{"id":5941,"date":"2019-11-14T18:45:04","date_gmt":"2019-11-14T18:45:04","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/book_review\/somos-luces-abismales-carolina-sanin-2\/"},"modified":"2023-06-06T06:57:22","modified_gmt":"2023-06-06T12:57:22","slug":"somos-luces-abismales-carolina-sanin-2","status":"publish","type":"book_review","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/rese\u00f1as\/somos-luces-abismales-carolina-sanin-2\/","title":{"rendered":"Somos luces abismales de Carolina San\u00edn"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Somos luces abismales. <\/em><\/strong><strong>Carolina San\u00edn. <\/strong><strong>Random House. 2018. 203 p\u00e1ginas<\/strong><strong>.<\/strong><\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-5938\" style=\"margin: 10px; float: left;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/somos_luces_abismales.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"524\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/somos_luces_abismales.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/somos_luces_abismales-172x300.jpg 172w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>Un amigo me dice que el ensayo es un g\u00e9nero de la poes\u00eda. Ensayo, autobiograf\u00eda, relato de viajes; no podr\u00eda decir con certeza qu\u00e9 tipo de libro es <em>Somos luces abismales. <\/em>Lo que s\u00ed podr\u00eda decir es que en este, el \u00faltimo libro de Carolina San\u00edn (Colombia, 1973), hay un coqueteo con la poes\u00eda. La poes\u00eda entendida como misterio del lenguaje, como una \u201chuida en la met\u00e1fora, esa persecuci\u00f3n del alma\u201d, que empuja a buscar el env\u00e9s de las palabras para saber qu\u00e9 se dice cuando uno dice que nombra al mundo. \u201cEl sosiego\u201d, el primero de los seis textos, ya revela una cierta mirada, una forma de pensamiento de la que la autora nos previene: \u201cyo deber\u00eda dejar de pensar que una cosa es otra cosa y que cada cosa es una casa y que todas son mi casa\u201d. Como en la poes\u00eda, donde la cadencia de las palabras dicta el ritmo con el que se suman sonidos e im\u00e1genes, los textos de San\u00edn crecen. Crecen como crecer\u00eda una cuidada colecci\u00f3n de guijarros, por similitudes de forma o tono, crecen con la naturalidad con la que se extiende el tronco de un \u00e1rbol y se vuelve rama y hoja.<\/p>\n<p>\u201cEn ese misterio del lugar vivo sin descanso\u201d, escribe San\u00edn en el primero de sus textos, una frase que podr\u00eda ser una declaraci\u00f3n de principios. Para encontrar el lugar, una casa que la abrigue, la autora recuerda viajes, lecturas, muertes, an\u00e9cdotas o cicatrices de la infancia. Las escapadas imaginarias de su perra la inducen a divagar sobre el amor, y al recordar a unas cabras, acaba redactando un tratado sobre los virus. San\u00edn crea el lugar y la p\u00e9rdida del lugar en la escritura: \u201cponerse en el texto es ubicarse\u201d, escribe, y en el p\u00e1rrafo siguiente, sin corregirse, agrega: \u201cponerse en el texto es desubicarse\u201d. La escritura es un lugar de confesi\u00f3n en el que el yo que crea (San\u00edn o cualquier otra), se inventa. All\u00ed, en el lugar m\u00e1s real, tampoco es, porque busc\u00e1ndose uno se pierde. La p\u00e9rdida, la incertidumbre, es el lugar definitivo. Como en la poes\u00eda, San\u00edn asume estas contradicciones sin reparos; sus textos saben que para que haya luz hace falta hacer la oscuridad, y en <em>Somos luces abismales <\/em>la oscuridad con frecuencia toma la forma de pregunta: \u201c\u00bfqu\u00e9 significa abandonada?\u201d; \u201c\u00bfqu\u00e9 significa feliz? \u00bfUnos colores? \u00bfTodos los colores\u201d; \u201c\u00bfLo contrario del poder es la debilidad?, \u00bfla sujeci\u00f3n?\u201d; \u201c\u00bfqu\u00e9 es lo que nos pasa a lo largo de la vida?\u201d<\/p>\n<p>En este libro que no es una novela ni una colecci\u00f3n de relatos pero que tal vez es un libro de ensayos o un largo poema con estaciones, San\u00edn busca un v\u00ednculo, el cord\u00f3n \u2014los cordones\u2014 umbilical que la ata al universo. Como no est\u00e1 <em>aqu\u00ed<\/em>, podr\u00eda estar en cualquier parte: dentro de su perra, en el cabrito que le ofrecieron en un aprisco o en la pulga que la pic\u00f3 la noche anterior. El universo todo tambi\u00e9n podr\u00eda estar en ella. En \u201cLas alturas\u201d, los accidentes geogr\u00e1ficos que distingue durante una caminata en el p\u00e1ramo, se convierten en lugares que rastrea en su propio cuerpo: \u201cEn un recodo del tama\u00f1o de mi mano crec\u00edan tallos de pasto del largo de mis pesta\u00f1as: un juncal. Hab\u00eda una playa del tama\u00f1o de mi pecho cubierta de guijarros como alubias, como huevos de colibr\u00ed\u201d. Es tambi\u00e9n el juego de los v\u00ednculos el que le da al libro una fijaci\u00f3n singular con la muerte: \u201cen vida, cada cuerpo tiene por dentro la tiniebla. Lleva su oscuridad y va cubri\u00e9ndola\u201d. Para ser, para estar, no estamos, no somos.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed pareciera que <em>Somos Luces abismales <\/em>es un libro que resuma abstracciones, juegos mentales, erudici\u00f3n, y lo es. La autora se hace una tradici\u00f3n, traza el mapa de sus lecturas y de sus obsesiones: cita pasajes de la Biblia y del Cor\u00e1n, del libro de <em>Calila e Dimna<\/em>, de <em>Madame Bovary<\/em>, traduce trechos de Whitman y Petrarca. Pero es tambi\u00e9n un libro de lo cotidiano, de la vida de todos los d\u00edas de una mujer que habita una ciudad gris y dura, Bogot\u00e1. San\u00edn no es un autor en abstracto, ni lo intenta; es una mujer, colombiana, heredera de una burgues\u00eda, alguien que conoce el nombre y t\u00edtulo de sus antepasados desde tiempos coloniales. Como mujer y colombiana y burguesa, en ese libro suyo que podr\u00eda ser muchas cosas nombra los miedos de la burgues\u00eda, las ridiculeces de la burgues\u00eda, los privilegios de la burgues\u00eda, el pa\u00eds de la burgues\u00eda, los racismos de la burgues\u00eda. El silencio recurrente sobre este aspecto \u00bfpol\u00edtico? de su obra dice mucho sobre lo que en Colombia se considera o no una autora, sobre lo que deber\u00eda decir o deber\u00eda callar. Uno agradece entonces la franqueza y el humor, el gui\u00f1o, con el que San\u00edn es capaz de burlarse de s\u00ed misma y de los que se le asemejan.<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda del lugar, el seguimiento de los v\u00ednculos, \u201cde una cosa que se parece a otra cosa y que podr\u00eda ser mi casa\u201d dicta la forma de la escritura. Por esta misma raz\u00f3n, a veces el texto se vuelve infinito, el \u00e1rbol desmesurado, y uno se pregunta si habr\u00eda hecho falta una poda. Pero la b\u00fasqueda del lugar supone, en cualquier caso, la p\u00e9rdida y el intento; y mediante el rastro de las p\u00e9rdidas, de las imaginaciones agrupadas en <em>Somos luces abismales<\/em>, Carolina San\u00edn muestra otros caminos, otras posibilidades, para la escritura en el mapa de la literatura colombiana contempor\u00e1nea: \u201cimaginar es estar atento a lo que hay, buscar el lazo entre las cosas, reconocer y desbrozar los caminos que llevan de una a otra y abrir caminos diferentes, que llevan de otra a otra\u201d. \u00a0Y otra.<\/p>\n<p align=\"right\">Nohora Arrieta Fernandez<br \/>\nGeorgetown University<\/p>\n<p align=\"right\">\n<p><strong>Nohora Arrieta Fernandez<\/strong> is a Ph.D. candidate\u00a0at Georgetown University.<\/p>\n<p align=\"right\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un amigo me dice que el ensayo es un g\u00e9nero de la poes\u00eda. Ensayo, autobiograf\u00eda, relato de viajes; no podr\u00eda decir con certeza qu\u00e9 tipo de libro es <em>Somos luces abismales. <\/em>Lo que s\u00ed podr\u00eda decir es que en este, el \u00faltimo libro de Carolina San\u00edn (Colombia, 1973), hay un coqueteo con la poes\u00eda. La poes\u00eda entendida como misterio del lenguaje, como una \u201chuida en la met\u00e1fora, esa persecuci\u00f3n del alma\u201d, que empuja a buscar el env\u00e9s de las palabras para saber qu\u00e9 se dice cuando uno dice que nombra al mundo.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5938,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"categories":[],"tags":[4452],"editors":[],"review_sections":[2044],"reviewers":[2161],"translator":[],"editors_pick":[],"lal_author":[],"class_list":["post-5941","book_review","type-book_review","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","tag-numero-12","review_sections-poesia","reviewers-nohora-arrieta-fernandez-es-2"],"acf":{"richtitle":"<em>Somos luces abismales<\/em> de Carolina San\u00edn","reviewers":"","title_field":"Somos luces abismales de Carolina San\u00edn","issueofarticle":6561,"sidebartitle":"<em>Somos luces abismales<\/em> de Carolina San\u00edn","thumbnail":5938,"collection-articleimage":null},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/5941","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/book_review"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/5941\/revisions"}],"acf:post":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/issue\/6561"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5938"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5941"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5941"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5941"},{"taxonomy":"editors","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors?post=5941"},{"taxonomy":"review_sections","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/review_sections?post=5941"},{"taxonomy":"reviewers","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/reviewers?post=5941"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=5941"},{"taxonomy":"editors_pick","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors_pick?post=5941"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=5941"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}