\u00e1ndez en <i>A Love Supreme<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Cristian Garz\u00f3n<br \/>\nUniversidad Pedag\u00f3gica Nacional, Colombia<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adalber Salas Hern\u00e1ndez publica <i>A Love Supreme<\/i>, de William Shakespeare, con Ediciones Letra Muerta, editorial venezolana. \u00bfUna traducci\u00f3n? \u00bfLibro de un autor o dos?, o dirigido por las palabras, que a partir de sus hipot\u00e9ticos due\u00f1os cambia de piel. Se rompe con la idea de la traducci\u00f3n servil, pura, que a\u00fan supone un centro; un h\u00e1lito esencial en el poema. Un mismo poema toma distintas formas, cauces que la imaginaci\u00f3n y las mismas palabras trazan. 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