{"id":5689,"date":"2018-04-30T02:04:57","date_gmt":"2018-04-30T02:04:57","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/book_review\/caja-de-fractales-luis-othoniel-rosa-2\/"},"modified":"2023-06-06T19:53:52","modified_gmt":"2023-06-07T01:53:52","slug":"caja-de-fractales-luis-othoniel-rosa-2","status":"publish","type":"book_review","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/rese\u00f1as\/caja-de-fractales-luis-othoniel-rosa-2\/","title":{"rendered":"Caja de fractales de Luis Othoniel Rosa"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>\np.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>\np.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: right; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>\n<\/style>\n<p><strong><i>Caja de fractales<\/i>. Luis Othoniel Rosa. Buenos Aires: Entrop\u00eda. 2017. 99 p\u00e1ginas.<\/strong><\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-5686\" style=\"height: 477px; width: 300px; margin: 10px; float: left;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/caja_de_fractales.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"477\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/caja_de_fractales.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/caja_de_fractales-189x300.jpg 189w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>\np.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>\np.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: right; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>\n<\/style>\n<p>Se ha dicho muchas veces que el ascenso de la novela en nuestra \u00e9poca es la se\u00f1al m\u00e1s clara de la declinaci\u00f3n del arte de narrar. En el deseo de recuperar ese arte perdido muchos escritores actuales han intentado regresar a la primac\u00eda de la trama, a llenarnos de aventuras, sin darse cuenta que juegan con una noci\u00f3n del relato que pertenece al siglo diecinueve. La novela, es cierto, es diferente de los g\u00e9neros en prosa que vienen de la tradici\u00f3n oral por ser la expresi\u00f3n de un individuo solitario que no est\u00e1 ya reportando historias o leyendas que pertenecen a una colectividad. Es quiz\u00e1s un error moderno pensar que esa distancia que nos separa de \u00e9pocas anteriores se puede solucionar cambiando el tema de lo que se cuenta, recurriendo a historias fant\u00e1sticas que artificialmente recrean un mundo \u00e9pico que ni el lector ni el autor han vivido. Es quiz\u00e1s m\u00e1s correcto, me parece, suponer que lo que se ha perdido con la llegada de la novela no es el car\u00e1cter \u201c\u00e9pico\u201d sino el de la comunidad, y que no hay que confundir ambos en uno. El regreso a la comuni\u00f3n entre el autor y su audiencia no tiene por qu\u00e9 funcionar con un regreso a una condici\u00f3n anterior. Las formas, ya hemos aprendido, contienen su propia historia. Habr\u00eda que repensar as\u00ed lo que significa volver a establecer la comunicaci\u00f3n en una comunidad. Si el significado est\u00e1 en todos convertirnos en \u201cautores\u201d, entonces la soluci\u00f3n que ofrece esta novela es innovadora<\/p>\n<p>A grandes trazos, la trama de <i>Caja de fractales<\/i> trata de las vidas de diferentes personajes Alice, Trilcinea, Alfred, Lagartij\u00edn, la Chilena y otros), conectados entre ellos de maneras diversas \u2014amigos, amantes, familiares, voces sin cuerpo que llegan de otros espacios y tiempos, etc. \u2014 existiendo a veces en un Puerto Rico futuro acosado por desastres de tipo pos-apocal\u00edptico y un presente donde un profesor universitario -tan s\u00f3lo conocido como el profesor O.\u2014 batalla con su situaci\u00f3n de intelectual que forma parte de un sistema social y educativo, de un modo de llevar la vida, en el que \u00e9l no cree. La novela va de los cap\u00edtulos que hablan de un futuro muy lejano (el a\u00f1o 2037, 2040, 2701) o los que regresan al presente (2017, 2018). Si todo lo que se cuenta est\u00e1 sucediendo en la mente del profesor O., o si su vida simplemente anuncia lo que est\u00e1 por venir, son dos de las muchas posibles lecturas de este fascinante texto.<\/p>\n<p>Los sucesos en la novela y las decisiones de los personajes que viven en el futuro se mueven entre proyectos para organizar la vida de una manera alternativa. Por ejemplo, existe la catedral, un refugio al que el estado ayuda a independizarse del estado \u2014con excepci\u00f3n contributiva, con recursos militares\u2014 ; o el caso de un grupo en Ecuador que se organiza por medio de un algoritmo: \u201ctienen una suerte de econom\u00eda sin dinero basada en recursos y dirigida por una computadora\u201d (24). En el presente, el profesor O., por su parte, intenta infructuosamente dar significado a su vida al subvertir el discurso oficial desde la universidad. Pero vive con la sensaci\u00f3n de que su discurso subversivo es creado o fomentado por el mismo sistema que \u00e9l ataca, como una especie de necesidad interior a la organizaci\u00f3n de la formaci\u00f3n social en la que habita \u2014es decir, se necesita la oposici\u00f3n para que todo siga igual. Este patr\u00f3n se repite en otras partes de la novela. Otro ejemplo: la historia de la boxeadora que comienza como un reto a la sociedad puertorrique\u00f1a por ser una profesi\u00f3n inusual pero cuya vida se organiza bajo las f\u00f3rmulas tradicionales, y termina derrotada por la m\u00e1s antigua de las reglas impuesta a la mujer, el machismo. De los varios temas en el libro, me gustar\u00eda destacar el de la comunicaci\u00f3n. En uno de los cap\u00edtulos, el profesor O. se encuentra con una copia de <i>la dignidad<\/i>, una especie de libro colectivo cuyos ingenioso detalles dejo descubrir al lector. Baste decir que su presencia resalta el problema de la comunicaci\u00f3n moderna \u2014de comunicarse entre todos sin que en esas comunicaciones intervengan las intenciones personales, la ideolog\u00eda, y sin que nadie quiera apropiarse el significado del contenido que se intercambia. Cada lector de <i>la dignidad<\/i> necesita crear otra vez el libro siguiendo reglas que garantizan que \u201cel libro siempre cambia y se actualiza, en cada versi\u00f3n es un libro vivo. No tiene autores, ni n\u00fameros ni imprenta, ni un solo idioma\u201d (46). No, no se trata de un gesto metaliterario, por suerte. El libro que leemos no es una versi\u00f3n de <i>la dignidad<\/i>, y eso es claro para el lector por la descripci\u00f3n que se nos da de esos libros clandestinos. Sin embargo, me atrever\u00eda a afirmar que as\u00ed como para que <i>la dignidad <\/i>logre su prop\u00f3sito lo principal no es el contenido sino el modo de difusi\u00f3n \u201can\u00f3nimo y secreto\u201d del texto, para la novela de Rosa lo que importa m\u00e1s no es el orden de los sucesos espec\u00edficos de la trama, sino que en la experiencia de leerla, nos imaginemos la comunicaci\u00f3n como la posibilidad de que los lectores se conviertan en autores tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Los lectores como autores fue la promesa en el siglo 19 de los diarios y peri\u00f3dicos masivos como medios de comunicaci\u00f3n: la posibilidad de que el lector, al enviar sus cartas al editor, se viera a s\u00ed mismo publicado, expresando su opini\u00f3n, comunic\u00e1ndose, volvi\u00e9ndose un autor que reflexiona sobre lo le\u00eddo. Que los medios de comunicaci\u00f3n tradicionales no hayan cumplido sus promesas, es el punto de origen del deseo de reconstituir la noci\u00f3n de comunidad que atraviesa esta novela. Unas p\u00e1ginas m\u00e1s adelante (se ha pasado ya a los a\u00f1os 2037-40) se nos habla de los futuros medios de comunicaci\u00f3n para contactar mundos\/seres extraterrestres. Una conversaci\u00f3n entre Alice y su sobrino Lagartij\u00edn nos deja saber que el modo de contacto no es material, sino a trav\u00e9s de ondas informativas. Otra vez, la necesidad humana de la comunicaci\u00f3n adquiere una posici\u00f3n central: \u201cEn la galaxia s\u00f3lo se puede conversar, lo \u00fanico que se puede intercambiar son conversaciones. Si no podemos encontrarnos f\u00edsicamente, ni intercambiar nada material, no hay ninguna excusa para una carrera armament\u00edstica, ni siquiera para transacciones econ\u00f3micas\u201d (58). Esta obra de Rosa est\u00e1 constituida as\u00ed por una colecci\u00f3n de modos de comunicaci\u00f3n, en contextos, tiempos y realidades diferentes, vistos desde diferentes puntos de vista. No creo que haya lector que termine esta novela y no sienta que todav\u00eda es posible descubrir conexiones ocultas, y ese es el comienzo de la comunidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Jos\u00e9 Eduardo Gonz\u00e1lez<br \/>\nUniversity of Nebraska-Lincoln<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><strong><i>Caja de fractales<\/i>. Luis Othoniel Rosa. Buenos Aires: Entrop\u00eda. 2017. 99 p\u00e1ginas.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5686,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"categories":[],"tags":[4459],"editors":[],"review_sections":[2043],"reviewers":[2111],"translator":[],"editors_pick":[],"lal_author":[],"class_list":["post-5689","book_review","type-book_review","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","tag-numero-6","review_sections-ficcion","reviewers-jose-eduardo-gonzalez-es"],"acf":{"richtitle":"<em>Caja de fractales<\/em> de Luis Othoniel Rosa","reviewers":"","title_field":"Caja de fractales de Luis Othoniel Rosa","issueofarticle":6537,"sidebartitle":"<em>Caja de fractales<\/em> de Luis Othoniel Rosa","thumbnail":5686,"collection-articleimage":null},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/5689","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/book_review"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/5689\/revisions"}],"acf:post":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/issue\/6537"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5686"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5689"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5689"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5689"},{"taxonomy":"editors","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors?post=5689"},{"taxonomy":"review_sections","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/review_sections?post=5689"},{"taxonomy":"reviewers","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/reviewers?post=5689"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=5689"},{"taxonomy":"editors_pick","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors_pick?post=5689"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=5689"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}