{"id":5585,"date":"2017-07-31T15:42:03","date_gmt":"2017-07-31T15:42:03","guid":{"rendered":"http:\/\/latinamericanliteraturetoday.wp\/book_review\/el-ciego-y-los-tuertos-braulio-fernandez-biggs-2\/"},"modified":"2023-06-07T08:49:41","modified_gmt":"2023-06-07T14:49:41","slug":"el-ciego-y-los-tuertos-braulio-fernandez-biggs-2","status":"publish","type":"book_review","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/rese\u00f1as\/el-ciego-y-los-tuertos-braulio-fernandez-biggs-2\/","title":{"rendered":"El ciego y los tuertos de Braulio Fern\u00e1ndez Biggs"},"content":{"rendered":"<p><strong><i>El ciego y los tuertos<\/i>. Braulio Fern\u00e1ndez Biggs. Santiago:\u00a0Descontexto Editores. 2015. 120 p\u00e1ginas.<\/strong><\/p>\n<p><i><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-5582\" style=\"width: 300px; height: 459px; margin: 10px; float: left;\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/imagen_el_ciego_y_los_tuertos.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"459\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/imagen_el_ciego_y_los_tuertos.jpg 300w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/imagen_el_ciego_y_los_tuertos-196x300.jpg 196w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/i><\/p>\n<style type=\"text\/css\">p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>\np.p2 {margin: 5.0px 0.0px 0.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>\np.p3 {margin: 5.0px 0.0px 5.0px 0.0px; text-align: justify; font: 12.0px 'Times New Roman'; min-height: 15.0px}<br \/>\np.p4 {margin: 5.0px 0.0px 5.0px 0.0px; text-align: right; font: 12.0px 'Times New Roman'}<br \/>\nspan.Apple-tab-span {white-space:pre}<br \/>\n<\/style>\n<p><i>El ciego y los tuertos<\/i> es un libro de cuentos excepcional, escrito por un poeta tr\u00e1gico, cl\u00e1sico y moderno al mismo tiempo. Por \u201cpoeta\u201d entiendo a un sobresaliente estilista capaz de imponer la imaginaci\u00f3n ah\u00ed donde un lector com\u00fan esperar\u00eda aclaraciones. El cuento como g\u00e9nero, cuando alcanza grandes alturas, favorece lo t\u00e1cito y obliga al lector a discernir lo que el escritor no quiso decir. Quiz\u00e1s por ello, la novela goza de un mayor \u201cprestigio\u201d que el cuento en estos tiempos. Para leer a Fern\u00e1ndez Biggs, el lector deber\u00e1 fijarse en cada detalle, reducir la velocidad y escuchar la voz de fondo, la voz de lo impl\u00edcito, como la desamparada espuma de un oleaje nocturno.<\/p>\n<p>Si el autor es narrador y poeta a la vez, surge un primer motivo de discusi\u00f3n acerca de la obra, a saber: \u00bfd\u00f3nde ubicar la literatura de Fern\u00e1ndez Biggs desde el punto de vista gen\u00e9rico y estil\u00edstico? Responder\u00e9 se\u00f1alando que no viene al caso establecer una etiqueta para este libro de catorce cuentos, destinado a resistir toda clase de cat\u00e1logos, pretensiones de constructos generacionales y estil\u00edsticos. El libro escapa a las reducciones a las que la cr\u00edtica acostumbra, de modo que para leerlo ser\u00eda pertinente abdicar de toda entomolog\u00eda literaria. Quien, por otra parte, quiera enmarcarlo dentro de la diversidad de experimentos personales de lo que podr\u00eda llamarse la \u201cnueva narrativa\u201d chilena, se sorprender\u00e1 de no encontrar en este libro alguno de los rasgos generales del panorama nacional: un naturalismo plano, la descripci\u00f3n descarnada del sexo, y una lengua imp\u00fadica presentadas como moneda de cambio ante la falta de alturas imaginativas y simb\u00f3licas.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed encontrar\u00e1 el lector, en cambio, es una imaginer\u00eda eminentemente tr\u00e1gica en la medida en que los principios significativos a los que adhiere Fern\u00e1ndez Biggs se enmarcan dentro de lo que Henry James denomin\u00f3 \u201cimaginaci\u00f3n del desastre\u201d, com\u00fan denominador de una tradici\u00f3n espec\u00edfica de la literatura occidental, cuya vertiente es posible rastrear desde la<i> Il\u00edada<\/i> hasta a Eliot y que precipita,\u00a0 \u00bfqu\u00e9 duda cabe?, en <i>El ciego y los tuertos.<\/i><\/p>\n<p>La menci\u00f3n a James no resulta vana si tomamos en cuenta que el libro de Fern\u00e1ndez Biggs est\u00e1 constituido en su totalidad por la intenci\u00f3n de recuperar y adherir a un linaje mixto de raigambre cl\u00e1sica y anglosajona que incluye a Homero, Shakespeare, Marco Aurelio, S\u00f3focles, Coleridge, Joyce y Eliot, procedimiento \u2013me atrevo a decir\u2013 \u00fanico en la historia de la narrativa chilena, logrado mediante ep\u00edgrafes cargados de sentido, citas puestas en boca de los personajes y nombres de cap\u00edtulos alusivos a figuras<i> <\/i>de la tradici\u00f3n cl\u00e1sica. Lo que podr\u00eda considerarse una impostura y un mal lector tender\u00eda a tildar de anacronismo se impone, <i>contrario sensu<\/i>, con una fuerza desmesurada. La mezcla de prosa moderna y de lenguaje dram\u00e1tico es uno de los grandes logros del libro.<\/p>\n<p><i>El ciego y los tuertos<\/i> es una obra de estilo intempestivo, parab\u00f3lico y dram\u00e1tico. Desde su comienzo nos vemos situados en un mundo muy distinto al de la narrativa del siglo XXI: \u201cLejos huye quien de los suyos huye. \u00a1Ah, los ojos de esa foca\u2026! Tal vez no haya que pedir demasiado. Donde vayas esta noche te cubrir\u00e1 el cielo. Se atraviesa en tu camino lo que no esperabas. Algo rige nuestro destino sin contar con nosotros\u201d<i>.<\/i> En la narrativa actual rara vez nos encontramos con este tipo de textos que, fuera de lugar, podr\u00edan hundir por completo una estructura esencialmente prosaica. Sin embargo, las resonancias tr\u00e1gicas y simb\u00f3licas parecen de lo m\u00e1s naturales en un texto como el de Fern\u00e1ndez Biggs. El mundo distinto al que me refiero es, asimismo, el lugar imaginario donde ocurre la mayor\u00eda de los hechos. May es la expresi\u00f3n de un mundo desolado en que pareciera que todos los personajes se encuentran muertos antes de tiempo, merodeando zonas de indecibilidad. El lugar es un <i>Omphalos<\/i>, seg\u00fan nos indica el t\u00edtulo de una de las historias, o el enrarecido Elsinore de Hamlet. Un s\u00edmbolo del centro del universo donde tiene lugar la comunicaci\u00f3n entre el mundo de los hombres, los muertos y los dioses, y donde la naturaleza exhibe toda su potencia al consubstanciarse con los sentimientos humanos. La naturaleza, en la obra de Fern\u00e1ndez Biggs, es un esp\u00edritu que evoca presagios sublimes, como en la poes\u00eda de Wordsworth.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo que cl\u00e1sico, el libro es absolutamente moderno en su construcci\u00f3n. Las unidades de tiempo, espacio y lugar se encuentran pulverizadas. Subyace a esta condici\u00f3n una idea expresionista del arte, donde la visi\u00f3n po\u00e9tica que despliega el texto surge de la inadecuaci\u00f3n entre lo real y la inverosimilitud del (los) narrador(es), sujeto fragmentado por la versatilidad de su registro, por la diversidad de voces, por la confusi\u00f3n entre la realidad y los sue\u00f1os. El procedimiento recuerda al <i>Ulises<\/i> de Joyce, obra en la cual Stephen Dedalus adquiere este nombre por ser un constructor de laberintos en los que \u00e9l\u00a0 mismo y sus lectores se pierden.\u00a0 Es f\u00e1cil y conveniente extraviarse en la trama evasiva de <i>El ciego y los tuertos,<\/i> donde cada texto ha significado un experimento formal para el autor. Los mejores cuentos exigen relecturas, ha dicho Borges, y este es uno de esos casos.<\/p>\n<p>El lector ser\u00e1 puesto a prueba en tanto se enfrenta a un g\u00e9nero, el cuento, al que por su naturaleza exigimos brevedad y el placer de la clausura. Quien, por el contrario, no quiera caminar caviloso despu\u00e9s de la lectura de <i>El ciego y los tuertos<\/i>, tendr\u00e1 que jugar el juego que nos impone el autor. Ese lector tendr\u00e1 que atender especialmente a la ambigua voz de Tiresias, el adivino: he ah\u00ed el ovillo que nos tiende Fern\u00e1ndez Biggs para abandonar el laberinto.<\/p>\n<p>Tem\u00e1ticamente, el libro est\u00e1 construido sobre el t\u00f3pico del fracaso del amor entre una mujer y un hombre, Berthe y Moss, personajes cuyas reminiscencias se extienden horizontalmente en la obra. En ese sentido, <i>El ciego y los tuertos<\/i> es una obra de desconsuelo por el desastre amoroso, de cuestionamiento sobre el sentido del acto sexual cuando sus fines son meramente terrenos y sobre el aniquilamiento mutuo de la pareja por la inanidad impl\u00edcita a los deseos humanos frente a la apabullante evidencia del destino. Pero, \u00bfes suficiente el colapso amoroso, para dar rienda suelta a la \u201cca\u00edda de una civilizaci\u00f3n\u201d, como se menciona en \u201cEl poema de Moss\u201d? Libros sobre fracasos y amores incumplidos los hay, pero no terminan en la imaginaci\u00f3n del desastre de <i>El ciego y los tuertos<\/i>. \u00bfPor qu\u00e9 el (los) narrador (es) considera(n) el amor y la tentaci\u00f3n carnal del sexo como \u201cla violaci\u00f3n del tiempo y la paz\u201d?,<i> \u00bf<\/i>cu\u00e1l es el rol del hombre en el mundo m\u00e1s que ser un espectador, vivir para entrar en conflicto con el pr\u00f3jimo<i> <\/i>\u201ce irrumpir\u201d<i>\u00a0 <\/i>violentamente<i> <\/i>\u201csobre el mar silencioso\u201d,<i> <\/i>para acabar con el equilibrio natural, como<i> <\/i>el autor pareciera enrostrarnos a prop\u00f3sito del ep\u00edgrafe inicial de \u201cLa balada del viejo marinero\u201d de Coleridge<i>? <\/i>He aqu\u00ed algunas de las grandes preguntas que plantea la obra.<\/p>\n<p>Si el narrador es un poeta, entonces en <i>El ciego y los tuertos<\/i> hay s\u00f3lo im\u00e1genes, no hay personajes, ni modelos, ni caben meros estados de \u00e1nimo. La obra no dice: <i>es. <\/i>Puede que la comprendamos parcial o totalmente, pero<b><i> <\/i><\/b>quien la lea encontrar\u00e1 en ella el placer de lo sublime. Enti\u00e9ndase sublime seg\u00fan se\u00f1ala Burke; esto es, como admiraci\u00f3n\u00a0 y respeto hacia un tipo de arte cuya causa es nuestra ignorancia de las cosas. En este punto cabe recordar que el placer literario no tiene que ver ni con la moral ni con la raz\u00f3n y se funda, m\u00e1s bien, en lo desconocido, en lo peligroso, en lo doloroso.<\/p>\n<p>Fern\u00e1ndez Biggs, vali\u00e9ndose del alcance de su visi\u00f3n y de su rigor en la ejecuci\u00f3n, nos ha legado un texto \u201coscuro\u201d y nos ha hecho jugar con el sentimiento humano m\u00e1s sublime: el miedo, como parte del respeto que el ser humano debe tener hacia Dios y hacia un destino prefijado. La obra, en consecuencia, s\u00f3lo puede conducir a un estado de catarsis o expiaci\u00f3n, cualquiera sea el credo del lector. He aqu\u00ed la recuperaci\u00f3n de un sentido religioso para la narrativa actual y el gran logro del poeta. Fern\u00e1ndez Biggs ha procurado mostrar, a trav\u00e9s de una historia de amor inf\u00e9rtil, el colapso ontol\u00f3gico de una \u00e9poca \u2013la nuestra\u2013 y lo ha hecho sobremanera. Pero un lector insistente notar\u00e1 que tambi\u00e9n ha logrado desasirse de un dolor personal, siguiendo la m\u00e1xima establecida por Wilde para el artista de cualquier tiempo: \u201ccompadecer todo sufrimiento humano\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Rodrigo Arriagada Zubieta<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><strong><i>El ciego y los tuertos<\/i>. Braulio Fern\u00e1ndez Biggs. Santiago:&nbsp;Descontexto. 2015. 120 p\u00e1ginas.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5582,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"categories":[],"tags":[4462],"editors":[],"review_sections":[2043],"reviewers":[2091],"translator":[],"editors_pick":[],"lal_author":[],"class_list":["post-5585","book_review","type-book_review","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","tag-numero-3","review_sections-ficcion","reviewers-rodrigo-arriagada-zubieta-es"],"acf":{"richtitle":"<em>El ciego y los tuertos<\/em> de Braulio Fern\u00e1ndez Biggs","reviewers":"","title_field":"El ciego y los tuertos de Braulio Fern\u00e1ndez Biggs","issueofarticle":6525,"sidebartitle":"<em>El ciego y los tuertos<\/em> de Braulio Fern\u00e1ndez Biggs","thumbnail":5582,"collection-articleimage":null},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/5585","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/book_review"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/5585\/revisions"}],"acf:post":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/issue\/6525"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5582"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5585"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5585"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5585"},{"taxonomy":"editors","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors?post=5585"},{"taxonomy":"review_sections","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/review_sections?post=5585"},{"taxonomy":"reviewers","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/reviewers?post=5585"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=5585"},{"taxonomy":"editors_pick","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors_pick?post=5585"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=5585"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}