{"id":5613,"date":"2017-10-28T19:12:36","date_gmt":"2017-10-28T19:12:36","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/book_review\/la-derrota-de-lo-real-pablo-brescia-2\/"},"modified":"2023-06-07T08:21:21","modified_gmt":"2023-06-07T14:21:21","slug":"la-derrota-de-lo-real-pablo-brescia-2","status":"publish","type":"book_review","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/rese\u00f1as\/la-derrota-de-lo-real-pablo-brescia-2\/","title":{"rendered":"La derrota de lo real de Pablo Brescia"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>\np.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>\np.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: right; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>\nspan.Apple-tab-span {white-space:pre}<br \/>\n<\/style>\n<p><strong><i>La derrota de lo real<\/i>. Pablo Brescia. Miami: Librosampleados, 2017. 146 p\u00e1ginas.<\/strong><\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-5610\" style=\"width: 300px; height: 462px; margin: 10px; float: left;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/la_derrota_de_lo_real_1.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"462\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/la_derrota_de_lo_real_1.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/la_derrota_de_lo_real_1-195x300.jpg 195w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>\np.p2 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>\np.p3 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: right; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>\n<\/style>\n<p>En <i>La derrota de lo real<\/i>, Pablo Brescia ha escogido apuntalar el libro como arma, el signo de una sintomatolog\u00eda de un malestar cultural contempor\u00e1neo. Al respecto, la portada funciona como presentaci\u00f3n de los umbrales. El hombre que da la espalda con un traje espacial se encuentra dentro de un paisaje limitado, hombre y traje s\u00edmbolos de resignaci\u00f3n marcados por ese cuerpo paralizado. Pero a la vez, en el gesto de dar la espalda, advertimos una l\u00ednea de fuga que se traza entre lo gris y m\u00e1s gris. No es el poder visionario de lo maravilloso o fant\u00e1stico, sino la capacidad para ver detalles cotidianos, part\u00edculas, m\u00e1rgenes. Brescia sugiere que solo podemos derrotar lo real vi\u00e9ndolo en sus niveles m\u00e1s prosaicos. Esta operaci\u00f3n, en su vocabulario, equivale a calibrar los absurdos, contradicciones y tensiones que acontecen dentro de un mundo. Es as\u00ed como entiendo la contraportada: el autor \u2014Pablo Brescia\u2014 convertido en personaje; un hombre que mira con una pr\u00f3tesis en los ojos. La visi\u00f3n se potencializa cuando acontece en lo cotidiano o familiar.<\/p>\n<p>Si bien algunos cuentos presentan un halo fant\u00e1stico, es siempre un detalle m\u00ednimo lo que marca las peripecias y tensiones. \u201cTakj\u201d y \u201cLas que lloran\u201d tienen conexiones con un estilo borgeano, ya sea por la creaci\u00f3n de una atm\u00f3sfera lejana o de una forma narrativa cargada de erudici\u00f3n. No obstante, Brescia logra que lo borgeano sea un impulso hacia la configuraci\u00f3n de su propio sistema. En \u201cTakj\u201d lo determinante va a ser el descuido de no ver las huellas de sangre y la locura que crece en el esfuerzo por detener la muerte. En \u201cLas que lloran\u201d el cuerpo cobra relevancia en los intentos de Rajiv, el protagonista, por negar el placer y luego buscarlo incansable. Las formas de sentir y mover el cuerpo alteran la realidad a trav\u00e9s de viajes, desdoblamientos o excesos (como aquella escena en que Rajiv es masturbado durante tres meses por los hombres y mujeres de su aldea).<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, la materialidad cumple una funci\u00f3n mundana. Es decir, lo material surge a trav\u00e9s de la sangre, el sexo, la placenta y los cuerpos fragmentados (como la pr\u00f3tesis de Randy en \u201cEl valor de la poes\u00eda\u201d). Brescia percibe que la realidad puede abolirse no solo apelando a un m\u00e1s all\u00e1 sobrenatural, como hiciera en sus libros anteriores. La potencia de la creaci\u00f3n se enfatiza por la b\u00fasqueda de la inmanencia. Si antes Brescia traduc\u00eda mundos invisibles, acordes con una est\u00e9tica fant\u00e1stica, en <i>La derrota de lo real<\/i> presenta cuerpos invisibles y a la vez tan familiares hoy en d\u00eda \u2014h\u00e9roes mediocres y cuerpos racializados y violentados. Al respecto, resulta emblem\u00e1tico el cuento \u201cEl valor de la poes\u00eda\u201d. La poes\u00eda es despojada del aura de las bellas letras, de su mundo de <i>aristos<\/i>, y es enunciada desde el cuerpo, desde los espacios oprimidos, desde las incapacidades. El valor de la poes\u00eda, para Brescia, no radica en decorar la realidad sino en descubrirla en lo mundano y usarla en defensas concretas. De este modo el autor sigue la noci\u00f3n de poes\u00eda manejada por Enrique Fierro. Randy y el Uruguayo resisten ante ese hombre de traje y malet\u00edn negro, \u00edcono de una ideolog\u00eda liberal. Pero la resistencia no es a trav\u00e9s del discurso sino desde la violencia.\u00a0 <i>La derrota de lo real<\/i> plantea as\u00ed entender la literatura como una toma de posici\u00f3n pol\u00edtica capaz de materializarse en acciones, en contagios de afectos, en impulsos vitales.<\/p>\n<p>Por esto mismo el libro pierde algo de potencia en los cuentos metatextuales que recurren a referencias pict\u00f3ricas o literarias. No se puede vencer lo real desde lo \u201cliterario, demasiado literario\u201d. As\u00ed \u201cGestos m\u00ednimos del arte\u201d o \u201cEl se\u00f1or de los velorios\u201d, parte del segundo segmento del cuentario, \u201cEl resto es literatura\u201d, quedan como ejercicios anecd\u00f3ticos. Pero en dicho segmento aparece una confrontaci\u00f3n entre un tipo de esteticismo (tan criticado por Huidobro en versos de <i>Altazor<\/i>, \u201cBasta se\u00f1ora poes\u00eda bambina\u201d) y una desmitificaci\u00f3n de la literatura. Por un lado, decidir por la afectaci\u00f3n y erudici\u00f3n; por otro lado, optar por una cr\u00edtica de la ampulosidad o el vac\u00edo de la escritura. Brescia escoge confrontar a la cr\u00edtica literaria en \u201cPeque\u00f1o Larousse de escritores idiotas\u201d. El narrador va a solazarse en datos sin importancia, va a exagerar en sus juicios y le va a buscar los cinco pies al gato a un cuento que no tiene ninguna defensa ni riqueza. Se ataca aqu\u00ed al cr\u00edtico salvatrucha (Luiselli <i>dixit<\/i>), al rese\u00f1ismo como quien hace churros. En una parte se cita un verso de Witold Arc\u00e9: \u201cEscupa para abajo\u201d. El comentario que sigue es vacuo y exagerado: \u201clos cr\u00edticos destacan la crisis de la subjetividad y la b\u00fasqueda de la propia expresi\u00f3n\u201d (63).<\/p>\n<p>Frente a este modelo de prosa bizantina, Brescia apuesta por un estilo sobrio. Siempre hay un ritmo que sostiene la calma incluso en los momentos m\u00e1s \u00e1lgidos. No estamos ante explosiones (acaso la \u00fanica excepci\u00f3n sea \u201cPutas, o Las Lenguas\u201d), sino frente a esperas, concentraciones que luego van despleg\u00e1ndose conforme el narrador opta por la sobriedad.\u00a0 Este estilo no implica una disminuci\u00f3n de intensidad, sino una regulaci\u00f3n que aspira a una mayor profundidad y sorpresa. As\u00ed, \u201cUn problema de dif\u00edcil soluci\u00f3n\u201d, donde el descuartizamiento o lo grotesco se cuenta en una prosa sin patetismos: \u201cBeso ese cr\u00e1neo que ya casi no pertenece al cuerpo y le meto la lengua en una oreja. Creo advertir una mueca de placer. Me muevo despacio, me deslizo r\u00edtmicamente para llenarme de sangre, para que me sienta\u201d; \u201cAbro los ojos. Acaricio eso fr\u00edo, mutilado, potente, que est\u00e1 debajo de m\u00ed. Enciendo otro cigarrillo, pero esta vez el gesto no es de nerviosismo, sino de descanso\u201d (18).<\/p>\n<p>Me pregunto si esa sobriedad de los narradores es expresi\u00f3n de una sensibilidad adormecida en tiempos globalizados. \u00bfBrescia articula el estilo que se\u00f1alo como una forma de enfatizar modalidades quebradas de sentir? Hay una tendencia por focalizar realidades quebradas, condiciones de vida controladas por violencias hegem\u00f3nicas. Esa sintomatolog\u00eda del mundo contempor\u00e1neo de la que hablaba intenta detectar problemas sociales e interpelar violencias contra cuerpos femeninos ( \u201cPuta, o Las Lenguas\u201d), o contra\u00a0 los migrantes en USA (la imposibilidad de Jonathan de escribir sobre los hispanos en New Jersey en \u201cMelting Pot\u201d, o los comentarios xen\u00f3fobos de Wilson en \u201cC\u00f3digo 51\u201d \u2014\u201cUsted, comisario Torres, no deja de ser un mexicano de mierda \u00bfentiende? Esta no es su tierra \u00bfentiende? Hay que acabar uno por uno con ustedes, son como las cucarachas. Hay que limpiar esto, empezando por usted\u201d 114).<\/p>\n<p>Asimismo, se observa una necesidad por analizar una vida reducida por el capitalismo. \u201cUn d\u00eda en la vida de Mr. Black\u201d se concentra en los reveses de un h\u00e9roe ca\u00eddo, icono de un <i>white trash<\/i>, reducido a una cotidianidad impotente. El esfuerzo de Mr. Black por realizar actos heroicos no solo se debe que le queda poco tiempo antes de morir. Lo que busca, sobre todo, es existir, hacerse visible en un sistema que no le reconoce ning\u00fan valor. En este sentido, la idea de \u201cser\u201d solo es posible a trav\u00e9s de la absorci\u00f3n de las reglas del capitalismo. Esto es lo que sucede en \u201cMr. White pierde y recupera\u201d. El protagonista usa un pene desmontable en momentos precisos. Es decir, el cuerpo se desecha para las acciones cotidianas, cobrando solo valor en el sexo. Este sistema-mundo se quiebra a trav\u00e9s de un sentimiento de abyecci\u00f3n, cuando el cuerpo se reconoce ya no desde la objetualidad o la asepsia, sino desde su materialidad m\u00e1s \u00edntima. Otra forma de derrotar lo real, y con ello la ideolog\u00eda que la sustenta, es reconocer la mundanidad del cuerpo, su propia suciedad o l\u00edmites. Mr. White logra recuperar su pene desmontable pero Ms. Lancaster, que intenta colocarse su Vagina Portable, \u201ctira el aparato contra la pared sin pensarlo demasiado\u201d (127). Brescia nos recuerda que es posible confrontar el <i>modus vivendi<\/i> impuesto por la globalizaci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p>Conforme mayor mundanidad, m\u00e1s firme la toma de posici\u00f3n del autor. Volver a lo sencillo para desmontar lo real. El relato inaugural, \u201cUn problema de dif\u00edcil soluci\u00f3n\u201d anuncia en su primera l\u00ednea: \u201cHay una historia\u201d (15). Narrar no desde ficciones cosmopolitas, no desde lo art\u00edstico, narrar desde el aterrizaje. Volvemos a las tensiones de la portada: el hombre en traje del espacio no est\u00e1 en alguna galaxia, existe pisando la realidad, en un \u00edntimo aqu\u00ed. Y desde all\u00ed enunciar, hablar, criticar. En el relato que cierra el volumen, \u201cEl valor de la poes\u00eda\u201d, dentro de una vida agrisada, los sue\u00f1os de Randy enfatizan su incompletud, la p\u00e9rdida de una pierna (hecho concreto en el mundo representado del cuento). Sin embargo, cuando ocurre la liberaci\u00f3n de la resistencia, cuando la poes\u00eda ha cobrado una intensidad inmanente, solo entonces los sue\u00f1os de Randy le otorgan plenitud: recupera la pierna y r\u00ede con su amigo el Uruguayo. Y de esta manera su afirmaci\u00f3n de la realidad es mayor sin caer en negaciones o artificios. Lo real es derrotado siempre desde lo mundano, part\u00edculas, interferencias. Estas experiencias, a veces imperceptibles son, quiz\u00e1, la muestra m\u00e1s cabal de las m\u00faltiples dimensiones de <i>La derrota de lo real<\/i>.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Christian Elguera<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><strong><i>La derrota de lo real<\/i>. Pablo Brescia. Miami: Librosampleados, 2017. 146 p\u00e1ginas.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5610,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"categories":[],"tags":[4461],"editors":[],"review_sections":[2043],"reviewers":[2097],"translator":[],"editors_pick":[],"lal_author":[],"class_list":["post-5613","book_review","type-book_review","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","tag-numero-4","review_sections-ficcion","reviewers-christian-elguera-es"],"acf":{"richtitle":"<em>La derrota de lo real<\/em> de Pablo Brescia","reviewers":"","title_field":"La derrota de lo real de Pablo Brescia","issueofarticle":6529,"sidebartitle":"<em>La derrota de lo real<\/em> de Pablo Brescia","thumbnail":5610,"collection-articleimage":null},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/5613","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/book_review"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/5613\/revisions"}],"acf:post":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/issue\/6529"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5610"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5613"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5613"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5613"},{"taxonomy":"editors","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors?post=5613"},{"taxonomy":"review_sections","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/review_sections?post=5613"},{"taxonomy":"reviewers","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/reviewers?post=5613"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=5613"},{"taxonomy":"editors_pick","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors_pick?post=5613"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=5613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}