{"id":45877,"date":"2026-06-13T01:30:05","date_gmt":"2026-06-13T07:30:05","guid":{"rendered":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/?post_type=book_review&#038;p=45877"},"modified":"2026-06-16T15:46:44","modified_gmt":"2026-06-16T21:46:44","slug":"el-brillo-de-los-ninos-de-gustavo-valle","status":"publish","type":"book_review","link":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/rese\u00f1as\/el-brillo-de-los-ninos-de-gustavo-valle\/","title":{"rendered":"El brillo de los ni\u00f1os de Gustavo Valle"},"content":{"rendered":"<h5 style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Estoy contemplando esta tierra como si la viese por primera vez o fuese a dejarla<br \/>\n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Eugenio Montejo<\/span><\/h5>\n<p><b>Espa\u00f1a: Pre-Textos. 2025. 266 p\u00e1ginas.\u00a0<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-45717\" src=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Portada_El-brillo-de-los-ninos-1.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"385\" title=\"\" srcset=\"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Portada_El-brillo-de-los-ninos-1.jpg 288w, https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Portada_El-brillo-de-los-ninos-1-195x300.jpg 195w\" sizes=\"(max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/>Yoisiberth y Gusmarling son dos hermanos hu\u00e9rfanos que atraviesan una Venezuela peculiar con el fin de llevar las cenizas de su abuela Adela a la frontera, tal como era su \u00faltima voluntad. Ambos ni\u00f1os son m\u00fasicos. \u00c9l, adem\u00e1s de su guitarra, porta en su mochila un cuaderno donde escribe. Ella carga con un \u00fanico tesoro particular: su libro de poemas de Arthur Rimbaud. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El brillo de los ni\u00f1os<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es una novela tel\u00farica, profundamente conectada con el terru\u00f1o, al tiempo que funciona como una distop\u00eda que por momentos roza el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">new weird<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Es una obra tocada por lo extra\u00f1o, lo siniestro, aunque iluminada tambi\u00e9n con una linterna amable, por la antorcha de quien insiste \u2014como en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La carretera<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Cormac McCarthy\u2014 en llevar el fuego a pesar de la avasallante oscuridad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En forma y fondo, Gustavo Valle cultiva en esta, su m\u00e1s reciente novela, el dif\u00edcil ejercicio de la libertad. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El brillo de los ni\u00f1os<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es una especie de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">road movie<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> cargada de poes\u00eda, no solo por el alto vuelo l\u00edrico con el que moldea el lenguaje con el que se construye, sino tambi\u00e9n porque, de hecho, hay un cap\u00edtulo dedicado a las citas que Yoisi subraya en color morado sobre su poemario de Rimbaud. Sumado a esto, la historia se transforma de pronto en un guion cinematogr\u00e1fico; aunque tambi\u00e9n, m\u00e1s adelante, se viste con los trajes de la \u00f3pera, se llena entonces de m\u00fasica, irrumpen escenograf\u00edas alucinadas y mon\u00f3logos que funcionan como arias cantadas por personajes dram\u00e1ticos, desbordados, delirantes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante la traves\u00eda, los hermanos viajan a pie, aunque algunos trechos los recorren en autob\u00fas y otros en auto. Se dirigen hacia la frontera sin saber muy bien cu\u00e1l es el destino ni tampoco si les espera algo ah\u00ed. Es un viaje hacia la incertidumbre, la b\u00fasqueda del que no sabe lo que encontrar\u00e1. Todo esto inserto en un contexto dist\u00f3pico caracterizado por un doble extra\u00f1amiento: el del fin del mundo en el fin del mundo. En esa Venezuela rural extra\u00f1ada, tenemos la sensaci\u00f3n de que nada hubiera cambiado, al tiempo que ya nada es igual. No sabemos con precisi\u00f3n qu\u00e9 fue lo que ocurri\u00f3; no lo explica la novela y tampoco hace falta que lo haga. Solamente sabemos que el mundo est\u00e1 desacoplado, desplazado, como si de pronto estuvi\u00e9ramos en una Venezuela que queda a pocos cent\u00edmetros de aqu\u00ed y dentro de algunos minutos en el futuro. Y todo resulta tan familiar, al tiempo que se percibe tan perturbadoramente ajeno.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">M\u00e1s all\u00e1 de un desplazamiento f\u00edsico, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El brillo de los ni\u00f1os<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> nos plantea una estructura de triple fragmentaci\u00f3n donde debemos deambular, a la vez, por los territorios del presente, la memoria y la imaginaci\u00f3n. Y cada una de esas instancias, adem\u00e1s, se nos muestra extra\u00f1ada. Damos pasos inciertos sobre superficies cuya materia es difusa, nos hundimos en un material que reconocemos que no es la realidad, pero podr\u00eda (llegar a) serlo.<\/span><\/p>\n<blockquote><p>\u201cGustavo Valle\u00a0 nos atrapa como en una telara\u00f1a donde se intersectan dos pulsiones: la de detener la lectura para levantar la vista y asimilar lo que acabas de leer, y la de continuar de inmediato con esa lectura cautivante que te invita siempre a seguir una p\u00e1gina m\u00e1s.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La de Yoisi y Gus no es una infancia mitificada, edulcorada, como suele ser retratada. La infancia \u2014lo sabemos si nos sinceramos\u2014 es complicada; lo que pasa es que luego la ablandamos desde la adultez bajo un aura de enso\u00f1aci\u00f3n. En esta ni\u00f1ez a la que nos asoma Gustavo Valle hay sangre, huesos, colmillos que se clavan en la carne, heridas abiertas y cicatrices que forman queloides. El autor se cuida en dejarnos saber que lo que ocurre desde la mirada de esos ni\u00f1os no es un delirio: lo que atraviesan no es producto de un trauma psicol\u00f3gico. Aqu\u00ed los monstruos son humanos reales y son todos lobos, aunque se disfracen de corderos. Quien pretenda llegar a adulto tendr\u00e1 que esperar al momento adecuado para morder, clavar u\u00f1as, saltar por ventanas, correr, renguear, salvar el pellejo, dejar el reguero atr\u00e1s:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Escribir es como rascar la piel cuando nos pica. All\u00ed, donde algo clav\u00f3 su aguij\u00f3n, ocurre una reacci\u00f3n al\u00e9rgica. Esa picada nos dice: ac\u00e1 estoy, ati\u00e9ndeme. \u00bfNo ves que brota en m\u00ed algo que pide tus cuidados? El cuaderno opera de manera similar. Es un sarpullido invisible. La piel de nuestras obsesiones que nos llama con su urticaria para que hundamos el l\u00e1piz y rasguemos l\u00edneas (Extracto del cuaderno de Gusmarling).<\/span><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">El brillo de los ni\u00f1os<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> parte de un trastocamiento en el tejido de la realidad, pues hasta hace poco \u2014por lo visto\u2014 el mundo era normal (o, al menos, el mismo desastre al que ya estamos habituados). Yoisi y Gus cuentan que en esa cotidianidad perdida no hace mucho, adem\u00e1s de vivir con sus ahora ausentes padres, se pudieron formar como m\u00fasicos en El Sistema, lo que hace pensar que hace apenas unos a\u00f1os segu\u00eda existiendo el Sistema Nacional de Orquestas de Venezuela. De manera que la memoria reciente de Yoisi y Gus es la de un mundo similar al que conocemos; pero ahora que tienen 11 y 15 a\u00f1os, respectivamente, algo pas\u00f3 y ya la realidad no es la misma. El presente en la novela est\u00e1 casi desprovisto de tecnolog\u00eda: es un mundo m\u00e1s descaradamente hobbesiano, sin vestigios de contrato social. Un mundo poblado por hombres lobos de otros hombres, donde los ni\u00f1os que crecen en \u00e9l podr\u00edan perfectamente decir: \u201cHe visto cosas que ustedes, adultos de tiempos c\u00f3modos, no podr\u00edan siquiera imaginar\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No es un trayecto c\u00f3modo al que se nos invita; esto no es m\u00fasica ligera. Pero la novela se cuida muy bien de no caer en lo efectista ni en lo petulante. Es una obra retadora, s\u00ed, pero en su justa medida. Es como un punk elegante, refinado. O como un gore pulcro, incluso de buen gusto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El trayecto por esta obra est\u00e1 tambi\u00e9n plagado de huevos de pascua, de gui\u00f1os, de invitaciones. Alguien deber\u00eda asumir la tarea \u2014por ejemplo\u2014 de armar la banda sonora de esta novela. Esa lista de reproducci\u00f3n sugerida por Valle a lo largo de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El brillo de los ni\u00f1os<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> promete un recorrido similar al de Yoisi y Gus, aunque distinto: como si fuera una c\u00e1mara alterna que ofrece otro punto de vista. La misma pel\u00edcula, pero vista desde otra perspectiva. Un paisaje sonoro sobre la vida que se abre paso, a pesar de todo, en lo m\u00e1s rec\u00f3ndito de un pa\u00eds que intenta reponerse despu\u00e9s de atravesar su particular versi\u00f3n del fin del mundo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Gustavo Valle, en su m\u00e1s reciente novela, nos atrapa como en una telara\u00f1a donde se intersectan dos pulsiones: la de detener la lectura para levantar la vista y asimilar lo que acabas de leer, y la de continuar de inmediato con esa lectura cautivante que te invita siempre a seguir una p\u00e1gina m\u00e1s. Una red delicada pero portentosa, tejida asimismo por el lenguaje: un veh\u00edculo po\u00e9tico para retratar la belleza salpicada de horror y para el horror que se resquebraja para dar cabida a la belleza. Meter todas esas cosas, de tan diversa naturaleza, lograr coserlas, amarrarlas, convertirlas en un tejido congruente, no es tarea f\u00e1cil. Se requiere mucho talento. Hacerlo, adem\u00e1s, con frescura, que todo eso fluya y se hibride de una manera tan org\u00e1nica, nos habla de maestr\u00eda. Estamos frente a una de las novelas m\u00e1s importantes y mejor logradas de los \u00faltimos a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #000080;\"><a style=\"color: #000080;\" href=\"https:\/\/bookshop.org\/lists\/issue-38\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><b>\u00a1Compra libros de los autores y traductores incluidos en este n\u00famero en nuestra p\u00e1gina de Bookshop!<\/b><\/a><\/span><\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEn esta ni\u00f1ez a la que nos asoma Gustavo Valle hay sangre, huesos, colmillos que se clavan en la carne, heridas abiertas y cicatrices que forman queloides.\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":45717,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"categories":[],"tags":[5703],"editors":[],"review_sections":[2043],"reviewers":[5712],"translator":[],"editors_pick":[],"lal_author":[],"class_list":["post-45877","book_review","type-book_review","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","tag-numero-38","review_sections-ficcion","reviewers-jose-urriola"],"acf":{"richtitle":"<i>El brillo de los ni\u00f1os<\/i> de Gustavo Valle","reviewers":"","title_field":"El brillo de los ni\u00f1os de Gustavo Valle","issueofarticle":45672,"sidebartitle":"","thumbnail":"","collection-articleimage":null},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/45877","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review"}],"about":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/book_review"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/45877\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":46112,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/book_review\/45877\/revisions\/46112"}],"acf:post":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/issue\/45672"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/45717"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45877"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45877"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45877"},{"taxonomy":"editors","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors?post=45877"},{"taxonomy":"review_sections","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/review_sections?post=45877"},{"taxonomy":"reviewers","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/reviewers?post=45877"},{"taxonomy":"translator","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/translator?post=45877"},{"taxonomy":"editors_pick","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editors_pick?post=45877"},{"taxonomy":"lal_author","embeddable":true,"href":"https:\/\/latinamericanliteraturetoday.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/lal_author?post=45877"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}