{"id":5735,"date":"2018-07-26T03:34:01","date_gmt":"2018-07-26T03:34:01","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/book_review\/la-casa-devastada-carlos-cocina-2\/"},"modified":"2023-06-06T09:51:29","modified_gmt":"2023-06-06T15:51:29","slug":"la-casa-devastada-carlos-cocina-2","status":"publish","type":"book_review","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/rese\u00f1as\/la-casa-devastada-carlos-cocina-2\/","title":{"rendered":"La casa devastada de Carlos Coci\u00f1a"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>\np.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>\np.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 36.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>\np.p4 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 354.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>\np.p5 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: right; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>\nspan.Apple-tab-span {white-space:pre}<br \/>\n<\/style>\n<p><strong><i>La casa devastada<\/i>. Carlos Coci\u00f1a. Santiago: Alquimia Editorial, 2017. 110 p\u00e1ginas.<\/strong><\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-5732\" style=\"margin: 10px; float: left;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/casa_devastada.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"425\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/casa_devastada.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/casa_devastada-212x300.jpg 212w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>\np.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>\np.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: right; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>\np.p4 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: right; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>\np.p5 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 354.0px; text-align: right; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>\n<\/style>\n<p>Iba cruzando la cordillera cuando abr\u00ed este libro. Sobrevolaba las cumbres nevadas y las planicies horadadas tras milenios de la acci\u00f3n del agua. Entonces ah\u00ed, ante ese panorama, entre el blanco de la p\u00e1gina y el negro de la letra, me vinieron dos preguntas: \u00bfqu\u00e9 es la poes\u00eda? \u00bfQu\u00e9 es una casa? Varios meses despu\u00e9s di con una respuesta a esa experiencia de extra\u00f1amiento; Goethe ten\u00eda una palabra para eso: <i>apercu<\/i>, es decir, el momento en que estando en plena contemplaci\u00f3n de un objeto, surge en nuestra mente una intuici\u00f3n, una certeza que interrumpe todos nuestros procesos vitales. Ese rel\u00e1mpago no solamente nos impacta por su luz, sino que hace que de alguna manera nos sintamos inmersos en una totalidad: y a partir de ah\u00ed nos repensamos. Si un libro puede hacer esto es porque funciona con la intensidad del impacto de un bosque o una catarata o el momento anterior a la tormenta.<\/p>\n<p>Pero vuelvo a la primera pregunta \u00bfqu\u00e9 es poes\u00eda? \u00bfEs poes\u00eda la escritura de <i>La casa devastada<\/i>? Lo que sabemos es que en un primer entronque nos encontramos con una prosa cient\u00edfica, t\u00e9cnica y maciza, con fragmentos separados por n\u00fameros y anexos, variaciones. Pero, \u00bfson realmente conclusiones cient\u00edficas las que ah\u00ed se desarrollan? No lo creo, aunque se parezcan. Lo que Coci\u00f1a ha venido practicando por m\u00e1s de 40 a\u00f1os de escritura es entroncar la percepci\u00f3n con un lenguaje objetivo, como una manera de vincular esas visiones con los elementos que las circundan, as\u00ed de esta manera, y cit\u00e1ndolo, \u201ca la intemperie se pierden las diferencias\u201d, se elimina el yo y todo resulta parte de un gran proceso:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">\u201cLas cosas se mueven, sin considerar la percepci\u00f3n. Aunque moverse es una categor\u00eda mental, ello no invalida el desplazamiento. El viaje a las zonas de impacto tiene coherencias estructurales independientes de c\u00f3mo operemos o estemos en ellas\u201d. [CASA | 02]<\/p>\n<p>El mundo se mueve con y sin nosotros, pero es esa percepci\u00f3n la que nos vincula a un universo en constante transformaci\u00f3n: la roca que tomamos en nuestra mano, aunque inmutable a la vista, se encuentra en pleno y continuo proceso de erosi\u00f3n, de sulfataci\u00f3n de sus minerales, de convertirse en polvo o en otra roca mayor. En cierta forma, creo que la propuesta de Coci\u00f1a tambi\u00e9n tiene que ver con reescribir la biolog\u00eda sin ser bi\u00f3logo, la f\u00edsica sin ser f\u00edsico, el urbanismo sin ser arquitecto, en fin, materias afines al desplazamiento de este libro, para hacer un giro hacia el interior de la composici\u00f3n misma de la realidad, a la composici\u00f3n de los elementos, y quiz\u00e1s por eso podr\u00edamos vincular esta escritura a la poes\u00eda, por aquello que Enrique Lihn llamaba la \u201cantiespecialidad\u201d del poeta, es decir, su capacidad de inmiscuirse en cualquier lenguaje, en cualquier tem\u00e1tica y esguinzar cualquier definici\u00f3n t\u00e9cnica y concluyente de lo real, para de repente decir:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">\u201cEs permanente la sorpresa del agua. Su capacidad de recuerdo, y de eliminar los contornos para ser parte de todas las cosas\u201d [L\u00cdQUIDOS | 03]<\/p>\n<p>La voz de Coci\u00f1a no surge entonces de un Olimpo o de las calles que lo circundan, para nada, su visi\u00f3n es m\u00e1s bien perimetral o similar a la de un dron, que sobrevuela poblaciones humanas o zonas descampadas y que, a la vez, puede enfocar de tal manera que se convierte de pronto en la visi\u00f3n en un microscopio: toda una galaxia de interact\u00faa detr\u00e1s de nuestros ojos. \u00c9l mismo declara \u201cestoy en la fragilidad de los andamios\u201d (1), o sea, desde una estructura sin cimientos fijos y firmes, sino desde un emplazamiento temporal, utilizado para tareas constructivas, de reparaci\u00f3n o mantenimiento de un inmueble. Desde ah\u00ed luego nos dir\u00e1 \u201cme preocupan las fisuras que quedan tras los cierros\u201d, un verso abierto (como todo en este libro) pero que tambi\u00e9n podr\u00eda funcionar a la manera de po\u00e9tica, porque en esta escritura toda entrada en un desplazamiento y en los elementos permiten un giro reflexivo de su propia inscripci\u00f3n, incluso un espacio para la l\u00edrica, una \u201cintimidad parad\u00f3jica, contradictoria, misteriosa, vivificantes, distensa y l\u00fadica\u201d (06).<\/p>\n<p>La casa dentro de este esquema es el lugar donde todas las posibilidades de la materia se hacen patentes: el humo, el concreto, los circuitos de agua, acantilados, bosques, campos, los riscos y su diversidad vegetal, las modalidades del viento, la vida mineral, las mol\u00e9culas, la humedad o su falta, el sonido, la actividad cerebral. La casa es el mundo circundante, ese que el bi\u00f3logo Jacob von Uexkull defin\u00eda como: \u201cun baile incesante e infinito de \u00e1tomos\u201d, un todo donde \u201chasta lo m\u00e1s peque\u00f1o, muestra un orden, un sentido y un significado. Todo produce formaciones crecidas a tal punto que desaparecen para dar lugar nuevo a otras\u201d. La casa es el espacio de la transformaci\u00f3n y de la afirmaci\u00f3n. Cada parte de este libro se abre al espectro de esas posibilidades:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">\u201cLa sensaci\u00f3n es silencio, estrellas en axones\u201d. [Materiales en el lugar equivocado | 1]<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">\u201cCuando es largo el camino de regreso no se llega al lugar\u201d. [Materiales en el lugar equivocado | 14]<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">\u201cTodo asentamiento es del agua\u201d. [L\u00cdQUIDOS | 02]<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">\u201cLas cosas tienen el silencio del agua\u201d. [L\u00cdQUIDOS | 03]<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">\u201cLa realidad est\u00e1 en otra parte, estamos en ella\u201d. [Aterrizar en palabras | 03]<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">\u201cEn vuelo los p\u00e1jaros marcan el aire con el calor y viento que desenganchan los \u00e1rboles\u201d. [Esquina | 01]<\/p>\n<p><i>La casa devastada<\/i> despliega una escritura que va entre la poes\u00eda y la t\u00e9cnica, por algo que es fundacional en ambos tipos de lenguaje: la definici\u00f3n. Tanto la ciencia como la poes\u00eda se dedican, en su esencia, a decir que las cosas son algo; la primera para llegar a una ley o verdad, la segunda seg\u00fan Coci\u00f1a \u201cconstruye una realidad verbal, en que las relaciones que se establecen en esa escritura son homologas a la verdad de la realidad\u201d. Este es el valor radical de esta propuesta, en un tiempo donde el arte ha abandonado las certezas y cada vez se valora m\u00e1s una obra por su estado de indeterminaci\u00f3n. Esto no quiere decir que en estos fragmentos lo nebuloso y lo indistinto no sean tambi\u00e9n parte de sus cimientos, pero todo un paisaje mental se compone aqu\u00ed a partir de que el verbo \u201cser\u201d da existencia en medio de una cadena de monta\u00f1as envueltas por la niebla: la realidad se simula y en esa simulaci\u00f3n se define.<\/p>\n<p>En este sentido no creo exagerar al decir que la contundencia del trabajo de Coci\u00f1a podr\u00eda ser puesta en paralelo con otro cambio paradigm\u00e1tico en el uso de lenguaje en la poes\u00eda chilena, hablo ni m\u00e1s ni menos de <i>Poemas y antipoemas<\/i> de Nicanor Parra o tambi\u00e9n <i>La Nueva Novela<\/i> de Juan Luis Mart\u00ednez, ya que confronta y abre un surco (trabajado desde hace mucho por Coci\u00f1a) que se vuelve inevitable a la hora comprender el poder deconstructivo de la poes\u00eda frente a los discursos predominantes. Al menos, esos dos libros, al igual que este, nos vuelven a poner ante las preguntas \u201cqu\u00e9 es un poema\u201d y \u201cqu\u00e9 es la poes\u00eda\u201d, y tambi\u00e9n poseen esa misma intensidad corrosiva y recicladora.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo \u00bfpor qu\u00e9 la casa est\u00e1 devastada? Si la casa es el territorio f\u00edsico y el territorio de la percepci\u00f3n, el c\u00f3digo utilizado para construirla transgrede desde ya nuestras preconcepciones, el lenguaje es el primero en ser devastado. Pero hay un sentido m\u00e1s importante de este t\u00e9rmino y que me parece m\u00e1s atingente, porque no s\u00f3lo la casa se construye a partir de la devastaci\u00f3n discursiva, de la ruina, sino tambi\u00e9n a partir de una devastaci\u00f3n patente de los ecosistemas, de una pregunta por la ausencia de un elemento en la cadena tr\u00f3fica, o por el futuro del mar envuelto por el pl\u00e1stico, el crecimiento irregular de las ciudades, la intervenci\u00f3n de los movimientos del agua, la sequ\u00eda provocada en las tierras, la preocupaci\u00f3n por el ruido y el encierro: \u201cLas sociedades disciplinarias organizan los espacios de encierro [\u2026]. Es la violencia el sentimiento mismo y la homogeneidad la fomenta\u201d. Las c\u00e1maras nos observan y ejercen su violencia en los espacios urbanos y con esa violencia terminamos edificando nuestra visi\u00f3n torcida del mundo. Coci\u00f1a, aunque ingeniero en la ruina, ofrece una propuesta:<\/p>\n<p style=\"margin-left: 40px;\">Plantar \u00e1rboles. La mayor\u00eda te sobrevivir\u00e1. A algunos podr\u00e1s subir, mientras puedas. Extender\u00e1n sus ra\u00edces, mientras caminas, casi siempre, alrededor de ellos. Como sean sus hojas, cambiar\u00e1 el horizonte y la luz desde donde mires. Casi no tendr\u00e1s que cuidarlos, s\u00f3lo dejarlos libres, inm\u00f3viles en la tierra y aleteantes en el aire. Les impondr\u00e1s un idioma que olvidar\u00e1s, y tendr\u00e1n preguntas en lo que crees certezas. [CASA | 08]<\/p>\n<p>Creo que esa es la cabeza de lanza que nos deja <i>La Casa Devastavada <\/i>de Carlos Coci\u00f1a, la posibilidad de construir a partir de todos estos retazos un lenguaje transparente, hecho de preguntas, con certezas que a ratos nos pueden parecer imposibles, pero que son a las que nos debiera de abrir la poes\u00eda, como una manera de trastocar nuestra mirada del entorno y su composici\u00f3n; hay algo de nosotros en la roca y en el liquen, en el cerebro y los axones del otro, porque aunque no los percibamos, \u201ca\u00fan as\u00ed, vibran los prados, las aguas, los aires, en una luz suave e inestable que transluce materia cambiante\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Diego Alfaro Palma<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><strong><i>La casa devastada<\/i>. Carlos Coci\u00f1a. Santiago: Alquimia Editorial, 2017. 110 p\u00e1ginas.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5732,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"categories":[],"tags":[4458],"editors":[],"review_sections":[2044],"reviewers":[2088],"translator":[],"editors_pick":[],"lal_author":[],"class_list":["post-5735","book_review","type-book_review","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","tag-numero-7","review_sections-poesia","reviewers-diego-alfaro-palma-es"],"acf":{"richtitle":"<em>La casa devastada<\/em> de Carlos Coci\u00f1a","reviewers":"","title_field":"La casa devastada de Carlos Coci\u00f1a","issueofarticle":6541,"sidebartitle":"<em>La casa devastada<\/em> de Carlos Coci\u00f1a","thumbnail":5732,"collection-articleimage":null},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/5735","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/book_review"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/5735\/revisions"}],"acf:post":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/issue\/6541"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5732"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5735"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5735"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5735"},{"taxonomy":"editors","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors?post=5735"},{"taxonomy":"review_sections","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/review_sections?post=5735"},{"taxonomy":"reviewers","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/reviewers?post=5735"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=5735"},{"taxonomy":"editors_pick","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors_pick?post=5735"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=5735"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}